DENTRO DE MI
ALEX P.O.V:
El ambiente estaba tenso. Apreté con fuerza los dedos que tenía entrelazados a los de Jacob. Él me miró. Sin duda sabía que me resultaba incómoda la situación. Bella apareció con tristeza junto a Edward. Andrew, el otro vampiro, no venía con ellos. Me sentía mal. Mi presencia había causado, de un momento a otro un cabio radical. Alice comentaba algo con Jasper. Emmett discutía con Rosalie, intentando convencerla que para él yo tan solo era como una hermana pequeña. Clarise estaba encerrada en el cuarto con Steve. Eric estaba concentrado en asimilar todo lo ocurrido. Carlisle y Esme tan hospitalarios como siempre me preguntaron sobre mi estancia en España. Suspiré- Alex está cansada. Han sido muchas horas…- Dijo Jacob. Me asombré debido a su tono cordial con los vampiros.- ¡Oh, sí claro, cielo! ¡Deberías descansar! Puedes venir cuando quieras, ya lo sabes, después de todo… pronto seremos familia.- Dijo Esme sonriente. Era una mujer realmente agradable. Noté como Eric se levantaba y se despedía de Bella. – Edward, despídeme de mi hermana.- Dijo este. Eric siempre mantenía una distancia prudente entre los vampiros. Les tenía gran aprecio debido a todo lo que hacían por Clarise. Me solté de Jacob. Abracé a Bella.- Siento lo de antes.- le aseguré. Bella sonrió.- No es tu culpa.- Sabía que no era mi culpa que me pareciera a Amanda pero aún así no me lo podía sacar de la cabeza. – gracias por todo Edward. Volveré en cuanto pueda.- Edward besó mi mejilla.- Claro, te esperamos.- Emmett corrió a mi posición. Noté como sus brazos me envolvían y me aprisionaban. Me estaba quedando sin aire.- ¡Vuelve pronto!- no podía respirar.- Emmett si no me sueltas tendrás que venir a verme tú, pero a mi tumba.- Emmett me soltó de golpe. Se acarició la nuca.- Je, je, Lo siento…- puse los ojos en blanco. Jacob ya me tenía a su lado emitiendo gruñidos. Su cuerpo temblaba. Sin duda no le gustaba en absoluto que Emmett me tratara con tanta confianza. Le besé la mejilla y dejó de temblar.- Bueno nos vemos… Bella cuando quieras ya sabes que puedes venir.- Dijo Eric abriendo la puerta. Mientras nos dirigíamos al coche noté una mirada clavada en mí. Miré hacía el árbol de los Cullen. Andrew el otro vampiro yacía en una rama obsebándome. Intenté disimular. Subí al coche.
A medida que nos acercábamos a La Push, la playa inundaba el paisaje.- ¡Eric!- dije al fin.- ¿Me haces un favor?- Mi hermano asintió con la cabeza. – Esto… me gustaría hablar con Jacob a solas.- Noté como mi novio clavaba la mirada en mí.- Eric paró.- No pienso dejaros solos. Arrugué el morro. – Eric, verás … estaremos en la playa no vamos a hacer nada … la gente podría vernos, y no somos unos exhibicionistas …- Eric hizo una mueca pensativa.- No me convences.- ¡ERIC! Porfa … - pestañeé seguidamente.-No me pongas esa cara…- Coloqué el labio inferior sobre el superior y seguí pestañeando.- POrfii….- Oí la risa de Jacob. Eric dibujo otra.- Mira que te pones fea haciendo esa cara…- abrí la boca de par en par en tono de molestia.- Perdón reí de la belleza…- hice una reverencia.- Está bien, pero de aquí a una hora en casa…- Inflé mis mejillas con aire.- Dos…- Eric me miró con desdén.- No… una- Arrugué el morro enfadada.- ¡Oh! ¡vamos Eric!- Jacob puso la mano en el pecho y alzó la otra.- ¡Juro solemnemente que no le haré nada malo a tu hermana!- Eric suspiró. Señaló a Jacob en tono de advertencia. - ¡Más te vale! ¡Piensa que lo sabré!- me puse pálida ante la posibilidad de que muy pronto moriría en manos de mi propio hermano. – Os dejo una hora y media… ni un minuto más.