Disclaimers en el capítulo 1
Nada más decirles que muchas gracias por los comentarios y que saber que les hace reír un montón me hace muy feliz, era la idea inicial de este fic. Pero, ¿Qué les parece si le ponemos un poco de drama a esta cosa? :D no se preocupen, trataré dentro de todo siempre regalarles alguna sonrisa.
Capítulo 6: Revuelta Escolar (Parte I)
"Mi clase está disgregada, los estudiantes se pelean unos con otros, están fuera de control, ya no puedo hacer nada" –Mostraba la televisión a un angustiado profesor que estaba siendo entrevistado para un programa del día domingo por la mañana. Regina miraba atenta, pero estaba lejos de su realidad, así que simplemente apagó el televisor y se cruzó de brazos pensativa.
—Sin duda es un gran problema –tomó su colgante para cambiar la voz y se lo puso– pero mi clase es la mejor, mi niños son los mejores amigos –dijo para luego seguir con su maquillaje para caracterizarse de forma masculina, preparándose para salir a dar una vuelta al centro comercial.
Mientras iba caminando por las tiendas se percató que perfectamente habría podido ir de compras como Regina Mills, pero el impulso matutino de lo cotidiano le hizo vestirse de Rey, tenía ánimos de saber qué ocurría con su aspecto masculino sin tener que encontrarse en el ambiente laboral, más que cualquier cosa, y sin habérselo propuesto, lo había hecho por simple gusto.
Pero su lado femenino ahí seguía, lo primero que sus ojos vieron fue una tienda de lencería fina y no pudo evitar correr hacia un conjunto de encaje negro y rojo que estaba en el mostrador. Al entrar no se percató de que era un poco extraño que estuviera un hombre en esa tienda pero cuando la vendedora se acercó ya era demasiado tarde, porque ya tenía el conjunto en sus manos y por lo demás su rostro demostraba lo mucho que le gustaba la prenda.
—Disculpe ¿puedo ayudarlo? ¿Busca una talla para su novia? –se acercó la vendedora sonriente.
—No, no tengo novia –sonrió- es para m… -no alcanzó a terminar la frase cuando se dio cuenta de que no era Regina sino Rey y no podía decir que era para sí misma- ehhh es para mi abuela –mala elección, la cara de la vendedora se deformó al imaginar a una abuela en semejante lencería.
Es que la abuela era la única mujer en este momento que conocía que tenía más de 15 años y que en cierto modo podía usar algo así, pero comprendía la cara de la pobre vendedora, qué abuela usaba encajes. Se lo empacaron rápidamente y salió del local un poco avergonzada, al parecer no había sido buena idea salir caracterizada, el entorno era distinto y le costaba acostumbrarse.
Pero al subir por las escaleras mecánicas cambió totalmente de opinión, iba de compras por un traje de baño, pero para Rey Miller, y si alguien la viese comprando ropa masculina pensarían que tenía novio, cosa que no podría ser ya que todo el mundo en la escuela sabía que era lesbiana. Y por coincidencia al terminar de subir las escaleras se encontró con Emma, Ruby y Ariel las que no tardaron en reconocerlo de inmediato y saludarlo animadamente.
—¿De compras chicas? –les preguntó de lo más coqueto, sin siquiera percatarse de ello.
—No en realidad –dijo Emma- sólo mirando algunas cosas y ahora vamos por un helado ¿Y usted Profesor Miller?
—Por un traje de nado, ya saben sólo uso enteros, por lo de la velocidad. Y como la temporada de piscina ya está cerca necesito uno nuevo –Rey miró a las tres chicas percatándose de que faltaba una- ¿Y Belle no vino con ustedes?
—No, tenía una cita con su novio, el modelo –dijo Ariel sin muchas ganas y casi con una sonrisa forzada.
—Es modelo… de desnudos –dijo Emma riéndose nerviosa.
