Ohayo! Me agrada saber que todavía siguen mi fic! nn como en el 8 no hubo casi reviews pensé que no les había gustado como estaba llevando la historia! En fin! Hoy como voy a empezar a subir otra historia! (inner: Quedo picada ¬.¬) jejejeje! Bueno como decía… Voy a subir otra historia… Se titula viviendo entre mentiras dense una vuelta por allá para ver que tal… Ah por cierto como celebración a eso… LES DEJO DOS CAPIS! Jijiji! Bye
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Cap. X. La Intervención de Madara
Había pasado una semana desde que el grupo del país de la roca había empezado a recibir ordenes de Tsunade, y por los momentos se estaban dedicando a entrenar ya que la mayoría de los ninjas se les había limitado a la Villa, el bosque que unía los países eran cada vez mas peligrosos, casi todos los días se recibían noticias de ninjas muertos de una manera bastante despiadada.
-Ya estoy cansada de estar en este mismo lugar- Se quejo la castaña sentada en una de las bancas del lugar. –Y ahora la orden de quedarnos aquí llego de nuestro país-
-No podemos desobedecer las ordenes- Dijo el rubio sentándose junto a la castaña. –Además estando aquí pasas mas tiempo con el jinchuriki- Se burlo recibiendo un golpe por parte de la castaña.
-No lo llames así- Dijo poniéndose de pie intentando ocultar su sonrojo de su hermano mayor que estaba a unos cuantos pasos observando la escena. –Naruto-kun puede controlar al Kyubi, no tienes porque verlo de esa manera-
-Sigo pensando que es mala idea que salgas con el- Intervino el castaño acercándose al rubio. –No sabemos de que puede ser capaz, además tú eres de otra villa-
-Eso no importa- Dijo casi gritando. –Iré a caminar, no puedo estar con ustedes cuando empiezan a molestar con el tema de que es o no peligroso Naruto-kun- Dijo y se alejo de sus hermanos.
"Como pueden pensar así, si él es tan bueno con nosotros y sin contar que les salvo la vida a los muy malagradecidos esos" Pensaba apretando su puño percatándose de que se acercaban a ella Ten Ten, Kiba y Naruto.
-Umiko-chan- Llamo el rubio sonriendo viendo hacia la castaña que se sonrojo ante aquel gesto y vio como sonreía la castaña. –Ya veo que terminaste con tus hermanos!- Dijo riendo mientras los otros dos se acercaban a ellos.
-Hai! Decidimos no entrenar hoy- Mintió saludando con una ligera reverencia a los dos recién llegados. –Y de donde venían?-
-Bueno de casa de la familia de Hinata- Dijo la castaña algo triste. –Íbamos a hablar unas cosas con Kurenai-sensei- Agrego viendo al castaño del gran perro.
-Bueno creo que será mejor que salgamos de eso de una vez- Dijo el castaño montándose en su perro. –Fue bueno verte Umiko-chan cuando quieras por el campo de entrenamiento 12-
-Nos veremos más tarde Umiko-chan- Dijo a modo de despedida. –Matta ne Naruto- Dijo y siguió la misma dirección del chico perro.
-Porque quiere que vaya a ese campo?- Pregunto la castaña girándose hacia el rubio que tenía cara de molestia. –Que sucede?-
-Kiba es un teme- Dijo apretando los puños. –Ni siquiera noto que yo seguía aquí- Dijo pero como respuesta por parte de la castaña escucho fue sus risas.
-Naruto-kun estas molesto por eso?- Dijo sin parar de reír. –Solo fue un descuido de su parte-
-El lo hace apropósito- Dijo cruzándose de brazos y a los pocos segundos sintió como la castaña tomaba su brazo para que caminaran. –Y como te fue?-
-Lo normal- Dijo la chica cabizbaja. –Volvieron a fastidiarme, demo no importa lo que digan- Dijo sonriendo para el rubio que a modo de respuesta la despeino un poco.
