Autor: Serenity-venus025.

Nota: los personajes de esta historia no me pertenecen, pertenecen a Naoko Takeuchi.

EL COMIENZO DE LO NUESTRO.

Mientras el se sentaba en uno de los sillones de la sala, ella estaba preparando chocolate para dos, estaba muy contenta, tenia tiempo de no sentirse así, desde… sacudió su cabeza tratando de alejar aquellos recuerdos, en este momento no podía estar pensando en el; cuando lo tenia a Darién esperándola en la sala.

-"OH… un momento, prácticamente le ordeno que entrara"-se ruborizo-"bueno… no o ¿si?, pero si el hubiera querido irse, se hubiera marchado poniendo de escusa cualquier cosa"-suspiro y observo que casi séle rebalsaba la olla donde estaba preparado el chocolate, apago el fuego-"¿pero, porque quería estar con el, mas tiempo?", tu lo sabes bien, el te gusta-se puso roja y sacudió frenéticamente la cabeza-no es cierto-dijo al aire.

-¿Qué no es cierto?-pregunto Darién a espalda de ella, haciéndola ver que lo ultimo lo había dicho en voz alta, dejo caer una taza ya con chocolate, quemándose los pies

-HAY-se quejo al sentir el chocolate caliente en sus pies

-OH, no-dijo el, al momento que la cargaba, lo cual en ese momento la puso nerviosa-necesitamos aliviar el ardo-dijo para si mismo. Mas serena solo lo observaba llevarla a la habitación, entrando al baño donde la sentó a la orilla de la tina, le quito los zapatos y dejo caer agua, lavando los pies de ella.

Serena volvió a la realidad cuando sintió lo helado del agua corre por sus pies, era como si por un momento hubiera dejado su cuerpo, después de un rato se sintió mejor, para ser sincera el ardo había desaparecido justo en el momento en que Darién la cargo.

Por Dios eso no estaba bien, aun estaba en los brazos de Darién, y ella aun estaba rodeando el cuello con sus brazos, volteo a verlo, su perfil era perfecto. El la miro, dejándolo ver su rostro por completo-"o, no, sus labios casi rozan los míos"-se sonrojo y tembló ligeramente, no podía despegar sus ojos de los labios rojos y gruesos de el.

A el le sucedió lo mismo, al voltearla a ver, y encontrarse con esos ojos azul claro que lo miraban con una gran dulzura y baja sus vista hasta los labios, finos, delgado y rojos como una rosa, sintió que temblaba y confirmo su cercanía, solo tenia que acercarse mas y eso seria todo.

No tuvieron conciencia en que momento comenzó el beso, si no hasta que sus lenguas se encontraban jugando una contra la otra, haciendo una danza desenfrenada. La falta de aire se hizo presente, por lo cual se separaron.

Al separarse, Darién acaricio la mejilla de serena, ella mantenía los ojos cerrados, era muy dulce y calido ese gesto. Abrió sus ojos y lo encontró mirándola con deseo, su mirada ahora era negra de puro deseo, le falto el aire por un momento, la excitación se hizo presente en ella. El deseo de el por ella se notaba, su erección chocaba con su cadera, la respiración de ambos era acelerada.

Olvidándose de que si aquello estaba bien o mal, el se apodero de sus labios, a lo cual ella no se los negó, paso cuando la lengua de Darién volvió a jugar con la suya, sintió que era cargada nuevamente y que la acostaba en algo suave y cómodo, cuando el dejo sus labios, se apodero de cuello, pudo ver que se encontraba en la recamara y acostada en la cama.

Los besos y su suave respirar por su oreja eran capas de derretir hasta un glaciar pensó ella.

-"¿Por qué disfruto sus caricias?, ¿Por qué las acepto sin protestar?, por favor no te detengas, nunca tuve esta sensación, DIOS… me muero, no quiero que pare, quiero mas"-dejo de pensar y hacerse tantas preguntas, al momento en que Darién mordía suavemente su pezón, era una mordida exquisitamente dulce, provocando en ella que se acercara mas a el, sus manos exploraron su cabello, Darién la acariciaba con suma dulzura, mezclada con deseo, pasión y amor.

