Tomados de la mano, Candy y Terry subieron al gran barco, en tamaño, en lujos y en recuerdos. Era aún de mañana, y ambos habían tenido una mal noche de sueño, entonces decidieron ir a su camarote a descansar un poco. Cierta reportera estaba viendo a su barco partir, con una cámara en su mano y una sonrisa en el rostro. Se dirigió a la estación de tren de nuevo, ya que no había alquilado una habitación en Nueva Jersey después de perseguir a Terry sin pensar. Pero había valido la pena, ya que la pequeña rubia venía con el, y se dirigían a nada menos que a Escocia. Pensaba escribir algo en el tren camino a casa para que su artículo pudiera ser publicado en la edición del día siguiente. "Ha" pensaba "Se va a hacer un gran escándalo por ellos y ellos ni siquiera lo van a saber...que lástima. Eso arruinaría sus vacaciones"

-"Candy" decía Terry mientras tocaba a su puerta "¿Estás despierta?"

Candy oyó ruido y eso la despertó "¿Estás despierta?" escuchó en la voz de Terry. -"No lo estaba, y-" le iba a decir que estaba teniendo un sueño hermoso, pero no había sueño que pudiera superar la belleza de la realidad. "-y tu me despertaste" terminó. "Espera afuera, ya salgo"

-"Muy bien" repondió Terry "Esta vez no me tires al piso cuando abras la puerta"

-"Intentaré hacerlo" dijo mientras se ponía un vestido. Después abrió la puerta con una fuerza excesiva, pero Terry ya estaba preparado y saltó fuera del camino con agilidad. Ambos rieron, y luego se dirigieron al restaurante, ya era la hora de comer. Ambos decidieron actuar "sofisticadamente", pero Terry lo exageró a próposito para hacer reír a Candy. Obviamente lo logró, y aunque todos los voltearon a ver no les importó. Cada vez que Terry conseguía hacer reir a Candy se sentía feliz, de ese tipo de felicidad que se origina del amor. La comida fue excelente, y después decidieron salir a la cubierta, que estaba llena de bruma.

-"Bruma" dijo Candy con lágrimas en los ojos "Justo como esa noche, esa noche que cambió mi vida. No se la tuya..."

-"Por supuesto que la mía también. Recuerdo que pensaba 'Que bonita chica. Lástima que es una pesada' "

-"¡Terry!" dijo mientras el chico reia "Bueno, eso no se compara con lo que yo estaba pensando sobre ti" ella dijo cruzando los brazos y viendo hacia arriba. Eventualmente su mirada se fue suavizando y pronto estaba riendo junto con el chico, ese chico que había robado su corazón y jamás lo devolvería.

-"Bueno Candy..." dijo Terry repentinamente serio "Este lugar es muy importante y emotivo para nosotros ¿no?"

-"S-si" Candy respondió nerviosa ¿por qué estaba Terry tan serio de repente? No podría ser...Candy se quedó boquiabierta. Terry se estaba hincando frente a ella...

Terry estaba muy nervioso. Tenía el anillo, lo había comprado un tiempo antes de que ella fuera a Nueva York, y planeaba dárselo cuando se vieran allá, pero Susana había interferido en los perfectos planes de Terry. Pero ahora nada, nada podía interponerse. No le importaba lo que nadie pudiera pensar, quería que su Candy, su tarzán pecosa pasara el resto de sus días con él. Suspiró profundamente para calmarse y después dijo con un tono que detonaba más seguridad de la que en realidad sentía.

-"Candy...quería preguntarte si te gustaría pasar el resto de tus días conmigo. Si me permitirías ser tu esposo, tu protector y tu acompañante hasta que nuestro tiempo aquí se agote. Se que aún somos jovenes, pero no le veo punto a esperar más tiempo, yo se que te amo y quiero ser feliz a tu lado. Candice White Andley, ¿quieres ser mi esposa?"

