Hola de nuevo! Aqui les traigo el nuevo capitulo de Somos Angeles, me da mucho gusto que esta historia les este gustando.

Gracias por sus comentarios a Son Enmilk: Muchas gracias por tus palabras, que bien que te haya gustado!

Gracias tambien a los reviewers anonimos que se dan tiempo a comentar esta historia, muchas gracias.

En este capitulo tendremos soundtrack ustedes deciden cual canción escuchar mientras leen el capitulo, la primera opcion es Stairway to the Skies de Within Temptation y la segunda es Kiss the Rain de Yurima.

Espero que lo disfruten!


CAPITULO NUEVE

EL TORNEO COMIENZA

Esa mañana se despertó gracias a la luz del sol que se colaba por su ventana dándole en plena cara. Hizo un mohín de enfado al saberse despertado de una manera tan vil según sus pensamientos, escuchó una serie de ruidos en su habitación decorada en tonos azules y grises, abrió un ojo en respuesta a esos ruidos y se levantó perezosamente de la cama colocándose unas zapatillas de dormir de color blanco que hacia juego con el pijama de dos piezas que traía puesto, una camisa de manga corta gris y un pantalón largo de color también gris.

Avanzó perezosamente hacia donde está colocada una gran pantalla de plasma rodeada con unos sillones de color azul marino con decorados en color plata y al lado de esta pequeña sala, junto a la ventana, se encontraba un pequeño desayunador que solo utilizaba cuando tenía que realizar labores temprano en la mañana.

Soltó un sonoro bostezo y restregándose aun sus adormilados ojos y su cara, llamó la atención de las personas que se entraban dentro de su habitación sin que él lo hubiera ordenado. Pronto se encontró con la mirada de su mejor amigo y guardaespaldas Tapion que vestía su típico traje color marrón y su espada colocada con un cinturón a su espalda.

-¿Qué significa todo esto?-preguntó un adormilado príncipe de cabellos largos lilas y ojos azules mientras se recargaba en una de las paredes que dividía la sala y el desayunador de su cama y armario.

-Estamos preparándote para el inicio del torneo, Trunks, es en unas cuantas horas, tu padre me dijo que no quería ninguna falla en ti-dijo Tapion acercándose al joven príncipe.

-Mi padre, siempre tratando de que no lo deje en ridículo, como siempre-soltó el joven con un bufido frustrado.

-No lo veas de ese modo, Trunks, piensa que lo hace para prepararte para que algún día tú seas un buen rey-dijo Tapion con voz tranquila tratando de animar al muchacho.

Trunks se dirigió al desayunador que ya tenía sobre una mesa de hierro color plata, varias bandejas con comida, se sentó en una de las sillas de hierro con cojines azules con gris y se dispuso a agarrar un poco de cada una de las bandejas sin mirar a su guardaespaldas que se sentó frente a él con una mirada seria.

-¿Qué es lo que te molesta, Trunks?-preguntó el guardaespaldas mientras observaba como engullía el joven príncipe con un hambre voraz pero con buenos modales en la mesa.

El chico lo miró con una ceja enarcada mientras comía una pieza de pavo que cortaba en rebanadas pequeñas. ¿Qué si lo molestaba algo? ¿Qué acaso no se notaba? Le molestaba todo. Le molestaba el hecho de ser el príncipe heredero y llevar a cuestas una responsabilidad que debía tomar su padre, ¿Se supone que el rey era el más fuerte no? ¿Por qué enviarlo a él y a su escuadrón al torneo? Estaban bien entrenados, él por su propio padre y algunos guerreros de élite de confianza de su padre.

Goten también peleaba bien, era el nieto del primer ministro e hijo de uno de los coroneles, además todos en su familia peleaban hasta su madre sabia de las artes marciales. Fasha siempre fue entrenada por sus padres, ambos de raza saiyajin y su poder de pelea bien podía equipararse al de Goten. Eran un buen equipo, ¿Asi que para que mandarlos a ese torneo? Solo lucharían contra novatos o contra los que querían entrar a la Academia Fontana Roja ese año.

Y luego estaba el asunto de la hermana de Goten, Taylor, hace varios días que no se veían, ninguno de los dos se topaba con el otro durante los entrenamientos y vaya que él había movido los horarios de los equipos tenjuijines para coincidir con el de ella pero nunca la podía ver. Desde aquel día donde ambos se habían besado en la villa terrícola, no pudo dejar de pensar en ella, en los besos que se habían dado y en las miradas cómplices que compartieron.

Estaba confundido, primero había conocido a una chica que se llamaba Gwyn y que lo había encandilado por completo y a las dos semanas le decían que ella ya no se encontraba en el planeta y que se había ido por su propia cuenta. Estuvo buscándola por todos los planetas que eran aliados de Vegitasei sin éxito, nadie la conocía ni sabía nada de ella. Después pasa que vuelve a ver a su mejor amiga luego de tanto tiempo sin verse y algunas de sus actitudes, como la vez que lo enfrento y aguantó los golpes, le hacía recordar a Gwyn.

Taylor lo invitaba a conocer la villa terrícola y él aceptaba y pasaba un buen día con ella, recordó las acciones que ella hacía con los niños, con los ancianos de la villa y cuando le habló de lo que significaba ser un tenjuijin, para ese día terminar besándola, pero, ¿Por qué lo había hecho? ¿Lo había hecho por ser ella? ¿O porque ella le recordaba a Gwyn?

No sabía que pensar y el no verla aumentaba esa confusión, extrañaba sus besos y la extrañaba a ella, a Taylor, no a Gwyn, ¿Qué le estaba pasando?

