Plan

N/A: Hola a todos~! Espero que anden muy bien, XD porque yo andaba algo desvelada jajaja. Ayer pensaba subir este cap, pero pues la verdad decidí mejor subirlo hoy. Claro así como un regalo tanto para ustedes como para mi :P Así que sin más.

Mahou Shoujo Lyrical Nanoha no me pertenece. Todo es de sus respectivos autores. (Aunque esto es mío e.e) XD.

Mid-childa 10 AM...

En una casa algo peculiar, estaban dos chicos conversando sobre muchas cosas, pero en especial de algo aún más importante, ese algo que les daría el triunfo cómo ellos pensaban, después de que Veyron se enteró de todo el odio que Yunno sentía hacía Fate, al principio pensaba que era algo estúpido, pues el rubio estaba más que enojado por que su enemiga le quitó a la "chica de sus sueños" cómo él le decía. Para Veyron eso era algo ilógico, pues no entendía que era lo que tenía aquella chica, para hacer que tanto su aliado como Fate se pelearan por ella. Él sabía que la chica era hermosa, eso no lo iba a negar, pero ¿Qué era eso otro que atraía a dos rubios? Meditó durante unos momentos recordando que su nuevo amigo le dijo que a Fate le encantaba su actual novia. Una sonrisa malévola salió de sus labios mientras empezaba a planear su "carta maestra". Una que de seguro funcionaría perfectamente. Miró unos instantes al chico enfrente de él, haciendo que su sonrisa creciera. "Este chico podrá hacerlo fácilmente..." Pensó mientras se reía internamente.

Veyron empezó a decirle a Yunno sobre su plan, el rubio se sorprendió un poco pues Veyron era muy bueno formando estrategias, lo que más entendió fue que, el otro chico haría que varios de los suyos se fueran como "aliados" de Fate. Lo que él no entendía era a que clase de aliados se refería su amigo. Yunno no sabía el tipo de persona que podía llegar a ser Fate, pues sólo la veía cómo una persona arrogante y poderosa en cuanto a dinero se tratara.

Hückebein empezó a ver cierta confusión en los ojos esmeraldas de Yunno, así que pausó su explicación para preguntarle el que, lo tenía tan perdido.

"Yunno, ¿Hay algo que no entiendas?" Inquirió con curiosidad Veyron.

"Sí hay algo" Yunno se acomodó en el sofá tratando de relajarse.

"¿Y que es eso?"

"Bueno, por lo que me has explicado, tú piensas infiltrar a tus amigos a un Hangar, pero...¿Qué eso no suena, cómo si trataras de hacer caer a un mafioso?"

Veyron sonrió en diversión, pues al parecer aquel chico no sabía a lo que se estaba metiendo, "Será mejor explicarle"

"Bueno, mi estimado Yunno. Al parecer has sido un ingenuo en eso de conocer a Fate, ¿verdad?"

"¿Un Ingenuo?" Curioseó el rubio.

"Sí eso eres, dime una cosa amigo mío. ¿Qué es lo que sabes de Fate?"

"Sólo se que es hija de una de las familias más ricas de Japón" Contestó algo confuso.

"Ya veo, parece ser que nuestra querida Fate, no te ha mostrado su lado oscuro" Comentó Veyron mientras tomaba algo de jugo.

"¿Su lado oscuro?, ¿Que quieres decir con eso Veyron?"

"Yunno, Yunno, Yunno, eres un completo idiota. Haz estado cerca de una chica peligrosa todo este tiempo y no te has dado cuenta. Me pregunto porque sigues vivo"

El rubio se tensó ante lo que le dijo Veyron, pues sabía que Fate era una persona peligrosa pero porque lo había golpeado. Pero nada más, una pregunta llegó a su cabeza mientras sentía el pánico apoderarse de él. ¿Nanoha sabe lo peligrosa que es Fate? y si lo sabe ¿La tendrá amenazada? Rápidamente se puso de pie sintiendo como un escalofrío le recorría la espalda. Tenía miedo, pero por salvar a Nanoha se arriesgaría a lo que fuera. "No dejaré que lastimes a Nanoha-chan..." Estaba listo para irse, hasta que sintió la mano de alguien tocar su hombro.

"¿A donde crees que vas?" Preguntó un divertido Veyron.

"Voy a rescatar a Nanoha-chan de Fate"

"No puedes hacerlo ahora"

"¿Porqué no?"

"Pues porque Fate puede matarte si te acercas a su novia"

"¿Pero, y que tal si la tiene amenzada? No puedo dejarla con ella" Yunno se soltó del agarre de su amigo intentando salir de una vez de aquella casa.

"Será mejor que guardes todas esas energías para después, si quieres salvarla, debes esperar un poco más, es más te contaré lo otro que haremos..." Los dos chicos regresaron al sofá, para conversar sobre el otro plan de Veyron. Yunno le ponía atención a lo que le decía, pues su amigo le estaba contando todo lo que sabía de la rubia, haciendo que se sorprendiera por completo. Lo principal que se quedó en su cabeza fue. "Fate no se tienta el corazón con nadie... ella mata sin dudar..." El chico apretó los puños fuertemente, pues mientras más cosas sabía, con más ganas quería salir de ahí. "Yo te rescataré Nanoha-chan..."

HORAS MÁS TARDE EN TSAB...

Tres hermanos iban por el pasillo de la escuela luciendo diferentes estilos, unos que embobaban a sus fans, pues los tres lucían un porte elegante que los hacía aún más atractivos. Con ellos iban Nanoha y Hayate quienes sonreían de oreja a oreja al ver las miradas de odio de algunas chicas que las veían, sabían que esas miradas eran porque ellas estaban saliendo con las gemelas, mientras que Chrono era bien acompañado por su amiga Amy, los cuchicheos no tardaron en empezar desde que llegaron. Pues en el estacionamiento estaba Amy esperando a Chrono, las chicas que los veían se sorprendían mucho, ya que la hija de la directora estaba siendo muy amigable con aquel peliazul. Cosa que no le molestaba a él, ya que Amy era hermosa y le encantaba tenerla cerca. No la había visto en algunos días debido a su suspensión, una que ya había terminado.

Mientras algunas veían aquella escena, otras veían como dos gemelas ayudaban a salir a sus parejas de sus autos, aquellas dos bellas damas les sonreían con cariño y dulzura, Nanoha había llamado un poco más la atención pues llevaba un estilo juvenil y claro porque no decirlo hasta caro. Todos sabían que era una Takamachi y que por eso sabía comportarse de una manera refinada, como toda una señorita. Por otra parte Hayate era vista como la más sencilla de las dos, pero aún así podía destacar con su belleza. Prácticamente había empezado a tener fans ya que había veces en que con sólo una sonrisa, podía conquistar hasta al más rudo de la escuela. Pero era algo que a ella no le importaba. A las gemelas también muy poco les importaba lo que otros dijeran pues para ellas sólo había ciertas chicas en sus mentes.

Después de todo aquello, ahora todos lucían su ropa de sus respectivos clubs, la pareja número uno, eran Fate y Nanoha, pues ellas se dirigían a las caballerizas donde Bardiche esperaba por ellas, las dos chicas iban vestidas como jinetes profesionales, la rubia con un porte totalmente de negro, mientras que su chica lucía un pantalón color café con botas negras hasta las rodillas, una camisa color blanco con un saco café un poco más fuerte. Las dos se veían impresionantes. Esta vez "El Princípe de TSAB" ya había encontrado a su princesa, ahora llamada "La Belleza de los ojos azules"

La pareja número dos eran por supuesto Alicia y Hayate, las dos chicas lucían más sencillamente a diferencia de la otra pareja, ellas iban directo al club de Natación, listas para jugar un poco en la alberca. Chrono y Amy se fueron al lugar en donde dicho chico iba a entrenar para su partido del fin de semana. Los dos se fueron felices mientras reían en diversión, ignorando por completo las miradas extrañas de otros estudiantes.

"Bueno, Amy. Tengo que ir a entrenar, espero que no te aburras" Comentó divertidamente Chrono.

"No te preocupes Chrono, jamás me aburriría de verte entrenando" Aquella confesión hizo que al peliazul se le tiñeran las mejillas de un rojo muy fuerte, pues estaba totalmente avergonzado por las palabras de su amiga.

"E-E-Esta b-bien, y-yo solo d-decía" "¡Estúpido Chrono! No tartamudees" Se recreminó internamente.

