Los personajes son de Meyer y la trama es mía.
Edward
Pasé mis dedos por mi cabello en un intento de peinarlo pero solo consiguiendo despeinarlo más. Como si eso fuera posible. Estaba terriblemente nervioso, no era la primera cita que hubiera tenido a lo largo de mi vida, por supuesto que no, pero era la primera vez en la que realmente estaba interesado por la chica. Normalmente sólo las invitaba a salir, cenábamos y luego directo a mi hotel o al suyo. En esos momentos toda era muy simple, no había ninguna relación sentimental y para mí eso estaba bien, pero ahora era Bella de quien hablábamos, con ella todo era diferente… y más complicado.
¿Por qué tenía que ser así? Se suponía que el amor era algo simple, algo que se siente y no se piensa, sin embargo ahora me encuentro aquí sintiendo ganas de orinar por los nervios y tratando de arreglar mi in arreglable cabello. Decidí irme por lo fácil, si ella me iba querer, mejor sería si me quería por como soy en realidad y no por cuan arreglado pueda estar mi cabello.
Bueno, ella ya me había visto así, todo despeinado, y jamás se había quejado, no es como si ella debería hacerlo. Rodé mis ojos con exasperación y dejé mi cabello en paz. Inhala, exhala, inhala, exhala… me recordé mientras acomodaba mi camisa. Pasé mis manos por mis jeans y me aseguré de que no estuvieran lo suficientemente lisos. Salida informal, nada de sacos ni corbatas, me recordé, aunque por dentro me moría por ponerme un traje y zapatos lustrosos sólo para impresionar a Bella.
Miré mi reloj y me di cuenta de que iba tarde… ¡Faltaban veinte minutos para que fuera a recogerla y me tomaba diez para llegar a su casa! Santa y jodida mierda, soy peor que una chica. Tomé mi celular y las llaves de mi auto y luego bajé corriendo para luego regresar porque había olvidado tomar mi chaqueta. Volví a bajar corriendo y justo cuando estaba parado frente a la puerta recordé a las llaves del auto. Idiota. Volví a mi habitación y perdí cinco preciados minutos buscando las putas llaves para luego recordar que estaba en la bolsa trasera de mi pantalón. Salí de mi habitación y ya había bajado la mitad de las escaleras cuando recordé mi billetera. Puta madre. Regresé de nuevo y esta vez me aseguré de tener todo antes de checar la hora…
¡Maldita sea! Tenía cinco minutos para llegar a casa de Bella, esa donde me tomaba diez minutos en llegar. Corrí fuera de mi habitación mientras maldecía y enviaba al infierno a las putas escaleras por no ser eléctricas, estaba a punto de pisar el penúltimo escalón cuando, por la jodida mierda, tropecé con nada. ¡Nada!
Rodé los pocos escalones que me faltaban por bajar…. Dos escalones. Y luego di unas cuantas vueltas por el suelo antes de parar de rodar. Traté de moverme pero sentía todos los músculos adoloridos, moví mis miembros y me aseguré que todo estuviera en su lugar. Dos segundos después mamá y Alice aparecieron por la puerta de la cocina y después de un "Ahhh, Edward" corrieron hacía mí.
— Jodido karma — exclamé y volví a maldecir a las escaleras.
Mamá tomó mi brazo y me ayudo a semi sentarme.
— Oh, cariño, ¿estás bien? — preguntó con preocupación.
— Sí, eso creo. No me rompí nada y solo estoy un poco adolorido — me quejé.
— Menos mal — mamá me miró por un segundo antes de tomar su teléfono y comenzar a marcar —. Debo llamar a tu padre — aclaró. La miré aliviado, no me sorprendería si en vez de eso estuviera publicando mi caída en Facebook.
Asentí y la vi alejarse y desaparecer por la puerta de la cocina. Alice se sentó a mi lado y rió.
— ¿Sabes? Se supone que la torpe es Bella, no tú. —
Rodé mis ojos pero en ese momento recordé a Bella.
— Mierda, Bella — gruñí y me levanté con rapidez para volver a caer por lo adolorido de cuerpo —. Doble mierda. —
Alice se soltó a reír y yo solo la fulminé con la mirada. Mamá llegó en ese momento.
— Su padre dice que te llevemos al hospital para estar seguros de que todo está bien — dijo.
— ¿Eso es totalmente necesario? — pregunté deseando que la respuesta fuera no.
— Absolutamente —
Suspiré con pesadez. — Entonces creo que debo llamar a Bella— dije.
