Gracias a todos! me alegra saber que hay gente que está disfrutando de esta locura.
ya saben, todo pertenece a JKR, excepto un par de personajes originales, incluida la protagonista: Audrey Svevo.
---
10. La Orden del Fénix
Pronto, Albus Dumbledore organizó la reunión de la Orden, esa misma semana en Grimmauld Place número 12, la noble y ancestral casa de los Black.
Los primeros en llegar fueron Severus y Minerva McGonagall directo desde Hogwarts, Remus había decidido ir primero por Tonks y Albus había dicho que iría a otro lugar primero no sin antes recibir una mirada de puñal por parte del profesor de Pociones. Poco después llegó "Ojoloco" Moody, Arthur y Molly Weasley, Rubeus Hagrid, Kingsley Shacklebolt, Dedalus Diggle, Mundungus Fletcher y finalmente Remus en compañía de Tonks.
-Pensé que esto había acabado –dijo Moody con su acostumbrado tono huraño –además ¿dónde está Albus? –preguntó impaciente.
Minerva estaba a punto de pedirle que se calmara cuando llegó finalmente el cabecilla de la Orden.
-Calma, Alastor –dijo con voz severa pero nunca perdiendo la calma el viejo mago mientras se mantenía en el umbral de la puerta de aquel salón.
-¿A qué se debe esta repentina reunión? –preguntó Hagrid desde un sillón donde estaba cómodamente sentado pero que a penas si era suficiente para él.
-Hay muchos mortífagos sueltos –Shacklebolt se adelantó a responder, se mantenía de pie con los brazos cruzados al fondo de la habitación.
-Sí, eso –confirmó Albus –buscan venganza –continuó cruzando miradas con Severus.
-¿Venganza? –fue un suspiro casi callado por parte de Minerva.
-Quiero suponer... –dijo Remus con serenidad, llegaba a asemejarse a Dumbledore demasiado a veces –que buscan a Severus en particular -¡bingo!
-Sí, a él –contestó el viejo mago –pero Severus no necesita protección, es muy capaz –dijo mirando al aludido que no abría la boca para nada-. Quiero que conozcan a alguien...
Finalmente Albus se apartó del umbral de la puerta y tras de él estaba Audrey Svevo, con una expresión de rotunda sorpresa, había leído demasiado sobre las personas ahí reunidas en los expedientes del Ministerio, sabía de sus logros, de su aporte al mundo mágico, nunca creyó llegar a conocerlos, aunque había visto a más de uno en la boda de su amiga; durante la guerra ella había estado en misión en la parte norte de Gales, muy lejos de Londres.
La joven dio un paso al frente, Severus extrañamente sabía de antemano que ese era el asunto que Albus iba a tratar antes de llegar ahí, Tonks y Shacklebolt fueron los más sorprendidos de verla.
-Ella es la señorita Svevo... –dijo Albus a modo de presentación.
Algunos dijeron el clásico balbuceo de "gusto en conocerte", la chica sonrió y recorrió la habitación con la mirada hasta llegar al punto que le interesaba: Severus Snape, pero no se detuvo demasiado a contemplarlo.
-¿Qué tiene que ver Audrey en esto? –finalmente preguntó Tonks por la presencia de su amiga que parecía no encajar ahí. Severus aclaró la garganta incómodo, ahora venía la complicada parte de la explicación.
-Su amistad con Severus la ha convertido en un blanco para los mortífagos –dijo el viejo director de Hogwarts, más de uno dibujó total sorpresa en sus rostros... ¿amistad... con... Severus Snape¡pero si Severus Snape no tiene amigos!
Moody rió descaradamente incrédulo ante tal afirmación -¿me quieren decir que una mujer tan bella... –miró a Audrey con su ojo normal –tiene algún tipo de relación con Severus?
A pesar de que la había llamado bella, Audrey no pudo evitar de inmediato detestar al ex Auror, no le agradó la forma en como se expresó de Severus, como si fuera un ser incapaz de relacionarse con otros seres humanos¡ah! pero las condiciones en las que Audrey conoció a Severus eran totalmente diferentes a todo lo que el profesor de Pociones representaba, era cierto que discutían constantemente, pero como Albus lo dijo anteriormente, esa naturaleza medianamente noble por parte de Severus Snape sólo la demostraba con la chica.
-Audrey es una Auror –ignorando el comentario de Moody, Remus puntualizó, ya que la conocía gracias a Tonks, aclarando esa parte de la historia para quienes no la conocían.
-Y una muy buena –sonrió Shacklebolt cruzando miradas de complicidad con su colega.
-Entonces no necesita protección –Moody hizo ver lo obvio, si era una Auror y además una muy buena¿para qué estaba ahí?
-Por supuesto que no –Albus respondió dando un paso hacía la recién llegada y colocando su mano en el hombro de ésta –no la traje para que la protejamos, la traje para que nos ayude...
