Bueno actualización lista para el viernes, como lo prometí de modo que tenía que subirla antes de que me enviaran a los agentes de la paz.
El capitulo anterior era como un intro para este, porque creo que explica algunas cosas que suceden en este, pero bueno, mientras mas haya para leer mejor ¿no?
Discleimer... Todo este universo de los Juegos es de propiedad de Suzzane.
ERES TU MI REALIDAD.
Acabo de despertar y ella duerme un poco intranquila, quisiera poder despertarla y decirle que todo es un sueño, durante la noche se ha movido como si su sueño fuera demasiado real, pero sé que son así, cada noche, pues yo los he vivido en carne propia, no pude dormir pues no nos vimos después de que me grito, pero tuve que ir a dejar todo listo para la panadería y a conseguir mi boleto de tren, de modo que parto en un par de horas y no la veré en el desayuno.
Aparto un poco de cabello de su frente y le acaricio el rostro y veo su frente marcada con una pequeña arruga a causa de sus pesadillas, quizá debí haberla seguido y para hablar con ella, pero algo en mi me hace temer, ¿y si no me quiere a su lado? Haymitch se ha reído de mí por mis conclusiones, según el ella me quiere, pero ¿Por qué entonces lucha por apartarme de ella? Ni siquiera me hablaba cuando comíamos o desayunábamos y aunque dije que lucharía, a veces el muto me hace temblar, me hace llenarme de pesadillas, y lo siento en mi mente y en mi interior ¿en verdad seguirás luchando? ¿No ves que disfruta tu dolor? Ella es el enemigo. Alejo mis manos de ella y las aprieto en las sabanas, es hora de levantarme, es hora de alejarme, el muto grita con su victoria pero yo lo ignoro, le doy una última mirada a Katniss y me marcho rumbo a la panadería donde tengo cosas que hacer.
Por más de una semana viajo, llego al Capitolio donde me recibe Effie y también la presidente Paylor, hablamos de las mejoras propuestas por el alcalde del distrito y después de escucharme ella y todo el gabinete, lo toman como un acuerdo de modo que enviaran la ayuda necesaria, tanto de personal, como equipo para remover la tierra y crear la manera de que las plantas sean lo más puras posibles para la creación de los medicamentos.
Después de días en el Capitolio decido marcharme pero Paylor tiene planes diferentes para mí, me programa una visita a los diversos distritos para hablar médicos donde podremos llegar a ver las necesidades de las personas para poder surtir el medicamento necesario a cada uno de los distritos y tomo nota para aprovechar visitar a todas aquellas personas que de un modo otro me permitieron con sus vidas estar aquí, prometo iniciar el trabajo con la condición de que me permitan regresar al 12 a ver cómo va todo en mi panadería.
Llego al anochecer al distrito 12 y entro a casa de Katniss, ella está durmiendo y me acomodo a su lado, instintivamente ella me abraza y se acurruca a mi lado, la siento respirar y mi cuerpo se relaja, en verdad la había extrañado, antes de que amanezca me pongo de pie y salgo de allí, prometí que cuidaría sus sueños de modo que antes de que despierte vuelvo a desaparecer, paso por casa de Haymitch y le dejo en la puerta una botella de licor que le envían desde el Capitolio, se que con eso él sabrá que estoy en casa, camino por las calles y pienso en Katniss pero se que aun no es el momento de hablar con ella, aun no estoy listo y quizá ella tampoco.
Apenas esta amaneciendo cuando entro a la panadería, veo a Delly encendiendo los hornos y le sonrío, preparo la masa y tomo la que ya esta fermentada para trabajar en ella mientras le platico como van las cosas y le prometo que podrá acompañarme a conocer el distrito 9 donde me han ofrecido nuevamente ser alcalde, le cuento sobre los panes que he aprendido a hacer en los distritos y en el Capitolio, preparo algunos de ellos y ella mira sorprendida como van formándose entre mis dedos, ella lo intenta y algunos no le salen y otros un poco mejor. Después de un par de horas el pan esta en las canastas listo para ser llevado a las mesas de los habitantes del distrito.
- Esta lista la masa – me dice Delly.
- Tienes que ponerle un poco mas de harina – le digo y ella me mira sorprendida y después la masa.
- ¿En verdad?
- Si hazlo de este modo – le digo y de pronto ella esta bañada en el polvo blanco y tose un poco para poder hablar.
- Basta, veras que esto no te lo perdonaré – me dice ella lanzándome un poco de harina y voltea al frente donde se escucha la campanilla de la puerta.
- Solo es harina – le digo riendo, no puedo creer que haya caído, fue la primera broma de panadería que me hizo mi padre, claro yo tenía en ese entonces siete años.
