Aclaración: Death Note no me pertenece, infinitas gracias a Takeshi Obata y Tsugumi Oba por crearlo.

Reglas y chocolates.


El pequeño Light despegló la lista mental de reglas de la Death Note que había recitado su padre, ante la aburrición de su madre, el interés de Hanabi y la ausencia de Ryuk, el descarado shinigami había huido del lugar a las primeras palabras; la lista resultaba ridículamente larga como un pergamino interminable de palabras pesadas como cadenas que le impedían usar el Death Note a peno antojo pero que de cierta forma agregaban lógica al asunto y de hecho gracias a su existencia el "juego" seria interesante y divertido. Esto no solo era justicia sino uno de esos retos que valía la pena intentar y de los que no encontraba casi nunca, siendo de hecho este el primer reto que encontraba digno de ser jugado, digno de arriesgar su vida y existencia y uno donde todo el mundo saldría beneficiado.

Hanabi también tomo notas mentales de las tediosas reglas y miro complacida la sonrisa en el rostro de su compañero castaño, era especial la razón de esa sonrisa pero a decir verdad la sonrisa de el menor de los Yagami le gustaba siempre a la niña de ojos aguamarina.

A los pequeños les hubiera encantado hablar mucho más tiempo con los shinigamis frente a ellos pero lo más sensato era presentarse pronto en el hospital, ellos lo sabían y los mayores también, sin embargo una reunión tan peculiar era difícil de terminar mas allá de planes y asesinatos. Entre los presentes había una delgada pero poderosa conexión que los hacia sentir... comodidad... algo placentero y ligero ¿tal vez felicidad?, sí, eso que se siente cuando eres aceptado y entendido pero que vuelve a los humanos un tanto dependientes y estúpidos. Por suerte la mayoría de los presentes sabían muy bien dominarse y hacer a la racionalidad y cordura la dueña de sus actos, Misa solo tenía suerte.

La cara de tristeza del niño al no encontrar las palabras para despedirse de sus padres de pronto se le antojo tierna y graciosa al ex kira, así que tuvo que hablar.

- ¿Sabes quién es el dueño de la Detah Note que tienes?- pregunto Light aguantándose la risa.

El pequeño se vio invadido por las palabras de las reglas que le atacaban como una tormenta y la razón le ilumino como un rayo, el niño abrió ligeramente los ojos y la boca para mostrar su sorpresa pero controlo el gesto rápidamente, las palabras y el tono de su voz de su padre le decían todo. Aunque el había creído que el shinigami de la Deaht Note que poseían el y Hanabi era el comemanzanas inoportuno de Ryuk eso no era así, el dueño era su padre y eso significaba que tendría que estar siempre a su lado. Su mente se lleno de infantil alegría pero esta vez se aseguro de esconderla perfectamente y en cambio lanzo una mirada de reproche a su padre.

- Entonces solo tenías que decirlo antes- se quejo.

- Es que de hecho no lo se- dijo Light con tranquilidad, tanta que el niño no supo decía la verdad o jugaba, al inclinarse por la primera opción otra vez la sorpresa lleno al pequeño y una mueca de disgusto cruzó su rostro.

- Eso es demasiado descuido, lo espería del inútil de Ryuk pero no de ti- reclamo el niño

- Cuida tu lengua- le regaño su padre, su primer regaño a decir verdad así que era algo que archivar en su nueva carpeta mental "recuerdos de mis padres".

- Creo que debería ser mía- dijo de pronto Misa tocando pensativa su barbilla y ladeando la cabeza tratando de recordar.

-La ultima en tocar ese cuaderno fue tu madre pero eso fue cuando estaba viva, el ultimo dios de la muerte dueño de esa libreta fue Ryuk pero el olvido ese cuaderno hace mucho, y cuando el apareció aquí ustedes no podían verlo- explico Light desinteresado, denotando que en realidad conocía la respuesta- se supondría que ese cuaderno no tendría shinigami pero cuando el marco cayo al suelo y ustedes tocaron la libreta pudieron vernos, lo que quiere decir que por alguna razón ambos estamos ligados al cuaderno y somos sus dueños originales.

Ante eso la felicidad infantil de Light volvió ya que no solo su padre sino también su madre tendrían que estar siempre cerca de el.

- Supongo que el cuaderno reacciono a nosotros por que estábamos cerca de el con frecuencia- especulo Misa con uno de sus destellos de racionalidad, y Light le dio la razón asintiendo con la cabeza eso hizo aparecer una sonrisa luminosa en el rostro de la rubia.

- Y ustedes son dos por que nosotros también somos dos- agrego Hanabi con una sonrisa.

- Cierto- le confirmo Misa- ustedes no pueden estar todo el tiempo juntos y un solo shinigami no puede estar con ambos.