"Chrono, ¿Estas bien? Te noto algo rojo" Amy se levantó acercándose más al chico, cosa que hizo que se pusiera más nervioso.

"E-Estoy bien, no te preocupes. Bueno debo ir con los chicos" Y con eso se alejó de la bella chica suspirando aliviadamente. "Demonios, esa chica me puso muy nervioso..."

Mientras tanto en el club de Natación, estaban dos chicas divertidas arrojándose agua como dos pequeñas niñas. Sus risas llenaban aquel lugar haciendo que sus compañeras voltearan a verlas, para toda la que veía la escena, pensaba que era tierno ver a una pareja así de felices, así que nadie les decía nada, con tal de no arruinar la atmósfera que las dos proyectaban.

"¡Hey! ¡Ali-chaaan! ¡Alcanzame si puedes!" Gritó una emocionada Hayate, mientras nadaba más rápido.

"¡Ya verás que si te alcanzo!" Y con eso empezó a sumergirse más en el agua, preparándose para su venganza.

Hayate volteó hacía donde debería estar su novia, la cual no daba rastro de que la estaba siguiendo, empezó a observar los alrededores intentando encontrar una cabellera rubia, pero fracasó ya que su novia no estaba por ninguna parte. "¿Dónde estas, Ali-chan?" Preguntó mientras se quedaba quieta en su lugar.

Sumergida en el agua, estaba Alicia preparada para asustar a la morena, ella era buena en esconderse sin hacer ruido, así que lentamente se acercó desde atras a su chica, notaba como Hayate, intentaba buscarla. Así que para no hacerla esperar decidió proceder con su venganza. Rápidamente salió del agua gritando, haciendo que su novia se quedara con una cara pálida. "¡KYAAAAAH!" Gritó la morena.

"JAJAJA! Tu cara Hayate!" Decía una risueña Alicia.

"¡Tonta Ali-chan! Me asustaste demasiado" Hayate hizo pucheros infantilmente.

"Eso te pasa por hacerme tus bromas" Alicia se calmó un poco mientras se secaba algunas lágrimas.

"Jum" Hayate le dio la espalda fingiendo enojo, sabiendo que su novia pronto empezaría a disculparse.

Alicia al instante terminó de reírse, mientras se abrazaba a su novia. Notó que estaba algo tensa así que la volteó observando que estaba enojada con ella.

"Hayate, no estarás molesta, ¿o si?"

"..." La morena miró hacía otro lado ignorando a su acompañante.

"Oh vamos, sólo era una broma"

"..." Hayate rió para sus adentros, mientras disfrutaba de la escena.

"Hayate..." Alicia se acercó a ella dándole un beso corto. Miró nuevamente a su chica, que aún mantenía el ceño fruncido. "Linda..." Le dio otro beso, siendo seguido de otro y de otro y de otro. "No lo vuelvo hacer" Y con eso el beso se profundizó haciendo seder a la chica enojada.

El beso no fue urgido, si no que fue más bien, uno lleno de amor, las chicas poco a poco fueron separándose , mientras se miraban cariñosamente.

"Ali-chan" LLamó Hayate observando todavía a su amante.

"¿Sí?" Contestó la rubia mientras le daba un beso en su frente.

Hayate no contestó y en vez de eso, le dio un pisotón a la rubia, al sentir tal golpe la otra chica la soltó, mientras intentaba aguantar las lágrimas, pues la otra para ser bajita, era lo suficientemente fuerte. Eso ya lo había comprobado.

"Eso te pasa, por tus bromas" Hayate empezó a nadar dejándo a su chica atras.

"Eres tan tonta, Hayate" Dijo Alicia todavía sintiendo dolor en su pie.

En un lugar, un poco más lejos de los otros clubs, estaba una pareja muy divertida, Fate le había dicho a Nanoha, que ese día tenía equitación, así que le pidió que la acompañara a dar un paseo. La cobriza no tardó en darle el sí, así que ahora ahi estaban riendo felices de pasar más tiempo juntas, los demás miembros del club, estaban más alejados, ya que también querían su propio espacio. Cuando habían llegado, Bardiche estaba comiendo algo de pasto, pero al escuchar nuevamente la voz de su dueña, rápidamente se había dirigido a ella, relinchando de felicidad. Fate había reído divertida, mientras acariciaba a su caballo. Pues también lo había extrañado.

"Fate-chan, me gusta este lugar" Confesó Nanoha mientras se recargaba más en la rubia.

"A mí también, aquí hay mucha tranquilidad" Fate se agachó un poco besando lentamente a su novia.

"Gracias, por invitarme" Nanoha sonrió más ampliamente acariciando la mejilla de Fate.

"No me agradezcas, yo quería hacerlo" Otro beso pronto llegó, haciendo que las dos olvidaran todo lo demás.

Bardiche relinchó un poco, haciendo que las chicas cortaran su beso. "Esta bien Bardiche, vamos a dar otro paseo" El caballo pronto empezó su caminata, haciéndola un poco más rápida. Fate y Nanoha reían ya que el pura sangre, también parecía muy feliz.

Después de todo un recorrido, la rubia decidió que ya era hora de dejar a su caballo descanzar, ella había bajado primero, para después ayudarle a su novia.

"Gracias" Agradeció Nanoha mientras miraba aquellos burdeos.

"No es nada" Fate sonrió de oreja a oreja, haciendo sonrojar a la otra chica.

"Bueno, voy a llevar la silla adentro" Dijo la rubia empezando su caminata.

"Espera Fate-chan, te acompaño" Nanoha se acercó a Fate siguiendo su camino.

Al llegar a las caballerizas, Fate observó que los demás ya se habían ido, ella puso la silla de montar junto a las demás, empezado a quitarse el saco ya que el calor la estaba asfixiando. Nanoha sólo observaba los movimientos de su amante. Sintiendo sus mejillas sonrojarse una vez más.

Por otro lado la rubia, se quitó el corbatín desabrochándose los dos primeros botones de su camisa dejando que su cuello sintiera el aire. Volteó a ver a Nanoha, quién estaba embobada con ella. Fate pudo ver en aquellos zafiros un brillo diferente. Sonrió satisfecha mientras se acercaba a su bella acompañante. La mano de la rubia se posó en la mejilla suave de Nanoha, haciendo que la chica se apoyara en ella. El calor que emanaba Fate le encantaba a Nanoha, pues era tan cálida que le hacía sentir muy bien en su toque.

"Eres tan hermosa, Nanoha" Fate fue acercándose a la cobriza lentamente rozando aquellos rosaceos labios. "Eres encantadora..." Y con eso le dio un beso amoroso. Labios chocaban entre sí, sintiendo su suavidad, el sabor y la sensualidad con que daban aquellas caricias. La lengua de Fate empezó a lamer el labio inferior de aquellos labios pidiendo permiso para entrar en la boca deliciosa de Nanoha, dicha chica le otorgó el permiso sintiendo aquella lengua muy suculenta moviéndose con la suya, sintiendo su textura. La rubia se aferró a la cintura de la cobriza, mientras que ella abrazó el cuello de Fate atrayéndola más cerca. Pronto las dos chicas sintieron que sus cuerpos pedían por más, así que Fate sin separarse de su novia, empezó a caminar llevándola a un lugar más privado.

"Fate-chan..." Susurró Nanoha aferrándose a las hebras doradas de su amante.

Como pronto estuvieron en el lugar más privado y lejos de los ojos curiosos, Fate se sentó en la paja que había cerca, haciendo que en el proceso Nanoha se sentara a ahorcadas en ella.

Fate empezó a besar aquel suculento cuello lentamente, haciendo que la piel de Nanoha se erizara un poco. Sus labios fueron dejando pequeños besos, mientras que sus manos quitaban aquella ropa estorbosa, pronto fue cayendo al suelo el saco junto a la camisa blanca. Dejando ver una lencería de color anaranjado con encaje. La rubia observó aquellos deliciosos pechos unos segundos, para después pasar a ver los zafiros que estaban algo vidriosos. "Nanoha, te quiero" Nuevamente la chica empezó a besar a aquellos labios con más deseo y fervor. Sus manos recorrían aquella espalda desnuda sintiendo su suavidad. La cobriza sintiendo su cuerpo arder se abrazó más a Fate mordiendo en el proceso el labio carnoso de su pareja. Sintió como unas manos bajaban hacia su trasero, apretándolo suavemente. Unas risitas salían de ella mientras seguía provocando a la rubia.