-"Amor, un momento, estoy sintiendo amor por el, no puede ser cierto ¿o, si?"-pensó mientras Darién jugaba con su ombligo-"por DIOS que me derrito"- Darién… Umm…

No podía negarse a ella misma acaba de descubrir que amaba a Darién-"no creo que el me ame, talvez solo me desea, pero nada de amor"-OH, Darién-dijo al sentir la boca de el, sobre su sexo-"¿en que momento me quito la ropa"-Darién…-"no me importa si el no me ama, haré lo posible para que me ame"-se dijo a si misma en el momento en que una lengua la exploraba en lo mas escondido de su sexo.

Darién no podía creer que ella iba a ser suya, se estaba entregando a el sin ninguna condición o negación, era muy hermosa, tenerla así para el. Era como arcilla en sus manos, el la despojo sin complicaciones de su ropa, el sabor de su piel, era delicioso no podía dejar de probarla, la verdad le iba a ser imposible dejarla de probrarla, no iba a poder vivir sin ella después de hoy.

-"no cabe duda la amo, me enamore de serena, desde que la vi que me tenia en sus piernas"-suspiro absorbiendo su aroma-"no creo que me ame, pero haré todo lo posible para que así sea, algún sentimiento tiene hacia ami, si se entrega a mi, será mía para siempre"

Tenerla tan entregada a el, era una locura, por DIOS era muy difícil contenerse para no volverse loco, todo era una odisea, deseaba tenerla por completo, pero debía ser cauto, no quería asustarla y que todo terminara antes de haber empezado, debía tratarla como si fuera la primera vez, y así seria, la primera vez de los dos juntos ya habría tiempo para dejar salir la pasión por completo después.

La tenia como la diosa Venus, completamente desnuda frente a el, su forma de sentir lo dejaba mareado, era como si hubiera sido hecha para el, la forma de corresponder era de otro mundo.

Sus manos viajaba por todo su cuerpo, se apropiaron de sus senos, pequeños y redondos ajustable a su manos, lo que le encanto, jugo con ellos, los saboreo como deseo, disfruto el placer que le brindaba a su amada. Saboreo nuevamente sus labios, haciendo que ella saboreara su propio néctar.

Serena probo su propio sabor de los labios de Darién, quien estaba comiéndose su boca como un naufrago se ra a una balsa, el se acomodo en medio de sus piernas haciendo que ella se percatara de su erección chocando con su intimidad. Darién la vio a los ojos mientras se acomodaba y rozaba la entrada de su sexo.

-serena-la llamo dulcemente-¿puedo continuar?-pidió y espero a que ella no se arrepintiera

-si-logro decir en medio de tantas emociones-"¿le digo o no?"-medio pensó

Darién entro despacio y se detuvo a medio camino, serena se relajo por completo, a lo cual el aprovecho a salir casi por completo y se dejo ir de un solo, entrando a lo mas profundo de ella. Serena abrió sus ojos como plato y de su boca salio un quejido de dolor haciendo que su boca formara una o, lo cual lo hizo quedar estático y sorprendido a Darién por unos segundos.

-¿Te encuentras bien?-pregunto angustiado al saber lo que había sucedido, se encontraba muy feliz

Serena solo movió su cabeza en afirmación pero no emitió algún otro sonido ni abrió sus ojos, tenia vergüenza, no quería verlo, tuvo que haberle dicho antes que sucedieran todo, pero no quería detenerse, deseaba entregarse a el, solo esperaba que el no pensara mal de ella. Podía sentir como su cuerpo trataba de memorizar lo que estaba sucediendo, sabia que el la miraba, se relajo un poco cuando el empezó a moverse despacio, creando un ritmo deliciosamente contagioso.

En pocos minutos serena empezó a seguirle el ritmo a Darién, quien disfruto y gozo verla a si de esa forma por el. Y unos segundo serena alcanzo su orgasmo, fue silencioso ya que se mordió el labio inferior, pero su cuerpo la traiciono, Darién la sintió tensarse por completo y como toda ella lo envolvía por completo, su respiración se acelero, sus mejillas se volvieron rojas.

Serena pudo ver varios puntos de colores distintos, justo en el momento en que Darién dejaba saber que el también estaba teniendo su orgasmo, pudo escucharlo por su oído, cuando dejo escapar un quejido ronco.

Desde el se relajo, y se acodo a la par de ella, la atrajo hacia el, dejándola completamente pegada a sus costillas. Serena mas relajada se puso a hacer dibujos en el pecho de el con sus manos, lo cual Darién disfruto, así se quedaron dormidos.

Ya eran casi las tres de la tarde cuando Darién se despertó primero, y encontró a serena aun dormida abrazada a el, sonrío dulcemente recordando todo lo que había sucedido.

