10- Tu valor mi luz, adiós al verano III

Narrador: Tai

- Erika – grite por quinta vez. Esa niña estupida había entrado sin nosotros. – Erika, Greymon abre la puerta, voy a entrar a buscarla.

- Tai, ¿no ves que es inútil intentar destrozar la puerta? – dijo T.K poniéndome la mano sobre mi hombro.

- ¿y que tenemos que hacer esperar a que se convierta en…? - no podía decirlo era superior a mis fuerzas – Tal vez a ti no te importe que ella muera pero yo la amo. – T.K me pego llorando.

- ¿a mi crees que me gustaría que muriera? – Dijo muy afectado – Ella es como una hermana para mi. La he visto llorar y reír en este mes, a mí y a Kari nos contó que era prima de Ken incluso antes que a ti, ¿Crees que solo por que la amas es más importante para ti que para los demás? – El lloraba y apretaba los puños casi haciéndose daño. – Pues si piensas así te equivocas Tai.

-Yo… lo siento pequeñajo – dije quitándole el gorro y alborotándole el pelo. – La salvaremos y no tendremos que matarla. – Dije intentando cubrir mi desesperación – Ella es fuerte. – me auto convencí.

La puerta se abrió y de ella salio un Frigimon con Gennai entre los brazos. Destruimos su espiral oscura y le pedimos que se llevara a Gennai y a Veemon. Me arme de valor y le pedí a Greymon que fuera fuerte viera lo que viera. Esperaba encontrarme allí a Digimon Emperador y a la odiosa Emperatriz Digimon, pero no había nadie.

Pero pensé demasiado pronto, desde detrás de tres tronos helados aparecieron los dos Emperador y Emperatriz, a su lado estaba Darktakanmon. Busque una espiral en sus brazos pero no llevaba ninguna, "No, ¿por qué a Erika?" fue lo único que pensé y después mire al malvado emperador "Me las vas a pagar todas juntas, lo de Agumon y lo de Erika"

T.K fue a ocuparse de ella mientras yo me ocupaba de el. Me lance contra el con todas mis fuerzas pero me paro con su látigo.

- ¿Por qué lo hacéis todo del contrario? – Dijo casi riéndose – Erika quiere divertirse contigo y tu vienes a luchar contra mi.

- No la llames así – dije furioso interceptando su látigo con mi brazo – Erika es mil millones de veces mejor que esa Arpía.

- Bueno veo que tu amiguito ya ha caído – dijo riéndose – le dejare a mi primita que te destruya.

T.K estaba inconsciente en el suelo, y Darktakanmon también parecía haber dejado sin fuerzas a Pegasusmon. El maldito emperador llamo a un Darktiranomon un dinosaurio negro parecido a un T. rex y huyo. Corrí a ayudar a T.K que seguía inconsciente en el suelo, pero la "Arpía" me ataco.

- ¿Qué no quieres jugar? – pregunto fingiendo la voz de Erika.

- Maldita, deja a Erika y ajustaremos cuentas – dije furioso porque no podía tocarla.

- Aun no lo has entendido – dijo fingiendo aburrimiento – yo soy tu querida Erika. – Dijo riéndose – Soy la personificación de sus más siniestros y oscuros pensamientos. – Añadió divertida – Aunque he de admitir que por tu culpa casi no lo cuento. ¿Por qué le regalaste ese estupido anillo?

- ¿Cómo? – pregunte iracundo pero con cierta curiosidad - ¿Qué tiene que ver el anillo con esto? – me agarre el mío pase mi pulgar sobre uno de los soles.

- Ese estupido anillo le daba la fuerza para tenerme sellada – dijo como si estuviese repitiendo algo ya nombrado – pero gracias al rubito, mientras que corría lo perdió y yo quede libre.

- Eso quiere decir que Erika tenia fuerzas al pensar en mi – dije distraído – Quiero decir, ¿que si te pongo el anillo ella volverá? – me corregí al ver su expresión de diversión.

- Yo no he dicho eso exactamente – dijo divertida – ahora Erika esta en un lugar oscuro, tal vez no estaría allí si nunca te hubiera conocido – me reprocho. Quería que me derrumbara y me auto compadeciera.