"Fate-chan, parece saber lo que hace" Comentó mientras sentía besos en sus pechos.

"Claro que lo sé, tu cuerpo es perfecto" Dijo en un tono ronco mientras miraba con deseo a su chica. Nanoha pudo ver la exitación tanto suya como la de su pareja. Así que sin perder tiempo dejó que Fate la guiara en aquel deseo desbordante.

Las dos chicas seguían en su pasión haciendo gemir a la otra, ropa caía a varias partes del lugar donde se encontraban. Fate se había levantado para recostar a Nanoha en aquella paja, besando cada parte de su cuerpo, las dos disfrutaban de aquellas caricias olvidando por completo lo demás. Hicieron el amor durante toda la tarde, degustando el placer que podían darse. Cuando terminaron, se miraron con tanto amor que cualquier persona que las viera, notaría que ambas eran la pareja más hermosa que hayan visto. Ya que con sólo mirarse a los ojos sabían que expresaban su amor en silencio. Todo había sido dicho con caricias y gemidos. Fate atrajo a Nanoha en un abrazo fuerte oliendo aquel aroma delicioso que el cabello de la cobriza desprendía. "Fate-chan...me gusta estar contigo" Confesó una sonriente Nanoha mientras escuchaba el latido del corazón de su amante.

"A mí también, Nanoha. Prometo siempre estar para ti y protegerte" Fate besó su frente suspirando de satisfacción. "No permitiré que te alejen de mi..." Pensó sintiendo sueño, así que sin más se dejó llevar por morfeo junto a su amada.

"Te quiero Fate-chan..." Nanoha cerró sus ojos sintiendo la calidez de aquellos brazos fuertes.

Las dos chicas se quedaron profundamente dormidas, después de demostrarse todo ese amor que sentían, corazones latían acompasadamente mientras sonrisas salían de aquellos finos labios.

Las horas pronto pasaron y la noche había llegado, la primera en despertar había sido Fate, observando a su amante, mientras su mano acariciaba hebras cobrizas. Le encantaba Nanoha en muchos sentidos, pero más el hecho de saber que ella puede hacerla feliz.

Nanoha fue abriendo poco a poco sus ojos observando a Fate verla con tanto cariño que hizo que su corazón latiera más fuerte. Amaba aquellos burdeos, eran tan imponentes y expresivos. Le encantaba reflejarse en ellos, porque así sabía que esos bellos ojos sólo serían siempre para ella.

"Buenas noches, Nanoha" Dijo Fate acercandose para darle un beso.

"Buenas noches, Fate-chan~" Respondió una cantarina Nanoha mientras correspondía aquel beso.

"Eres preciosa" Comentó la rubia

"Gracias, Fate-chan"

"Sabes, me encantaría que nos quedaramos aquí pero, creo que ya es algo tarde y debo llevarte a casa"

"Si tienes razón, además muero de hambre" Un puchero infantil hizo que Fate riera en diversión.

"Bueno, entonces vayamos a cenar algo. ¿Que te parece? Yo invito"

"Esta bien" Las dos chicas se levantaron de aquella paja empezando a levantar su ropa y vestirse.

Fate al ver el cuerpo desnudo de su novia, nuevamente sintió el deseo de hacerla suya una vez más, pero tenía que retenerse ya que no quería que alguien las descubriera y claro que alguien viera a su chica desnuda. Así que pronto también empezó a vestirse. Cuando terminaron salieron de aquel lugar, no sin antes despedirse de un Bardiche cansado. La pareja iba muy sonriente mientras se tomaban de la mano.

Una vez que llegaron al estacionamiento, Fate le abrió la puerta a Nanoha ayudándola a entrar. La cobriza le dio un "Gracias" mientras se ponía el cinturón de seguridad. Fate rodeó el auto entrando en el asiento del piloto, arrancando y llendo directo a un Mcdonald´s.

El trayecto hacía dicho lugar fue tranquilo ya que ambas chicas, estaban demasiado felices con todos los acontecimientos que pasaron ese mismo día. Un teléfono comenzó a sonar haciéndole saber a la dueña que tenía una llamada.

Nanoha sacó dicho aparato, observando la pantalla y en la cuál decía que tenía una llamada de Momoko. Sin prisa, contestó aquella llamada, escuchando la voz de su madre algo preocupada.

"Hola, mamá" Nanoha miró a Fate, quién rápidamente volteó a verla.

"Nanoha-chan, ¿Donde estas?"

"Estoy con Fate-chan, mamá ¿Sucede algo?"

"Cariño, llevo rato queriendo comunicarme contigo, ya que no me habías llamado en la tarde para decirme donde estabas"

"Lo siento, pero no te preocupes. Fate-chan sabe cuidarme" Aseguró sonriente haciendo sonrojar a su novia.

"Esta bien, pero no llegues tarde, ¿De acuerdo? y saludame a Fate-chan"

"Claro, nos vemos mamá" Nanoha colgó suspirando aliviadamente.

"¿Y bien?" Inquirió Fate

"Mamá puede ser exagerada en ocasiones"

"Jajaja, entiendo" En cuestión de algunos minutos las dos chicas ya habían llegado a Mcdonald´s, ordenando algo rápido mientras esperaban en el auto. La persona que atendía en la ventanilla observó más de cerca a Fate, empezando a coquetearle. La rubia por supuesto que se dio cuenta así que sonriéndole le dijo: "Lo siento linda. Pero a mi novia no le gusta que me coqueteen tan descaradamente"

"L-lo siento" La chica se sonrojó de vergüenza diciéndoles que iría rápido por su orden.

"Fate-chan, no debiste ser tan directa" Nanoha había mirado con recelo a la chica, pero nunca pensó que la rubia la rechazaría tan despreocupadamente.

"Lo sé, pero no quiero tener que ver con alguien más que no seas tú" Le guiñó un ojo divertida.

"Tonta Fate-chan" Nanoha le dio un beso rápido, notando como aquella chica regresaba con sus ordenes.

"Aquí tienes" Dijo la chica algo sonrojada ya que había visto aquella escena.

"Gracias" Fate agarró las cosas, pagándole después a la chica. Tan rápido como recibió su cambio, arrancó su lujoso auto.

Después de haber cenado, Fate decidió que ya era hora de llevar a su chica a casa. Así que retomando su camino, empezaron a ir en otra dirección. Tan pronto como llegaron, la rubia le abrió la puerta caballerosamente. Ofreciendo su mano para ayudarla, Nanoha bajó sin prisa alguna, sintiendo la suavidad de aquella mano.

"Gracias por traerme a casa, Fate-chan"

"No es nada, Nanoha. Lo que sea por ti" Fate agarró de la cintura a la cobriza, dándole un beso amoroso.

"Hey hey, Fate-chan. Vas a devorarte a mi hermana" Intervino Miyuki tomándole el pelo a la rubia.

"¡O-Onee-chan!" Resopló una avergonzada Nanoha

"Jajaja, sólo bromeaba, no te enojes"

"¡Mou!"

"Nanoha tranquila, tu hermana sólo se preocupa por ti" Fate observó a la otra chica sonriéndole amistosamente.

"Ahh... esta bien. Bueno, nos vemos mañana" Suspiró derrotada la cobriza.

"De acuerdo" Fate le dio otro beso rápido, despidiéndose también de la hermana de su novia. Regresó a su auto, dándole una última mirada a su chica. Pronto su auto fue desapareciendo de la vista de las dos hermanas.

"Fate-chan, te cuida muy bien" Comentó Miyuki entrando junto a su hermana.

"Sí, me protege mucho"

"Eso es bueno" La chica mayor cerró la puerta de la residencia. "No se porque siento que algo malo sucederá" Pensó para sí Miyuki, observando a su hermana. "Espero que no tenga que ver con Nanoha-chan..." Las dos hermanas se reunieron con la demás familia, conversando de como les fue en su día, claro que Nanoha omitió lo que hizo con Fate ya que no quería que su padre la matara. "Mi Fate-chan..."

AL DÍA SIGUIENTE...

Nanoha se levantó temprano como siempre lo hacía, aunque tenía el presentimiento de que algo pasaría pronto. Algo malo que a nadie le iba a gustar. Su corazón le decía que lo que pasara sería de lo más peligroso. "Espero que sólo sea cosa mía..." Se dijo algo nerviosa.

