Nota de la autora: bueno, es un capítulo un poco más corto que los otros, pero creo que probablemente es uno de los que tienen más acción y suspenso, así que eso lo empareja con el resto. ¡Espero que les guste!
Después de que L salió de la tienda, la avalancha de reporteros falsos hizo una valla a su alrededor, impidiendo que fuera visto desde el local. L fue directamente a la camioneta blanca que lo estaba esperando. La puerta trasera se abrió y en un instante ya estaba escondido adentro.
"¿Cómo vamos?" preguntó al equipo mientras removía la máscara.
"¡Perfecto, Ryuuzaki!" Esa pronta respuesta venía de Matsuda. En la camioneta estaban el jefe y el resto del equipo de investigación. A lo largo de las paredes del vehículo había pantallas, una por cada cámara puesta en la pastelería. Todas eran calidad y transmitían en color.
"Sólo nos queda esperar". L no se molestó en tomar asiento en alguna de las sillas que habían sido dispuestas. Se encogió en el piso en su forma habitual. Fijó los ojos en las pantallas ante él.
"Veamos cuál es la reacción de Raito-kun. Si el asaltante muere, Light Yagami es Kira. De hecho, si cualquier persona del local muere, Light es Kira. Pero esperemos que decida pronto, porque si no enviamos pronto a la policía, Raito-kun se dará cuenta de la verdadera situación, y una vez que mandemos a la policía, las posibilidades de que Raito-kun demuestre su forma de matar se reducirán a casi cero". Matsuda miró sobre el hombro de L mientras el detective observaba a Light Yagami de diferentes ángulos, y luego al asaltante y a Misa.
Por unos instantes, parecía que no pasaba nada. Light permanecía en el suelo, cerca de su mesa. El ladrón tenía atrapada a Misa. Ella se veía aterrada y una parte de L sintió culpa. Principalmente por la pareja de adolescentes, que no tenían idea de lo que estaba pasando.
Se dijo a sí mismo que era por el bien del mundo. Que detener a Kira valía la incomodidad de algunos inocentes. A pesar de eso… no podía evitar sentir un poco de pena. Por lo menos no había vidas en peligro. El sujeto sólo llevaba una bala y había recibido la indicación de disparar al entrar a la tienda. Ahora el arma estaba vacía y no habría accidentes estúpidos.
L fijó su mirada en Light Yagami. Esperaba que el estudiante hiciera algún movimiento. Cualquiera. Esperó hasta por el más mínimo cambio, incluso inhalar más profundamente habría bastado. L modificó el ángulo de la cámara, tratando de obtener una buena toma del rostro de Light. Una vez que obtuvo lo que quería, inspeccionó al joven una vez más.
Light tenía esa mirada. La que indicaba que estaba pensando en algo con todas sus fuerzas.
Bien, eso no es inusual. Está en una situación complicada, con la novia que según él no es importante como rehén. Naturalmente intentaría pensar en una forma de escapar de esa situación, dada la posibilidad de que el rescate podría llegar demasiado tarde.
Sin embargo, L empezaba a impacientarse. Se estaban quedando sin tiempo antes de que tuvieran que mandar a la policía. L sabía que debía forzar a Light. Se inclinó al frente, tomando uno de los tantos micrófonos en la consola frente a él.
"Señor Gunder," dijo L al artefacto, "por favor advierta que ya no estoy ahí. Me gustaría que se moleste mucho al respecto y amenace con matar a Misa-san. Que sea tan realista como sea posible, sin lastimarla". El señor Gunder, un actor profesional que L había contratado, era muy talentoso y parecía no tener problemas en morir a manos de Kira. Sabía perfectamente del plan de L. De hecho, se sentía honrado de tener la oportunidad de acabar su vida de una manera tan gloriosa. Había mencionado algo sobre impulsar su reputación tras su muerte. Incluso si moría asesinado por alguien tan famoso como Kira.
El señor Gunder observó el local y sus alrededores nerviosamente como si pudiera sentir la horca cerrándose sobre su cuello. Como si la policía estuviera por llegar en cualquier momento. Pero cuando sus ojos cayeron en la cadena vacía, se dejó llevar por el pánico.
