Hola, aquí está el capitulo gracias por sus reviews. OH aquí va una de las frases que amablemente Lucecita11 propuso: La mayor cobardía de un hombre es despertar el amor de una mujer sin tener la intención de amarla
Espero haberla usado bien :O opiniones por favor! Comentarios, reviews!
GRACIAS
Forever Harry y Hermione
Recuerden mis historias son para satisfacción de ustedes.
Sinopsis: Hermione está enamorada de Harry, él tiene novia; Ginny Wesley. Pero nunca se espero que un sentimiento llamado Deseo y pasión empezara a nacer en su corazón; por cierta castaña. ¿Qué pasara? ¿Se entregara a los brazos del deseo y nacerá el amor o podrá evitar caer en las redes del amor por su mejor amiga?
Los personajes no me pertenecen estos son exclusivamente de J.K Rowling. La historia es completamente de mi imaginación.
Capitulo 10
Había pasado un mes desde lo sucedido con Draco, un mes en el que no habían cruzado tantas palabras como antes, hacían las guardias en silencio y ya no compartían la torre de astronomía para conversar. Hermione se sentía triste, quería a Draco; era su amigo, uno de los mejores que tenia y realmente lo extrañaba, además no habían conversado sobre lo sucedido entre ellos.
Con Harry las cosas iban bien, aun seguían reuniéndose en las noches y compartiendo tiernos momentos en la torre de astronomía.
Caminaba en dirección a las mazmorras quería hablar con Draco pero no iba a tener que buscar mucho
- ¿Qué se supone que estás haciendo Hermione? – ella se giro ante aquella voz, Draco estaba de pie a unos pasos de ella. Hermione lo vio confundida, en la mirada de su amigo se reflejaba la frialdad y la decepción
- ¿De qué hablas? Si es por el beso iba a buscarte para qué habláramos…
- Hablo de Harry y tu – expreso Draco
- No sé… de que hablas – dijo dudosa la castaña
- No soy tonto, te vi con él hace un mes y me lo guarde porque creí que lo terminarías pero ya paso demasiado tiempo – el rostro de Hermione se torno nervioso y apenado. Draco desde que empezaron su amistad nunca la llamo por su nombre era Herms, Mione pero no Hermione.
- Draco no es lo que piensas…
- ¿No es lo que pienso? No, es lo que veo, te he visto con él porque te he seguido… por las noches en los pasillos o en las tardes cuando nadie los ve, en tu habitación – Draco empuño las manos – por favor Hermione ¿hasta dónde llegaras? No hagas que pierda el buen concepto que tengo de ti… por favor… termina esto de una vez por todas antes de que sea demasiado tarde
Hermione bajo la mirada apenada, el buen concepto de ella. Draco aquel que le había confesado su amor, el que la apoyo en todo momento desde que se entero de sus sentimientos por Harry, aquel amigo que no abandono cuando sus mejores amigos si lo hicieron; se habían enterado de otro secreto uno del cual no estaba de acuerdo y con justas razones
- Mírame – ella alzo la vista, los ojos grises de su amigo la veían con dureza - ¿Hasta dónde vas a llegar? ¿Hasta que Ginny se entere y lo deje? ¿Entonces qué? ¿No lo ves acaso? Harry no va dejarla, la perseguirá, le rogara pero jamás va dejarla y ella a él tampoco, se enojara y se decepcionara pero después volverán a estar juntos porque se aman. Harry no es una mala persona pero se está equivocando y tu también
- Pero lo amo Draco
- Pero él a ti no, le gustas Herms nada más y cuando vea que puede perder a Ginny te dejara – Draco no la dejo de ver un solo momento, su tono era frio y en su mirada reflejaba la franqueza de sus palabras, aquellas que ella hasta ese momento no había querido ver porque a ella misma no se había escuchado – está enamorado de Ginny, abre los ojos; no lo hagas por mi o por alguien más; hazlo por ti, date cuenta que esto no te dejara nada bueno, Hermione por favor valórate un poco más y aléjate de él
Draco se dio la vuelta y se fue dejándola sola con su verdad y su dolor. Dolor, eso provocaban las palabras de Draco aquellas palabras que eran sumamente ciertas. ¿Hasta dónde iba a llegar? Escucho unos pasos acercarse y escucho aquellas voces tan conocidas
- ¿Me amas Harry?
