¡Hola!, ¡he vuelto del infierno! (El instituto)... Bien ahora que ya hice mi drama del día vengo a dejarles este zukulenthioso capitulo de esta asquerosa historia... :v La verdad este capitulo lo saque con prisa ya que me lo publicaba ahora o nunca... Ya que no estaré en casa hasta el miércoles por motivos de salud y decidí darles este capitulo antes de morir... :,( Pero eso no les interesa entonces ¡pues lean!...

Los personajes de esta historia no me pertenecen le pertenecen a Hajime Isayama...

¡Enjoy!

CAPITULO 10: MIEDOS

La detective Leonhardt conducía al estilo Vin Diesel por las calles del sur de Nueva York después de haber esquivado el tráiler que se les venía encima claro el auto negro volaba por el pavimento pero Annie estaba confiaba en que podía alcanzarlos pero Mikasa no ayudaba mucho que digamos…

- Te juro que tuve una epifanía cuando íbamos a chocar – Decía Ackerman un fingiendo una neurosis – Y si nos pasa lo de destino final – Mikasa se mordisqueaba las uñas

- Esto no es destino final imbécil, la autora de esta historia no tiene las tendencias asesinas de nuestro creador… O eso espero – Le dio un zape a la pelinegra – Mejor intenta ponchar las llantas del auto yo intentare alcanzarlos – Pisando el acelerador mientras la pelinegra salía por la ventana hasta el abdomen por la ventana apuntando al auto negro

Ackerman tenía el neumático trasero en la mira pero una abuelita salvaje se atravesó la calle y la detective a duras penas la esquivo pero el disparo de la azabache pego en el retrovisor del auto negro así que los sospechosos comenzaron con su lluvia de plomo en contra de nuestras mujeres contra el crimen... Pero lamentablemente para los maleantes el parabrisas de la camioneta esta polarizado…

- Wow piensas en todo bebe – Dijo sonriente la mercenaria

- A diferencia de ti yo si uso la cabeza – Annie sonrió molestosamente

- Mmm yo también se usar la cabeza Anita – Hizo un puchero – Pero soy una profesional usando la lengua – Le dio una mirada pervertida a la detective

- Si profesional con tu lengua en decir idioteces – Ignorando a la pelinegra e intentando concentrarse en el camino

- Oh vamos sabes a lo que me refiero – Mikasa hizo con sus manos la forma de una vagina y metió su lengua en ella, Annie se ruborizo fuertemente y tomo un espacio rápidamente con su camioneta casi dándole alcance al auto negro – Y eso que no te he hablado sobre mis destrezas manuales – Movió sus dedos como tocando un piano, pero de repente un fuerte impacto al lado del conductor llamo la atención de nuestras chicas y es que el auto negro estaba intentando sacarlas del camino pero Annie no lo iba permitir, el vidrio del auto negro bajo lentamente y la camioneta de la rubia recibió una ráfaga de disparos que por pura suerte no impacto a nuestras chicas…

- Pero una bala impacto en el seguro de la puerta del asiento del copiloto y esta se abrió súbitamente y la mercenaria casi cae pero se aferró a la rubia evitando así caer pero la puerta fue arrancada por un sensual hidrante…

- ¡NOOOOOO! – Grito dramáticamente la detective Leonhardt al ver su camioneta destrozada – ¡AHORA SI LOS MATO! – Annie comenzó a disparar como loca en contra del auto negro y logro su objetivo porque el auto choco estrepitosamente con un poste…

- Prepárense mierdas mi Anita está furiosa – Exclamo la azabache corriendo al auto negro junto con Annie donde del auto uno de los sujetos comenzó a huir

Pero Leonhardt con eficacia y precisión logro dispararle en pierna justo en un lugar critico haciendo que el maleante escurridizo cayera llorando de dolor en la acera mientras tanto los vándalos restantes yacían inconscientes dentro del auto ya que los muy insulsos no usaron el cinturón de seguridad y estos rompieron sus vacíos cráneos en los respaldos de los asientos…

- Levántate pedazo de imbécil – Exclamo Annie furiosa tomando al sujeto de la chaqueta

- ¡No puedo estoy herido! – Lloriqueo el vándalo

- ¡Y eso a mí que! – La detective levanto al maleante y lo arrojo sobre el auto negro chocado haciendo una palanca en su brazo para inmovilizarlo

Mientras tanto Mikasa pedía apoyo por medio de un teléfono público claro pero antes se aseguró de que los cómplices del hombre al cual Annie le había disparado se quedaran en el auto…

