Capítulo Nueve
Por Qué Uno Nunca Debería Dar Galletas de Canario A Una Lechuza
Tras unos pocos minutos esperando a que Madam Pomfrey volviera, oyeron voces en el vestíbulo y levantaron la vista, esperando que ella hubiera vuelto con Dumbledore. Se quedaron un poco sorprendidos cuando los gemelos Weasley entraron en su lugar.
"Fred, George¡" dijo Harry, sorprendido pero complacido. "¿Cómo estáis?"
"Eh, chicos," dijo George. "Bien, ¿vosotros?"
"Estamos aquí, de marcha," murmuró Ron, lanzándole a Hermione una rápida mirada.
"¿Qué acaba de pasar en el Gran Comedor, chicos?" preguntó Fred con interés. "Todo el mundo estaba callado o susurrando y riendo los Slytherins. Neville nos dijo que estabais aquí."
"Um…" dijo Harry, tratando de pensar con rapidez.
"¿Por qué no habéis contestado mi carta?" preguntó Ron, rápidamente cambiando de tema. "Estaba empezando a pensar que le había pasado algo a Pig."
"Sí, sobre eso…" dijo Fred con culpabilidad.
Hermione miró de Fred a George y luego de vuelta a Fred. Olvidándose del hechizo, preguntó "¿Qué habéis hecho ahora?"
Harry y Ron se quedaron helados, avergonzándose. George miró fijamente a Hermione sin dar crédito, y daba la sensación de que Fred se habría quedado menos atónito si alguien se le hubiera acercado sigilosamente y lo golpeara con un bloque de cemento. Antes de que Harry o Ron pudieran explicarlo, Fred se recuperó de su sorpresa y sonrió misteriosamente.
"Claro, Hermione," le dijo, "me encantaría tener sexo contigo. Claro que siempre supuse que preferirías una cama, pero si te apetece más hacerlo en la biblioteca… bueno, ¿quién soy yo para discutir?"
Todo el color se evaporó de la cara de Hermione. Miró hacia Harry con terror, quien asintió, confirmando sus peores temores al girarse hacia a los gemelos y decir, "Eh… chicos, Malfoy la ha encantado. 'Quieres que tengamos sexo en la biblioteca' es todo lo que es capaz decir."
"Demonios," dijo Fred, en absoluto avergonzado (al contrario que Hermione, que estaba poniéndose de color escarlata Gryffindor), "sabía que no debería haberme hecho ilusiones."
"Cierra la boca, Fred," le espetó Ron mientras George se reía por lo bajo.
"En fin, ¿por qué no nos respondisteis?" preguntó Harry a Fred y George, tratando de evitar una discusión entre los gemelos y Ron, e intentando desviar el tema de Hermione, que parecía como si quisiera ofrecerse como comida de un león alado.
"Oh, bien, veamos, queríamos hacerlo-" empezó Fred.
"Teníamos un montón de buenas ideas, ya sabéis-" dijo George.
"Pero cuando Pig llegó, estábamos tratando de convencer a alguien de que probara una galleta de canario-"
"Y esa estúpida cosa a la que llamas lechuza descendió en picado y se la comió," finalizó George.
"¿Y?" dijo Harry con recelo.
"Bueno, las galletas de canario no son para las lechuzas, están hechas para humanos," explicó Fred.
"Causó unos pocos… efectos secundarios," añadió George con cautela.
"¿Qué demonios le habéis hecho a mi lechuza?" gritó Ron.
"Nosotros no hicimos nada¡" dijo George alarmado. "Ella es la que la comió, y por lo que hemos podido comprobar, está bien-"
"¿No debería haber mudado de pelo ya?" dijo Harry con preocupación.
"Si fuera humana, lo habría hecho," dijo George con tristeza.
"Pero como es una lechuza, ha estado en nuestra tienda desde que ocurrió," dijo Fred. "Ha perjudicado bastante al negocio, es enorme, casi tan alta como Hagrid, y ya sabes lo hiperactiva que es-"
"¿Por qué no me lo contasteis?" demandó Ron.
