Capítulo 9: ¡Solo una noche!
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Bella POV**
Termine de retocar mi maquillaje, alise los últimos mechones de cabello y salí a la habitación donde Rosalie terminaba de ponerse los zapatos.
-te ves guapa – Rosalie silbo y yo solo me reí -
-El negro es mi color – le guiñe un ojo y ella sonrió, me puse unos shorts de color negro muy pegados al cuerpo y una blusa que se sostenía en mi hombros por unas finas cadenas, debajo tenía un sostén tipo bralette de encaje y se lucia a través de las transparencias de mi blusa –
-Esos zapatos completan tu atuendo de manera sexy – se mofo, mire mis pies y me encontré con mis converse negras, ugh maldito Edward, si no fuera por su culpa ahora estaría usando mis bebes.-
-Si llevas puesto ese collarín te verás de todas formas menos sexy – contraataque-
-¡Eso no es justo! – bufo Rose – a ti no trataron de estrangularte-
-¡No, claro que no quisieron estrangularme, pero quisieron matarme aventándome por un barranco! – me cruce de brazos y la mire fijamente, ninguna cedía en estas guerras de miradas-
- Eso es culpa de Edward levanta faldas – se burló y yo fruncí mi entrecejo un poco enojada – okey me he pasado – levanto ambas manos – lo siento – no terminaba de comprender porque el tema me ponía incomoda y molesta, muy molesta -
- Descuida, es la verdad – hice una mueca – de todas formas estoy haciendo mi trabajo, no tiene por qué importarme tanto, debo marcar mis limites ¿no?-
- A veces los limites se difuminan Bella – Rose me toco el hombro – Ya te lo digo yo, me está costando una galaxia llevar a cabo este operativo –
- De ti me sorprenden muchas cosas – me miro interrogante – Te conozco hace años Rose, se tu historia y lo que te costó reintegrarte en ese año de rehabilitación, el confiar en los demás y … - me miraba seria – ey aunque no lo creas, no estoy juzgándote – trate de suavizar el ambiente, pero su ceja estaba alzada – he visto las miradas con Emmett, el cómo corre tras de ti como un cachorro perdido y como lo buscas cuando lo pierdes de vista-
- Era el plan ¿no?, se fingir muy bien – agrego detrás de una máscara de frialdad – siempre nos tocó trabajar con vejetes que podían ser nuestros padres y todo era más simple, ahora me he tenido que meter un poco más, es todo – me dio la espalda para ponerse sus pendientes –
- No te engañes –
- he dicho que no me estoy engañando – Rose sonó dura – Emmet no es en absoluto mi tipo y solo pretendo terminar este trabajo para tomarme unas buenas vacaciones, ¿piensas que podría enamorarme de alguien como él?- soltó una carcajada seca – solo es mi objetivo, fin del tema –
-Si tú lo dices – levante mis manos – no insistiré y dejaré que hagas tu trabajo –
- Tu también has lo tuyo – me miro interrogante – porque enrollarte con el cobrizo no estaba en los planes –
- No me saques una por otra – la mire enojada – yo solo quiero lo mejor para ti, no es necesario que tomes la postura de perra desinteresada de todo –
- Este tema no está llevándonos por buen camino – su expresión se suavizo – es mejor no referirnos a como estamos haciendo esto, ya sabemos que no ha sido fácil –
- Supongo que tienes razón – suspire –
- Vamos cambiando la cara – se apresuró agregar – tengo un regalo para ti – tomo una bolsa de papel con algo dentro –
- ¡Son mis zapatos! – los saque de la caja emocionada -
- Jimmy Choo de 15 centímetros – hablo mi amiga – Me tomo un poco encontrarlos, sé que no remplazan los otros pero…- la interrumpí y la abrace-
-¡Son perfectos, muchas gracias! – le agradecí más que feliz –
-¿A qué esperas? – me urgió Rosalie – ¡póntelos ya! – me saque mis converse de una patada y me puse los zapatos con mucho cuidado, enseguida mi estatura se alzó y mis piernas se tornaron más esbeltas y largas, ¡bendito tacón Choo!-
Sonreí y di unas palmaditas de felicidad
-Imagine que te gustaría mi sorpresa – me sonrió de manera cálida – además Alice te mataría si sales con tus viejas zapatillas – solo pude soltar una risita –
-Ahora es mi turno de ayudarte – la tome por los hombros con suavidad y la gire, con cuidado quite los seguros del collarín y lo retire con cuidado-
-Emmett va a matarme – dijo mi amiga mientras tomaba el collarín y lo aventaba bajo la cama, Otra vez estaba preocupada de lo que Emmett dijera – Pero he cumplido el plazo del médico y ya no me duele el cuello –
-Le dije que yo te llevaría, así que se fue hace un rato –
- Ahora que el estorboso aparatito no está, aprieta más los lazos de mi corset – se giró nuevamente y apreté los lazos rojos para que el vestido entornara más su esbelto y escultural cuerpo, completo su atuendo con unos tacones similares a los míos pero color dorado -
-Si te apretó más, seguro uno de tus pechos golpea en la cara a alguien cuando salga eyectado de ahí – apunte su delantera-
- Se lo que tengo y como usarlo – me guiño un ojo –
-Vamos ya antes de que Alice y Ange…-la puerta se abrió y entraron las susodichas-
-Mencionan a las reinas y estas hacen acto de presencia – Ángela hizo un gesto teatral con su mano -
-¿Por qué demoraban tanto? – Alice, se acercó a Rose y apretó su coleta alta – tenemos que irnos ya – agrego ansiosa-
-Se ven increíbles – las elogie y Ángela comenzó hacer posturitas que nos hacían reír a todas, llevaba puestos unos pantalones ajustados de cuero, que la hacían ver infartante y un top plateado con lentejuelas, su cabello era una hermosa maraña de ondas negras, tenía puesto un poco de maquillaje oscuro y sus sandalias de tacón -
-Yo quiero un trasero como el de Angie o un busto como el de Rose o me conformo con las piernas de Bella – Alice hacia pucheritos-
-Te ves hermosa y no necesitas nada de eso boba – Rosalie hizo que Alice se diera una vuelta, llevaba una remera que cubría sus pechos con escote en forma de corazón, luego caía sobre su abdomen en tiritas de hilo, los tirantes eran una pequeñas cadenitas color doradas y llevaba una falda cortita que solo ha ella se le podía ver así de bien, tenía puestas sus botas negras estilo bucaneras que le llegaban sobre la rodilla…simplemente espectacular – ¡estas divina!-
-Aww por eso las amo – Alice se encamino a la puerta dando saltitos de alegría y todas la seguimos, sus cambios de humor no había que entenderlos, sencillamente había que quererlos-
Atravesamos el Hall principal entre risas y bromas, esta sería una gran noche, hace mucho tiempo no salíamos y gracias a dios Esme nos dio el fin de semana libre, bailar y embriagarnos solo un poco no nos haría daño alguno, ¿o sí?...