Mientras que el joven príncipe se encontraba en su habitación en el palacio real, en la casa de la familia Son, las cosas eran muy distintas. Los más jóvenes de la casa iban y venían de un lado a otro, de la sala del televisor, de la sala al comedor para comer una porción de su desayuno, del comedor subían las escaleras de madera de la casa rumbo a sus habitaciones y se arreglaban sus respectivos uniformes de pelea para después con el uniforme desabrochado en algunas partes y volvían al comedor a seguir con su desayuno bajo la atenta mirada de sus padres y su abuelo que vivía con ellos.

Goten comía como si la comida en la alacena y en todo el planeta se fuera a acabar, se metía grandes porciones de comida en la boca y masticaba rápidamente para volver a comer un poco más, según su madre que les había dicho alguna vez, seguía el ejemplo de su padre, su hermano mayor, sus tíos y su abuelo pues ellos también comían cantidades desorbitantes de comida todos los días.

A diferencia de ellos, Taylor y Pan que al ser mitad y mitad, al menos en el caso de Taylor pues Pan tenía una mayor parte humana, no comía grandes cantidades de comida como su familia y eso alegraba a su madre pues ella decía que era mejor verse bella y delgada que toda gorda y con gran cantidad de grasa en el cuerpo como otras muchas mujeres de las diferentes capitales saiyan. Les habían explicado a Milk y a Videl cuando ésta concibió a Pan, que las mujeres saiyajin no se excedían en las comidas como los hombres saiyajin gracias a que no toda su vida se dedicaban completamente a las peleas, algunas hasta tenían diferentes opciones de vida si no querían ser guerreras.

Todos miraban atentamente la televisión que se encontraba en la sala pues también ahí estaba colocado el comedor. Era un noticiero matutino que lo daban algunos saiyajines especializados en comunicación y algunos seres humanos que había estudiado para ser reporteros en la Tierra, ese día en especial, estaban hablando del torneo que se realizaba cada tres años para buscar nuevos guerreros y observar como aumentaba la fuerza de los guerreros ya consolidados.

Hablaban de cada uno de los escuadrones saiyajin que participarían en el torneo y comentaban las habilidades de cada uno de los integrantes. Primero le tocó al escuadrón que lideraba el Rey, que era llamado el escuadrón Alpha y estaba integrado por Nappa y Raditz, los comentaristas del torneo decían que este escuadrón era uno de los más fuertes que constituían el organismo militar saiyajin, a lo que Bardock y Gokú silbaron al escucharlos hablar con sorpresa, pero una mirada de reproche y enojo de Raditz hizo que padre e hijo menor cerraran la boca.

Después le tocó el turno al escuadrón de Goten, el escuadrón Beta, liderado por el príncipe Trunks. Escucharon las habilidades de los tres muchachos con atención, decían que el nivel de pelea de los dos muchachos, Goten y Trunks eran muy similares, pero que el joven príncipe era un poco mas fuerte por la diferencia de edades entre ambos; ante esto, Goten hizo una mueca de desagrado que sorprendió a los presentes pero ninguno hizo una pregunta, después hablaron de la única chica del equipo, Fasha, su nivel era muy alto pero no comparado con el de sus compañeros, su habilidad especial, según los comentaristas era que podía esconder su ki con rapidez para después lanzar y atacar con ferocidad.

Goten seguía con su expresión de desagrado e hizo su plato a un lado, mientras seguía escuchando a los comentaristas, que en ese momento estaban hablando del escuadrón de su abuelo, el escuadrón Gamma, Bardock era el líder, seguía Tooma y después Pumbukin, los dos eran los mejores amigos de su abuelo y por ende de la familia. Le reconocieron a Bardock muy de pasada, su enfrentamiento en la guerra contra los planetas de la galaxia del Oeste cuando quisieron apoderarse de la fuerza de los saiyajin y en dicha pelea obtuvieron apoyo de toda la galaxia norte pues si el planeta saiyajin caía, los demás planetas también, y su nombramiento como primer ministro del planeta. De los dos compañeros de Bardock no hablaron mucho, pero el cabeza de la familia Son no hizo demasiado caso y miró a su joven nieto Goten que seguía con su semblante serio y enojado.

-¿Pasa algo Goten?-preguntó Bardock con algo de preocupación a su nieto-No sueles ser así, siempre te la pasas sobre Raditz o hablando con Taylor, pero estás enojado, ¿Qué sucede?

El chico miró a su abuelo con la mirada llena de rabia y coraje, se cruzó de brazos y desvió su mirada a otro lado sin mirar nada-Creen que ese principito es más fuerte que yo-dijo el chico en un murmullo que todos escucharon perfectamente.

-¿A qué te refieres muchacho?-dijo Raditz en su típico tono rudo-Tu nunca te habías expresado así del príncipe, ¿Sucedió algo?

Gokú dejó de mirar la televisión cuando estaban hablando del escuadrón Omega que lideraba Gohan, cuando escuchó la conversación entre su padre, su hermano y su hijo y decidió poner atención. Observó el rostro de su hijo, por ser Goten creía que no pasaba nada malo, pero al ver su cara que mostraba furia, enojo y rabia, se dio cuenta de que estaba completamente equivocado. Goten solo se enojaba cuando había pasado algo fuerte.