La cobriza se dio una ducha rápida ya que por tanto pensar, el tiempo se le había pasado rápido, tan pronto como terminó bajó a desayunar. Momoko sonrió divertidamente, pues su hija parecía toda una colegiala enamorada. Aunque le alegraba ya que su hija se veía más feliz. "Parece que Fate-chan, trae siempre en las nubes a mi hija"

El timbre sonó haciendo que Momoko saliera de sus pensamientos, así que rápidamente se dirigió a la puerta para recibir a Fate. Cuando la abrió divisó a la otra chica que parecía estar de lo más nerviosa con ella. Y hasta un tanto sonrojada. Momoko rió para sus adentros mientras le indicaba a Fate que la siguiera hasta donde estaba su bella hija. Lo que la mujer mayor no había notado, era que Fate no iba sola, pero como ella estaba tan metida en sus pensamientos, no se dio cuenta de la otra persona hasta que habló.

"Momoko..." Llamó una suave voz.

La mujer mayor paró en seco, ya que aquella voz la sorprendió un poco. Lentamente fue volteando para ver a una Lindy sonriéndole encantadoramente, mientras se recargaba en el hombro de Fate.

"L-Lindy..." Nombró sorprendida Momoko.

"Ha pasado mucho tiempo" Lindy sonrió tiernamente mientras se acercaba a la otra mujer.

"S-Sí" Fate al ver tan nerviosa a Momoko, decidió intervenir ya que tenía que irse a la escuela, pero para que eso sucediera tenía que irse con su chica.

"Disculpe, Momoko-san, esta bien si voy yo sola por Nanoha?" Preguntó algo nerviosa, aunque no sabía si era por que sentía la incomodidad o porque su suegra no sabía que ella ya había tenido relaciones con su hija. "Espero que sea la primera..." Pensó mientras suspiraba.

"Claro Fate-chan, adelante" Momoko se hizo a un lado dejando pasar a la rubia.

Fate siguió su camino, encontrandose a una bella Nanoha terminando de comer su fruta. Cuando la cobriza la vio, se sorprendió ya que no había notado su presencia.

"Parece que ya estas recargada" Bromeó Fate. acercándose a ella.

"Mou Fate-chan" Nanoha recibió con felicidad un beso.

"Bueno, como ya terminaste. Lo mejor será irnos" Fate tomó la mano de Nanoha dándole un pequeño beso.

"Sí, vamos" Nanoha agarró su bolso, que pronto fue arrebatado de ella.

"Yo me llevo esto" Fue lo único que dijo la rubia, llevándose del comedor a su chica.

La pareja al ver a sus madres todavía ahí paradas en el pasillo como si no supieran que hacer. Para Nanoha era la primera vez que veía a su madre tan sonrojada y a Lindy tan... bueno su caracter no cambiaba era el mismo con el que ella la conoció. Fate miraba a Lindy para después ver a su suegra, ella presentía que ahí había algo, pero decidió no intervenir ya que esas eran cosas de su padre y su suegra. "Espero que este viejo insolente no esté haciendo de las suyas..."

"Bueno, nosotras ya nos vamos" Intervino Fate mirando a Lindy.

"Esta bien chicas, vayan con cuidado" Respondió Momoko sonriéndoles.

"Fate, cuida muy bien a esta bella chica" Lindy le guiñó un ojo a Nanoha, haciéndola sonrojar.

"Claro, viejo" Fate le dio un último vistazo a Lindy, como queriéndole decir que si se iba a quedar todavía ahí. Lindy que conocía muy bien a su hija sólo asintió, para luego sonreirle.

Fate cerró la puerta de la residencia Takamachi, llevando a Nanoha directo a su auto. Lo primero que hizo fue abrirle la puerta a su bella dama, para después entregarle su bolso. Rápidamente rodeó el auto para entrar e irse directo a TSAB.

"Fate-chan, ¿Porque te acompañó, Lindy-san?" Inquirió con cierta curiosidad

"Bueno, papá insistió en venir. Creo que quería ver de nuevo a tu madre"

"Vaya, parece ser que todos se conocen eh?" Comentó divertida.

"Si, eso parece" Fate se estiró hacía su chica, dándole un corto beso.

"Vamos, Fate-chan o se nos hará tarde"

"Esta bien" Fate arrancó el auto llendo directo a su destino, la pareja iba conversando de diferentes cosas, en particular de las materias que tendrían ese mismo dia. Nanoha había reído cuando Fate empezó a hacer puchero, ya que no le agradaba la idea de tener matemáticas a primera hora del día.

El Iphone de Fate, empezó a sonar. Ella suspiró un poco ya que no le gustaba que le marcaran a tempranas horas del dia y más si era por cosas estúpidas. La cobriza la ayudó a sacar el teléfono del bolsillo de su pantalón, viendo la pantalla que decía que su novia estaba recibiendo una llamada de Signum. Sin otro remedio la rubia le dijo que si podía contestar por ella. Nanoha asintió en acuerdo, apretando la pantalla táctil para darle inicio a dicha llamada. Antes de que Fate le dijera algo más, la chica le puso el altavoz al aparato.

"Hola?" Respondió Nanoha.

"Hola Nanoha. Fate esta por ahí?" Inquirió Signum.

"Sí, puedes hablar no te preocupes ella esta escuchando"

"Ah ok, bueno Fate. Necesito que vengas al Hangar"

"¿Para que demonios quieres que vaya ahorita?" Preguntó Fate, sin dejar de ver la carretera.

"Los nuevos... han llegado" La voz pausante de Signum, hizo que Fate frenara cerca de una tienda de regalos.

"¿Tan rápido?"

"Sí, al parecer ese bastardo, quiere empezar ya"

Fate entrecerró los ojos, mientras sus manos apretaban el volante fuertemente. Nanoha no decía nada ya que ella no sabía de que trataba todo, pero al ver la actitud de la rubia, supuso que no era algo bueno. Una punzada llegó a su corazón avisándole nuevamente que algo pasaría.

"Llama a Fortis y dile que no se aparezca por el Hangar. Nos vemos pronto ahí"

"Entendido" La llamada terminó dejando algo enojada a Fate, ella miró a Nanoha que parecía estar algo pálida. "Nanoha, ¿estas bien?" Fate se acercó a su chica observándola más de cerca.

"Sí, es sólo que sentí dolor en mi pecho. Pero no te preocupes ya estoy bien"

"¿Estas segura?" Inquirió dudosa.

"Sí, no te preocupes Fate-chan"

"Esta bien, nena debo dejarte en la escuela, como pudiste oír debo ir al Hangar. Pero prometo que vendré a recogerte"

"Quiero ir contigo Fate-chan"

"No quiero que pierdas clases" Fate acarició la mejilla de su amante suavemente.

"Pero-" Nanoha fue interrumpida por un beso, sin protestar más se dejó llevar por aquellos labios carnosos.

"Por favor hazme caso, ¿Sí?"

"Esta bien" Nanoha rendida, decidió hacerle caso a su chica ya que no quería perder tantas clases.

El auto comenzó de nuevo a moverse, esta vez la rubia aceleró un poco más ya que quería que Nanoha llegara a tiempo a clases, como fue acercándose divizó el auto de su hermana, así que rápidamente tocó el claxon, haciendo voltear a Alicia.

Fate se estacionó cerca de su gemela, quitándose rápidamente el cinturón de seguridad, salió rodeando el auto para ayudar a Nanoha a salir. La cobriza salió pronto dándole otro beso a la rubia. La pareja se acercó a la otra, saludándola. Fate empezó a decirle a su hermana que tenía que ir al Hangar. Alicia quería ir con ella pero su gemela no la dejó. Le dijo que lo mejor era que se quedara para cuidar a Hayate y a Nanoha. Chrono que estaba con Amy no estaba percartado del todo. Pero al ver de lejos a sus hermanas, sintió que algo estaba pasando. Así que diciéndole a la bella chica que lo esperara unos minutos, fue acercándose a las gemelas.

"Hey, ¿Que pasa?" Dijo él terminando de acercarse.

"Pasa que debo ir al Hangar, Chrono. Así que quiero que te quedes con Ali y cuiden a las chicas" Fate miró unos instantes a las chicas de ojos azules, para después mirar a su hermano.