La nueva conclusión hacia que romper el encuentro esta vez fuera más fácil, pues todos sabían que esto apenas acaba de comenzar,así que Light comenzó a dar ordenes.

- Es mejor que ustedes se vayan al hospital "ahora", "nosotros" les alcanzaremos más tarde- dijo haciendo especial énfasis en las palabras ahora y nosotros, agradeciendo que Ryuk no estuviera ahí para hacer alguno de sus comentarios de mal gusto.

- Esta bien- contesto Light- nos veremos- completo con una sonrisa cómplice y el y Hanabi se dieron la vuelta para salir del departamento.

- Bye,bye- dijo la niña con una sonrisa y voz dulce.

Aunque todo parecía un caos y una locura el mayor de los Yagami tuvo que reconocer que la situación no le desagradaba del todo y por fin entendió la frase de Ryuk " los humanos son realmente interesantes", incluso el era interesante. El abrazo de Misa y el sonido de la puerta cerrándose le devolvió a la realidad.

-Aun tengo hambre- le dijo Light a la rubia con una sonrisa seductora y ella le correspondía con una igual-...quiero chocolate- dijo serio y Misa asintió rodeando el cuello de el para acercarse y buscar un beso.

- Misa los hará mas tarde- dijo ella pero ya entre suspiros.

o.O.o

Sin importar que tan importante es una persona su muerte nunca es un acontecimiento tan especial, solo un poco de lastima y excitación luego el suceso es desplazado por la próxima noticia de novedad, 7 muertos o tal vez más en la iglesia hace tan solo unas horas y ahora a nadie le importaba, solo limpiarían la sangre del suelo y decorarían para la próxima ceremonia; Sayu miro casi con odio las paredes blancas y luego suspiro ignorando los comentarios impertinentes de las enfermeras a su alrededor que creían que estaba sorda y soltaban sus opiniones de burla o lastima ante lo que acabada de pasarle. Ella fingía que de verdad no escuchaba y permanecía tranquila, después de todo no estaba hecha para odiar era demasiado difícil y agotador para ella, después de que la dejaron ver a Ryo la mayoría de sus pensamientos negativos se habían calmado con solo una sonrisa de el y ahora que estaba sola solo le quedaban los pensamientos depresivos.

No noto cuando su habitación quedo vacía pero lo agredeció enormemente, aun así después de un rato pensó que su tranquilidad seria rota y sus sentimientos negativos volvieron a bullir dentro de ella con fuerza pero se congelaron en un instante al ver una pequeña cabeza asomada por la puerta, se encontró con la que para ella siempre seria tierna mirada, de su sobrino que le sonrió y después volteo para hacer señas.

El pequeño entro acompañado de su mejor amiga, una niña hermosa como una muñeca de porcelana, ambos caminaban sigilosos con sus rostros que se mostraban ligeramente divertidos como si estuvieran haciendo una gran travesura, después de todo los niños no podían hacer visitas y ellos no deberían estar ahí. Cuando estuvieron lo suficiente mente cerca su sobrino corrió a abrazarla y le dijo.

- Me alegra que estés bien.

Para Sayu eso era mejor que ganarse la lotería y atrapo al pequeño entre sus brazos y sonrió a la niña.

- Gracias por visitarme.

-Volveremos todos los días- aseguro la pequeña con una sonrisa radiente de comercial.

- Eso no es correcto si los atrapan serán reprendidos- regaño ella con un enojo demasiado falso.

- No te preocupes, no nos atraparan- afirmo el niño con una sonrisa arrogante idéntica a la de su padre, Sayu no pudo mostrar más su enojo falso y sonrió con complicidad a los niños.

- Hasta haciendo travesuras son adorables- confeso Sayu, que se distrajo notando de pronto un olor dulzón en el aire era como chocolate y su memoria olfativa le advirtió que ella conocía ese olor pero su cerebro al final no pudo recordar de donde.

- Le trajimos un regalo- hablo por fin Hanabi mostrando unos chocolates redondos en sus manos, que hace tan solo unos segundos no estaba ahí, Sayu acepto feliz el regalo y se los comió con gusto sintiendo que era toda una rebelión ante las enfermeras.

- Que rico- dijo Sayu saboreando y la cocinera invisible, para ella, sonrió complacida.

Después de un rato los niños se fueron dejando a Sayu feliz, sonriente y mucho mas tranquila, la Yagami era mas fuerte de lo que aparentaba. Antes de salir su sobrino le dedico una ultima sonrisa discreta marca Yagami y Hanabi una deslumbrante y colorida como su nombre. Al cerrarse las puertas pudo escuchar la voz de su sobrino diciendo.

- Yo siempre haré travesuras por ti.

Y como siempre ella no llego entender la complicada verdad detrás de esas palabras.