Recordó cuando les comentó que Taylor estaba en el hospital, gracias a que le habían dado un golpiza, pero el muchacho nunca les había dicho quien había sido, lo mantenía en secreto. Su padre y su hermano hablaban con su hijo para sacarle el nombre de quien había dejado a Taylor en aquel estado, apretó los puños con fuerza al recordar cómo se veía su hija recostada en una camilla con vendas en sus brazos y parte de su abdomen. Esa imagen era terrible para él. Quien quiera que hubiera sido lo mataría o lo golpearía hasta dejarlo como lo había hecho con su hija. Eso no se quedaría así. Sabía que su padre y su hermano sabían quien había sido el infeliz que la lastimó pero no se lo dijeron. Parecía que estuvieran encubriendo al muy maldito infeliz.

-¿Qué si sucede algo?-dijo Goten con voz pastosa tratando de calmar su enojo y furia y miró a su hermana que seguía ensimismada viendo la televisión, a esas alturas ya debería de estar sintiendo lo que él y sin embargo, lo ocultaba muy bien-Claro que sucede algo, esa vez me detuvieron, pero si vuelve a suceder, no dudaré en hacerlo pedazos.

-¿A quién te refieres Goten?-preguntó Milk preocupada al ver la reacción de su hijo que estaba enfurecido.

Los saiyajines presentes sintieron elevarse el ki del muchacho a velocidades impresionantes, la chica que veía la televisión absorta volvió su mirada asustada, sabia a que se refería su hermano y negaba constantemente la cabeza para que no hablara, sin embargo, sentía como la furia cegaba la cordura de su hermano haciéndolo enfurecer.

-¿A quién más va a ser madre?-casi gritó el chico a su madre que lo miró asustada-¡Al idiota de Trunks que tuvo la maravillosa idea de golpear a mi hermana!

Otro ki se disparó al instante tras haber escuchado esas palabras. Los platos y cacerolas que rodeaban la mesa se hicieron añicos por la onda expansiva de ki que salió del cuerpo de Gokú. Por fin sabía quien había golpeado a su hija. Bardock y Raditz alejaron a Milk de la mesa para que no recibiera algún golpe proveniente de la energía que su esposo desbordaba a raudales cada vez más gracias al enojo que las palabras de Goten le produjeron.

La puerta de la casa se abrió de golpe dando paso a los otros dos saiyajin de la familia, Gohan y Turles que ya estaban completamente vestidos para irse al torneo, Gohan se dirigió a Videl quien todavía se encontraba fuera de la casa cargando a la pequeña Pan de cuatro años y le indicó que no entrara a la casa con la niña, porque podría ser peligroso. Las palabras "Papá, ya se enteró" hicieron entender a Videl todo y él porque de esa emanación de energía tan fuerte que su marido y ella misma habían sentido hace unos momentos mientras desayunaban tranquilamente.

Turles se acercó a su sobrino Goten quien se encontraba en el mismo estado que su padre, tenían que controlarlos, si no destruirían la casa, se dio cuenta de la energía que soltaba Gokú, era mucho más fuerte que la de su sobrino. Dirigió sus negros ojos a su prima política Milk, y a su sobrina Taylor que se encontraba pegada completamente a la pared alejada de su padre y su hermano. Se dio cuenta que el cuerpo de Raditz frente a la chica la protegía de la energía de su padre al igual que su madre, entonces debían calmarlos como fuera pero primero quería saber que había provocado toda esa emanación de energía.

-¿Qué sucede?-gritó Turles a su primo Raditz y a su tío Bardock quien mantenía abrazada a Milk-¿Qué fue lo que pasó?

-Kakaroto se enteró ya, ya sabe quien fue el que golpeó a Taylor-le contestó Raditz con voz grave y algo golpeada.

-Goten lo dijo, se enojó por algo que dijeron en la televisión y lo soltó-dijo Bardock mirando a cada integrante de su familia.

Las cosas se estaban poniendo feas. Gohan miró a su familia desde lejos, aun no se acercaba pero había escuchado todo claramente y sabía que solo estaban esperando una señal de Taylor para irse de golpes contra Trunks, el culpable de todo. Golpear a Trunks lo haría Goten, algo que había hecho ya a medias, pero lo hizo y lo golpeó lo suficiente para que no volviera a cometer alguna locura, pero su padre era otro caso.

Gokú se iría contra Vegeta. Tantos años que el rey le había pedido una batalla a su padre, por fin la iban a tener, pero Gokú defendería el honor de su hija y no pelearía nada más para medir fuerzas, esa pelea sería completamente diferente y por las expresiones que veía, al parecer, sus tíos pensaban lo mismo. Él mismo lo había pensado cuando Goten le informó todo. Miró a su hermana que estaba parada y pegada a la pared al lado de la televisión y una idea llegó a su cabeza.

No llegaría a los golpes con el príncipe, no, le diría las cosas diplomáticamente como decían los tenjuijin, con algo de amenaza de por medio, pero se vengaría de un modo u otro y sabia que su familia estaba esperando eso. Y por primera vez, no detendría a Goten si se decidía otra vez a pelear contra Trunks, nadie le pondría una mano encima de nuevo a su hermana y de eso se encargarían todos los Son.

La energía estaba comenzando a bajar poco a poco, su padre y Goten ya se estaban tranquilizando, se acercó hacia Goten a paso seguro, el muchacho se giró a ver a su hermano y Gohan observó la determinación en los ojos de su hermano, asintió con la cabeza levemente, entendía lo que quería hacer, pero no lo haría solo esta vez.

Miró a su padre que había controlado la energía que despedía su cuerpo y miraba el piso con los puños apretados. No quería ni pensar lo que pasaba por la cabeza de su padre, podía ser cualquier cosa, pero no estaba seguro en esta ocasión.

-¿Por qué no me dijeron nada?-dijo Gokú con voz seria y sin alzar la vista del piso.