-Sasuke pidió un permiso especial para salir a buscar a los miembros de Akatsuki- Dijo el rubio al momento que llegaron a los puestos de comida de la villa. –Al parecer Tsunade-sama está considerando esa opción-
-Y porque? No se supone que es muy peligroso ir a los bosque?- Dijo algo alterada la castaña. –Y a él si lo van a dejar ir?-
-Cálmate Umiko-chan- Dijo el rubio empezando a sudar por lo exaltada que estaba la castaña. –El ira con su grupo, ellos no tienen miedo a morir y como no pertenecen realmente a esta villa o a alguna otra esos tres no los ata nada a estar aquí, por eso es que Sasuke ha pedido eso- Dijo el rubio mirando seriamente a la chica.
-Y tú?- Empezó viendo que el rubio la miraba confundido. –Iras también?- Completo viendo como el rubio sonreía ampliamente.
-Iie, obasan está cansada de tanto papeleo y como soy su aprendiz a Hokage debo ayudarla por eso no voy- Dijo mientras veía como la castaña soltaba un sonoro suspiro. –Porque la pregunta?-
-Solo quería saber si me quedaría a aburrirme sola- Dijo y tomo la mano del rubio. –Ven vamos quiero comer ramen- Dijo sonriendo viendo como el rubio sonreía ampliamente.
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-Itachi- Llamo la ojiblanca desde un árbol. –Creo que llegamos a Saga- Dijo sintiendo como el pelinegro saltaba a su lado.
-Si tienes razón- Dijo serio y salto al suelo, espero unos segundos y la ojiblanca no bajaba. –Que sucede? No piensas bajar?-
-Sumimasen- Dijo apenada la ojiblanca cayendo junto a él. –Es solo que hay algo raro- Dijo girándose a la dirección contraria del pueblo.
-Hmp- el pelinegro gruño y abrió sus ojos mostrando su sharingan. –Sera mejor desviarnos- Susurro viendo como la ojiblanca asentía y caminaban hacia otro lugar.
-Quien crees que sea?- Susurro la ojiblanca caminando muy cerca del pelinegro. –Enemigos?-
-Iie, supuesto compañero- Dijo el pelinegro girándose un poco. –Se dio cuenta que lo descubrimos- Susurro y en un abrir y cerrar de ojos desapareció.
-Itachi?!- Dijo algo preocupada la ojiblanca girándose para buscar al pelinegro. –Byakugan- Dijo y busco al pelinegro por unos cuantos segundos más, vio como tenia atrapado a Zetsu y corrió en esa dirección.
-Hyuuga- Dijo la planta al ver como se acercaba la ojiblanca haciendo que instantáneamente el pelinegro lo soltara. –Que suerte-
-Hmp- El pelinegro gruño y se giro para no ver a la ojiblanca que llegaba algo asustada.
-Que sucede? Porque nos estabas vigilando?- Pregunto la ojiblanca algo irritada haciendo sonreír al pelinegro y sorprendiendo a la planta.
-Faltaron a la última reunión y Madara quiere hablarles- Dijo la parte negra sonriendo. –Está enfadado por tu falta de responsabilidad- Se giro para mirar al pelinegro que volvió a gruñir.
-Nosotros iremos- Dijo la ojiblanca mirando fijamente a la planta. –Cuanto más pronto mejor-
-Para que desea vernos?- Pregunto por fin el pelinegro mirando fijamente a la planta que sonrió ante tal descubrimiento.
-Veo que recuperaste tu sharingan- Dijo burlescamente sorprendiendo al pelinegro. –El no nos dijo para que deseaba verlos y sinceramente no entiendo cual es su molestia por su falta-
-Lo mismo pienso- Dijo el pelinegro caminando hacia la ojiblanca. –Iremos en cuanto terminemos de hacer unas cosas-
-Iie, el desea verlos ya- Dijo la parte negra mientras empezaba a hacer unos sellos. –Espero verlos allá en pocos segundos- Sonrió y se quedo como en trance.
-Que sucede? Como espera que lleguemos tan rápido?- Pregunto la ojiblanca viendo como el pelinegro se sentaba en una roca cercana. –Itachi que harás?-
-Ven has lo mismo que yo- Dijo el pelinegro y la ojiblanca se acerco y se sentó frente a el, el muy despacio empezó a hacer sellos para que la chica pudiera seguirlo.
"Ya veo" Pensó la ojiblanca al verse primero en un sitio oscuro y luego encontrarse frente a otras sombras que podía reconocer.
-Veo que has decidido traerla al fin- Resonó la voz del enmascarado. –Alguna excusa Itachi?-
-Hmp- El pelinegro gruño y solo miro desafiante a su interlocutor.
