Capítulo 9

Libro 1

I am (not) ok

(Yo (no) estoy bien)

ITACHI

Sasuke y yo estábamos completamente paralizados en una furgoneta negra que no tenía ventanas. Normalmente cualquier shinobi (digno de ser llamado así) estaría tranquilo. Pero Sasuke y yo no estábamos precisamente tranquilos debido a que nos estuvieramos controlando, sino por el estado de shock en el que estábamos. Esto ha de ser una pesadilla o algo por el estilo. Para rematar me había dejado llevar por la adrenalina y ahora tenía la vista nublada. Sobre todo, no podía acumular chakra.

Tuve que obligarme a relajarme y aumentar el último pedazo de cordura que tenía encima para no arrojarme sin más ni menos contra las paredes de la camioneta cómo un jabalí claustrofóbico.

Afortunadamente eso no pasó.

De acuerdo a lo que yo sabía, era totalmente legal utilizar el chakra y sacar ventaja de ello, no era ninguna actividad ilícita. Aunque, si nos ponemos a analizar la situación de la última semana, pareciera ser que las actividades shinobi habían cesado. Ninguno de mis amigos había salido a misiones, y el campo de entrenamiento estaba vacío. Todos intentaban evadir el tema a toda costa. Y se mostraban nerviosos ante cualquier tema que tuviera que ver con las actividades ninja. Se me hizo bastante raro aquel asunto, pero ni me inmuté en tratar de averiguar el porqué de sus actitudes.

Se me pasó un momento por la cabeza el que todo tenía relación, pero deseché inmediatamente la idea ante la esperanza de que esto fuera un sueño.

Claro que, a pesar de que no había misiones, no me preocupé en indicarle nada a mi familia acerca de eso. El factor de que a mi mamá y a mi papá no les llamaran tan seguido a misiones más que cuando eran situaciones extremaamente difíciles, y que Sasuke estuviera en un receso de misiones, me convertía en el único que estaba en ellas. Y aproveché eso para fingir que iba a una misión corta la noche anterior para irme a una reunión con mis colegas de la academia. Supongo que todo el sake que me tocó tomar y las escasas dos horas de sueño que tuve deben estar influyendo en mi vista nublada y mi lenta capacidad de reacción, sin mencionar que parece que estoy en modo zombie.

Miré a mi pobre hermano, que entre todos mis males apenas lo distinguía en la completa oscuridad en la que estábamos cabello mojado goteaba en mi brazo y me di cuenta que temblaba muy violentamente. De no ser por que lo conozco diría que está enmedio de un atque epiléptico.

Tal vez temblaba por el frío, que. Combinado con la ropa mojada de cuando le apagaron el fuego era brutal, sin mencionar que en la casa estábamos a 17° centígrados, pero, al

salir, estando en una fría noche de otoño podría calcularse que estamos a unos 3°.

Lo abrazé torpemente para intentar evitarle una hipotermia, pero tuve que pasar su cabeza por enmedio de mis brazos debido a las esposas que estrujaban mis muñecas.

Me pareció sorprendente no poder recordar la última vez que lo abrazé. Tal vez fue cuando aún estaba en la academia...

-¿estás bien?- dije tratando de disimular mi tristeza, pero mi tono de voz claramente no me lo permitía.

Lo más extraño del asunto es que Sasuke no parecía tener ni rastro de quemaduras. No olía ni a jabalí quemado ni nada por el estilo.

-Por supuesto que estoy bien- me respondió él, con la mirada fija en algún punto distante de la claro, que yo lo conocía, sabía que no estaba bien.

-¿seguro?- pregunté tratando de ver que és lo que él miraba tan atento.

-Por supuesto que no estoy bien, Itachi. ¿Es que acaso tú lo estás?- dijo con un tono un tanto agresivo.

-Seguro te vertieron alguna sustancia inflamable- dije tratando de cambiarle el tema, es claro que una discusión no nos favorecería en nada a éstas alturas.

