Disclaimer: KHR no me pertenece (eso seguro ya lo saben xD) sino que es obra de Akira Amano-san. Yo solo escribo esto sin fines de lucro y con la intención de entretener un rato (y no aburrir a nadie xP). Lo único mio (?) sera la historia y los futuros OC que aparecerán conforme avance la historia. (Obvio Shito es mio *w* cof... cof.. tambien Megumi xD y se que amaran a Denev :D)

Notas Autora: Wao, definitivamente, me estoy superando a mi misma (?) xD ¿Quien creen que llego de nuevo y no tuvo que pasar un mes? Pos yo xD Si, hoy les traigo el siguiente capitulo para quienes tenian dudas de que es lo que pasaria en el Festival de Midori. Habra unos cambio y giros a la historia. Espero que les guste como va la historia y que me sigan apoyando con más ideas.

Tengo una noticia, el siguiente capitulo sera el penultimo de esta historia, y despues llegaremos al gran final. Si, muchos me diran que como se me ocurre si hay una gran cantidad de cosas que no se han aclarado, ademas de que algunos personajes no han aparecido y falta mucho más, pero... no se preocupen, que segun lea los comentarios de estos ultimos capitulos tomare una desicion de la cual ustedes son participes :D Esperenla con ansias (claro si es que les gusta como va esto xD)

Sin más los dejo con la lectura, nos leemos abajo :D

Capitulo Dedicado a: Mary-animeangel (gracias por tu idea, que tu sabrás muy bien donde esta en este capitulo ;D)

Fic dedicado a: Saya Christopher, quien es la primer persona que me ha animado a escribir una historia de varios capítulos.

Advertencia: Habra momentos en que los personajes sufrirán un poco de OOC (Out of Character), tratare de reducirlos al mínimo, pues no me gusta salirme de las personalidades xD Ademas, como se podran dar cuenta hay personajes que salen menos que otros, pero no se preocupen todos tendran su momento :D Los que menos aparecen son los chamacos xD

Aclaraciones: -"Cursiva"- Pensamientos, Recuerdos, Flashback, etc.

Cursiva subrayado- Frases en italiano *no se fíen Xd, quizás no este escrito correctamente, pues mi "perfecto" italiano xD lo hice con un traductor en linea :P*

(Palabras entre paréntesis)- Traducción del Italiano.

Resumen del cap. anterior: El evento decisivo del festival dio comienzo brindándole la oportunidad a los chicos de confesar sus sentimientos. Aunque no contaban con los cambios que podría haber en los sentimientos de Haru. Tachibana decide crear ambiente entre Haru y Shito, pero entonces comienza la carrera por encontrarla antes que los otros.


L'inverno diventa primavera

Capítulo IX: Tú, yo y él. Parte 1


Namimori.

Meses atrás…

El bullicio en la casa de los Sawada había comenzado desde muy temprano. Con un inquieto Lambo que corría de un lugar a otro y un Tsuna con los pelos de punta, pues con tanto ruido no lograba concentrarse en la asignatura que se supone debía estudiar para preparar una presentación en clase.

No había pasado mucho tiempo desde que habían regresado de su viaje en el futuro, pues incluso Tsuna aun podía recordar vívidamente los momentos de angustia que pasaron para descubrir todo el plan trazado por su yo del futuro, Hibari e Irie Shoichi. Aquella lucha contra Byakuran no fue sencilla, pero gracias a sus amigos había logrado salir victorioso, y lo mejor, todos habían regresado a salvo.

-El gran Lambo-san quiere comer fresas- se quejo el pequeño bovino luego de que se cansara de estar jugando alrededor del castaño sin obtener una respuesta de su parte.

-Ahora no Lambo, tengo que estudiar- el chico dio vuelta a la página de su libro, sin embargo los gritos que el chiquillo empezó a proliferar por todo el cuarto hacían aun más imposible su concentración.

-Tsuna es un mentiroso y un tacaño- lloriqueo con un par de lágrimas- habías prometido que llevarías a Lambo-san al parque de atracciones.

Fue entonces cuando Tsuna lo recordó. Lo que el pequeño decía era cierto, pues en aquella ocasión él había prometido que cuando todo estuviera resuelto y hubieran regresado a salvo a casa tendrían un día de diversión.

El castaño observo el reloj y después miro fugazmente su libro. Lo cierto era que el día era agradable y aun era temprano, por lo que probablemente no tendría nada de malo salir y dar una vuelta. Además Reborn no se encontraba alrededor, y aun cuando decidiera quedarse en casa seguramente el pequeño niño no tardaría en armar más escándalo por toda la casa.

-¿Quieres que vayamos ahora?- le pregunto con ternura haciendo que el bovino se emocionara- También comprare tus fresas- sonrió gentilmente.

No fue necesario que le insistiera, pues el niño inmediatamente brinco a su hombro y acepto que ambos partieran en ese mismo instante.

Pero el niño no había sido la única persona a quien había prometido aquello, ese mismo día Haru había pedido lo mismo que Lambo y aunque en un principio había reído por lo infantil de la petición de la castaña, era lo mínimo que le debía por haber hecho tanto por ellos en aquella solitaria base secreta de los Vongola.

-Llamaremos a Haru para que vaya con nosotros- le dijo al bovino mientras tomaba el teléfono y marcaba el número de la chica. Ella con su habitual animosidad acepto indicándole que ella los alcanzaría en aquel lugar.

Justo como habían acordado, en la entrada del parque ellos esperaban por la castaña, mientras Lambo parecía inquieto por querer entrar pronto. No paso mucho tiempo antes de que Haru apareciera y los tres decidieran entrar.

Era extraño, básicamente era la primera vez que Tsuna y Haru saldrían juntos sin nadie más, pues Lambo simplemente se concentraba en subir a los juegos que le apetecían y llegar a los puestos de comida de todo el lugar, ignorando lo que hacían sus acompañantes. La de ojos chocolate, igual de animosa que el pequeño, señalaba unas cuantas atracciones mientras tomaba del brazo a Tsuna y lo hacía caminar a lo largo del parque sin perder de vista al bovino.