Llegando a la puerta principal escuchamos la voz de Edward y de la fastidiosa de Tanya…ugh me hirvió la sangre.
-¡Quizás esos bebés son del jardinero y ella quiere enchufártelos a ti! – parloteaba la estúpida y mis puños se crispaban-
-¡Tanya basta ya, no me podré casar contigo como esperaban tus padres, Anabella y yo seremos padres! – mis ojos se abrieron con desmesura-
-¿Realmente estas embarazada? – Susurro Ángela-
-Claro que no – agregue en un susurro – Este chiflado ya sueña a lo grande -
-¿Pero qué hay de esas noches tan buenas que compartimos? – se le escuchaba la voz suplicante de la rubia – ¿esa flacuchenta sin gracia es mejor que yo en la cama?, se ve debilucha y poca cosa, debe pasar por muchas camas Eddie, quédate conmigo, el matrimonio sería un trámite – díganme que esa estúpida oxigenada no está hablando así de mi-
- ¿Qué ha dicho? – gruñí –
- Bells no, no – escuché decir a mis amigas, pero mi ego no perdono –
Sin detenerme a pensar en que estaba haciendo, decidí actuar, me encamine directamente hacia Edward y Tanya, contonee mis caderas y marque cada paso que di, obtuve el lujo de ver la mandíbula de Edward desencajarse y la cara de Tanya enrojecer de furia… ahora le enseñaría a esta estúpida quien era Bella Swan.
-Eddie querido, me iré con Rosemery a la inauguración del Night Club de Emmett- mi voz sonó jocosa y lo mire directo a los ojos – hable con el médico y dijo que nuestros bebes están en perfecto estado, yo diría que mejor que nunca – di unas palmaditas, mire mis pies y mordí mi labio, Edward siguió la dirección de mis ojos comprendiendo mi indirecta y sonrió agradecido, idiota si supiera que solo lo hacía por joderme a la rubia… o al menos eso quería pensar yo-
-No quiero que vayas sola cariño – tomo mi cintura y me atrajo hacia el-
-Se cuidarme muy bien – lo aparte un poco – cuando vuelva me encargare de ti – moví mis cejas sugerentemente y acto seguido estampe mi boca contra la suya, no espere a que el profundizara el beso, porque introduje mi lengua sin su permiso, su agarre se afianzo y me beso con fuerza y… eso señores, es a lo que llamo un buen beso -
-ejem…-Tanya se aclaró la garganta junto a nosotros y yo retrocedí – Sigo aquí querida – eso ultimo lo dijo con pesadez – serias tan amable de sacar tu lengua de la garganta de mi Eddie – gruño -
-Momentos de a dos – me apunte a mí y a Edward – cuando alguien sobra no lo notamos – le sonreí con falsedad-
-Que irrespetuosa eres empleadita – me miro condescendiente-
-Ni flacucha, ni débil y mucho menos poca cosa – me plantee frente a ella – Tengo todo en su lugar y en muy buenas proporciones, según dice Eddie – imite su tono nasal y chillón otra vez-
-¿Quién te crees que eres? – quiso dar otro paso hacia mí, pero esto ya me estaba aburriendo demasiado-
-Nos vemos luego Edward, un gusto tarada, digo Tanya – moví mi mano en forma de despedida y me encamine donde las chicas que estaban con la puerta abierta y conteniendo las risas por mi numerito-
-Te alcanzo en el Night Club – grito Edward y se perdió escaleras arriba, cerramos y nos encaminamos al coche que Esme nos facilitó por este fin de semana-
- Pero qué manera de marcar territorio Anabella – me pico Ángela –
- Solo fue por la manera en que hablo de mi – me desentendí –
- Si tú te lo crees – Agrego Alice –
- ¿Cómo? –
- Ya te lo dije Bella – hablo Rose mirándome con su ceja alzada – hay cosas que comienzan a ser evidentes -.
- Dejen las estupideces y que empiece la noche –
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Al llegar al centro del estacionamiento Rosalie se metió en una plaza para dejar el auto, quedamos en un buen lugar, más tarde no tendríamos problemas al salir.
-Deben ponerse estas pulserita – Rosalie nos pasó a cada una un brazalete amarillo fluorescente – y recuerden que es mera casualidad que coincidamos todas aquí, no lo olviden –
-¡Pero esto es horrible! – dijo Alice – no combina con mi atuendo-
-Alice, estos te los retiran en la entrada y te ponen un timbre en la muñeca – refuto Angie-
-¿y tú como sabes tanto de eso? –
-Porque yo se lo explique lista – dijo Rosalie como si fuera lo más obvio y comenzó a reírse-
-¡Vamos ya! – me sentía ansiosa -
En la entrada fue exactamente como dijo Ángela, retiraron las pulseras y estas dejaron un rastro transparente en nuestras muñecas que resaltaban con las luces de neón. El lugar era despampanante, tenía una barra de tragos que cubría gran parte de un extremo, habían barman mujeres y hombres que hacían cosas espectaculares con las botellas, las pistas de baile eran muy amplias, en las esquinas habían sillones y mesitas pequeñas, había una gran escalera tipo caracol que llevaba a otra pista enorme, estaba abarrotado de gente, la música que sonaba era espectacular y mis pies picaban por comenzar a bailar.