- Con toda el alma Ginny, daría lo que fuera por ti
Retrocedió un paso, que tonta había sido era cierto, Harry no la amaba ni un poquito. Se giro por completo y corrió en dirección opuesta a ellos.
Harry se detuvo justo en el lugar que segundo antes Hermione había estado. Ginny la miro extrañada ¿Sucede algo? Pregunto. Ese olor… Hermione él negó.
- Tengo que irme
- ¿Irte a donde?
- Necesito unos libros que Hermione tiene iré a buscarla ¿Te veo en la cena? – le dio un corto beso y corrió hacia donde Hermione se había ido.
¿En que estaba pensando? ¿Qué Harry se enamoraría de ella? Él no la amaba y jamás lo haría porque su corazón le pertenecía a Ginny siempre había sido así y eso no iba a cambiar. Se sentía como una basura y es que lo era no solo traiciono a Ron y a Ginny, no solo desilusiono a Draco si no que también se traiciono y desilusiono a ella misma. Como fue capaz de volverse la amante de su mejor amigo, como tuvo el valor de mirar a los ojos a Ginny y jurarle que entre Harry y ella no pasaba nada, como pudo siquiera dormir sabiendo que era una maldita traidora, y es que en esos momentos no existía peor persona que ella; hasta Ginny era más mujer que ella porque Ginny Wesley no había traicionado a su novio, no se besaba con su mejor amigo ni le juraba a una persona una mentira. Lo peor de todo, es que Harry había sido honesto diciéndole que nunca llegaría a amarla porque estaba profundamente enamorado de Ginny y que hacer el amor con ella había sido un error, un error que siguieron cometiendo porque ella lo amaba y él la deseaba cada vez que estaban cerca y se lo había dicho cara a cara sin mentiras, sin titubeos y cuando él quiso alejarse ella había insistido, seduciéndolo otra vez y siguiendo aquel juego una y otra vez.
Ginny no era su mejor amiga ni siquiera era su amiga pero era una persona, alguien que no merecía aquella desfachatez.
¿Qué era de Harry? La mejor amiga que se convirtió en la amante, que tonta, que patética se sentía en ese instante, Draco tenía razón, ese juego ya llego demasiado lejos, ese juego tenía que terminar. No podía más, no quería seguir así ya no más.
- Donde estas Hermione – pensó el chico de ojos esmeraldas, llevaba toda la tarde buscándola por cada rincón del castillo y no encontró un solo rasgo de ella, eran más de las siete y afuera empezaba a oscurecer. Regreso a su cuarto con toda la intención de encontrarla de una última manera, tomo en sus manos aquel viejo y rasgado mapa - juro solemnemente que mis intenciones no son buenas – el mapa se abrió, visualizo el nombre Hermione Granger ¿Qué estaba haciendo?
- Accio saeta de fuego – murmuro y en frente apareció su escoba, emprendió la marcha afuera había una tormenta de lluvia tan grande que las gotas dolían cuando rebotaban en el cuerpo. Hermione estaba sentada a la orilla del lago como si la lluvia no le importara que mojara cada parte de su cuerpo y revotara en el - ¿Hermione? – parecía perdida en sus pensamiento, volteo a verlo. Harry se asusto estaba tan pálida que parecía que la sangre se había esfumado de su cuerpo, sus ojos estaban un poco hinchados, sus mejillas estaban ruborizadas y aun tenían aquel camino de las lagrimas que parecía habían resbalado por ella. Se acerco hasta ella
- Harry… mi querido Harry – murmuro antes de que los ojos se le cerraran y perdiera la conciencia
- ¡Hermione! – grito él sosteniendo su cuerpo antes de que tocara el piso, se llevo una mano a la frente de su amiga, estaba hirviendo en temperatura, se asusto, Hermione estaba desmayada y parecía que le costaba respirar - ¡Hermione despierta!