"Como tu órdenes, nee-chan"

"Bien, yo regreso en la hora de la salida" Fate se despidió de sus hermanos y luego de Nanoha y Hayate.

El auto de la chica fue desapareciendo de la vista de todos, esta vez llendo a un destino diferente. Hayate y Nanoha sintieron una punzada en su pecho, como si les advirtieran algo. Alicia y Chrono se llevaron a las chicas junto a Amy que estaba pacientemente esperando al peliazul. Todos se fueron tranquilos, aunque ciertas chicas sentían angustia y miedo. Pero era algo que no le dirían a los demás ya que no querían preocupar a nadie.

Fuera de TSAB estaba un chico con anteojos, observando como uno de los hermanos Testarossa se iba de aquel lugar. Una sonrisa se plantó en su rostro ya que la persona que se había ido, era a la que se le tenía que temer, pero con ella fuera del camino. Todo lo demás marcharía perfectamente. "Preparáte para sufrir Fate" Dijo aquel chico escondiéndose nuevamente entre algunos arbustos.

Dicho chico, sacó un walkie talkie empezando a darle un aviso a uno de sus compañeros, que se encontraba en otra parte del edificio de TSAB. "Todo esta listo" Y con eso cortó comunicación, sonrió amargamente. Ya que lo que haría era para el bien de la chica. "Juré salvarte y lo haré" Yunno miró una foto que tenía en su celular, en donde se encontraban él un poco más joven y una niña de dos coletas con cabello cobrizo y ojos azules. Los dos sonreían alegremente mientras se abrazaban. "Te salvaré Nanoha-chan..."

MINUTOS MÁS TARDE... HANGAR TESTAROSSA

Un deportivo negro llegaba al Hangar, imponiendo autoridad en aquel lugar. Todos los que estaban vigilando las entradas, rápidamente empezaron a abrirle las rejas al vehículo. El auto empezó a entrar mientras que todos los que se econtraban cerca, le hacían una reverencia de respeto. Los chicos que llevaban consigo todo tipo de armas, sabían que quién había llegado no era nada más ni menos que Fate Testarossa Harlaown, líder de todo el negocio.

Signum que se encontraba en la oficina de su socia, fue avisada por uno de los chicos que vigilaban aquel lugar que Fate ya había llegado. Sin tanta prisa se levantó de aquella silla, dirigiéndose a su jefa y amiga.

Fate salió de aquel auto, observando a cada uno de los presentes, se dio cuenta que entre los suyos, todavía no estaban los aliados de Veyron. Internamente se dijo que tal vez Signum los mantenía en un lugar apartado.

"Ya estoy aqui" Fate vio como su amiga iba acercándose a ella amistosamente.

"Gracias por venir Fate" Signum le sonrió a su amiga, llevándola a la oficina.

"¿Donde estan?" Preguntó refiriendose al grupo de nuevos "aliados"

"Estan en la parte trasera del Hangar, no te preocupes estan bien vigilados" Aseguró Signum, abriendo la puerta de la oficina.

"Dile a algunos chicos, que los traigan. Quiero verlos" Fate se dirigió a su escritorio, tomando asiento en la silla de cuero.

"Bien" Signum salió unos instantes de la oficina, diciéndole a algunos de sus subordinados que trajeran a los nuevos, pero que los vigilaran muy bien.

"Espero que Zafira esté aqui" Fate miró su escritorio unos momentos, viendo algunos dibujos de autos que Vice había hecho.

"Él esta con ellos"

"Parece que se está portando bien, para que no le quitemos a la novia" Bromeó Fate, haciendo que Signum sonriera.

"Eso parece" La pelirosa se sentó en una de las sillas que había cerca, esperando a que llegaran los otros. Sacó de su bolsillo un cigarro junto a un encendedor, la rubia miraba como su amiga prendía aquel cigarillo, dándole unas cuantas caladas. "Espero que Shamal no sepa que fumas"

"Sólo lo hago cuando me estreso"

"Puras excusas"

Signum iba a responderle, pero la voz de Zafira la cayó, ahora prestando atención a todos los que iban llegando.

"Fate, aqui estan todos" Zafira se hizo a un lado, dejando ver a su jefa a cada uno de los chicos que estaban ahí.

Fate miró a cada uno de ellos, y en los ojos de cada uno notó como se burlaban de ella silenciosamente, eso empezó a irritar a la chica ya que varios la miraban como si fueran superiores que ella. Una sonrisa se formo en sus labios cada vez que notaba la ingenuidad de los presentes.

"Signum, revisalos" Ordenó Fate haciéndose a un lado para que su amiga empezara con lo que le dijo.

La pelirosa se puso su cigarillo en los labios, mientras empezaba a revisar a los chicos, como si fuera polícia, los arrinconaba en la pared, intentando encontrar alguna arma. Zafira apuntaba al individuo por si intentaba pasarse de listo.

Signum sacó de la gabardina de aquel hombre una pistola, lo miró unos instantes intentando recibir alguna explicación por parte del chico. Pero del otro no salió nada más que una sonrisa burlesca. La pelirosa "sin querer" golpeó con el mango del arma en la cara de aquel chico. "Ups, se me pasó" Dijo ella mientras le daba el arma a Fate.

Así conforme uno por uno pasaban, Signum sacaba armas de algunos. Fate sólo observaba a todos con odio puro. Pues quería comunicarles que de ella nadie se burla. Así que para dejarlo más en claro, decidió hacer algo interesante.

"Zafira, mata a los que traían armas" Fate se sentó en su escritorio cruzándose de piernas. Los demás que estaban presentes abrieron los ojos en pánico ya que su líder Veyron, no les dijo hasta que punto aquel diablo podía ser peligroso.

Zafira asintió en acuerdo con su jefa, así que sin más apunto con una SPAS-12 hacía el primer chico, balas empezaban a salir de aquel rifle, haciendo que algunos se orinaran del miedo. Fate sólo sonrió malévolamente, mientras disfrutaba aquel espectáculo.

"¡Te vas arrepentir Testarossa!" Gritó el chico antes de que Zafira le disparara.

Fate se bajó del escritorio, agarrando la SPAS que sostenía su amigo, Zafira la miró confundido, pero sediendo le dio el arma a su amiga.

"¿Es amenaza?" Preguntó fríamente Fate.

"¡Cree lo que quieras!" Gritó nuevamente

"Nunca me ha gustado que me griten y más si es un pendejo como tú"

"No te tengo miedo"

Fate empezó a golpear al chico con el rifle, dejándole la cara hinchada y algo morada, después empezó a patearlo haciendo que sangre brotara de su boca, la rubia le sacó unos cuantos dientes al chico ya que su fuerza era descomunal. Signum sólo observaba mientras cruzaba los brazos. Zafira agarró el arma que su jefa había dejado en el piso, mientras esperaba instrucciones.

El chico sintió como aquella rubia le rompía una costilla, así que dejó salir un grito de dolor ya que se estaba haciendo insoportable. Fate jadeante dejó al chico, observando como sus puños estaban manchados de sangre. Sin importarle los gritos de dolor de su victíma, lo levantó bruscamente, sentándolo en una de las sillas.

"Aquí el que se va a arrepentir va hacer otro" Fate agarró una de las armas que había en su escritorio golpeando al chico, para noquearlo.

Los presentes sólo temblaban ante lo que habían visto, pues ahora un miedo se apoderaba de sus cuerpos ya que no querían acabar como aquel chico, que apenas si se podía distinguir.

"Zafira, atálo y dale algo de agua. Lo vamos a necesitar vivo, un poco más"

"Entendido"

"En cuanto a ustedes" Fate miró a cada uno de ellos, que ahora la miraban con un miedo perturbador "Me van a ayudar" Y con una sonrisa salió de la oficina, siendo seguida por Signum.

La pelirosa tronó los dedos, haciendo que a la pequeña oficina llegaran varios de los suyos y se llevaran a los que quedaban. Pronto varios chicos vestidos de negro llegaron, arrastrando a cada uno de los que quedaban dentro del lugar, aquellos chicos apenas si se podían mover ya que sus piernas estaban petrificadas en aquel lugar.

Mientras tanto en TSAB las clases seguían como normalmente serían, todo alumno ponía atención a una que otra clase, ya que había uno que otro sensei mal humorado. Nanoha y Hayate había estado algo pensativas ya que ese algo seguía ahí de insistente. Ellas miraban a todas partes del salón, sólo observando a compañeros de clase hacer una que otra tontería.