Afuera de la habitación y caminando por los pasillos desiertos del hospital los niños caminaban cuidadosos de no ser vistos mientras Light y Misa todavía discutían sobre chocolate y donde dormirían.

- ¿Papá te gustan los chocolates?- pregunto extrañado el niño.

- Solo los de tu madre- contesto Light tranquilo y Misa amplio su sonrisa.

- Yo quier uno- dijo Hanabi animosa pero mesurando su tono de voz para no ser escuchada lejos.

- No- dijo serio y frío Light

-¿Por que?- se quejo la niña mostrando su mejor mirada triste.

- Eso no funcionara conmigo- dijo el shinigami.

- Licht, tu papá es malo- se quejo la niña tomando el brazo de su amigo.

- Lo siento es solo que el egoísmo es lo suyo- "consoló" el niño a Hanabi acariciando su mejilla pero ella solo hizo un puchero ligeramente molesta.

- No debí darle el chocolate a Sayu-san- se quejaba la niña con lagrimas demasiado falsas.

- Tenias que hacerlo por eso te lo di- dijo serio Light-noto el olor cuando llegamos.

La extraña discusión sobre chocolates siguió pero el niño prefirió no meterse sabia que había cosas que por alguna extraña razón su padre quería solo para el.

o.O.o

A pesar de que trato fingir desinterés no lo lograba del todo, Roger lo había visto voltear disimuladamente a los monitores que mostraban la entrada en varias ocasiones y el anciano no pudo evitar reír para si mismo aunque Near tratara de ocultarlo el lo sabia, el peliblanco estaba preocupado por Yagami y lo disimulaba muy mal. Pero lo que no sabia el anciano es que la preocupación de Near tenia razones mucho mas oscuras que simple altruismo.

Del pecho de Near se escapo un suspiro cuando por fin vio pasar por las puertas del instituto al pequeño Yagami acompañado por su sombra, mini kira 2. Se sintió aliviado e interesado al mismo tiempo, las noticias del desastre en la boda de la señorita Yagami llegaron a sus oídos y más que tristeza por el lamentable hecho Near sentío interés y excitación por las particulares muertes de los atacantes.

Fue como un deja vu ver los vídeos que logro encontrar de la ceremonia, lo que mostraban era nada y todo, simplemente "algo" hacia creer al peliblanco que por fin había vuelto a encontrar con quien jugar; el apostaría su vida a que el pequeño Yagami por fin había enloquecido como su padre y de alguna manera tenia una Death Note ahora solo tenia que comprobarlo y resolver como es que el hombre de la ceremonia se había disparado y el pequeño Yagami no tenia un lápiz en las manos... bueno tal vez el era el loco paranoico pero solo tenia que observar y el tiempo le daría su preciada respuesta.

o.O.o

Los niños discutían animadamente como lograrían usar la libreta sin escribir en ella ellos mismos, sobre ese asunto todas las ideas que expresaban en ese momento eran sorprendente estúpidas Light y Hanabi reían ante propuestas inverosímiles y al parecer no tenían intensión alguna de hablar del tema seriamente.

- Lo mejor seria conseguir un cómplice- hablo ella en tono de exagerada seriedad.

-Podríamos hacer escribir nombres a desconocidos incautos que no sepan lo que están haciendo-dijo el.

-Escribir dormidos, la clave es la consciencia- propuso ella.

- Hipnotizar a otros para que escriban- dijo el.

-Imprimir- ella.

-Un robot- el.

- O podrían entrenar un hamster y que lo haga por ustedes- dijo Light molesto de la rara conversación de los niños.

Ante ese comentario todos no pudieron evitar reír y eso solo molesto mas al castaño, los niños tenían dos días atormentándolo con conversaciones inverosímiles para tratar de convencerlo de que los dejara escribir a ellos mismos en el cuaderno. Su hijo y la niña le dieron buenos argumentos para sostener que el simple hecho de escribir en la Death Note no era suficiente para asegurar ser un futuro shinigami pues otros usuarios como Mikami e Higuchi no lo eran, aun así el no estaba del todo convencido. No había una razón lógica para su negativa y estaba a una conversación más de decirles que si a los niños así que decidió ahorrársela.

- Bien pueden hacerlo- solo tuvo que decir eso para que los niños entendieran a que se refería y sonrieran victoriosos.

-Gracias, ya veras como esto sera muy divertido- dijo su hijo y los niños le dedicaron su mejor sonrisa maliciosa.

Notas: otra vez me tarde más de lo que pretendía, realmente lo siento :p el capi lo tenia desde el lunes pero quería que fuera más largo y apenas hoy tuve tiempo de completarlo. Gracias a los que me dejan su review y me animan a continuar con la historia y a todos los lectores en general, perdón si se me escapa algún error de ortografía por la prisa.

Este capitulo va para:

tsuri182718, fannyhikari,yuric09 y nekita namikaze :)