-Llegué a un acuerdo con él papá, no se acercaría a Taylor y nosotros no actuaríamos en su contra pero si la veíamos que la pasaba mal, actuaríamos sin dudarlo-habló Goten de manera seria siendo apoyado en todo momento por su hermano mayor quien puso una mano en su hombro.

-Ese acuerdo no justifica nada-dijo Gokú alzando la cabeza y mirando a su hijo menor-Debiste de habérmelo dicho de inmediato.

-Papá, si lo hacía, dejábamos a la familia mal parada-habló Gohan por su hermano menor, hablaba lleno de paz y tranquilidad esperando que tanto estudio y entrenamiento que su hermana había hecho y les había comentado sirviera de algo, al menos lo intentaría-Aunque el abuelo Bardock sea el primer ministro, aun por algunas elites nosotros somos guerreros de tercera clase, no sería bien visto por el consejo saiyan que nos lanzáramos contra el príncipe en defensa de alguien de nuestra familia, además sabemos que no tenemos muchos aliados, podrían destruirnos.

-Kakaroto, hijo-habló Bardock soltando a Milk quien se acercó casi corriendo a su hija-Goten nos lo dijo cuando Taylor ingresó en el hospital, el acuerdo beneficiaria al príncipe pero no a nosotros. La imagen del príncipe seria salvada pero la de ella no, recuerda que es una tenjuijin, y aun cuesta trabajo que los vean como una parte más de nosotros, por eso estuve de acuerdo con Gohan y Goten, no haríamos nada hasta que ella misma nos lo pidiera.

-Papá, lo que he aprendido de mi hermano menor todo este tiempo, es que a la familia no se le toca-habló Raditz con su típica voz grave y ruda-Hirieron a mi sobrina, Goten y Trunks pelearon y Goten casi lo hace pedazos, si no hubiera sido por Gohan y su escuadrón así como la llegada de Vegeta y la de nuestro padre, creo que Goten hubiera dejado en un estado peor al príncipe.

-Raditz, eso lo sé perfectamente, lo que le hicieron a Taylor, pudo haberle pasado a Milk, a Videl o a Pan-contestó Bardock con molestia en la voz-Y si, no puedo justificar la acción del príncipe, aunque mi nieta haya dicho que no fue a propósito.

-¡Esto no se quedará así! ¿Me entendieron?-gritó Gokú fieramente-¡Nadie ataca a mi hija porque sí y se queda tranquilo! ¡Iré por Vegeta, quiere pelea, pues la tendrá ahora!

Dijo el hijo menor del primer ministro, Gokú salió volando hacia el lugar donde sería el torneo, por lo que los demás miembros de la familia se alistaron también para partir rápidamente.

Los más jóvenes alistaron completamente sus uniformes y se dirigieron al lugar donde sería el torneo. Taylor se colocó el gorro de su uniforme negro y Goten se ajustó la armadura saiyajin siendo ayudado por su madre, Gohan y los demás que ya estaban listos, partieron rápidamente de la casa dejando ahí a sus respectivas parejas, en el caso de Gohan, a Videl y en el de Gokú a Milk, quienes verían el torneo por la televisión.

El lugar donde se llevaría a cabo el torneo era el mismo lugar donde cuando eran niños, Goten y Taylor habían luchado. Solo que esta vez, alguno de ellos estaría en las gradas junto a su escuadrón mirando como su representante peleaba contra los otros representantes de los escuadrones. Aterrizaron limpiamente en la entrada del lugar donde podía apreciarse a multitudes de gente que se acercaban al torneo con la intensión de ver los combates, algunos eran guerreros con un bajo nivel de pelea por lo que no podían ser elegidos, otros eran saiyajines que no se habían dedicado a las peleas y se divertían junto con sus familias observando las batallas. Había mucha gente, diferentes razas, y cada una de ellas apoyaba a un escuadrón especial, según lo que decían cuando los reporteros que trabajaban en la cadena de televisión que transmitiría el torneo a nivel internacional, no solo en el planeta.

Encontraron a Gokú cerca de la mesa de inscripciones donde estaba también parte de su equipo, al parecer ya estaba más tranquilo en apariencia pues reía abiertamente con cada uno de ellos. Se acercaron y el hijo menor del primer ministro los saludó con una sonrisa que hizo que Raditz y Turles enarcaran una ceja en clara señal de escepticismo ante la reacción de su hermano y primo.

Al verlos llegar, los encargados de las inscripciones les indicaron los lugares donde estarían acomodados por escuadrones. A Gohan le había tocado el número 423 que se encontraba en una zona techada para gusto de los miembros de su escuadrón que ya habían llegado y se habían acomodado según le habían informado al muchacho, a Goten le tocó uno de los palcos cerca del escuadrón del rey Vegeta, lo cual era lógico pues formaba parte del escuadrón del príncipe heredero. Raditz ya sabía cuál era su lugar, el palco principal, donde el rey junto con su esposa e hija y quizá su próxima nuera observarían cada combate y se dirigió hacia allá despidiéndose de su familia.

Turles se fue junto con Gohan para buscar sus lugares, quizá Tarble por ser parte de la familia real ya estuviera ahí, Gokú fue asignado al lugar 450 cerca del escuadrón de su padre a quien le había tocado el 452, él, junto con sus miembros de escuadrón entraron a la arena para acomodarse en sus lugares. Taylor fue la última en saber cuál sería su lugar y se llevó una gran sorpresa cuando se enteró que su lugar estaba al lado del escuadrón de Paragus. Su lugar era el 567, Paragus tenía el 566, mientras que el otro equipo tenjuijin estaba bastante lejos de donde ellos se encontraban.