"No me está gustando esto..." Pensó Hayate agarrando sus manos ahora sudorosas.

Afuera de TSAB ya estaba una camioneta negra esperando algo, mientras que algunos chicos extraños empezaban a rondar por varias partes del edificio. Yunno estaba vestido completamente de negro, junto a él estaba uno de los tantos amigos de Veyron y quién le ayudaría a llevarse a una chica. El plan que Veyron le había dicho a Yunno, consistía en que el rubio junto a varios de sus amigos fueran a TSAB y se llevaran a la persona más importante para Fate. Yunno había dado aviso de que en la escuela sólo se encontraban dos hermanos y que de esos dos, no estaba Fate.

Todo sería más sencillo para ellos, ya que tendrían el camino más fácil. Habían adelantado a los "aliados" de Fate cómo una distracción ya que así ganarían tiempo y el plan marcharía a la perfección. El equipo de Veyron, no era tan sofisticado como el de su enemiga, pero con tal de hacer las cosas más rápido, utilizarían lo más sencillo.

"Muy bien, que comience la fiesta" Indicó Veyron, esperando tener de frente a Nanoha.

Todos los amigos del chico, empezaron a moverse desde la primera planta, para después ir a donde la cobriza estaría, dentro del edificio había gente de seguridad ya que cuidaban que ningún alumno, quisiera pasarse de chistosito. Varios hombres, lanzaron bombas de humo hacía donde había dos polícias. Conforme se iba formando una nube de humo, los hombres empezaban a entrar golpeando a los policías. Dieron un aviso de que el primer piso estaba libre, así que los demás podían pasar. La segunda planta era su prioridad, pero lo que no se esperaban era que algunos alumnos los vieran y empezaran a gritar. "¡Sensei, hay varios hombres aqui!" Gritó uno, llegando a un salón, en donde un sensei salió rápidamente.

"¡Ustedes, ¿Que creen que están haciendo?!" Gritó el sensei, parando a los hombres misteriosos. Los tipos ignorando al hombre mayor y su exigencia, lo golpearon haciendo que chicas empezaran a gritar. Los hombres desesperados empezaron a caminar hacía los que habían visto todo eso. Entre ellos estaba Carim, algo impresionada, así que se hechó a correr en dirección opuesta ya que el ruido de una pistola se dejó oír. Rápidamente se metió a los baños de las chicas, sacando su teléfono, empezó a buscar entre sus contactos el número de su hermano. Las manos le temblaban un poco ya que el miedo se estaba apoderando de ellas. Tan pronto como pudo encontró el número de Verossa empezando a llamarle.

"Contesta Verossa, por favor contesta" Susurraba Carim mientras intentaba no hacer mucho ruido.

"¿Carim?" Nombró Verossa ya que su hermana no le llamaba si no era por una urgencia.

"Verossa, tienes que venir rápido a la escuela, esta pasando algo muy malo" Verossa notó que la voz de su hermana estaba cargada de nerviosismo y miedo.

"¿Que esta pasando Carim?"

"No hay tiempo para explicaciones, ¡Date prisa!" Carim colgó rápidamente ya que escuchó voces.

Abriendo un poco la puerta del baño en el que se encontraba, pudo ver que eran unas chicas, que al parecer también buscaban refugio. Al reconocerlas mejor, supo que era Amy junto a Victoria. "Chicas! Entren aqui!" Dijo Carim, haciendo que las otras dos volteen. Las demás porristas al reconocerla se metieron con ella cerrando la puerta con seguro.

"Carim, gracias a dios que estas bien" Dijo Amy abrazando a su amiga.

"Me alegro por ustedes también"

"¡Esos tipos estan locos! Acaban de dispararle a unos cuantos compañeros y a otros los tienen en un salón" Victoria miró asustada a las demás ya que no quería que le pasara nada.

"¿Que esta pasando?" Inquirió Amy

"No tengo idea, todo esta de locos" Carim abrió nuevamente un poco la puerta para ver si no había nadie cerca.

"De todos modos están arrasando con la escuela, llegaron al tercer piso, parece que están buscando a alguien" Dijo Amy bajando un poco la voz.

"¿Buscando?" Carim miró confundida a su amiga

"Sí, escuché que alguien decía que la persona corrió al tercer piso junto a alguien más"

"¿Acaso es para secuestrarla?" Victoria miró a sus dos amigas que estaban meditando sobre la pregunta.

"¿Que demonios quieren aqui? Verossa... no tardes por favor"

Un auto rojo iba a toda velocidad por la calle, haciendo que muchas personas voltearan hacia el. A Verossa muy poco le importaba si la policía empezaba a seguirlo, lo que quería era llegar hasta donde estaba su hermana y saber que estaba pasando en aquella escuela, le había llamado a Fate preguntándole si ella sabía algo, pero al parecer la rubia estaba demasiado confundida, fue entonces cuando el peliverde recordó que Signum le dijo que le llamaría para que ella fuera al Hangar. Fate que había notado la voz de su amigo algo preocupante decidió preguntarle más cosas. Al punto en que el mismo Verossa le dijo que la TSAB estaba en problemas. Así que recibiendo orden directa de su jefa, aceleraba para llegar lo más pronto posible a aquel lugar. "Carim..." Metiendo más velocidad el chico derrapó por la acera.

Fate ahora estaba preocupada junto con un temor que amordazaba su corazón, intentó llamarle a sus hermanos, pero ninguno contestaba el maldito teléfono. Desde que recibió la llamada de Verossa, su preocupación empezó a crecer, así que para no perder más tiempo, le dijo a Signum que se preparara junto a los demás. Ahora tras ella iban: Signum, Reinforce, Zafira, Vice y Fortis. Todos ellos equipados con varias armas, mientras que desde el Hangar estaría Shari al pendiente de cada uno de ellos.

Autos iban como almas que llevaba el diablo, pues ignoraban los semáforos, haciendo que algunas personas les gritaran en reclamo. Fate que iba a la delantera, aceleró más queriendo llegar pronto. "¡Maldita sea!" Dejó salir un grito de frustración.

En TSAB el desastre seguía, alumnos eran golpeados por los hombres que ahora custodiaban el lugar. Algunos otros eran encerrados en salones siendo vigilados por más hombres misteriosos.

Alicia y Chrono habían oído un ruido cuando estaban en clase, así que ellos claramente habían reconocido que ese era un ruido de alguien que había disparado. Olvidando los dos hermanos la clase por completo, se llevaron a Hayate y Nanoha a otro lugar, ignorando los gritos de su sensei. Las dos chicas estaban asustadas ya que el ruido había sido claro. Los hermanos les dijeron que no podían correr riesgo, así que debían esconderlas en donde nadie las encontrara. Estaban a punto de ir al tercer piso cuando una bala hizo que uno de los hermanos parara en seco. Alicia había sido herida en un brazo. Ella no tardó en sentir el dolor de aquella bala, que ahora estaba incrustada en su piel. Hayate sintió pánico al ver como la sangre empezaba a salir del brazo de su novia, intentó acercarse pero Chrono la detuvo diciéndole que tenían que estar en un lugar seguro. Alicia le dijo que siguiera a su hermano, mientras ella se ocupaba del intruso.

Nanoha jaló a su amiga que estaba renuente a irse, empezaron a subir las escaleras rápidamente ya que no querían que las descubrieran. Chrono las encerró en una habitación pequeña, donde había cosas para la limpieza, les dijo que no hicieran ruido y que no intentaran asomarse para nada. El peliazul observó para ambos lados de aquel pasillo viendo que no había nadie cerca. Su teléfono comenzó a sonar nuevamente. Así que rápido lo saco viendo que tenía una llamada de Fate. Sin pensarlo contestó.

"¡Fate!" Gritó Chrono

"¡¿Que demonios está pasando, Chrono?!" Gritó Fate ya algo desesperada.

"No tengo idea, pero al parecer quieren a Nanoha-chan"

"¡¿Qué?!"

"Cómo lo oyes, veníamos directo al tercer piso y un tipo le disparo a Ali en el brazo"

"No puede ser... las chicas ¿estan bien?"