Candy estaba en shock. Quería gritar "SI TERRY" pero ningun sonido salía de su boca. Lentamente regresó a sus sentidos y dijo

-"Si Terry. Por supuesto que si. ¡SI!" después Candy se hincó en frente de Terry y le dió un tierno beso en los labios, que él sorprendido correspondió. Al separarse se pararon y Terry le susurró en la oreja "Te amo Candy" ella respondió "Y yo a ti Terry" Se abrazaron y se quedaron así un rato, simplemente disfrutando de la presencia del otro. Candy no podía procesar el hecho de que ya estaba comprometida...¡apenas tenía 18! Pero eso no importaba, ella estaba cien por ciento segura de que amaba a Terry y eso es lo único que importaba. Después de un rato empezó a hacer mucho frío, entonces decidieron entrar. Una vez sola en su camarote Candy tuvo que sofocar su grito de emoción con una almohada. ¡Se iba a casar con Terry! Había soñado con eso antes pero jamás pensó que se fuera a volver realidad...sobre todo después de Susana...recordó esos angustiosos momentos en donde pensó que lo había perdido para siempre. Un escalofrío recorrió su columna, eso definitivamente había sido horrible, pero ahora sabía que nada, nada, podría alejarla de Terry. Su imaginación voló a la tía abuela, pero si tenía ella alguna objeción le pediría a Stear y a Archie que la ayudaran a contactar al tío abuelo para que pudiera renunciar al nombre. Después pensó en la señorita Pony y en la hermana María, sus madres, sus guías...decidió escribirles una carta que les explicaba que...bueno...ya estaba comprometida. Se sonrojó ante este último pensamiento, tan feliz estaba...ellas tenían que saber antes que nadie más, ya le diría a todos sus amigos lo que había sucedido cuando regresara a casa. Escribió cada detalle de la velada en su carta hacia el Hogar de Pony, y además adicionó lo feliz que se sentía. Pensaba mandarla el día siguiente cuando despertara. Ahora no...estaba muy cansada. Se fue a dormir con una enorme sonrisa y soñó de cuando fuera la Señora Grandchester.


Rita ya había llegado a Chicago. No se tardó nada en bajar del tren y llegar a su estación de periódicos, que para su suerte seguía abierta. Presentó el reporte justo a tiempo para que fuera incluido en el diario de mañana. Sentía el sabor de la venganza...todo por la actitud de Terruce y la Srta. Andley, sino no estaría siguiendolos a todas partes. Pero así era ella; una persona que no soportaba que la despreciaran o dejaran a un lado. Y si lo hacían tendrían que atenerse a las consecuencias.

Elisa Reagan estaba leyendo el periódico que había recibido esa mañana, y casi escupe su café cuando llegó a la columna de espectáculos. "Así que Candy y Terry se fueron de vacaciones a Escocia...no, no puedo permitirlo. No lo permitiré. Candy no se merece ser feliz, no lo será. Los Andley tienen una mansión en Escocia, seguro me dejaran usarla, con el pretexto de necesitar aire fresco de un lugar puro. Claro que van a mandar a alguien conmigo...¡ya sé! Voy a invitar a la tía abuela para que vayamos a Escocia juntas en un "viaje para recuperar su salud". Podré arruinar a Candy y ganarme a la tía abuela. Elisa eres una genio" pensó para si misma, y rió como una maniatica al final. Como era de esperarse, le dieron permiso, y la tía abuela derramó lágrimas de lo conmovida que estaba de el corazón puro y amable de su nieta preferida. Neal también iba, el sería un ayudante en la operación. Se encaminaron a Nueva Jersey lo esa misma tarde, para embarcarse en la mañana. Elisa estaba planeando todo con Neal en el asiento del tren.

-"Mira, yo lo que quiero es que esos dos tontos se peleen, para que ninguno de los dos pueda ser feliz. Candy porque es una insipida huérfana y Terry porque prefirió a Candy y me humilló en tantas ocasiones. La situación ideal se presentará, una cita o algo"

-"Elisa...alguna vez te has preguntado ¿por qué odiamos tanto a Candy? Yo no logro entender...¿por qué la despreciamos tanto?"

-"¡Pero Neal que estas diciendo! Ella es una niña del hogar de Pony, es de un nivel menor a una sirvienta."

-"Eso no es razón suficiente. Ella no escogió ser huérfana. Nos pudo haber pasado a nosotros, si nuestra madre no nos hubiera querido"

-"¡No puedo creer que estés diciendo eso!" dijo Elisa parándose de un salto.

-"¡Si Elisa lo estoy diciendo porque eso es lo que pienso! ¡Nosotros la atacamos sin razón ese primer día en que vino a nuestra casa, y todos los que seguían! Ella si tiene razón para odiarnos." replicó Neal parándose también.

-"Bien Neal, si tanto la quieres defender no me ayudes" dijo calladamente Elisa "Pero debo advertirte que escogiste el lado equivocado"

-"No te ayudaré a ti, la ayudaré a ella. Y tu eres la del lado eqiuvocado" respondió Neal mientras abandonaba la habitación

Eso fue lo que detonó el inicio de la inestabilidad emocional de Elisa. Su propio hermano prefería a su peor enemiga. Eso fue demasiado para ella.