-Tsuna-san subamos a ese- señalo con una sonrisa mientras el chico sudaba frío al ver que se refería a una montaña rusa. Si era sincero, él no era demasiado bueno para soportar ese tipo de juegos. Pero contagiado con su entusiasmo no pudo evitar subir con ella, aunque una vez abajo estaba totalmente arrepentido sintiendo aquel malestar que casi le provoca nauseas.

-¿Quieres descansar un poco Tsuna-san?- luego de un rato de juegos, el chico cayo rendido en una pequeña banca frente a un puesto de helados. Haru, que aun gozaba de energía, se ofreció para ir a comprar un par de helados. Ambos decidieron caminar un poco alrededor mientras Lambo estaba entretenido en una especie de juego de mesa para niños de su edad.

-Mmm… este sabor es delicioso~desu- exclamo degustando su helado frente a un contento castaño- Prueba un poco Tsuna-san- ella lo estiro frente a él. Tsuna con un poco de vergüenza rasco su alborotado cabello y lo probo con tímidez mientras Haru ensanchaba su sonrisa.

-¿Estas divirtiéndote Haru?- preguntó cuando observó a la chica frente a unas figuras de cristal que vendían en una pequeña tienda dentro del parque.

-Sí, Haru se divierte mucho- sonrió satisfecha- Muchas gracias Tsuna-san. Nunca imagine que Tsuna-san cumpliera su promesa de traer a Haru al parque.

-L-lo estuve recordando, no lo dije solamente para que me perdonaran por lo de aquella vez- rasco su mejilla avergonzado- Pero no había tenido tiempo de cumplir mi promesa hasta hoy.

-No tienes que disculparte Tsuna-san. Haru entiende muy bien, aunque no lo hubieras cumplido, me siento contenta porque Tsuna-san fue capaz de traernos de vuelta sanos y salvos, el hecho de que nos protegieras fue suficiente~desu- la chica tomo las manos del castaño haciéndolo sonrojar.

En ese instante, Tsuna se sintió feliz. Estaba agradecido de poder ver a sus amigos sonreír y bromear como siempre lo hacían. Había sido suficiente con ver llorar una sola vez a Haru, para desear que eso no volviera a ocurrir. No sabía cuántas veces había ocurrido mientras estaban en la base Vongola, pero estaba dispuesto a no hacerla sufrir nuevamente, porque ella era una de las pocas personas que le proporcionaban alegría a sus días.

-¡Mira Tsuna-san!- la pelicastaña señalo un pequeño cubículo donde varias personas entraban para tomarse fotos- Tomémonos una- y tan pronto como lo dijo, jalo nuevamente al chico hacia dentro.

Después de obtener cada uno sus pequeñas fotos, ambos continuaran su caminata por un tiempo más, mientras buscaban al pequeño bovino que de pronto había desaparecido, hallándolo en un juego de pesca de peces.

Parecía muy concentrado en atrapar aquellos pececillos, así que de momento decidieron no interrumpirlo. Sin embargo unos cuantos pasos alejados de ahí, un grupito de niños parecían discutir acerca de algún tema, mientras uno de ellos se encontraba en medio y parecía sollozar ante los aparentes maltratos que le hacían.

-¿No vas a decir nada?- uno de ellos empujo al pequeño que sollozaba.

-Hiro, eres tonto y un miedoso- se burlo otro más.

Mientras los observaban, Tsuna no pudo evitar que su ceño se frunciera. ¿Cómo era posible que desde pequeños se comportaran de esa manera?

Pero Haru se le adelanto, pues cuando menos se percató, ella ya se encontraba en medio de los niños.

-Burlarse de los demás no es bueno~desu- declaró ante la mirada indiferente de los pequeños vándalos.

-¿Y tú quien eres? No te metas en esto, estamos hablando con Hiro- refunfuño uno de ellos.

-¡Hahi! Esos no son modales para un niño~desu, y menos cuando se dirije a una dama

-Querrás decir una anciana- rió uno de los más valientes.

-Pues esta anciana también puede pegarte~desu- dijo mientras empujaba con un dedo la frente del chico.

-H-haru…- susurró Tsuna tratando de que se detuviera.

-Bueno, de todas formas a los niños que molestan a otros les nacen gusanos en el estomago, por cada vez que se burlan de alguien el gusano va creciendo y creciendo hasta que es imposible mantenerlos dentro y terminan por explotar sus estómagos. Mira el tuyo ya está inflado- señalo a uno de ellos que era el más gordito de ellos.

Los niños se miraron entre sí un poco asustados.

-E-eso no es cierto.

-Pueden comprobarlo~desu, pero no será nada bonito- se burlo en tono macabro haciendo que los niños se asustaran.

No tardaron mucho en irse, dejando solo el pequeño niño que molestaban.

-No llores Hiro-chan, ¿verdad?- preguntó acariciando la cabeza del niño mientras este asentía- No debes dejar que te molesten, siempre hay personas que lo hacen por envidia- exclamó mientras el niño trataba de sonreír para no llorar más- ¿Lo ves? Tienes una sonrisa muy bonita Hiro-chan. ¿Sabes? Haru tiene un amigo que por más que lo molestaban cuando era niño, nunca lloro. ¿Quieres saber cuál es el truco?- preguntó cargando al pequeño mientras este contestaba con un sí- Bueno pues tienes que imaginar que eres un Namahage enorme, y como eres fuerte como uno de ellos, no puedes llorar.

El niño sonrió ante lo dicho por la chica, y entonces ella saco de entre sus cosas una máscara de dicho personaje.

-¿Verdad que los Namahage son geniales?- preguntó mientras se sobreponía la máscara haciendo reír al chiquillo- Te regalo esto- se la entrego- y ya sabes que hacer la próxima vez.

El niño tomó la máscara y se la puso, dio un pequeño beso en la mejilla de la castaña y se marchó corriendo.

