¡Perdón!

Sé que he tenido mucho tiempo abandonado el fic, ¡Pero me he vuelto a poner con el con muchas más ganas!

Es más largo que los anteriores para compensar un poco

Besos :D


Antonio miró nervioso el reloj colgado en su habitación marcaban las diez y media de la noche, ni un minuto más ni uno menos, podría ser una hora cualquiera para el español, pero no, era la hora exacta con la que había quedado con Lovino en la entrada del restaurante. ¿Lo peor? Aún estaba en ropa interior ya que había acabado de darse una ducha, supuestamente de cinco minutos pero terminó siendo un baño relajante de más de veinte, hasta que no notó su piel arrugada a causa del agua no se dio cuenta que habían pasado varios minutos más de los previstos.

Tras mirar el reloj, miró por la ventana aun más horrorizado como la limosina le esperaba abajo con las luces prendidas y el chofer recostado en ella esperado a que bajase.

-Joder, joder, joder...¡Hago tarde en mi primera cita!-Pensó el español mientras abría los cajones de la cómoda nervioso buscando sus bóxers de la suerte, tras rebuscar un buen rato los encontró, unos bóxers con tomates sonrientes, según él eran los de la suerte porque cuando se pasaba con el alcohol y le pillaban infraganti haciendo alguna tontería siempre aparecía con ellos, así que su deducción lógica fue que siempre que los llevaba se salvaba de enseñar más carne de la que debería en vez de pensar que siempre que los llevaba puestos terminaba de la peor forma pillado infraganti por Gossip Hetalia.

Tras colocarse la ropa interior abrió corriendo el armario, habían varios trajes todos parecidos, así que sin pensárselo dos veces dio un tirón al primero que pilló rompiendo la percha por el camino, se puso los pantalones angustiado dando saltos por toda la habitación, tras aquello dio un vistazo rápido al reloj, menos cuarto, aún con más ansia se colocó la camisa de botones, la chaqueta del traje y la corbata al igual que con el traje cogió la primera sin ni siquiera observar cual de todas había cogido y se la guardó en el bolsillo del pantalón ya que su idea para ahorrar tiempo era ponérsela en la limusina, tras aquello se agachó a buscar debajo de la cama sus zapatos ya que para él el orden no existía, lo dejaba todo tirado por la habitación y donde cayese se quedaba.

Tras aquella carrera se sentó en la limosina, llegaba más de veinte minutos tarde, supo de inmediato que iba a morir tan solo al llegar al notar como su móvil era colapsado por multitud de mensajes de Lovino.

-Estoy muerto-Susurró mientras un sudor frío le recorría entero.


-¡Che palle!, ¿Dónde está este bastardo? ¿No me habrá dejado plantado verdad?-Dijo el italiano mientras le bombardeaba el móvil a Antonio con mensajes del tipo: '' ¿Dónde estás?, ¿Por qué cojones no estás aquí imbécil? Idiota, Bastardo, estás muerto, muerto, muerto...''

Lovino estaba nervioso a la vez que preocupado, nervioso porque su cita lo quisiera o no ,era uno de los cantantes más populares del momento y sabía que mañana iba a salir en todos los tabloides, poco a poco iba a conseguir destacar más que su hermano, aunque su verdadero objetivo no era ser más popular que él, simplemente era darse a conocer como un ser independiente de él, ser Lovino Vargas y no ''el gemelo Vargas'' o el ''hermano de Feliciano Vargas''. El quería ser simplemente ''Lovino Vargas''. Por otro lado, se encontraba preocupado porque llevaba más de veinte minutos esperando, no aparecía nadie y tampoco le contestaba sus mensajes, empezó a desilusionarse al pensar que le había dejado de plantón.

-¡Cómo se haya atrevido a dejarme de plantón!-Gritó cabreado mientras le llamaba al móvil sin éxito ninguno.

-¿No vas a venir verdad?-Dijo en susurro triste mientras guardaba su teléfono y se disponía a marchase del lugar.

