CAPITULO X
Una semana después de su conversación en las mazmorras; Harry y Hermione todavía no tenían un plan en concreto para apoderarse de la piedra antes de que Voldemort llegara a ella, que no sea atravesar los obstáculos colocados por lo profesores, lo cual no era una opción, debido a que ninguno quería correr riesgos innecesarios; si bien, sabia de que iba cada prueba lo mejor era no arriesgar para lograr el éxito.
En el transcurso de sus investigaciones para obtener la piedra filosofal, se enteraron que Hagrid había ganado un huevo de dragón el cual estaba incubando en una cabaña hecha de madera, dicha información fue obtenida por Draco quien había estado cerca del lugar cuando escucho a Ronald Wesley hablar de que el semi gigante, tenía una criatura de ese tipo como mascota.
El que el guardián de las llaves, tuviera un dragón escondido en su cabaña era un acontecimiento sin importancia para ellos, solo le interesaba la información que venía acompañada de la noticia de un huevo de dragón dentro de una casa hecha completamente de madera, y es que de acuerdo con Draco el amante de los animales peligrosos lo había obtenido en un bar como pago por una apuesta y entre copas se le salió la información de cómo afrontar el cerberus que custodiaba el pasillo del tercer piso, lo cual, los hizo sospechar que se trató solo de una treta para obtener información de cómo pasar el primer obstáculo.
Lo cual, no les gustaba porque significaba que Voldemort iba un paso adelante sobre ellos y eso era algo que no se podían permitir, días después el huevo de drago eclosiono provocando que la pequeña criatura empezara a crecer a un ritmo alarmante que termino con la quema de un aparte de la cabaña, y todo ese tiempo Harry y Hermione permanecieron al margen de la situación no queriéndose ver envueltos en problemas.
Sin embargo, Hagrid no fue el único afectado por encontrar un dragón recién nacido en Hogwarts si no también los Wesley, específicamente Ronald y los gemelos quienes se ofrecieron voluntariamente para ayudar al guardián de las llaves a cuidar de la criatura mientras el semi gigante realizaba sus labores diarias, lo que les valió detención con el profesor Snape quien para no tener que lidiar con los pelirrojos decidió pasársela a Hagrid quien tenía que ir al bosque prohibido a investigar que estaba matando unicornios.
Durante dicha detención, las cosas no salieron tan tranquilamente como el semi gigante esperaba que fueran, porque al momento de separarse en dos grupos en busca del unicornio muerto los gemelos quienes iban con fang el perro de Hagrid encontraron a un espectro tomando la sangre de la criatura quien al verse descubierto intento atacarlos, pero gracias a la intervención de los centauros las cosas no pasaron a mayores, y solo dejo unos muy asustados Wesley para volver a la seguridad de Hogwarts.
Mientras, todo esto ocurría en la vida de Hogwarts Harry y Hermione aún no habían dado con una manera sencilla, practica y sin riesgos para obtener la piedra para poder usarla para su beneficio en un futuro por lo que se encontraban en su habitación discutiendo como podían adueñarse de tan valioso artefacto; lo que ellos no sabían es que la respuesta a su dilema iba a ser contestada nada más y nada menos que por el mismo Dumbledore en durante los días de fiesta de navidad.
Y es que Dumbledore ya había encontrado un forma para involucrar al niño que vivió en su trama para hacer que este, terminara enfrentándose contra el lord oscuro para luego hacer su entrada triunfal y salvar el día dejando sano y salvo al chico de oro de toda Gran Bretaña mágica, por lo cual convoco a Snape a su oficina para que lo ayudara a ultimar los detalles de su plan infalible, lo único que lo tenía preocupado era la presencia de la señorita Night quien iba a ser un factor importante el éxito de su plan debido a que había que separarla de Harry Potter a como diera lugar.
-Ah Severus mi hijo, gracias por venir tan pronto como te llame- hablo Dumbledore cunado el profesor de pociones ingreso a su oficina con la calma que lo caracteriza.
-No se preocupe, sabe que estoy para lo que necesite- respondio el maestro de pociones.
-Me alegra escuchar eso, pues veras ya se me ocurrió algo para involucrar a Harry Potter en un enfrentamiento con Voldemort, ¿algunas vez has escuchado hablar del espejo oesed?
-La verdad es que no.
-Es un artefacto mágico que muestra el deseo más preciado que hay en tu corazón, pero contemplarlo por demasiado tiempo puede hacer que pierdas el contacto con la realidad de ahí su nombre deseo al revés.
-¿Y que tiene que ver este espejo con el joven señor Potter?
-Simple pretendo ocultar la piedra dentro del espejo, colocando como clave que Harry sea el único capaz de obtenerla, y ahí es donde entras tú, te necesito para que guíes al niño a encontrar el espejo durante las fiestas de navidad para que yo pueda hacer mi aparición y decirle como funciona, claro después de que lo visite por lo menos dos veces, eso sí quiero que arregles todo para que la señorita Night no se encuentre con el cuándo vea su reflejo en el espejo.