-Ya veo que sigues tan hablador como siempre- Se burlo el hombre y se giro hacia la ojiblanca. –Te quiero aquí en unas horas-
-Nani?!- Dijo sorprendida la ojiblanca girándose hacia el pelinegro de coleta que tenia la mirada clavada en el enmascarado. –Y yo porque?-
-Necesito de tus técnicas- Dijo acercando al holograma de la chica que retrocedió unos cuantos pasos. –Es para beneficio de toda la organización-
-Demo…- Dudo la ojiblanca mirando de reojo a Itachi. –Supongo que estará bien estar aquí- Dijo tristemente haciendo reír al enmascarado.
-Itachi, espero que lleguen en pocas horas- Dijo separándose de los dos chicos. –Ya que no tengo más que decirte Hyuuga, esperare que llegues- Dijo e hizo que todos desaparecieran.
"Porque debo ir yo sola?" Pensó la ojiblanca mientras recuperaba su visión del bosque donde estaba anteriormente. –Tengo un mal presentimiento- Murmuro viendo tristemente al pelinegro que se puso de pie y empezó a caminar lejos de la chica. –Itachi- Grito y corrió hacia él.
-Debemos ir donde Madara- Dijo entre dientes apretando sus puños. –Ya lo prometiste-
-Demo yo no quiero ir- Dijo parándose frente al chico. –Entiendo menos que tu, y te molestas porque acepte algo que no podía negar?-
-Hmp- el pelinegro gruño y siguió caminando como si nada.
-Ya escuchaste Itachi- Resonó la risa de la planta que todavía los observaba. –Madara tiene un interés especial en la Hyuuga y te quiere alejar de ella- Dijo burlón sorprendiendo a sus dos oyentes. –No olvides que él desea verte muerto-
-Itachi- Murmuro la ojiblanca girándose hacia la planta que acababa de desaparecer fundiéndose con el suelo. –Que es lo que está sucediendo?-
-No le des importancia- Dijo el pelinegro tomando a la ojiblanca por el antebrazo y empujándola a uno de los arboles. –Yo deseo matar a Madara- Le susurro al oído mientras acariciaba la pierna de la chica haciéndola sonrojar.
-I..ta..chi- Murmuro entrecortadamente sintiendo como el pelinegro subía su mano hasta su vientre.
-Debemos continuar- Susurro y dejo de acariciarla para besarla posesivamente sorprendiéndola. –No olvides a quien perteneces- Dijo y libero a la ojiblanca que se quedo sorprendida.
-Hai- Dijo y siguió al pelinegro muy sonriente. "Ojala pudiera hablar con Kurenai-sensei" Pensó recordando de repente a su profesora y a todos sus amigos que había dejado atrás.
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Varios anbus estaban sorprendidos por cómo estaban entrenando frente a ellos, muchas chicas suspiraban, llamando la atención del rubio y la castaña que pasaban por aquel lugar.
-Que sucede Naruto-kun?- Dijo la castaña mientras el rubio caminaba curioso hacia el circulo del cual provenían tantos suspiros.
-Sasuke!- Dijo sorprendido viendo al pelinegro peleando con el ojiverde con sus respectivas katanas. –Puedes no llamar tanto la atención?- Dijo el rubio algo molesto haciendo que el pelinegro se detuviera y sonriera un poco.
-Dobe tengo que hacerlo- Dijo y miro a la castaña que acompañaba al rubio. –Bonita compañera- Dijo burlonamente.
-Umiko-chan supongo recordaras a Sasuke-teme- Dijo el rubio haciendo un ligero puchero haciendo reír a la castaña.
-Hai!- Dijo sonriendo. –No había tenido la oportunidad de agradecerle por habernos auxiliado en el bosque- Agrego haciendo una ligera reverencia.
-Veo que eres muy educada, no sé como andas con este dobe- Dijo viendo como el rubio empezaba a irritarse por su comportamiento mientras que la castaña solo sonreía.
-Arigatou! Bueno supongo que debemos dejarlo entrenar- Dijo tomando al rubio del brazo. –Matta ne Sasuke-san-
"Vaya que tiene suerte el dobe ese" Pensó con algo de envidia esquivando un kunai que corto algunos cabellos. –Eso es trampa- Dijo girándose y poniéndose en posición de ataque a lo que el ojiverde sonrió y alzo su gran espada.