— Bien, pero primero al auto —
Como pude me levanté y con ayuda de mi madre y de Alice entré al auto. Alice se sentó a mi lado y me puso el cinturón de seguridad, gruñí, odiaba esa cosa que solo me estrangulaba. Como pude tomé mi celular de mi bolsillo y marqué el número de Bella. Esperaba con todas mis fuerzas que ella no se molestara o me gritara o alguna cosas así.
— ¿No se suponía que tú no debías tener su teléfono? — preguntó Alice divertida.
— Sí bueno, yo acabo de rodar por las escaleras y voy de camino al hospital, creo que ahora importa una mierda lo que debería o no ser — gruñí.
Mamá me envió una mirada de 'Yo te hare rodar por las escaleras si vuelves a maldecir' por el espejo retrovisor. Suspiré.
— Lo siento, ma — ella asintió pero aún se veía molesta.
No era mi culpa, yo solía maldecir demasiado cuando estaba molesto o adolorido, más bien, cuando me encontraba muy molesto y jodidamente adolorido, justo cómo te sientes cuando ruedas por las escaleras. Traté de calmarme, lo último que quería era la furia de mamá sobre mí.
— ¿Hola? —
— Hey, Bella, soy Edward —
— Oh, hola Edward, ¿qué va mal? —
—Eh, bueno, creo que no podré ir por ti — dije.
— Bien, entonces donde te veo —
Suspiré.
— No, lo que quise decir es… lo que quise decir es que no podré presentarme a la cita… uhmm, me salió un pequeño inconveniente — expliqué.
— Edward, no me tienes que dar explicaciones — ella se oía jodidamente triste — Está bien si te arrepentiste y… —
— ¡No, no es eso! — dije con rapidez. — Lo que pasa es que tuve un accidente justo antes de venir. Yo jamás me arrepentiría de esto — susurré.
Escuché a mamá suspirar.
— ¡Oh, Dios! ¿Estás bien? — ahora parecía muy preocupada.
— Sí, sí, no te preocupes. Sólo fue un pequeño accidente, voy camino al hospital, papá quiere asegurarse de que todo esté bien — le conté.
— Menos mal — dijo ella sonando aliviada. — Bueno, ¿ya estás en el hospital? —
— No, pero ya estamos llegando —
— Bien, estaré ahí en un segundo — dijo antes de colgarme.
Tallé mis ojos e hice una mueca al sentir dolor en mi ojo izquierdo.
— ¿Está todo bien? — preguntó Alice.
—Sí, Bella dice que vendrá al hospital —
— ¡Qué lindo! — Chilló — Ella se preocupa por ti, debe estar loca por ti —
— Alice tiene razón, Bella está loca por ti — aseguró mi madre mientras aparcaba en el estacionamiento del hospital, en la entrada ya estaba mi papá junto con un enfermero y una silla de ruedas.
— Eso es absurdo, ella solo se preocupa y dile por favor a mi padre que puedo caminar — sisee.
— No, no puedes, ahora cállate y déjate llevar — ordenó Alice.
Luego de que papá me hiciera una revisión completa y se asegurara de que yo estaba completamente bien, justo como le había asegurado, me dejo libre. Sólo me había dado unas cremas para los moretones y eso. Me obligaron a sentarme en la silla de ruedas de nuevo y me llevaron a la sala de espera. Yo tenía que usar esa estúpida silla deforme hasta el auto.
— ¡Edward! — gritó mi madre corriendo hacia mí como si no me hubiera visto en catorce años. Sin embargo y a pesar de mi irritación, la abracé, jamás podría rechazar un abrazo de mamá.
— Tranquila, ma. Estoy bien, solo unos cuantos moretones y ya — le aseguré. Ella sintió y fue entonces cuando noté a Bella.
Ella estaba parada ahí, mirándome aliviada. Le sonreí y desee morir en ese momento. Estaba avergonzado, pero ella no pareció notarlo, ya que corrió hacia mí y me abrazó con fuerza.
— Me alegro que estés bien, estaba muy preocupada. — Ella se alejó un poco y se sonrojo — Alice me contó lo que pasó, de verdad lo lamento, no quise que por mi culpa te pasara esto — ¿eh?
Miré a mi hermana en busca de respuestas y ella sonrió radiante. Como si yo no acabara de caer por las escaleras…
— Oh sí. Edward estaba tan preocupado de llegar tarde que no vio que frente a él había una pared, y por lo desorientado que quedó por el golpe no vio las escaleras y se calló… — Ella negó — Pobre —
Rodé mis ojos.
— Eso no fue lo que pasó — dije molesto — Sí, estaba apurado por ir por ti… —
— Aunque aún faltaban veinte minutos — añadió Alice.
— Cinco — la corregí —. Y yo tropecé en el penúltimo escalón, no fue nada grave — gruñí.