- Un segundo – dice ella mirándome entre enojada e indignada – Me vengaré – me dice en un susurro solo audible para mí y yo me río mientras meto los panes al horno y reviso la masa que estaba preparando Delly.
- Katniss buen día – al escuchar su nombre me enderezo, ¿en verdad es ella? Siento ganas de salir rápidamente a verla, pero me quedo estático, Delly me dijo que no había venido por pan en todo este tiempo y tampoco la había visto más que un par de veces a lo lejos en compañía de Haymitch.
- Toma lo que quieras, tengo que ir a limpiar. – Delly entra y me mira sonriendo, se que ella quiere que salga, pero no sé si estoy dispuesto, este tiempo la he extrañado a mi lado, y las pocas horas que estuve con ella anoche me hicieron darme cuenta que no importa lo que pase o lo que ella haga, no puedo vivir sin ella. – ¿No vas a salir? – me dice en un susurro Delly y me limpia el rostro con un paño.
- Delly no se si debería, ella me corrió – le digo.
- Oh cállate, y sal – ella me empuja y la veo mirando las galletitas, las decore esta mañana pensando en ella, no sé si ella pueda darse cuenta de eso, pero así es.
- Es todo – cuando se da la vuelta mi mirada se hunde en la de ella, se que algo le preocupa, pues tiene esa mirada de terror a lo desconocido que solo alguien que la conoce demasiado bien puede saberlo, y por su mirada parece que está sorprendida de verme.
- Bien, te daré una bolsa – tomo el pan y comienzo a empacarlo, después tomo una servilleta de tela y también pongo unas galletas para ella, cuando me va a dar dinero me siento ofendido e intento hablarle lo mejor posible – Así está bien Katniss. Delly me voy, te llamaré al llegar a casa. – Es lo mejor que puedo hacer, sé que mi tren sale un poco más tarde pero prefiero marcharme antes, de todos modos no tiene caso quedarme más tiempo a ella no le importo.
- Peeta, espera – me dice ella y en ese momento mi corazón se detiene, ¿en verdad me llamo? Me giro esperanzado y la miro, pero sus ojos están llenos de dudas, de miedo, de algo que no puedo interpretar, pero es todo lo que me dice.
- Cuídate ¿sí? – le digo y quiero abrazarla, no sé cuando volveré a verla pero se que pasaran suficientes días antes de que eso suceda, pero no me atrevo a tocarla, de modo que salgo sin voltear atrás.
Camino desorientado y entro en la estación, de manera curiosa allí está el tren de modo que saco mi boleto y entro en él, mi equipaje y todas mis cosas están en la casa de Katniss, voy a llegar con las manos vacías al Capitolio como la primera vez que viaje allá. Pero esta vez no se qué hacer, quizá debí esperar a que me dijera algo, pero su mirada me dijo todo, sé que no me quiere con ella, o eso es lo que el muto me hace ver y yo no quiero explotar.
Me siento en mi compartimiento y aprieto el puente de mi nariz mientras tomo el teléfono.
- ¿Hola? – me dicen del otro lado.
- Haymitch, soy yo.
- ¿Peeta? Gracias por la botella, ¿Dónde estás?
- En el tren, voy al Capitolio.
- ¿Qué? ¿Por qué? Rayos que te hizo esa niña.
- Nada, no hizo nada – le digo apretando mis manos.
- Espera, baja en la siguiente estación y regresa, le daré un par de.
- No le digas nada – le digo resignado – Tengo cosas que hacer.
- Peeta que no lo entiendes Katniss necesita saber que ella te.
- No lo digas – le digo molesto – Estoy harto sabes, harto de que todos me digan que ella me ama cuando no es cierto, ¿Qué no lo ves?
- ¿Te estás quedando ciego chico? – me pregunta – Es que tu no la viste.
- Si, lo hice, tengo que colgar, regresaré en unos días.
Llego al Capitolio donde estoy por varios días, trabajo en compañía de Paylor y el gabinete de personas representantes de cada distrito, la tecnología de punta nos permite ver las necesidades de cada distrito y los informes de los alcaldes nos muestran lo mucho que a cambiado la calidad de vida de Panem, el Capitolio no ha perdido su esplendor, pero si ha cambiado el estilo de vida banal que tenía para ser una vida en que tienen que ganar lo que tienen, no lo gozan solo por gozarlo, sino deben merecerlo.
Después de un par de días y sin parar me detengo en el distrito 4, la visita a los primero tres distritos fue sin muchos problemas Plutarch me mostró los planes del 1 y como todo va a pedir de boca, con la ayuda de Beetee todo le está resultando muy fácil y tienen gente preparada que enviaran a los demás distritos a ayudar.
