Mia bambola
Capitulo 10
"Una lágrima en mi base"
Atención! Cambié el formato del capitulo, asi que no se llamará mas "especial" como lo anuncié en el anterior. De cualquier modo, espero que lo disfruten tanto como yo =D
Que lo disfruten!
Lalala-pensamiento, pasado presente o futuro.
[Lalala]-[Opinión personal]
Capitulo anterior:
Arriba, una figura conocida, portaba un casco con los mismos colores de aquella hermosa máquina, que lentamente se lo quitó para poder mirarlos casi superadamente, pero decidida.
-Ne Spanner...-dejando el casco en el espacio entre ella y el manubrio- en esa máquina de la que hablas... ¿Entran motos?-
-.-.-.-.-.-.-.-.-
Poco a poco abrió los ojos, realmente se sentía mareado y le dolía la cabeza. Veía borroso, podía distinguir algunas figuras que lo rodeaban. Cuando pudo enfocar la vista vio a Dafne y Hayato hablandole. Se notaba mucho más la calma de la joven al lado de la desesperación de su mano derecha.
-¡Décimo! ¿Está bien? ¿Le duele algo? –viendo al Vongola sentarse-
-Au... mi cabeza –agarrandose la nuca-
-Si que te desmayaste, eh? –Dafne parecía de lo mas normal-
-¿¡Eh! ¿Desmayarme? ¿Cuándo? –sin comprender-
-Cuando vió a mi hermana en esa –volteó a verla- ¡l-o-c-u-r-a! –se volvió- se desmayó...-
-Mhmm... no creo que sea por la moto Hayato –aguantandose la risa-
-¡Es verdad! ¡La mot-...¿¡Qué es tan gracioso! –algo sonrrojado- A-aproposito, ¿dónde estan los demas?-
-Allí estan Katsumi y Tana-
El Décimo dirigió la mirada sobre el hombro de Dafne y pudo observar una mesa con papeles, reglas y lápices. Alrededor de la misma estaban Spanner, Katsumi y Tana. Parecían muy concentrados en lo que hacian, y discutían sobre aquellas anotaciones. No se había dado cuenta, pero estaba en un cuarto diferente, parecía el lugar de los entrenamientos, pero era mas oscuro y había dos bultos tapados con una manta. Uno tenía el tamaño que la moto de Tana, el otro era más bajo y ancho. Enfrente estaba la moto de Tana, que con la tenue luz que venía del velador de la mesa, hacia mas brillantes los detalles naranjas sobre el negro de la misma.
Fue entonces cuando Katsumi levantó la cabeza, [tal ves no para ver a su compañera, quien sabe...] y sonrrió al momento de que le decía a Tana que Tsuna había despertado. La ojicelesre volteó enseguida, algo preocupada, y sonrrió tranquila al verlo. Los tres se acercaron.
-Vongola, pensamos que te nos ibas –comiendo su paleta-
-¡Oe! ¡El Décimo es muy fuerte! –recriminó Hayato, parándose-
-Pero sus hormonas no, mira si no, -señalando a la chica con la paleta- si solo vieron a Tana sobre una moto y colapsaron-
-¡Oigan! –ambos acusados, rojos a mas no poder-
-¡Ra!...-suspiró resignada- ¿Te encuentras bien? –ofreciendole la mano-
-Ah s-si.. –tomando su mano tímidamente-
-"¿Can you feel the love tonight?"(1) -Katsumi cantaba por lo bajo-
-¡Ya con eso! –Tana tiró del brazo del castaño-
Pero la fuerza de Tana superó lo necesario para levantarlo y la gravedad le fue en contra. Tsuna la empujó con el envión y no tubo chanse, quedó sobre ella accidentalmente. El Décimo y la Buonanote estaban mas que sonrrojados, pero ninguno de los dos podia decir palabra. Era como si las malditas se quedaran en la mitad de la garganta. ¡No podían decir nada! Todos los miraron entre sorprendidos, Hayato y Spanner, y algo divertidos, Dafne y Katsumi. Luego de un momento, parecía que algo iba a decir finalmente la rubia.