-¡Lovinooooooooooooo! ¡Perdóname por la espera!-Gritó de repente el moreno que había salido de la limosina a lo Usain Bolt. Este se quedó estático mirándole la corbata que era amarillo fosforito y por si fuera poco llevaba mal hecho el nudo.

-Este el peor que mi hermano-Pensó mientras le miraba.

-Lo siento, es que resulta que mi perro se comió las llaves de la casa y no podía cerrarla-Dijo el moreno convencido de su escusa superealista. Tras aquello hubo un silencio incomodo.

-¡¿Te estás riendo de mi, bastardo?!-Gritó enfadado el italiano a la vez que intentaba darle un puñetazo al español que esquivó por pura suerte.

-No, claro que no. Mejor que entremos a comer que hay hambre, ¿No?-Dijo el español intentando quitar hierro al asunto.

-¡Por supuesto que hay hambre bastardo, llevo más de veinte minutos esperándote, vas a tener que recompensarme!-Contestó mientras le seguía al interior del local.

-Por supuesto que te recompensaré-Le dijo Antonio en un susurro que le erizó por completo.


Gilbert se encontraba en un conocido restaurante cenando con Roderich el cual le había invitado para obtener cierta información de él, ya que el albino había salido de la nada y ahora era una estrella emergente, pero la causa principal es que se codeaba con Antonio que junto con sus conciertos eran la fuente de millones de euros para el austríaco y no permitiría que Antonio estuviese con cualquiera ya que eso podría perjudicar su fama.

-¡Qué rico está todo esto!-Dijo el albino mientras comía uno de los mejores costillares del lugar.

-Ya puede estar rico con lo que me va a costar todo esto-Pensó el austríaco mientras con mucha más delicadeza se comía su estofado. Tendría una de las mayores fortunas del país pero la palabra ''invitar'' le hacía daño.

-¿Cómo conociste a Antonio?-Preguntó con un tono amable, mientras se contenía las ganas de gritarle que aquel cubierto no se usaba para cortar la carne, ni que aquella copa era para colocar el vino.

-En el instituto, íbamos a la misma clase, ¡Qué recuerdos!-Dijo alegre mientras intentaba pelar el costillar con el tenedor y el cuchillo cosa que se le hacía difícil.

-¿Ibas al Golden High School?-El instituto al que iba Antonio era uno de los más prestigiosos del mundo, solo aquellos cuyas familias eran lo suficiente importantes tenían acceso o aquellas personas que por su elevado coeficiente conseguían sus becas para estudiar en él.

-Sí, allí conocí a Antonio y a Francis, y por desgracia a Arthur que ya apuntaba maneras con su revista de instituto-Dijo riéndose mientras le daba un sorbo a su copa de vino. Roderich estaba confuso, Antonio estaba en aquella escuela porque sus padres eran personas importantes en el mundo del arte, su padre era un famoso pintor y su madre era una diseñadora de prestigio, los padres de Francis eran chefs que tenía en su propiedad una gran cadena de restaurantes y la familia de Arthur tenía acciones en casi todos los medios de comunicación privados, pero no tenía ni idea de a que se dedicaba la familia de Gilbert ya que por lo que se había fijado tenía una vida bastante humilde y los únicos contactos que poseía eran los de sus amigos para abrirse camino en el mundo del espectáculo. La única opción era que entrase por sus notas, cosa que le parecía improbable al ver como se había deshecho de los cubiertos y se comía el costillar con la manos ante la mirada atónita de este.

-¿Qué? No se puede saborear bien el sabor de un costillar si no te lo comes con las manos-Le dijo mientras lo sostenía con las manos y le daba un buen mordisco.

-Tierra trágame-Pensó mientras apartaba la mirada de aquel espectáculo, estaban en uno de los restaurantes más prestigiosos del mundo y su invitado se comía la comida con las manos.