- Springer y Braus vienen en camino – La azabache se acercó a la rubia quien aumento la presión de la palanca – Hey Anita déjame a mi – Pidió Ackerman con una tierna sonrisa a la detective

- Ok… Pero trátalo como una mierda… ¿entiendes? – Advirtió Leonhardt a la mercenaria quien sonrió de manera torcida y azoto al hombre contra la acera colocándole su pie en la cabeza y haciendo un torniquete con la pierna lastimada de sujeto quien gritaba como una niña exploradora cuando ve una ardilla rabiosa escupir espuma por la boca

- Bien mi querido delincuente veras… La herida de bala de tu pierna no luce muy bien – Hizo presión en el área lastimada de manera despreocupada – Porque no me dices que quiere Rhodes y te llevamos al hospital antes de que mueras de un disparo en la pierna

- Nadie muere de un disparo en la pierna – Replico el hombre herido

- Es cierto – Ackerman sacó su pistola de dentro de su pijama y lo encañono por la cabeza – Pero tu si puedes morir… ¿Ya nos entendemos?

- Wow eso es lo mejor que puedes hacer Ackerman – Pregunto Annie rodando los ojos

- Y bien entonces habla… ¡AHORA! – Grito Ackerman haciendo que el maleante casi cague sus pantalones

- ¡ESTA BIEN!, pero no me mates… - Suplico el maleante – Rhodes quiere sacarte del camino en venganza por que mataste a Kenny

- Pero yo pensé que Rhodes y Kenny se odiaban – Pregunto Leonhardt

- ¡Es por eso!, Rhodes quería acabar con Kenny para vengarse por no dejarlo casarse con su hermana Kushel cuando eran jóvenes – Aclaro el maleante

- Así que Rhodes quería con la tía Kushel – Mikasa se pellizco el puente de la nariz de manera pensativa - Pero y eso que pensé que Rhodes había dejado eso por la paz la ves que salve a Christa

- Uh… Bueno eso fue solamente contigo pero como tu mataste a Kenny Rhodes dijo que tu vida reemplazara la de el – El hombre dijo comenzando a marearse por la pérdida de sangre Annie lo noto así que le pidió a Mikasa que lo soltara y la detective le ayudo a detener el sangrado mientras contaba los planes de Reiss

- Claro además de la apuesta – Soltó el hombre mientras en el auto el resto de la banda despertaba pero estos estaban muy bien atados con los cinturones por la pelinegra

- ¿Cómo te llamas? – Pregunto la rubia al tipo

- Joseph – Contesto

- Okay… Joseph de que apuesta de mierda estás hablando – Inquirió la mercenaria con curiosidad

- Bien… Reiss aposto con Reebs que podría matarte antes de que comience el verano – Dijo sonriendo nerviosamente

- ¡Que! – La detective exclamo y le dirigió preocupada la mirada a la azabache

- Esto era de esperarse… - Mikasa aclaro sonriendo melancólicamente mientras tres patrullas de apoyo llegaban a la escena – Buena suerte amigo la necesitaras – Dándole un pisotón en la herida de bala a Joseph quien estaba sentado en la acera

La mercenaria y la detective regresaron a la casa de la última con la camioneta destartalada de Leonhardt pero con una Ackerman reflexiva y aun en pijama que aunque no lo aparentaba se sentía un tanto intranquila…

- Mikasa, ven aquí - Ordeno la rubia obligando a Ackerman a recostarse en el sofá – Curare tus raspones – Tomando una botella de alcohol y una compresa de gasa

- Es solo un rasguño Anita - Intentando incorporarse pero la rubia lo impidió

- Deja de hacerte la fuerte Ackerman – Annie empapo la compresa de alcohol y procedió a limpiar las heridas de los brazos de la mercenaria – Además no hago esto por ti – Limpiando las heridas del rostro de Mikasa

- ¿Así entonces por quién? – Inquirió Ackerman frunciendo un poco el ceño por el contacto del alcohol con su maltrecha piel

- Por mi… - Murmuro la rubia de manera casi inaudible – No soporto verte lastimada

- Annie… - La asiática murmuro sorprendida y altamente ruborizada

- Mikasa… - La detective se acercó lentamente a la pelinegra y la abrazo de manera afectuosa – No quiero que nadie te haga daño… porque… Yo…