Al bajar del tren veo un rostro conocido y me acerco para saludarla.
- Supe que venías – me dice la chica que me sonríe mientras yo la admiro, luce diferente y muy linda.
- No tenías que venir, no en tu estado.
- Oh yo estoy bien – me dice mientras acaricia su vientre – Aun falta para que llegue, pero quería verte, te ves muy bien, ¿Cómo van las cosas en el 12?
- Bien – le digo con un suspiro.
- ¿Cuánto tiempo estarás aquí?
- Solo hoy, quizá hasta mañana, no lo sé – le digo sonriendo.
- Ven, te llevaré al centro médico, me dijeron que a eso vienes, soy tu guía, el alcalde está ocupado y yo bueno, estoy disponible, la única vencedora del distrito.
- Por lo visto es el estigma que cargaremos siempre.
- Hasta que se olvide – me dice tomándome del brazo - ¿Qué tal esta Katniss?
- Bien, ella, creo que nuca volveremos a ser los mismos.
- Eso es bueno – dice ella mientras me señala un auto que nos espera fuera de la estación – Te imaginas, ser el mismo de hace años, ¿acaso crees que hubieras sobrevivido si fueras el mismo? Yo se que yo no. Ahora eres diferente, más fuerte, tienes más convicción, lucha por ella.
- Annie ella no quiere luchar.
- No importa – dice ella sonriendo – ¿Tú crees que yo siempre quise luchar? No, no lo quería hacer, pero Finnick aunque desistió, siempre lucho por mí y conmigo, pero no te preocupes, cuando vea que te perdió se dará cuenta de lo mucho que le importas.
- ¿Cómo lo sabes?
- Por propia experiencia.
- Tengo algo para ti – le digo cuando entramos en el centro medico del distrito.
Después de recorrer distritos, saludar a personas amadas y conocidas me encuentro en el tren de regreso a casa, hablo casi diariamente con Annie y con Haymitch quien me ha dicho que Katniss me extraña pero no quiere admitirlo y no puedo negarlo, me da esperanzas, he hablado con la madre de Katinss y me ha dicho que ahora puedo casarme con ella si lo deseo, claro que lo deseo, ¿pero y ella? Esta vez no será algo que nos obligue el Capitolio, pero yo no pienso forzarla.
Annie se ríe de mi diciendo que cuando regrese veré que ella me ama, hasta apuesta conmigo, pero no sé si puedo creer eso, pues es darle esperanzas a mi corazón, pero estas esperanzas ahuyentan al muto que surge con menos frecuencia mientras mi corazón rebosa de ideas de que Katniss me ama, que en verdad me necesita, algo que Haymitch alienta.
Por más que doy vueltas al asunto mi mente parece hecha un lío, estoy por llegar al distrito 9 y el tren se detiene en la estación, cuando desciendo veo una enorme pancarta con mi nombre PEETA MELLARK cuando me acerco veo que la persona que la tiene es Delly y me sonríe de oreja a oreja.
- Sr. Mellark lo estamos esperando.
- ¿Qué rayos haces aquí?
- Vine a visitarte tontito – dice ella abrazándome el brazo y de pronto nos rodean muchas cámaras. – Futuro alcalde. – la veo reír y los reporteros comienzan a preguntarme por lo que ha ocurrido en los demás distritos, yo contesto y después de un par de entrevistas subo a un automóvil que nos llevará al hotel.
- Esto es extraño, no deberías estar en casa.
- Claro, pero quería verte y además, saber que planes tienes.
- ¿planes?
- Vamos, me tienes harta, ¿Por qué no has vuelto?
- Tengo trabajo.
- Y Katniss, ¿Qué pasa con ella?
- Nada.
- Oh, ustedes dos, cabezas de chorlitos – me dice suspirando – porque son tan necios, ella te ama y sé que ya lo sabe, pero es tan orgullosa como tú.
- Yo no soy orgulloso se lo he dicho mil veces.
- Entonces porque no vuelves, ya no tienes tanto trabajo, o es que vas a tomar el puesto de alcalde.
- No. –Pero tampoco quiero decirle que ya había tomado la decisión de regresara a casa, a su lado, sin importar lo que ella me dijera.
- Bueno entonces, regresa, te veo el sábado en casa, tenemos una fiesta y te quiero allí.
- Pero es en tres días.
- Pues es lo que te queda para volver, yo ya tengo todo listo, Haymitch y Sae piensan ayudarme, de modo que tu solo se tu mismo y mas te vale que llegues, es tu última oportunidad o entre Haymitch y yo los encerraremos en una habitación hasta que hablen o se maten.
