¡Buenas! Pido mil perdones por la tardanza pero la Universidad consume mi tiempo y mi alma...para colmo la semana próxima la tengo repleta de exámenes parciales así que por favor pido que tengan paciencia con las actualizaciones u_U. Muchas gracias por todo el apoyo y sepan disculpar si no contesté algún review, leo todos y me hacen muy feliz, gracias! Ahora si! a disfrutar! este fic va dedicado a Lovely Swan! ojalá te guste!
Disclaimer: Diabolik Lovers no es de mi propiedad. Pertenece a sus respectivos dueños y a Rejet, yo solo tomo prestados sus personajes para que nos divirtamos un rato.
Vicio 10: Venganza
Pareja: Shu x Yui x Yuuma
Rating: T
30 Vicios
Venganza
Yui suspiró cansada, había estado todo el día escapando de Ayato que insistía en beber su sangre, quería continuar leyendo una novela súper interesante que curiosamente trataba sobre vampiros, pero con tantas idas y vueltas no pudo hacerlo. Ya era de noche y no había señal del vampiro pelirrojo por allí, sonrió satisfecha y con el libro bajo del brazo se dispuso a ir a la sala principal para beber un poco de té y continuar su lectura en paz.
Bajó las escaleras con sumo cuidado tratando de no hacer ruido para no alertar a ninguno de los sádicos vampiros que convivían junto a ella en esa mansión. Luego de prepararse una deliciosa taza de té de manzanilla, se acercó hasta el enorme sillón rojo de la sala, era uno de los sillones más cómodos aunque usualmente Ayato lo utilizaba… ahora que no estaba allí era su oportunidad para relajarse como Dios manda, en ese asiento.
Con una sonrisa de satisfacción en el rostro se dispuso a sentarse pero grande fue la sorpresa que se llevó al encontrarse allí a Shu Sakamaki durmiendo. Todas sus ilusiones de tener una apacible lectura desaparecieron… Suspiró frustrada mientras observaba el semblante del rubio al dormir…
Se veía tan frágil e indefenso… tan guapo… Yui no pudo evitar acariciar suavemente la mejilla del vampiro que inmediatamente abrió los ojos ante esa acción de la humana. La avergonzada chica se sobresaltó, sus mejillas se encendieron tiñéndose de un color rojo mientras que intentaba alejarse…pero las manos de Shu se lo impidieron, la agarró fuerte del brazo dejándola sin escape.
—S-Shu-san…
—¿Qué crees que estás haciendo?—preguntó el rubio mirándola fijamente a los ojos
—Yo…lo siento…no quise—la chica desvió la mirada, esos ojos azules tan intensos la dejaban sin respiración, posó sus ojos en el libro que había caído al suelo.
Al ver que la chica se había quedado muda observando algo del piso, desvió la vista hacia allí y no pudo evitar lanzar una risa mordaz. Yui observó como Shu se incorporaba de mala gana y levantaba el libro, observándolo con una expresión un tanto divertida en el rostro, algo raro en él.
—Así que ahora lees novelas de vampiros…¿Intentas buscar una manera de matarnos?—preguntó sin apartar su vista de ella en ningún momento
—¿Qué? ¡No! Me pareció interesante eso es todo…
—¿Interesante, eh?—Shu ojeó el libro sin muchas ganas—¿Qué es lo que te resulta interesante de una novela de amor entre un vampiro y una humana?
Yui no sabía que contestar…principalmente lo que más le gustaba de esa novela era que el vampiro no trataba a la protagonista de manera violenta ni sádica, era tierno y amable con ella… algo que los Sakamaki jamás de los jamases harían… Era cursi lo sabía pero ella era una chica y las chicas aman las cosas cursis ¿Qué tenía eso de malo?