No tardó mucho en encontrar a sus compañeros que le hacían señas para que se acercara a ellos. Ella se acomodó en un asiento al lado de Kaede quien miraba una pequeña pantalla que estaba colocada en cada uno de los lugares que fueron seleccionados para cada escuadrón, en esa pantalla de color gris que podía ser removida de su lugar, podrían ver de cerca cada encuentro y calcular las posibilidades que tendría su representante contra los demás miembros de diferentes escuadrones. Fue entonces cuando escuchó la voz de los comentaristas por medio de la pantalla que dirigió completamente su vista hacia aquel aparato.

-Bienvenidos señores y señoras, a una edición más de este Torneo de Artes Marciales que es realizado cada tres años y en el cual veremos la evolución de cada escuadrón saiyajin y equipo tenjuijin-dijo la voz de un joven que por el acento algo golpeado cuando hablaba en lengua común, podía notar que era un extraterrestre, una raza diferente a los saiyajin.

-Antes de presentarles a los que serán los representantes de cada escuadrón, debemos decirles que en este torneo, por primera vez, desde hace once años, contamos con un equipo tenjuijin que tiene las cuatro formas de combate de estos guerreros. El equipo Ventress, liderado por Anakin Weltzelder, del que esperamos nos den una buena dosis de entretenimiento demostrando lo que puede hacer su representante-dijo la voz de una chica que era saiyajin según el acento, que cuando nombró al equipo de Anakin, todas las pantallas se dirigieron a ellos siendo observados a nivel intergaláctico.

-Cabe decir que desde hace algún tiempo, los tenjuijines no han encontrado nuevos componentes para sus líneas, esperemos que este año, alguno de los novatos que se presente cumpla con los requisitos que ellos buscan, pues desde la incorporación de una chica llamada Taylor Son a sus filas desde hace once años, no han podido encontrar nada nuevo-dijo la voz del chico otra vez sorprendiendo a todos los que miraban por las pantallas, pues esa información de los guerreros tenjuijin era confidencial.

-Los tenjuijin, son la comidilla este año, muchos dicen que este es su año, y que se han preparado bastante, eso lo veremos conforme avance el torneo-dijo la voz de la chica con entusiasmo-Ahora les daremos a conocer a los representantes de cada escuadrón y equipo tenjuijin.

Por los altoparlantes de la arena de combate se dejó oír una voz de hombre grave pero a la vez emocionado y salió hacia la plataforma de combate para decir los nombres de quienes participarían en primer lugar antes que los novatos. El hombre era de estatura mediana y de cabello rubio oscuro vestido con un traje negro con blanco.

-Por el Escuadrón Alpha, liderado por su Majestad, el Rey Vegeta, tenemos a Nappa, por el Escuadrón Beta, liderado por el Príncipe Heredero, Trunks, tendremos a Goten, por el Escuadrón Gamma, liderado por nuestro primer ministro Bardock tenemos al líder de este equipo, Bardock; por el Escuadrón Delta liderado por Paragus, tenemos a Dodoria, por el Escuadrón Omega que es liderado por Gohan quien es nieto del primer ministro, tenemos a Turles, por el Escuadrón Zeta que es liderado por uno de los hijos del primer ministro, Kakaroto o como muchos de ustedes lo conoce, Gokú, tenemos a Broly. Ellos van representando a los saiyajines, pero por parte de los tenjuijines tenemos a Anakin, líder del equipo Ventress y a Dimas, que forma parte del equipo Telos.

Hubo muchos aplausos después de que el comentarista que al parecer era humano diera los nombres de los representantes, muchos estaban sorprendidos pues creían que en el caso del Beta estaría el príncipe, en el caso del Omega estaría Gohan y en el caso del Zeta estaría Kakaroto. Pero sabían que la elección fue al azar, así que no podían quejarse de que todo estuviera arreglado pues los que habían sido seleccionados eran demasiado fuertes.

Cada uno de los seleccionados, se despidió de su equipo o escuadrón para bajar volando hacia la plataforma y en el caso de Anakin, para darle un poco más de emoción al asunto, utilizó el viento para hacerse bajar hasta el montículo de mármol donde ya se encontraban los demás participantes, solo faltaba conocer el rol de cada batalla.

Los miembros de los escuadrones que no habían sido escogidos, sacaron la pantalla de donde estaba colocada y comenzaron a analizar las habilidades de cada uno de los participantes.

-Vaya, cada uno tiene una técnica propia-dijo Takeshi chasqueando la lengua en señal de desconcierto para sus compañeras-Hasta ese tal Dimas que es igual que nosotros tiene una técnica propia, si Anakin no crea una estrategia para luchar contra ellos, estamos perdidos-dijo el chico con desgana con el rostro tapado por el gorro y la tela que cubría parte de su rostro a excepción de los ojos.

-¡Takeshi!-le regañó Kaede al chico de verde-¡No entrenamos tanto tiempo para nada! ¡Anakin debe tener algo preparado, sabes que él intuía que sería elegido y no ninguno de nosotros!

-¡Por kami, Kaede! ¡Ve la realidad! ¿Qué tenemos nosotros? Solo podemos luchar, en el caso de Anakin con el aire, ¿Y si durante su batalla no hay aire? No podremos hacer nada contra unos saiyajin que no ocupan de algo así para luchar-replicó Takeshi con enojo.

-Taylor, dile algo-dijo Kaede desesperada mientras miraba a su compañera que mantenía fija sus ojos en cada uno de los representantes sobre todo en uno de ellos: Broly.