- Graciosa – le digo cuando me sonríe y se pone de pie.
- ¿A dónde vas?
- A tomar mi tren, me voy en unos minutos, ¿Quién crees que preparará el pan para mañana?
- Mi padre te habría amado.
- Lo sé, pero tú elegiste a una vencedora. – Me dice esto sin reproche y sonríe antes de tomar su bolso.
- Te acompañaré.
- Oh no, tú tienes una agenda que seguir si no, no llegaras antes. – me dice señalándome un papel.
- ¿Qué acaso te has convertido en mi Effie personal?
- No tienes tanta suerte – Cierra la puerta detrás de mi y me siento en el sofá mientras reviso el papel, tiene las visitas programadas para el resto del día y los dos siguientes para visitar el distrito 10 y 11, para poder llegar a las ocho de la noche al evento en casa de Delly, veo que lo siguiente es dentro de dos horas, lo que me da la oportunidad de descansar y darme una ducha antes de que mi maratón comience.
El tren viaja a toda velocidad se que llegaré a casa en mitad de la fiesta pero le prometí a Delly que regresaría, ella de hecho me amenazo con volver de modo que tengo que hacerlo quiera o no.
Veo las cajas que van en el asiento frente a mí y sonrió, ha pasado un mes desde que me marche y después de dar mil vueltas decido regresar, en mi última llamada con Haymitch me ha dijo que cada día está mejor y eso me alegra aunque siento que me está ocultando algo pero mejor que me lo diga en persona, me es más fácil descubrir cuando me está mintiendo. Pero sé que Haymitch y Delly han estado haciendo algo, ¿Cómo estará Katniss? En verdad temo con los planes que esos dos han hecho, pero espero que sea como ella dice y las cosas entre los dos se arreglen.
En este tiempo he pensado lo mucho que me hubiera gustado que Katniss estuviera conmigo, pero después de nuestra última conversación, creo que las cosas se rompieron más de lo que debió suceder. Cuando veo el distrito 12 a lo lejos sonrío, no he llegado aquí por darme por vencido de modo que pienso hacerle frente esta vez y tanto Haymitch como Delly me han convencido, aunque yo ya estaba decidiendo regresar, no importa lo que diga.
Siento en mi bolsillo el obsequio para ella y sonrió con gusto, el tintineo del obsequio de Effie en el Capitolio me hace reír, ¿Quién lo iba a pensar? Ella lo extraña, se que Haymitch será feliz al ver la caja que le manda, esta va bien asegurada pues me pidió que se la entregara nada mas lo viera.
Al llegar me están esperando, Sae está allí con alguien más y su nieta que sonríe al verme, tenemos muchos días de no vernos y creo que hemos aprendido a llevarnos bien. Le pidió que deje las cosas en la habitación y ella me sonríe y me entrega una camisa lavada y planchada para la fiesta.
- Katniss fue casi a punta de pistola – me dice ella sonriendo – Haymitch la obligo.
- Eso es bueno. ¿Cómo esta?
- Pues – me dice suspirando – Esa niña a veces creo que está volviendo a ser la misma, pero de pronto se comienza a hundir en ese estado depresivo, que pienso que no quiere ser ayudada.
- Ya me encargare yo – le digo sonriendo – ya le dimos tiempo suficiente, es momento de hacerla volver.
- Ese es nuestro vencedor – me dice sonriendo y se marcha con las cajas y mi camisa sucia mientras yo camino hacia casa del alcalde, listo para la función.
Al entrar en casa de Delly el aroma de los platillos invade mis sentidos, la música me recuerda lo bueno que es ahora vivir, la gente ríe despreocupada del mañana y del miedo a que su hijos mueran sacrificados, esta fiesta no es dada en honor a aquellos que vencieron esa masacre, no, esta fiesta es en honor a la vida que tenemos por delante.
- ¡Llegaste! Vamos a bailar – Delly me abraza efusivamente y yo la recibo en mis brazos, para mi ella ha sido más que una amiga, es como mi hermana y ella lo sabe, Siento su respiración en mi oído y su risa también.
- Ella está aquí, no voltees – me dice volviéndose a reír.
- Entonces es por esto la actuación. ¿Es acaso parte de lo que planeaste?
- No eres el único bueno actuando. – Se separa de mí y me sonríe. – Tengo muchas cosas que platicarte. - Sus ojos se que la están viendo a ella porque parece disfrutar lo que ve, ¿acaso Katniss nos está mirando? Deseo voltear a verla pero me contengo. – Pero tienes que seguirme la corriente.