"Sí, estan escondidas"

Chrono bajó un poco la guardia haciendo caso omiso de la persona que lentamente iba acercándose a él. Aquel chico no era otro más que Yunno, el rubio le apuntó con su arma, su mano temblaba ya que era la primera vez que usaba una. Pero sus miedos fueron más conforme intentaba disparar, así que decidió golpearlo con el mango en la nuca. El rubio sabía que Chrono estaba conversando con Fate, así que rápidamente lo golpeó, noqueándolo en ese momento. Fate que estaba dándole unas indicaciones a su hermano, se detuvó cuando oyó cómo la comunicación con su hermano estaba siendo nula. El peliazul había caído al piso noqueado, mientras que su teléfono salió de sus manos. "¡Chrono, Contesta! ¿Estás ahí? ¡ un demonio!" Yunno tomó el teléfono diciéndole unas cuantas palabras a Fate.

"Nanoha-chan es mía..." Y con eso la llamada terminó.

Yunno se dirigió a la pequeña habitación donde dos chicas estaban escondidas, sin pensarlo abrió la puerta, observando a sus dos amigas abrazadas. Cuando las chicas lo vieron, pensaron que estaban a salvo. Aunque ellas no se imaginaban lo equivocadas que estaban.

"Yunno-kun..." Nanoha se abrazó a su amigo.

"Nanoha-chan" Yunno la abrazó amorosamente mientras dejaba salir un suspiro.

Hayate estaba algo nerviosa con la presencia de su amigo ya que no esperaba que fuera tan valiente como para ayudarlas. Los ojos de Hayate se dirigieron al lado izquierdo del pasillo, en donde pudo ver a Chrono tirado. Sus ojos se abrieron en sorpresa ante lo que veía. Rápidamente volteó hacía Nanoha, la cuál ya estaba desmayada. La morena miró a Yunno, para después ver su mano que sostenía una jeringa. Ella quería gritar algo, lo que fuera. Pero las palabras ahogadas no la dejaron. El rubio se acercó a ella, acorralandola contra la pared. "Lo siento" Dijo Yunno sosteniendo a Hayate, inyectándole la jeringa en su cuello. La chica empezó a sentir como sus parpados pesaban, sus ojos poco a poco fueron cerrándose, sólo viendo cómo Yunno se la llevaba junto a su amiga. "Ali-chan..." Pensó Hayate, mientras que todo se volvía negro.

Verossa junto a su jefa y amigos, habían llegado al lugar observando como alumnos salían de ahí como locos. Fate miró cada parte del lugar destruido. Había ventanas rotas, sangre por algunos lados. Fuego en los laboratorios cercanos, alumnos desmayados o muertos. Ella miró a cada uno de sus amigos, dándoles a entender que todos estuvieran atentos a lo que sea peligroso.

"Fate-chan, debo buscar a Carim" Dijo Verossa algo nervioso.

"Irás con Zafira, Vice y Fortis. No quiero que vayas sólo. Yo iré con Signum y Reinforce" El peliverde asintió en acuerdo llendosé con los chicos.

"Ese cabrón me las va a pagar" Fate agarró una escopeta Pietta Mistral 12Ga Shotgun semi automática color negro y empezó a caminar junto a las demás.

Entraron al pasillo principal, en donde estaban policías amarrados y alumnos desmayados. Alcanzaron a oír un "¡Calláte!" Las chicas empezaron a dirigirse hacía aquel sonido. Signum abrió de golpe la puerta, haciéndose a un lado para que Fate disparara. La rubia no tardó en dispararle al hombre que estaba a punto de golpear a una chica. Todos los presentes gritaron cuando vieron como el cuerpo de aquel sujeto caía ya sin vida. "¿Estas bien?" Preguntó amablemente Fate.

"S-Sí" Afirmó la chica sorprendida.

"¡Todos, salgan de aquí ya!" Ordenó Reinforce, los chicos empezaron a salir corriendo del lugar sintiéndose aliviados.

"Debemos revisar todos los salones que podamos" Signum miró hacía otro lado del pasillo, en donde podía ver salones cerrados.

"Separemónos" Fate se dirigió a donde se encontraba la oficina de dirección, mientras que las Wolkenritter se fueron del lado contrario.

Conforme fue llegando a su destino, no lo pensó dos veces y derrumbó la puerta de una patada. Apuntó con su escopeta, preparada para cualquier ataque. Observó los alrededores viendo a la directora escondida bajo su escritorio junto a su secretaria. Bajando su arma fue acercándose a ellas.

"Tranquilas, todo esta bien" Fate les sonrió tranquilizadoramente

"Directora, ¿Esta bien?" Fate ayudó a Isabelle a levantarse del suelo.

"Sí, Gracias Fate-san. ¿Y usted que hace con eso?" P reguntó refiriéndose al arma.

"La tome prestada para ayudar a algunos compañeros" Mintió Fate ya que ella no le iba a decir a Isabelle que la traía consigo un buen rato.

"Ya veo, Usted sabe lo que esta pasando?" Inquirió con curiosidad.

"No, pero lo averiguaré" Fate estaba lista para irse hasta que la detuvo la directora.

"Por favor, encuentra a mi hija" Y con eso dicho soltó el brazo de la rubia, dejándola ir. Fate sólo asintió en respuesta.

La rubia empezó a dirigirse a otros salones, en algunos veía a hombres que ella no conocía, pero que quitaba de su camino ya que no quería estorbos. Conforme se deshacía de algunos, iba diciéndoles a otros estudiantes que fueran saliendo de la escuela.

Signum y Reinforce habían terminado de ir a otros salones, en donde sólo había alumnos escondidos, ellas les daban indicaciones de que fueran saliendo lo más rápido posible. La peliblanca pudo ver entre ellos a unas chicas conocidas para ellas. Ginga y Subaru estaban en un rincón abrazadas, mientras la mayor quería parecer fuerte por ambas. Reinforce se acercó a ellas lentamente, acariciando el cabello de Ginga. "Ahora ya están a salvo" La otra chica reaccionó a la caricia de Rein y empezó a llorar abrazándola fuertemente. "Gracias, Rein-chan" Ginga se abrazó a aquel cálido cuerpo dejando salir todo su miedo.

"Deben salir de aquí" Reinforce se separó un poco de Ginga, observando sus ojos verdes.

"Pero y tu?"

"Yo tengo que ayudar aquí un poco más" La peliblanca ayudó a Ginga a levantarse y después hizo lo mismo con Subaru. Las hermanas le dieron las gracias saliendo de aquel salón. "Nos veremos después, Rein-chan" Fue lo único que dijo la pelimorada.

Signum estaba preocupada por Shamal, ya que si los salones estaban en malas condiciones, no quería imaginarse la enfermería. Ella ocultaba su preocupación de los demás ya que no quería demostrar su debilidad. Aunque ahora esa misma preocupación se estaba haciendo cargo de ella. Pronto divisó la puerta de aquel lugar, intentó abrirla pero al parecer estaba cerrada con seguro. Ella apuntó con su rifle hacía la cerradura. Unos disparos se dejaron oír al mismo tiempo que preforaban aquel metal.

Rápidamente abrió la puerta, viendo a Shamal temblando junto a varias alumnas. "Shamal..." Llamó Signum, mientras se acercaba a ella.

"Signum" La rubia sin pensarlo se acercó a ella abrazándola fuertemente.

"Me alegro que estes bien"

"Me encerré junto a estas chicas ya que estaban demasiado asustadas"

"Fue bueno que tomaras precaución" La pelirosa le sonrió mientras acariciaba la mejilla de Shamal.

"¿Que esta pasando, Signum?"

"No sé, pero vamos a investigarlo. Sal de aquí junto a esas chicas, no te preocupes la zona esta despejada"

"No tardes mucho" Shamal le dio un beso rápido, mientras se llevaba a las alumnas.

Signum observó como todas se iban y no pudo evitar sentir enojo. "Malditos sean los que ocasionaron todo" La pelirosa salió de la enfermería dirigiéndose al segundo piso.

Fate al llegar al segundo nivel, pudo ver como había varios hombres tirados en el piso, lentamente caminaba por aquel pasillo, siendo precavida en todo momento. Observó como había salones vacíos, ya que la mayoría de los alumnos estaban en la planta baja.

Alicia que había estado disparando a los enemigos, se había escondido cerca de un salón, su brazo dolía demasiado, pero tenía que aguantar. Rezaba por que Chrono estuviera bien, ya que le había encargado a Hayate y no sólo por ella, si no también por Nanoha. Escuchó como alguien se acercaba hacía donde ella estaba. Así que parándose, se escondió detrás de la puerta esperando al enemigo.

