Capitulo laaaaaargo... ya les avisé, y si dejan reviews se agradecen... ah si... ya que la sangre Kirk es un poco calentona...estén pendientes ... asi que por favor si no soy mayores de edad cuando les avise cierran sus ojitos... nah a quien quiero engañar!

Capitulo 10

Por fin se encontraron con la muchacha casi a los dos meses de su arribo, para James estudiar en la academia era un juego de niños, para Leonard era como repasar los estudios universitarios, pero al parecer Caterina vivía en constante presión.

—Tengo simulador en diez minutos— gimió picoteando el plato de comida, un feo espagueti insípido.

— ¿se puede saber en qué especialidad te han integrado?— curioso su hermano buscaba alguna pista en la tabla electrónica de Cat que tenía un código de acceso bloqueando su fisgoneo.

—Quieren designarme psicología...consejería...— balbuceo titubeante, carraspeo —Jimmy... ¿somos hermanos sanguíneos?— James la miró fijamente.

— ¿de qué hablas? por supuesto que somos hermanos de sangre... te odio con toda el alma ¿que mejor prueba puedes tener?— contestó sonriéndole tomándola de la mano, en ese momento Leonard se sentó al lado de ellos.

— ¿cuando llegaste a la base te hicieron exámenes especiales...por ser Kirk?—

—no, los de rutina... aunque me libré de un par gracias al capitán Pike—

— ¿Que tienes?— miró a los hermanos fijando su vista en la demacrada muchacha.

—Leonard... ¿tienes acceso a los laboratorios de genética?— los ojos azules quedaron fijos en los de él, era como si pudiera traspasarlos y sintió de golpe angustia, miedo, desesperanza.

—Cat por favor— susurró James apretando las frías manos de su hermana — ¿no me crees?—

—Tib... eres solo dos años mayor que yo ¿como puedes saber si realmente papá guardo...?—

— ¿Quieren explicarme que demonios pasa?— inquieto y molesto Leonard obligó a Caterina a mirarlo tomándola de la barbilla.

—Yo... hice mi prueba para infantería...—sonrió tímida— me gustan las armas— suspiró —pero me hicieron una serie de exámenes clínicos en cuanto vieron quienes eran mis padres... el Capitán Pike estuvo presente—

— ¿Que dijo de que estuvieras aquí?— Jim dio un bocado a su comida —nunca me sugirió que te trajera—

—Llamó al tío para preguntarle sobre mi fuga... discutieron porque Frank me llamó casi de inmediato... quería que volviera, como le dije que no... Me mandó al demonio, dijo que entonces nunca más quiere verme en su casa—encogió los hombros — Pike me dijo que en caso de no terminar satisfactoriamente el semestre de prueba debía buscar un trabajo y vivienda en San Francisco—

— ¡Pero eso no es justo!— salto James — ¡Tienes tanto derecho de estar aquí como yo! si logro pasar el semestre, es lógico que tu...— la mirada triste de su hermana lo hizo callar.

—Mamá no piensa lo mismo— suspiró —se negó a darme una recomendación—

— ¿Que pruebas te hicieron?— preocupado Leonard los interrumpió.

—escaneos genéticos, lecturas...— susurró asustada, parpadeando como si quisiera evitar el llanto.

— ¿Que te sucede?— preocupado Bones la tomo de la mano libre.

—tres cadetes presentamos anomalías genéticas... los tres de la tierra, una chica de Madrid, un chico de Irlanda y yo— se le quebró la voz —Pike estuvo presente en esas pruebas, desde los chequeos médicos no nos hemos separado los tres, nos asignaron al área de dormitorios de los chicos mayores...de tercer semestre—

— ¿que tipo de anomalías genéticas? Cat yo no presenté nada extraño en mis exámenes— Jim limpio las lagrimas de la mejilla de su hermana.

—por eso te preguntaba si éramos hermanos de sangre... el equipo médico en cuanto supo mi apellido me separó de los demás, me hicieron biopsias— Bones apretó con fuerza la mano de la chica, ese tipo de pruebas eran además de inhumanas, antiguas y según sus conocimientos, innecesarias.

—Tranquila... voy a averiguar lo que pueda— le susurró a la rubia acariciándole la mano, verla así de asustada le preocupaba... al grado que se preocupó por lo que sentía.