- Pues entonces porque no bailamos. – Comenzamos a bailar y ella continua platicando sobre las novedades y como ha mejorado haciendo pan. - ¿puedo mirar? – le digo dando un giro y la veo sentada en un rincón con las manos apretadas, su expresión es de dolor, como si estuviera soportando el peso del mundo en sus hombros.
- ¿siempre se ve así? Digo, últimamente.
- No – me responde ella – La vi esta mañana y bueno, parecía estar bien. Pero creo - me dice esto y se ríe - que no le agrada que estemos juntos.
- ¿Qué estemos juntos?
- Sí, creo – y se ríe mientras se acerca más a mí – Que está un poco celosa, creo que sabe que nos amamos con locura. - ¿nos amamos?
- Bueno entonces ¿ahora tu y yo somos amantes trágicos? - le pregunto.
- Claro de que no, pero ella no lo sabe. Pero tengo algo más que decirte, creo que eso la impresionará, espero que no me golpe. – la música se detiene y ella se gira a ver a su padre que se acerca al micrófono.
- Ahora dime que me ibas a decir – le digo a Delly mientras nos detenemos cuando termina la música, escucho el golpe de una campanita y veo que el alcalde dará un discurso.
- Por aquí, llame a su mentor – me dice el alcalde y nos acomodamos todos a su lado. Miro a Delly pero ella sonríe ante lo que viene.
- No creas que te escaparas de decirme – le digo mientras escucho el discurso sobre el buen trabajo que se ha hecho en cuanto a las medicinas.
- Pues verás, yo, bueno Thom y yo.
- ¿Qué?
- Bueno mira, pues nos vamos a casar. – Veo a Delly ponerse completamente roja y le sonrió pues me siento muy dichoso de verla feliz.
- Además tenemos algo más que anunciar esta noche – Continua el alcalde, mientras busco a Katniss con la mirada y la veo detenerse entre la multitud muy cerca de la puerta, me preocupa su expresión, como si algo le doliera, quiero ir a su lado, pero en estos momentos me es imposible, me giro al alcalde que sonríe mientras abraza a su esposa – Deseamos compartirles de nuestra felicidad pues queremos anunciar el compromiso de nuestra preciosa hija Delly con Thom Raynolds – dice él y todos aplauden, yo abrazo a Delly.
- Felicidades – le digo y la abrazo efusivamente. – Es maravilloso.
- Lo sé, últimamente ha ido a visitarme a la panadería y.
- Es genial. ¿No se enoja porque estamos juntos?
- Oh no, sabe que tú estás casado con Katniss, de modo que no tiene nada de celos de ti. La única que creo que esta celosa de esto creo que es ella – y se ríe y Haymitch que escucha la conversación también parece encantando con sus palabras.
- Pues creo que debo ir a ver a mi esposa, la he descuidado los últimos días. – le digo y sé que se ha marchado, así que tengo que ir a verla.
- Claro de que no lo has hecho – dice riendo – Se que vienes cada fin de semana – la miro sorprendido, ¿Cómo lo supo? – Tengo ojos en todos lados jefe, ven vamos a cenar, después te vas.
- Escúchala chico – me dice Haymitch que está mirando hacia donde se fue Katniss - Además debes dejarla dormir, creo que se ha estresado de más, y eso es culpa mía – el levanta los brazos en forma de disculpa y seguimos a Delly al comedor.
- ¿A qué te refieres?
- Bueno, ella parece que quiere llorar porque no estás y cada vez que te menciona ella me grita, con eso se cuanto le importas, de modo que Delly se convirtió en mi instrumento. Sin ofender.
- Está bien, me encanta –dice ella riendo.
- ¿No te capto?
- Bueno, entre Sae y yo le hemos hecho entender que ustedes tienen una relación, hasta le dijimos que irá contigo al distrito 4 a ver el mar.
- ¿Y qué dijo? – le pregunto sorprendido.
- Me grito y lloro por horas, creo que si mañana no hablas con ella, irá a buscar unas bayas para terminar lo que el Capitolio no hizo. – Yo lo miro asustado y después a Delly que esta guardando silencio.
- Es broma chico, pero creo que mañana mismo tienes que decirle que volviste, que eres tú y que no la abandonaras, porque creo que en estos momentos lo piensa.
- Ese es mi plan.
- Gracias Peeta – me dice Haymitch - esa mujer me volverá loco pronto. Creo que es hora de volver a su lado. – Me dice mirando su reloj.
- Lo haré, gracias por cuidarla.
- ¿Cómo están todos?
- Bien, Annie te manda saludos y también Beetee, quieren que vayas a verlos.
- Va, quizá pronto – me dice tomando un plato. – Vete, anda, si no comenzará a gritar.
- Buenas noches – les digo a los dos y él se queda platicando con Delly, saludo un par de invitados mas y salgo de la casa rumbo a la Villa de los Vencedores.