-L-Lo siento, ¿estas b-b-bie-...¡Espera! ¿¡Sapnner qué estas haciendo! –con gotas en la cabeza-
-Vongola, no es momento para eso –aplastandole la cara con el pie, obiamente Tsuna ya no estaba encima de la muchacha-
-¡Sejfcnmdlfcalmdsmm! –casi sin respirar-
Cuando por fin pudieron retomar en una conversación normal y de seres humanos comunes [si se puede], comentaron el plan entre todos. Tsuna no estaba del todo deacuerdo, le parecía algo arriesgado, y otra ves no veia a Reborn, ¡ese tipo desaparecia cuando más lo necesitaba!
-No es arriesgado! Es nuestra familia, creo que merecen saber que estamos aquí. Ademas, ¿mira si hay algo que esta mal? Tal ves podamos ayudarlos! –emocionada-
-Es que ... no se...-
-¡Yo ya quiero estar ahí! –Dafne revoliaba los brazos-
-¡Si! Todos deben estar tan grandes! –Katsumi parecía en una montaña rusa- ¡Ay! ¡Que emoción!-
-Keh, como el Décimo quiera –cruzado de brazos-
-A-am..-
-Tsuna –mirandolo- no hay nada de malo en esto, prometo no meter la pata con los enrredos del tiempo, pero necesito hacer esto... por mi familia, no se si entiendes-
-Si lo entiendo...-suspiró- esta bien –sonrrió- iremos todos-
-Como si no fuera por que tú no me dejas-
-Katsumi –a Dafne y Tana les corría una gota-
-Ah, y bien, ¿emprenden viaje o no? –apoyado en una cosa con dos tubos muy altos y separados por unos cuantos sentímetros-
-Si, andando –sonrrió orgullosa-
Entre las Buonanote se sonrrieron. Estaban decididas y felices de hacer aquello. Dafne y Katsumi se hacercaron a los bultos blancos, la morocha al mas alto, la rubia rojiza al mas bajo y ancho. Ambos Vongola miraban intrigados que podría haber debajo de esas mantas. Ambas sacaron de un tirón esas sabanas blancas, para descubrir dos espectaculares máquinas que brillaban gloriosoas ante la tenue luz. La que estaba junto a Katsumi era una moto de tonalidades azules y tenía detalles parecidos a sombras de flores, como si fueran orquideas, el casco hacía juego. En su defecto, Dafne, tenía a su lado un imponente cuatriciclo rojo, con detalles en blanco y plateado, con ruedas realmente anchas, el casco tambien, y tenía pintado un tigre de vengala.
Por su parte, la mandibula de Tsuna se fue al piso, y comenzó a cuestionar el uso de aquellas máquinas. Pero nadie lo escucho. Mientras se quejaba con las chicas, ellas preparaban sus transportes, mientras se quejaba con Spanner, él encendia la máquina de teletraspontación rápida...momento, ¿¡qué demonios era esa cosa!