La cargo entre sus brazos y después de subir a la escoba salió en vuelo a toda prisa rumbo a la enfermería. Por favor Hermione aguanta un poco cuando llego entro gritando a madame Pomfrey que al ver a Hermione en sus brazos desmayada ella la tomo y la acomodo en una cama sal de aquí
- Quiero quedarme
- Sal ahora mismo – volvió a ordenar, el chico salió sentándose en el frio suelo del pasillo que daba a la enfermería. Paso una hora sin saber de ella no sabía cómo pero visualizo a Draco, Luna y Ron llegar hasta él
- ¿Qué paso? – pregunto Draco con preocupación, Harry se levanto del suelo
- ¿Dónde está Hermione, Harry? – pregunto Ron enseguida
- Adentro con Madame Pomfrey la está atendiendo
- ¿Podemos saber que ocurrió? – Draco sonaba molesto
- No lo sé, la estuve buscando todo el maldito día hasta que se me ocurrió ir por el mapa vi su nombre en el lago y fui a buscarla, cuando llegue ardía en temperatura y perdió el conocimiento así que la traje
- ¡todo esto es tu culpa Harry! – grito Draco sosteniéndolo de la camisa a punto de reventarle un golpe pero Ron lo detuvo
- ¿De qué hablas? – exclamo Harry confundido, vio directo a los ojos grises de Malfoy y descubrió lo que no se esperaba, él lo sabía.
- Habla Malfoy como que es culpa de Harry
- Señor Potter – la voz de Madame Pomfrey los sorprendió a todos – y compañía, la señorita Granger esta delicada pero se recuperara. Probablemente mañana podrán verla por el momento ella debe guardar reposo. Es mejor que se retiren. La mirada de madame Pomfrey parecía afligida aunque quisiera mostrar tranquilidad, algo que solo Harry noto – Señorita Luna ¿Puedo pedirle un favor? La chica asintió – le dejo a cargo unos momentos la enfermería necesito hacer algo. Luna accedió y se interno en la enfermería.
Madame Pomfrey llego a la dirección, la profesora McGonagall la hizo pasar.
- ¿Cuál es la urgencia?
- Se trata de la señorita Hermione Granger – McGonagall se afligió
Luna se encontraba discutiendo con Harry sobre no dejarlo pasar
- Por favor Luna déjame pasar – repitió por quinta vez Harry
- No, lo siento Harry pero por algo madame Pomfrey no lo permitió y no pondré en riesgo a Hermione – repitió ella
- Esto es mi culpa
- No sé si es tu culpa o no, lo que sé es que esto ya llego demasiado lejos y es mejor que se termine – Harry la miro incrédulo ¿Terminar?
- Per…
- La mayor cobardía de un hombre es despertar el amor de una mujer sin tener la intención de amarla – finalizo Luna dejando a Harry atónito
Amaba a Hermione solo que no se lo decía porque no era capaz de dejar a Ginny, pero por supuesto que la amaba.
A pesar de que Harry le rogara; Luna no lo dejo pasar, por lo que después de media hora tuvo que irse derrotado.
- ¿Crees que lo sepa? – dijo la voz de una mujer
- Lo dudo, de otra manera ella no hubiera arriesgado su vida de esa forma
Harry escucho que las voces se alejaban y decidió entrar. Eran casi las dos de la mañana cuando la puerta de la enfermería se abrió, no había nadie cuidando y solo dos camas estaban ocupadas, una por un chico de slytherin y la otra por Hermione, se acerco hasta ella, aun seguía pálida pero ya estaba fría; no sabía si eso le asustaba más, reviso que siguiera respirando y en efecto estaba viva. Hermione abrió los ojos con pesadez, sentía como si le hubiera pasado un tren encima de todo cuerpo.
- Despertaste – dijo la voz masculina, ella se giro a verlo. Era Harry que la observaba con ojos cansados y una sonrisa melancólica
- ¿Qué sucedió? – pregunto confundida
- Eso quiero saber yo ¿Qué sucedió Mione? – Hermione pareció estar queriendo recordar y lo consiguió, a Draco diciéndole que lo sabía, la culpa, el dolor, la lluvia, el querer morirse. Agacho la mirada
- Nada – respondió después de un silencio
- ¿Nada? ¡Casi mueres de hipotermia! ¿Y no sucedió nada? – Grito enojado – dime la verdad Hermione dímela
- Se termino Harry – dijo ella después de otro silencio – se acabo
Él la miro confundido, no entendía sus palabras.
- Lo nuestro, nuestra aventura, nuestro engaño estoy cansada de ser la otra ya no quiero seguir así, ocultándome cuando ella viene caminando por casualidad, escondiéndonos en los pasillos, conteniendo las ganas de besarte cuando hay gente, sintiendo el dolor cada vez que te veo besándola y abrazándola – una lagrima resbalo por su mejilla – no lo resisto más, para ti es fácil, pero para mí no, te amo Harry siempre te he amado y ya no puedo soportar ser la otra… ni puede seguir sintiendo esta culpa por estar engañando a los demás, no quiero seguir desilusionando a las personas y desilusionarme a mi misma de mis acciones
- Hermione no sabía que… ¿Desde cuándo? – Harry no sabía que decir quiso abrazarla pero sabía que si lo hacía solo la dañaría más era verdad, era la otra pero no era para fácil para él, estaba confundido sabia que la amaba pero también sentía amor por Ginny – perdóname Mione…
- No importa desde cuando me siento así, no sé cómo es que terminamos en esto – murmuro ella – no es tu culpa siempre fuiste honesto solo fui yo quien se engaño a si misma pero se acabo Harry ¿ella o yo?
