Arco Iris
Por: Mirchuus
Disclamer: Naruto no me pertenece y este fic no posee fines lucrativos.
------§¤§¤§¤§¤§¤§------
X. Después, el solDas demasiadas vueltas.
Naruto es fuerte, sin dudas. Es huérfano, con un poderoso demonio sellado en su cuerpo. Despreciado por varios que ni siquiera tienen una idea de la razón por la que dicen «monstruo». La persona que le gustaba no le prestaba atención, le pegaba o le gritaba. Su compañero y, finalmente, amigo casi lo asesina por poder...
Y ella no rememora un instante en que lo haya visto llorar. Solo determinación, deseo de auto superación, de ser fuerte. Además de su sonrisa. A pesar de todo, él forjaba una sonrisa, que nunca parecía falsa.
Naruto acepta la personalidad de cada uno y jamás se rinde. Realmente, Hinata no se equivoca al admirarlo. Ahora, Sakura se da cuenta de que también lo admira.
Cae en la cuenta de que la caída de gotas se van deteniendo, en un momento parará por completo. Sus dos compañeros se acercan charlando y su capitán aparece a su lado.
—Sai, te manda a llamar al Hokague. Vamos, debo entregar un informe. Naruto, Sakura: practiquen taijutsu mientras tanto. —Ordena Yamato desapareciendo con Sai tal como llego.
Sakura dirige su mirada a su compañero, pero este no hace lo mismo. Sus ojos azules miran hacía arriba, con un extraño brillo en estos. Copia la acción de él aunque se ciega rápidamente. Ha salido el sol.
—Mira, Sakura-chan —Exclama Naruto señalando con el dedo índice. Flotando, millones de colores en orden forman un alto puente, imposible de tocar.
—Un Arco Iris —sonríe contenta. Los adoraba desde pequeña —. Oye, Naruto. ¿Sabías que se dice que al final de un Arco Iris hay una olla repleta de monedas de oro?
—¿En serio? ¡Vamos! –Grita tomando su mano y arrastrándola.
—¡No es cierto! ¡Es solo un mito! –Naruto esta notablemente desilusionado–. Como eso de que sí sale el sol y se forma el Arco Iris mientras aún llueve significa que se casa la hija del diablo...
—Ah...
Silencio. Continúan tomados de la mano, en silencio.
—¿Sakura-chan? –ella emite un sonido afirmativo— ¿Crees que los Arco Iris sean como las estrellas fugaces? Digo, ¿cumplan deseos?
—No-no sé...
—Entonces probemos. —Dice pausadamente a su extrañada compañera.
Con agilidad se acerca y le deposita un furtivo beso, conectando sus labios en un casto e insuficiente segundo. Sakura, atónita no cierra los ojos en ningún momento, sólo ella sabe como su corazón se detuvo por ese segundo, una corriente eléctrica subió por su medula espinal y sus sentimientos se encontraron.
—No salí volando, así que sí cumplen deseos... —se responde a sí mismo—. Al fin besé a Sakura-chan... —susurra apenas audible.
Ella sonríe picara. Y todas esas dudas que tenía...
Sakura, no seas estúpida.