-Sasuke-san- Se escucho la voz de una mujer anbu. –La hokage desea verlo- Dijo a lo que el pelinegro asintió y lanzando su katana rozando así las manos del ojiverde haciendo que soltara su gran katana sorprendiendo a los que estaban ahí viéndolos entrenar.
-Esperare la revancha- Dijo el ojiverde sonriendo mientras el pelinegro asentía y seguía a la anbu.
-Eres nueva?- Pregunto al ver por primera vez aquel cabello verde claro corto a lo que la mujer asintió.
-No tan nueva ya había entrenado con usted- Dijo con tono de burla. –Supongo no nos recuerda a ninguno-
-Hmp- El pelinegro gruño y subió las escaleras viendo como la chica desaparecía en una nube de humo. "Realmente entrene a alguien con tanto chakra?" Se pregunto mientras tocaba la puerta de la oficina de la rubia.
-Pasa- Sonó la voz de la mujer al otro lado, a lo que el pelinegro abrió la puerta y vio para su sorpresa a parte del consejo de la Hokage. –Tenemos que decirte algunas cosas con respecto a tu pedido-
-Veo que hay más gente que la ultima vez- Dijo notando la presencia del líder del clan Hyuuga. –Y no todos son del consejo- Dijo cruzándose de brazos.
-Hemos estado discutiendo tu pedido- Empezó la rubia. –Los del consejo han aceptado con la condición de que cuando des con Akatsuki traigas a Hinata sin luchar- Sorprendió al pelinegro que alzo una de sus cejas al ver como la rubia se acomodaba suponiendo que alguien más iba a hablar.
-Mi hija…- Empezó el líder del clan Hyuuga. –Debe volver pronto, todavía hay algunas cosas que tiene que resolver aunque sea una traidora- Dijo viendo como el pelinegro lo miraba con rabia.
-Y que se supone que hará luego de que arregle esos asuntos?- Dijo el pelinegro acercándose un poco al hombre.
-Eso no le corresponde saberlo- Hablo un anciano de larga barba. –Son cosas ya del consejo y la hokage-
-Debo saberlo- Dijo el pelinegro mirando al anciano retadoramente. –Por algo es ella mi prometida- Dijo sonriendo un poco.
-Tu prometida?- Dijo furioso el Hyuuga. –Hubieras pensado en eso antes de traicionar a Konoha, además que su compromiso se rompió-
-Iie, yo volví solo por esa promesa- Dijo desafiando al Hyuuga. –Si desea dejar que el consejo decida por su hija me parece bien por usted, demo yo no dejare que le hagan nada- Dijo caminando hacia la puerta.
-No te aproveches de tu reciente perdón- Hablo una mujer anciana. –Itachi y tu tienen mucha suerte de haber sido perdonados- Camino hacia el pelinegro. –Te recuerdo que tu aniki esta muerto-
-Que tiene que ver eso con mi perdón y la posición que me han otorgado?- Dijo girándose hacia la mujer. –Iré o no a buscar a Akatsuki?-
-Puedes ir- Dijo la rubia poniéndose de pie. –De lo demás me encargare yo- Dijo caminando fuera de su escritorio.
-Entonces no hay nada más que discutir- Dijo y se giro pero se quedo estático. –Hiashi-sama su hija me pertenece a menos que haya algo que impida eso-
-Créeme que si deseas ver el impedimento puedes venir conmigo- hablo calmadamente el Hyuuga caminando hacia el pelinegro. –Como te dije el compromiso fue roto por tu traición y por un…-
-Hiashi este chico está tomando demasiadas libertades- Dijo uno de los ancianos poniéndose de pie. –Creo que hay que reconsiderar todo esto-
-Iie, yo me hago responsable por lo que haga Sasuke- Hablo la rubia haciendo un gesto para que el pelinegro y el líder de los Hyuuga se marcharan.
"Arigatou" Pensó el pelinegro saliendo de la oficina siguiendo con incredulidad al líder del clan de su prometida.
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Habían pasado unas cuantas horas desde que habían emprendido su marcha hasta el centro de reunión del grupo Akatsuki, el pelinegro había decidido descansar junto al rio y se deleitaba al ver como la ojiblanca se refrescaba en el.