—Belle tiene novio… modelo [Pero qué precoz… espero sepa ir con cuidado]
Sin darle más vueltas a ese asunto las chicas acompañaron a Rey a una tienda de deportes acuáticos, no tardó en probarse varios modelos para natación de alto rendimiento mientras les modelaba a las chicas las cuales no tardaron en sacar sus mejores aplausos y suspiros discretos. Así se les pasó la mañana, luego de un helado invitado por el mismo Rey y varias conversaciones superfluas quedaron en que tenían que repetir la salida, lo habían pasado muy bien y se habían divertido bastante.
Killian estaba en su habitación preparando su tabla de surf, el día estaba radiante y las olas perfectas para meterse al agua. Se había puesto su traje y ya estaba encerando la tabla cuando escuchó que lo llamaban desde afuera.
—¡Killian! Amigo estamos aquí esperándote, las olas están enormes y nos debes unas clases –le gritó Eric desde abajo acompañado de Graham.
El manco se puso su garfio y partió hacia donde los chicos, este verano les había prometido unas clases a cambio de algunos favores así que no se podía negar. Sin embargo antes de comenzar la clase les dio una demostración de cómo surfear las olas, a lo cual quedaron boquiabiertos ante la maestría de Killian, que incluso se daba el lujo de hacer brillar su garfio con los rayos de sol mientras pasaba un tubo.
Al salir del agua Eric quiso entrar pero Killian lo paró en seco.
—Tranquilo compañero, primero debes aprender cómo hacerlo en tierra, después sabremos si puedes entrar o no. ¿Y dónde está August?
—Siempre lo invitamos a la playa, le dijimos que nos darías clases pero se negó, no quiso venir –dijo Graham mientras posicionaba su tabla en el suelo.
—Él se lo pierde. Por cierto ¿La piscina del Saint Gold abre el miércoles verdad? –Preguntó Killian con malicia- me encanta esta época del año –sonrió abiertamente mientras los chicos no entendían a qué venía la pregunta.
Sin darles tiempo para que les respondiera Killian comenzó a darles órdenes de cómo equilibrarse, de cómo pararse antes de tomar la ola y varias cosas más. Aunque le hubieran pedido hacer esto sin haberles debido nada lo habría hecho, le hacía sentirse joven nuevamente estar con chicos de esa edad.
—¿Así que ahora me compras lencería fina? Me encanta, creo que me lo dejaré –Le decía la señora Lucas muy animada revisando la bolsa de compras mientras Regina le contaba lo que había pasado en la tienda.
Pongo le hizo un gemido mientras miraba a Regina y la abuela, la cual no tardó en entender claramente el sonido del perro.
—¿Qué es una compra cara? –Pongo asentía- ¿Estás preocupado por la renta verdad? –el perro volvía a asentir- Tu no entiendes nada Pongo porque eres macho, la lencería es nuestra debilidad, aun así, si Regina no paga serás la cena de la casona –La abuela sonrió sarcásticamente mientras Pongo volvía a gemir echándose de nuevo al piso.
—Abuela… -Regina ahora tenía una cara preocupada- ¿He cambiado?
—¿A qué te refieres con eso? -La abuela sacaba la vista de Pongo y se ponía seria.
—Hoy en la mañana me vestí de Rey, sólo para ir a comprar un bañador masculino, eso creía pero la verdad es que lo hice por gusto. Bueno tu sabes, soy mujer, aunque me trasvista de hombre sigo siendo…
—Regina Mills –sonrió entendiendo perfectamente a lo que se refería.
—Claro… veras…
Regina hasta ese momento no había caído en cuenta de que se había comportado como todo un galán, después de haberse encontrado con las chicas en el centro comercial habían salido a relucir sus mejores galanterías, les abría las puertas cuando entraban a una tienda, les modeló varias prendas, incluso las que no compraría, les invitó un helado, les corrió la silla para que se sentaran e incluso les pagó lo que habían consumido, a sabiendas de que no estaba en condiciones de gastar nada, parecía que a toda costa quería impresionarlas.
—Es extraño abuela, pero la verdad es que cada vez se me está haciendo menos incómodo ser Rey Miller –Regina miraba por la ventana alejando la vista de la abuela por vergüenza.
—Pero eso no es malo Regina
—Pero me comporté como un hombre y yo soy mujer, lesbiana, pero mujer.
—Mmmm… mira –La abuela le apuntó las piernas que hasta ahora estaban abiertas, como se sentaría un hombre.