- Dilo… Por favor… - Mikasa susurro suplicante

- Tengo miedo… - Annie se aferró más a la mercenaria

- ¿Lo dices porque me quieren asesinar? – Ackerman miro a Leonhardt a los ojos

- ¿Quieres que te hable sobre ella? – La rubia pregunto con un aire de melancolía mientras la más alta asintió con la cabeza – Todo comenzó cuando tenía 15…

En la secundaria siempre fui una chica solitaria, en realidad me refería a las chicas mis mejores amigos siempre habían sido Berthold y Reiner pero un día una chica de cabello negro recogido en dos coletas tomo asiento a mi lado en la clase matemáticas y comenzó a simpatizar conmigo y como no iba a hacerlo si era preciosa su piel trigueña, ojos de un raro tono de verde mezclado con café, tenía un cuerpo despampanante… amaba todo de ella… Al principio fuimos amigas hasta que un día me pregunto sobre mis preferencias sexuales y ella me confeso que estaba enamorada de mí y allí esa vez en su cuarto en su casa tuvimos nuestra primera vez y desde esa tarde decidimos formalizar nuestra relación que por cierto fue muy hermosa claro excepto por un pequeño detalle… Ella me quería… Pero yo la amaba, al principio no me di cuenta de lo que ella hacía con el tiempo le aburrí ya que no era la persona más simpática del mundo, pero ya no me celaba, no me besaba en los labios y cuando lo hacía se retiraba rápidamente pero el amor me cegaba y no me di cuenta hasta que cometí una idiotez… Ese día había preparado una cena especial para ella ya que ese día le pediría que compartiera su vida conmigo pero esa noche no llego… y mágicamente desapareció de un día para otro dejándome solamente un mensaje de que estaba bien y no me preocupara… un mes más tarde caminaba completamente destrozada y pase casualmente por una iglesia donde se celebraba una boda y me acerque a ver… Y lo que vi… Fue el segundo mayor dolor de mi vida… Era ella… que se había casado con un tipo ese día… Salí corriendo de allí y decidí meterme a la academia de policía para olvidarla y desde ese día me prometí no ser tan estúpida como para volverme a enamorar… Porque Mina Carolina ese día cristalizo mi corazón…

- Y es por eso que tengo miedo… - Annie dijo mientras de sus ojos escurrían amargas lágrimas que removieron algo en el pecho de la asiática quien la abrazo fuertemente y luego se arrodillo frente a ella

- Annie… - Tomo las manos de la rubia – No tengas más miedo, yo no pienso irme de tu lado

- Y como pretendas que te crea eso imbécil – La detective sollozo

- Mmm no es obvio… No tengo casa – Mikasa recibió un puñetazo de Leonhardt en la cara – ¡Auch!, ¡Me dolió!

- Eres una imbécil de mierda hija de… - Mikasa le tapó la boca a la detective

- Escúchame… - Mikasa tomo su semblante estoico mientras se ponía de pie y caminaba en círculos por la sala – Esto es algo complicado de decir… No se la manera adecuada de decírtelo así que te lo diré como yo lo veo…

- ¿Qué quieres decir? – Pregunto Leonhardt limpiándose las lágrimas recuperando la compostura

- (Suspiro) Sabes es la primera vez que esto me sucede… - Mikasa comenzó – Nunca me había interesado en nadie más que por mí y eso fue lo que me enseñaron… Por eso me acostaba con esas chicas para llenar un vacío que siempre temí llenar porque ya sabes una mujer como yo no puede estar sin follar – Annie rodo los ojos y Ackerman continuo – Nunca me permití enamorarme porque pensaba que si me dejaba amar por una persona cuando esta me mandara a la mierda mi mundo y mi razón de vivir se irían a la mierda con esa persona… Hasta ese día…

- ¿Ese día? – Inquirió Annie mientras la criminal se arrodillaba frente a la detective

- Annie… El día que mate a Kenny, yo me pregunte ¿Por qué este mundo tiene que ser tan cruel?... Y de repente dos hermosos ojos celestes me miraron de manera tan desquiciantemente mortal que me sorprendió encontrar otra mirada así de vacía como la mía…

- Mikasa… - Annie miro tiernamente a la azabache

- Déjame continuar… La dueña de esos inmaculados ojos también poseía un inmaculado cuerpo – La pelinegra sonrió pervertidamente – Y esa persona me cautivo desde la primera vez que la vi y supe que ya no había vuelta atrás… Porque ahora conozco la respuesta – Tomo las manos de Annie y las beso tiernamente – El mundo no era un lugar cruel, mi mundo era un lugar cruel pero también es muy hermoso y es porque tu entraste en ese mundo y yo también quisiera entrar en el tuyo porque… Yo te amo…