-No podemos ganar, Kaede, eso es seguro-dijo la chica desviando su mirada hacia sus compañeros-Han elegido personas con demasiada fuerza, conocemos las habilidades de algunos de ellos porque forman parte de mi familia, pero los demás…

-¿Estás de acuerdo con Takeshi?-dijo la chica rubia con sorpresa para después sentarse en su asiento triste y desconsolada-¡No puedo creerlo!

La chica pelinegra desvió sus ojos oscuros hacia la plataforma donde se encontraban todos los que pelearían, observó a su hermano, a su abuelo y a su tío, ninguno de ellos era una amenaza para Anakin, él conocía a la perfección las técnicas de su familia porque a veces entrenaban juntos, pero los demás participantes la tenían preocupada, fijó su mirada en Dodoria que tenía un semblante malévolo a sus ojos, por los reportes que les llegaban de las diferentes misiones saiyajin, se daban cuenta de cuáles eran los escuadrones más sanguinarios y crueles aunque maquillaran un poco los reportes a sabiendas de que si el Rey los leía, no se salvaban de un buen escarmiento pues los saiyajin ya no debían ser esas bestias sanguinarias y violentas, ahora gracias al nuevo régimen que fue impuesto habían variado sus costumbres y sus maneras de hacer las cosas y eso, a muchos no les gustaba.

No era de que no confiara en su líder de equipo, lo que le preocupaba eran los contrincantes, sabia las reglas de su tan amado código tenju, si peleabas contra un saiyajin, debías acomodarte a su estilo de lucha, no podías utilizar tus poderes en una pelea contra ellos, estarías cometiendo una falta al código tenju. Anakin debía de saber algo para poder pelear contra los saiyajin, él fue el primero de ellos, debieron de haberlo instruido en algo. Se mordió el labio inferior con nerviosismo, ella sabia modos de pelea de los saiyajin gracias a su familia y sin embargo, los rivales de aquel año eran más fuertes de lo que parecían.

Escuchó por los altoparlantes las voces de los comentaristas que darían el correspondiente lugar a cada batalla y quien se enfrentaría a quien, solo pedía que no le tocara con ninguno de los más fuertes en la primera fase a su líder.

Mala suerte. Era el primero y se enfrentaría a Broly. Ese era su primer combate, la carcajada sonora de Paragus no se hizo esperar y los espectadores dirigieron su vista hacia él quien reía por la suerte de su joven hijo que pelearía contra un tenjuijin.

-Creo que esta por demás decir quién ganará la pelea, ¿No lo crees Toteppo?-dijo Paragus con diversión mirando a los tenjuijines sentados a un lugar de donde él se encontraba y sonrió de medio lado al mirarlos, eran unos perdedores que no pasarían de la primera fase.

En la casa de los Son, las cosas eran muy diferentes, se encontraban Videl y Milk frente al televisor de la sala observando el torneo y escuchando la narración que en ese momento les hacían del conocimiento de la primera batalla que se llevaría a cabo por Anakin y Broly. La pequeña Pan estaba sentada en la alfombra de la sala mirando el torneo con su abuela y su madre muy entretenida hasta que escuchó el nombre del compañero de su tía Taylor que pelearía primero y alzó su mirada oscura e inocente hacia su madre.

-¿Mamá, Anakin Weltzelder no era el compañero de la tía Taylor?-dijo la voz de la niña haciendo que ambas mujeres bajaran la mirada hacia ella.

-Asi es hija, ¿Por qué lo preguntas?-le dijo Videl a su hija con un tono dulce y cordial.

-El abuelito Gokú dijo una vez que el tal Broly tiene un poder impresionante, que ni siquiera él podría ganarle-dijo la niña con demasiada simpleza dejando a ambas mujeres con la boca abierta ante lo dicho por la niña, miraron la televisión, el combate estaba a punto de comenzar.

Miraron como Anakin se colocaba su gorro y se tapaba el rostro con el pedazo de tela negra que quedaba colgando de dicho gorro y tomaba posición de ataque esperando a su contrincante.

La pelea empezó con rapidez, los movimientos de Broly eran demasiado rápidos aun para Anakin quien podía observar los movimientos de su oponente pero recibía un golpe tras otro sin apenas defenderse. Un puñetazo de Broly dado en el estomago del chico tenjuijin lo mandó al suelo de inmediato mientras tosía y salía sangre de su boca. A través de la televisión podían escuchar los gritos de cada una de las personas que se encontraban en el lugar, hasta que la señal fue cortada y no supieron más de Anakin.

Milk y Videl intercambiaron miradas llenas de preocupación, no conocían muy bien al muchacho, pero por lo que les había contado Taylor, les parecía un chico inteligente y como habían visto en la televisión, se veía muy apuesto. Milk al ver al muchacho comenzó a recrear imágenes de él y su hija juntos y sus ojos se iluminaron con las imágenes que le mostraba su mente. Aun recordaba aquellos días que había compartido con su amiga Bulma en la Tierra cuando eran niñas, ambas habían hecho la promesa de que si alguna de ellas tenía un hijo varón y la otra una niña o viceversa, les gustaría que ambos se casaran, asi terminarían emparentadas.

Lamentablemente eso ocurrió, pero el hijo de su amiga, resultó ser todo menos un buen príncipe y un hombre hecho y derecho, pues había golpeado a su hija y eso no se lo perdonaba a nadie. Suspiró derrotada mientras observaba como su nuera trataba de que volviera la señal para seguir viendo los combates, Milk, tristemente pensó que aquel sueño de niñas no se haría realidad nunca.