-"Me pregunto si Shi-chan estará bien"- pensó para sus adentros la chica mientras veía al pequeño Hiro irse. Así era como había conocido a su querido, y era curioso que hubiera sucedido una escena parecida a la de aquel entonces- "Te extraño Shi-chan, pero espero que aunque no nos volvamos a ver, siempre estés bien~desu"

Ella simplemente vio al niño alejarse mientras una sonrisa se formo en su rostro y se despedía con la mano de él.

Tsuna la observó un par de segundos con ternura y sonrió. Ella siempre generaba ese tipo de calidez con todas las personas.

-Que linda es tu novia jovencito- una anciana que estaba ahí despertó de su ensoñación al castaño que miraba fijamente a Haru- Pareces contento con solo verla sonreír.

Tsuna de inmediato se sonrojo ante el comentario.

-S-se e-equivoca. N-no somos novios, pero…- el castaño volvió a mirar a la chica- sí que estoy contento de que ella sea feliz.

-Qué lástima, hacen una linda pareja- menciono la anciana- pero aun son jóvenes- finalizo marchándose de ahí.

De pronto el celular del Tsuna comenzó a sonar, haciéndolo reaccionar.

-¡Décimo! ¿Está bien?- la voz de Gokudera del otro lado de la línea sonaba un tanto exagerada- El idiota del beisbol y yo vinimos a visitarlo, pero su madre nos ha dicho que había salido. ¿Dónde está Décimo?

-No te preocupes Gokudera-kun, ya voy para allá- dijo tratando de tranquilizarlo.

-Lo estaremos esperando Décimo. Reborn-san dijo que haremos una comida y también vendrán el cabeza de césped y Sasagawa.

-Está bien. Nos vemos en un rato.

Tan pronto como colgó, Haru y Tsuna fueron con Lambo, y habiendo comprado un takoyaki para el bovino, se pusieron en marcha para regresar a casa de Tsuna todos juntos.

En la casa ya se encontraban no solo sus amigos, sino también Dino y sus subordinados, mientras su madre alegremente cocinaba y preparaba lo que a sus ojos parecía una fiesta.

-"Nunca me dijeron de una fiesta"- pensó con pesadez el castaño, aunque viniendo de su espartano tutor podía esperar cualquier cosa.

En medio de discusiones, platicas y risas, Tsuna decidió subir a su cuarto, pero antes de entrar escucho un par de voces.

-Menos mal que todo salió bien, kora- al parecer su tutor tenía una pequeña reunión con los demás arcobalenos, pues también logro escuchar las voces de Lal Mirch, Fong, Skull e incluso Verde.

-Pero fue demasiado peligroso- esa era la dura voz de Lal.

-No había otra opción- Reborn también se escuchaba serio.

-No nos malinterpretes, estamos agradecidos por todo los que hicieron- Fong con su habitual tranquilidad platicaba con ellos.

-¿Pero que hubiera sucedido si alguno no hubiera regresado?- Skull por primera vez no era reprendido ni por Coronello ni por Reborn- Alguno pudo haber muerto.

-Pero eso no sucedió. Además yo estaba ahí, es obvio que no hubiera permitido eso.

-Pero no siempre estarás con ellos Reborn- Verde por primera vez los interrumpió- Con ustedes hay chiquillos que ni siquiera se imaginan lo que conlleva el mundo de la mafia. Desde ahora siempre estarán en constante peligro.

Tsuna parpadeó. Verde tenía razón, si ya habían estado en peligro en otras ocasiones, nada les aseguraba que no lo volvieran a estar aunque hubieran regresado a salvo.

-Por lo menos aquellos que no están involucrados, deberían mantenerse alejados. De otra manera no veo posible la manera de que los mantengas a salvo.

Tsuna se dejo caer en el piso.

Nunca había pensado a fondo en el peligro que corrían, hasta ese momento habían librado batallas difíciles, pero solo cuando viajaron al futuro y se encontraron con Byakuran se dio cuenta que no solo su vida y la de sus guardianes estaba involucrada, también lo estaba la de Haru, Kyoko y otros allegados.

No podía evitar que su familia lo estuviera, después de todo tanto él como su padre pertenecían a Vongola, y lo mismo ocurría con la familia de sus demás guardianes. Todos ellos ya estaban dentro de ese mundo, sin embargo… personas como Haru no tenían porque sufrir aquel difícil destino. Mucho menos cuando no estaban relacionados de ninguna forma tan directa.

Con desanimo, Tsuna decidió no interrumpirlos y bajo de nuevo junto a sus amigos. Todos reían y comían con alegría.

Incluida Haru… que brillaba por su sonrisa y conversaba animadamente con Kyoko y Ryohei.

Tsuna salió al patio, ya estaba empezando a oscurecer.

-Una bebida para ti- escucho repentinamente la voz de la castaña que al parecer lo había seguido hasta fuera.

-No te hubieras molestado Haru- agradeció esforzándose por no lucir contristado.

-No me agradezcas Tsuna-san, después de todo esas son las tareas que la futura esposa de un jefe de la mafia debe desempeñar~desu- dijo con inocencia

-No juegues con eso Haru- de repente la voz de Tsuna sonó totalmente seria.

-Haru no está jugando. Haru lo dice muy en serio.

Ella lo miró sin bromear. Era cierto que la mayor parte de las veces lo decía en tono de broma, pero después de algún tiempo ella creía que era el tiempo conveniente para aclarar todo aquello con el chico.

-Ni siquiera puedes imaginar el tipo de vida que lleva la esposa de un mafioso- soltó con un poco de enojo.

-Haru puede hacerlo…H-haru…- la chica se detuvo unos segundos, ya había pensado suficiente como sería la primera vez que se sincerará ante Tsuna, y el momento había llegado- Haru jamás se arrepentiría. Mientras sea el hombre que quiera, puedo soportar cualquier cosa~desu

Tsuna apretó los puños. Ella de verdad no entendía a que peligro se enfrentaba.

