La noche había invadido a konoha, la luna era ocultada por nubes que anunciaba una fuerte tormenta junto con el frio viento que soplaba, a pesar de las circunstancias climáticas Ino ya había tomado una difícil decisión que cambiaria el rumbo de su relación con Kiba y ese cambio tendría que ocurrir esa noche tal como se lo había indicado Sasuke, ella no quería hacerlo pero tenía que, así que Ino se dirigió hacia la casa de su amado, al llegar ahí Kiba fue sorprendido.

– Ino, ¿qué haces aquí a estas horas? no es bueno que andes tan tarde cuando se acerca una fuerte tormenta–Decía Kiba sorprendido a la vez que se preocupaba por el estado de Ino.

– Hola Kiba, siento haber venido sin avisar pero tenía que hablar urgente contigo –decía Ino de una manera muy triste, cosa que preocupó al Inuzuka.

– En serio, entonces pasa y aprovechas de cenar con mi familia– decía Kiba Cediendo el paso para que Ino pasara.

– Realmente creo que sería mejor que habláramos a solas. – decía Ino mientras tomaba la mano de Kiba y hacía una señal para que éste saliera, rápidamente él entendió y se despidió de su familia mientras salía con Ino.

– Creo que entiendo, me extrañaste tanto que viniste a buscarme para que estuviéramos a solas. –le decía Kiba mientras la tomaba de la cintura y la ponía contra su cuerpo, él la quedo viendo fijamente a los ojos, acercó su rostro y la besó apasionadamente.

Ino ante esto respondió de la misma forma a pesar de lo mal que se sentía, ahora más que nunca deseaba los besos de su amado, ella sentía que ese podía ser la última vez que podía estar tan cerca de él y demostrarle todo lo que sentía, después de unos minutos se soltaron e Ino le dijo lo siguiente:

– Sígueme… – dijo Ino mientras le tomaba de la mano y empezaba a caminar, quería sentir la calidez de su mano hasta su último momento con él, Kiba se sintió muy feliz al sentir la mano de Ino y se entusiasmo al escuchar las palabras de ella, él pensaba que Ino planeaba una especie de encuentro romántico.

Después de caminar por muchos minutos y de Ino pensar lo que tenía que decir, Kiba se dio cuenta de que estaba en ese lugar tan especial para ellos, ese lugar donde se juraron amor eterno y habían grabado sus Iníciales en ese singular árbol; al estar ahí la curiosidad de Kiba emergió y le hizo la siguiente pregunta:

– Creo que hemos llegado… ¿Qué es lo que quieres decirme? –preguntaba Kiba con mucha curiosidad, Él quería saber qué era eso tan importante que tenía que decirle Ino.

Ino ante tal pregunta se quedó muda, ella no quería hablar, ella realmente deseaba estar con él, quería que envejecer junto a él, tener hijos que fueran frutos de su amor, pero ahora una barrera muy grande los separaba, esa barreara tenía escrito el nombre de Sasuke Uchiha por todos lados. Ella quería explicarle lo que realmente pasaba, pero aún así no se cambiaria las amenazas de Sasuke Uchiha, el poder de ambos no era suficiente para derrotar un ninja genio perteneciente a un clan elite, poseedor de un gran poder y que fue entrenado por un ninja genio de gran peligrosidad, derrotarlo sería imposible.

El frio viento soplaba sobre ambos, el cabello de Ino era seducido ante tal movimiento, a pesar de que su rostro expresaba cierta angustia y dolor se veía muy hermosa, Kiba al verla se preocupó un poco, nunca la había visto de esa forma, pero algo en el nació, lo único que deseó en ese momento era abrazarla y protegerla ante el frío viento que anunciaba esa fuerte tormenta.

– No te preocupes… yo te protegeré…– le decía Kiba mientras la cubría con su brazos y colocaba el rostro de ella en su pecho al mismo tiempo que acariciaba su suave y largo cabello.