—¡Oh Dios! –las cruzó inmediatamente siendo lo más femenina que podría ser.
—Se honesta contigo misma Regina –le levantó una ceja.
—¿Qué ocurre? ¿Acaso me estoy volviendo adicta al travestismo? –la abuela no contestó y siguió con la ceja arqueada. Miró a Pongo que también la miraba- No me mires así Pongo, ya sé que para ti esto es de lo más extraño.
Una extraña sensación recorrió la espalda de la abuela. Estaba claro, problemas. Dejó a Regina con sus preguntas para que las pensara bien y se fue inmediatamente a ver qué pasaba. Killian y Leroy mantenían una rara conversación, así que no le quedó otra más que husmear y escuchar lo que hablaban.
—¿Surfeando compañero? –le preguntó Leroy.
—Y dando clases a los chicos del Saint Gold, no podía negarme, ya sabes que son nuestra mejor fuente de información. Me voy a la ducha. Nos vemos en "tú sabes dónde" a las 2.400 –le guiñó un ojo –Adieu.
—Comprendido –Leroy se fue sobándose las manos
Bien, al parecer a la abuela se le habían escapado ciertos planes de estos dos idiotas, tendía que ir a revisar sus videos de la casona para entender en qué andaban, no volverían a deshonrar la casona como la última vez, de seguro en algo turbio andaban nuevamente.
En la residencia de las alumnas ya estaban tomando el té, las chicas se reunieron para contar como había transcurrido el día domingo pero la atención era completamente para Belle que había vuelto de su cita con su novio.
—¿Cómo te fue Belle? ¿A dónde fuiste? –le preguntó Ruby mientras le daba un sorbo a su té.
—Fui a la piscina del pueblo de al lado. Éramos la sensación del lugar, ya saben tenemos un cuerpo de dinamita, y lo he hechizado con el mío –dijo Belle jactándose de sus atributos.
—Belle eres tan atrevida, yo no podría… -Ariel no pudo terminar porque Belle la interrumpió.
—Chicas, no deberían estar saliendo siempre solas o en grupo como siempre. Si no salen con chicos la flor se les marchitará. Deben tener citas.
—Pero nosotras hoy hemos tenido una –dijo Emma ingenuamente.
—¿Con quién? –Le preguntó escéptica.
—Con el profesor Miller –la sonrisa de Emma se hizo demasiado amplia.
—Lo hemos pasado de maravilla en el centro comercial –Ariel se tomaba las mejillas y sonreía a la par con Emma.
—Fue muy divertido, hasta nos invitó a tomar un helado –Ruby correspondió a la sonrisa de ambas.
—Bueno yo en cambio –Parecía que Belle no le prestaba atención a lo que las demás hablaban- tuve mi primera vez con mi novio, pasamos a la otra etapa chicas, ya no sólo jugamos a los besitos.
Así sin más y sin darles tiempo para reaccionar, Belle dejó la mesa y se fue a su habitación con cara muy seria. Las demás se quedaron mudas, tampoco sabían qué decirle, eso era demasiado, no se lo habían esperado. Sabían que Belle era bastante avanzada para su edad pero jamás pensaron que llegaría a tener relaciones sexuales con su novio, con el cual tampoco llevaba gran tiempo.
A la mañana siguiente Eric y Graham estaban en el escritorio del profesor esperando a que la señorita Mills llegara, charlando sobre surfear y viendo el nuevo ejemplar de "StorySurf", emocionados con alguna vez poder tomar una tubería en las playas del pueblo.
Ruby se percató de la conversación y sin saber por qué se sintió atraída, más que nada le dio vueltas el asunto de tener citas, quizás Belle tenía razón, debía tener más contacto con chicos. Ya había olvidado el encontrón con Graham y de cómo la había tratado, así que sin más se les acercó.
—¿Así que son surfistas? –no pudo evitarlo, igualmente se sonrojó al tener la atención de Graham- Me gustaría poder intentarlo alguna vez ¿saben?
—¿Sí? –le dijo Graham sin mucha atención –Pues que bien –se volteó y siguió con la conversación con Eric sobre los últimos trucos que les había enseñado Killian.