- Jacob y yo asentimos a la vez. Le di un beso en la mejilla a mi hermano. Abrimos las puertas del coche y bajamos. Eric nos despidió. Me quité los tacones y Jacob entrelazó sus dedos con los míos. Sonreí. Empecemos a caminar por la playa. -¿Fue muy duro contigo?- la voz de preocupación de Jacob resonó en mis tímpanos. – Tranquilo… no hablemos de eso, ¿vale?.- Le agarré la barbilla y lo besé. – Lo importante es que estoy aquí.- El sonrió y besó mi frente. Su expresión, pero, se volvió a entristecer.- Siento que, por mi culpa, estés así con tu padre …- Le obligué a agacharse.- Jacob … tú eres mucho más importante que cualquier problema que no se pueda solucionar. No me importa que las cosas sean difíciles. No, mientras pueda estar contigo. – Saqué la lengua.- Vaya que cursi me ha quedado- reí. Jacob me alzó y me besó.- Tranquila guardaré tu secreto.- dijo divertido.- Más te vale… si no tendré que matarte.- Se mordió el labio inferior, arrugó el morro pensativo. -¿Y de qué manera me matarías?- Me llevé la mano a la barbilla.- ¡Primero te torturaría!- Él miró al cielo mientras reía.-¿Y de qué manera me torturarías?- Empecé a correr.- ¡Alejándome cada vez más!- Chille mientras corría. Noté como Jacob me alcanzaba. Me agarró de la cintura y me alzó como si mi cuerpo fuera una simple pluma. – ¡Eso jamás! Pero ahora debo castigarte.- dilaté las pupilas al ver el mar.- ¡Jacob ni se te ocurra!- Jacob reía. Se adentró con migo en el mar mientras yo hacía intentos fallidos de soltarme. Me alzó y me tiró al agua. Salí a la superficie y lo fulminé con la mirada.- ¿Con que esas tenemos?- Lo agarré de los hombros y le hice una aguadilla. Reí. Nuestras narices se encontraban Juntas. Eso me hizo recordar nuestros inicios.- Bola de pelo- dije divertida.- Pulga- respondió. – Te Amo- le recordé. Sacudió la cabeza. Y me besó. Agarré su cabello mientras nos besábamos apasionadamente. Noté como la mano de Jacob se deslizaba por mi pierna hasta llegar a los glúteos. – ¿No le has dicho a Eric que no me harías nada malo?- Dije con carita de santa.- ¡Exacto!¡Nada malo! ¿Lo consideras algo malo?- dijo preocupado.- No pero …- Jacob me besó la frente.- Alex, yo … te deseo, me estaba volviendo loco sin ti, pensaba cada noche en la última vez que habíamos estado juntos. En tu cuerpo en …- Le sellé la boca con un beso. Yo también lo deseaba. Lo único que me impedía ser suya allí mismo era que nos podía ver alguien, pero después de escuchar esas palabras no me importó. Aun que fuera dentro del agua, necesitaba sentirlo nuevamente mío, sentirlo nuevamente dentro de mí. Desabroche los botones de su camiseta para poder besar su pecho. Noté como la mano de Jacob seguía avanzando hacía mi ropa interior. Noté como se deslizaba hacía abajo. Tenía que mantenerla con migo así que sencillamente le ayude a sacarla y me la agarré con la mano. Desabroché su short. Y lo bajé hasta los tobillos. Jacob también lo agarró y lo sujetó con su mano. Me alzó obligándome a sentarme en su cintura. Me agarró del glúteo y me empuje. Hice un grito ahogado de placer. Notaba como su cuerpo entraba y salía del mío. Jacob con una de sus manos me quitó el sujetador. Metió la mano por debajo del vestido y me tocó los senos. Ya nada importaba. Éramos, él y yo, nadie más. No importaba si nos descubrían. Lo amaba y adoraba sentir como él y yo nos convertíamos en uno solo.
ANDREW P.O.V:
Esa niñita era idéntica a Amanda, era como si por fin mi suerte sonriera. A pesar de saber que ella no era mi hermana, mientras se alejaba con los licántropos, juré protegerla, a pesar de fracasar con Amanda, con Alex no iba a fracasar. Quizá alguien la había mandado para nosotros, quizá de alguna forma Amanda había vuelto.