Ino ante esto no pudo evitar más dejar salir sus lágrimas, él era tan especial con ella, como decirle eso a la persona que amas, ella sufría por dentro pero lo peor era que él no tenía ni la más remota idea de lo que pasaba, al parecer ese abrazo sería la última expresión de amor que recibiría por parte de Kiba, pronto ella limpió sus lágrimas y se alejó de él.

– ¿Qué sucede? ¿Qué es lo que pasa? –volvió a preguntar Kiba muy preocupado al ver las lágrimas que trataba de disimular Ino.

– Quiero…quiero que terminemos. –dijo Ino de una vez mientras no podía levantar la mirada para ver los ojos de Kiba.

– ¿Qué? ¿De qué estás hablando? –preguntó Kiba muy confundido. –pensé que me amabas ¿por qué deberíamos terminar? Tú sabes que yo te amo, ¿qué es lo qué he hecho para que me pidas eso? –seguía preguntando Kiba muy confundido por lo que pasaba.

– Tú nada, el problema soy yo ¿entiendes? –decía Ino mientras por fin levantaba la mirada y miraba fijamente a los ojos confundidos de Kiba.

– No, no entiendo que me pidas eso, tiene que haber una razón, si la hay dímelo… ¡dímelo! – le decía Kiba muy alterado levantándole un poco la voz producto de la confusión que tenia.

– Yo…yo… yo no te amo. – le dijo Ino con mucha frialdad, al decirlo sentía un enorme nudo en la garganta, mientras Kiba recibía la noticia como un fuerte balde agua fría, él realmente no lo podía digerir.

– ¿Qué? ¿Cómo es que no me amas? ¿Cómo te atreves a decirme esto después de que hoy mismo en éste lugar me dijiste lo contrario? – decía Kiba aún más alterado, no podía creerlo, era inaudito, no era posible, ella no podía ser Ino, las palabras que escuchó eran una falsedad no podían ser verdad o sí.

– Es tal como escuchaste…– decía Ino con mucha frialdad, mientras sentía que no podía más con tal mentira.

– ¿Qué hay de todo lo que hemos vivido? ¿Acaso todo lo que pasamos fue una mentira? ¿Acaso todo esto no significó nada para ti? – preguntaba Kiba mientras ponía a Ino con fuerza en contra del árbol donde habían escrito sus iníciales, estaba tan enojado que empezaba a demostrar cierta agresividad que asustaba a Ino, ya que él nunca la había tratado así.

– Todo lo que vivimos, todo lo que te dije… no significó nada para mi, simplemente fuiste un capricho, que nunca debí cumplir. – decía Ino mientras volteaba su mirada hacia las oscuras nubes que cubrían la fría noche.

– Dímelo a los ojos, si es verdad que no me amas, si en verdad quieres que terminemos dímelo a los ojos– decía Kiba con mucha rabia mientras trataba de calmarse a la vez que trataba de que Ino lo mirara a los ojos.

Ino no quería volver a repetir esas palabras y mucho menos decírselo viéndolo a los ojos, eso la destrozaría, verlo sufrir de esa forma haría que su corazón se convirtiera en cenizas pero aún así tomó valor y le dijo lo siguiente:

– No te amo, no quiero que te me acerques nunca más, no me mires, no pienses en mí, no me hables, no me desees y mucho menos… no me ames. – decía Ino con mucha seguridad y frialdad mientras miraba fijamente los sorprendidos y a la vez tristes ojos de Kiba.

Éstas palabras lo destrozaron totalmente, él nunca se imaginó escuchar esas palabras de la mujer que ahora amaba, era una pesadilla, una pesadilla de la que quería despertar, no lo podía comprender, luego fue poseído por la furia y con sus garras rasgó las hermosas iníciales que estaban en el árbol, al hacerlo casi atentó con el rostro de Ino, ella estaba muy asustada ante la reacción de Kiba, nunca en su vida lo vio de esa manera, Kiba al hacer eso descargó su rabia y empezó a alejarse de ella mientras le preguntaba lo siguiente:

– ¿Por qué Ino? ¿Por qué me hiciste esto? ¿Acaso no te importó lo que yo sentía? ¿Primero ella y ahora tu? – preguntaba Kiba mientras no dejaba de mirarla con cierto odio por lo que ella le había dicho.