Al percatarse de que no le tomaban en serio Ruby bajó la cabeza y se fue un poco avergonzada, no tardó en sentirse ridícula al intentar relacionarse con los chicos, más que nada, esos chicos.
—Hey chicos –August entraba en la sala con su mochila al hombro- ¿Les parece que el próximo domingo veamos una película?
—¿Esas loco? La próxima semana se vienes las mejores olas en Storybrooke –Eric se reía de él como si fuera su obligación saberlo.
Más al fondo estaba Emma con Belle hablando, recibiendo los elogios de Emma por ser tan madura con respecto a asuntos del amor, el problema era que Emma poco y nada entendía sobre la primera vez y no se lo había tomado con tanto como las otras dos.
—Lo que hiciste es repugnante Belle –Le dijo Ariel mientras se sentaba y tomaba un libro.
—¿Qué? –Belle se molestó con el comentario.
—Repugnante Belle –Le dijo Ruby mientras ordenaba su uniforme y se sentaba- Te acabas de vender de la forma más barata.
Un libro se estrelló contra el pizarrón y unos cuantos gritos se dejaron escuchar desde el frente del salón.
—¡Vuelve a repetir eso August! –Graham apretaba los puños enfrentando a su compañero.
—Lo que has escuchado –August pateó una silla que terminó por golpear las piernas de Eric- ¡Te lo puedo repetir un millón de veces!
Emma se quedó paralizada, no le gustaban los gritos, menos las peleas, y como los chicos siguieran peleando se irían prontamente a las manos. Se levantó de inmediato y se fue a la sala de profesores en busca de algún profesor que terminara con eso.
—Son unas bestias –dijo Ariel sin levantar la mirada de su libro- Espero que alguien pare esto pronto, que mal rato.
—¡Ven Aquí idiota! ¡Dímelo a la cara! –Le gritaba Graham a August.
A Emma le hubiese gustado haber encontrado al profesor Miller pero hoy no tenía clase, sin embargo la señorita Mills estaba en su escritorio y no dudó en pedirle ayuda. Sin pensárselo Regina se levantó sin siquiera cuestionar la palabra de Emma y corrieron a la sala, los gritos y los golpes de muebles se podían escuchar desde varios metros antes de llegar al salón.
—¿¡Qué significa esto!? –Regina pasó por la puerta violentamente y se paró con sus manos en la cadera con el rostro más enojado que alguna vez haya mostrado a sus estudiantes.
Al instante la clase se quedó en completo silencio, y es que la voz apremiante de Regina no la habían escuchado jamás, pero el miedo fue peor cuando prosiguió con su caminar endemoniado hacia los tres chicos que estaban peleando. Tomó por los brazos firmemente a Graham y a August y a Eric le hizo una señal con la cabeza para que salieran de la sala.
—Qué decepción, tienen suerte de que el profesor Miller no esté aquí para presenciar esto. ¿Qué es lo que ha ocurrido? Ustedes no son violentos –La señal de que empezaba la clase se escuchó, con ello debía dejar libre a los chicos- Muy bien, los escucharé más tarde. No soy su tutora pero me tomaré ese trabajo por hoy mientras el suyo no está ¿Entendido?
Tenían taller de cocina, una clase que Gold había introducido para enseñarles el verdadero lugar de una mujer en la casa, pero como se enteró la esposa del Sr. Midas hizo que la clase completa la tomara sin distinción de géneros.
Emma cortaba unos tomates, Ruby lavaba unas hojas de lechuga y Ariel batía una salsa para la ensalada. Los ánimos al parecer se habían calmado pero nada era claro, todos hacían lo suyo en silencio, sólo hasta que a Belle se le ocurrió meter el dedo en la salsa de Ariel, provocando en ella la evidente molestia por el acto.
—Ariel, esto está desabrido, le falta sal, quizás pimienta –le dijo Belle mientras se chupaba el dedo- Si sigues cocinando así jamás te van a pedir matrimonio.
—Muchas gracias por tu invaluable opinión Belle –Ahora Ariel no sólo estaba molesta porque haya metido su dedo sino por lo caradura del comentario.