-Vamos por algo de beber – Rosalie se abrió paso entre la multitud hasta llegar a la barra y para sorpresa nuestra uno de los barman más expertos era nada más ni nada menos que Emmett Cullen-
-Tiene talento con las manos – pico Angie a Rosalie-
-¡Eyy! – Rosalie estaba roja como su vestido y eso me causo mucha gracia-
-¿En qué puedo servirte muñeca? – uno de los chicos de la barra se acercó y coqueteo con Angie-
-Quiero empezar con algo fuerte, ¿qué recomiendas? – Angie apoyo sus codos en la barra y juro por dios que el hombre babeo-
-A tus órdenes bonita-
-Yo estoy con ellas Bruno – La voz grave de Emmett sobresalió – vuelve atender y deja ya de babear por Ángelina – nosotras soltamos unas risitas nada disimuladas, Ángela soplo un beso al chico y le guiño un ojo, Bruno seguía mirándola embobado y choco con una mesa que tenía copas – ¡tú concéntrate y tu deja de ponerlo de cabeza! – Emmett apunto a Bruno y luego a Ángela, esta última levanto sus manos fingiendo inocencia – ¿Y ustedes como es que están todas aquí? – Cullen nos miraba alternamente y tenía un brillo malicioso en los ojos -
-Coincidencias de la vida – dijo Rosalie, Emmet se estiro sobre la barra y beso los labios de la rubia con ternura, cabe destacar que más de un hombre quedo mirando el trasero de Rosalie y Emm lo noto y gruño-
-Te ves preciosa Rosemery – la observo y sonrió, en tanto mi amiga nos miró y yo solo alce una ceja – cualquier cosa que te pongas se te ve espectacular – Emmett acaricio el cuello de la rubia con ternura, ugh entraría en coma diabético – ¿Qué paso con tu collarín?-
-En defensa de la rubia digo que se ve mejor sin nada – una voz masculina interrumpió – y cuando digo nada, es nada – junto a nosotros se paró un chico alto, moreno y de cabello negro como el carbón…Jacob Black-
-Repite algo así y hare que te tragues tus dientes perro – Emmett salto sobre la barra y lo encaro-
-Emmett, él no habla en serio – Rosalie se interpuso y puso sus manos en el pecho de Emmett-
-Parece que la rubia te contiene Cullen – Black rio con sarcasmo – ¿así de dominante eres en la cama bombón? – oh perfecto chico con instinto suicida y Emmett con un genio que se lo lleva el diablo-
-Te lo advertí Black –Emmett le dio un puñetazo en la cara, Rosalie nos dio una mirada significativa, acto seguido Ángela se interpuso y se apretujo con Black, el abrió sus ojos con desmesura y después que Angie le susurrara algo se lo llevo en dirección contraria a nosotras-
-Hora de dejarlos solos Bells – Alice me dio un tirón y nos dirigimos a la pista de baile-
-¿Dónde está Ángela? – rebusque con la mirada en el lugar y no la encontré-
-Deshaciéndose de Black – Alice comenzó a saltar – ¡Amo esa canción!
Comenzamos a tomar el ritmo de la música y a movernos de manera sensual, por una noche quería olvidarme de muchas cosas, solo una noche eso quería.
Unas manos rodearon mi cintura desde atrás, me tense un poco pero a los instantes sentí ese embriagador aroma y me relaje…Era Edward – mi perdición-Cullen.
Gire entre sus brazos y quedamos muy cerca, sentía su aliento en mi rostro y su olor me inundaba; comenzamos a bailar y a dar vueltas por la pista, esto era tan extraño, no debería sentirme así de cómoda en sus brazos, sentir esa electricidad recorrer mi piel, me sentía malditamente bien, un suspiro escapo de mi boca, sus ojos verdes penetrantes me miraban llenos de una curiosidad que yo jamás podría satisfacer y sentí ¿culpa?; me giró con rapidez y quito mi cabello del cuello, deposito un suave beso en la sensible piel.
-¿Qué estoy haciendo? – me reprendí mentalmente-
-Estas dejándote llevar – susurro cerca de mi oreja….ups creo que hable en voz alta-
-Esto no nos llevará a ningún lado – volví a girar en sus brazos y apoye mi frente en la suya-
-No sabes cómo había deseado besarte – sonrió – desde el momento en que te impusiste con tu carácter del diablo y actitud dominante – también sonreí –
-Edward…- sus labios casi rosaban los míos, me obligue a abofetearme mentalmente y concentrarme – yo…tu…- ¡qué diablos me sucedía!, ¿cómo no me salía ninguna frase completa?-
-Tú me pones de cabeza y yo solo quiero volverte a besar – tomó mis labios con lentitud, estaba dándome la clara opción de retirarme, pero yo…yo no quería resistirme –
-Yo trabajo para tu familia y yo…- y una policía que lamentablemente debe atraparte tengas o no tengas algo que ver con la mafia, me sentí enferma-
-¿Y yo soy tu jefe? – se rio – olvídate de eso – me beso con ternura – solo una noche – rozo su nariz con la mía y ya no aguante-
-Una noche – me lancé a su boca como desquiciada…una noche solo eso-
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Ángela POV**
Esa mirada de Rose, fue mi señal; cuando Rosalie se abalanzo sobre Emmett, yo me apretuje contra Black y comencé a empujarlo en dirección a uno de los pasillos más apartados del Vórtice.
-¿Quieres quitar esa arma de mi estómago? – hablo con voz ahogada-
-Tenemos que esperar a alguien – mi voz sonó cortante – en cuanto llegue esa persona quitare mi arma y me marcharé – a decir verdad el tipo exageraba, mi arma era de las más pequeñas, era de esas de bolsillo, sin embargo era única otorgada por mis lideres-
-¡Si no la sacas ahora gritare y te montare un show! – ugh parecía una niñita-
-Pero que niña eres Black – presione más mi arma en su duro abdomen-
-¿Cómo es que una mujer como tú, tiene un arma así? – sentí sus manos sobre las mías aprisionando el arma – ¿Cómo te mueves tan rápido?, eres malditamente guapa y ágil – eso ultimo lo estaba susurrando-
-Secretos del oficio, já – conteste con sarcasmo y un poco de nerviosismo-
-Déjame adivinar – me miro a los ojos, él era más alto que yo – ¿Infiltrada? – por la mierda, mis ojos se abrieron con desmesura, mis manos liberaron el arma y de mi boca salió un jadeo-
-¿Qué-e has di-dicho? – ¡alguien dígame ¿Cómo concluyo eso?!- No sé de qué hablas -
-¿Nerviosa señorita Ángela Weber? – tastabille hacia atrás, sentí mis piernas débiles, el me tomo de la cintura y me atrajo hacia el – eres demasiado guapa para estar metida en algo así, si fueras más inteligente, estarías estudiando medicina o algo así – me guiño un ojo y yo no era capaz de proferir ni una palabra, lo miraba con miedo y nerviosismo…¡era un enfermo como Alec Vulturi!