Shu notaba como el nerviosismo crecía en la humana y sus mejillas adquirían un color carmesí, era entretenido verla en esa situación, además el delicioso olor que la muchacha desprendía no era algo que pudiera ignorar…sintió su garganta secarse y advirtió que Yui temblaba ligeramente, al parecer se imaginaba lo que sucedería a continuación…
—No te muevas
Fue todo lo que el vampiro dijo antes de jalarla hacia él y clavar con fuerza sus colmillos en ese blanquecino cuello. Ella cerró los ojos tratando de no llorar, mientras que él perforaba más profundo sintiéndose extasiado ante esa deliciosa sangre.
Ambos se miraron a los ojos unos instantes… Shu se quitó los auriculares que usualmente escuchaba y a continuación tomó el rostro de la chica entre sus manos…
—Esta noche no quiero oír grabaciones—Yui tembló, la seductora voz del rubio en su oído lograba encenderla—Quiero oír tu voz gimiendo mi nombre
Tras decir aquello la besó sin esperar respuesta, ella cerró sus ojos y abrió un poco sus labios totalmente entregada, dejándose llevar…
Yuuma Mukami caminaba por los alrededores de la mansión de los Sakamaki, con expresión ofuscada, buscando algo o más bien alguien… gruñó molesto y se llevó un pequeño terrón de azúcar a la boca.
¿Dónde diantres se había metido esa tonta mujer? No estaba en su habitación, ni en los jardines ni mucho menos en esa mugrosa capilla… tendría que entrar a la casa de esos idiotas… masculló una palabrota, si se encontraba con alguno de esos estirados les golpearía la cara, especialmente a cierto rubio que le sacaba de quicio.
Abrió la puerta de entrada con una patada y entró sin importarle nada. Estaba oscuro…
—¡Mesu-buta! ¿Dónde-?
Pero no pudo finalizar su pregunta… allí frente a sus ojos la descarada de Yui se besaba con el mayor de los Sakamaki, mientras gemía y suspiraba sin control ante las apasionadas caricias de éste. Yuuma apretó los puños con mucha fuerza, lastimándose… las cosas no quedarían así, no dejaría que esa estúpida lo traicionara de esa forma, sobre todo si se trataba de ese tipo…
Con ira contenida se acercó hacia ambos, le dio un puñetazo a Shu y jaló del cabello con fuerza a Yui que gimió de dolor, observándolo con ojos llorosos. Yuuma apretó la mandíbula enfadado al notar los labios de la rubia totalmente hinchados, producto de los besos del mayor, además tenía marcas profundas de mordidas en su cuello. La apartó de un empujón, luego encaró a Shu y lo tomó del cuello de su camisa mirándolo con infinito odio.
—¿¡Qué crees que haces, maldito?! ¡Esta mujer es mía!
Shu se incorporó y posó sus ojos en él, mirándolo desinteresado… o eso aparentaba
—Parece que eres el único que piensa así—inquirió el Sakamaki reprimiendo un bostezo.
Yuuma iba a replicarle pero centró su atención en la menuda humana que lo miraba avergonzada y casi con miedo. Se acercó hasta ella y la acorraló contra la pared, dando un fuerte golpe que asustó a la chica.
—Yuuma-kun…
—Eres una maldita traidora…—le agarró las mejillas con fuerza, un gemido ahogado salió de los labios de Yui—¡Deja de mirarlo de esa manera! ¡Solo tienes que pensar en mí, porque eres mía!—exclamó casi con desesperación el castaño, los ojos de la rubia se abrieron con sorpresa
En un movimiento rápido la boca del Mukami estaba sobre la de Yui, devorándola sin piedad, descargando toda la frustración y furia contenida. Quería vengarse de Shu, por todo…por su pasado, por el incendio… quería arrebatarle todo lo que le importaba tal y como él había hecho… y aunque odiara aceptarlo el mayor de los Sakamaki tenía un especial interés en esa tonta mesu-buta….