-"por suerte use preservativo anoche"-suspiro tranquilamente-"ya me imaginaba que tendría que cuidarnos por los dos"-le aparto un mecho rebelde de la cara a ella-"aun no es tiempo que me des un hijo ángel, deseo que termines tus estudios y luego Dios dirá"-sonrío cuando acaricio la cadera de ella.

Serena comenzó a despertar a sentir como las manos de Darién la acariciaban. Abrió un ojo para verlo, el le sonrío tiernamente.

-hola dormilona

-hola-dijo suavemente ella

-¿Cómo te encuentras?-pregunto el preocupado que no hubiera sido suave con ella

-bien-se sonrojo hasta los pies, sabiendo a lo que el se refería.

-que bueno-le acaricio la mejilla, mientras la miraba a los ojos-gracias mi ángel, gracias por regalarme tu tesoro

-Darién…-completamente roja-yo… quise decirte, pero… pero me dio vergüenza

-¡vergüenza!, ¿Por qué?-hizo que lo viera ya que ella miraba hacia abajo-si ha sido lo mas bello

-¿de veras?-pregunto ilusionada

-si-dijo el sonriente

-Darién…-lo miro seria-yo… yo no quiero… que pienses mal de lo que… sucedió

-serena

-no Darién yo… quiero que sepas que deseaba estar contigo-sonrío con dulzura-pero no quiero que esto te haga sentir obligado a algo conmigo

Darién sonrío, no cabía duda el tenia razón, serena era especial y no la iba a dejar irse así por así, era de el y seguiría siendo así.

-serena, no mejor dicho mi serena-le tomo la mano-lo que paso anoche fue y será lo mas bello de mi vida, aunque tu no hubieras sido virgen-al decir esto serena se volvió roja-lo nuestro-apretó su mano-tiene futuro y lo estoy esperando desde hace tiempo, aunque hemos hecho las cosas un poco al revés, quiero preguntarte algo-la miro-¿quieres ser mi novia?

Serena al escucharle esa pregunta sonrío ampliamente, se sentó en la cama, tapándose con la sabana, para que no la viera desnuda-si, si quiero-contesto

Darién estaba feliz con su respuesta-serena mía-se sentó el también dejando expuesto todo su pecho, haciendo que serena se sonrojara y se excitara verlo-ahora quiero hacerte otra pregunta, pero no es momento aun-la miro como ella se desorientaba con todo lo que el le decía-te parece si nos levantamos, bañamos-sonrío con malicia-y vamos a cenar

-¿cenar?-pregunto buscando su reloj y viendo que eran las tres de la tarde, se avergonzó-eh… creo que si va siendo hora de cenar y tengo algo de hambre

-vamos-dijo parándose de la cama dejando al descubierto su desnudes, serena se volvió roja por completo y su cuerpo reacciono al verlo de esa forma, Darién volteo a verla-creo que por el momento te dejo ballarte sola, aunque la siguiente vez yo te acompañare-le guiño un ojo

-¿la siguiente vez?-pregunto al aire

-si mi angelito, abra siguiente, y siguientes-le sonrío-pero ahora yo me baño primero porque tengo que hacer algunas cosas-se sentó otra vez en la cama y la beso para luego entrar en el baño

Lo vio entrar en el baño, y decidió levantarse agradeció inconscientemente que no estuviera allí, por que le hubiera sido difícil ocultar su cara de malestar, al levantarse, le dolía todo, pero estaba feliz.

-"somos novios, será que quiere-suspiro-eso espero"-se puso una bata

Mientras tanto en el baño, Darién estaba bañándose de lo más feliz.

-"ahora debo de dar el siguiente paso"-dejo que el agua cayera en su cabeza-"es mejor que lo haga hoy mismo"

Salio de la ducha, se cubrió con una toalla, antes de salir para la habitación donde estaba serena, al salir del baño vio que la puerta estaba abierta, de seguro ella estaba en la cocina, se cambio rápido, hizo una llamada, para luego salir a la cocina en busca de ella.

-ya esta solo el baño-dijo al momento en que ella bajaba su taza de café

-ya voy

-serena-la llamo a lo cual ella lo miro-vamos a cenar al restaurante de la vez pasada

-bueno

-voy a ir a mi casa a cambiarme y hacer una diligencia que tengo pendiente-la miro que lo observaba algo triste-pero te veo en una hora para que cenemos, yo voy a venir por ti, mi amor-Al escuchar esa palabra le acelero el corazón, le sonrío y acepto con la cabeza-entonces te dejo para que te arregles y a si termino todo rápido-dijo para luego darle un beso en los labios aunque fue corto a la vez fue fuego.