Camino por el sendero que lleva a la villa, es más de media noche y aun así puedo notar como el distrito ha mejorado en todo aspecto. Todo este mes que estuve fuera y viaje por los distritos me dio tiempo de pensar y darme cuenta de lo que necesitaba, al principio solo era unas cosas, pero después la lista fue creciendo que tuve que comenzar a trabajar y eso me impidió volver más que unos días cada semana.
Al entrar a casa me cambio para dormir y me acuesto al lado de ella, las cajas que envié con Sae están en el suelo, por lo visto ella no se percato de que están allí, miro a Katniss cada día luce más hermosa, las pesadillas casi desaparecen pero cuando llegan le canto, bueno más bien le tarareo la melodía que Prim me entonaba y con eso se vuelve a dormir, estoy agotado ya que mi reunión con varios alcaldes el día anterior fue casi diría un éxito de no ser que me quieren en el Capitolio a lo que me negué, y tome el primer tren que salió dejándoles avisado que volvía a la panadería, aunque estoy seguro que Delly ya lo había hecho.
Durante el viaje no pude dormir y el baile me han agotado, de modo que me acomodo al lado de Katniss, la poca luz que entra en la habitación me deja ver que hay sangre en las sabanas y ella continua con su vestido puesto, le levanto un poco el vestido y veo que sus rodillas están raspadas y sucias ¿acaso se cayó? Me levanto y busco el botiquín con el que le limpio y vendo sus heridas, después la abrazo ella se acorruca entre mis brazos y suspira.
- Quédate a mi lado. – me dice.
- Siempre – le digo mientras hundo mi cabeza en su cabello y me quedo dormido al compas de su respiración.
El sol me da en la cara obligándome a despertar pero no tengo ganas, cinco minutos más, ¿Sol? ¿Qué hora es? Abro los ojos asustado y la veo acostada a mi lado pero esta despierta mirándome.
- Hola - le digo.
- Hola ¿Dormiste bien?
- Si - intento leer su rostro pero no se qué piensa así que le digo lo primero que viene a mi mente -se supone que estamos locamente enamorados, así que puedes besarme cuando quieras ¿Real o no real?
- Real. - me dice en un susurro y ella se acerca a mí y me besa al principio estoy sorprendido pero la tomo entre mis brazos y respondo a ese beso "debí amarte bastante... No, te amo bastante" sus dedos se enredan entre mi cabello y la siento cerca de mí, este beso es diferente a todos los que me ha dado con excepción de aquella vez en la playa, me separo de ella para respirar y veo sus mejillas sonrosadas y su respiración es agitada como la mía.
- Volviste - me dice sonriendo.
- pues sí, sabes que lo del beso era una broma.
- Necesitaba dártelo. – me dice sin dejar de mirarme.
- ¿Por qué?
- Te lo mereces - la miro asombrado y ella en ese momento desvía la mirada - además quería hacerlo. ¿Desde cuándo duermes aquí?
- Aquí te refieres a tu casa. -ella me mira extrañada
- si, no, ¿qué?
- Bueno duermo contigo solo cuando tienes pesadillas, y últimamente estas parecen haber disminuido.
- ¿Y desde cuándo?
- -bueno -le digo incomodo - dos noches después de llegar.
- ¿Qué? pero eso es desde hace ¿Por qué no lo sabía?
- Estabas gritando y no parabas, Haymitch dijo que no podía despertarte y mientras daba vueltas en la cama recordé que bueno de esa manera ambos nos cuidamos, ¿Real o no real?
- Real -me dice en un susurro.
- Así que vine y me acosté contigo, al principio fue difícil, tenía miedo de dañarte, creo que pase un par de días sin dormir, además de que me diste guerra hasta que te calmaste y las pesadillas comenzaron a remitir y un día.
- te corrí.
- Algo así, aunque tenía días pensando en irme.
- Peeta, siempre dentro de mí supe que no te merecía, no merezco nada de lo que me das, todo tu sacrificio por mí, pero creo que si me veo bien soy demasiado egoísta pues te necesito a mi lado, no –dice mirándome – te quiero a mi lado.
- ¿Real o no real?
- Real – me dice y mi corazón parece tener el triple de su tamaño.
- Así que por eso no te sorprendiste de verme aquí.
- De hecho lo hice, pero ¿Por qué? ¿Qué pasa con Delly y tu compromiso?
- ¿Delly? ¿De qué estás hablando?
- Haymitch me dijo que tu y ella, y bueno los vi anoche y escuche de su compromiso y.