-Seguro que no deseas mojarte un poco- Pregunto la ojiblanca desde el centro del rio. –El agua esta deliciosa- Dijo y moviendo un poco sus manos hizo largas filas de gotas de agua mezcladas con su chakra.
-Solo estamos descansando no es un día de vacaciones- Dijo molesto viendo como la ojiblanca sonreía y se hundía un poco en el agua. "No debería andar desnuda como si nada" Pensó algo molesto viendo sorprendido como la ojiblanca se ponía de pie.
"Seguro esto lo molesta" Pensó la chica sonriendo al sentir como el agua se volvía algo turbia se giro para encontrarse con que el pelinegro se había quitado todo excepto el bóxer y la tomo del brazo furioso. –Que sucede?- Pregunto ella inocentemente.
-No debes andar excibiendote- Murmuro tomando a la chica por los hombros y bajándola suavemente hasta taparla con el agua.
-Demo conseguí lo que quería- Dijo entre risas señalando al pelinegro que se dio cuenta que estaba junto a ella dentro del rio como ella quiso y soltó un gruñido sentándose junto a la ojiblanca. –No te molestes si?- Sonrió y abrazo al chico sorprendiéndolo un poco.
-Hinata- Murmuro el pelinegro abrazando a la chica y empezando a besar su cuello. –Porque siempre quieres provocarme?- Le dijo al tocar uno de sus senos haciendo gemir.
-Itachi que haces?- Dijo entrecortadamente viendo como el pelinegro sonreía mientras seguía haciéndole caricias. –Estamos a plena vista- Agrego soltando un grito al sentir como el pelinegro toco su intimidad descaradamente mientras besaba su cuello.
-Hmp- El pelinegro gruño subiendo su boca hasta la de la ojiblanca mientras esta empezaba a acariciar su espalda dejándose guiar por el pelinegro que la acomodo sobre sus piernas. –Solo hago lo que querías- Susurro mordiendo el lóbulo de la oreja de la chica sonrojándola.
Itachi dejándose llevar por el deseo, acaricio todo el cuerpo de la chica enredando su largo cabello que se pegaba en sus hombros por estar húmedo, Hinata empezó a besar el cuello del pelinegro mientras sus manos acariciaban muy suavemente su pecho y espalda; las manos de Itachi recorrían posesivamente el cuerpo de la chica hasta que una de ellas llego a las caderas y lentamente la guio hasta la intimidad de la ojiblanca y empezó a tocarla atrapando con su boca los gemidos de la chica sonriendo para sí.
-Itachi que quieres?- Le susurro entre jadeos la ojiblanca mirando fijamente al pelinegro que sorprendido por aquella pregunta se quedo quieto unos segundos sintiendo como las manos de la chica seguían acariciando su pecho, un deseo despertó de golpe y sin avisar tomo las caderas de la ojiblanca y la penetro haciéndola gritar.
-Hmp- Gruño el pelinegro mientras sentía como la ojiblanca empezaba a moverse murmurando algunas cosas que le hacían desearla más, cada vez mas; bajo sus labios y empezó a besar los senos de la chica mientras ella se separaba un poco y dejaba ver un tierno sonrojo debido a aquella situación, mientras seguía moviéndose rítmicamente con el pelinegro que besaba y mordía sus senos.
El movimiento se hacía cada vez más profundo, mas rápido, Hinata se abrazo al cuello de Itachi mientras este acariciaba su espalda y besaba dulcemente sus labios ayudándola a subir y bajar, sintiendo como poco a poco se acercaban al final de aquel intimo encuentro.
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-No puedes decirle nada a ninguno de tus compañeros- Dijo el jefe del clan Hyuuga. –Por esa razón su compromiso está roto-
-Kisama- Murmuro el pelinegro apretando sus puños y haciendo una pequeña reverencia salió de la gran mansión.
-Ya te estabas tardando- Agrego el ojiverde que se aparto del árbol del cual estaba apoyado. –Cuando partiremos?-
-Ahora mismo- Dijo con una voz muy fría el pelinegro con la mirada perdida. –Debemos darnos prisa- Dijo y salto hacia un árbol.