TANYA P.O.V:
No podía soportar ver mal a Andrew y a Steve. Fui en busca del hermano mayor. Lo encontré en una rama.-¿Andrew?- El me miró. Su expresión era extraña, una especie de furia y tristeza. Su mano me agarró de improviso. – No pienso hablar aquí- parpadeé asombrada. Nos adentramos en el bosque. - ¿Tanya… Por qué todo lo que quiero lo tiene Edward?- Dijo casí chillando. Me encogí de hombros. Sabía que no debía interrumpir. Su pregunta no esperaba una respuesta. Tan solo quería que lo escuchara.- Familia, Amigos, Dinero, Respeto, … Amanda … ¡Bella! Y…- De pronto me miró.- Ya sabes que Edward no tiene la culpa. Es demasiado perfecto.- Intenté disimular mi estremecimiento. En la mirada de Andrew invadió el fuego. Me agarró .- ¡Hay algo que yo quiero y todavía él no tiene!- me apretó con fuerza el brazo.- ¡Andrew cálmate!- Me agarró la barbilla y me besó con furia. Me desabrochó el primer botón del pantalón. Realmente hacía tiempo que deseaba a Andrew así que lo volví a besar. No me importaba la razón. La cuestión es que iba a ser mío. Ambos nos quitamos las ropas con rapidez. Aprisionó mi pecho en su mano. Alzó las caderas. Me torturó con su movimiento. Sin previo aviso se hundió en mí con tanta fuerza que creí morir de placer. Contuve el aliento al sentirlo por completo dentro de mí. Era una sensación increíble. Era maravilloso sentir las embestidas de ese cuerpo fuerte y ágil. Cerré los ojos disfrutando de los músculos de Andrew, los cuales se contraían y se relajaban sobre mi cuerpo. Entrelacé mis piernas con las suyas, me embrujó el cosquilleo que producía el vello púbico masculino. Jamás había sentido algo parecido. Me limité a respirar y por un instante expresé con mi cuerpo todo el verdadero amor que sentía por él. Era mío, aun que luego me abandonara , disfrutaría de ese momento de gloria junto a él. Extasiada por el peso del cuerpo de Andrew sobre mí pasé las manos por la espalda hasta llegar a las caderas y lo empujé incitándole a ir más rápido. Noté como Andrew se mordía los labios cuando clave mis uñas sobre su espalda. A pesar del tamaño de mis manos tuve el poder de vencerlo. No entendía por qué todo este tiempo amándolo jamás se lo había dicho, y seguramente, jamás se lo diría. – Mírame Tanya- dijo mientras se hundía, nuevamente, en mí. – Quiero ver tus ojos.- Obedecí. Andrew tenía los ojos entrecerrados. Por su modo de respirar y por la expresión en s u rostro, supe que estaba disfrutando de cada certera embestida. Sentí como se contraían las abdominales con cada movimiento. Alcé las caderas para salir al encuentro de los furiosos envites. Nada podía ser mejor que tener a Andrew sobre mí, besándome y deslizándose con pasión dentro y fuera de mi entrepierna. Creí que ya no podía soportarlo más. Mi cuerpo estalló en miles estremecimientos de placer. - ¡Andrew!- grité arqueando más mi cuerpo hacía él. Él se hundió en mí hasta el fondo y permaneció inmóvil, observándome mientras los músculos de mí vagina se contraían a su alrededor. Cuando abrí los ojos, me encontré con su diabólica sonrisa.