-¿Cómo es que elegiste estudiar en aquel instituto?-Preguntó mientras hacía un gran esfuerzo para no echarlo de su mesa.

-Porque mi abuelo es el director-Tras aquellas palabras Roderich casi se atraganta con su estofado, lo último que esperaba es que aquella persona que se estaba comiendo la comida con las manos iba a ser el nieto del gran Germania, uno de los científicos más ilustres del siglo ganador de varios premios Novel en medicina, además su único hijo que perdió su vida es un fatídico accidente junto con su mujer también fue ganador de un premio Novel en Química, es decir aquel chico que tenía delante de él venía de una familia de ilustres científicos y por lo que tenía entendido uno de los nietos de Germania había demostrado tener uno de los coeficientes más altos del momento.

- No me mires así, el inteligente es mi hermano, pero yo soy el guapo-Dijo un poco molesto tras aquella mirada sorprendida.

-Nunca imaginé que fueses el nieto del gran Germania-Dijo el moreno sorprendido, lo que no entendía era con la multitud de dinero que tenía aquella familia uno de sus nietos viviese tan humildemente y le costase tanto hacerse un hueco en el mundo del espectáculo si con tan solo comprar algún patrocinador hubiese alcanzado fama al instante.

-¿Cómo es que no seguiste la tradición de tu familia?-No lo admitiría pero estaba muy interesado en él, sabía que aquella familia era muy conservadora con un gran nombre, y Gilbert era lo contrario a todo lo que ellos predicaban.

- Odio los laboratorios y todo el rollo ese, toda tu vida mirando células y potingues raros, ¡Qué coñazo! Así que soy la oveja negra-Dijo el albino mientras recordaba como se aburría mortalmente en el laboratorio mientras su abuelo y su hermano se les iluminaba la mirada viendo virus y bacterias que a él le daban repelús.

-¿Oveja negra?-Preguntó Roderich intrigado mientras le daba un sorbo a su copa de vino blanco.

-Ya sabes, en una familia tan conservadora cuando les dije que quería ser modelo y dedicarme al mundo del espectáculo a mi abuelo casi le da algo, diciéndome que iba a desperdiciar mi vida, que iba a tirar por la borda el orgullo de la familia y todo el rollo ese, así que finalmente me desheredó y ahora mismo no tengo nada que ver con mi familia.-Dijo tranquilamente mientras continuaba comiéndose su costillar con salsa de miel.

-Así que eres el rebelde de la familia-Dijo con una media sonrisa, le había gustado aquella historia de hijo rebelde que se desvincula de su familia para cumplir su sueño, bien explotado sería una buena noticia sensacionalista.

-Pero estoy muy orgullo de mí mismo, estoy consiguiendo todo esto sin ningún tipo de ayuda, estoy aquí por mi trabajo y no por el nombre de mi familia, no le debo nada a mi apellido, quiero que vean que puedo triunfar de una manera distinta a la suya y que no les necesito para ello.-Dijo con un tono serio por primera vez en toda la velada, dando a entender que aquello era muy importante para él.

-Me gusta su actitud-Pensó Roderich mientras le miraba, definitivamente aquel chico no iba a ser una mala compañía para Antonio.

-¿Y tú? ¿Cómo le conociste?-Preguntó con la mirada afilada.

-Nuestras familias eran muy cercanas, así que le conozco de toda la vida-Contestó mientras le mantenía la mirada rojiza, aquella mirada que desprendía una gran curiosidad por su parte.


Antonio y Lovino se encontraban cenando tranquilamente en el restaurante en una habitación privada con un ambiente romántico.

-Está mejor de lo que esperaba-Dijo Lovino mientras dejaba los cubiertos encima del plato dando a entender que había terminado de comer

-Está riquísimo-Dijo el español mientras devoraba el último bocado del plato.

-¿No estás nervioso? Mañana se estrena el vídeo-Dijo es español mientras simulaba la cara del Grito de Munch.