- Mientes – dije tapándome los oídos como si aquello pudiera hacer que dejase de oírla.

- Voy a ser generosa – dijo mirándome maliciosamente – yo te voy a dejar marchar junto con ese patético amigo tuyo y vuestros digimons y tu tienes que prometerme que te morirás o mejor que nunca jamás volverás al mundo digimon o hablaras con tu digimon y yo tal vez te deje ver a Erika en tus sueños.

- ¿y si no lo hago? – pregunte desafiante

- Pasaremos a la parte divertida – dijo cogiendo un par de espadas de la pared (debéis recordar que están en un castillo) y me tiro una de ellas. – yo misma te matare. – dicho esto comenzamos a luchar toscamente yo evitaba sus ataques y ella se lanzaba como una loca a atacarme.

Narradora: Erika

Estaba oscuro y una niebla negra lo envolvía todo. "¿Quién soy? ¿Qué hago aquí?" En realidad sabia quien era pero no donde estaba ni que hacia allí.

- Erika – oí una voz familiar a mi espalda.

- ¿!Osamu¡? – Dije sorprendidísima - ¿estoy muerta? ¿Dónde estoy?

- Tranquila aun no estas muerta, pero podrías morir dentro de poco si no te aclaras las ideas – dijo muy serio – Me siento un poco incomodo viéndote mayor que yo – y dicho esto chasqueo los dedos y volví a mi edad cuando el murió. – Mucho mejor, ¿no te importa?

- no, pero si que quiero saber que hago aquí – dije un tanto nerviosa, se me hacia extraño volver a tener nueve años y pensar como una chica de doce.

- Esto es tu cabeza, bueno más bien la parte oscura de tus pensamientos – dijo alzando los brazos, después se ajusto las gafas y me tendió la mano – tengo que mostrarte quien eres antes de que Tai te mate físicamente. Porque te necesitan para salvar al mundo, si solo uno de los digielegidos muere tal vez no tengan la fuerza suficiente para vencer al gran mal que nos acecha.

- espera, espera, espera, quieres decir que Tai esta luchando contra la emperatriz Digimon – el asintió y una gran angustia me recorrió por todo el cuerpo. – entonces date prisa Tai sabe que si no soy yo contra quien lucha debe matarla.

- Bien, recuerdas el campamento de verano donde te escapabas todas las noches para mirar las estrellas. – una pantalla apareció de la nada mostrando las imágenes de mi recuerdo.

FLASHBACK PROYECTADO

El campamento eran dos casetas en mitad de un bosque al lado de un pantano. En mitad del bosque había un claro desde el cual se veía todo el firmamento, yo me escabullía del dormitorio de las chicas sobre las cuatro de la mañana e iba a contemplar las estrellas. A veces me llevaba una cámara de fotos y otras veces deseaba que aquel mundo fantástico existiera.

"¿pero que paso esa noche?" Pregunto Osamu apareciendo en mitad de mi recuerdo.

- Vi a alguien – dije confusa - ¿Quién era? – un chico de mi edad salio de los árboles asustándome. – Rubén mi mejor amigo.

- Erika, ¿Qué haces aquí todas las noches? – Pregunto el niño - ¿hablas con los marcianos? – dijo mirando al cielo nocturno.

- no solo miro las estrellas y sueño – conteste volviendo a mirar al cielo – ¿quieres probar?

- Pero como vas a soñar si estas despierta – Pregunto riéndose mi amigo – bueno da igual yo prefiero dormir en una cama, pero eso es un poco raro, da lo mismo.

- no piensas que sea rara ¿no? – pregunte.

- si pero por eso soy tu amigo si tu no fueses rara serias normal – le mire extrañada – y yo para que quiero una amiga normal y aburrida que solo habla de chicos y ropa.

El se fue y yo me quede pensando si de verdad era rara o Rubén era un poco exagerado.

FIN DEL FLASHBACK PROYECTADO

- Ahí te diste cuenta de que eras diferente – yo estaba triste, Rubén mi querido amigo estaba muerto, había muerto de un cáncer un par de meses antes que Osamu. - ¿quieres recordar eso? – Pregunto Osamu tristemente

- no, sigue, por favor no queda mucho tiempo – respondí, el me abrazo. - Hacia demasiado tiempo que no me abrazabas.