ALEX P.O.V:
Después de entregarme a Jacob, una vez más, nos dormimos en la arena de la playa. Notaba como Jacob acariciaba mi hombro. Estaba feliz de volverlo a sentir cerca. La alarma de mi reloj sonó. Teníamos un cuarto de hora para llegar a casa de mi hermano. Jacob me ayudó a levantar besando mi frente. Colocó su mano en mi cintura y yo en la suya. Caminamos hasta visualizar la casita de mi hermano. De pronto Jacob me alzó como si fuéramos unos recién casados. Sonreí y entrelace mis brazos a su hermoso y perfecto cuello. Le besé los labios. Estábamos completamente mojados. Dio una vuelta sobre sí mismo y yo reí. Eric al sentir mi risa abrió la puerta corriendo. Jacob me dejó con cuidado en el suelo. Entrelazamos nuestras manos y caminamos hasta el interior. - ¿Cómo ha ido?- hice caso omiso a su pregunta. Alguien llamó mi atención. Jared, Quil, Embry y Paul estaban en el salón.- Querían verte- dijo mi hermano.- ¡Alex!- Embry me abrazó.- ¡Menos mal que has venido creíamos que Jacob se volvería … bueno … que empeoraría su locura!- Jacob lo agarró y le aprisionó la mano como si fregara su cabeza. - ¡Muy gracioso Quil!- Se oyó un suspiro.- ¡Me nos mal, Jacob Black ha vuelto!- Dijo divertido Jared. Paul, en cabio ni siquiera me miraba. Una sensación amarga se apoderó de mi. Me dirigí discreta a Paul.- Esto … hola, Paul…- Paul me miró con furia y tristeza. Seguidamente me analizó con la mirada- No ha sido buena idea venir.- Dijo mientras se levantaba. Le agarré de la mano.- Paul por favor … No me trates así.- Me miró chocó su frente con la mía, cerró los ojos, lamió su labio inferior y suspiró. Jacob lo apartó.- ¿No decías que te ibas?- Abrí los ojos de par en par- ¡JACOB!- Paul tembló.- Bueno tranquilitos todos. Vamos a cenar, y nadie se va a ir. ¿Entendido?- Una vez más mi hermano me había salvado de una discusión.- Alex, Jacob, id a ducharos. Baños separados.- Jacob me había agarrado de la cintura divertido y me acompañaba a el baño del piso de abajo.- ¡Jacob, tu al de arriba!- advirtió Eric. Jacob rió y cerró la puerta dejándome sola en el baño. Me sentía fatal, debía hablar con Paul pero sin dañar a Jacob. Era una situación difícil. Abrí el grifo del agua caliente. Me metí en la ducha. Empecé a enjabonarme. Una mano tapó mi boca. Me asusté.- ¡Tranquila, soy yo!- Sonreí, era Jacob.-¿Cómo has…?- Me besó. Por la ventana.- Sonreí. Nos besemos llenos de Jabón. Agarré con un puño la espuma formada y le bufé. Cayó a los ojos. Jacob cayó a la bañera.- ¡Auuu, mis ojos!- me asusté- ¿Te ha entrado jabón?- me agaché para examinarlo. – ¡Me duele mucho!- Puse cara de pena.- Perdona no era mi…- Me cogió y caí sobre él.- Me encanta cuando te lo crees todo.- me beso. Le empujé.- Eres un ser malvado y manipulador.- Rió a carcajadas, menos mal que el ruido del agua al caer amortiguaba el ruido.- Y tú eres una pulguita encantadora que se deja manipular.- hice una burla- ñeñeñe, muy gracioso.- Reí. Nos besamos. Salimos de la ducha. Nos secamos y me puse la toalla alrededor de mi cuerpo.- Esto, Jacob, ¿puedo hablar contigo?-Al ver mi rostro serio se alarmó.- ¿Qué ocurre?- suspiré y le besé.- Me gustaría aclarar las cosas con Paul.- Jacob sopló.- No tienes porque, sencillamente ha de entender las cosas. Tú eres mía y punto. No es tan difícil de aceptar.- puse los ojos en blanco.- Jacob he de hablar con él. Hablaré hoy mismo y aquí en casa de Eric, así estarás cerca. ¿Te parece bien?- Miró en el lado contrario a mi.- No, pero igualmente harás lo que te dé la gana así que …- dijo furioso.- Jacob… - Le miré a los ojos.- Paul es nuestro amigo, no quiero que estemos mal con él. ¿No te importa eso?- Jacob solo arrugó el morro.- Odio que hables con él de ese tema. Tu eres… mi… novia.- Dijo colorado. Estaba tan mono que no pude evitar reír.- No te rías de mí.- Suspiró.- Bueno está bien, pero a la que se te acerque más de 30 cm lo mato. ¿Echo?- reí aún mas pero choqué mi mano con la suya.- ¡Echo!