"No teníamos forma de mandarte una carta, ¿verdad?" dijo Fred. "Hemos estado muy ocupados, y le dimos nuestra lechuza a mamá porque Errol es inservible. Y la oficina de correos en Diagon Alley está hecha un desastre desde ese ataque de los Mortífagos, todavía no la han reconstruido-"
"¿Cuánto tiempo os habría llevado Apareceros en Hogsmeade y venir hasta aquí?" preguntó Ron con enfado.
"¿Y qué habrías hecho? Sólo te habría enfadado," dijo George, aunque nadie creyó su tono fraternal. "Incluso si pensásemos que venir a decírtelo era lo más conveniente, no es buena idea dejar la tienda demasiado a menudo cuando hay un canario hiperactivo del tamaño de un bebé ballena en ella."
"Por qué no la trajisteis de vuelta¡" chilló Ron.
"¿Qué se suponía que debíamos hacer, Ron? ¿Enseñarle a Aparecerse? ¿Intentar empujarla a empellones en la chimenea para usar la red de polvos flu?"
"De hecho, lo intentamos, pero no funcionó… pero ahora nos van a instalar una chimenea más grande el mes que viene, sólo por si acaso."
"De todos modos, teníamos que esperar a que el Ministerio aprobara un Traslador."
"¿Y eso os ha llevado un mes?" demandó Ron.
"Hey, trata tú de explicar al Departamento de Transportes Mágicos que necesitas un traslador para traer un canario de siete pies de alto a Hogwarts¡" replicó Fred indignado. "Muy poca gente aprobaría automáticamente algo como eso, sabes¡"
"De hecho mandaron al Departamento para la aplicación de las leyes mágicas para ver si estábamos tratando de obtener un Traslador ilegalmente," añadió George. "En serio, cuando oyeron a Pig piándoles tan alegremente, pidieron refuerzos, pensando que era una trampa y que estábamos tendiéndoles una emboscada con una manada de hipogrifos."
"Pasamos la noche entre rajas por eso, sabes," dijo Fred irritablemente. "Lo explicamos en la comparecencia, pero todavía querían una investigación exhaustiva y todo eso. Cuando pararon de reír, claro. No podían entender por qué teníamos un pájaro gigante y por qué íbamos a querer traerlo a Hogwarts."
"Así que ahora le debemos dinero a Bill por pagar la libertad bajo fianza," continuó George con un suspiro. "Y casi nos cubrimos de mierda por violar la Prohibición de Cría Experimental, estaban seguros de que lo habíamos hecho así."
"Además, tuvimos que parar nuestras invenciones para discurrir qué hacíamos," dijo Fred malhumoradamente. "Pensamos en encogerla, pero estábamos asustados de que al final volviera a ser una lechuza, pero que fuera demasiado pequeña para verla."
"¿Creéis que algún día seréis capaces de estar más de tres minutos sin hacer chapuzas?" dijo Hermione a Fred con exasperación… justo cuando Ginny entró.
"Um…" dijo Ginny, mirando de Hermione a Fred en confusión. "Mejor no pregunto."
"Es un encantamiento de repetición de frase," le dijo Harry. "Por ahora ya le ha propuesto sexo a Ron, Malfoy, Madam Pomfrey y Fred."
"¿MALFOY?" exclamó Ginny. "Oh, no…"
"Fue horrible," gimió Hermione.
Ginny pestañeó. "Vale, Hermione, sabes que te quiero, pero no hay nada más espeluznante que el hecho de que me mires y me pidas que me acueste contigo en la biblioteca."
Hermione puso un gesto de dolor y Harry le dio una palmadita reconfortante en su rodilla. "Bueno," dijo Ginny, "mis amigos me dijeron que vosotros, chicos, trajisteis a Hermione aquí… dijeron que era algo relacionado con Malfoy, pero realmente no querían decir lo que.."
Hermione suspiró lastimosamente; Harry se inclinó y le dio un rápido abrazo.
"No te preocupes, Hermione, se la devolveremos," le dijo Harry.
"Sí, y ahora nos tienes a nosotros para sugerencias," añadió Fred.
"Y si lo malo se pone peor, he oído que Hagrid tiene un canario gigante que puede vomitar sobre Malfoy," dijo George alegremente. Ron le miró con furia.
"Entonces," siguió Fred, "contadnos todo sobre eso de que Hermione se despertó desnuda al lado de Snape."
Hermione echaba humo en silencio durante la búsqueda de su cura; cuando se la dieron, su enfado con Ron había llegado al límite.