-¡No me toques! – el miedo me invadió, me rebatí en sus brazos con desesperación, esa maldita sensación que me provoco Alec y que dejo en mí, comenzó a abrirse paso por todo mi sistema- ¡quita tus manos de mí! ¡No quiero que me toques! – el me miraba consternado, y libero mi cintura, camine hacia atrás y caí sentada, estaba teniendo un ataque de pánico en toda su regla-
-¡Ángela! – Black se apresuró a ponerme de pie – ¿estás bien? – lo mire asustada-
-No…no me hagas daño – no sé qué cruzo por mi cabeza, no quería decir eso, yo no era débil-
-Yo no te haría daño, ningún hombre con sus cinco sentidos causaría daño a una mujer – hizo un gesto como si lo que decía era lo más normal – aunque esta sea una policía mentirosa-
-¿tu como sabes eso? – me sentía nerviosa y sin querer confirmaba sus insinuaciones-
-En este momento no te responderé nada mas – metió un mechón de mi cabello tras mi oreja – estas pálida y no dejas de apretar la mandíbula – me examino – estas de los nervios – concluyo-
-Pero…-el me interrumpió-
-Pero no se lo diré a nadie – su mirada me transmitía seguridad… extraño – vamos por la misma persona señorita Weber – sus ojos se endurecieron y se veía casi peligroso-
-Déjame adivinar – mi voz estaba más serena y yo ya no sentía tanto miedo, algo en el me hacía sentir seguridad, no tenía miedo de que supiera quién era, sentir esta seguridad y tranquilidad junto a un extraño era algo nuevo para mí – ¿Vulturi?-
-Exactamente – su agarre en mi cintura se afianzo – tenemos mucho de qué hablar y quiero empezar por Alec Vulturi – su mirada era lobuna, atenta y dura, yo me tense un poco y sentí mi corazón comenzar a latir desbocado-
-El es…- una sensación nauseabunda me recorrió el estómago y la garganta – yo…- me sentí incomoda, ¿Cómo le dices a un extraño que te conoce con detalle, que un cerdo mafioso trato de violarte?-
-Sin miedo agente, conozco de lo que es capaz, habla no te haré daño – lo mire escéptica – se lo prometí a un viejo amigo-
-¿De quién hablas? – apoye mis manos en sus trabajados brazos, necesitaba mantener un poco de distancia, tanta información estaba abrumándome-
-Te lo contare más adelante – sonrió y dejo ver una perfecta dentadura blanca – por ahora confórmate con saber que no dejare que te pongan una mano encima -solté una risita nerviosa y su sonrisa se ensancho más, era realmente extraño todo esto, sin embargo no me producía incomodidad – ahora veme como un amigo y no como una amenaza-
-Esto es tan…- no encontraba las palabras para definir esta situación-
-¿Extraño? – se rio con ganas, su risa era melodiosamente masculina, ese sonido se convirtió en mi favorito desde…ahora – estaba deseando encontrarte esta noche, mi contacto dijo que estando cerca de las otras infiltradas tu atacarías como leona – me tense – ya te dije que este secreto no saldría de mi boca-
-Ellas no tienen nada que ver en esto – mi voz salió fría y tajante-
-Y yo no tengo que ver con ellas – se acercó a mi oído – mi objetivo es otro…-
-¡Quita tus manos de mi chica! – una voz estruendosa me hizo dar un brinco y llenarme de miedo-
-¿Tu chica? – la voz de Jacob no mostro cambio alguno, me dio una rápida vuelta y apoyo su barbilla en mi hombro, sus manos apretaban mi estrecha figura desde atrás – ¿estás de broma Vulturi?-
-No lo repetiré, perro sarnoso – Alec se veía…mal realmente mal- Angelina ven aquí – me tendió su mano -
-Angelina es tu nada, no te acerques a ella-
-Ella es mía, ¿no te ha dicho lo bien que la pasamos juntos? – mi cuerpo se tensó y mis piernas se sentían débiles, Jacob me apretó más a su cuerpo, haciéndome sentir que tenía un apoyo-
-¿Pasarla bien? – Jacob se rio fuertemente y mi espalda vibro – Cariño, ¿tú la has pasado bien con este cerdo?
-¡Claro que no! – sentencie, la seguridad que me transmitía Jacob me hacía tener más valor-
-No me provoques Ángelina – Alec crispo sus manos y apretó la mandíbula, se veía letal – has que este perro quite sus manos de tu cuerpo, ¡ya mismo! – yo no me moví ni un centímetro y Jacob no se inmuto-
-¿Vamos por un trago bonita? – yo asentí con mi cabeza – Buenas noches Vulturi-
-¡Ven aquí! – Alec tomo mi brazo con brusquedad y me jalo fuertemente, una milésima de segundo fue lo que Jacob tardo en interferir, tomo a Alec del cuello y lo estampo en una de las paredes, comenzó a levantarlo y los pies de Alec se alejaron del piso-
-Te lo advertí – Jacob hablaba con la voz contenida – no quiero que le pongas un dedo encima en lo que te resta de tu asquerosa vida – yo observaba la escena con cierta satisfacción, de alguna forma Jacob me estaba haciendo sentir… bien –ahora desaparece – lo soltó con brusquedad y Alec se desplomo en el piso y comenzó a reír desquiciadamente-
-¿Qué me aleje de Ángelina? – se reía descontroladamente – ¿para que la mates como a Ness? – me quede de piedra literalmente, lo siguiente que vi fue el puño de Jacob en el rostro pálido de Alec, se estampo con tanta fuerza que salió sangre de su nariz-
-No menciones su memoria – lo levanto de la camisa y lo estampo contra una de las paredes, le asesto un nuevo puñetazo en la mandíbula haciendo que Alec jadeara, se enfrascaron en una pelea de puñetazos y golpes duros, yo miraba todo un poco atónita, ¿Qué demonios tenía que ver Alec con Ness? ¿Y porque Jacob se jugaba el cuello por mí? Una mano me apretó el codo y yo giré atenta-
-¡Te pedí que lo retuvieras un rato, no que le dijeras a Vulturi que lo mate! – Rosalie sonaba divertida-
-Esto no está bien – necesitaba intervenir ya mismo – ¡esto es mi culpa!-
-¿De qué hablas? – Rose me miro dudosa, luego de captar mis intenciones de intervenir sus ojos se abrieron con desmesura – ¡Ni pienses en meterte entre ellos!