– Por eso mismo Kiba, se que todavía la amas a ella, ella siempre estará en tu mente y corazón, lo sé, no necesito leer tu mente para saberlo, así que por eso nunca estuve dispuesta a entregarte mi amor. –Le decía Ino para justificarse, lo de no entregarle su amor era mentira, pero ella estaba consciente de que él en cierto modo aun amaba a esa mujer a pesar de todas esas palabras de amor que él repetidamente le decía con dulzura.

– Después de lo que me has hecho tratas de cubrirte tras ella, ella no tiene la culpa de lo que nos pasa, yo realmente te amaba, y si, la amé a ella y nunca podré olvidarla, ella es muy especial para mí y el hecho de que también haya destrozado parte de mi corazón no se compara con lo que tú has hecho. – decía Kiba mientras lágrimas empezaban a recorrer sus mejías.

– No puedes amar a dos personas, cuando amas a alguien ese amor se lo entregas a una y nadie más, tu nunca me amaste en realidad, siempre estuvo ella presente en tu mente yo lo podía percibir pero siempre lo ignoré. –seguía diciendo Ino para justificar lo que había hecho.

Realmente ella sabía que no estaba en posición de reclamarle nada ya que ella había sido la que traicionó su amor y ella era la culpable de lo que pasaba en ese momento, pero aún así estaba dispuesta a lastimarlo un poco para salvarlo de la muerte, sabía que Sasuke no dudaría en hacerlo y estaba a dispuesta a sacrificar ese amor tan grande que sentía para protegerlo.

– Te amé, te amé con pasión, te entregué casi todo lo que te podía dar, no consumamos nuestro amor, pero eso no me importaba, lo único que realmente deseaba era estar junto a ti pero ahora me arrepiento de todo lo que sentí por ti. – decía mientras salían más lagrimas de sus ojos al mismo tiempo que la miraba con decepción.

Él nunca se imaginó que algo así ocurriría, ella tenía razón, él no había olvidado su primer amor, pero aun así él estuvo dispuesto a entregarle todo lo que tenía y tarde o temprano le entregaría ese lugar que tanto tiempo fue ocupado por la primera.

Ino al escuchar las palabras de Kiba quería decirle que ella también lo amaba, que estaba dispuesta a hacer todo por él, morir por él, luchar por él, pero eso no era suficiente, tenía que ahogar su amor para salvarlo, Ino no tenía palabras para consolar a Kiba, ella sabía que le había hecho una herida muy grande en su corazón que tardaría mucho tiempo en sanar.

Pronto la fuerte lluvia empezó a azotar el lugar, el agua cubría sus tristes y heridos corazones, ambos estando bajo la fuerte y fría lluvia se miraban fijamente sin decir ni una palabra más, ella quería confesarle que lo amaba y quería decirle que no se alejara de ella, él de la misma forma quería decirle que a pesar de lo que ella le había hecho aún la amaba y estaba dispuesto a perdonarla.

– Creo que hasta aquí llegó lo nuestro, es mejor que me vaya. – dijo Kiba mientras se daba la vuelta y empezaba a caminar, hasta ser detenido por los brazos de Ino.

Ella lo abrazaba por la espalda, no quería dejarlo ir, lo amaba demasiado y le dolía mucho terminar las cosas de esa manera, no quería que fuera, ella quería vivir eternamente con él, pero ahora por razones del destino no podían estar más juntos.

– No te vayas… quédate por favor – le decía Ino con lagrimas en sus mejías, mientras no lo soltaba, le gustaba sentir la Fuerza y la calidez de su cuerpo ante la fría humedad que los cubrí estaba sorprendido por lo que había hecho Ino y mucho más por las palabras que acaba de escuchar de ella.

– Si realmente me amas, no me iré si dices que lo que me dijiste antes es una mentira, si haces esto yo me quedaré contigo y no te dejaré sola nunca más, viviremos juntos, envejeceremos juntos, veremos crecer nuestros hijos juntos, hasta que al final muramos juntos.