- Oye que rayos te dijo Haymitch sobre Delly, además anoche, solo nos saludamos, tú te fuiste sin siquiera decirme hola y ¿compromiso?
- Sé que la amas.
- ¿La amo? – le digo sorprendido. – Bueno, si la quiero pero como a mi hermana.
- Pero entonces ¿Por qué has viajado con ella? Además serás alcalde del 9.
- Vaya y yo que quería hoy darte una sorpresa. – le digo intentando no reírme, ella quiere apartarse pero la abrazo más fuerte. – Katniss preciosa, creo que estas un poco confundida.
- No, se lo que me dijeron y lo que vi, pero debiste anunciarlo así, yo no sé.
- Bueno, Haymitch no se qué rayos dijo, pero yo volví por la mujer a la que amo y esa eres tú, si me invitaron a ser Alcalde pero rechace la oferta pues tú no estás allá y estas aquí, y viaje con Delly bueno creo que solo quería conocer el 9, ella y yo somos amigos, además se comprometió con Thom no conmigo, eso pasa cuando no escuchas los anuncios completos. – La veo examinarme para ver si es verdad o no y le sonrío – Además como me voy a comprometer si ya estoy casado, contigo ¿lo olvidaste?
- Gracias por volver – me dice sonriendo – Aunque sabía que lo habías hecho aunque no a mi lado.
- ¿Cómo lo supiste? Solo venía un rato mientras arreglaba todo.
- Sae me lo dijo, o mejor dicho me lo dio a entender.
- ¿Qué? – le pregunto sorprendido, pues lo esperé de Haymitch nunca de Sae.
- Bueno quizá fue inconsciente, ayer ella tarareaba una melodía y me sorprendí pues se la tarareaba a Prim cuando era pequeñita, solo a ella, cuando le pregunte donde la había escuchado me dijo "Peeta la tararea" así que – continuo ella – me puse a pensar ¿Cuándo? ¿Por qué la sabe? ¿Dónde está? Tú tenías más de dos semanas de no venir, ni siquiera haces el pan.
- ¿el pan? – le pregunto sorprendido.
- Si los bollos, tienes más de 35 días de no hacerlos tu – dice mostrándome un calendario – al principio pensé que había algo raro, pero después cada mañana el pan estaba aquí pero era diferente y deje de comerlos, solo con verlos sabía que tu no los habías hecho. Hasta ayer.
- ¿Cómo es que?
- No saben igual – me interrumpe – Haymitch al tercer día de no verme comer pan me lo dijo, estábamos desayunando y me pregunto ¿no vas a comer preciosa? Se están quedando y bueno le comenté mi teoría, pensé que estaba otra vez entrando en esa extraña locura donde vivo – dice como aceptando su realidad – y fue cuando me lo dijo "Peeta se fue" y también me dijo que te nombraron alcalde, pero no le preste atención hasta ayer que se lo dijo a Sae. – La veo mirarse las manos, pareciera que quisiera decir más, pero se contiene y lo guarda en su corazón, pero sus palabras me hacen querer brincar, me extrañó, me quiere a su lado y yo sigo mirándola sin decir palabras. - Ahí fue cuando lo supe, algo en mí comenzó a gritar porque te habías marchado, Haymitch y Sae parecían gozar al hablar de ti y yo quería taparme los oídos, mi corazón me decía que te quiere a mi lado, sin ti no puedo seguir adelante, quizá soy egoísta pues necesito protegerte, necesito que me protejas, solo tú.
- Es lo que hacemos ¿no? ¿real o no real?
- Real –dice sonriéndome y siento una descarga eléctrica en mi corazón y todo mi organismo. – Oye porque no te quedas aquí y voy por el desayuno. – Ella me mira sorprendida y salgo sin decirle nada y tampoco permitiéndole decir más, pues aun hay mucho que hablar pero no es el momento.
Bajo las escaleras en silencio, quizá Katniss esté pensando que el muto lucha por salir pero es en realidad la felicidad de saber que me necesita, que me ama, pues aunque no lo ha dicho lo he sentido en sus palabras. Al llegar a la cocina veo a Haymitch comiendo en compañía de Sae que están más silenciosos que de costumbre.
- Vaya Peeta, ¿te quedaste dormido? –dijo mi mentor intentando guardar las ganas de reír.
- Muy gracioso – miro el reloj y veo que es casi medio día, dormí siete horas de más tomo una charola que tiene lista Sae sobre la barra y coloco un par de panes de la canasta que envié con Sae.
- Ah ya veo, le levantaste el castigo – en ese momento se ríe.
- Ya hablaremos tu y yo – le digo.
- Era el momento de que hiciera algo por ti ¿no lo crees?
