SCC no me pertenece. La trama es mía y sólo mía. Perdonen por mis horores de ortografía, no he tenido tiempo suficiente para corregirlo. Gracias a todos por sus comentarios en el capitulo anterior a roxelanali, yomii2o, Eliih Him, Cecilina y AKAneko-Ai.


Continuo la búsqueda de mi propio destino, hasta que la venda que oculta mi destino desaparezca. Atravesare las nuves con mis alas y viajare a un distante mañana.


Escapar.


Hong Kong. Madrugada.

Desde que sakura se había apartado de su lado la vida ya no tenía sentido.

Todo seguía igual a diferencia de que ya no tenía a su lado la mujer que amaba, ya no estaba aquella que le había traicionado, le había mentido, le fue infiel y no sólo eso, se embarazo dos veces de su amante y él simplemente se quedaba como el cornudo del momento.

Seguía manteniendo su in fin de amantes, lo que hizo que ella pagara por su traición.

Desde que Wei se fue a ver a su Shaoran ya estaba sólo, sólo Ieran de vez en cuando aparecía para meterse en su cama y por lo viejos tiempo lo hacían, sólo por los viejos tiempos, aunque su ex mujer le pofesaba amor y locura con cada noche que compartían.

Y no sentía remrdimientos, claro que no, de ningun modo...

Solo usaba a las mujeres como ellas se aprobecharon de él, todo era por Sakura, ella lo había dejado así...

Con Sakura Kinomoto había descubierto que habían mujeres que hacían mal, que te atrapaban y luego al enamorarte te usaban como un puto titere.

Si, Hien Li era la puta marioneta en manos de Sakura Kinomoto.

Por ella no era ni la sombra del hombre que fue.

Su traición lo dejo debastado, sin fuerzas, sin nada.

Es por eso que le era infiel, es por eso que salía a tomar.

Ya no le bastaba quedarse en la mansión que tenía recuerdos y fotografias de aquella mala mujer.

Ahora pensaba en ella, su mente traicionera le decía y le hacía ver a Sakura...

Su Sakura, embrazada de otro, mientras que la escoría de Yue Tsukishiro sonreía y le acariciaba el vientre.

Pero la mujer que estaba a su lado, hace rato que no le decía nada, ya que sabía que en ese momento sólo quería sexo...

Sólo con sexo y alcohol ahogaban las penas...

Al llegar a una curva cerrada, creyó ver una aparición...

Un auto plateado... Y quien lo manejaba era Sakura, aceleró el auto para alcanzarla, ocupando el carril contrario...

No vio al otro coche que venía por el carril en el que se había metido y entonces escucho como unas ruedas frenaban, Hien miro al frente para ver al coche cerca de pronto cerro bien fuerte los ojos maniobrando para salir del carril, con tan mala suerte que perdió el control de su coche y se volcó de la parte del conductor.

Hien reía histerico mientras que la mujer que le acompañaba le gritaba e insultaba de todas las maneras posible y salía del coche ilesa para dejarlo sólo a su suerte...

Si, no debía de confiarse en las mujeres, no en aquellas que hacían mal.

No debió nunca jamás confiar en Sakura Kinomoto...

Con pensamientos pesimistas y lamentandose por haber entregado su corazón por amor a aquella mujer...

Así perdió en conocimiento, susurrando el nombre de la causante de todos sus males, la causante de su locura y soledad...

Sakura era la culpable de todo, pero aun así cuanto la amaba.

Millonario y masoquista, así era Hien Li.