Ino estaba sorprendida por las palabras de Kiba, su corazón se conmovía ante tales palabras, todo lo que él había dicho era lo que ella deseaba en verdad, era una ilusión que ella quería vivir, pero que lamentablemente sería borrada por Sasuke Uchiha.

– Kiba…lo…lo siento… –decía Ino con muchas lágrimas en sus ojos.

Kiba comprendió que Ino no se retractaría, así que con mucho dolor se soltó de sus brazos, mientras ella se caía en el suelo, él seguía caminando sin voltear hacia atrás, mientras más se alejaba sentía aún más dolor sus lágrimas no paraban de salir de sus ojos, se sentía muy miserable, había perdido el amor de su vida, lo único que quería era que esa fría lluvia borrara lo que él sentía por ella, pero eso lamentablemente sería imposible.

Ino estando en el suelo veía con dificultad como él se alejaba de ella, a partir de ahora no lo vería nunca más como antes, ella había acabado ese amor, había terminado con todos esos sueños e ilusiones, se sentía sucia y miserable, había lastimado enormemente al hombre que amaba, se arrepentía en gran manera y lloraba con mucho dolor, quería morir ahí bajo esa fuerte tormenta, quería ahogarse en sus propias lágrimas y dolor.

El amanecer llegaba a konoha, la humedad producto de la fuerte tormenta de la noche anterior estaba muy presente junto con el soberbio frío de la mañana, era un escenario en el que nadie deseaba salir, todos deseaban estar en sus cálidas camas pero estaban conscientes que el deber del trabajo era algo necesario, en el caso de Ino estas eran una de las razones para no desear salir, pero la verdadera razón era su trágica ruptura con Kiba, tras esa ruptura habían muerto sus ilusiones sus sueños y sus mayores deseos, había dicho adiós a la idea de compartir el amor con su amado y lo peor de todo era que ella era la principal culpable de esa tragedia, si ella nunca hubiera estado con Sasuke, si tan solo hubiera hecho un mayor esfuerzo para impedirlo esto no hubiera sucedido, todo lo que pasaba era producto de su pecado.

Ino no había dormido en toda la noche su mente daba vueltas por todo lo acontecido, pero a pesar de lo mal que se sentía decidió ir a su entrenamiento de ninjutsu medico, a Tsunade no le agradaba que sus estudiantes faltaran a su entrenamiento, a parte que faltar una cesión era un retraso muy grande, el ninjutsu médico era un ninjutsu muy complejo, habían demasiadas técnicas que aprender para diferentes estados del paciente, por suerte Ino tenía la ayuda de su amiga Sakura a la cual le era muy fácil aprender, ella siempre le facilitó y le ayudó en su entrenamiento, a parte la propia disciplina y determinación de Ino, por eso esa razón los problemas de amores no sería impedimento para que Ino asistiera a su entrenamiento como ninja médico.

En el hospital de konoha se encontraban Sakura e Ino haciendo una cirugía simple bajo la supervisión de Shizune a unos ninjas que habían sido heridos en una misión, tras terminar ese ejercicio Sakura e Ino fueron a tomar un pequeño descanso, en ese tiempo Sakura pudo compartirle a Ino todo lo que había pasado ella con Naruto, también acerca de cómo Sai le ayudó en cierto modo a descubrir parte de sus sentimientos y lo que pensaba hacer para descubrir lo que realmente sentía por Naruto.

– Me alegra mucho que hayas aclarado muchas de tus dudas y qué bueno que decidas rehacer tu relación con Naruto, me imagino que no fue una decisión fácil para ti…–dijo Ino muy decaída fingiendo una sonrisa.

– Sí, no fue fácil, ¿Ino te pasa algo? Te noto muy desanimada, algo te sucede, te conozco –decía Sakura mientras la miraba fijamente a los ojos.

En ese instante Ino no pudo resistir más, se lanzó a llorar en los brazos de su amiga, ocultar su dolor la hacía sentir peor, tenía que desahogarse, todo lo que lloró esa noche no fue suficiente para liberar todo lo que sentía.