- Mikasa… - Annie se lanzó a los brazos de Mikasa y la beso apasionadamente aprisionándola entre sus brazos para hacerla sentir lo que ella ya sospechaba… Ella volvió a ser estúpida porque se ha vuelto a enamorar – Te amo Mikasa… Y te lo quiero demostrar – Annie sonrió tiernamente

- Yo quiero si es lo que tú quieres – Susurro Ackerman de manera sexy en la oreja de la rubia

La rubia respondió tomando el rostro de Mikasa y besándolo por todas partes mientras la pelinegra sonreía alegremente con un extraño pero placentero calor en su pecho. Annie comenzó a mordisquear el cuello de Ackerman quien acariciaba la espalda de la rubia mientras esta comenzó a levantar la playera de la mercenaria quien entendió el mensaje que levantó los brazos para facilitar la tarea de la detective quien se deleitó con la vista del torso desnudo de Ackerman quien por aun estar en pijama no llevaba ningún tipo de sostén dejando sus pechos a la vista de la detective que ya no podía más y se subió en la azabache entrelazando sus piernas en las caderas de la mujer alta que rodeo la espalda de la pequeña con sus brazos para besarla con locura mientras la conducía a su habitación para continuar con su travesura…

Mikasa arrojo a la rubia a la cama y le quito su sudadera – camisa dejándola en sostén y así se acostó sobre ella para trabajar en su apetitoso cuello el cual Mikasa comenzó a besar fuertemente arrancándole pequeños suspiros a la rubia que comenzaba a sentir la humedad en su parte íntima y esta empeoro cuando Ackerman se pegó más al cuerpo de Leonhardt rozando sus pezones erectos con los pechos cubiertos por el sostén de la detective… Mikasa pasó su lengua siguiendo un camino invisible hasta la llegar al molesto sostén

- ¿Puedo? – Pregunto la pelinegra apretando el pecho izquierdo de la detective haciendo que Leonhardt emitiera un gemido agudo

- Sabes que puedo violarte imbécil – La rubia contesto entrecortadamente debido al masaje que la mercenaria realizaba en sus pechos

Ackerman sonrió traviesamente y se deshizo magistralmente del sostén y enterró su rostro en las blanquecinas montañas de la rubia comenzando a succionar la piel de la rubia dejando marcas por las cuales la detective la abofetearía más tarde seguramente, la mercenaria paso su lengua lentamente sobre los pezones de la rubia quien soltó un profundo suspiro que se convirtió en gemido ya que la azabache ya jugaba con los rosados pezones de Leonhardt en su boca

- Ah… ¡Mikasa! – Gimió tomando la cabeza de la pelinegra y la enterró mas en sus pechos

- Mmph Ani.. ta… me… a… hogo – Ackerman le informo y entonces Annie decidió invertir los papeles y con un ágil movimiento derribo a la azabache en el colchón y se colocó sobre ella con un destello de lujuria en su mirada.

Annie busco de nuevo la boca de su amante mientras jugaba con los pechos de Ackerman con sus manos, descendió de la boca de la pelinegra y llego a sus pechos los cuales pensó en probar pero vio algo debajo de ellos algo que le excitaba más. Leonhardt lamio la línea media del abdomen de la asiática que soltó un suspiro entrecortado mientras la rubia trabajaba en el marcado abdomen de la mercenaria, tomo el pijama de la azabache y la deslizo un poco dejando ver un poco del monte de venus de Ackerman, Annie sonrió tiernamente al encontrar un tatuaje de la huella de un tigre en su omoplato izquierdo pero a la pequeña se le ocurrió una travesura lentamente la rubia deslizo su mano izquierda dentro de los pantalones de la pelinegra que ahogo un gemido con su mano cuando los dedos de Leonhardt cepillaron su clítoris… La rubia siguió masajeando el centro de placer de Ackerman quien no paraba de gemir el nombre de la chica quien jugueteaba con su parte

- Ackerman nunca pensé que fueras a ser la pasiva – Comento burlonamente aun jugando con la intimidad de la azabache

- Tu… ¡ah!... Me las vas… ¡a pagar! – Advirtió y con una gran fuerza de voluntad se incorporó para darle una pequeña lección a su querida Anita