Todo el estadio donde se realizaba el torneo se calló al instante. Anakin estaba más que golpeado, hasta ese momento podía entender la fama que tenia aquel chico de apariencia tranquila y serena, que en realidad guardaba dentro de sí a un asesino, a un sanguinario y cruel guerrero saiyajin; por eso era llamado "el súper saiyajin legendario" pero esa vez, no ocupó convertirse en súper saiyajin para darle una buena golpiza a Anakin como se la había dado.

Broly miró hacia el lugar donde ellos se encontraban; Taylor, con la velocidad nata de un tenjuijin, alertó a sus compañeros y los tres activaron sus sentidos listos para atacar o contraatacar.

Lo único que estaba en la mente de la chica era sacar a Anakin de la plataforma porque de seguir asi, su líder moriría pronto. Ahí fue cuando entendió que los poderes de los guerreros tenju nada podrían hacer contra un saiyajin. Eran débiles en cuanto a la fuerza bruta pero eran mejores en cuanto estrategia y trabajo en equipo, pero, ¿No se suponía que Anakin era el más fuerte de los cuatro?

¿O es que los guerreros tenjuijin veteranos no tenían la menor idea de cómo contrarrestar los ataques de un saiyajin? Miró a su alrededor y se dio cuenta de que algunos guerreros de élite se reían a carcajada abierta ante la situación de su compañero, uno de ellos era Paragus, padre de esa bestia llamada Broly.

Fue suficiente. Ya tenía bastante con las burlas constantes de los guerreros saiyajin hacia su persona y los demás guerreros tenjuijin. Eso terminaba en ese instante y no le importaba ganarse después un castigo por parte del rey al interrumpir ese combate. Hizo una seña a sus compañeros quienes asintieron con la cabeza dándole a entender que sabían lo que tenían que hacer, se levantaron de sus asientos y justo cuando una especie de gorro de aquellos que usaban los bufones en las antiguas cortes, salió volando hacia el chico golpeado cayendo a un costado de él.

Broly formó una esfera de energía de color verde oscuro brillante, estuvo a punto de lanzarla cuando fue interceptado por el resto del equipo Ventress, su bola de energía se estampó contra una gran bola de fuego que extinguió la energía verde. Broly soltó un grito ante esto.

Mientras tanto, Taylor se arrodilló a un lado de su amigo y compañero cuando la voz grave de Paragus llamó su atención-¡Tú, muchacha, bájate de esa plataforma junto con los demás miembros de tu equipo, interrumpen una batalla!-dijo Paragus tratando de ser diplomático, intento fallido.

-Lo haré Coronel, cuando haya curado las heridas de este indefenso muchacho-contestó la chica con falsa diplomacia.

Los espectadores se acomodaron mejor en sus asientos para observar en que terminaría esa discusión entre uno de los altos mandos y una guerrera de los tenjuijin.

-Fenómeno, tu pagarás esta insolencia-gritó Paragus con enojo mientras miraba de reojo a Vegeta que no hacía nada por detener a esos despreciables tenjuijines.

Taylor ante el apelativo utilizado por uno de los altos mandos del ejército saiyajin, se sacó el gorro que cubría su cara dejando ver que era ella, la nieta del primer ministro y la hija de Kakaroto, la mano derecha del rey.

La chica caminó hasta el gorro de bufón y se dirigió a la audiencia que seguía callada para escucharla-Creo que eligieron al bufón equivocado-dijo con una pequeña reverencia y se giró hacia Paragus con enojo-¡El único que veo aquí, eres tú!-gritó ella lanzando con fuerza desmedida ese gorro hacia Paragus que no cabía en sí del coraje y del enojo.

-¿Cómo osas desafiarme?-siseó con cólera mirando a la chica que se disponía a curar a su líder mientras Takeshi y Kaede se mantenían delante de Anakin en posición de defensa.

Una energía de color azul oscuro rodeó el cuerpo de Taylor hasta juntarse en sus manos, las cuales posó sobre cada una de las heridas del chico que poco a poco estaban siendo curadas del todo. Cuando estuvo totalmente libre de heridas, le ayudó a levantarse y la voz de Paragus se escuchó de nuevo por toda la arena del torneo en un bramido feroz e intimidante.

-¿Me estas desafiando, tenjuijin?-dijo Paragus en voz alta y clara.

Taylor le pasó a Anakin a Takeshi quien lo sostuvo por un brazo, ella se dirigió a Paragus completamente descontrolada y llena de una desazón y rabia que corría por todo su ser-¡Maltratas a este chico del mismo modo que lo hacen con los que son como nosotros, pregonas justicia pero eres cruel con los que más necesitan tu ayuda!-bramó Taylor.

Claramente lo dicho por ella iba con segundas intenciones que el coronel captó enseguida. El equipo Ventress se alejó volando de la arena dejando a su paso una ola de aplausos de los guerreros saiyajin que estaban de su lado, la familia real solo sonreía; conociendo a esa chica ya veían venir esa reacción, interiormente, Vegeta le agradecía a la chica lo que había hecho, ese insecto de Paragus necesitaba que alguien lo parara, que le pusiera un ultimátum y, mira quien vino a hacerlo.

-Raditz, tu sobrina es todo un caso, acaba de revelarse como tenjuijin y se rebeló ante un coronel-dijo Nappa con seriedad pero con una media sonrisa-¿Qué les da tu cuñada a sus hijos?

El saiyajin de cabello largo soltó una risotada ante lo dicho por su compañero, después dirigió la mirada al cielo y con una sonrisa le contestó-Es igual a Kakaroto en muchas cosas, esta es una de ellas, nunca permitirá que uno de los suyos salga herido o se burlen de él. Hoy, lo hicieron con su líder, y con todos los tenjuijin, ella ha tenido que vivir esa vida durante tanto tiempo, fue por eso que decidió dar la cara, igual que mi padre, Bardock.