-¡Haru está enamorada de Tsuna-san! No estoy bromeando, de verdad quiero que…

-No puedo- las palabras de Tsuna salieron de inmediato sin siquiera dejar terminar a la castaña.

Gokudera, que había salido para fumar un cigarrillo, se encontraba escondido detrás de un árbol. Estaba sorprendido ante aquella escena. Esa mujer no parecía bromear, y su jefe tampoco.

-Lo siento Haru. Y-yo… n-no, y-yo no puedo corresponder tus sentimientos- dijo sin rechistar ante una sorprendida Haru.

-T-Tsuna-san…

-Si permaneces junto a Vongola, no tendrás una vida feliz, no habrá nadie que pueda protegerte.

-Tsuna-san siempre ha protegido a Haru, Haru se siente segura. Siempre nos has protegido a mí y a Kyoko-chan… ella…

-Estoy enamorado de Kyoko- dijo con firmeza interrumpiéndola una vez más- puedo protegerla a ella porque la amo. Pero no puedo asegurarte lo mismo a ti.

Gokudera dejo caer su cigarro. Haru se quedo muda.

Ella lo sabía, presentía que los sentimientos de Tsuna por ella no eran los mismos que manifestaba por la pelimiel.

Tsuna se mordió el labio inferior, probablemente después de aquello Haru nunca querría volver a hablarle… pero si era una forma de alejarla para mantenerla a salvo, estaba dispuesto a tomar ese riesgo…

Namimori

Festival de Midori. Presente

Tsuna corría en medio de las personas que caminaban a lo largo de los pasillos. Estaba seguro de haber escuchado bien la hora en que Haru terminaría sus labores en el puesto de cosplay y trajes, sin embargo tan pronto como llego, ella no estaba.

La busco con la mirada, sin embargo al no verla decidió caminar por ahí.

-Kyoko-chan, Onii-san… ¿han visto a Haru? Ella no está en su puesto- pregunto cuándo se encontró con los hermanos Sasagawa en el café situado en uno de los salones.

-No la hemos visto- respondió la pelimiel. Tsuna, con un poco de prisa, no dio más explicaciones, y decidió seguir con su búsqueda. La tarde ya estaba cayendo y si oscurecía sería más difícil encontrarla entre tantas personas.

"No me di cuenta antes… Haru… yo…"

El tiempo seguía pasando y Tsuna comenzaba a desesperarse.

Tenía que encontrarla antes de que su oportunidad de remediar lo del pasado se esfumara de sus manos.


=...=


-¿Dónde se habrá metido esa mujer?- Gokudera también lucia fastidiado. Si no hubiera sido porque ella lo había invitado jamás habría acudido a semejante lugar lleno de personas molestas.

-¿Ara? Hayato…- la voz de su hermana hizo que se le revolviera el estomago, aunque por suerte llevaba una máscara que le cubría la mitad de la cara.

-¿Qué quieres?- bufó un poco molesto.

-Pareces cachorro perdido- se burlo ante la expresión de su pequeño hermano.

-Deja de molestar. ¿Has visto a la mujer estúpida?- pregunto sin reparos sorprendiendo un poco a la escorpión.

-Así que ya lo has aceptado- maliciosamente dijo aquellas palabras para enfadarlo-

-Dime si la has visto. Lo que haga con respecto a ella es mi problema.

Ella sonrió, su hermano nunca habría expresado de una mejor manera la decisión que estaba tomando.

-La vi en compañía de un chico cerca de aquellos salones- señalo ganando la atención del peliplata.

Sin siquiera despedirse, dirigió su paso hacía allá cuando observó a Tsuna cerca de ahí, al parecer también buscaba algo… o más bien a alguien…


=…=


No sabían cuanto tiempo exactamente habían pasado encerrados, pero tal y como Haru dijo, ni un alma había pasado cerca de ahí.

Y aunque la castaña había querido preguntarle algo al chico, pronto la conversación se había desviado conversando acerca de otros temas de igual interés entre ambos.

-Al menos Haru está aquí con Shi-chan, si estuviera sola seguramente estaría asustada~desu

-Definitivamente lo mejor es que estuviera contigo. Parece que Tachibana no piensa venir por nosotros.

-Creo que al final no fue tan malo~desu. Así Shi-chan no tiene que actuar en la obra- soltó con un respiro, aunque dándose cuenta de lo había dicho cubrió su boca con vergüenza- Q-quiero decir… q-que, b-bueno después de todo Shi-chan tampoco quería participar ¿verdad?

El ojirrojo sonrió. Claro que no deseaba actuar con otra persona que no fuera Haru. Solo si era ella entonces podría hacerlo.

-¿No tienes frio?- pregunto al ver a la castaña solo con su Kimono- Este lugar es muy fresco- dijo una vez que se saco la chaqueta y la coloco alrededor de la chica ganándose un sonrojo de parte de ella.

-Gracias Shi-chan. ¿Eh? ¿Y esto qué es?- Haru sintió como en uno de los bolsillos se encontraba algo, y sacándolo observó cómo era una horquilla de mujer.

-"Supongo que Tachibana no le dijo a las chicas de que se trataba esto"- pensó el chico- "Ahora entiendo que es alguien de cuidado"- rió

-¿E-es de alguien?- preguntó la castaña con un poco de duda.

-Solamente puede ser tuyo- dijo quitándoselo de la mano para después colocarlo con mucha delicadeza en el cabello de la chica. Lo cierto es que combinaba perfectamente bien con su atuendo de ese día- No podría dárselo a ninguna otra chica, solamente a ti- susurró con ternura- C-Claro si es que tu lo quieres…

-Es muy hermoso Shi-chan, claro que Haru lo quiere- expreso con alegría ganándose un sonrojo de parte del chico.

Al menos una parte había salido bien. La chica había aceptado su horquilla, aunque no sabía el significado de aquello, aun así estaba dispuesto a llevarla con él a aquella fogata.

-¿Vendrás conmigo a la fogata?- preguntó repentinamente Haru, pero después Shito entendió que no se estaba refiriendo al famoso "ritual" para parejas, sino a la fogata.