-Casi seis años, ese es el siguiente recuerdo – dijo tristemente – este es uno de los recuerdos que más detesto.

- tranquilo yo siempre te perdonare todo – le sonreí sin uno de mis dientes. – no recordaba que estar sin dientes fuera tan extraño.

FLASHBACK PROYECTADO

- Osamu mira – le llame muy contenta – Ken y yo te hemos hecho este dibujo.

- que bonito – dijo el niño sonriendo tristemente – ¿Me ha perdonado ya?

- si, ya sabes como es Ken – dije bajando la vista – pero…

-¿Qué no iras a reprochármelo tu también? – Dijo iracundo y me empujo tirándome al suelo – Erika, yo… lo siento.

- Osamu, ¿Qué te pasa? – Pregunte llorando – Primero pegas a Ken sin ningún motivo, ahora me empujas a mi, es como si no fueras el mismo.

- ¡Y que si no lo soy! – Dijo chillando – A mis padres solo les importan las notas así que… ¿Por qué he de ser amable como Ken? – su mirada era oscura parecía que estaba loco.

- ¿Osamu? – Pregunte asustada y lo abrace.

- No me toques, crece y después ya hablaremos – dijo apartándose, el sol se reflejaba en sus gafas y me impedían verle los ojos. – Yo ya he crecido. – dicho esto se marcho y me dejo llorando en el pasillo hasta que Ken salio y me ayudo a entrar.

FIN DEL FLASHBACK PROYECTADO

- Erika, siento todo aquello – dijo Osamu – ahora comprendo que no era que hubiera crecido sino que tenia celos de Ken y de ti por seguir siendo pequeños.

- yo te perdone hace mucho, - dije aun abrazada a el – pero creo que tu muerte le afecto mucho a Ken. – no se como pero una de las pantallas se activo, no era un recuerdo veía a Tai luchar contra mi otro yo con una espada.

- hay aprendiste que la gente no cambia solo para bien – dijo acercándose a la pantalla – Ves, el lucha por ti. Por eso hay que darse prisa antes de que comience a contraatacar.

Mire a Tai a los ojos, murmuraba algo. "¿Por qué se me da tan mal leer los labios? Si hubiera aprendido de mi hermano ahora sabría que murmura" Osamu se coloco detrás de mi y puso su mano sobre mis hombros.

- Erika, te voy a salvar – dijo Osamu – y si he de matarte moriré contigo. – Le mire horrorizada – eso es lo que esta diciendo. Y es el quien así te muestra como aprendiste a amar. He escogido esto porque no es un recuerdo y así sabrás que esta bien.

- Gracias – susurre - ¿Qué toca ahora?

- Te dejo elegir Amistad u Odio – dijo sonriendo – yo te recomiendo primero el Odio y luego para quitarte el mal sabor de boca la Amistad. – asentí y otra pantalla surgió de la nada haciendo que Tai desapareciera.

FLASHBACK PROYECTADO

- empecemos de nuevo – dije sonriendo – Me llamo Erika.

- yo soy Tai Yagami, soy el hermano mayor de Kari. – dijo sonriendo levemente. – Tú no eres de Japón, ¿a que viniste?

- yo vine a buscar a mi primo k… - me acordé que no debía decir su nombre – Que esta desaparecido.

- Mientras no este majadero como Ken Ichijouji – dijo con rabia.

- ¡Por que dices eso! – dije otra vez gritando enfadada.

- ¿no sabes…? – dijo sorprendido. – Ken es Digimon emperador. – el mundo se me vino encima. "no, Ken no podía ser Digimon emperador" se me nublo la vista y… me desmayé

- "pero esto es de cuando conocí a Tai" – dije atónita.

- "¿no recuerdas que soñaste? – Negué con la cabeza – pues ahora lo veras.

Dentro del sueño

Todo esta cubierto por una extraña luz gris, yo caminaba lentamente hacia una figura que estaba de espaldas.

- ¿Quién eres? – grite el se giro, era un chico un año más pequeño que yo de mirada bondadosa, una mirada azul oscura. El pelo azul oscuro largo y liso, bueno largo para un chico, era delgado pero atlético – Ken no sabes lo feliz que soy de verte. – Corrí hacia el muchacho pero por más que corría estaba a la misma distancia.