- Por cierto, alguien te mando algo –digo señalando una caja y sus ojos se abren de par en par – Creo que deberías viajar al Capitolio a visitarla y darle las gracias. – Se queda boqueando en silencio y yo regreso a la habitación con la charola sin decirle más. Al abrir la puerta la veo sentada en la cama abrazando sus rodillas mientras su cabeza descansa en estas, su mirada está perdida en un punto en algún lugar de la pared y no me mira al entrar.
- ¿Estás bien? – me pregunta y después me mira como si buscara algo en mi rostro.
- Si, muy bien, ¿Por qué no debería estarlo?
- Yo no lo sé –me dice ella y vuelve la mirada a ese punto - ¿Desde cuándo? – su pregunta se queda en el aire y yo comprendo.
- ¿Volví? – la veo asentir y dejo la charola en la mesita que hay en un rincón y vuelvo a la cama a su lado.
- Desde déjame pensar, antes de ir al Capitolio, en el trece.
- ¿Qué? – me pregunta incrédula - ¿Entonces porque no me lo dijiste? – veo la culpa en su mirada y no tengo palabras para expresarlo.
- Bueno, no era totalmente yo, no sabía cómo decírtelo, además tu no lo hacías más fácil estando todo el tiempo con Gale y su extraña relación.
- Lo siento, yo no sabía – me dice intentando – Todo era tan extraño y me siento mal por decírtelo, pero te extrañaba tanto que creí que me volvería loca y el estaba a mi lado, tú habías desaparecido.
- Era solo un muto del capitolio –dije yo recordando sus palabras.
- Sí, pero creo que el muto era yo. – me dice tristemente.
- Intente ayudarte de la mejor manera – le digo - aunque creo que no te lo hice fácil – Pienso en mi guardia que murió por mi culpa ayudándola y protegiéndola del muto – Finnick y Michaell estuvieron a mi lado.
- ¿Finnick lo sabía?
- Si, solía bromear con mis recuerdos y no solo ellos, también… Prim.
- ¿Prim? – el pan que había tomado lo deja a un lado y me mira.
- Ella fue mi enfermera – le confieso – mientras grababas los propos, antes de tu disparo, y sabes me di cuenta que no era tan débil como tu creías, lucho contra el Capitolio al sacar los falsos recuerdos de mi mente dañada y obligándome a encontrar los verdaderos, me hizo recordar cosas que con el tiempo y el veneno había olvidado.
- ¿Por qué no me lo dijiste? – me pregunta con lagrimas en los ojos.
- Tenías demasiado que lidiar como para decirte, "oye Katniss tu hermana cada noche ha estado luchando contra mi muto" – se lo digo en broma pero la veo asustada – lo que sí creo es que ella me salvo y lo hizo por ti.
- ¿Por mí?
- Cada noche entre mis pesadillas la escuchaba cantar y decirme "Peeta lucha por ella" "recuérdala" "no dejes de amarla" – casi puedo escuchar su voz repitiéndolas - creo que ella fue la que me hizo recordar que te amaba.
- Gracias por volver – Ella suelta sus piernas y se lanza a mis brazos donde la atrapo y nos quedamos así, escondo mi rostro en su cabello y la siento palpitar junto a mí y su voz resuena en su cuello cuando habla – se que te trate mal, pero sabía que no te merecía, eres demasiado para mí.
- Katniss – le digo sin soltarla, su aroma me embriaga y embota mis sentidos – Aun no sabes el efecto que tienes – me aparto un poco de ella y la beso, la beso con pasión, con necesidad, ella enciende un fuego dentro de mí que es imposible extinguir, ella responde a mi beso de la misma manera, el mundo alrededor y todo lo demás desaparecen la abrazo y nuestros cuerpos parecen estar hecho el uno para el otro, su mano recorre mi rostro y se enreda en mi cabello, cuando nos separamos para poder tomar un poco de aire la miro a los ojos.
- Tú me amas – le pregunto - ¿real o no real?
- Real – me sonríe y no necesita decir más, nos besamos sabiendo que a partir de ese momento el mañana nos pertenece.
¿Que les pareció? A mi me encanto, haha creo que ya lo tenía planeado de este modo y casi listo de hecho ya estaba listo antes que el anterior, me volví loca escribiendo el otro y corrigiendo este para que quedarán bien, espero que les hayan gustado.
Gracias por leer, gracias por sus comentarios y por las lagrimas derramadas, me siento feliz de saber que les gusta mi historia.
Les mando mil besos y abrazos. Esperando que tengan un excelente fin de semana y avisando que solo nos queda el siguiente capitulo para llegar al final.
Lo se es muy triste pero así es, así que no me despido eternamente, nos vemos pronto.
IRES