-Claro, ¿acaso pensabas dejarme botado?- bromeo avergonzando a la chica.

-C-claro que no~desu

Ambos rieron.

Pero Shito no había olvidado que Haru había querido preguntar algo cuando se quedaron encerrados.

-Haru, ¿qué querías preguntarme?- dijo repentinamente ganando la atención de ella.

La de ojos chocolate se sintió un poco nerviosa.

-Etto… y-yo… bueno…- ella ya no estaba tan segura de querer hacer la pregunta- quiero saber si…si… ¿Shi-chan conoció a alguien en Italia?

-Yo…- medito unos segundos antes de contestar- bueno, conocí muchas personas, algunas buenas y otras no tanto- contesto a la ligera. Esa no era la respuesta que Haru esperaba, pues en realidad ella se refería a alguna chica en especial.

Pero de repente Haru comenzó a reír. ¿Qué otra respuesta podía esperar de él? Sabía muy bien que Shito nunca había sido una persona que solía llevarse bien con todos, bueno por lo menos no durante aquel tiempo, no estaba segura que ahora fuera lo mismo.

-Al menos Haru espera que nadie haya hecho que me olvidaras~desu- contesto entre risas.

-Creo que lo correcto sería preguntar si alguna vez hubo un momento en el que no pensara en ti- contesto sorprendiendo un poco a la chica- Así como yo también espero que siempre me recordaras.

Y los nervios comenzaron a despertar de nuevo en la chica. Shito siempre tenía ese tipo de frases que la hacían sentir así.

El ojirrojo por su parte, no estaba menos nervioso que ella, por el contrario. Ni siquiera él entendía cómo era posible que ante los demás no negara lo mucho que quería a Haru, pero estando con ella las cosas cambiaban, no podía expresarse de la misma manera tan directa.

Pero estaba consciente que no podía dejar pasar demasiado tiempo para expresarle su sentir.

-Haru- la llamó repentinamente haciendo estremecer a la castaña- Tú… tú…

Aquella atmosfera silenciosa lo ponía más nervioso de lo acostumbrado.

Haru esperaba su pregunta, por lo que no dijo algo que pudiera interrumpirlo.

-Tú… ¿sigues e-ena… e-namora…?

-¡HARU!- de repente una voz conocida interrumpió lo que estaba a punto de preguntar el ojirrojo.

-¿Tsuna-san?- la castaña se puso de pie inmediatamente mientras se acercaba a la puerta que aun seguía bloqueada.

Efectivamente alguien que corría por el pasillo se acercaba hasta el lugar.

-¿Eres tú Tsuna-san? Estamos aquí- Haru golpeo la puerta para que Tsuna los escuchara.

Shito sin otra opción, se puso de pie acompañando a la chica.

Pronto escucharon como el chico parecía quitar aquello que bloqueaba la entrada, abriendo la puerta para dejarlos salir a ambos.

-Haru… ¿estás bien? ¿No te paso n…?- eso era lo que el castaño estaba a punto de preguntar, por lo menos hasta que posó su vista sobre el cabello de la castaña que lucía bellamente adornado con aquella horquilla.

Sí, ella ya llevaba una horquilla puesta.

-Décimo, ¿la encontró?- Gokudera que también venia corriendo detrás de él llego hasta ellos

-¿Sucede algo Tsuna-san?- Haru lucía confundida con la expresión de chico, pues no dejaba de mirar su cabello.

Gokudera se percato de la mirada de Tsuna y siguiendo sus ojos observó a la chica.

-¿Qué crees que haces mujer estúpida? Por lo menos deberías de ver en escena el vestuario que creaste- bufó girando la cabeza con molestia. A pesar de lo que miró, decidió no pensar en ello- Esas locas mujeres ya están representando la obra y tú sigues aquí, vamos- dijo tomándola de la muñeca y llevándosela con él fuera de ahí.

Tsuna y Shito quedaron en un silencio incómodo.

No necesitaban verse o hablar para entender un poco la situación que estaba desarrollándose. Ambos lo tenían claro, y no solo eso, Gokudera y al parecer Yamamoto también estaban involucrados.

Ahora solo quedaba el hecho de saber que era lo que sentía Haru en realidad.


=…=


-¿Has probado esto Denev?- la pelinegra parecía curiosa probando unos rollitos de huevo que vendían cerca de los palcos donde la obra se llevaba a cabo- ¡Es delicioso!

-Megumi-sama, creo que está comiendo demasiado- el de ojos zafiro veía como la chica comía uno tras otro sin parar- No está acostumbrada a esa comida.

-No pasa nada Denev, la comida japonesa es deliciosa, debes probar- dijo dándole uno en la boca para que lo comiera, y él no tuvo más opción que probarlo.

-Megumi-sama, con respecto a lo de Giglio Nero…- el chico opto por proseguir con lo que había llegado a investigar- uno de sus miembros se encuentra en Japón, me gustaría contactarlo. Hay dos personas relacionadas con ellos que pueden tener algún contacto con el objetivo que perseguimos.

-Recuerda que debes ser discreto. No sería bueno alertar al enemigo, eso podría provocar que aumente sus precauciones para que no sea descubierto.

-Me pondré en contacto con la Unidad Scuro, ellos también pueden moverse con lo miembros que hay en Italia. Quiero hacer esto lo más rápido posible.

-Estoy de acuerdo. No es necesario que nos acompañes por ahora Denev. Si quieres comenzar con esa tarea, puedes hacerlo.

-Me iré ahora, pero- el sereno chico la observo un par de segundos- por favor, tenga mucho cuidado. Si hay algo sospechoso, tiene que hablarme de inmediato.

-Denev, nunca cambiaras. Mientras Shito este bajo mi cuidado nada pasara- Megumi suspiró ante la preocupación del pelizafiro.

-Me preocupa usted

La chica sonrió ante el gesto serio de Denev. Era imposible aplacar la extrema preocupación del Guardián de la Niebla.