PAUL P.O.V:
Entró agarrada de su mano. Mojada. Me dijo que no estuviera así con ella y el estúpido de Jacob me apartó de ella. ¿Pero qué podía hacer yo contra la imprimación? Amaba a Alex con todas mis fuerzas , la deseaba mía. Pero no, Jacob tenía que fijarse en ella y arrebatármela justo cuando ya casi la tenía en mis brazos. Lo que más odiaba es no poder odiarlo a él, no poder despreciarlo y no poder desear su muerte. Ahora que la tenía tan cerca, a pesar de que estuviera en el baño, recordé aquel hermoso beso en el lago, aquel que podría no haber sido el último si Jacob no se hubiera interpuesto. Apreté fuertemente los puños sin dejar de mirar al suelo. Oí la puerta del baño. El agua del baño de arriba seguía cayendo. No me giré para verla. Solo noté como Eric le preguntaba cosas que prefería no escuchar. De pronto Embry se sentó a mi lado.- Shh, Paul, no te portes así con ella. Piensa, no es 100% loba, Lucha por ella y deja de compadecerte, tio.- Dijo susurrando. Embry tenía razón, Alex no era 100% loba, por tanto…¡La imprimación podía fallar! Debía cambiar mi actitud y luchar por ella, ganármela poco a poco, empezar desde el principio, siendo tan solo… un amigo… y …¡CONQUISTARLA! Otra mano más pequeña me toco el hombro. Volteé a ver quién era. Sus ojos esmeralda inundaron mi mirada.- Esto, yo…- dijimos a la vez. Los pasos de Jacob se acercaban, pero para mi sorpresa se dirigieron a Quil, con el que empezó, no sin mirar de reojo, a entablar una conversación. – Paul, ¿Puedo hablar contigo?- arrugué el morro pero me levanté. – Si es en el patio si, si no…- Alex se dirigió a la puerta de salida antes de que acabara la frase. En el Patio de Eric había un pequeño balancín en forma de banco. Nos sentamos en él. –Paul debemos aclarar algo…-
JACOB P.O.V:
Los seguí disimuladamente. ¿Por qué demonios ese dichoso balancín me parecía romántico?¿no había otro lugar al que ir a hablar? No entendía la afición que tenía Alex al explicarle nada a Paul. ¿es que Paul no tenía la suficiente inteligencia como para entender? Me formulé todas estas preguntas, pero luego entendí que si yo no había tenido esa inteligencia con Edward y Bella, Paul… ¡PERO NO! ¡No tenía por qué darle explicaciones a ese meque trefe!-Paul siento que todo acabara así, pero no podía seguir engañándome…- dijo la dulce voz de Alex.- ¿Pero si él no te hubiera ido a buscar nunca?- Alex suspiró. Apreté fuertemente mi mandíbula. ¿Qué hubiera pasado si me hubiese dado cuenta de cuánto la amaba demasiado tarde? ¿El estúpido de Paul la hubiese poseído primero? Sacudí la cabeza intentando no pensar en ello.- Aún así, yo jamás podré dejar de quererlo, no podía engañarte ni a ti ni a mi… Lo amo Paul, y espero que lo entiendas.- Vi como Paul agachaba la mirada, en el fondo me dolía verlo mal, pero Alex era mía, y ella se lo había dejado bien claro.- Paul yo te aprecio mucho y por eso no soporto estar así contigo.- Alex le agarró de la barbilla obligando a Paul a mirarla. Paul se llevó las manos a la frente y soltó un gruñido. Empecé a temblar. - ¡Es que por mucho que lo intente no lo entiendo! ¡Jacob te lo hizo pasar fatal y aún así…!¡Vamos Alex, el te engañó, no te dijo que te recordaba!... y…¡Qué casualidad! Te quiere cuando empiezas a fijarte en otro, ¿Es qué no te das cuenta?- Alex suspiró. Yo estaba furioso por lo que acababa de decir me tenía que calmar si no quería ser descubierto, pero juraba romperle la cara a ese idiota.- Soy consiente de ello- no la dejó a cavar- ¿Entonces?- Alex soltó otro suspiro y bajo la mirada.- Sencillamente lo quiero, y cuando amas tanto, perdonas… Lo amo y aprovecharé al máximo todo el tiempo que viva junto a él…- Paul resignado se levantó y se agachó para ver la mirada, ahora fija en el suelo, de mi novia. – Esta bien, mientras Jacob te haga feliz… no me meteré… pero, promete que seguiremos siendo buenos amigos.