—¿Qué te pasa Ariel, por qué me hablas así de idiota?
—No deberías ni siquiera hablar de matrimonio ¿Qué sabes tú del valor que significa casarse? –Guardó silencio pero pronto soltó lo que quería decir- Ofrecida y barata.
—Ariel cálmate un poco, estás yendo demasiado lejos ¿qué quieres decirle con eso a Belle? –Ruby se cabreó golpeó la mesa- Ese comentario está fuera de lugar.
—Emma ¿tú que piensas? –Las tres la quedaron mirando pero ella era todo ignorante del por qué estaban peleando- dime si no es verdad que Ariel está haciendo una tormenta en un vaso de agua.
—Ehh este yo…. –Emma miraba y no sabía que opinar.
—Emma ¿Estás de parte de ellas? –Ariel se le acercó tanto que Emma perdió el equilibrio y tiró por los aires la ensalada que llevaba en las manos.
Lechugas, tomates, zanahorias y salsas cayeron encima de alguno de sus compañeros, unas hojas directamente en el rostro de Neal.
—¿Quién está tirando los vegetales? ¡No es gracioso! –Neal se sacaba la hoja de lechuga y la tiraba al suelo iracundo buscando con la mirada al causante de ello.
Las acusaciones, los gritos y los manotazos se hicieron presentes, la discusión ya no tenía control, se culpaban unos a otros, incluso aquellos que no habían sido afectados por la lluvia de ensalada de Emma se metieron en la pelea. Otros se hartaron de la situación por no poder seguir trabajando tranquilos y también se unieron en la contienda verbal. El profesor Jefferson trató de calmarlos dándoles nuevas órdenes para el siguiente plato pero nadie lo escuchó, les pidió que guardaran silencio y fue en vano. Eran gritos y más gritos, incluso se decían cosas que no tenían nada que ver con el asunto.
Jefferson no podía con la clase, él era un chef de renombre que había sido contratado para darles ese taller pero no era profesor, no sabía cómo manejar este tipo de situaciones. Sólo hasta que vio que la comida empezaba a ser lanzada unos contra otros fue cuando decidió ir por ayuda a un profesor de verdad.
Ni siquiera tuvo que ir a la sala de profesores porque en el patio central se encontraba Regina ejercitándose haciendo unos trotes, y cómo Jefferson sabía que no había otro profesor disponible se le acercó de inmediato a explicarle la situación. Regina no le dio tiempo para que siguiera, se quitó la toalla que llevaba en los hombros y emprendió carrera hacia el salón, no sin antes toparse con Sidney en una de las esquinas, parándola en seco.
—¿Qué ocurre señorita Mills? No puede correr así por los pasillos, para eso tiene un gran jardín.
—Lo siento… -respiró dificultosamente- Revuelta escolar [Pequeños mocosos]
—¡¿Qué?! Esto lo tiene que saber el director.
A Regina se le desfiguró el rostro, esto era lo que le faltaba, tener problemas como ella era una cosa pero como Rey era distinto, mañana tendría que darle explicaciones a Gold y no le hacía gracia. Siguió su carrera hacia el salón de cocina y cuando entró por la puerta no pudo ni siquiera decir algo. Sartenes, cucharas, tomates, lechugas y varias cosas más volaban por los aires, era una batalla campal, nadie la escucharía.
—Señorita Mills –Le dijo Emma mientras se protegía de los misiles- Tiene que hacer algo.
Ya que su atuendo deportivo se lo permitía no dudó en subirse ágilmente arriba del escritorio para poder tener la atención de la clase. Se cruzó de brazos esperando si con su presencia cesara la pelea, pero no pasaba nada, seguían lanzándose cosas y pasaban por sobre la presencia de ella.
—¡Orden! ¡Silencio! –Regina tomó aire- ¡He dicho silencio y orden! –poco a poco los utensilios y vegetales comenzaron a parar de ser lanzados. No sin antes recibir algunos tomates en el cuerpo y un sartenazo en la cabeza.