Después de ello el chico se marcho dejando solamente a Megumi, que decidió pasear sin rumbo. Probablemente Shito estaría ocupado tratando de lidear con Haru y los demás "rivales" que tenia.

Sin embargo para su sorpresa, cuando paso cerca de un campo de simulación de beisbol, encontró a Yamamoto que lanzaba un par de pelotas. Al parecer llevaba tiempo jugando, pues las gotas de sudor ya se asomaban en su frente.

-¿Qué estás haciendo?- la chica se coloco a sus espaldas, mientras seguía concentrado.

-Oh, Megumi ¿quieres jugar conmigo?- pregunto de forma alegre, a lo que la chica decidió acercarse dejando sus cosas para tomar un bate al igual que el moreno.

-Pensé que estarías con Haru y los demás.

-No. Después de separarnos decidí jugar un poco, y perdí de vista a los demás- se rascó la mejilla riendo con ingenuidad.

-¿Has hablado con Haru?- Megumi sentía que el moreno se estaba comportando un poco raro- Creí que ya habías hablado con ella sobre lo que sentías.

-Lo hice. Aunque…- Takeshi falló una de las bolas que salió disparada- supongo que no fui claro cuando lo dije.

-Takeshi- la pelinegra le pego con fuerza a la pelota que venía en su dirección- sabes que lo que me importa es que Shito sea quien gane el corazón de Haru, pero eso no significa que si ella hace una elección diferente deba de odiarlos por ello. Si de verdad estas interesado en ella, no tienes porque irte con rodeos, Haru es el tipo de chica ingenua que necesita saberlo de forma directa porque dándole pistas será imposible que lo capte, por lo menos no tan rápido como se esperaría.

-También pensé eso, sin embargo yo mismo me di cuenta que si ella no capto el sentido de mi mensaje significa que no ve como más que un amigo.

-Ese es un error porque estas asumiendo respuestas que aun no recibes.

-No es solo eso. Haru está preocupada de su relación con Shito, ese día pude darme cuenta. En el pasado ella siempre sonreía cuando estaba con Tsuna y repetía una y otra vez que sería su esposa, pero era una felicidad diferente a la que ahora muestra desde que se reencontró con tu hermano.

-Si lo dices desde esa perspectiva…- ella lanzo un suspiro- debo alegrarme por mi hermano. Significa que el tiempo que se alejo de ella no afecto su relación tanto como él piensa. Shito siente que no puede competir con los sentimientos que tuvo Haru por Tsunayoshi.

-Aun no comprendo eso- el beisbolista rió nuevamente con su acostumbrado tono animado- creo que me siento triste pero no tanto como esperaba- Megumi arqueo una ceja sin entender a que se refería- Me han rechazado sin ni siquiera haberme confesado, además es la primera persona de la puedo decir con seguridad que me ayudo a entender que significa que alguien te guste. Pero aun así no me siento afectado tan profundamente.

-Eso es porque eres sumamente despreocupado- le regaño la chica.

-Jajaja, puede ser que sea eso- el moreno termino aquella partida con un home run perfecto y sonriendo con normalidad, lo que tranquilizo a la chica. Definitivamente aquel hombre merecía su respeto.

-Ya que terminaste, quiero comer algo- Megumi recogió sus cosas, y Yamamoto la siguió- Takeshi quiero probar el ramen.

-Entonces comeremos eso, aunque te advierto que no hay comida que sea más deliciosa que la de mi viejo.

-Te doy toda la razón- ella sonrió, logrando recuperar el aura positiva en ambos.

De aquella forma, los dos siguieron juntos hasta el puesto de ramen que habían montado los estudiantes de tercer año y que gozaba de bastante popularidad, pues aunque ya estaba atardeciendo continuaba con muchos clientes.

Yamamoto le señalo una barra donde había dos lugares desocupados para poder sentarse y ordenar. Y tomándose su tiempo siguieron conversando hasta que sus órdenes fueron servidas.

-Desde hace un rato me he estado preguntando- Megumi soplo antes de comer su ramen, observando de reojo algo que sobresalía del bolsillo de Yamamoto- ¿Qué es eso? Desde que llegamos todo mundo trae eso, incluso Denev obtuvo uno pero ya que no estamos muy familiarizados con la cultura japonesa, no sabía qué hacer con él.

-¿Esto?- Takeshi sacó la horquilla poniéndola sobre la mesa- Es un accesorio para mujer. Lo utilizan en el cabello.

-Pero solamente lo tienen los hombres, eso es extraño.

-Me dijeron que es una actividad del Festival, aunque supongo que solo se lo explicaron a unos cuantos.

Megumi lo tomó, observándolo con curiosidad. Parecía recordar que su madre había llevado uno de esos en alguna ocasión, pues en la fotografía ella vestía de forma tradicional japonesa.

-¿Lo quieres?- Yamamoto preguntó haciendo que ella lo observara- de cualquier forma no tengo a quien dárselo.

-¿Estás seguro? No sé cómo se utiliza.

-Es sencillo- Takeshi se lo quito y con mucho cuidado tomó el largo cabello de la pelinegra y lo amarró en un chongo, colocando la horquilla para que ésta lo sujetara- Luce bien en ti.

-Gracias- ella sonrió

Era la primera vez en mucho tiempo que solía conversar tanto con alguien. Claro, eso se refería a una persona que no fuera parte de su familia. Y aun con algunos miembros de su propia familia no llevaba una relación tan cercana. Aunque su alianza aun no estuviera confirmada, Megumi sentía que Ryohei y Yamamoto podían ser sus amigos.

Después de terminar, ambos se pusieron en marcha nuevamente. Pronto seria el final del festival, y debían reunirse con todos para marcharse a casa juntos.

Megumi, entre tanta gente, tropezó con alguien justo cuando salían del lugar disculpándose inmediatamente.

-Tempo è passato, le luci sono ben Megumi (Ha pasado tiempo, luces bien Megumi)

Ella parpadeo confusa, no podía ser que reconociera tan bien aquella voz. De inmediato alzó la mirada, encontrándose con un hombre no mayor a unos 28 años, cabello negro, vestido extrañamente de civil. No lucia demacrado, pero sin duda no tenía la misma jovialidad que ella recordaba.