- ¿lo quieres? – Pregunto otra figura detrás de él – pues ya no existe. –soplo y mi primo desapareció que dando solamente el, Digimon emperador.

- ¡Ken! ¡Ken! – grite con todas mis fuerzas pero solo se oyó un susurro - ¡Ken! ¡Ken!

- ¡Ken! – Me imito divertido el malvado doble de mi primo - ¿Qué no entiendes que ya no existe? – Dijo furioso sacando un látigo – Ken ha crecido – Diciendo esto me ataco, pero otra figura intercepto el ataque, Tai estaba atravesado por el látigo.

- Tai… perdona por todo. – dije llorando. El se desvaneció entre mis manos y yo odie a Digimon Emperador desde entonces.

FIN DEL FLASHBACK PROYECTADO

- ¿Por qué a Ken? – pregunte llorando.

- porque estaba dolido. Pero ahora sigamos toca el de la amistad este es uno de los más especiales y el ultimo. – Dijo con una sonrisa – después de esto yo me iré y tú tendrás que conseguir controlar a la Emperatriz Digimon.

- Esto entonces ¿es un adiós? – pregunte llorando.

- No, es un hasta luego. – Dijo sonriendo – Si lo haces bien tardaras en verme pero si te equivocas… - trago saliva – nos veremos demasiado pronto y puede que también a Tai. – Le mire horrorizada todo menos eso, a Tai no, Tai es fuerte, un poco melodramático pero fuerte.

FLASHBACK PROYECTADO

Eran filas de personas. Aquello no era un recuerdo. Comencé a mirar y a todos ellos los conocía estaba desde Álvaro hasta Zapater todos mis amigos, pero los que más resaltaban no estaban en las filas eran un grupo de chicos y chicas, y el otro eran tres chicos dos de los cuales estaban muertos. Me acerque al primer grupo allí estaban Tai, Davis, Sora, Matt, Izzi, Mimi, Joe, Codi, Yolei, Kari y T.K que me sonreían, me animaban e incluso me lanzaban besos.

En el segundo grupo estaban Osamu, Rubén y Ken, que al acercarme me abrazaron excepto el último que lo que hizo fue secarme las lágrimas y decirme:

- Salvarme, se que podéis – dijo con una sonrisa.

FIN DEL FLASHBACK PROYECTADO

- Esta bien – me dije a mi misma – estas sola aquí pero no estas sola en esto. – Al decir aquello la niebla se disipo y un trozo de oscuridad desapareció – bien, solo he de admitir todos mis errores o como hecho ahora decir lo que he aprendido. Eso es fácil. El odio es una sensación muy común en los humanos pero se puede volver en tu contra dañando a quien tu más quieres. – otro trozo de oscuridad desapareció, ya podía ver a Tai, este ya no esquivaba ahora también atacaba. – Mierda, he de darme prisa. – Dije para mi misma – El amor es un arma de doble filo, te puedes dañar si no la usas bien y puedes dañar a las personas que amas. – otro trozo de oscuridad se desvaneció. – las personas no solo son buenas también hay personas malas pero siempre por muy malas que sean tienen algo bueno aun que solo sea su pasado o un sueño. – otro trozo desapareció el siguiente era el ultimo. – todos somos diferentes siempre hay algo que nos hace especiales. – toda la oscuridad desapareció y tome el control de La emperatriz justo cuando la espada de Tai se clavaba en uno de mis hombros.

-Al final me has hecho caso – dije sonriéndole antes de perder las fuerzas y caerme.

Narrador: Tai

Justo cuando la espada le atravesó volvió a ser la misma. Pero ya era tarde se iba a morir. La tumbe en el suelo un charco de sangre se comenzaba a formar debajo de ella en el helado suelo, encontré su anillo y se lo puse.

- Se que no vas a sobrevivir – dije llorando – pero quiero que sepas que siempre te amare, tu eres la luz que me da valor. – dije sujetándole la mano que comenzaba a enfriarse.

- Tai tu eres el valor que me da luz. – dijo susurrando y perdió el conocimiento. Le coloque las dos manos sobre el pecho entrelazadas le di un beso en la frente, cogí a T.K llame a Agumon y me marche sin mirar atrás.