-¿Qué es eso Spanner-san? –preocupado-
-No es momento Vongola, andando –empujandolo, ellas ya estabn sobre sus respectivos carros, por asi decirlo-
-¡E-espera! –
-¿Esa cosa ya está lista? –arrancando la moto-
-Si Katsumi, puedes pasar si quieres-
-¡Espera! Tú no vas sola, eres demaciado bruta para eso –buscando excusas se subió atrás-
-¿Qué diablos haces? –mirandolo subir-
-Lo que el Décimo ordenó-
-¡Yo no dije eso! –con cascaditas en los ojos-
-Como quieras –sonrrió y aceleró la moto hasta pasar por una barrera rojiza que se formaba en el mínimo espacio que había entre esos dos tubos verticales-
-...¡NO VOY A PASAR POR ESO! ¡No, no no! ¡Me niego!-
-Ya deja de quejarte Sawada! –Dafne lo pateo, literalmente, a la moto de Tana-
-¡Wooooooooooooooohou!-quemando cubiertas- ¿listo? –mirnado eufóricamente hacia delante-
-¡E-espera Tana! –terminando de subir-
-¡Woooooohooooooou! –acelerando a fondo-
-¡Mierdaaaaaaaaaaa! –sujetandose a Tana de la cintura con fuerza, y pasaron por la barrera, para luego desaparecer-
-¿Lista Dafne? –sacandose la paleta-
-Ra santo, que locas que se ponen con las motos...-con una gota- en especial Tana...-suspiró- lista –arrancando-
-Tranquila, no importa el tamaño, pasaras por la barrera y apareceras directamente en la ruta que los lleva a la base-
-Si..-me preocupa más saber dónde esta Kyoya...-
-¿Segura de hacer esto? –
-A-ah? ¡claro! –sonrrió volviendo en si- aquí voy –aceleró y pasó por la barrera-
-.-.-.-.-.-.-.-
-Ay ay ay...-apoyando los codos sobre sus rodillas- creo que hoy será un dia agitado...-
Se sentó en un sillón, tenía una pequeña mesa enfrente y velas de distintos colores. Todas estaban prendidas y en filas de diferentes cantidades. Sonrrió y tomó una de ellas, era azul oscura. La giró en su mano y la observó sombriamente, y luego sopló para apagar su luz.
-Aquí empiesa su infierno...jefecitos...-riendo-
-.-.-.-.-
-¡Tana escuchame! –mirandola por encima de su hombro-
-¡Si! ¡Dime! –el viento complicaba la comunicación-
-¡Entiendo que eres la jefa y que estas muy emocionada por ver a los Buonanote pero!...¿¡Es necesario ir tan rápido! –
-¡Claro que si! –sonrriente-
-¡Por lo que dice el mapa de mi moto, nos faltan solo 30 kilometros! –colocandose al lado-
-¡Gracias Katsumi! –haciendole el gesto con el dedo-
-¡De nada! –volviendose atrás-
-¡Ni se te ocurra pasar al Décimo! ¿¡Me oiste!-
-¡Si si! estupidera...-bufó-
-¡Te escuché bruja de los dados!-
-¡Eso no es posible!-
La carretera era ancha, nueva, y estaba vacía. No había cambiado el sistema de manejo en diez años. Bueno, tampoco es tanta diferencia de tiempo, no es como si fueramos a usar autos flotadores y vivir en casas echas de puro aluminio, con robo-perros o robo-asistentes... en fin. A ambos costados de la carretera se podían observar inmensos campos de trigo amarillo, con un atardecer viniendose. Era tan calmo y hermoso. Aquel tono amarillo del sol aun sobre el horizonte, le daba un sentido de paz a todo aquello. Las pequeñas casas, con los olivos y las parras en ellas, la gente tan sencilla, juntando las aceitunas del piso, haciendo vino artesanal. Eso aun persistía. Y los abuelos tocando el bandoneon, o verdulera. Si. El alma de Italia aun estaba allí, y no cambiaba.
En la relativa paz del último puesto en la fila, Dafne apreciaba el paisaje, aunque estaba muy concentrada en otro punto, ¿dónde se había metido ese idiota de Hibari? ¡Se suponía que debería ir con ella!...por algun motivo, ¡pero debería estar acompañandola! Si no, si ella no fuese nada para él...eso tiraría al tacho aquel beso salido de la nada. Aunque pensandolo así, si el no estaba ahí...tal ves no...
-Podrías mirar adelante cuando se te antoje manejar como corresponde –
-...¿¡Kyoya! –totalmente desconcertada-
Al parecer, había estado todo el maldito viaje sentado en la punta del cuatriciclo, dandole la espalda a Dafne, apoyado en una de sus rodillas, con el innamovible Hibird en su hombro.