-¿Y cómo pretende que envié a Potter en camino del espejo y aparte alejarlo de Night solo para que usted cumpla su objetivo?- pregunto Severus con toda la calma del mundo porque ya sabía que hacer solo e tenía que decir la verdad a Harry y el tomaría la decisión de realizar o no la voluntad del director.
-Yo sé que te las puedes arreglar para conseguir nuestros objetivos algo se te ocurrirá.
-Bien, pero ¿dónde va a colocar el espejo para saber dónde debo dirigir a Potter?
-Eso, aun no lo sé solo llama a un elfo doméstico y el será capaz de seguir el rastro del espejo y llevarte al lugar que encuentre para que sepas donde está.
-Bien, si no hay más nada que agregar me retiro tengo una clase de pociones que impartir en 20 minutos- y con eso Snape se despidió de Dumbledore saliendo de su oficina.
En el trayecto al salón de pociones Severus sopeso las posibilidades de que Potter y Night siguieran el juego del director para ver hacia donde los llevaba y llego a la conclusión que los mismos iban a seguirle la corriente pero a su manera y el hombre viejo iba ver fracasar sus planes tarde o temprano. También lo tenía un poco pensativo lo que pretendía lograr Dumbledore enfrentando a Harry contra el señor oscuro, lo que solamente le provocaba escalofríos solo de imaginar dicho encuentro debido a que ninguno de los dos era una pera en dulce.
La clase de pociones transcurrió con tanta normalidad como se esperaba de una que era compartida por Griffyndor y Slytherin, y como era la última antes de las vacaciones de navidad Snape estaba contento que iba a tener unos días libres de los mocosos impertinentes a los cuales tenía que enseñar, aunque había excepciones a las reglas, y hablando ellos dos de esas excepcionas estaban de pie delante de su escritorio esperando las noticias que les tenía que dar, después de todo él fue que pidió que se quedaran una vez terminada la lección.
-Les pedí que se quedaran porque hoy tuve una reunión con nuestro flamante director, y quiere que te guie a ti Harry hacia una trampa donde él pueda quedar como el héroe.
-¿Y eso sería?- pregunto Harry con indiferencia.
-Involucrarte en una lucha con el señor oscuro, quiere que te enfrentes a él por defender la piedra filosofal y para eso quiere que te de pistas para que encuentres el espejo oesed, el cual es un artefacto que te permite ver el mayor deseo de tu corazón, pero si lo ves mucho tiempo puedes ser atrapado fuera de la realidad, lo que nuestro flamante director quieres es que te encuentres con él a través de unas sutiles pistas que yo debo proporcionarte, pero debes ir sin la compañía de Hermione- comenzó su relato el maestro de pociones.
-¿Qué tiene que ver ese estúpido espejo que puede alejarte de la realidad con Voldemort?, ¿Y porque yo tengo que estar fuera de la foto?- pregunto una molesta Hermione por querer dejarla de lado.
-Te quiere fuera porque no le conviene que Harry tenga un apoyo, quiere que sea un chico solitario al que él se le pueda acercar con su sentimientos de abuelo para poder manejarlo, y el espejo tiene que ver porque quiere que Harry lo vea dos veces antes de él hacer su gran aparición y explicarle como funciona para luego retirarlo del lugar y esconder la piedra dentro del mismo y que sea el único capaz de sacarla- prosiguió su explicación Snape.
-Todo eso está muy bien pero, ¿Dónde está el maldito espejo?, o ¿Cómo quiere que me involucre en la protección de la piedra?- interrogo Harry no entendiendo los planes del viejo.
-Todavía no sé dónde está el espejo, pero me dijo que en cuanto me hiciera una señal llamara a cualquier elfo domestico que el sería capaz de seguirle el rastro al artefacto- ante estas palabras los ojos de Hermione brillaron cosa que no paso desapercibida por Harry que tendría que interrogar a su prometida posteriormente y si era en privado mucho mejor porque ese destello no deparaba nada bueno para Dumbledore.
-En cuanto a cómo te vas involucrar en la defensa de la piedra, se supone que yo tengo que hablar contigo y dejarte pistas sobre eso como que hay un artefacto muy importante escondido en el tercer piso que puede ser propenso a ser robado, entre otras cosas, en pocas palabras quiere que te conviertas en un héroe- prosiguió Snape su explicación.
-Hay que ver que el hombre viejo no ha aprendido que yo no soy ningún héroe venido a defender su precioso mundo mágico, por lo pronto me avisas en cuanto sepa dónde está el estúpido espejo que yo hare mis actos de aparición para que el viejo tenga sus minutos de gloria- respondio Harry las declaraciones de su jefe de casa.