— Sí, sí, sí. Cree lo que quieras creer — Alice le restó importancia con un movimiento de mano.
Bella rió y me abrazo de nuevo, suspiré, pasé mis brazos por su cintura y recosté mi cabeza en su hombro, relajándome. Quizás esto era mejor que nuestra cita fallida, aunque seguro que yo podría invitarla de nuevo, esta vez me aseguraría de tener todo listo y si tenía que arrastrarme por las escaleras para evitar otro estúpido accidente, lo haría.
…
— En verdad, estoy bien — les aseguré.
— No lo creo, aún sigues adolorido, así que te recostaras y no te levantaras de tu cama a menos que quieras ir al baño — dijo mi madre.
Bufé.
— Tranquilo, yo me quedaré contigo, ya que no pudimos salir, quizás podamos comer helado y ver una película — dijo Bella. Antes que pudiera decir algo, Alice saltó.
— ¡Genial! Tenía planeado salir con Jas, así Edward no se queda solo —
Mamá también parecía emocionada. — Sí, que bueno. Porque yo también pensaba salir. Me encontré con una amiga de la universidad y decidimos vernos esta tarde, quizás regrese hasta las nueve o doce —
Las miré dudoso. — ¿Por qué ninguna de las dos me dijo de sus planes antes? — pregunté, con lo comunicativas que eran…
— Bueno, tú tenías tu cita con Bella — cuando mi madre dijo 'cita' Bella se sonrojo, pero no parecía molesta de que fuera una —, no importaba de todos modos — mamá se encogió de hombros y peino su cabello. Estaba mintiendo, ella siempre se ponía nerviosa cuando mentía y siempre jugaba su cabello cuando se ponía nerviosa.
— Además, lo que hagamos no es de tu incumbencia — agregó Alice.
— Sí, claro — pero lo que yo haga si es de su incumbencia, pensé.
:._*_.:
Me recosté en mi cama y rece por que el dolor de mi cuerpo se fuera ya. Las manos de Bella acomodaron mi almohada y me ayudaron quitando mis zapatos de mis pies y luego cubriéndome con una manta. Ella era tan dulce y considerada.
Abrí mis ojos para encontrarme solo en mi habitación, me pregunté si Bella se había aburrido de mí y se había marchado… uhmm… quizás yo no era taaan divertido como pensaba.
Suspiré. Entendía si Bella se iba, esto era un asco. Se suponía que ahora deberíamos estar en una gran cita disfrutando del hermoso día, pero no, estábamos en mi casa conmigo en cama. Esta definitivamente no era la manera en que quería pasar el día. Ningún día, de hecho.
— ¿Te encuentras bien? — la dulce voz de Bella me saco de mis pensamientos.
Oh… no se había ido…
— Eh, sí —
Ella se sentó a mi lado y pasó su mano por mi frente. Oh, bien. Ella solo está preocupada, no te lances sobre ella, Bella realmente apreciaría si no lo heces. Oh, Santa madre de todo lo bueno, si ella no dejaba de tocarme en ese momento la besaría hasta hacer que olvide su nombre.
Entonces, ella lo hizo. Tenía una pequeña mueca en su rostro y negaba con suavidad.
— No puedes engañarme, Edward. He sufrido de más caídas de las que te puedes imaginar, yo sé que no te encuentras bien. Ahora, dime de una vez donde te duele o sino yo comenzaré a buscar y no será agradable — amenazó.
No será agradable para ti, pensé, pero será el cielo para mí. Dios, yo era un pervertido…
— Tranquila, solo me duele la cabeza y un poco el cuerpo, pero papá dijo que eso era normal por los golpes, seguro he de tener algunos moretones, estoy bien — le aseguré aguantándome una mueca de dolor, ella me había tomado del brazo y eso me había dolido.
Su ceño se frunció y parecía realmente molesta.
— No me vengas con esas estupideces de hacerte el macho fuerte. Sé que te duele, así que deja de ser un idiota y dímelo, prometí cuidarte y lo voy a cumplir — dijo ella. Era taaan terca.
— Bien, bien — dije. Con mucho cuidado me senté y me moví un poco, prestando especial atención a los lugares donde más dolía. — Bueno, creo que el brazo izquierdo duele más, igual que mi tobillo un poco… y el dolor de cabeza me está matando… O y la espalda — terminé.
Ella asintió. Se levantó y caminó hacia el baño, dos minutos después regresó con un vaso de agua, un bote de pastillas y un pequeño botecito con ungüento.