-¿¡Estubiste ahí todo el dia!-
-No, solo desde justo antes de que pasaras la barrera –dandose vuelta-
-¡Avisame cuando hagas esas cosas Kyoya! –bufó-
-No me dices que hacer –abrazandola por la cintura y apoyando su cabeza en la espalda de la joven-
-¡Kyoya! –roja-
-Callate –bostezó- tengo sueño-
-¿¡Que!...¡Ah! eres increíble! –molesta, pero luego sonrrió- me alegro de que cuentes conmigo...Kyoya-
-¡Alli! –la ojiceleste señaló euforica un edificio antiguo, blanco, pero imponente-
-¡Agarra el manubrio Tana!-
-.-.-.-.-
-Que emoción! Esta como antes –caminando hacia la entrada de madera tallada-
Habían dejado las máquinas estacionadas frente a la construcción. Todos bajaron, y luego de casi morir de un infarto ante la inesperada aparición de Hibari en todo aquello, se acercaron a la enorme puerta. Pero al estar justo frente a ella, Tana notó algo extraño.
-¿Qué tienes Tana? –preguntó el Décimo-
-Es que... no... olvidalo –sonrió y tocó fuertemente la puerta- ¡Filio e la ...![en italiano, hijo de...]
-¡Tana! –Dafne casi se va de espaldas-
-¿Qué? –volteó-
-Esa no era la contraseña...nisiquiera teníamos una –con una gota en la cabeza-
-¿Ah no? Je, mi memoria es mala-
-Pero...¿por qué no abren? –Katsumi estaba preocupada-
Intentaron un par de veces más, pero nadie contestó. Las miradas se cruzaban, preocupados. Ya que no abrieran era demaciado extraño. No era posible que toda una organización mafiosa no contestara, ¿ni uno los había escuchado? Ademas, habían echo un gran alboroto como para no darse cuenta de su presencia.
-Décimo, ustedes, muevanse –Hayato tenía el sistema C.A.I. listo para disparar-
-¿¡Que haces! –
-Es la única forma de abrir esa puerta, porfavor, muevete Katsumi-
-¡Pero..!-
-Kat, déjalo, ya no tenemos otra opción-
-...si, boss –a regañadientes se movió-
Luego de volar una parte de la puerta, corrieron algunos pedazos del fuerte roble de la entrada y por fin entraron. Aunque al correrse el humo, descubrieron algo.
Hubiese sido mejor no entrar.
Dafne se llevó la mano a la boca, y empalideció todo lo que su piel le dejaba. Katsumi temblaba, sus ojos se abrieron de par en par. Hayato estaba atónito ante lo que veía, Hibari parecía realmente serio, no le gustaba ese panorama. Tsuna estaba casi aterrado, pero su preocupación mayor, era la quietud de Tana. Lo estática que estaba Tana. Lentamente miró hacia los lados, y bajó la cabeza, sus ojos se ensombrecieron.
Por cada rincón del pasillo ancho habían miembros de Buonanote, tirados, golpeados, sin el mas mínimo rastro de vida. Las cosas estaban muy prolijamente acomodadas, pero aquellas personas... esas personas...ya no podian verlo. Algunos aun tenían los ojos abiertos, otros yacían boca abajo, inconcientes, lastimados...muertos.
Muertos.
Todos.
Cada uno de ellos.
Cada miembro.
De su familia.
No.
-Tana...-trató de acercarse-
Pero ella simplemente tomó la alabarda que estaba en su espalda, agitandola vionetamente y manteniéndola junto a su cuerpo. Comenzó a caminar violentamente hacia delante, empesinada en el frente, parecía no parar. Inútilmente Tsuna intentó seguirla, aunque no se atrevía a tocarla. Los demas se redujeron a quedarse donde estaban. No sabían qué hacer. Hasta que Katsumi recordó algo.