Fuera de la oficina del maestro de pociones Harry no pudo evitar preguntarle mentalmente a su prometida "¿Qué idea paso por tu mente que tus ojos brillaron no augurando nada bueno?, "Tienes razón, mi idea no es nada buena para Dumbledore pero para nosotros son excelentes noticias" respondio ella dándole un beso en los labios a su novio quien no tardó en responder sujetándola por la cintura para luego añadir mentalmente "Me encanta, cuando se te ocurren buenas ideas porque siempre nos benefician, ¿Cuándo me vas a decir que se te ocurrió?, "Yo sé que te gusta, pero te voy a decir después de la cena ya que no podemos faltar" respondio ella desenredándose de su prometido para tomarlo de la mano y arrastrarlo al gran salón.
En la cena las cosas eran un poco incomodas debido a las contantes miradas que enviaban tanto Dumbledore como Quirrell, o mejor dicho Voldemort quien poseía el cuerpo del maestro de defensa contra las artes oscuras; sin embargo, Harry y Hermione ignoraron dichas miradas, aunque las del profesor del turbante estaban haciendo que la cicatriz del chico doliera un poco como siempre que estaba en la presencia del hombre, lo cual era otro punto que averiguar durante sus vacaciones de verano.
Una vez instalados en su habitación, específicamente en su cama compartida Harry hizo la pregunta que se había estado guardando durante parte de la noche, gracias al hermetismo de su novia -Amor, ¿Qué se te ocurrió cuando estábamos en la oficina de Severus?
-Cariño, lo que se me ocurrió fue la opción más obvia para obtener la piedra y la habíamos pasado por alto- respondio ella desde su posición en el pecho del muchacho.
-¿Y eso sería exactamente?
-La utilización de un elfo domestico para que nos lleve directamente a la piedra, por lo que no tenemos que pasar por ninguno de los obstáculos solamente nos apareceremos en la cámara donde está el artefacto escondido dentro del espejo- dijo una feliz Hermione por haber encontrado una obvia solución a su dilema.
-¿Te he dicho que te amo?, ¿Y que eres la mujer más inteligente de la tierra?
-No, no creo que me lo hayas dicho hoy.
-Te amo, y eres la mujer más hermosa e inteligente de la tierra- hablo Harry mientras la giraba dejándola bajo el, para luego darle un beso apasionado y preguntarle -¿Podemos usar un elfo Potter?, porque no quiero que el entrometido del director se entere que le estamos pidiendo favores a los elfos de Hogwarts.
-Por supuesto, la primera noche que vayas a pararte delante del estúpido espejo yo llamo a Daisy para que me lleve invisible a donde estas para que lo vea y reconozca la firma mágica, asi será más fácil de encontrarlo posteriormente- le respondio ella mientras volvían a su posición inicial para luego de unos cuantos mimos quedarse dormidos en los brazos del otro con la salvedad de que le amargarían la vida a ciertos magos de edad dentro de poco.
Los días pasaron y llego el día en que todos los alumnos de Hogwarts dejaban para el descanso de navidad, lo que nos lleva a la situación actual de Harry y Hermione acorralados por sus compañeros de casa tratando de convencerlos para que pasaran navidad junto a ellos en cualquiera de sus mansiones siendo el más insistente Draco Malfoy.
-Oigan, ¿Por qué quieren quedarse en el castillo cuando pueden pasar la navidad conmigo y mi familia?, estoy seguro que mamá y papá estarán contentos de conocerlos, gracias a las cartas que he enviado a casa.
-Lo sabemos, y no tienes que volverlo a mencionar pero preferimos quedarnos aquí, siempre hemos pasado la navidad en la compañía del otro y además no queremos inmiscuirnos en sus celebraciones familiares, quizás el año siguiente- respondio Hermione pacientemente a un insistente Malfoy.
-Bien, pero les estoy enviando mis regalos y espero que por lo menos se hayan tomado el tiempo de comprarme uno- hablo el rubio decepcionado de que sus amigos no quisieran visitar su casa.
-Eso tenlo por seguro, hemos comprado regalos para todos ustedes, porque se han portado amablemente con nosotros- ahora intervino Harry para calmar a Draco.
Después, de despedirse una vez más de todos sus compañeros estos abandonaron la sala común rumbo al tren, cosa que a Harry y Hermione no entendían ya que para ellos era más fácil que tomaran un traslados o simplemente usaran los flu de la escuela para llegar a sus casas en vez de viajar a Londres para luego emprender viaje nuevamente a su real destino, pero esa era otra de las peculiaridades de los magos que simplemente no entendían.
Esa noche mientras todos dormían Albus Dumbledore se reunió finalmente con Snape y le dio la ubicación del espejo, debido a que ya había tenido bastante tiempo para pensar donde colocarlo esperando que el maestro de pociones animara a su alumno a explorar el castillo usando cierto artefacto mágico que le iba hacer llegar en la mañana de navidad.
Y asi comenzaba el gran plan de Albus Dumbledore que lastimosamente no iba a ver todo el esplendor de sus maquinaciones ya que Harry y Hermione se iban a encargar de derrumbar todas sus ilusiones tarde o temprano, pero que el viejo caía lo tenían bien claro, ya que solo era otro obstáculo en su camino al éxito.
Bien, otro capítulo de mi historia espero que les guste como los anteriores, nos vemos en la siguiente actualización.