Parecía enfermo y sin energías, pero poseía la misma sonrisa arrogante de siempre.

-Che cosa stai facendo qui? (¿Qué estás haciendo aquí?)- la chica pregunto con molestia.

-Vedo che ancora non vengono fornite ulteriori informazioni su come mostrare rispetto per il tuo zio (Veo que aun no aprendes como mostrar respeto a tu tío)- a pesar de su apariencia, él seguía con una sonrisa de sorna.

-Non c'è nessuno qui che merita rispetto (Aquí no hay nadie que merezca respeto)

-Se è qualcuno a cui despojaste di tutti, è il meno che io meritano (Si es alguien a quien despojaste de todo, creo que es lo mínimo que merezco)

-Si dovrebbe invece ringrazio per che non si tolse la vita (Deberías agradecer el que no te despojara también de tu vida)- ella también sonrió, pero aunque Yamamoto no entendía lo que hablaban, no podía ser algo bueno y mucho menos amable.

-Aggressivo come al solito. Comportatevi che almeno si voleva (Agresiva como de costumbre. Te pareces a quien menos querías)- se burló

-Posso capire che sia strano per me. Quindi è meglio uscire prima non si è soddisfatti del risultato (Puedo mostrarte que tanto me parezco a él. Así que mejor márchate antes de que no te guste el resultado)

Megumi apretó su puño, Takeshi la observó. Ella parecía muy molesta con el encuentro suscitado con aquel hombre.

Con cuidado tomó su puño relajándola.

-¿Pasa algo Megumi?- se atrevió a preguntar interrumpiendo la guerra de miradas entre ambos. Ella negó.

-Marchémonos Takeshi.

-¿Te vas tan pronto?- sorpresivamente el hombre comenzó a hablar en japonés- ¿Acaso interrumpí su cita? Megumi no me digas que no le has contado la verdad sobre ti

Yamamoto miró confuso al hombre, la pelinegra lo vio con enojo, mientras él sonreía satisfecho.

-Vámonos Takeshi. Al parecer este hombre no está bien de la cabeza.

Ella jalo del brazo a Yamamoto y comenzó a caminar en dirección opuesta.

-Niño, no deberías confiar tanto en alguien que traiciona a su propia familia- soltó cuando ellos pasaron a su lado- Cuando menos lo esperes, se encargara de cortarte el cuello. ¿No es así Scarlatto Assassina? Y terminaras como yo, sin nada, peor que un mendigo.

Megumi no se detuvo, continuo con su caminata. No quería seguir escuchando aquellas estupideces. Mucho menos si salían de aquella sucia boca.

Takeshi no dijo nada, con el simple tacto de la chica, podía sentir como ella temblaba. No sabía si era de enojo, impotencia o miedo. Pero cualquier reacción que fuera era una que nunca imagino ver en ella.

Existía algo más que ella no le había dicho.

Pero probablemente aquel no era un buen momento para preguntarlo.


=…=


-Ne, ne Haru, el gran Lambo-san ya ha terminado de comer tres platos de takoyaki- una vez que Gokudera sacó a la castaña de aquel lugar, se encontraron con Bianchi, I-pin y el pequeño Fuuta cerca de la cancha al aire libre donde se llevaría a cabo la fogata.

El pequeño bovino de inmediato había brincando a sus brazos, presumiendo de su gran acto.

-Ahora quiero dulces- dijo con un puchero, haciendo chistar al guardián de la tormenta. Poco después se acercaron Shito y Tsuna que venían del mismo lugar de donde habían salido los otros.

-Vamos Lambo-chan, Haru se encargara de darte muchos dulces- sonrió haciendo que el niño saltara de la emoción.

-¡Que linda horquilla Haru!- de inmediato la escorpión se percato del decorativo en el cabello de la castaña- ¿Quién te lo dio?- preguntó dando un vistazo a los tres hombres que estaban tras de ella

¿Quién habría sido el valiente en confesarse?

-Ah, esto me lo dio Sh….

-Eso no importa mujer, a nadie le interesa saberlo- Gokudera la interrumpió.

Haru hizo un mohín enfadada, pero de inmediato se concentro en seguir consintiendo a Lambo.

-Parece que la fogata comenzara pronto- Bianchi también comía una bola de takoyaki.

-Y Haru ni siquiera ha visto como ha ido la obra de la Presidenta~desu- comento con desanimo, mientras seguía avanzando.

-Haru-nee, ha sido una obra muy trágica- Fuuta lucia triste.

-Creo que debieron considerar que había niños presentes- declaro la pelirosa recibiendo un asentimiento de parte la castaña.

-Yo también creí lo mismo, pero la Presidenta es muy insistente~desu

-¡Vamos! ¡Vamos! Todos aquellos que han asistido con su pareja, pueden acercarse. Pronto comenzara el ritual, tan pronto como se encienda la fogata. Así que vayan haciendo una fila- las encargadas parecían animadas y pronto una gran cantidad de chicas y chicos se posicionaron frente a ellas.

Shito miró a Haru, al mismo tiempo que Tsuna y Gokudera. Bianchi observó la indecisión de parte de ellos y rió por lo bajo. Quien quiera que le hubiera entregado aquella horquilla no había sido lo suficientemente valiente como para contarle el resto de lo que conllevaba aquella actividad.

-Haru, Lambo-san quiere ir aquel lugar brillante- dijo cuando uno de los integrantes del consejo estudiantil prendió la fogata.

-Está bien Lambo-chan. Vamos todos, ¿sí?- dijo tomando también a I-pin y Fuuta con ella.

-También quiero formarme en aquella fila- declaro el chiqueado bovino, pues al ver tantas personas pensó que seguramente les estaban dando algo delicioso.

-Etto… Haru no está segura de que se trata, pero podemos averiguarlo después- la pelicastaña le invito a que siguieran hacia la fogata, dejando a los otros detrás, pues ninguno de ellos quería avanzar.

