Los personajes le pertenecen a SM, solo la historia es mia.


Capitulo 9

- ¿Qué mierda quieres?

Aunque trate de mantener mi tono y mi furia en un tono más bien bajo, pero la verdad que hablando con ella era algo realmente imposible.

- Vamos Eddie… ¿No deberías ser mas amable con la madre de tu hijo?

- Contigo no tengo que ser nada Rosalie

Su risilla a través del teléfono encendió una parte de mi que creí ya no existía, pero no, definitivamente esta mujer era lo mas despreciable que me paso en la vida… si no fuera por Demetri desearía volver el tiempo atrás y nunca habérmela topado.

- Mira – respire hondo para no dar un espectáculo, aun estaba en el estacionamiento – espero que me llames para hablar de Deme

- Deja de decirle así por favor… parece el nombre de cualquier cosa menos de una persona

Aunque ya lo había pensado y uno que otro amigo también me lo había mencionado, no quise darle la razón.

- Rosalie… – hable entre dientes

- Bien – aun a través del teléfono podía imaginarme su maldita sonrisa – te llamo porque Aro lo quiere regalar un auto a Demetri por navidad

- ¿Te das cuenta que faltan casi dos meses aun para navidad?

- Si… pero el auto es importado y necesita tiempo para llegar – respire hondo y trate de mantenerme en mi lugar – la verdad es que yo no te iba a avisar – quise reír por su descaro pero la deje seguir – pero Aro insistió en que te lo comunicara

- Para que tu nueva victima si tiene algo de cerebro

Me burle y la sentí rechinar los dientes, así que eso me hizo sonreír y mejorar un poco el animo que me había quitado su llamada.

- Bueno Eddie… por lo menos Aro usa su pene… no como tu que seguramente hace años no ves una vagina

- La verdad es que eso es asunto tuyo

Mi voz sonó tan confiada que en mis palabras claramente se podía entrever que si había tenido sexo recientemente y aunque haya sido con una prostituta para mi fue con….

No importa, por lo menos se que mi pene no esta muerto.

- Vaya, vaya… ¿Ya te cogiste a Bella?

Volví a quedar pasmado y mi alegría momentánea se esfumo demasiado rápido.

- ¿De que mierda estas hablando? – rugí al teléfono

- La verdad es que Bella es todo un personaje… hasta Aro tuvo un desliz con ella… esa chica tiene un gran fututo

Sabia que Isabella tenía contantes aventuras peor verla o enterar era algo totalmente distinto.

- Por lo menos es el viejo conoció el orgasmo antes de casarse con una frígida

- Me molestaría por lo que acabas de decir – se rió – pero se tan bien que no es verdad que no me afecta… entonces… ¿Te follaste a Bellita?

- No – no iba a agregar que me cogi a una puta pensando en ella – aunque no lo sepas hay gente que SI tiene moral

- Moral – bufo – si no fuera por tus pensamientos tan retrogradas pudiste haber sido todo un dios del sexo… aun recuerdo lo duro y grande que te sentía dentro mío

Por su voz pareciera que estaba disfrutando mientras hablaba así que preferí pararla antes de que de verdad me hiciera vomitar.

- Entonces… supongo que este auto no es algo normal – quise seguir con el tema inicial

- No se… ya sabes que Aro es dueño de una de esas cosas que hacen auto… no se la marca ni nada… pero en un modelo nuevo y…

- Supongo que es algo probado… no esperes que le permita a mi hijo usa una posible arma mortal

- Podré ser la peor perra y come hombres de este planeta… pero mi hijo es lo único sagrado que tengo en este mundo como para ponerlo en peligro

Sin querer y totalmente ajeno a mi, una carcajada salio desde el fondo de mi pecho, si Rosalie era una madre abnegada yo ya me había cogido a Isabella.

- Rosalie… por favor – recompuse mi tono a uno mas serio

- Bueno… no soy la mejor madre pero adoro a Demetri

- Bien… ¿entonces cuando llegaría este auto?

- No se… Aro te enviara un correo con los datos

- Rosalie una sola cosa… como supongo que Demetri sabe algo de esto es que lo dejo pasar… pero tu esposo no tiene porque cómprale cosas a MI HIJO

Preferí dejar claro este punto en seguida con Rosalie porque la conocía demasiado bien para saber como terminaba por actuar.