Las reacciones fueron variadas, desde una sonrisa sincera y enorme por parte de Tonks que se alegraba de tener a su amiga cerca hasta la sorpresa de Severus que clavó su mirada incrédula en Albus Dumbledore.
-Ya que se ha involucrado, no por voluntad propia y sabiendo que es una bruja muy capaz, me pareció bien unirla a nuestras filas... para terminar con esto de una vez –dijo Albus dirigiéndose a su concurrencia que aun no asimilaba la noticia –y muy amablemente la señorita Svevo ha aceptado...
"Ah, qué oportuno", Severus clavó su mirada en un punto fijo en el piso, justo cuando se había decidido alejarse de ella por... bueno, no quería repasar sus razones, Albus había decidido que era bueno que la niña ayudase a la Orden.
Todos estaban bastante intrigados por la chica que Albus afirmaba era amiga de Severus, se acercaron a ella para conocerla y de paso preguntarle si aquello era verdad. Al otro lado del salón, Severus parecía reclamarle algo a Albus que no borraba una bonita sonrisa traviesa de su rostro.
-Un gusto –el matrimonio Weasley se acercó a Audrey que platicaba con Tonks, la primera en hablar fue Molly.
-Mucho gusto –correspondió Audrey, para ese entonces ya tenía a su alrededor a Minerva, Hagrid y Moody.
-Perdón por la pregunta –continuó Arthur -¿cómo es eso de que eres amiga de Snape?
La chica, que comenzaba a sentirse agobiada ya que todos la miraban como un bicho raro, rió a discreción ante la pregunta –así es –respondió simplemente.
Seguían sin creerlo... Severus Snape... no... tiene... amigos, o se habían hecho tanto a esa idea que siempre creyeron en eso como una verdad absoluta. Audrey pareció comprender ese punto, que no le creían, no a ella, sino al hecho.
-No somos viejos amigos –trató de que eso ayudara a que los otros comprendieran pero salió peor, era más creíble pensar que se conocían de años, que tal vez se tratara de una antigua Slytherin bastante buena en Pociones y por eso Severus le tenía algún tipo de estima.
-Se conocieron en mi boda –Tonks giró los ojos. Eso, aunque extraño, logró que un poco de la incredulidad se disipara.
La siguieron cuestionando por un rato más, sobre ella, sobre su supuesta amistad con Severus, sobre su carrera como Auror, Audrey decidió tomar aquello por el lado amable y responder amenamente, la mayoría parecían buenas personas, excepto, por supuesto, Moody, quien se expresó mal de Severus.
Al otro lado de la habitación, al profesor de Pociones no le quedó otro camino más que el de la resignación ante el designio de Albus, terminó su pequeño reclamo que después de un rato incluso le sonó absurdo a él¿por qué no le gustaba que Audrey estuviera ahí?, de nuevo esas preguntas atacando su cabeza y ese deseo de darse topes contra la pared. Dio media vuelta, ignoró el tumulto que rodeaba a la chica y se dirigió a la puerta.
Por entre sus inquisidores Audrey logró ver a Severus marchándose.
-Permítanme –dijo abriéndose paso y siguiendo al mago de negro.
Severus tenía la perilla de la puerta en su mano, a punto de irse cuando la voz, una voz que ahora le era imposible de no reconocer, llena de vida de Audrey lo detuvo.
-Lo siento –fue algo que definitivamente él no se esperaba escuchar, se giró para verla-. Sé que no te gustará tenerme trabajando por aquí –ella sonrió.
-Si Albus considera que eres de ayuda, debe estar en lo correcto –respondió él con frialdad, eso de algún modo entristeció a la chica, como si su avance con el sujeto fuera en retroceso, en últimas fechas se habían estado llevando mejor y él, pese a su seriedad, había cambiado de tono en su voz al dirigirse a ella.
-Como quieras –respondió la Auror molesta, Severus arqueó una ceja... nuevamente ahí estaba esa altanería.
Sin decir más, el mago dio media vuelta, abrió la puerta y se fue. Audrey soltó un bufido y golpeó el piso con su pie, inexplicablemente frustrada.
Mientras caminaba en busca de un buen lugar para desaparecerse, Severus volvía a atormentarse con esos pensamientos. Si Audrey estaba ahora involucrada en asuntos de mortífagos era por su culpa, le costaba creer que se tratara de una Auror capaz ya que demostraba ser bastante torpe, aunque Shacklebolt aseguraba lo contrario, y aun así la terrible imagen de la chica siendo atacada por más de un seguidor de Voldemort no lo dejaba concentrarse en otra cosa, si algo le sucedía sería enteramente su culpa¿y por qué le angustiaba tanto?, quería sacar esas reflexiones de su cabeza cuanto antes.
---
bueno, en el próximo capítulo conoceremos a un par de personajes (originales) que personalmente me encantó escribir