- No Mione, no me hagas elegir… yo… no quiero perderte…
Que no lo hiciera elegir porque sabía que elegiría a Ginny, pero no podía tener a ambas, Draco tenía razón y por supuesto que no quería perderla claro que no, ella era su mejor amiga ¿Quién querría perder a su mejor amiga? Hubiera dado lo que fuera porque en ese momento le dijera que la amaba y que la quería para siempre en su vida pero ese momento jamás llegaría.
- Vete Harry – dijo ella
- No Mione…
- Se termino. No vas a perderme yo siempre seré tu mejor amiga… - agrego ella – necesito estar sola, sabes que te amo y me duele Harry pero es un dolor que pasara, vete ahora porque necesito estar sola, vete con ella por favor lárgate
Él se puso de pie, se aparto de ella moría de ganas por consolarla pero eso era algo que no podía hacer porque era él la causa de aquel sufrimiento. Camino hasta la salida de la enfermería se tapo con la capa de invisibilidad y abrió la puerta cuando ella creyó que él se había ido se derrumbo por completo en lagrimas, llorando desconsoladamente como una niña pequeña y él la observo sin poder hacer nada sintiendo mil cuchillas clavándose por su cuerpo por verla llorar así, hasta que después de un largo tiempo ella se quedo dormida aun con aquellas huellas que sus lagrimas dejaron. Se fue dejándola sola con su dolor y llevándose él el suyo propio.
Se derrumbo aquella amistad que tantos años estuvo a floto, él ya le había hecho demasiado daño como para ponerla a su merced como amiga, que tonto fue al seguir aquel juego llevado por sus deseos de hombre. Sentía frustración e impotencia porque no podía hacer nada por ella y peor aun cuando se hayo enamorándose de su amiga, el dolor era el doble de fuerte
- Draco – llamo Harry en el gran comedor, el chico de ojos grises lo vio y se levanto siguiendo a Harry que salió por la puerta hasta llegar al patio – lo sabes ¿no? – Draco asintió – se termino, no la juzgues por favor…
- No lo hago – dijo el chico – se que solo es una mujer enamorada pero ese juego llego demasiado lejos Potter se lo dije a ella y te lo digo a ti; no creo que seas una mala persona solo eres un hombre que se dejo llevar por sus deseos con la persona incorrecta
- Me equivoque…
- Lo hiciste, pero tiene que terminar, tienes que elegir Harry ¿Hermione o la pelirroja? ¿A quién de las dos vas a escoger? ¿A quién amas más? – Harry lo vio sin decir nada – ni siquiera sabes que la amas ni siquiera lo admites ¿sabes que es lo increíble? – Draco se sentó en una banca y Harry lo imito – que te enamoraste de dos personas completamente diferentes al mismo tiempo Hermione la chica tierna, dulce e inocente que se enamoro de su mejor amigo e hizo lo que fuera por amor la que se sacrifico y en un segundo cayó en la trampa de la pasión y Ginevra Wesley la seductora, la arrogante y fría
- Fue en navidad, no sé en qué momento sentí tal deseo por Hermione no sé en qué momento caímos en el deseo y la pasión y si se lo que siento por ella
- Ella cayó en el amor – dijo Draco – siempre te ha amado
- Tú le dijiste que lo terminara ¿no?
- Es lo menos que podía hacer por ella, espere que lo hiciera por su cuenta pero me percate que era algo más fuerte que ella, tenía que escucharlo de otra persona y no me quedo de otra, al final del día escogerás a Wesley y la única que terminara perdiendo y sufriendo es Hermione
- Gracias – Draco alzo una ceja confundido – por acabar con esto de una vez por todas
- No lo hice por ti, lo hice por ella. Se merece lo mejor
- Estas enamorado de Hermione – pregunto Harry viéndolo a los ojos – yo lo escuche
Draco se puso de pie y sonrió de lado - ¿Y quién no? – respondió. Inclino la cabeza y se fue alejándose del lugar.