-Que es lo que estaremos haciendo ahora?- Pregunto algo molesta la pelinegra de gafas caminando junto al pelirrojo y al ojiverde. –Cada vez está más insoportable, primero quería venir a destruir, ve a la niña esa y solo se queda y se pone a buscarla y no ha parado de hacerlo en todo este tiempo- Concluyo soltando un suspiro cruzándose de brazos.
-No estés celosa Karin- Dijo el ojiverde sonriendo. –No todas son zorras como tu- Agrego recibiendo un golpe en toda la mejilla por parte de la aludida.
-Hmp- Gruño la chica tocándose la mano con la cual había golpeado al chico. –Si tanto te molesta que sea zorra porque me hablas?-
-No puedo molestar a nadie más por aquí- Dijo mirando de reojo la pelirrojo que iba ajeno a su conversación. –Además solo digo que a Sasuke no le gustan las zorras- Sonrió y esquivo otro golpe que intento lanzarle la pelinegra.
-No sé cómo puedo soportarte- Murmuro cruzándose de brazos caminando junto al ojiverde que iba sonriendo. –Y de que tanto te ríes?-
-Si es correcto mi presentimiento, habrán muchas muertes fabulosas- Dijo con un tono de voz bastante aterrador que hizo que la pelinegra se le quedara viendo unos segundos. –Unos cuantos moriremos en esta pequeña guerra- Agrego acariciando la gran espada que llevaba consigo.
"Moriremos" Repitió mentalmente la pelinegra algo aturdida. "Como puede incluirse en ese grupo, es que acaso está loco o estará fanfarroneando" Medito viendo de reojo a su compañero que cambio su expresión a una seria y con… Rastros de melancolía!?.
-También sientes eso- Intervino el pelirrojo suspirando para sorpresa de la pelinegra. –Una gran guerra se acerca y nuestros oponentes se estar multiplicando a cada día que dejamos pasar-
-Podrás cumplir el deseo de tu bestia Juugo- Se burlo el ojiverde. –Esta guerra será interesante- Dijo girándose hacia la pelinegra que los miraba atónita. –Y las zorras sobrevivirán- Agrego sonriendo.
-Podrían darse prisa- Interrumpió Sasuke haciendo que los dos chicos saltaran hacia los arboles, mientras la pelinegra se había quedado de pie con unas inmensas ganas de llorar. –Karin- Llamo algo irritado el pelinegro haciendo que la chica volviera a la realidad.
"Porque tiene que hablar así" Pensó algo molesta viendo como delante de ella saltaban el ojiverde y el pelirrojo y más adelante estaba el pelinegro. –Kisama- Grito y alcanzando a sus dos compañeros golpeo a Suigetsu y llego junto a Sasuke.
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Estaba cayendo la tarde y el Uchiha enmascarado estaba caminando de un lado a otro esperando la llegada de Itachi, miro como el cielo empezaba a volverse naranja y sintió una rabia recorrer su cuerpo.
"Donde estará metido ese kisama" Pensó refiriéndose a la planta que le había dicho unas horas antes que el pelinegro y la chica se habían detenido a descansar cerca de un rio. –Ya deberían estar aquí- Grito golpeando una de las paredes de la cueva mientras caminaba hacia el interior de la oscuridad.
Por primera vez se podía ver iluminación al final de aquel pasillo, llego tranquilo hasta el centro donde estaba una gran estatua de un dios mostrando así cuantos jinchuriki les faltaban por encontrar, la miro complació y siguió hacia una de las puertas más viejas que se podía ver por todo aquello.
"Tal vez… Tal vez debería esperar un poco más" Pensó mirando su mano sobre la perilla de la puerta la abrió un poco y se vio una habitación muy iluminada y en el centro de esta se encontraba el símbolo que identificaba a los Hyuuga y una gran pintura mostrando una masacre bastante antigua. –Hyuuga… Hinata- Murmuro entrando en la habitación camino hasta el cuadro de la gran masacre y pudo observar gran cantidad de Hyuugas siendo asesinados de maneras muy crueles, sonrió para sí.
Madara camino hasta una gran estatua de una mujer, una mujer muy hermosa a simple vista, de largo cabello y tenía entre sus brazos un niño. "Mi otosan" Pensó el enmascarado acercándose a una segunda pintura donde se podía observar una chica de cabellos azulados, sonriendo y en ese momento sintió que alguien había entrado en la cueva por lo que dejo de admirar aquella fotografía.