—no... Eso tengo que hacerlo por mi misma— Cat desvió la mirada hacia la entrada del comedor, intentó sonreír pero estaba claro que se sentía amenazada —además, por suerte una de mis cuidadoras no oficiales tiene un amigo que ya es comandante... quizá en un tiempo pueda convencerla de sacarle información—

—Tu plan es a largo plazo hermana... voy a hablar con nuestra madre...tal vez me diga algo—

—va a estar furiosa Tib... tal vez exija que me devuelvas a Iowa— sonrió dejando su plato sin terminar — como sea, voy a averiguar de que se trata... por ahora gracias por no rechazarme — cubrió con sus manos la de su hermano —te quiero Tib— y se levantó retirándose sin despedirse de Leonard, solo posó su mano sobre el hombro del médico.

—Veré la forma de hacerle esas pruebas— susurró Bones terminando el plato de Caterina — ¿por que la asignaron a un área que ella no quería?— pensaba en voz alta, cuando levantó la mirada se topó con los ojos azules de James que lo miraba fijamente — ¿que?—

—Es mi hermana— susurró — ¿por que te preocupa tanto?—

—precisamente... porque... ¡porque es hermana de un imbécil que no sabe cuidarla!— resoplo esbozando una sonrisa burlona — ¿algún problema?—

Jim no contestó, algo raro pasaba pero por ahora le era más importante tranquilizar a Caterina.

Comunicarse al Prometeus no fue difícil, mucho menos encontrar a su madre.

— ¡Hijo estoy orgullosa de ti!— la imagen de su madre en la pantalla lo decía todo, lloraba de contento — ¡Puedes estar seguro que tu padre también estaría orgulloso de ti! me ha avisado Pike que eres el más sobresaliente de tu clase—

—si... yo— titubeo, de inmediato Winona borró la sonrisa de sus labios.

—Se trata de Caterina— afirmó tratando de ocultar su enojo.

—Así es— suspiró James— ¿¡que hay de malo con ella!?—

—nada— contestó fríamente —Caterina es tu hermana rebelde, la oveja negra de la familia que...—

—Espera creía que ¡yo! era la oveja negra, yo destruí el automóvil, yo me fugaba de la granja, yo peleaba en bares... ¡Madre! ¡Caterina es un fantasma! no hace nada indebido y cuando hace algo correcto tú y Frank la ignoran—

—Es algo que no entenderás hijo, pero eso no importa— sonrió fríamente

—Madre, eso importa... la han asignado a un área especial en la Flota—

—si, tu tío me ha llamado, también Christopher me informó desde que llegó a la base... Caterina ignoró mis órdenes de no enrolarse— suspiró —así que ya decidió y no pienso interferir... no tengo más que decir—

—madre, tienes mucho que decir...— insistió — ¿por que Cat presentó anomalías genéticas?—

—James, eres hijo de mi esposo, fuiste concebido con amor y por amor... Caterina fue un insulso intento por mantener en alto el nombre de tu padre... sin embargo no funcionó—

— ¿Por que? ella es una buena chica— reclamó con los ojos inyectados, un nudo le cerraba la garganta, nunca se había planteado el grado en que su propia madre rechazara a su hermana menor — ¡¿que más da que sea tu hija por inseminación?! ¡Muchos han nacido así!—

—Hijo... olvídate de todo, sigue tu camino que ella seguirá el suyo— suspiró —te amo corazón— y sin más Winona cerró la transmisión.

James no comprendía porque su madre detestaba a Cat, por que Frank insistió en que fuera la hermana de segunda; la muchacha había sido una excelente estudiante hasta que la sacaron sin motivo del colegio, se preocupaba por que tuviera su comida lista y a tiempo todos los días desde que la enseñaron a cocinar... recordando... la muchacha era solo la sirvienta, la mucama, la que aseaba y hacia la comida, la que no podía estudiar ¿pero por que? la aguja de la culpa se clavó en su corazón, por años había seguido la costumbre familiar desdeñando a Cat cuando aún era una recién nacida.

Afortunadamente su pequeña hermana tenía al parecer la misma personalidad decidida de su padre, ponía todo su empeño en el estudio, era tanta su necesidad de conocimiento que llegó al grado de buscar pequeños trabajos para obtener créditos y comprar libros para estudiar, salir a escondidas para pasar la tarde en la biblioteca de la ciudad cuando él la abandonaba ahí para irse de fiesta con sus amigas.