- Vi una sonrisa en Alex. Ella lo abrazó, repetía una y otra vez: Gracias, gracias. Gruñí. No soportaba verla en sus brazos, y el repentino cambio de actitud de Paul me olía a sanguijuela.- Pero… a cambio… un último beso.- Noté como mi novia abría los ojos como platos.- Paul yo, no puedo concederte eso…- Estaba furioso no permitiría eso. Salté por detrás y lo agarré de improviso.- ¡Ni últimos besos ni nada!- Empecé a temblar mientras lo agarraba alzándolo del suelo. Noté como el cuerpo de mi amigo reaccionaba de la misma forma.-¡Basta los dos!- Alex suplicó, pero ya era demasiado tarde. Paul y yo escuchábamos los pensamientos de ambos. La puerta se abrió. Vi como Eric se transformaba para evitar nuestra pelea. Tragué saliva y intenté con todas mis fuerzas no pensar en la playa ni en la noche antes de la partida de Alex. De tanto pensar en no pensarlo obtuve la reacción contraria. Miré a Paul y que emitió un aullido de dolor. Para mi sorpresa se des trasformó. De su rostro caían lágrimas. Alex corrió a mi lado y desenvainó la espada. No me había dado cuenta que Eric casi me inca el diente. Eric gruñía. - ¡DESTRANSFORMAROS LOS DOS!- gritó mi novia. Sin esfuerzo alguno me des trasformé. Eric tardó un rato más en calmarse. Noté como Alex corría a mi lado sin dejar de mirar a Paul. Este se levantó y se fue. Eric nos fulminó a ambos con la mirada. Embry y Quil se despidieron y fueron en busca de Paul. – Creo… que …- Eric intentaba hablar calmado. Entró en casa y me tiró unos shorts. Él se colocó otros.- ¡CREO QUE MEREZCO UNA EXPLICACIÓN!- La espada de Alex volvió a su estado normal, a ser un colgante.- Esto… Eric, veras yo…- dijo mi novia mientras me abrazaba con fuerza.- ¡ERES DEMASIADO PEQUEÑA ALEXSANDRA!- el nombrar completo el nombre de Alex no era buena señal- ¡ERIC!- dije al fin- La amo, nos amamos y eso es lo más importante.- Si las miradas matasen ahora mismo no respiraría.- Sencillamente nos demostramos cuánto nos queremos, es algo… normal.- No podía dejar de hablar.- ¿Normal? ¡Tiene 15 años!- Eric se llevo las manos a la cabeza.- Eric, no me importa lo que pienses, estaré con él las veces que quiera, sencillamente porque no puedo vivir sin él…- Alex se enfrentó a su hermano. Este se sorprendió.- ¡Oh claro! … ¿Sabes qué? Necesito pensar como matar a tu novio … id a la cama … a… a… ¡DORMIR CLARO!
Acompañé a Alex a su habitación. La besé en la frente ya que Eric observaba cada movimiento. Eric se aseguró que entraba en la habitación que me había asignado y se dirigió a su habitación soltando blasfemias hacía mi persona. Alguien llamó a mi ventana. Allí estaban esos ojos esmeraldas observándome con una sonrisa. Abrí la ventana la agarré por la cintura, ella se apoyó en mis hombros y la ayudé a bajar. - ¿Estás bien?- me preguntó. La besé.- Ahora sí.- ella arrugó el morro.- ¿Qué hacías escuchando?- puse los ojos en blanco.- No soportaba la idea de dejarte a solas con ese… con Paul…- Ella sonrió- pues mira lo que has causado… y con respecto a Paul… - sus ojos se humedecieron- No llores… si quieres te dejo una última conversación con él…- suspiré… Ella sonrió y emitió un salto q hizo que cayéramos ambos a la cama. Mientas la miraba le coloqué bien un mechón y le acaricié el pelo.- Deberíamos dormir, estarás cansada…- Alex asintió con la cabeza.- Si, la verdad… la besé en la frente. Nos metimos debajo las sabanas. Ella se acurrucó en mi pecho y lo besó.- Buenas noches amor- sonreí al escucharla.- Buenas noches mi niña. Esa noche, por fin pude dormir.
ANDREW P.O.V:
Cuando ella abrió los ojos, se encontró con mi diabólica sonrisa.
— Te ha gustado eso, ¿verdad? —le pregunté, mostrando mis hoyuelos y rotando las caderas para que ella lo sintiera dentro.
A Tanya le costó un enorme esfuerzo no gemir de placer.
— Ha estado bien.