-No tengo ninguna quemadura, y en ningún momento vi que me rociaran algo- contestó, siguiéndome el juego. Pareciese ser que él tampoco quería discutir.

-Creo que lo tuyo fue más en plan de ¡booom! ¡llamas a mí!- un chistecito ridículo aligeraría el ambiente. Él mostró una media sonrisa de lado, aún con la vista fija en la oscuridad. -Siempre pensé que tu cabello era peligroso.- rematé mi chiste.

Siempre había llamado piña a Sasuke debido a los extraños picos que formaban su cabello en un raro estilo, y sobretodo por lo oscuro que es su cabello al grado de mostrarse a veces azul. Que contrastaba con su piel, mucho más clara que la mía, que a él le es indiferente, aunque yo creo que es hermano estaba demasiado ocupado observando aquel punto fijo desconocido para mí cómo para preocuparse de último comentario de su cabello. Cuando me animé a preguntarle.

-¿que observas con tanta urgencia?- mientras yo intentaba distinguir algo.

-¿sabes en dónde están las puertas?- tras su comentario reaccioné. Había estado tan ocupado en mis pensamientos y considerando que estábamos en completa oscuridad que me olvidé de ése detalle que en dado momento podría ser útil. Él interpretó mi silencio acertadamente.

-No las he dejado de mirar desde que la camioneta arrancó-

reflexioné y me uní a él. Miré la oscuridad fijamente, sabiendo que mas allá de la oscuridad se encontraban las puertas. Por un momento me sentí claustrofóbico ante la idea que ni siquiera hubiera podido ubicarme en aquella oscuridad sin la astuta idea de Sasuke.

-Itachi, ¿que está pasando? ¿Qué tiene que ver la pelos de chicle con todo ésto? ¿que les ocurrió a mamá y a papá?- Sasuke dejó su orgullo a un lado y pudo desahogar aquellas preguntas, lo cuál me dió una buena sensación, aunque jamás lo demostré ni lo dije.

-Ha de haber algún tipo de error. Los Uchiha jamás hemos tenido problemas con el gobierno, que yo sepa.- recordé la vergonzosa forma en la que nos trataron en nuestra propia casa, y me tragué toda mi rabia otra vez.

Antes de que alguno de los dos pudieramos continuar con nuestra coversación reflexiva, la camioneta se detuvo de golpe lo que me hizo perder el equilibrio un momento arrastrando a Sasuke conmigo al suelo. Pero, por instinto, ambos de alguna u otra forma logramos zafarnos del abrazo y ponernos de pie y en guardia en un brinco en dirección a las puertas. Incluso con las esposas puestas. Estábamos, (y con ello estoy seguro que me refiero a los dos) dispuestos a lanzarnos contra cualquier soldado que se le ocurriera abrir la puerta por muy atiborrado de esteroides que estuviera. Nos defenderíamos y apoyaríamos mutuamente, correríamos aún con las dificultades encima y nos enfrentaríamos a lo que sea que nos esperara allí afuera. Cómo justamente lo que somos. Dos hermanos en contra del Nuevo Orden. Dos hermanos con los que el gobierno se había metido. Dos Uchiha, sedientos de venganza y justicia.

Dos Uchiha, que no iban a ser niños buenos, ni a obedecer sus estúpidas reglas.

¡MIL GRACIAS A TODOS!

No saben lo agradecida que estoy con todos ustedes por todos los lectores que han sido en éstas semanas, que ni un mes de publicada lleva ésta historia.

Es genial verlos a todos ustedes por aquí.

Dejen los PM's y los reviews, que yo me encargo personalmente de leer y contestar todos.

Den follow/fav, que ni yo ni la historia les morderemos por ello.

DISCLAIMER: Los personajes y la historia original les pertenecen a sus respectivos creadores. Ésta adaptación es completamente de mi autoría.

Mil gracias de nuevo, por estar aquí leyendo. Ciao!