Caterina era extraña y hasta ahora lo había notado, siempre la había considerado un estorbo gracias a la actitud de su tío y por lo que se dio cuenta, también por su madre.

— ¿estas bien Jim?— Leonard había entrado a su dormitorio sin que se diera cuenta, lo miraba curioso, la pantalla del comunicador mostraba el escudo de la federación y la leyenda "enlace concluido" parpadeando en tonos blancos.

—No Bones, no estoy bien— suspiró — ¿estás muy ocupado?—

—Mañana presento examen de virología vulcana, tengo dos horas de exobiología esta tarde... pero tengo un par de minutos libres— respondió irónicamente, esperó una sonrisa de su amigo pero verlo tan serio le preocupó — ¿que pasa?—

—Necesitamos averiguar más sobre Cat— se encogió de hombros —nuestra madre al parecer la prefiere muerta— se levantó calándose su chamarra — acompáñame, necesito saber más de mi hermana— y sin más salió casi arrastrando a su amigo.

Caterina por su lado charlaba con algunas compañeras, entre ellas la hermosa chica orión de piel verde y roja melena amiga de su hermano y una curvilínea caitian de rebelde melena castaña, de la que ignoraba que había intentado salir con Bones.

— ¡Tu hermano es guapísimo!— comentaba una joven de la tierra, al parecer de origen asiático, la que había rechazado a Leonard.

—Nah... es un pesado— respondió burlona.

—como sea me encanta— intervino Gaila, la chica orión.

—no entiendo porque— Caterina no terminaba su frase cuando les dio alcance precisamente James — ¿que pasa? ¿Por que esa cara?—

—No pasa nada— le sonrió a las chicas — ¿señoritas? me temo que por ahora voy a llevarme a mi querida hermanita, más espero que ella tenga sus números clave de comunicador o quizá... hasta la asignación de sus dormitorios—

— ¡James!— reclamo Caterina que era tironeada del brazo, Leonard en ese momento la tomó del otro brazo— ¡Bones! ¿Que diablos traman?—

—Solo sígueme ¿entendido?— le susurró en voz profunda provocándole a la chica un escalofrío —Jim yo me hago cargo— el rubio asintió quedándose a "distraer" a las amigas de su hermana.

— ¿Que pasa Leonard?— bufó Caterina liberándose de la mano que la llevaba a rastras.

—tenemos que hablar—

— ¿Hablar?— hizo un gesto de confusión — ¿de que? tengo casi dos meses aquí y no hemos hablado de nada, apenas y hay tiempo para...— los ojos azules fijos en ella la hicieron callar.

—Caterina, sobre esa noche en el granero... no me has dado la oportunidad de...—

— ¡ah es eso! no tengo que pedirte nada y tú no tienes que darme nada— ahora sonreía —todo está bien—

— ¡no! ¡No está bien! ¡Ese es el problema!— suspiró —Me preocupas con esa actitud... Cat... por Dios no puedes pasar de un "te amo" a un "todo está bien"— bufó sumamente incómodo.

—Lo dije... ¿o lo pensé?— susurró agachando el rostro para evitar la mirada de Bones que la traspasaba.

—Te escuche claramente — la obligó a levantar la mirada —entiendes que yo...—

—entiendo que no quieres compromisos, entiendo que tienes un dolor muy fuerte que no quieres dejar— susurró — sin embargo... no entiendo esto... es decir— suspiró soltándose de él para acercarse a un enorme ventanal con vista al astillero donde construían las naves, se apoyó en el barandal —Leonard, tampoco entiendo esto que siento, conocí a los chicos de Riverside, ninguno me inspiro sentimiento alguno, es más ni siquiera tú cuando te conocí... fue hasta unos días después que me entregaste a Butters, cuando charlábamos que... sentí algo extraño y quise ocultarlo—

—Lo hacías bastante bien— sentado a su lado insistía con verla a los ojos —hasta...—

—Hasta una noche antes lo comprendí, no quise que lo notaras— una sonrisa triste se dibujó en sus labios —creo que no pude hacerlo—

—Cat...— comenzó a decir pero guardó silencio ¿como cortar eso que la chica sentía sin hacerla sufrir? ¿Realmente quería terminar con ello?