-Kamira...-
-¿Katsumi? –Hayato la miró-
-Esto es terrible –lagrimeando- todos...todos..-era observada por Hibari-
-Daf, debemos buscar a Kamira, ahora –parándose frente a ella-
-Todos... Buonanote entera ha..-sin escuchar-
-¡Dafne! –tomandola por los hombros, consiguiendo una diminuta reacción- debemos...buscar a Kamira... ella nos dirá a quien debemos asesinar –apretando los puños sobre su compañera-
-...s-si...-aún shockeada-
Pero no bastó mucho tiempo para que Tana llegara al final del pasillo. Sus compañeras la miraron, la observaban gritar todo tipo de insultos en el camino, Tsuna la seguía unos metros detrás. Fue cuando se acercó a la ultima puerta, que se detubo. Una pequeña niña de pelo corto casi hasta los hombros, oscuro, de ojos morenos y piel tostada la abrazara, luciendo un vestido amarillo gastado, pero muy bonito. Tana cambió su rostro repentinamente y se agachó para abrazar a la pequeña.
-¡Kamira! –ambas guardianas corrieron hacia donde estaban los jefes- Kamira...por dios estas a salvo –tambien la abrazaron-
-Hermano...-la pequeña no se soltaba de Tana-
-Tranquila, aquí estamos nosotras –la rubia le acariciaba el cabello-
-No...hermano...mi hermano...-
-¿Hermano? Kamira, te refieres a ...-Dafne se paró-
-¿Yue? –Katsumi estaba de cuclillas al lado de la pequeña-
-Mi hermano...perdón Tana...no pude...-
-Yue, ¿qué le pasó a Yue? Kamira, debes decirnos donde esta –insistia, nerviosa-
-Perdóname Tana –se separó de ella y bajó la cabeza, llorando- perdóname...-
Fue entonces cuando Tana pareció caer en la cuenta de lo que la niña trataba de decirles. No tenía la vista puesta en ningun lado. Se paró y se dispuso a entrar lentamente en la habitación, como si estubiera atravesando una barrera. Era una habitación con un gran cuadro del lado izquierdo, y una enorme ventana de cortinas blancas que volaban con el viento que entraba por la misma. Tana miró hacia el cuadro. Todo estaba mojado y roto, no quedaba nada en pie de ese lado. Entonces miró el piso y finalmente hacia la derecha, sin decir una palabra. Todos la observaban desde afuera, muy preocupados y shockeados. Dafne y Katsumi aún no creian todo lo que estaba pasando. No lo querían creer. No, hasta que Tana giró la cabeza a la derecha y su rostro cambió completamente, y la desesperación la invadió.
En el sillón nindividual, a un costado de la ventana. Tirado allí, quieto, pálido, ido, sin sentido. Con algunos cortes en la cara, pero nada que se pudiera ver superficialmente. De cualquier modo, no se podía ver el inalar y exalar de su pecho, no se movía en lo absoluto, estaba...