– ¿Ino qué te sucede?, me preocupas ¿te ha pasado algo malo? –decía Sakura muy confundida y preocupada.

– Terminé con Kiba… –decía Ino mientras más lágrimas salían de sus ojos.

– ¿El qué? ¿Cómo me puedes decir eso? Ustedes tenían una muy buena relación, ¿Por qué? Dime qué fue lo que pasó.–preguntaba Sakura, ella estaba muy sorprendida por lo que había escuchado.

Ino al escuchar las interrogantes se quedó un poco pensativa, ella no le podía decir a Sakura que ella rompió con Kiba por su reencuentro con Sasuke, si Sakura se daba cuenta de esto Sakura se podía molestar mucho y podía perder su amistad, la amistad que tenia con Sakura era lo único bueno que le quedaba de todas las cosas que apreciaba, sabia que Sakura ahora ya no amaba a Sasuke, pero éste era un sentimiento que apenas acababa de descubrir sería demasiado pronto para contárselo; lo más grave de todo es que ella no se lo contó desde el primer momento que ocurrió, Ino y Sakura no poseían secretos entre ellas pero ahora empezaban a surgir.

– Me di cuenta de que nuestro destino no es estar juntos…– decía Ino para cubrir lo que realmente pasaba.

– Cómo puedes decir eso después de lo bien que se llevaban, realmente no puedo creer lo que me dices, debe de haber otra razón –decía Sakura convencida de lo que decía Ino no era cierto.

– Él todavía la ama… siempre lo supe y trate de ignorarlo, pero no puedo estar con un hombre que no esté completamente seguro de lo que siente. –decía Ino para justificar lo que hizo, sabía que parte de lo que decía era verdad, pero a ella realmente no le importaba que él no pudiera olvidar los recuerdos de un antiguo amor.

– En serio… te comprendo pero ¿estás segura de lo que has hecho? –preguntaba Sakura al ver que su amiga no paraba de llorar.

– No, pero ya tomé una decisión y no pienso dar marcha atrás –decía Ino aferrándose más al pecho de su amiga.

– Está bien, cualquiera que sea tu decisión te apoyaré… pero no te pongas así, me haces sentir triste– decía Sakura mientras la abrazaba a la vez que acariciaba su cabello para consolarla.

– Lo siento, será la última vez que me veas así por eso, el saber que tu eres feliz me hace sentir feliz, así que mejor ve donde Naruto y cuando vengas alegre contándome lo que paso yo estaré muy feliz por ti, ve… anda, no pierdas el tiempo conmigo. – decía Ino mientras se secaba las lágrimas y animaba a su amiga a retirarse mientras que ella fingía estar bien a pesar de lo que aún sentía.

– Está bien, si te sientes mal ven a mi casa, puedes quedarte si quieres y así tendremos una noche especial para chicas, al estilo dúo Haruno-Yamanaka. – decía Sakura para animarla.

– Te equivocas, es Yamanaka-Haruno… pero está bien ahí estaré, tendré que hacer algo con tu cabello, la forma en que se te ve, no es tan suave y manejable como el mío, no me parecería raro que Naruto se espante al verte…– lo decía Ino en tono de broma para provocar a Sakura.

– ¿Qué? Espantar yo, mira quién habla, con todo lo que gastas en maquillaje al que espantaras será a tus padres cuando dejes a la familia en la bancarrota. –decía Sakura también en tono de broma para molestar a Ino.

– Deja de decir tonterías y mejor vete o se te hará muy tarde. –decía Ino para despedirse mientras le guiñaba el ojo con una sonrisa.

– Está bien tienes razón, nos vemos… – decía Sakura mientras se daba la vuelta, realmente estaba muy feliz de ver que Ino volviera a sonreír.

De esa forma se dirigía Sakura del hospital hacia un área especial de la aldea, donde estaba segura que encontraría a Naruto, ella no estaba segura de lo que pasaría, de lo que si estaba segura era que lo que le hizo a Naruto lo lastimó mucho, tener un perdón de él tal vez no sería una cosa fácil.