-Es que…- Rose no me dejo terminar-
-¡Sería suicidio, ahora deja que Alec le dé duro y que Black pague por lo que me hizo! – Rose apunto su cuello y se puso seria-
-¡No entiendes! – me apresure a donde ellos se daban de golpes y Rose me retuvo por el brazo – Nadie tiene porque solucionar nuestros conflictos – solté de manera seca -
-¿Por qué defiendes a Alec? – me miro sin comprender-
-¡No es Alec, es Jacob! – trate de acercarme pero era imposible, ellos no dejaban de moverse y de golpearse-
-Si lo dices tiene que haber una razón – Rosalie me miro con un poco de fastidio, miro hacia todos lados y se sacó el zapato, desplego la suela y saco un cerbatana pequeña – me deberás una grande Morena – sin esperar más soplo por un extremo y dio justo en el cuello de Alec, poco a poco el cuerpo de este se quedó flácido, pareciendo un muerto, Jacob estaba debajo de él lo empujo y se lo quitó de encima, Rose se apresuró a sacar el dardo quien sabe con qué contenido del cuello de Alec – ahora tu limpiaras – dijo con voz divertida-
-Gracias – dijo Jacob en cuanto estuvo de pie-
-¿Gracias? – Rosalie dio un paso al frente y abofeteo a Jacob tan fuerte que me dolió hasta a mí-
- Eso me lo merecía – Jacob se quejó y se tocó la mejilla, Rose volvió a golpearlo - ¿me salvas y ahora pretendes matarme a bofetadas -
-Primero que nada no te salve la vida – Rose me apunto con el dedo – esa morena que ves ahí se iba a meter entre ustedes y no dejare que nada le suceda en mi presencia – Rose lo volvió a abofetear y el la miro levantando una ceja-
-¿Quieres dejar de golpearme? – Jacob levanto los brazos al cielo de manera teatral-
-¡Esa fue por ponerla en peligro! – Rosalie levanto su rodilla y le asesto un golpe en su hombría, Jacob cayó de rodillas, emitió un gritito divertido, sus ojos se abrieron mucho y yo me tape la boca para no reír - ¡Y esa por casi estrangularme costal de pulgas! – sentenció Rosalie, mi amiga aliso su ropa, guardo la cerbatana en su zapato y se giró en mi dirección – ahora si querida, tú limpiaras este desastre – apunto a Jacob en el piso -
-De acuerdo – puse los ojos en blanco-
-Ya hablaremos de esto – me miro un poco seria – por ahora disfruta la noche y saca al perro de aquí, el efecto del dardo se pasara rápido y ahora le diré a Emm que mande a seguridad – me guiño un ojo y se encamino de vuelta a la multitud con ese paso de modelo que solo ella tenía-
-Sigo aquí Morena – dijo Jacob con voz ahogada, me volteé a mirarlo y se retorcía en el piso-
-Lo siento tanto Jacob – me apresure a ponerlo de pie y se recargo en mí, su otra mano seguía en su mm parte baja-
-No te disculpes, me lo merecía – se rio un poco – vaya rubia, tiene agallas-
-No tienes idea – sonreí, dimos un paso y Jacob se quejó-
-Aush – llevo su mano a las costillas-
-Mira cómo has quedado, Bruto – le reprendí – vamos al baño debo curar esas heridas de tu cara y ver esa costilla-
-¿Ya salió la Infiltrada protectora? – susurro en mi oído-
-Cállate – le pique la costilla y se rio entre quejas de dolor-
Nos encaminamos a los baños, el de damas estaba lleno, así que nos metimos al de hombres, gracias a dios no había nadie, lo acerque a los lavados y comencé a limpiar sus heridas, tenía una ceja partida y su labio estaba roto e hinchado.
-Si no dejas de moverte no podré hacer esto con cuidado – él se quejó-
-Maldito bastardo – decía por lo bajo-
-Si no fueras un bruto, nada de esto hubiera pasado – lo mire con mi ceño fruncido – vaya forma de conocernos – el sonrío-
-¡Acabo de darme cuenta que eres un imán para los problemas! – comenzó a reír, yo presione su labio y se quejó – nunca conocí a una chica y que al primer acercamiento tuviera que darme de golpes con otro-
-Yo no pedí eso – me sentí mal y agache la cabeza –
-Ey – levanto mi barbilla – lo haría una mil veces, se exactamente todo lo que sucedió contigo y ese Vulturi en la mansión Cullen – me tense-
-¿Cómo puedes saberlo? – baje mis brazos – nadie estaba ahí -
-Tengo mis contactos morena – sonrió – ahora no dejare que nada te pase-
-Jacob, hay cosas que no comprendo – levanto su ceja herida – yo no soy mujer de quedar con dudas, ¿lo sabes no?-
-Se mas de ti de lo que crees – limpie su labio completamente, ya no tenía rastros de sangre, solo estaba hinchado y luego se pondría morado-
-¿Sabré en algún momento porque ya me conocías?-
-Te conocí cuando trabajaste en el caso de Valverde – me sorprendí-
-Pero yo trabaje en ese caso hace más de…-el interrumpió-
-Más de dos años – sonrío fanfarrón – para ese entonces te llamabas Alana Marshall y cuando todo eso termino, ya no volví a saber de ti-
-¿Y cómo diste conmigo otra vez?-
-Eso fue una casualidad totalmente – sonrió – me sorprendí cuando volví a verte-
-¿Quién te pidió que cuidaras de mí?-
-Te lo diré más adelante-
-Necesito respuestas Black – puse mis manos en mis caderas – no me gusta estar en incertidumbre –
-Y las tendrás pero más adelante – sonrió – ahora quiero que me digas una cosa-
-Dispara – me cruce de brazos-
-¿Realmente te llamas Ángela Webber? – sonreí-
-Es algo que no te diré – hizo una mueca – ahora déjame terminar de limpiar tu rostro – me puse en puntitas para limpiar su ceja y el tiraba la cabeza hacia atrás, imagino que por el dolor – si no te quedas quieto no alcanzo-
-Debemos solucionarlo – sonrío juguetón, acto seguido me tomo de las caderas y me sentó sobre la superficie de mármol de los lavados, se posiciono entre mis piernas y sonrío más aún – ¿alcanzas ahora?-
-Fanfarrón – golpee su hombro y solté una risita, el no aparto sus manos de mis caderas; seguí limpiando su ceja y el no dejaba de mirarme, sentía que examinaba cada parte de mí – deja de mirarme así – dije sin apartar mi vista de sus heridas-
-Gracias por no salir corriendo – hizo una mueca-
-¿Por qué he de salir corriendo? – fruncí el ceño-
-Cuando un extraño aparece y te dice cosas de tu vida es para asustarte y salir corriendo en la dirección opuesta – agrego, baje mis brazos y lo mire a los ojos-
-Jacob Black Datiara, 26 años, de origen Quileute – sonreí ante eso y el también- vives en la Push, una reserva natural, tus padres Billy Black y Susan Datiara, tienes tres hermanos y un sinfín de primos – soltó una sonora carcajada – eres un presunto mafioso, se dice que eres violento y que matas sin piedad – hice un gesto como que tuviera miedo – aterrador a decir verdad-
-¿Tienes miedo? – se puso serio y se acercó un poco más-