Darién se fue dejándola a ella tomándose su café todavía, tenia que correr para hacer todo lo que tenia que hacer. Mientras tanto serena se baño tranquilamente, pero al momento que pasaba por el bote de basura del baño algo le llamo la atencion.

-"que es esto"-pensó al momento que lo miraba mejor-"un preservativo, por DIOS, no me acordaba que había que cuidarnos"-suspiro aliviada-"pero el si, creo que tendré que hablar con el sobre que método utilizaremos, para las siguientes veces"-se acaloro en pensar todo eso.

Termino de arreglarse, pero esta vez busco algo sensual y recatado a la vez. Se encontraba feliz, era una novia arreglándose para su enamorado. Se encontraba ya lista y sentada en el sofá de la sala esperando que Darién tocara la puerta.

Ring… ring…-sonó un teléfono, era el de ella lo busco rápidamente pensado que era Darién quien le llamaba, pero no era a si, era otra persona

-hola-contesto

-¿Cómo estas?

-bien, bueno mejor dicho muy bien-dijo sonriente recordando que tenia novio

-a y eso amiga

-pues, ¿Cómo te lo digo rei?

-solo dilo mujer-dijo impaciente

-veras… tengo novio

-¿Qué?-grito emocionada-no me digas que es Darién

-si, a si es

-que bueno amiga-dijo contenta-cuéntame todo

-bueno… veras

TOC… TOC… TOC…

Justo en el momento en que serena le iba a contar a rei lo sucedido tocaron la puerta.

-espera que toca la puerta voy a ver quien es-le dijo mientras se encaminaba ha abrir la puerta, miro por el visor y era Darién-es el-le dijo mientras habría-hola-dijo sonriente

-hola princesa-dijo feliz de verla, pero notando que estaba hablando con alguien-¿estas ocupada?

-es rei-dijo mientras cerraba la puerta-Darién acaba de llegar rei-le dijo a su amiga mientras se sentaba en el sillón donde había estado antes de que el llegara-te cuento todo mañana, te llamo o vienes

-yo llego, a las tres de la tarde, te veo amiga-dijo desde el otro lado del teléfono

-bien, entonces mañana te espero, salud-y colgó

-¿le cuentas todo?-pregunto levantando una ceja

Serena sonrío ante tal gesto, le encantaba ese hombre no había duda de ello, y estaba gozando conociéndolo en todas sus facetas.

-si quiere, que le cuente, ¿Cómo es que eres mi novio?

-a si-dijo mientras la hacia levantarse del sillón y la tomaba por la cintura, haciendo que a ella se le escapara un risita contagiosa para el-que tu amiga ya sabe que somos novio-le dio un beso muy leve en los labios-y quiere todo los detalles-dijo para luego comenzar a besar el cuello de ella, haciendo que las piernas de serena empezaran a fallar y que de su boca saliera un leve suspiro-pues que curiosa es-dijo de improvisto viéndola a los ojos, haciendo que serena se carcajeara de lo dicho.

-si un poco-dijo después de recuperarse-pero desea que todo este bien, y sobre todo, que seamos felices

-bueno si es así, todo esta bien, por mi

-que bien-dijo-y se puede saber a donde vamos

-al restaurante de la vez pasada, princesa

Salieron del departamento de serena y se dirigieron al restaurante, donde la pasaron muy bien la ultima vez que cenaron solos juntos. Todo estaba muy bien, hasta que estaba a punto de irse que Darién comenzó a comportarse raro, no era que serena lo conociera bien pero se notaba que algo estaba sucediendo.

-serena-le llamo-quiero hacerte una pregunta-dijo algo tenso

-si-dijo algo nerviosa verlo de esa forma-dime

-eres la mujer mas bella que he conocido en todos los sentidos-dijo tomándole las manos-y quisiera saber si, soy un buen hombre para ti

-Darién-lo miro a los ojos-eres un gran hombre-apretó sus manos-y por supuesto que eres un buen hombre para mi, ¿a que viene esa pregunta?-quiso saber que le sucedía

-serena-beso sus manos-mi serena-sonrío dulcemente-¿quiero saber, si aceptas ser mi esposa?-le dijo para soltarle las manos y mientras ella estaba callada y sorprendida, el aprovecho para sacar de su bolsillo un cajita pequeña negra, la abrió y mostró una sortija de una sola piedra.