Un poco, pero me preocupa más lo de hoy, ¿Qué pretendéis hacer?-Preguntó de manera inquisidora durante toda la cena habían conservado animadamente, creía que iba a ser un suplicio soportarle pero había pasado un buen rato incluso había sonreído más de una vez a alguna de las ocurrencias sin sentido del español, le costaba admitirlo pero aquella persona tan idiota le había caído bastante bien.

-Pues ahora saldremos a dar un paseo, nos comportaremos de manera cariñosa, nos besaremos y mañana saldremos en todos los tabloides, Gossip Hetalia buscará todas las cosas malas tuyas y te tendrá en su punto de vista.-Dijo con una sencillez que le dejo helado, iba a enrollarse con él y lo hacía parecer la cosa más simple del mundo.

-Así, la conocida revista HetaLove te quiere en la próxima portada de su revista tras contarles que ibas a aparecer en mi vídeo, ¿Te interesa la propuesta?-Le dijo mientras le sonreía.

Lovino se quedó estático, aún no había salido el vídeo y una de las revistas más importantes le quería ofrecer unas de sus portadas, le parecía surrealista, por el simple hecho de relacionarse con Antonio le estaban empezando a caer contratos.

-Está claro que Antonio es la gallina de los huevos de oro, tengo que mantener está relación todo lo que pueda y más, si no caeré pronto en el olvido-Pensó mientras le afirmaba que estaba interesado en aquella propuesta.

Tras aquello pagaron la cuenta y se fueron del restaurante a seguir con su plan, Antonio estaba tenso aunque lo hubiese dicho de manera tan fácil para él no era tan sencillo besar al italiano, que sin saber porque le había gustado más aún de lo que esperaba.

-Dame la mano, bastardo-Le susurró al español que no sabía porque le notaba distante, tras aquel toque de atención le dio su mano de inmediato notando como una corriente eléctrica le recorría tan solo con aquel mero contacto, tras aquello no lo dudo, había estado todo la cena mirando los labios del italiano, desde el set de rodaje y aquellas apasionadas escenas quería terminar lo que había empezado en el rodaje le quería en su cama y no tenía miedo de decirlo, por ello le plantó un apasionado beso al italiano que le pilló completamente por sorpresa como afirmaban sus ojos abiertos de par en par que no dudo en cerrarlos para sentir aquel beso por completo, Antonio sin darse cuenta empezó a recorrerle el esbelto cuerpo del italiano, empezó por el pecho y fue bajando hacia los abdominales notando como el italiano se estremecía por el contacto, pero lo hizo más cuando la mano del español se coló por debajo de su camisa debido al cambio de temperatura entre su mano y su cuerpo el cual empezaba a arder tras los ligeros mordiscos que dejaba el español en su cuello.

-Sería mejor que llamásemos a limosina-Dijo Antonio en un susurró a Lovino que le erizó la nuca por completo.

-No estaría mal bastardo, no quiero salir mañana en los tabloides por escándalo público-Contestó de la misma manera el italiano que notaba como todo su cuerpo ardía, se suponía que aquello iba a ser un simple montaje, no entendía como había terminado con semejante calentura, aun que debía admitir que el cuerpo que se gastaba el español calentaría a cualquier persona sobre la tierra.


En una situación no muy distinta se encontraban Roderich y Gilbert que habían decido tras varias copas de vino de más dar rienda suelta a una pasión descontrolada en el apartamento del austríaco.

-Con lo estirado que pareces, cualquiera pensaría que fueses tan pasional-Dijo Gilbert mientras notaba como los dientes de austríaco de hundían ligeramente en su cuello.

-Con lo prepotente que eres, cualquiera pensaría que fueses tan sensible-Le contestó en un susurro al notar como el cuerpo del albino se estremecía de placer debajo suyo.

-Cállate-Le contestó con un tono arisco mientras invertía las posiciones de ambos sobre la cama de este último, no se iba a permitir que alguien le dominase, al gran Gilbert no le dominaba nadie en este mundo y menos aquel austríaco creído.