¿Hermione o Ginny? No podía dejar a Ginny, no podía solo apartarse de ella porque los Wesley no se lo perdonarían, estaba en deuda con ellos, eran la familia que nunca tuvo. Su cabeza estaba hecha un lio, no sabía qué hacer, no sabía cómo comportarse y le preocupaba la salud de Hermione y no podía acercarse.
Cuando se despertó volvió a sentir aquella sensación de dolor, y aquel extraño malestar, sentía como si una bludgers se hubiera estrellado contra ella, sintió nauseas y mareo. Se recostó hasta que aquella sensación desapareció, por la puerta entraron Luna y Ron que la saludaron efusivamente
- ¿Cómo estás? – Pregunto Ron entregándole unas flores – hemos estado muy preocupados por ti Herms
- Creo que ya estoy mejor – respondió
- Aun estas un poco pálida – comento Luna, acomodándole un rizo por detrás de la oreja – nos has dado un buen susto
- Seguramente mañana podre salir de aquí – les dijo. Ella les regalo una sonrisa para que no estuvieran preocupados – aun me siento un poco débil pero mañana estaré como nueva
- Madame Pomfrey no ha permitido que estemos mucho tiempo nos dio cinco minutos ¿Puedes creerlo? Ha dicho que debe hablar contigo y después podrás recibir visitas – dijo Luna – así tenemos que irnos pero vendremos mañana temprano.
Hermione asintió y se despidió de sus amigos.
Después de que ellos se fueran sintió un malestar en el estomago y sin poder contenerse vomito en el suelo, levanto la vista y se encontró con madame Pomfrey y la profesora McGonagall, sonrió con dificultad.
- Lo siento – dijo apenada
- Necesitamos hablar contigo – dijo la profesora, Hermione asintió – Hermione, eres una de las mejores alumnas de este colegio, vas a graduarte con honores, con privilegios, como mejor bruja del año. Jamás había estado mas orgullosa de una alumna desde Lili Potter, y sea lo que sea que te llevo a cometer aquel acto estoy segura que fue por amor y no me desilusionas pero esto es de suma delicadeza – Hermione se sintió nerviosa ante sus palabras Hogwarts ¿Se habría enterado de su relación con Harry? Ya no había nada podía jurarlo ahora
- Profesora McGonagall yo estoy arrepentida de mis actos y…
- No se los detalles Hermione pero si se que…
- Profesora….
- Hermione basta déjame terminar – dijo ella, su mirada no era dura de hecho era de apoyo incondicional - … estas embarazada…
Un silencio inundo la habitación. Hermione abrió los ojos de par en par, lo escuchaba y no lo creía, la directora jamás le mentiría con algo así además ¿Por qué habría de mentirle? Busco la mirada de madame Pomfrey quien le afirmo la respuesta. Se llevo una mano a los labios segundos después volvió a vomitar una y otra vez. La profesora McGonagall le sostuvo el cabello y poso su mano en el hombro dándole su apoyo se recostó con la mirada perdida llevándose la mano al vientre, un bebé, un hijo… de Harry y ella.
Se quedo dormida entre su asombro y sus pensamientos. Cuando despertó eran más o menos las ocho de la noche y la luz de la luna se filtraba por las ventanas, nuevamente se llevo la mano al vientre, donde ahora estaba creciendo un ser humano, un bebe, su hijo, producto del gran amor que le tenía a Harry; Harry… ¿Cómo iba a decírselo? Quizás no debía decirle pero al fin y al cabo era el padre y tenía derecho a saber y entonces que él decidiera si quería o no a ese niño, pero era algo que debía pensar detenidamente, en lo que ella respectaba ese niño iba hacer su tesoro más valioso, no era el momento adecuado ni las condiciones que hubiera querido tenerlo pero era su hijo, suyo y lo amaría más que a todo en el mundo porque era de ella. El cansancio volvió apoderarse de ella y se perdió en brazos de Morfeo.