-¿de tu bestia interior? – me mofe, pero él no sonrío – pues no – lo desafié – el miedo no es un sentimiento frecuente en mi – me encogí de hombros -
-Eres arrebatadora – susurro y yo sonreí-
-¿Quieres correr en la dirección opuesta Black? – levante una ceja – estas a tiempo -
-Quiero hacer todo menos eso – su agarre en mis caderas se intensifico-
-También soy una extraña y se mucho sobre ti – no me moví ni un centímetro ante su postura de cazador-
-No ocuparías esa información para lastimarme – su nariz rozo la mía-
-¿Qué te hace creerlo?-
-Instinto – susurro-
-¿De lobo? – la adrenalina se expandió por mi cuerpo-
-No imaginas – dijo juguetón-
-No creo en historias de monstruos-
-Estas frente a uno – su nariz recorría mis pómulos y mis mejillas, su olor era embriagador, sus manos fueron a la parte trasera de la pretina de mis pantalones y me tense un poco, sin embargo metió mi arma en ellos y acomodo mi remera – es demasiado útil para que la perdieras – susurro-
-Si tenías un arma, pudiste matar a Alec – agregue – ¿Por qué no lo hiciste?-
-Porque yo no soy un asesino como el – no dejaba de recorrer mi rostro y sus manos se quedaron en mis muslos-
-Acabo de darme cuenta de eso – para este momento ya no sabía ni mi apellido, este hombre emanaba sensualidad y estaba para comérselo, no era atrevido y no me presionaba a nada, estaba dándome lugar para retirarme, pero todo de mi hacia que siguiera su juego-
-¿Por qué no te has ido? – beso la comisura de mis labios-
-Porque un extraño me tiene atrapada – susurre-
-¿Tus padres no te enseñaron a no interactuar con extraños?-
-A veces en los extraños encuentras a las mejores personas – agregue-
-Estoy de acuerdo en eso – su lengua delineo mi labio inferior y me fui por un viaje sin retorno – solo en algunas ocasiones-
-Solo por esta noche – atrape su lengua con mis dientes y apreté con suavidad, el cerro los ojos, la puerta del baño se abrió y ambos dimos un salto-
-¡Joder! – grito un chico rubio de no más de 20 años-
-¡Esta ocupado! – Vocifero Jacob – ¡largo de aquí!-
-¿No quieren hacer un trío? – oh díganme que ese mocoso no dijo eso-
-¡Ocupado! – grite-
-Pero piénsenlo yo…-
-¡Fuera ya! – saque mi arma de la pretina de mi pantalón y apunte la cabeza del muchacho, Jacob soltó una risita-
-Comprendo – el tipo levanto las manos en son de paz y retrocedió – me voy me voy – choco con la puerta y tastabillo con nerviosismo, cuando logro abrir salió disparado-
-Esa es una chica ruda – volvió a su trabajo de apretar mis caderas-
-Solo quería asustarlo – sonreí y guarde mi arma donde estaba-
-¿En que estábamos?
-Que iríamos por un trago – le pique-
-Mentirosa – jalo mi pierna llevándola a su cadera, yo me reí y luego lo apreté junto a mí, sin previo aviso y sin más juegos estampo sus labios junto a los míos, era un beso violento y hambriento, yo jamás hacia cosas así, pero esto…esto era más fuerte que yo, una maldita atracción fatal, por ahora solo me dejaría llevar, no es que pudiera hacer otra cosa porque mi sentido común se derritió en el momento en que me sentó en el lavado-
Acariciaba mis muslos con delicadeza y yo recorría su cuello con mis dedos, los jadeos que salían de su boca eran devastadores, me tomo en sus brazos y yo apreté mi agarre con las piernas, a tientas caminamos hasta la puerta y me apoyo en ella, asegurando así que nadie entraría.
Pueden llamarme zorra o puta, pero jamás en la vida hice algo así, mi vida siempre fue el bienestar de mis amigas y el trabajo eficiente, sentir que un hombre me deseaba así era algo completamente nuevo para mí, la única experiencia que tuve previamente a esto fue con el asqueroso de Vulturi, y eso es algo que quiero borrar completamente de mi cabeza; se perfectamente que podía estarme equivocando pero ya qué más da… olvidar por una noche no me mataría…
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Alice POV***
Esta noche estaba perfecta, mis amigas se estaban divirtiendo de lo lindo, Ángela se perdió con Black por ayudar a Rose, al menos eso fue lo que nos dijo la rubia; Bella estaba tragándose literalmente con Edward, ya se me hacía extraño que esos dos no se dieran cuenta de lo mucho que se atraían y Rose ella estaba en la oficina con Emmett, si bien todas sabíamos que eso no acabaría nada bien ellas estaban disfrutando el momento y no las culpaba…
Fui a la barra por un tequila y luego me encamine al baño, empuje la primera puerta que vi y me quede estática. Black tenía a mi amiga cargada en sus brazos y se besaban con desesperación, sonreí ante la imagen y salí rápidamente de ahí, saque mi lápiz labial y escribí en la puerta "Fuera de Servicio", ya se la cobraría a Angie…
-Aliiiiiiiii – me voltee ante ese gritito borracho-
-Señor Demetri – sonreí con falsedad – ¿Cómo está?-
-No tan bueno como tu muñequita – sonrío petulante, dios este hombre estaba como una cuba – estas guapísima esta noche y por favor nada de señor-
-Muchas gracias – ya me dolían las mejillas de tanto forzar sonrisas-
-¿Puedo invitarte un trago?-
-No te preocupes, no hace falta-
-entonces mmm… ¿vamos a conocer el Night club? – ugh que fastidio ya no podría sacármelo de encima-
-De hecho ya lo recorrí completito y esta espectacular-
-hip-pero no conoces nuestra bodega secreta-hip – lo mire con curiosidad y seguía hipando de lo borracho que estaba-
-¿Tienes bodegas aquí? – me hice la sorprendida…a trabajar Brandon—
-Ven bonita te daré un recorrido – me tomo la mano-
Me dirigió a un pasillo angosto y muy largo, al llegar al fondo nos encontramos un pared con un cuadro de los años 80.
-Aquí es – hizo un gesto de reverencia-
-Demetri esto solo es una pared – dije lo evidente, ugh que tarado-
-Ah ah – se tambaleo – no estoy tan ebrio aún – apretó el afro del tipo del cuadro, dejando su mano un rato, hubo un clic y la pared se deslizo hacia un lado – Bienvenida a la cueva -
Tomo mi cintura y bajamos unas escaleras, la pared detrás de nosotros se volvió a cerrar y quedamos a oscuras, era un túnel de piedras que descendía varios metros, al final había una luz de neón que hacía que mi piel se viera translucida.
-Con esta luz eres mucho más guapa – acaricio mi mejilla-
-Que caballeroso – sonreí a medias-
-Ven tomemos un trago bonita-
Llegamos a una estancia muy amplia, tenía sillones de cuero negro, había un escritorio de caoba con un enorme sillón detrás, había archivadores y una mesa de pool.