-Estás rojo como un conejo-Le dijo mientras notaba como el alemán le desabrochaba los botones de su impoluta camisa blanca. Tras aquel comentario de un estirón le rompió la camiseta y empezó a besar su abdomen, notando como el cuerpo del austríaco respondía.

-Kesesese, ¿A quién se le han subido los colores ahora? Si es que soy buenísimo haciendo cualquier cosa-Le reprochó el albino mientras sus manos le recorrían por completo.

- ¿Tu ego no tiene fin, no?-Le dijo entre suspiros al notar como la lengua del alemán le recorría el cuerpo.

-El tuyo tampoco, ¿No?-Le contestó con una mirada lasciva mientras ambas miradas chocaban, aquellos ojos violetas le estaban proporcionando una diversión mayor de la esperada. Porque para el albino aquello era un mero juego, o eso es lo que él creía.

-Cállate-Le contestó, mientras le daba un beso para silenciarle.


Francis se encontraba en la cafetería donde había quedado con sus amigos hacía treinta minutos para almorzar y ver en exclusiva los primeros comentarios del vídeo donde salían sus amigos, pero allí se encontraba solo con una café en la mano y sin ninguno de los citados a su alrededor.

-¿Dónde están estos?¿No se irían de parranda tras el rodaje, verdad?-Pensó enfadado mientras le daba un sorbo a su taza de café. Pero tras aquellos pensamientos entró por la puerta el español con unas enormes gafas negras que se sentó en su misma mesa.

-Buenos días, Francis-Dijo aún con la voz ronca y adormecida.

-Anda, pídete un café que te hace falta-Francis sabía que su amigo solía dormirse y que era muy poco puntual por ello no le dio mucha importancia al retraso y su cara de sueño, pero empezó a dudar cuando entró de la misma manera Gilbert, con unas gafas aún más grandes que el español.

-Buenos días-Dijo con un tono aún más ronco que el moreno.

-¡No me digáis que ayer os fuisteis de fiesta sin mí!-Dijo Francis dolido por la traición de sus amigos.

-¡Qué va!¿Cómo nos íbamos a ir sin ti? Lo que pasa es que luego del rodaje me fui a cenar con Lovino y entre unas cosas y otras se me hizo tarde-Contestó es español con una voz ya más humana.

-¿Y tú, Gil?-Francis sonaba como un depredador a punto de saltarle el cuello a su presa.

-¿¡Yo!? Nada, luego del rodaje me fui..., ehhh..., me fui a casa pero no podía dormir porque...porque... habían unos borrachos haciendo ruido-Dijo Gil nervioso, no quería decirles que había terminado en la cama con aquel austríaco estirado.

-¿Y esos hematomas de tu cuello?-Dijo Francis con aquel mismo tono.

-Nada, nada, medí con...,con..., el pomo del baño, ¡Buff que dolor!-Volvió a mentir mientras veía como una sonrisa cínica se mostraba en la cara de Francis dando a entender que no se lo creía.

De repente los tres notaron como su Smartphone sonaba dando a entender que era Gossip Hetalia, a Gilbert se le paró el corazón solo con pensar que le habían pillado con Roderich, Francis le sonrío como un depredador con un aura de ''Jaque mate Gil'', mientras Antonio abría el mensaje sabiendo a ciencia cierta que eran él y Lovino.

Por lo que se ve habían ganas, eso es lo primero que piensas al ver esta foto donde Antonio le está metiendo mano a Lovino Vargas, gemelo Feliciano Vargas y coprotagonista del nuevo video musical que emitirá hoy a las doce y que promete sorprendernos,(Evidentemente de la peor forma posible) Antonio como sabemos es una persona muy pasional que no tiene nada que envidiar a la fogosidad de su amigo Francis, tras tantos besos la cosa se puso más ''hot'' de lo previsto y llamaron a la limosina para terminar el trabajo. ¿Llegarían al hotel? o ¿Dieron rienda suelta a la pasión en la misma limosina?. Y lo más importante, ¿Será Lovino una presa más del español o hay algo más?