Archie se dirigía al hospital Santa Juana con un ramo de flores. Si, hoy era el día que había decidido pedirle a Paola que fuera su novia. La esperaba en el jardín, y al verla salir se dió cuenta de que algo no estaba bien. Tenía la vista fija en el suelo y parecía estar perdida en sus pensamientos. Pasó en frente de él sin siquiera darse cuenta de que estaba ahí. Decidió saludarla.

-"Hola" dijo Archie acercándose a su oreja.

-"Hola" respondió ella casi en un susurro. No se había inmutado por lo cerca que tenía a Archie. El estaba muy preocupado por ella. ¿Que le pudo haber pasado?

-"¿Estas bien?" le preguntó con consternación "Te noto diferente"

-"Si, n-no es nada" ella no estaba preparada para decirle aún

-"¿Caminamos?"

-"Seguro" ambos iban muy callados, y cuando llegaron a la banca favorita de ambos Archie sacó las flores que había estado escondiendo detrás de su espalda.

-"Paola...nos hemos conocido por unos cuantos meses ya, y hemos sido muy buenos amigos desde el primer momento, pero ahora me gustaría preguntarte...¿te gustaría tener algo más que amistad conmigo? ¿te gustaría ser mi novia?"

-"NO" respondió ella levantándose de repente. Apretó los puños y los ojos antes de decir "No puedo"

-"Pero que dices" dijo Archie parándose también. "¿Qué te hace pensar eso?"

-"Archie..." dijo volteándose para verlo a los ojos. Los de ella estaban desbordando de lágrimas. "Me voy a la guerra"

Archie se quedó helado. No, no podía ser, esto tenía que ser una pesadilla. Una horrible pesadilla...todavía recordaba el día en que había encontrado una nota en lugar de su hermano. También había pensado que era una pesadilla...y había acabado siendo real. La cruda realidad.

-"No" dijo el huyéndo de su mirada "No, por qué, no puede estar pasándome esto" se volvió a sentar en la banca, su cabeza en sus manos. Al diablo con el orgullo, pensaba mientras dejába que las lágrimas escaparan de sus ojos por primera vez desde que Stear se fue. Levantando la cabeza un segundo le preguntó "¿Por qué?" débilmente.

Paola se tiró en la banca a su lado, también llorando. De todas maneras logró mantener la compostura al hablar.

-"Una de mis compañeras que fue al frente hace unas semanas murió en una explosión. Tengo que remplazarla."

-"¿Tu lo quieres así? Tu lo decidiste o..."

-"No, fui asiganada para hacerlo. Pero es mi deber y debo cumplir. Nos han dado entrenamiento especial y yo soy la más adecuada para la tarea. Archie" dijo tomándo su barbilla de tal manera en que la viera a los ojos "Tengo que ir"

-"¡Pero las enfermeras mueren! Tu estás haciendo esto porque una murió, ¡no podría soportar que te pasara algo malo!" dijo con energía que parecía inexistente hace unos momentos.

-"Es mi trabajo y mi deber, si algo me pasa es porque así lo quizo Dios. El es el que me guía por este camino, se que debo seguirlo"

-"No" dijo Archie parándose "Voy a hablar con el jefe del hospital"

-"¡No Archie! No lo decidí, pero si quiero hacerlo. Es mi deber como futura enfermera ¿Que clase de enfermera voy a ser si no me puedo enfrentar a los problemas?" dijo ella agarrándolo del brazo "Te prometo que no me pasará nada"

-"No hagas promesas que no puedes cumplir" dijo el, pero si ella quería hacerlo no había nada que el pudiera hacer, como cuando Stear lo había decidido "¿Cuando partes?"

-"Mañana al mediodía"

-"Tan pronto...estaré ahí para despedirte" mencionó mientras la abrazaba. Las lágrimas corrían de nuevo por las mejillas de ambos, por su inminente separación. Tal vez temporal. Tal vez para siempre.

NOTA DEL AUTOR

Creo que este es el capitulo más emocionante que he escrito...Terry y Candy comprometidos, el inicio de la demencia de Elisa y el sufrimiento de Archie depués de que yo- ejem, Paola anuncia se va a la guerra. Todo lo que hago tiene un efecto que se verá más allá en la historia :3 Espero que les haya gustado! y gracias por todas sus reviews :D me inspiran a seguir :)

Saludos,

PaolaCornwell