Los tres desde lejos veían a la chica divertirse con los niños.

Al menos había sido un festival agradable, quizás no para ellos, pero sí para Haru.

-¿Llegamos a tiempo?- pronto se unieron Yamamoto y Megumi. Unos pasos más atrás, también estaban Ryohei y Kyoko.

Todos estaban reunidos en la gran fogata.

-¿Fue un buen festival?- Megumi se acercó hasta Shito, mientras un sonriente Yamamoto fue más valiente y junto a Haru también jugaba con los niños.

-Fue normal…- Shito observó a su hermana, quien parecía más tranquila, aunque eso no engaño a su hermano- ¿Paso algo? No te ves bien.

-Sucedió algo, pero…- ella lo medito- cuando lleguemos a casa te lo diré.

Shito examino la expresión de ella, no parecía algo de menor importancia. Sin embargo cuando vio la horquilla que ella llevaba, su ceño se frunció de inmediato.

-¿Quién te dio eso?- pregunto, haciendo que ella arqueara la ceja- ¿Tienes pensado ir con alguien a ese ritual?- dijo en tono molesto.

-No sé de qué estás hablando. Esto es un regalo, y tenía pensado decirte quien me lo dio, pero la forma en la que estas preguntando resulta desagradable.

Ella se quedo en silencio, Shito hizo lo mismo.

Sí, ese festival no había sido nada productivo para ninguno de ellos.

Lo único que restaba era ir a casa y esperar por un nuevo día menos intenso que ese.


=…=


Mientras Haru se peinaba, observó la horquilla que había en su tocador. Habían pasado un montón de cosas en el festival, y pasar su tiempo con Shito la tenia contenta. Ella seguía siendo importante para él.

Con una sonrisa, bajo a desayunar y tan pronto como termino se despidió de sus padres para partir a la escuela.

Sin embargo no imaginaba que alguien la esperaba de pie, en uno de los postes que había en la esquina.

-¿Gokudera-san?- preguntó con duda a medida que se iba acercando.

-Tardas demasiado mujer.

-¡Hahi! Pero si Haru no sabía que Gokudera-san vendría. ¿Tsuna-san y Yamamoto-san no vienen?

-Tonta, esto no es un paseo ni un picnic como para que asista el Décimo.

-¿Entonces necesitas algo~desu?

-Te acompañare a tu escuela.

-¡Hahi! Pero…

-¿Te vas a quedar ahí parada? No tengo tanto tiempo mujer…- el peliplata comenzó a avanzar, la chica se tardo un poco en reaccionar pero finalmente camino tras de él.

El camino no era muy largo, pero al ir en silencio extrañamente Haru sintió como si hubieran añadido más metros para llegar a Midori.

Tan pronto como llego, ella se despido en la entrada.

-Gracias Gokudera-san, nos vemos después~desu

-Haru- ella había dado la vuelta para entrar, pero cuando escucho como el guardián de la tormenta la llamo por su nombre, se giro con sorpresa.

Gokudera entonces saco algo de su maletín y se lo lanzo a la castaña. Ella lo miró con duda, era una horquilla parecida a la que Shito le había dado, solo que el diseño era ligeramente diferente.

-¿Esto…?

-Es para ti. Debía dártelo ayer, pero lo olvide- bufo.

-¡Hahi!... ¿Pero… por q…?

-No vayas a hacer una de tus estúpidas preguntas- respondió, aunque no con tono enojado como era su costumbre- solo consérvalo.

Ella asintió, no esperaba algo como eso de parte de Gokudera Hayato.

-Otra cosa mujer estúpida- la llamó nuevamente- Ten cuidado con tus elecciones- ella parpadeo confundida- solo porque me gustas no significa que pueda protegerte de cualquiera. Si eliges esa dirección tú sola, no puedo ayudarte. Bah, aunque de cualquier forma seguirás molestando.

Dicho eso Gokudera dio la media vuelta y se marchó dejando a una confundida Haru en la entrada de Midori. ¿Había escuchado bien sus palabras?

Apenas había comenzado el primer día de los tantos que seguirían para tomar una decisión final…

Continuara.


Notas Finales:

¿Que les pareció? Por fin quedo aclarado como fue que Haru se confeso y como fue que Tsuna la rechazo. ¿Díganme que piensan de eso? Creo que si él quiere quedarse con ella debe hacer unos cuantos méritos para recuperarla. Shito se vio interrumpido por Tsuna antes de que le hiciera una pregunta muy importante, ¿cual sera decisión final de Haru? Repentinamente Yamamoto se ha retirado de la competencia, no sé si es porque realmente entendió primero el sentir de Haru, o no tiene confianza xD

Megumi sigue con muchos secretos y... finalmente el valiente y sin pelos en la lengua fue Gokudera... pero... ¿acaso también se retira? Eso y más se entenderá en el penúltimo capitulo. Espero que les agrade y no me maten por dejar el capitulo ahi (?) xD Ya recibi suficientes amenazas de muerte :P

Gracias por darle tanto amor al ShitoxHaru :3

Me despido, esperando actualizar pronto.

Especial agradecimiento a: chica panquesito,Rikka Yamato, angelcorus, Tenchou-Fliqpy, Sayaneko-chan, Albii-chan, mary-animeangel

Adelanto del próximo capitulo: Los sentimientos están desbordándose y llega la hora de tomar decisiones, no solo amorosas. Los malos momentos de Megumi no terminan, por suerte tendrá alguien que pueda consolarla. Shito no puede esperar más y decide invitar a Haru a una cita... ¿obtendrá la respuesta que desea?

Escena Especial del Capitulo 10

Él se detuvo cuando escucho aquellas palabras.

-¿Eso significa que ya no lo estas?- preguntó con melancolía en su voz, algo que incluso Haru pudo percibir.

-¿Tsuna-san...?

-¿Significa que ya no estas enamorada de mí?- esta vez apretó los dientes, conteniendo sus emociones- Haru yo...