-Yu...¡Yue! –corriendo hacia donde estaba él, tirando la alabarda en el camino- ¡Yue! ¡Yue! ¡Despierta! ¡Yue! –lo tomó en brazos y se sentó en el suelo- Yue, profavor despierta...-acomodandole el cabello-
-...no –las chicas entraron y viron todo, reservandose a esperar en la otra punta de la habitación-
-Décimo, esa persona...-impresionado-
-Si...-apretando los puños- el tambien era Buonanote...-
-¡Es! –volteó rapidamente- ¡Aun lo es! ¡No te confundas! –respondió de forma agresiva-
-...ahg! –tosiendo algo de sangre-
-¡Yue! ¡No te muevas! –las lágrimas recorrían sus mejillas, junto con una sonrrisa aliviada, de algun modo- Gracias al cielo, estas bien..-
-Tana...eres terca..-rió con dificultad- te dije que ...no vinieras-
-¿Qué? No, tu me dijiste que ..-
-Que no vinieras, por que estaban atacando la base...estaba atacando la base..-
-¿Estaba? –Hibari-
-S-si...era un.. uno solo –intentando mirar a los demas- ¿Quie-quienes son ellos? ¿Y por que estás tan pequeña?-
-Es que, vinimos del pasado accidentalmente, ellos son los Vongola, el Décimo y sus guardianes-
-¿E-encerio? –muy sorprendido-
-Si, descuida, ahora te vamos a cuidar –sonrrió Tsuna- te llevaremos a la base y..-
-Hm –rió- no hay base para mi..-
-¿Ah? ¿A qué te refieres con que no hay base para tí? –mirandolo preocupada-
-Promete que n-no nos abandonaras...no dejes Buonanote...-tomando su mejilla-
-¡Jamás lo haría! –con los ojos llenos de lágrimas- Yue, no me hagas esto...-
-No...no llores –sonrrió y acarició su rostro, acomodandole un mechón detrás de la oreja- deja que la lluvia se encarge de eso-
-No...-
-Cada ves que llueva...-cerrando los ojos- recuerdanos felices-
Su mano se deslizó lentamente, como una eternidad. El tiempo parecía no pasar, y a la vez arrancar de su alma un pedazo cada ves más grande. Todo pasó lentamente, hasta que su mano terminó por caer, sin vida.
-...¡YUE! –
Aquel grito desgarrador y ese llanto desconsolado invadieron cada rincón de aquella habitación llena de nada. Las chicas no podían ya contener el dolor. Toda una familia entera, toda SU familia entera, se había ido. La pequeña niña se acercó a dónde yacía su hermano en brazos de Tana, quien no podía parar el desconsuelo. Kamira también lloraba, y tímidamente intentó consolar a Tana acariciandole el hombro.
-P-perd..-
-No me toques –parando de llorar-
-Pero, Tana-san...-
-¡No! ¡Déjame! –
-Tana, cálmate –Tsuna se acercó a la pequeña- ella no tiene la culpa-
-¡Entonces dejenme sola! No molesten...-
-Perdón... no quería molestarte..-
-¡Deja de disculparte! –dejó a Yue en el sillon y se paró dandoles la espalda- ¿¡No te das cuenta de que no tiene ningún sentido!-
-¡Tana cálmate es solo una niña! –frente a la pequeña-
-...-comenzó a temblar-
-Hermana, solo escuch..-Tana saltó por la ventana, tomando su alabarda al momento de hacerlo- ¡Espera!-
-¡Tana! –Tsuna corrió a la ventana, viendo llegar al suelo y correr-
-Ve a buscarla...-
-Kyoya...-Dafne lo miró-
-¡Vete Sawada! ¿O vas a dejar que la herbíbvora se mate también?-
Eso no era una opción. Instintivamente tomó una de las pildoras y se dispuso a salir de alli impulsado por sus llamas, llamandola. Katsumi alzó a la pequeña Kamira, quien lloró hasta dormirse. Ellas y Dafne se sentaron en el pasillo de la gran mansión, que ahora solo les traía el vacío absoluto. Donde una ves hubo risas, juegos, peleas... ahora no había nada. Estaban una apoyada en la otra, sentadas contra la pared. Asi, en silencio, también se quedaron dormidas. Tal ves asi, podrían escapar de aquel infierno...al menos por un rato.
Hayato acostó a Yue en el sillón más amplio y lo cubrió con una de las cortinas, ya que era todo lo que tenía al alcanze de la mano. Todo aquello era horrible, ¿por qué siempre pasaban estas cosas? ¿Por que todo debía terminar en muerte? Estaba molesto, nervioso, y dolido. La imagen de su hermana le hacía muy mal, lo destrozaba. Se asomó a la puerta, apoyandose en el marco, sin ganas de estar parado. Miró a las guardianas y a la pequeña dormir. Ver el rostro por fin tranquilo de Katsumi, eso si lo aliviaba.
Hibari se reservó a cubrirlas con su saco, pero mas del lado de Dafne, no es que estubiera muy interesado en las otras herbívoras. Bueno, pensandolo mejor, lo crorrió para todas. Debían estar igual de dolidas.