-Tanta prisa para encontrar este lugar desolado- Se quejo el pelinegro mientras la ojiblanca reía tímidamente girándose para encontrarse con la mirada fija del enmascarado.
"Madara" Pensó algo agitada tomando por reflejo la manga del pelinegro haciéndole girar hacia el enmascarado que caminaba lentamente hasta ellos.
-Veo que decidieron venir- Dijo burlonamente sin apartar su mirada de la ojiblanca. –Ya que conseguiste una buena recluta, buscaras mas- Dijo mirando al pelinegro que gruño y se cruzo de brazos.
-Etto…- Empezó la ojiblanca llamando la atención de los dos hombres haciéndola sonrojar. –Itachi irá a buscar más personas significa que yo… Yo que hare?- Se atrevió a preguntar viendo como el enmascarado se acercaba un poco a ella.
-Te quedaras conmigo por supuesto- Dijo como si fuera lo más obvio del mundo girándose hacia el pelinegro de coleta y noto como este estaba apretando sus puños con fuerza. –Por eso te deje bajo el cuidado de Itachi, necesitaba que estuvieras en contacto con la personalidad que caracteriza a los Uchiha- Dijo tomando a la ojiblanca por la muñeca y acercándola a él, para sorpresa de Itachi y dejando a una Hinata bastante asustada.
-Déjala Madara- Dijo entre dientes Itachi soltando el agarre que había hecho el hombre enmascarado. –Deberías aprender a ser más delicado- Dijo tomando a la ojiblanca posesivamente por el otro brazo haciéndola suspirar.
-Madara-sama para que me necesita exactamente- Intervino la ojiblanca separándose del pelinegro notando que el enmascarado se había quedado sorprendido por el comentario del otro. –Necesita realmente mi kekkei genkai?- Pregunto viendo como el enmascarado reaccionaba y se giraba hacia ella.
-Solo si quieres conocer el origen de esta y hasta qué punto puedes desarrollarlo y hacerlo evolucionar- Dijo haciendo que la ojiblanca se sorprendiera y caminara un poco hacia el mayor de los Uchiha.
Quedaron en silencio los tres, los dos Uchiha tenían sus ojos puestos en la ojiblanca que tenía su vista clavada en el suelo y solo suspiraba de vez en cuando, al parecer estaba pensando todas las opciones que tenia, haciendo la espera desesperante para ambos pelinegros, cuando de golpe interrumpió el pelinaranja.
-Madara algunos anbus del país de las estrellas han intentado entrar al país de la lluvia- Dijo sorprendiendo a los presentes. –Parece que una anbu los guio hasta aquí-
"Una anbu" Repitió mentalmente Itachi intentando comprender el porqué de su nerviosismo repentino.
-Mátala, ella solo es un estorbo, suele ser así de persistente esa mujer- Dijo el enmascarado dándole la espalda al holograma del pelinaranja.
-Como se llama esa anbu?- Pregunto preocupada la ojiblanca como si acabara de recordar algo. –Dímelo onegai!- Dijo algo desesperada al no recibir respuesta por parte del pelinaranja.
-Se llama Kushina- Intervino la voz de la peliazulada que siempre acompañaba al pelinaranja. –La conoces?-
"Kushina" Se preocupo el pelinegro apretando sus puños, gesto que no paso desapercibido por la ojiblanca que bajo la cabeza y camino hacia el enmascarado, susurrándole algo a lo cual asintió.
-Dejare que peleen como es debido- Dijo el enmascarado girándose hacia los hologramas sorprendidos de Konan y Pein. –Itachi ira para allá, y todos lo que estén cerca, hagan una verdadera masacre con esos anbus- Dijo riendo girándose para ver la expresión de sorpresa del pelinegro.
-Hinata- Murmuro viendo como la ojiblanca esquivaba su mirada. "Arigatou" Pensó y empezó a caminar fuera de la cueva.
-Una cosa más- Hablo el hombre enmascarado. –Hinata Hyuuga desde este momento dejara de ser tu compañera, siempre estará conmigo- Agrego haciendo que Itachi se detuviera de golpe.
-Madara-sama- Dijo la ojiblanca confusa. –Que quiere decir?- Pregunto intentando alejarse del hombre en vano.