"CÓMO has podido contarles eso¡" fueron las primeras palabras que salieron de su boca cuando finalmente pudo decir algo más que la frase repetida.
"Quería que supieran lo serio que era," lloriqueó Ron.
"Y les dijiste eso¡"
Hermione gritó a Ron todo el camino de vuelta a la torre de Gryffindor, mientras Harry y Ginny trataban de calmarla, con Fred y George siguiéndoles y riendo histéricamente. Hermione finalmente paró cuando alcanzaron el hueco del retrato (sólo porque el resto del colegio no sabía lo de la primera broma de Malfoy; estaba todavía bastante enfadada) y subió corriendo a su dormitorio, Ginny siguiéndola para controlar el daño.
"Loca, esta chica," dijo George haciendo referencia a Hermione.
"Esto es todo culpa vuestra," le espetó Ron a Fred.
"Hey, ¿cómo se supone que debía saber que no querías que ella supiera que yo sé lo que tú sabes?" dijo Fred razonablemente.
"¿Qué?" dijo George, quedándose en blanco.
"Primero, convertís mi lechuza en un canario y, luego, molestáis a mi novia¡" chilló Ron.
"Ron, it's been a long day," Harry said wearily; it was now almost midnight, and they'd spent the entire day in the hospital wing. "Hermione will calm down, okay? She was just pissed off about accidentally hitting on Malfoy in front of the entire school."
"Ron, ha sido un día muy largo," dijo Harry con cansancio; casi era medianoche y habían pasado todo el día en la enfermería. "Hermione se calmará, ¿vale? Sólo está molesta porque le ha tirado los trastos accidentalmente a Malfoy delante de toda la escuela."
"Sí, ni siquiera puedo entender por qué iba a estar enfadada por eso," dijo George con cara inexpresiva.
"Vamos a discutir ideas para la guerra," continuó Harry. "Hermione estará bien por la mañana."
Los gemelos Weasley tenían unas ideas tan increíbles que Harry y Ron acabaron tomando notas; un rollo y medio de pergamino más tarde y dos horas y media después, tenían suficientes ideas para mantener a raya a Malfoy alrededor de tres años. Los gemelos se fueron sobre las dos de la mañana, y Harry y Ron subieron a dormir, los dos ansiosos por que llegara el día siguiente.
Hermione sí se calmó por la mañana, como Harry había predicho, pero Parvati y Lavender hicieron a Hermione unos cuantos comentarios groseros sobre la biblioteca y ella se negó a ir al Gran Comedor a desayunar; Harry, Ron, y Ginny tomaron un montón de comida y se dirigieron fuera, a los terrenos, para discutir las nuevas ideas de Fred y George. En el momento en el que se separaron para ir a clase, Harry, Ron y Hermione a Cuidado de Criaturas Mágicas y Ginny a Herbología, habían decidido esperar hasta el domingo para gastar la siguiente broma a Malfoy, ya que el primer partido de quidditch, Gryffindor contra Slytherin, era el sábado.
Desafortunadamente, la Guerra de las bromas tuvo que ser pospuesta hasta después del partido, ya que Harry, enfadado con Crabbe por golpear a Ginny con una Bludger, se había vengado cogiendo un bate de los bateadores de Gryffindor y había golpeado una Bludger directamente contra la tripa de Crabbe. La fuerza de la Bludger noqueó a Crabbe fuera de los límites de su escoba… y contra Malfoy, cuya Nimbus 2001 no había sido capaz de sostener el peso extra. Los dos se estamparon contra el suelo, unos cuarenta pies abajo, y entre el impacto y los huesos que Crabbe le rompió a Malfoy al aterrizar sobre él, Malfoy tuvo que permanecer en la enfermería.
La semana de detención de Harry había merecido mucho la pena; lo único verdaderamente molesto era que Ginny tenía que pasar la noche compartiendo la enfermería con Malfoy y Crabbe, pero Malfoy todavía estaba inconsciente y Crabbe era demasiado estúpido para meterse en ningún tipo de pelea verbal. A Malfoy le llevó seis días recobrar la conciencia, y tres semanas más antes de que pudiera marcharse; cuando Pomfrey finalmente le dejó ir, eran mediados de diciembre.