"¿Dónde diablos está el tipo raro de la máscara?" gritó. Miró frenético alrededor, pero obviamente, no encontró a L. "¿En dónde está? ¡Que alguien me diga ahora mismo!" Restregó su arma en el cuello de Misa, provocando que la pobre chica gritara aterrada. "¡AHORA! ¡O regaré los sesos de esta perra por todo el techo!" El ladrón apretujaba a Misa con fuerza, provocándole mucho estrés. Ella gimió, dejando escapar pequeños sollozos de sus labios.
"¡Me… me estás lastim…!"
"¡Cállate! ¡Óiganme bien! ¡Los mataré a todos! ¡Todos aquí morirán! ¿El tipo de la máscara, dónde está? ¡Alguien lo ayudó a escapar! ¡Maldita sea! ¡La policía está en camino!" El ladrón parecía estar al límite. Mirada salvaje, presionó el cañón aún más profundo en la piel de Misa.
L observó a Light muy de cerca. El chico estaba sudando, se veía en completo pánico. ¿Qué haría ahora?
"… Mátalo, Raito-kun. Salva a Misa-san…" El resto del equipo observó a L con expresiones de desconcierto, pero nadie se atrevió a decir palabra. Light no se movió un ápice.
"¡Que alguien me diga a dónde fue!" Misa empezó a llorar.
"¡Se fue por la puerta!", confesó la chica. "¡Lo vi! ¡Lo vi cruzar la puerta!" El ladrón pudo palidecer su cara aún más, como si hubiera muerto. Entonces, en lo que parecía ser un arranque de ira, giró y golpeó a Misa en la cara. Ella soltó un quejido mientras Light, L y el equipo dejaron salir un grito ahogado de sorpresa.
"¡Ryuuzaki, dile al hombre que deje a Misa Misa!" chilló Matsuda.
"¡No! ¡Por fin hay una reacción de Raito-kun, parece que él…!" Pero L no necesitó terminar. Light se había levantado abruptamente y, al parecer sin pensarlo mucho, embistió contra el ladrón. L quedó boquiabierto. ¡Era un movimiento estúpido! No creía que ni Light ni Kira serían capaces de jugar sus vidas de esa forma.
El sujeto, tomado por sorpresa, fue tacleado por el estudiante. Con un ruido sordo de dos cuerpos golpeándose, el ladrón soltó a Misa, pero se las arregló para mantener su arma mientras caía al piso. Con un choque, el hombre se encontró de espaldas y con el frenético estudiante sobre él.
"¡Light!", exclamó Misa.
Light tomó el cuello de la camiseta del sujeto con una mano y le dio un puñetazo con la otra. El actor soltó un quejido, pero no abandonó su papel. Light jaló su puño una segunda vez, enterrándolo en la cara del sujeto de nuevo.
L observó atónito a través de las pantallas. ¡Light estaba… apaleando al tipo! Había sido una respuesta emocional. No había indicios de un plan en las acciones de Light. Parecía que todo había sido por mero impulso. L sabía que Kira jamás haría algo así. L había puesto al asesino en situaciones más cerradas que esta y Kira se las había arreglado para zafarse una y otra vez.
"Esto es inesperado", dijo L mientras siguió observando. Matsuda se estremecía por ver al pobre actor siendo golpeado. La sangre cubrió los nudillos de Light. Misa lloraba en un rincón y la pareja adolescente se encogió. Por un breve instante, L sintió que su corazón se animaba. ¡Esto significaba casi por seguro que Light no era Kira! Estaba tan feliz por el resultado que, por un momento, dejó de pensar. Pero esa no era su forma de ser y casi de inmediato, su cerebro corrigió a su corazón.
Espera un momento… pensó L de repente. Light nunca ha demostrado tanto interés en Misa. De hecho, parece que la percibe más como una molestia. Ha dejado perfectamente claro ante todo el equipo, incluyéndome, que no tiene el mínimo interés por ella y que solamente le sigue la corriente. Entonces, ¿por qué sería tan emocional por ella? Si no la ama, ¿actuaría de esta forma? ¿y si el rehén hubiera sido un completo extraño? ¿Light habría respondido de la misma manera? Algo olía muy mal.