—mhhm—Yui intentó zafarse pero el vampiro no se lo permitió, ahondó más el beso mientras la piel de ambos se rozaba
Shu frunció el ceño levemente molesto…Yui parecía haberse olvidado completamente de él y se veía muy a gusto haciendo contacto labial con el idiota de Yuuma. Sin que ninguno de los otros dos se percatara, Shu bajó el cierre del vestido de la muchacha dejando al descubierto su lánguida espalda… la lamió con su lengua, Yui tembló y se separó rápidamente del otro vampiro.
—¿Q-Qué haces Shu-san?
—No te hagas la desentendida… a ti te gusta esto—hablaba Shu mientras depositaba pequeños besos en su espalda—¿Por qué no lo aceptas de una vez?
—Eres una pervertida mesu-buta…—inquirió Yuuma, bajando completamente el vestido de la muchacha dejándola en ropa interior, Yui lo observó con el rostro ardiendo de vergüenza—¿Adoras tentarnos, no es así?
Mordió la piel cercana a sus pechos, deleitándose con el gemido de la rubia y bebiendo de ese elixir exquisito que lo hacía perder la razón. Yui tembló al sentir los colmillos de Shu morderla también…Yuuma presionó con más fuerza, Shu también…parecía una competencia. Lágrimas caían de los ojos de la humana.
—Y-Ya basta—logró articular la rubia, logrando que ambos la miraran a los ojos
—¿De verdad quieres que me detenga?—fue la pregunta de Yuuma, mientras sonreía de medio lado
—Eres una pésima mentirosa—susurró Shu a la vez que volvía a morderla
Yui no supo en que momento le quitaron su brassier, pero ahora estaba allí semi-desnuda, sometida ante dos vampiros que no querían perder ante nada, que la acariciaban, la tocaban, la mordían, la lamían con pasión. Podía notar lujuria en los ojos de ellos.
—¿Qué demonios es lo que tienes—?—Yuuma apretó con fuerza uno de sus senos y se lo llevó a la boca, extasiado ante las reacciones de la humana—Me vuelves loco, mesu-buta
— Quiero…—Shu clavó sus colmillos cerca de los muslos de Yui, arrancando más gemidos y suspiros ahogados de esa deliciosa boca—Oír tus gemidos toda la noche… se mía.
—No lo escuches…—Yuuma susurró en su oído mientras mordía su lóbulo, haciendo temblar el cuerpo de la rubia—Sólo siénteme a mi…no te perdonaré si no lo haces.
Yuuma la beso, sintiendo el cálido aliento de ella en su propia boca, haciéndolo perder el poco auto-control que le quedaba, ella se abrazó a él para profundizar el beso, ya no podía pensar en nada, solo sentir y dejarse llevar…
Mientras el castaño lamía el resto de su cuerpo y la mordía, ahora fue el turno de Shu de besarla con pasión, adueñándose de esos hinchados y rojizos labios que no le daban tregua y lo hacían desear mucho más…las lenguas de ambos se unían en una danza llena de pasión y deseo… cada vez que ella gemía su nombre en su oído, Shu sentía que las puertas del infierno se estaban abriendo, el calor era insoportable…
—Mesu-buta…—Yuuma la miró a los ojos
—Tu cuerpo habla por sí solo…—finalizó Shu rozando con sus dedos las bragas de la muchacha…—No voy a detenerme ahora
—¡Ni siquiera pienses que te dejaré escapar!—observó a Shu—No te dejaré tenerla…
Shu no contestó simplemente volvió a morder esa suave piel, Yuuma masculló molesto entendiendo que el "señorito" de Shu no se rendiría tan fácil, observó a Yui que gemía sin pudor, su cuerpo se retorcía por el placer, lo miró con ojos suplicantes y supo que esa noche no se detendría hasta hacerla alcanzar el éxtasis. Sólo por esa noche su venganza podría esperar…
Fin
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El próximo vicio tendrá como protagonistas a los dos Sakamakis restantes: Reiji y Subaru
Nos leemos!
Ja ne~~