Mikasa casi que le arranco los pantalones a la detective y también sus propios pantalones y bragas mientras sus lenguas jugueteaban divertidas dentro de sus bocas, la azabache hizo un camino de besitos y cosquillas hasta llegar a las bragas de la rubia las cuales arranco con sus dientes con una sonrisa molestosa por lo que Annie la golpeo con el pie en la cabeza haciendo que el rostro esta se hundiera en la vagina de Leonhardt, Mikasa comenzó a olisquear el tentador aroma de su rubia de ojos gélidos la pelinegra dio pequeños besos en la cara interior de los muslos hasta llegar a la entrepierna donde paso su lengua por los pliegues y Annie soltó un gemido de placer, la mercenaria comenzó a succionar su vagina lentamente sintiendo el sabor de la detective hacer cosquillas en su lengua, Ackerman quiso aumentar el placer de su chica así que sin previo aviso Mikasa adentro dos dedos en la intimidad de Annie que grito el nombre de la azabache que bombeaba lentamente en el su interior…

Annie sentía que podía morir de placer, se apoyó en sus codos para observar a su Idiota trabajando duro y conciso en su entrepierna mientras con su mano libre se daba placer algo que la rubia no iba a permitir…

- Túmbate en la… cama – Le ordeno Leonhardt jadeando y con sus mejillas rojizas por la excitación

- Claro mi Anita – Se relamió los labios con el rostro en iguales condiciones que su amante

La rubia abrió las piernas de Mikasa que se mordió el labio por la excitación del momento y se colocó en iguales condiciones sobre la intimidad de Ackerman dejándolas completamente en un contacto directo una con la otra, gimieron al mismo tiempo al sentirse unidas y Annie comenzó a cabalgar salvajemente a Mikasa mientras jugaba con sus pechos y la azabache se aferraba a las sabanas, estaban cerca de la cúspide del acto cuando los instintos salvajes de la mercenaria salieron a flote, Mikasa derribo a Annie y aun con sus entrepiernas unidas Ackerman comenzó a embestirla salvajemente mientras ninguna de las dos paraba de gritar el nombre de la otra hasta que llegaron al clímax emitiendo un fuerte grito que para Ackerman fue entre placer y dolor ya que la rubia le había desgarrado la piel de la espalda con sus uñas cuando llego a su orgasmo… Ambas cayeron exhaustas sobre el colchón

- Eso fue… - Annie dijo estableciendo su respiración - Mágico

- Eso fue amor Annie – Abrazo a Leonhardt por la cintura y dándole un tierno beso en la frente

- ¿Tú crees? – La rubia bromeo

- Ah… ¿Entonces quieres seguir jugando a las tijeras ? – Ackerman acaricio la espalda desnuda de Leonhardt

- Nah… tengo sueño mejor abrázame – Puso sus brazos alrededor del cuello de la mercenaria quien le respondió aferrándose con más intensidad

- Te amo Anita – Susurro Ackerman dulcemente en el oído de Annie

- Yo también te amo imbécil – Leonhardt uso el pecho de su compañera de almohada y cubrió sus cuerpos desnudos con las sabanas y ambas tomaron el tren a la tierra de los sueños…

Oshe cy... Hey me disculpo por el Lemon, no tengo experiencia escribiendo eso... Ya que soy una criatura inocente en este mundo pervertido... En fin ojala les haya gustado... Aunque creo que no ha sido mi mejor capitulo... :v

Respuestas a los Reviews:

Para gabriela 214 : ¡Holi! :3... Mmm lo que la choza tiene influye en la historia así que lo único que te puedo decir es que no es nada tan grave... Del accidente sha vistes que no les paso nada... :v Y sobre Hanji ya he pensado darle una rosa de Guadalupe a Hanji asi el vientito saca volando a Isayama y lo manda con las otras llamas al zoológico... Jajajaja cuídate y sigue por aquí, Ah a propósito que bien que te gusto mi nuevo Fic ya veras que te gustara... Hay nos leemos...

Para meh : ¿Khé?... Cincuenta sombras de Grace... Diablos me siento herida (Con el tono de Annie en el cap 24) Jajaja si como vez valio la pena la atropellada... :v Saludos para ti también y sigue por aquí... *Se va resentida por lo de cincuentas sombras de Grace*

Para shazam: ¡Hola! me alegro te haya gustado espero que este capitulo también te haya gustado y lo de reírse como loco sho te entiendo solo que yo no le hecho la culpa a la marihuana... yo les digo que todo es culpa de la piedra (Crack)... :v Cuidate y ¡Hay nos leemos! *Se va en un unicornio lanzando amorsh*

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