La persona fue acercándose más, viendo los alrededores del lugar. Sabía que había alguien más ahí. Así que volteando rápidamente apuntó hacía donde estaba la persona. Su impresión fue grande al ver como su reflejo estaba herido. Alicia dejó salir un suspiro mientras le sonreía a Fate.

"Debes ser más silenciosa Ali" Opinó Fate mirando el brazo herido de su hermana.

"Practicaré más" Alicia salió del lugar junto a su hermana.

"¿Donde esta Chrono?" Preguntó Fate.

"Debe estar en la tercera planta" Alicia miró el ceño fruncido de su hermana y supuso que algo no estaba del todo bien.

"¿Paso algo que yo deba saber?" Inquirió Alicia.

"Llamé a Chrono hace unos minutos, pero después alguien más me contestó" Fate cerró sus puños fuertemente.

"¿Quien?"

"Ese hijo de puta"

"No me digas que..."

"Ese desgraciado le hizo algo a Chrono. Espero que no haya encontrado a Nanoha y Hayate" Los ojos de Alicia se abrieron de par en par ya que si Yunno se enteraba donde estaban las chicas, lo más probable es que se las llevara.

"Corre" Fue lo único que dijo Alicia empezando a correr escaleras arriba.

Fate la empezó a seguir rápidamente, ya que no quería que su suposición fuera correcta. Signum y Reinforce no tardaron en alcanzarlas, observando que el tercer piso estaba en un silencio sepulcral. Aquel pasillo se veía absolutamente limpio. Los ojos de Fate miraban hacía un rincón en donde estaba un chico conocido para ella.

"¡Chrono!" Gritó Fate corriendo directamente hacía su hermano.

El peliazul estaba tirado en el suelo, todavía noqueado. Fate al verlo sintió más rabia ya que si sus hermanos fueron heridos, ella haría sufrir a los que lastimaron a su familia. Signum se agachó junto a Fate, mientras que Rein y Alicia vigilaban.

"Sólo esta desmayado" Signum miró a Fate notando que sus burdeos estaban más rojos de lo normal.

"Voy a matar a cada uno de ellos" Fate miró a su hermano sintiendo como empezaba a volver en sí.

Chrono poco a poco fue abriendo sus ojos, aunque todavía veía borroso, podía distinguir a las personas que estaban ahí con él. "¿Fate?" Nombró todavía confundido.

"Sí Chrono, soy yo"

"Alguien se llevó a las chicas" Chrono lentamente fue acomodándose en la pared, mientras observaba el lugar en donde había escondido a las chicas.

"¿Donde las habías escondido?" Fate sintió preocupación nuevamente, esperando la respuesta de su hermano.

"Ahí" Señaló el lugar que ahora estaba abierto y donde no había nadie.

Fate se levantó rápido llendo hacía el lugar, lo observó un poco viendo como el sueter de Nanoha estaba ahí. La rubia lo levanto regresando junto a los demás. Alicia estaba sorprendida ya que si Nanoha no estaba, Hayate tampoco.

"No puede ser..." Alicia golpeó una pared cercana mientras lágrimas salían de sus burdeos. "¡No puede ser!" Gritó dando un golpe más fuerte.

"Calmate Ali, no debemos perder el juicio" Signum agarró el hombro de su amiga intentando reconfortarla.

La gemela iba a decir algo, pero un ruido cayó sus palabras. Todos se dirigieron hacía una ventana que había cerca, observando una Jeep color negra. Fate apuntó hacía dicho vehículo lista para disparar. Pero Reinforce se lo impidió, ya que si disparaba explotaría junto con las personas que había dentro.

"¡REGRESANOSLAS!" Gritó una desesperada Alicia.

La ventanilla de aquel vehículo se abrió dejando ver a un chico que ellas no conocían. "¡EL JUEGO APENAS COMIENZA TESTAROSSA!" El chico les hizo una seña con el dedo medio, mientras una sonrisa burlona marcaba su rostro.

Zafira y Verossa que estaban en la primera planta, decidieron intervenir. Fortis estaba escondido junto a Vice ya que las municiones se les habían acabado y también por que estaban con las chicas rescatadas. Ambos chicos salieron hasta donde estaba aquella Jeep. Los que iban dentro lograron verlos a tiempo, metralletas empezaron a dispararle a los chicos. Así que como pudieron Zafira y Verossa se escondieron. Las demás que veían la escena desde arriba se preguntaban a quien le estarían disparando. De pronto aquellas armas se dirigieron hacía donde ellas estaban empezando a disparar.

"¡Mierda!" Gritó Fate alejándose junto con Chrono de aquella pared, que ahora estaba siendo perforada.

Todos se cubrieron esperando que pronto cesaran aquellos disparos. Escucharon como el vehículo se ponía en marcha, así que Fate salió de su escondite, disparandole a la camioneta. "¡NANOHAAAAAAAA!" Gritó tan fuerte como pudo mientras lágrimas salían de sus ojos.

"Todavía podemos alcanzarlos, demonos prisa" Alicia jaló a su gemela hacía la primer planta en donde sus autos estaban. Corriendo lo más rápido que pudieron, llegaron hacía ellos, viendo como los demás ya estaban llendose para seguir aquella camioneta.

Todos se subieron a sus autos siguiendo su objetivo. Sirenas ya se oían a una distancia corta, pero a ellos no les importaba ya que su prioridad era salvar a Hayate y Nanoha. Varias patrullas ya estaban persiguiendo los autos de Vice y Fortis. Ellos se ofrecerían como señuelo, mientras que los demás se iban. Fate estaba cerca de la Jeep. Pero una patrulla le llegó por el lado lateral haciendo que su auto empezara a girar descontroladamente. Cuando las piruetas se detuvieron, Fate estaba sangrando de la cabeza y nariz, safándose del cinturón de seguridad. Salió del vehículo, siendo retenida por unos oficiales. "Sueltenme, carajo" Fate intentaba quitarse de encima a los policías, pero ellos ejercían más fuerza. Fate rindiendose cedió a ellos.

"Parece que ya atrapamos a una mafiosa" Dijo un policía sonriendo triunfadoramente.

Fate lo miró unos instantes para después dejar salir una risa burlona. "Sonríe mientras puedas, policía estúpido" La rubia le escupió en la cara al oficial, ganándose un jalón por medio del otro oficial. Rápido la metieron a la patrulla llevándola directamente a la estación de polícia.

Alicia junto a su hermano y los demás, fueron acorralados en una curva por varias patrullas, así que no les quedó de otra más que rendirse y dejarse esposar por los oficiales. Todos habían sido arrestados, fracasando en el rescate de las dos chicas de ojos azules. Gente veía como aquellos jóvenes eran llevados a la estación, como criminales peligrosos.

En cuanto a la camioneta, se dirigía a Mid-childa. Más concretamente a la casa de Veyron, en donde disfrutaría uno de sus triunfos. Él no estaba interesado en tener que tratar con las secuestradas, eso se lo dejaría a Yunno. Ya que lo dejaría hacer lo que quisiera. "Aquí vamos Fate" Veyron empezó a reír histericamente mientras las dos chicas eran atadas a unas sillas.

"Buen trabajo Yunno" Veyron palmeó el hombro de su amigo orgullosamente.

"Lo hago para rescatar a Nanoha-chan" Yunno se sentó en el sofá cerca y empezó a observar a las recién llegadas. "Yo cuidaré de ti ahora...Nanoha-chan..."

¡Actualización completa! XD Gracias a todos los que leen esta historia, como verán este fic ya casi termina. Bueno creo que es más largo todavía jajaja. Pero es que esto se esta poniendo bueno XDDDD ¿Que creen que pase con Yunno? Yo tampoco lo sé :P Aunque tal vez muera...? sería lo mejor XD Ese hijo de su... Dejando eso de lado que creen que tengan Lindy y Momoko? :O pronto sabrán jajaja.

Disfruten~ y nos vemos pronto

Atte: Jessica-chan (n.n)7

pd: en cuanto a la duda de arkeyangel, bueno aquí si, las mujeres pueden embarazar a otra. XD suena raro pero sí. No puse eso en la historia ya que no lo creí muy importante. Espero haber calmado tus curiosidades XDD! Saludos~