—Leonard, tranquilo, no me enlisté por ti— le acaricio la mejilla —no voy a perseguirte por toda la academia si eso temes— suspiró —tampoco voy a buscar algo que tu no quieras, pero cuando me necesites... ahí voy a estar—

Caterina le rodeo el torso con los delgados brazos acurrucándose en su pecho ¿que podía decirle? él atinó únicamente a acariciar la larga melena rubia inhalando el perfume que emanaba del cálido cuerpo "va a estar ahí cuando la necesite" pocas veces le habían dicho eso provocándole esa sensación de que era algo real, algo más que simples palabras.

— ¿Que estás estudiando?— le preguntó cohibido, necesitaba cambiar el giro de la charla antes que apareciera James, sin embargo no soltaba el abrazo, no dejaba de acariciar la suave cabellera.

—Acredité los tramites de estudios básicos e intermedios... me asignaron a psicología, podré hacer exopsicología y sus ramas... creo que me especializaré en trabajo de campo en viajes a largo plazo— se separó de él —la exopsiquiatría igualmente me parece interesante—

—un tema complicado— Bones le acomodó un mechón de cabello detrás del oído, no podía evitar tocarla, mirar fijamente los delgados y bien delineados labios que deseaba probar de nuevo.

—Si— suspiró extrañamente sonrojada —sin embargo, es una carrera que nunca pensé estudiar o desarrollar, pero desde que me asignaron a la materia me parece apasionante— por fin lo miró a los ojos —nos asignaron tutores de tres semestres más que nosotros—

—si, nos lo comentaste—

— ¿nos?—

—A James y a mi— no pudo evitar sonreír ante el divertido gesto de confusión en la chica.

— ¡ah si Tib!— Cat dejó escapar una risita nerviosa.

— ¿Tib?—

—Tiberius, el nombre del abuelo—bajó la voz para darle un tono confidencial — ¡odia ese nombre!—

—gracias por el dato— le hizo un guiño cómplice.

—De nada— volvió a dejar escuchar el tintineo de su risa

— ¿Y por cierto donde estará el conquistador?— deslizó con suavidad sus manos por los delgados brazos hasta las manos tibias, no quería soltarla.

—Conociéndolo... ya estará en algún sitio oscuro de la base con alguna o algunas de mis compañeras— más tranquila se puso de pie

— ¿Cat?— la detuvo haciendo una presión en las manos — ¿por que nunca me dijiste que Frank era tu tío?—

—Lo tengo prohibido, de hecho— suspiró —me extraña mucho que Jim me trate ahora tan bien... no me habían aceptado en la familia, de hecho creía que era adoptada o algo así—

— ¿Pero por que?— insistió

—Lo ignoro— sonrió dando un paso —ahora discúlpame, pero a las mil seiscientas tengo que entregar mi reporte sobre las practica en el simulador—

—¿vuelo?— echaron a andar lentamente, se sentía ridículo, quería tomarla por la cintura, hacerla que pasara su brazo por su espalda y caminaran así, como si pasearan por el campus en San Francisco bajo el cálido sol amarillo, sin temer a que James se enojara con él o que apareciera Pamela, el maldito abogado o Frank.

—Nah... te dije que me gustan las armas, mi primer practica con fásers— atravesaron el pasillo hacia el ascensor —supe que te ha ido un poquito mal con las simulaciones—

— ¿Mal? agradezco al universo que por ahora no se hayan decidido los klingon a atacarnos— abordaron el apretado y reducido espacio repleto de cadetes, quedaron muy juntos, y no se sintió incómodo o rechazado.

—Cuarto nivel, sala de asesores de infantería— indicó la chica, pero al siguiente nivel se quedaron solos cuando descendieron los estudiantes.

—"repita su destino"— avisó la voz electrónica.

—Cuarto nivel, sala de asesores de infantería— repitió, Leonard detuvo el ascensor pulsando un botón para atraerla y darle un rápido beso en los labios — ¿que...?— confundida lo alejó apoyando sus manos en el fuerte pecho masculino.

—Es muy importante para mí saber que cuando te necesite ahí estarás— le acarició la mejilla — y no me interesa que diablos planearan Frank o tu familia... también estaré ahí para cuando me necesites— le tomó la mano con delicadeza y beso el dorso con ternura — ¿quieres ser mi psicóloga personal?—

—Voy a pensarlo Doctor McCoy— respondió risueña y pulsando nuevamente el botón, en un segundo se abrieron las puertas — ¡tengo que irme!— avanzó un par de pasos fuera del ascensor, dio media vuelta para dedicarle un guiño y echó a correr hacia la puerta del salón correspondiente.