-Qué lugar más rustico – camine hacia la mesa de pool-
-Toma – me dio un vaso con un líquido color ámbar-
-Salud – levante el vaso y lo lleve hasta mi boca, el whisky bajo por mi garganta dejando una sensación de fuego-
-Y dime Ali – hipaba – ¿Tienes novio? – se tambaleaba-
-De hecho no – sonreí coqueta-
-Mmm interesante – se acerco a mí-
-Y mm, cuéntame para que usas esta bodega tan lujosa – acaricie su rostro – ¿para traer a tus conquistas? – él se rió-
-Claro que no, es para cerrar unos tratos sucios de mi tío y nadie puede saberlo – hizo un gesto de silencio con su dedo, dios estaba como una cuba, pero su discurso podía tener algo que me sirviera – eres la única que conoce este lugar – me abrazo a él y nos dirigió a trompicones hacia el sofá – ¿te imaginas la policía descubre esto? – me tumbo de espaldas y se subió sobre mí, beso mi cuello y me estremecí – sería un desastre mi tío Aro me mataría como mato a mis padres – soltó una carcajada agria – maldito viejo, si no me viera obligado hacer esto, juro por dios que no engañaría y mataría a inocentes Ali, lo juro – su voz sonó estrangulada y yo me sorprendí, ¿estaba obligado?-
-¿Por qué no te largaste con el dinero que te dejaron tus padres? – pregunte – digo mm ¿ellos eran adinerados?-
-Todos mis bienes están a nombre de mi tutor Aro Vulturi, no puedo hacer nada – su lengua recorría mi cuello y su mano estaba en mi muslo, ugh aguanta Alice – Esta mierda la compramos para tapar los negocios, es una pantalla y el idiota de Emmett no sabe en lo que se metió – soltó una carcajada – todo esto figura a su nombre, si esto se cae el único perjudicado será él y su familia perfecta – eso ultimo lo dijo con desdén-
-Puedes hacer algo diferente con tu vida – sus manos estaban en mi cintura y acariciaban mi abdomen – ¿Por qué perjudicar a los Cullen?-
-Ellos siempre lo han tenido todo, una familia, dinero y felicidad – se puso a horcajadas sobre mí – nunca han estado en riesgo como nosotros, Aro dice que los hijos son el talón de Aquiles de Carlisle, nuestro objetivo son ellos tres, así caen los Cullen y obtendremos lo que necesitamos, pero esta vez todo todo – dijo hipando – Aro dijo que si hacia las cosas bien me dejaría ir y sacar a mi hermana de su burdel en Nevada – sus ojos se llenaron de lágrimas-
-¿Cuántos años tiene tu hermana? – me sentí enferma, ¿Cómo Aro podía ser tan desgraciado?, se levantó y de uno de los muebles saco un retrato pequeño, era una chica de no menos de 19 años, tenía el cabello rubio y ojos azules-
-Ella es Jane Armstrong – sonrió melancólico – tiene 20 años, cuando mis padres murieron su gemelo iba con ellos, ella entro en depresión y Aro dijo que la enviaría a un psiquiatra, yo no me opuse, pero luego supe la verdad y mi vida se vino abajo, trate de ir por ella y mi tío me propuso este trato, que este a sus órdenes-
-Que tú estés a las órdenes de tu tío no quiere decir que la culpa sea de los Cullen – sentencie-
-Mi tío quiere todo lo que puedan poseer los Cullen y si destruirlos me devolverá a mi hermana no me temblara la mano al momento de matarlos – tomo otro vaso con whisky y se lo bebió de un golpe-
-Te sometes – me puse de pie y camine por la estancia, mientras me acercaba a el -
-Es mi única opción – agregó antes de tirar mi brazo y agarrar mi rostro para besarme con ferocidad, sentí el sabor del whisky, su mano voló a mi nuca y la otra a mi trasero para apretarme contra él, me tomo por sorpresa -
-Demetri – hablaron desde las escaleras - ¿estás aquí? – Demetri me soltó bruscamente-
-¡Escóndete Alice es Tanya! – Demetri me miraba asustado y me empujo detrás de uno de los sillones, caí de bruces-
-¿Qué haces aquí? – grito Tanya – ¡sabes que no podemos venir aquí cuando este lugar esta hasta los topes!-
-Quería un whisky de los nuestro y un poco de silencio-
-¿No puedes hacer nada bien? – chillo la crespa del diablo-
-Sabes que mi boca hace cosas de buena forma – ugh díganme que no estoy escuchando eso por favor-
-Mmm, me tienes abandonada primito – sentí el inconfundible sonido de bocas traspasando fluidos, Iuuuugh, ¡Son primos madre santa!-
-Eso jamás TaniTani – unas cosas cayeron al piso haciendo un ruido ensordecedor, ¿acaso este niño rico alcohólico olvidaba que yo estaba aquí?-
-¿te he dicho que haces cosas increíbles cuando estas borracho? – Tanya se rio estrepitosamente-
-Muchas veces – respondió Demetri-
-Hay una entrega grande el próximo fin de semana, mi padre quiere hacerla en la playa la Push, en los acantilados donde por desgracia no se mató Edward y Anabella – mis ojos se abrieron enormemente y de mi boca salió un jadeo, ¿ellos provocaron el accidente? Ugh y Bella queriendo matar a una Natasha, Belinda o como se llame la prometida de D"Rabbin-
-¿Qué pasara con tu compromiso con Cullen? – seguían los sonidos de besos ugh-
-La estúpida se supone está embarazada y Edward esta baboso por ella, dudo que quiera casarse, es más ya me ha rechazado, un insulto ¿no crees? –
-¿Entonces el plan B?-
-Claro que sí, Kate entra en acción – Ay no, mi corazón se desboco…Jasper – pero deja eso de mi padre y sus planes, yo quiero otra cosa – muchas cosas volvieron a caer al piso y jadeos se escucharon, asome mi cabeza sobre el respaldo del sofá, Tanya estaba sobre la mesa y Demetri, estaba sobre ella, se estaban arrancando la ropa como cavernícolas, me arrastre de vuelta hacia el túnel y una vez fuera de su vista me puse de pie-
Camine en la puntita de mis pies para que mis tacones no resonaran, comencé a escuchar gemidos y ruidos raros, me entraron ganas de vomitar, me concentre en avanzar y mentalmente procesar la información obtenida gracias a dejar que Demetri me manoseara un poco y me besara, a decir verdad su estado de ebriedad ayudo mucho. De alguna manera agradecía a Tanya, si ella no aparece no sé qué hubiera sucedido, seguramente la que estaría tumbada sobre la mesa sería yo, ugh me dio un escalofrió…
Al llegar a lo alto de las escaleras me dedique a buscar como abrir la puerta, solo había un lector de huellas y seguramente si ponía mi mano sonarían alarmas, abrí mi bolsito y saque mi rubor, abri el do le compartimiento y saque polvo de huellas tire un poco sobre la pantalla del lector, luego saque mis tiras de silicona y puse una en cada uno de mis dedos, presione sobre el lector y la luz verde se encendió, salí de prisa y la puerta se cerró.
Camine como si nada el siguiente tramo de pasillo y choque con alguien.
-Lo siento, venía distraída y…-¡mierda!