Arthur Kirkland.

-¿¡Te tiraste a Lovino en la limosina?!-Preguntó sorprendido Francis mientras veía aquella foto. Gilbert le miraba de la misma manera sorprendida.

-Habían ganas, ¿Qué queréis que haga?-Dijo es español mientras se sobaba la nuca y sus mejillas se teñían de un tono rosáceo tras aquella pregunta.

-Y luego soy yo el que tiene la fama de Don Juan-Dijo Francis derrotado mientras se terminaba su café.


Unas horas después ambos amigos se encontraban en el estudio de grabación junto con Lovino y Roderich para lanzar el vídeo a los medios, Antonio se mordía las uñas nervioso solo con imaginar todo lo iban a decir de él en escasos minutos, y por supuesto sabía que nada bueno, además había que sumarle que Lovino estaba allí presente y que tras lo de anoche no habían vuelto a hablar.

-Kesesesesese, ¡Qué ganas de qué salga, ya!-Dijo Gil impaciente mientras veía como las agujas del reloj iban pasando.

-En un minuto estará on-line-Les informó Roderich que también estaba impaciente porque saliera.

-Eso ya lo sabemos-Le contestó Gil, que tras lo de anoche había decidido odiarle.

-Me alegro-Le contestó de la misma manera mientras un ambiente tenso se formaba en el lugar.

-Tengo ganas de ver la que has liado esta vez-Le dijo Francis entre risas a Antonio que miraba asustado la cuenta atrás con ganas de poder congelar el vídeo, volver atrás y presentar un clip cursi lleno de algodón de azúcar, arcoíris y unicornios.

-Qué empiece el jue


go-Dijo Roderich con un brillo especial en sus ojos al ver como la cuenta atrás había terminado y el vídeo ya estaba disponible para todos.

-¡Nooooooooooooooooooo!-Gritó Antonio mientras veía la sonrisa torcida del austríaco.

Gilbert sonreía de oreja a oreja al saber que iban a hablar de él durante las siguientes semanas, Lovino miraba impaciente su teléfono para leer las primeras críticas, Antonio quería cortarse allí mismo las venas, Roderich estaba feliz porque iba a recaudar millones y Francis no sabía a que venían tantas emociones dispares ya que el aún no había visto el vídeo, que empezaba ya a visualizarse en la pantalla del estudio, pero tras verlo lo entendió todo.

-Antonio, si ibais a montar una orgía haberme avisado hombre-Se rió a carcajada limpia tras ver el vídeo al entender la cara de terror de Antonio.

Tras unos minutos de tensión las primeras críticas empezaban a aparecer por la red y por supuesto en Gossip Hetalia.

Sin palabras, no me esperaba nada bueno de Antonio, pero esto sobrepasa cualquier límite y más sabiendo aunque me cueste admitirlo el equipazo que tiene detrás, en el primer plano vemos al enchufado de su amigo Gilbert encarnando lo que parece un demonio, vamos que no le costaría mucho entrar en el papel, tras ello vemos una iglesia llena de gente medio desnuda bailando sin ningún pudor como si se tratase de un burdel de poca clase y tras todo aquello llega nuestro esperado amigo Antonio y Lovino Vargas, el modelo con el que ha confiado esta vez, por regla de tres si había alcohol y sexo, ¿Qué faltaba? Drogas, no han tenido ningún reparo en mostrarnos como se drogan y tras ello lo más chocante del vídeo, por si todo lo anterior no lo fuese, vemos una escena hemoerótica entre ellos, es decir si queréis ver lo que paso la noche anterior tras aquella foto solo hace ver este video. Sinceramente, me parece un vídeo de mal gusto, que solo busca provocar y causas sensación, como si por ellos mismos no fuesen capaces de crearla todos los días que terminan ebrios. Nota 0/10.