-.-.-.-.-.-
-¡Tana! ¿Dónde estas? ¡Tana! –corriendo por el bosque que daba a la parte trasera del edificio- ¿Qué demonios...? –viendo cortes en los arboles-...Tana-
Y no estaba equivocado. Unos metros mas adelante, podía divisar la figura de la muchacha de espaldas, con el arma en una mano. Se acercó a ella, hasta que supo que sabía que estaba alli. Se detubo y la observó con algo de melancolía, como con pena [no se describirlo, espero que entiendan]. Solo se quedó allí, mirandola, dejándole todo el tiempo del mundo para hablar, si es que quería hacerlo. Finalmente, Tana giró un poco la cabeza, como mirandolo de reojo.
-...¿por qué estás aquí?-
-Por que ... por que quería saber como estabas...-
-¿Te importa? –
-...Me importa saber como estas por que... por que me importas.. por que me preocupa que estés bien, a salvo, feliz... me importas-
Aquellas dulces palabras atravesaron su dolído corazon, llenando su alma de algo muy extraño, como alivio, como mucho...cariño. Lentamente y con la cabeza gacha, volteó.
-No.. no quiero que lo hagas...-
-¿Por qué?-
-Por que todas las personas...que se preocupan por mí... se van –temblando- y yo...yo ...-levantó la cabeza con lágrimas en los ojos- ¡No quiero que te vayas! –corrió y lo abrazó lo más fuerte que podía. No quería soltarlo, no quería separarse, no mas-
-...Yo jamás te dejaría sola –la abrazó tambien- jamás lo haría...-
-Soy tan débil... tan estupidamente débil...-
-No digas eso, tu eres muy fuerte –sonrrió- lo sé-
-No puedo proteger a mi familia... no pude proteger a nadie ¿entonces cómo voy a protegerme a mi misma?...-
-Pero tú eres muy fuerte! Piénsalo, casi le diste una paliza a...-
-Protegeme...-dejando de temblar-
-...¿c-como dijiste?-
-Porfavor –mirandolo a los ojos- porfavor protegeme-
Como una correntada de agua, miles de recuerdos volaron por su cabeza, tantos que casi lo aturdían. No podía pensar. La última ves que había prometido eso...la úlima ves, no había podido cumplirlo. O al menos, con eso se había quedado. Pero justo en ese segundo fue cuando se preguntó, ¿no era capas de proteger a la persona que más quería? Eso no era una pregunta.
-Yo te protegeré –la abrazó como si no fuese a soltarla jamás- y nunca voy a dejarte sola... nunca más-
CONTINUARÁ..
Adelantos del próximo capítulo:
Gracias/ ¿Van a dormir toda su vida herbivoras inútles?/ No vas a creerme esto Gokudera-kun/ Sempai, hagase cargo de las cosas que trae...
Próximo capítulo: Perdidos en el bosque.
-.-.-.-.-.-.-.-
HOLAAAAAAAAAA! WOOOOOOHOU! Si que quedó largo como queria! Y puse todo lo que hacia falta poner! Fue muchisimo trabajo, y por un poco de fiaca no le pase el corrector de word, no voy a mentirles, asi que si hay un error, sepan comprender ñ.nU Gracias x los anteriores reviews! x3 Siempre los leo, y para este q resultó tan largo, tienen que dejarme unos muy lindos ;) bueno, vayamos a lo nuestro.
Por buda no me maten, era necesario...creo. aunque aun no sabemos quien es el responsable de todo este desastre. No puedo creerme que pasó todo esto, es como si yo tambien estubiese siendo lectora. Mis manos ordenan. Sobre Tsuna y Tana creo que esta todo dicho, y como una gran persona en cada una de nuestras vidas siempre dice, la historia se repite, aunque depende de nosotros cambiarla...¿como? lo veremos!
Nos vemos en el próximo!
Suerte!
=D