- ¡Es mi hijo también! – rugió

- Tu hijo… tú lo has dicho… no el hijo de tu nuevo esposo millonario

- ¿Celoso? – se burlo

- Se demasiado bien cuanto me quiere mi hijo para tener esas dudas

- ¿Y de mi?... ¿Sientes celos?

- Rosalie no quiero ser malo… pero por ti no siento ni siquiera – pensé un momento pero no se me ocurrió nada – por ti no siento nada

- ¡Estúpido! – volvió a rugir

- Espero el mail de Aro

Corte sin esperar su respuesta, con Rosalie era mejor ser cortante y esta ya había sido una llamada demasiado larga para ser con ella.

Llegue a casa y Demetri estaba estudiando en el salón, una sonrisa se me dibujo en mi rostro al darme cuenta que por mas cagados que estuviéramos sus padres él aun estaba muy a tiempo de no tener la vida de mierda que teníamos nosotros.

- ¿Estudiando?

- No – levanto la vista de su libro y yo fruncí el ceño – estoy haciendo un trabajo

- ¿Y como vas? – me senté en el sillón frente a él

- Bien – se encogió de hombros – era un tema libre así que elegí el que mejor se me diera

- Eso es algo muy inteligente de tu parte

- Lo se – su sonrisa era tan parecida a la de mi padre que me dio nostalgia - ¿Qué te paso? – lo note preocupado así que volví a la realidad

- Nada… solo estaba pensando en tus abuelos

- ¿Los extrañas?

- Siempre – conteste seguro

- Me hubiera gustado conocerlos

- Los conociste… solo que eras un bebé aun – ambos nos reímos por lo que dije

- He visto fotos y me parezco mucho al abuelo Edward

- Son casi iguales – suspire

- Te quiero papá – alargo su mano y me dio un golpecito en el hombre – espero que lo sepas

- Es lo único que me anima a levantarme cada día – fui mitad sincero

- Esta bien eso… dicen que los hijos somos lo mejor que le pasamos a los padres – se rió – pero papá – cambio su rostro a uno mas serio que de verdad me preocupe – también necesitas el otro tipo de amor… no te diré que solo necesitas sexo… porque aunque es importante… ¡vamos! No tienes ni 40… y de verdad que no quiero que te quedes solo, aun estas a tiempo de enamorarte y tener mas hijos… eres joven y he escuchado que dicen que estas muy follable

No pudimos evitar reír por lo último.

- Debo suponer que lo último lo dijo tu amiga Isabella

- No te equivocas – su sonrisa desapareció demasiado rápido de su rostro

- ¿Pasa algo?

- Si… es que llame hace poco y podría jurar que estuvo llorando… pero ella no llora

Estuve a punto de decirle que la había visto llorar pero lo pensé mejor y eso es algo de ella, así que era mejor no meterme.

- Me llamo tu madre – cambie el teme

- ¿Y que quería? – frunció el ceño

- Hablarme sobre tu regalo de navidad

- ¿El auto? – una sonrisa como de niño chico se instalo en su rostro

- Si… veo que ya sabias

- Antes de irse Aro me comento que estaban trabajando en un nuevo modelo y que yo tendría el primero de Estados Unidos

- Bueno… - sonreír al verlo tan emocionado – entonces supongo que tendrás el primero de Estados Unidos

- Gracias papá… gracias por permitir esto

- No tendría porque no… - me corto

- Si… Rosalie ha sido una verdadera perra contigo y…

- Tu lo has dicho… eso es algo entre nosotros y no tiene porque afectarte

- En estos momentos agradezco tu gran madurez

- Mejor sigue estudiando

Me levante y me di una pequeña palmadita en la espalda.

Después de comer me fui adormir temprano porque de verdad que mi cerebro estaba agotado de tanta información en un solo día. Demetri aun seguía con su trabajo así que le deje una jarra de café en la mesa.

Cuando me desperté me sentí un poco mejor, no dejaría que la llamada de Rosalie me afectara más aun mi vida.

Por primera vez desde que entre a trabajar al colegio, no me recibió Jessica así que eso en un muy buen indicio de mi día, pero eso me recordó la charla pendiente que tenia con la señora Cope.

- Edward

Me gire de golpe para encontrarme con una muy desecha Isabella, se notaba a leguas que no había pegado un ojo en toda la noche.

- ¿Estas bien?

- Si… - bajo la vista - ¿Podemos hablar? – me miro directo a los ojos y algo extraño paso por mi espalda


Bueno mis chicas y chicos

Nuevo capitulo!

Pero mas nuevo en el Blog, donde ya esta el cap 10.

Besos y comenten!