— ¿Bien? —le pregunté con una sonrisa—. Creo que tendré que seguir intentándolo.
Me di la vuelta y la arrastre conmigo, con cuidado de no abandonar su cuerpo
Gimió al encontrarse sobre mí. Alargue un brazo y terminé de descubrir sus pechos
La mire lleno de gozo: era simplemente hermosa. Sonriendo, alzó las caderas y las bajó para absorberme por entero.
Me estremecí ante su toque
— Te ha gustado eso, ¿verdad?
— Ha estado bien. —Pero la voz estrangulada traiciono mi tono despreocupado.
Ella soltó una carcajada.
Alce las caderas en ese momento y me introduje aún más en ella.
Tanya siseó de placer al sentir que la llenaba por entero. Al sentir la dureza de mi cuerpo y la fuerza que ostentaba. Y ella aún quería más. Sabia muy bien que deseaba ver mi rostro cuando llegase al clímax. Quería ser ella quien me diera lo que hacía siglos que no experimentaba. Y ante esa perspectiva mi pecho se hincho, aunque tratara de negarlo, en el fondo de mi sabias que Tanya me amaba aunque no quería detenerme a pensar en eso, por que todos los años a su lado, siempre siendo ella mi sostén, hacia mi corazón solo volviera a latir por ella, entonces pensé en Bella…Bella solo era el nuevo motivo de mi desprecio por Edward, era tan frágil e inocente, tan valiente y cálida pero Tanya despertaba a el hombre en mi, Bella solo era como aquella hermana que no protegí, confiaba en Bella y que dios se apiadara de mi, quería protegerla de lo que fuera…justo ahí recordé a Alec, los Volturis contaban con que acabara con Edward y Bella era la única manera de hacerlo de incumplir con mi objetivo se iniciaría una jodida cacería contra mi, de nuevo mi "felicidad "estaba hecha mierda, cuando aprendería que no estaba maldito, estaba jodido y el significado de felicidad jamás lo conocería?, ahora debía dejar de pensar en Tanya, dejar de alimentar la esperanza de que me amara y de amarla; solo debía centrarme de nuevo en acabar con Edward, alejar los sentimientos, después de todo sentir era para débiles idiotas y yo jamás volvería a serlo.
EDWARD P.O.V:
Tras el incidente de Andrew y Steve con Alex la casa estaba en relativa paz, aquella que precede a la tormenta.
—Que te sucede?— preguntó Bella a mi lado, clave mis ojos en su rostro, mi hermosa Bella estaba descansando a mi lado tumbados sobre la enorme cama en mi habitación su cabeza apoyada en mi pecho y su cabello se esparcía tentadoramente sobre mis hombros, era tan hermosa, tan pura, solo deseaba un cielo y era a su lado, nada podría hacerme infeliz mientras la tuviera con migo, ella me había dado todo lo que un día soñé, no, claro que no; sin duda me había dado mucho mas de lo que merezco.
—Solo pensaba en cuanto te amo y que no desearía que nada ni nadie te alejara de mi lado— le respondí sincero, como de costumbre sus mejillas se tiñeron de un rojo adorable, jamás me cansaría de sus "reacciones humanas" cundo llegara la hora de traerla a la oscuridad perpetua una parte de mi moriría junto con su humanidad, mientras acariciaba su rostro Bella cambió de color, sin emitir palabra se levanto y atravesó la habitación mas rápido de lo posible en ella, preocupado la seguí solo para ver la puerta del baño serrándose ante mi, tras unos minutos salió mas pálida de lo habitual
—Te encuentras bien— vocifere mientras con las manos palpaba su cuerpo en busca del problema
—Solo ha sido un mareo muy fuerte, nada de importancia— dijo restándole importancia
—No me gusta ese "mareo sin importancia" has de ver a Carlisle— apunte firme
—No lo dejaras pasar verdad?— me pregunto resignada
—Claro que no, sabes que he tomado clases para ser terco con la mejor maestra del mundo una tal Bella Swan y gracias a ella puedo ser bastante persistente— dije sonriéndole, algo andaba mal lo sentía, cada instinto de mi cuerpo decía que así era y mi imposibilidad para saber de que se trataba me asustaba a mas no poder, abrace a Bella y la conduje a el despacho de Carlisle siempre sonriéndole solo yo debía tortúrame mentalmente con las posibilidades