- ¿Cuánto….? – pregunto a la mañana siguiente
- Tres semanas – respondió madame Pomfrey acercándose hasta ella
Había leído en los libros muggles que el embarazo primerizo empezaba a notarse cuando tenían cinco meses así que en cinco meses todos notarían que estaba embarazada. Saldrían en septiembre y para eso faltaban cuatro meses, con suerte podría irse antes de que alguien lo notara, antes de que la bomba explotara. Entonces nadie se daría cuenta de su embarazo puesto que ya no estaría ahí y pasaría los siguientes cinco meses en casa y después daría a luz
- Hermione – dijo McGonagall. Hermione supo lo que iba a preguntar
- No puedo decirle – contesto con la mirada apenada – no estoy segura de que quiera decirle a… él, que estoy… embarazada
- Debes decirme como también debes decírselo a él
Hermione negó con la cabeza. McGonagall se acerco a esta ella y tomo su mano nuevamente dándole aquel apoyo. Una lágrima recorrió la mejilla de la castaña al mismo tiempo que susurraba su nombre Harry. La directora de Hogwarts se sorprendió tanto que respiro profundo conteniendo el aire
- ¿Cómo? Hermione si… Harry Potter….
- Lo sé, tiene novia. Pero es él y jamás le mentiría a usted y lo sabe
- No solo tiene novia, ¡está comprometido! Y confió en ti, sé que no me mientes ¿Pero como Hermione?
- ¿Comprometido? – pregunto confundida
- La señorita Wesley lo grito en la cena – explico – y aunque no fuera oficial sí que lo seguía estando porque tiene novia, no me explico
Ella bajo la mirada, se sentía como una basura y el corazón parecía que iba a explotarle de dolor, ahora no solo eran novios si no prometidos.
- No lo juzgue, fue un error, algo que no debió pasar – grito al borde del llanto – yo fui una estúpida que se enamoro de su mejor amigo y que sin darse cuenta cayó en el juego de la pasión y él también fue una víctima del deseo adolescente, dígame usted ¿cómo un hombre podría contenerse al embrujo del deseo?
- Un hombre que ama sin medida, sin condiciones a la persona con la que esta no engaña
- ¿Me está diciendo que Harry no ama lo suficiente a Ginny porque de otra manera no se hubiera… enredado conmigo?
- Conozco a Harry Potter y la conozco a usted desde los once años, he pasado siete años de mi vida conviviendo con ustedes y los conozco más de lo que creen. Estoy segura que tanto como el señor Potter y como usted son personas intachables y de un corazón más puro que un diamante, y si ambos cayeron en esa tentación fue más que por simple deseo
Hermione la miro confundida
- Amor – añadió la directora – un amor tan grande es lo que los llevo a ese acto, de otra forma no hubieran concedido a este ser que llevas dentro
- Amor… el que yo le profeso a él – murmuro
- Y él a ti. Hermione todo lo que pasa tiene un porqué. Tal vez tu cerebro no lo sepa y puede que jamás lo imagine. Pero tu corazón si lo sabe
Hermione se quedo en silencio ¿sería posible que Harry la amara? Quizás en lo profundo de su corazón… no, se dijo enseguida y sintió un mareo.
- Solo son unos días después el mareo y las nauseas pasaran – dijo Madame Pomfrey – podrás irte hoy
Hermione palideció, no quería irse ahí se sentía protegida y no sabía cómo iba a decirle a Harry que estaba embarazada. En ese momento llego Draco, con el llevaba un ramo de flores de blancas y Hermione le sonrió con ternura.
- Hola – dijo acercándose a ella y colocando las flores en un florero – son para ti
- Son muy bonitas
- Luces pálida ¿Estás bien?
- Estoy bien, gracias Draco
- Hermione… lo que te dije de Harry, de mis sentimientos y el beso…
- Agradezco que hayas sido honesto conmigo… en todo – comento ella sonrojándose – he terminado con Harry y Draco eres un gran amigo pero yo…
- No estás enamorada de mí, lo sé. Siempre lo he sabido no te lo dije esperando que me correspondas pero quería que lo supieras de la misma forma que tu deseaste que Harry se enterara de tus sentimientos.
- Fue un error – dijo ella y las lágrimas amenazaron con salir
- Tienes algo más ¿qué es Hermione?
Ella sabía que Draco era más que su amigo, era su confidente y a él no podía ocultárselo además necesitaba decírselo a alguien, las lagrimas salieron y él la abrazo en sus brazos consolándola
- Oh Draco, soy una tonta
- Claro que no, solo estas enamorada – dijo limpiándole las lágrimas y ella agacho la mirada después volvió a levantarla mirándolo con miedo y lo soltó sin saber que ya no estaban solos.
- Estoy embarazada… Draco, de él… voy a tener un hijo…
Continuara…
Mitsuki.28