Serena no podía creer lo que estaba escuchando, eso era muy repentino, no era que la idea no le emocionara y que amara a ese hombre enfrente de ella, pero necesitaba saber porque lo hacia el, no quería que le se sintiera ombligado, como le había dicho antes, y sobre todo quería amor hacia ella. Hace poco el estaba a punto de pedirle matrimonio a otra mujer, y ahora era ella, quien recibía esa propuesta, ver la sortija no ayudo mucho, era bella la piedra, se veía muy delicada, era de un color casi rosado, era muy tenue, pero quien sabe si era la misma sortija que le habría comprado a la otra mujer.

-Darién…

-yo se que te ha tomado de sorpresa mi propuesta-le tomo una mano-pero quiero que sepas que lo hago muy consiste en todo los sentido-saco la sortija de su caja y se la coloco en el dedo anular de la mano que sostenía-quiero y deseo que seas mi esposa

-yo… yo…

-si es que aun no sientes nada por mi-le sonrío-te prometo que haré todo lo posible para que si quiera me llegues a querer

-Darién- lo miro a los ojos seria-no puedes hacer que yo te quiera-estas palabras lastimaron a Darién, quien esperaba poder hacer que ella lo quisiera sin quiera, sabia que la situación se pondría difícil pero no imagino que de esta manera, estaba desconsolado, serena noto que los ojos de Darién perdieron brillo-porque…yo

-no te disculpe serena-dijo tratando se zafarse de la mono de ella, pero serena no se lo permitió, se la apretó mas

-yo no quiero discúlpame, escúchame sin decir nada, si-lo miro y el solo acepto con la cabeza-yo no te puedo querer, es porque… te amo-le sonrío con los ojos llenos de amor

-de veras…-la miro llenándose de dicha-¿eso es verdad?

-si, Darién pero… pero ahora yo te quiero hacer una pregunta a ti, y quiero la verdad, no importa si duele o no

-si, pregunta, te responderé con la verdad

-Darién-lo miro-me ha sorprendido tu propuesta de matrimonio, que aun no he contestado y a ti el hecho que me haga enamorado de ti-suspiro-¿Por qué, quieres casarte conmigo?, no mejor dicho ¿Qué sientes por mi, Darién?-lo miro como si la respuesta de el dependiera la felicidad de los dos, y a si era, porque de lo que el, le digiera ella tomaría una decisión, para el futuro de ambos.

Darién la miro, si que era bella esa mujer, y ahora le pedía saber sus verdaderos sentimientos, era justo, ella ya lo había hecho con el. Había llegado el momento de decirle la verdad.

-serena-le acaricio la mejilla-sabes que desde que te conocí te considere un ángel, mi ángel, el día que nos conocimos me enamore de ti-la miro sorprenderse-ya se lo que estarás pensado, que hace poco tiempo le iba a proponer matrimonio a otra-beso sus manos-gracias a DIOS no lo hice, hubiera sido un gran error y hasta que te conocí lo supe, no la amaba ni la quería era mas una costumbre-suspiro-ahora que sabes lo que siento por ti, ¿te casas conmigo?-la miro esperando una respuesta

-tengo una pregunta más, antes de darte mi respuesta

-dime

-la sortija-miro su mano donde se encontraba-¿acaso es la misma que le ibas a dar a ella?-lo miro esperando su respuesta

-no-la miro serio-no, es la misma-tomo la mano donde había colocado la sortija-por que yo no le compre una, yo solo se lo iba a proponérselo

-¿de veras?-pregunta ilusionada

-si, a si es-beso su mano-esta la compre especialmente para ti, cuando la vi supe que era la apropiada para estar en tu mano, mi querida serena, ¿entonces que me dices?

-si-sonrío-si acepto ser tu esposa

-que bueno, pensé que me tendrías toda la noche esperando tu respuesta-dijo para luego ponerse a reír

-malo-puso cara de niña regañada, haciendo que el se rehiriera mas-pero ahora tendré que contarle mas cosa a rei mañana

-ni modo, tendrás un interrogatorio toda la tarde

-hay no-dice poniendo cara de aterrada

Se marcharon un rato después para el departamento de serena, donde la pasión volvió a hacerse presente entre ellos, y el amor floreció con todo su apogeo.

Hola, espero que les haga gustado este capitulo, vamos a ver que sucede entre ellos, y el pasado, y veras a donde nos lleva el futuro.