-Alicia…- mi nombre sonaba tan lindo cuando él lo decía y aww…. Aliceee concéntrate gritaba mi conciencia-
-Lo siento señor Jasper – trate de abrirme paso pero él se interpuso-
-tenemos que hablar – me miro con tristeza-
-Nada que hablar señor, no se preocupe – trate de avanzar, pero me retuvo nuevamente-
-Alicia por favor-
-¿Por favor? – me reí con sarcasmo – me ignoraste todos estos días, ni siquiera un buenos días – lo empuje – ¿Qué pretendes Jasper? – me sentía molesta, llevaba días ignorándome, evitándome sin motivo aparente y eso me tenía cabreada de sobremanera-
-Esto no es fácil Alicia, no sé cómo decirte – se acercó-
-¿Decirme que?-
-No entenderás – se tomó el cabello como lo hacía Edward-
-Ahh claro que no entenderé – hice un gesto como si tuviera problemas mentales – soy una ingenua que no comprende – volvi a empujarlo – ¿Qué crees?, esta tonta no estará siempre esperando por ti – eso se lo grite molesta y trate de abrirme paso, probablemente no tenía ningún sentido que esto me importara pero… ese maldito pero siempre aparecía y ya comenzaba a fastidiarme-
-¡Alicia! – me dio un tirón brusco hacia él y estampo sus labios con los míos, quise resistirme lo juro pero no soporte y lo atraje hacia mí, este era un beso lleno de necesidad, de ansiedad, no había nada de tierno era algo incomparable una de sus manos me sostenían la cabeza y la otra estaba por mi cintura – no imaginas como te necesito – volvió a besarme y yo solo seguía su ritmo frenético-
-Te odio – le dije entre besos-
-No lo parece – sus manos volaron a mis caderas y lo sentí sonreír-
-Vámonos de aquí – no sé qué cruzo por mi cabeza solo sé que lo pedí-
-¿Estás segura? – sus besos se tornaron más suaves-
-Hazlo antes que me arrepienta – él sonrió-
Estaba sonando una canción electrónica, la gente saltaba y gritaba eufórica, Jasper se abrió paso sin soltar mi mano y nos llevó al estacionamiento, nos subimos a su auto y nos fuimos rumbo a donde fuera, yo solo quería disfrutar esta noche, porque tenía la certeza que después de hoy nada sería igual…
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Rosalie POV**
Estábamos en la oficina de Emmett, tirados sobre uno de los sillones, estaba tumbada sobre su pecho y recorría mi espalda con sus dedos, eran una sensación reconfortante…
-¿Has tenido la sensación de enamorarte muy rápido? – su pregunta me tomo por sorpresa-
-¿Por qué los dices?- me tense un poco, a decir verdad debía ser consiente de mi realidad y de que era lo que estaba haciendo, o esto acabría mal, muy muy mal-
-Solo necesito saberlo – me senté a horcajadas y me puse su camisa para cubrir mi desnudes-
-La verdad lo que siento en estos momentos, nunca antes lo sentí – Emmett acaricio mi cabello y puso una de sus manos en mi muslo-
-Ese es el punto, jamás sentí esta necesidad por alguien, nunca me desenfreno que alguien hablara de manera impropia sobre la chica con la que estuviera – se acomodo y puso uno de sus fuertes brazos tras su cabeza – nunca me importo el que dirían de mi las chicas y llegas tú con esos aire de no mi importa nada solo mi trabajo y rompes los esquemas y haces que todo de ti me importe que me preocupe y me ponga a mil – sonreí y él se rió – nunca espere algo así-
-Yo no busque que las cosas fueran así Emmett, para mí esto es tan nuevo como para ti-
Me tiro sobre él y de a poco quito su camisa, estábamos piel con piel y sus dedos volvieron a recorrer la longitud de mi espalda-
-Dime algo de ti que no sepa – agrego de repente-
-Estuve pronta a casarme – dije en un susurro-
-¿y porque no lo hiciste? – se tensó-
-Porque él buscaba otras cosas, era un gran policía, tenía 7 años más que yo – reí con sarcasmo – su trabajo lo hacía muy bien, pero como novio se volvió una tortura, yo imaginaba que estaba enamorada – sonreí irónica-
-¿Qué es para ti una tortura?-
-Me forzaba a cosas que yo no quería, y en su último intento peleamos y caímos por un balcón – una lagrima rodo por mi mejilla –
-¿Es en serio? – Emmett se sentó de golpe llevándome con él – ¿te hiciste daño?-
-Estuve postrada por un año – le sonreí y toque su mejilla-
-¿Cómo es posible que…- le interrumpí-
-¿Qué camine? Pues las cicatrices que descubriste en mi espalda – el formo una perfecta O con su apetecible boca cuando noto a lo que me refería – fueron muchas operaciones, obviamente dejaron unas cicatrices que cubrí con mi lema de vida –
-Eres una mujer muy fuerte Rosemery – beso mi frente y luego una de las lágrimas que caía por mi mejilla-
-Lo sé – recorrí sus labios con mis dedos-
-¿Qué sucedió con él?-
-Estaba ebrio al momento del accidente y murió-
-Maldito bastardo, si no hubiera muerto yo lo mataba con mis propias manos-
-Estaba embarazada – finalice y las manos de Emm dejaron de tocarme, su rostro empalideció y me observaba – la placenta de mi bebé se desprendió y también murió-
-Yo…- Emmett no sabía cómo reaccionar, y eso era obvio, yo estaba tan inmersa en mis recuerdos que no me fijaba mucho en lo que decía-
-Supere todo eso gracias mi agencia de pol…- mierda, ya era tarde para detenerme-
-¿De qué agencia hablas Rosalie? – Emmett retuvo mis brazos y me obligo a mirarlo a los ojos-
-Yo… de-e mm una agencia mm de empleados-mi tono era completamente dudoso, no me creería ni una palabra-
-Estas mintiendo – sentenció-
-Emmett yo…-
-Dime la verdad – su mirada era fría – ¿de qué agencia hablas? – me zafé de su agarre y me puse de pie, recogí mis cosas con torpeza – Rosemery te pregunte algo – me retuvo por el brazo-
-Emmett basta ya, era una agencia de trabajo y nada más-
-Odio las mentiras – me acorralo en una de las paredes – ¡¿De qué era tu agencia?!
-Emmett…- fue lo único que dije antes de cerrar los ojos por el golpe que él le propino a la pared muy cerca de mi cabeza –
- No es la primera vez que te escucho mencionar la dichosa agencia, te escuche al teléfono el día que quisieron asaltarte aquí fuera del night club – me congele, ¿Qué tanto abría escuchado de mi conversación?- Existen cámaras por donde mires, la forma en que te defendiste, eso no es normal…- su mirada ya no era de ternura – más te vale que comiences hablar o esto se pondrá muy feo –
Ante su mirada sentí un miedo que venía desde mi interior, me sentía pequeña…
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