Me pasó el vaso y luego dos pastillitas. — Tómatelas — ordenó. Hice lo que me pidió, luego me volví a recostar. Esperaba que eso calmara el dolor, odiaba los dolores de cabeza, eran insoportables.
Luego de eso ella me untó ungüento sobre todos los lugares que le dije que dolían, incluso me hizo quitarme la camisa para frotar un poco de esa cosa en mi espalda. ¡Ella en realidad lo hizo! Era una maravilla…
Pasamos el resto del día hablando. Era realmente increíble lo mucho que puedes llegar a conocer a una persona en tan poco tiempo, hablamos sobre mil y un cosas y aun así seguíamos teniendo temas de los que hablar.
Ella preparo un almuerzo ligero y vimos películas solamente disfrutando de la compañía del otro. Hablamos más de nuestra infancia y de anécdotas graciosas, sueños raros y cosas que no le habíamos contado a nadie más. Era realmente fácil hablar con ella.
Ella me contó que amaba cocinar aunque realmente no era muy buena. También me contó que amaba a los perros pero que no se consideraba lo suficientemente responsable como para tener uno. Dijo que su sueño era escribir un libro y tener una gran familia unida.
Me contó un poco de su madre y su padre, cuando aún eran una familia y después cuando se separaron, lo duro que fue para ella y para Emmett y como lo afrontaron juntos. También me dijo como se sentía realmente sobre la separación de sus padre, cosa que nunca le había contado a Emmett.
Me sentí realmente importante cuando ella me lo confesó.
También le conté cosas de mí, como que me gustaría ser maestro de música y enseñar a niños a tocar el piano. Que me encantaba la música clásica pero que tenía más de otro tipo en mi iPod. Le dije que amaba a los gatos aunque era alérgico a ellos y que una vez, cuando era un niño, metí uno a escondidas a mi casa y lo escondía en mi armario.
También le conté como reaccionó mi madre cuando lo encontró. Las miles de bromas que me había hecho Alice, al igual que todos los cambios de look por los que había pasado, las vergüenzas gracias a mi madre, mi vida después del instituto y mis viajes. Le dije de cómo me sentía cada vez que tenía que dejar de nuevo a mi familia, pero lo feliz que me sentía siendo libre.
Ella también se enteró de las muchas chicas con las que estuve… bueno, no todas, y para ella solo tuve algunas muchas novias. No podía dejarme como un tonto mujeriego frente a ella, no si quería que ella realmente se interesara en mí.
Por supuesto, también salió el tema del sobre con las misteriosas fotos. No le respondí ninguna de las preguntas que hizo respecto a eso, sin embargo ella se las cobró sonsacándome la historia completa de mi noviazgo con Tanya. Esa había sido una conversación incómoda y liberadora.
Yo también hice mis preguntas y aunque trate de traer el tema de su antiguo corazón roto, no lo logré. Ella simplemente lo evadió. A pesar de eso no perdí la esperanza de que ella confiara en mí lo suficiente para contarme todo eso, por lo menos ya habíamos hecho un gran avance… Eso era bueno.
Para cuando mi madre y mi hermana llegaron a la casa ya eran las siete de las diez. Bella se había despedido con rapidez diciendo que Emmett se pondría furioso si sabía que ella había manejado a casa tan tarde. Lo entendía, yo moría por ir a dejarla, pero ella no me había dejado. Estúpido accidente.
Aunque he de admitir que lo mejor fueron las despedidas. Ella lo hizo simple con mi madre y mi hermana, un abrazo y beso en la mejilla, listo. Pero conmigo fue diferente. Malditamente bueno y diferente. Ella se abrazó a mí por un buen rato, enterrando su cara en el hueco de mi cuello, ahí dejó un pequeño beso. Luego se separó un poco de mí y dejó un largo y casto beso en mi mejilla.
Ella se sonrojo, por supuesto, pero sonrió después de que yo dejara también un beso en su mejilla. Ella se despidió y pidió repetir la tarde de nuevo mañana. Acepte, naturalmente.
Entonces ella salió por la puerta, llevándose consigo mi alma y mi corazón, una vez más, Isabella Swan, me tenía en sus manos…
Hola! Lamento si hay faltas de ortografia... Acabo de terminar el capi y uff...
Bueno, ¿qué les parecio? ¿Me dejarian un review? El capitulo pasado recibio muy poco, creo que fueron solo tres D: Bien... Esta vez fue más rápido, ¿no? El proximo tampoco tarda...
Ahmm, subi un one shot... Se llama 'Te dije adiós' les dejo el summary: Jacob se fue y Bella continuó. Ahora que regresa lo único que puede hacer es decir adiós...
Es súper corto y eso,,, Bueno, nos leemos prontooo ¡BESOS! :3