Era viernes, y Harry, Ron y Hermione realizaban el camino de vuelta de la enfermería, en donde habían estado todos para que les quitaras escamas de sus caras y brazos, cuando divisaron una gran multitud en el vestíbulo de entrada. Los tres se apresuraron hacia allí; era algo semejante a cuando Umbridge había despedido a Trelawney o cuando Fred y George habían escapado de Hogwarts. Los estudiantes habían formado un gran círculo, y en el centro había dos personas que Harry, Ron y Hermione no podían ver, gritándose la una a la otra.
Cuando Harry, Ron y Hermione empujaron a la horda de estudiantes para ver mejor, las dos personas en el centro del círculo empezaron a chillar suficientemente alto como para que ellos escucharan por encima de los susurros y las risas de la multitud.
"Eres tan patético¡" gritó Ginny.
"Tú eres tan puta¡" Dean Thomas le devolvió el grito.
Ron, que estaba casi al frente de los estudiantes, se quedó muy quieto. Luego se echó hacia delante con un bramido que podría haber asustado a un trol.
Harry y Hermione se habían acostumbrado bastante a este tipo de cosas; durante los últimos años, se había convertido aún más en un problema, ya que Ron se había vuelto más alto y fuerte y más difícil de contener. Hermione saltó sobre la espalda de Ron y estrechó sus piernas alrededor de él, ralentizándole lo suficiente para que Harry se pusiera frente a él y lo echara hacia atrás.
Dean estaba más que asustado ante la brusca aparición de Ron –bueno, eso no era realmente sorprendente, pocas personas no se asustaban cuando un musculoso chico de 6.2 pies de alto, llegaba corriendo hacia ellos con una chica subida a su espalda y otro chico en frente que parecía que estaba tratando de parar a un tren de mercancías.
Aún así, Dean se recuperó rápidamente. Al ver que detenían a Ron momentáneamente, Dean se giró hacia Ginny frunciendo el ceño.
"Oh, mira," gruñó. "El hermanito mayor está aquí para meter su fea y larga nariz en donde no le llaman."
"No digas nada de mi hermano," dijo Ginny despectivamente.
"¿Por qué no? Todo lo que hace es entrometerse, él y el resto de tus estúpidos hermanos, corriendo y resoplando como toros," le golpeó de vuelta Dean.
"No empieces con mis hermanos¡" gritó Ginny. "Tú eres el único que nunca has soportado a Ron¡ Deja de actuar como si Ron hubiera acabado nuestra relación¡ Avance informativo –no corté contigo porque Ron me sobreprotegía, te planté porque eres un gilipollas¡"
"No, me plantaste para poder andar de puta con otros chicos¡" rugió Dean.
Harry clavó sus talones cuando Ron avanzó hacia delante otra vez. Despacio, Harry fue arrastrado hacia delante, hacia Dean y Ginny, pero ninguno de ellos estaba prestando atención a Harry, Ron y Hermione. Los dos habían alzado sus varitas.
"Callistiaro¡" gritó Ginny.
"Montreavi¡" chilló Dean al mismo tiempo.
Luces verdes se encontraron con azules, y se fusionaron en una brillante y dorada bola de energía. Era una cosa extraña en un duelo; habían ocurrido pocos casos a lo largo de la historia. Un nuevo hechizo se había formado, y se iba a convertir en una batalla de voluntades, varitas, no muy diferente a la batalla de Harry con Voldemort en su cuarto año, para ver quién iba a escapar a los efectos del hechizo y quién sería alcanzado por ellos.
Dean se derrumbó antes; su brazo se combó y decidió retirarse antes de ser derrotado, y correr, echándose a un lado en un intento de escapar al recorrido del hechizo. Por desgracia, Harry, Ron y Hermione habían estado justo detrás de él.
La bola de energía golpeó en Hermione con tanta fuerza que la desprendió de Ron y salió volando hacia atrás entre la multitud… directamente contra Draco Malfoy, que había estado presenciando la lucha con interés…
Notas de la traductora: bueno, chicos, que sepáis que a partir de aquí empieza lo bueno. No os puedo contar qué va a ocurrir, sólo os diré que la historia pegará un giro muy interesante en el siguiente capítulo, que espero subir muy pronto, jejeje….