Arthur Kirkland

-¿Tenéis algún objeto punzante cerca para cortarme ya las venas?-Dijo deprimido Antonio tras leer aquella crítica.


Siete días después.

El grupo de amigos se encontraban cenando en uno de los múltiples restaurantes de lujo que tenía la familia del francés.

-¡Antonio, el vídeo tiene más de sesenta millones de reproducciones en una mísera semana!-Dijo sorprendido Francis al ver aquella fantástica cifra en su Smartphone

-Kesesese, saliendo yo ¿Qué esperabais?-Dijo Gilbert con una sonrisa mientras le daba un trago al vino.

-La verdad es que creía que iban a ser mucho peor las críticas-Dijo Antonio mientras se comía su ensalada.

-Ya ves, a parte del sector conservador y ''nuestro amigo Arthur'', los demás sueñan con darse una fiesta con nosotros y el sector gay daría lo que fuese por pasar una noche con vosotros dos-Dijo Francis mientras se reía de sus amigos.

-Podría haber sido mucho peor-Contestó Antonio con una sonrisa.

-¿Sabéis qué? La agencia de modelos Elite Models me ha ofrecido trabajar para ellos-Dijo Gilbert emocionado ya que aquella agencia era de las mejores del mundo y por fin se habían fijado en él tras tanto trabajo.

-¡¿Qué?!-Dijeron ambos amigos al enterarse de aquella noticia. Ambos se levantaron corriendo a abrazarle, sabían lo importante que era aquello para su amigo.

-Muchas gracias, sin vosotros no hubiese llegado hasta aquí-Les dijo el albino mientras se fundía en un abrazo con ellos.

-¿Gil estás llorando?-Preguntó Francis al notar como se humedecía su americana.

-¿¡Pero qué dices?! Es solo que me ha entrado algo en el ojo-Él era demasiado increíble para decir que se había emocionado de aquella manera.


Varios meses después.

-Quien iba a imaginar unos meses antes que íbamos a terminar en los Grammys-Le dijo Antonio a Lovino. Ambos se encontraban en la limosina de camino a los premios. Aquellos meses les habían servido para conciliar la relación, tras varias salidas más Antonio se dio cuenta que aquello era más que un lío de una noche, había demasiada química entre ellos para dejarlo pasar.

-Quién iba a imaginar que iba a terminar yendo contigo a los Grammys-Le dijo el italiano antes de plantarle un beso justo antes de salir del coche.

Al salir de la limosina miles de flashes les iluminaban, Antonio iba vestido con uno de los trajes de su hermano que con tanto esmero le realizaba al igual que Lovino que le había preparado uno a conjunto con el de su hermano.

-Nominado a mejor pop latino y mejor vídeo musical, ¿Te lo puedes creer?, ¡Mejor vídeo musical! y yo que creía que iban a vetarme de la industria de la música para siempre-Le dijo alegre al italiano que le seguía por aquella alfombra llena de paparazzis.

-Deben estar sordos y ciegos-Le contestó a modo de broma. Según algunos profesionales era un vídeo que rompía tabús y intentaba mostrar un relato de la consumida sociedad actual, una crítica a ella.

-Envidia-Le contestó mientras se reía con él.

Eran la pareja de moda del momento, felices, sin tabús a mostrar su relación, extremadamente atractivos y con talento. La carrera de Lovino había despegado como la espuma con su relación con Antonio, estaba feliz muy feliz de que por fin fuese una entidad diferente a su hermano, aunque ahora se le relacionará con el español. Sabía que se había aprovechado de la fama de su pareja para abrirse puertas pero no se arrepentía de ello, ya que lo que había empezado por interés terminó gustándole más de lo que imaginó.


El próximo capítulo será el último del flashback y veremos que pasó entre Lovi y Toñín para que terminasen de aquella manera.

Gracias por leer :D

¡Y más aún por los reviews!