-Lo que escuchaste, Itachi quieres ir con aquella mujer- Dijo riendo viendo como el pelinegro apretaba sus puños. –Debes dejar a esta y yo la necesito más que tu- Agrego separándose de la ojiblanca. –Puedes despedirte- Dijo y camino hacia la habitación de la cual había salido.
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-Tengo un mal presentimiento- Dijo la rubia caminando junto al pelinaranja que iba comiendo. –Para que nos habrá llamado Kurenai-sensei-
-Supongo que necesita algo- Dijo el pelinaranja con la boca llena de papas fritas. –Tenía muchos días sin saber de ella-
-Eso es porque aparte de hacer misiones tiene que estar con su hijo recuerdas?- Dijo la rubia molesta notando como cerca del lugar del encuentro estaban ya el rubio junto a la castaña extranjera, una pelirrosa bastante irritada y dos pelinegros.
-Ino, Chouji hasta que llegan… Esto se está haciendo muy problemático- Dijo el pelinegro de coleta a modo de saludo mientras la rubia miraba sorprendida la presencia de la castaña.
-Ohayo- Saludo tímidamente la castaña mientras el rubio sonreía zorrunamente.
-Umiko-chan quiso acompañarnos- Dijo irritada la pelirrosa mirándola de reojo como se sonrojaba ante la presencia del rubio. –Creo que está teniendo demasiada confianza-
-Ino-chan para que quería vernos Kurenai-sensei?- Pregunto el rubio intentando desviar el tema.
-Crees que de saberlo habría venido a perder mi tiempo aquí?- Dijo con molestia la rubia girándose a la pelirrosa mirándola con sorpresa. –Que querrá decirnos-
-Supongo que es por Hinata-chan- Intervino el pelinegro dibujante haciendo que todos asintieran. –Demo que puede ser tan importante referente a ella si hace mucho tiempo que se supo su traición-
-Esa chica…- Empezó la castaña molestando de sobremanera a la pelirrosa. –Ella era muy buena con todos verdad?-
-Porque la pregunta?- Intervino el pelinaranja dejando de comer para mirar fijamente a la chica que se sorprendió e intento continuar.
-Hinata era mi alumna más querida- Intervino una voz femenina haciendo que todos se giraran hacia ella. –Y debido a eso debo ir a buscarla- Dijo la mujer de ojos color sangre.
-Nani?!- Dijeron al unísono todos.
-Va a ir sola Kurenai-sensei?- Dijo la rubia acercándose a la mujer. –Podría morir y que pasara con Toushirou-kun?-
-No moriré, eso lo sé, demo…- Se corto al notar como la castaña veía hacia una de las calles. –Que sucede?-
-Es que siento un chakra extraño, es algo débil demo…- No pudo continuar al ver como se acercaba al grupo una chica de unos 16 años que venía distraía viendo a uno de los lados.
-Hanabi-chan que haces por aquí?- Pregunto el rubio caminando hacia la chica que sonrió y saludo al resto del grupo.
-Otosan me pidió que cuidara de Souta un rato- Dijo señalando a un pequeño niño de cabello negro de aproximadamente unos 5 años.
-Souta- Dijo sorprendida la mujer de ojos rojos haciendo que el niño sonriera y corriera hacia la mujer. –Estas más grande que la última vez que te vi-
-Y que raro que Hiashi-san te pidiera eso, donde anda Neji?- Pregunto el rubio girándose a la castaña que sonreía al ver al niño reír.
-Neji esta de misión- Dijo acercándose a la mujer y tomando al niño en brazos. –Debo irme quede con mis compañeros para entretener a Souta un rato, sabes lo inquieto que es- Dijo dejando ver los profundos ojos negros del niño que al clavarlos en la castaña se aclararon llegando a ser grises y le sonrió asustando un poco a la chica.
-Naruto-kun- Llamo la castaña al momento que la chica Hyuuga ya se había alejado lo suficiente. –Que es ese niño?- Pregunto asustada viendo como la mujer de ojos rojos se acercaba a ellos.
-No es un que es quien- Corrigió la mujer algo molesta. –Y es el hijo de Hinata- Dijo haciendo que la castaña abriera desmesuradamente los ojos ante tal confesión.