El joven príncipe escuchó atentamente la conversación mantenida entre esos dos saiyajines, miró el cielo rojizo de su planeta, frunció el ceño y se levantó de su lugar, no tardaría mucho en encontrar a esos tenjuijines, claro, si su padre lo dejaba marcharse, solo debía comentarle algunas cosas a Goten antes de irse.

Se acercó a su padre con quien habló en susurros para que no los escuchara nadie, sin embargo, el joven príncipe no pudo dejar la arena por ordenes de su padre, no le quedaba de otra más que monitorear el ki de la chica y sus compañeros para saber donde se encontraban. Dejó caer pesadamente su cuerpo en su asiento al lado de Fasha quien lo miraba extrañada por la actitud que había tomado anteriormente pero no dijo ni una sola palabra.

Trunks observó por el rabillo del ojo como Paragus se acercaba volando hasta el palco donde se encontraban sus padres, su hermana y Selypar que se sentía como una gran princesa y observaba a su alrededor con una mueca de disgusto y aburrimiento pintadas en la cara.

Su padre y Paragus empezaron a discutir a grito abierto frente a una gran multitud de soldados, no entendía muy bien lo que decían gracias a que su adorada mente que debería estar concentrada en lo que pasó hace unos cuantos minutos y estar pendiente del torneo; estaba escaneando el ki de la hermana de su mejor amigo que cada vez más se alejaba hacia el oeste, se extrañó, ¿Por qué viajaban hacia el oeste? ¿No se supone que deberían estar en la enfermería dentro de la arena cuidando a Anakin Weltzelder? Pues al parecer, esos no eran sus planes.

Miró hacia su derecha y encontró a un concentrado Goten en una sesión de meditación antes de su primer combate. Enarcó una ceja con escepticismo, ese no era un buen lugar para meditar mucho menos en esos momentos, donde creía que el equipo tenjuijin que tenia más probabilidades de pasar algunas rondas, se había retirado del lugar sin decir nada, ni dar ninguna explicación. Solo su discusión con Paragus que según podía entender el muchacho, ellos dos ya se tenían pleito desde hace ya algún tiempo.

Sonrió, no había visto a Taylor gritar asi como lo hizo aquel día, y recordó cuando se habían gritado mutuamente en la enfermería en un torneo muy similar a ese que estaban viviendo ahora, cuando eran niños. La chica era una autentica fiera, ese día lo supo y con lo que hizo ese día lo constató, para ser una tenjuijin que ocultaba sus emociones, tenía carácter y vaya grito el que le lanzó a Paragus. Casi se le escapa la risa cuando la escuchó, pero se contuvo al igual que Goten y Fasha, a un lado de él, que también conocían muy bien el carácter que se cargaba la chica. Una chica de armas tomar.

-Vaya espectáculo que se montó Taylor-dijo Fasha con los ojos cerrados-Nos hubiera dicho que aparte iba a dar ese espectáculo.

-No era un espectáculo, Fasha-dijo Goten saliendo de su trance de la meditación y colocando en su cara la sonrisa que siempre lo caracterizaba-Fue su forma de defender a uno de los suyos.

-¿Poniéndose a los gritos con un coronel? ¿Eso es defender a los suyos en el código tenjuijin?-preguntó la chica sorprendida y mirando al chico de cabello negro.

Trunks miró como su mejor amigo negó con la cabeza aun con la sonrisa en su rostro y dirigió su mirada hacia una de las partes altas de las gradas-No, no tenía nada que ver con los tenjuijin, lo que ella hizo fue como si mi madre estuviera aquí, al puro estilo Son-dijo Goten con una leve risilla-¿Somos todo un caso no?

-Pero… ¿Y los demás guerreros tenjuijin? Ella se descubrió al igual que Anakin durante la batalla-habló Fasha con la voz entrecortada al entender las cosas-No debió de haberse comportado asi.

-No, no debió-dijo Trunks asintiendo con la cabeza y ladeándola un poco haciendo que cayera su largo cabello lila hacia un lado, miró a su compañera-Ha roto todas las reglas de los tenjuijin, al menos las que me sé, vendrán problemas grandes para ella, de eso no hay duda, solo hay que mirar a Paragus, nunca, ningún tenjuijin, había alzado la voz ante un trato asi y menos durante un torneo-dijo Trunks con voz sería y a la vez preocupada.

-Trunks, mi hermana no es solamente una tenjuijin-dijo Goten con una mirada seria y el rostro lleno de una seriedad absoluta-Es mitad saiyajin, ¿Recuerdas? Si Paragus se entera de eso, creo que él lo único que sabe es que es una tenjuijin solamente no una saiyajin también, podría caer sobre mi hermana el peso de la ley saiyajin también, es miembro del consejo saiyan, recuérdalo.

Trunks apretó la mandíbula con fuerza al igual que sus puños, había olvidado ese detalle, pero ya se encargaría de arreglarlo, no por nada era ahora el príncipe heredero y sus órdenes se cumplían por que asi debía ser. A Taylor ninguna ley la tocaría, ni la tenjuijin, ni la saiyajin, de eso se encargaría él, aunque tuviera unas cuantas pláticas difíciles en el consejo lo haría. Antes, hace mucho tiempo la había abandonado, pero esta vez no seria asi, él la protegería tal y como su padre llevaba haciéndolo desde que ella fue elegida tenjuijin. Se acabó el rol de su padre, ahora le tocaría hacer eso a él. No dejaría que le hicieran más daño del que ya le había hecho él mismo.