Light repentinamente dejó de golpear al hombre. L se pegó a la pantalla mientras la mirada de Light se dirigía al arma. La tomó en un instante. Los ojos de L se abrieron todavía más en completa incredulidad, viendo que Light levantaba el arma y la ponía en la frente del ladrón.
El sujeto, todavía actuando, comenzó a suplicar por su vida de forma muy convincente. L se recordó a sí mismo que debía pagarle una bonificación jugosa si sobrevivía a los próximos cinco minutos. La expresión de Light era fría y parecía más furioso que nunca. L no se separó de la pantalla.
"¡Jamás habría pensado que Raito-kun pudiera…!"
Light jaló el gatillo.
Click. Ya que el arma no estaba cargada, lo único que ocurrió fue el suave cliqueo del metal. Todos se congelaron. En el local, todos estaban en shock al descubrir que el arma no tenía balas y, en el equipo de investigación, todos se petrificaron pensando que tal vez…
"Nos descubrieron". L declaró con calma y con un aire de admiración, casi como si hubiera sido el mejor resultado posible. Light fulminó con la mirada a una cámara y depositó toda su ira en ella.
"¡Ryuuzaki, voy a matarte!" El equipo observó a L, obviamente preguntándose qué hacer ahora. Los labios de L se tensaron, y lentamente se curvaron hacia arriba. Antes de que el equipo pudiera declarar que L había enloquecido, el detective estaba sonriendo.
"Raito-kun es brillante, no es así…" No era una pregunta, sino una afirmación. El tono de L era afectuoso y los demás no podían sino preguntarse si L en verdad se daba cuenta de qué tan desquiciado estaba Light. "Debió darse cuenta de todo cuando el señor Gunder se percató de mi ausencia. Raito-kun no habría atacado al hombre a menos de que estuviera seguro de que el arma no tenía balas. No habría arriesgado la vida de Misa para probarlo. Sabía que no había peligro. Estaba molesto conmigo, y usó la situación para descargar su ira en el actor. ¡Extraordinario!"
El resto del equipo quedó atónito. L no parecía molesto en absoluto. De hecho, parecía feliz. El escuálido sujeto frente a ellos sonreía. Pero, tan pronto como vieron esa sonrisa, ésta se desvaneció en una expresión de miseria. Total y absoluta desesperanza que se apoderó de los rasgos de L ante sus ojos. Vieron al detective suspirar con la pesadez de sus hombros caídos.
"Por supuesto, esto eleva mis sospechas en un tres por ciento…" Esto devastaba a L, pero las acciones de Light habían sido propias de Kira. Había demostrado que tenía suficientes entrañas para recurrir a la violencia. También había demostrado que tenía la habilidad y la voluntad para manipular a las personas, incluso en una situación delicada. Y había usado todas sus ventajas para mostrarle un punto a L. Raito-kun tenía la necesidad absoluta de demostrarle a L que era inteligente, tal vez más que él. Lo estaba desafiando. Trataba de probar que era mejor y que no iba a perder. Eso no se veía bien.
Especialmente desde que Light se había dado cuenta del truco por un rato. En lugar de levantarse y ponerlos en evidencia de forma tranquila y no traumática para Misa, había decidido provocar una escena. Había decidido demostrar que tenía poder.
El buen humor de L se había ido por completo. La explosión emocional de L no había sido más que un acto. Sí, pudo haber estado furioso, pero no contra el ladrón. Y había planeado y canalizado su ira de forma que semejaba uno de sus propios trucos. Aún más, Light seguramente sabía que una reacción estúpida y repentina disminuiría sus posibilidades de ser Kira a criterio de L. Por lo tanto, había ejecutado su propio plan con la esperanza de aparentar su inocencia todavía más. Todo era una pantalla de humo, justo como el asalto.
Más pálido y enfermo que nunca, L encaró al equipo.
"Bueno… vamos a recogerlos".