Con eso último la clase se quedó quieta, la furia de Regina escapaba por los poros, si parecía que un aura púrpura la rodeaba y los ojos le estaban cambiando de color. Si pudiera asesinar con la mirada, estaban claros que estarían todos muertos en ese instante, sobre todo por quien lanzó los últimos tomates y aquel sartén por sobre su cabeza.
—No tendrán tiempo de descanso –Dijo alzando la voz con sus pies bien plantados sobre el escritorio- A cambio tendrán que darme explicaciones uno por uno. No me importa que yo no sea su tutora, tomaré ese trabajo por el profesor Miller. Y les advierto que soy mucho más estricta que él.
Regina le dio el control a Jefferson y se fue de la sala para ir a ducharse y cambiarse antes de que el descanso llegara, no creía que fuera apropiado tener una conversación con sus alumnos en ese estado, quizás se lo hubiese permitido siendo Rey, pero este no era el caso, y como mujer se estaba preguntando si tenía más respeto como Rey por ser hombre o por otra cosa, bastante le costó domar a los chicos en esta ocasión, como Rey era mucho más fácil.
Consiguió apartar una pequeña sala desocupada para poder hablar con cada uno de ellos, y tan solo puso una silla, quería estar de pie para poder pasearse y calmar su ira, y por lo demás quería que le dijeran la verdad, estando de pie tenía mucha más autoridad.
Regina esperaba apoyando una de sus manos en la silla. La primera en entrar fue Belle.
—Sé breve, ¿Cuál fue el motivo de la pelea? –Regina se separó de la silla y comenzó con su paseo haciendo sonar sus tacones mientras lo hacía.
—Simplemente están celosas porque tengo novio. ¿No es obvio? Se sienten frustradas por no tener un novio como el mío.
Luego siguió Ruby
—¿Yo celosa? ¡Bah! Si quisiera tener novio lo tengo pero no quiero. Belle se cree superior porque tiene novio. El problema es Ariel, que se hace la mosquita muerta y va por el mundo con su manual de buenas costumbres y no se da cuenta de que con eso nos molesta bastante.
El turno de Ariel.
—¿Fingiendo inocencia? Jamás he hecho algo así. No puedo creer que hayan dicho semejante cosa de mí. Esa marimacho y esa cualquiera.
Siguió Neal
—De pronto lechugas y tomates cayeron en mi cabeza. Mi uniforme se manchó con salsa ¿Acaso eso no es suficiente para que alguien se enoje? No soy una ensalada –Neal se golpeó el muslo enojado.
—Neal, yo recibí tres tomates y un sartén ¡Bong! – le dijo en su rostro esperando la respuesta del chico.
—Eso fue graciosísimo –Neal se comenzó a reír a carcajadas mientras se tomaba el abdomen al recordar la escena.
—Si lo encuentras gracioso ahora entonces ¿Por qué no lo encontraste gracioso cuando te pasó a ti? –Neal no respondió- Eso es todo. Y por favor, hueles a salsa tártara, báñate por el amor de Dios.
La siguiente fue Tinker
—Yo solo estaba preparando un postre, de bananas, ¿Le gustan las bananas señorita Mills? –Puso cara de pícara- porque si no es así tengo otro fruto que podría invitarla a probar si es que quiere.
—Afuera Tinker, suficiente –le indicó con el dedo la salida
Luego August.
—¿Un interrogatorio? –Puso cara de broma- ¿Dónde está mi abogado?
—Contesta August, no tengo todo el tiempo del mundo –comenzó a hacer un sonido desesperante con uno de sus zapatos.
—Ahhhh lo que pasa es que a Eric y a Graham se les han subido los humos a la cabeza porque se creen los grandes surfistas.
Entró Graham
—Que no se me han subido los humos a la cabeza. Escuche –dijo metiéndose sus manos a los bolsillos del pantalón- Él fue quien empezó todo.
—Explicate Graham y deja de jugar con lo que sea que tengas en los bolsillos, es de mala clase.
—Dijo que éramos como niños jugando a chapotear en el agua. Eso no es gracioso.
La última fue Astrid.
—Los chicos siempre andan haciendo estupideces, eso es realmente molesto.
—Ya, pero ustedes siempre se lo permiten, eso no es nada nuevo.
—Bueno, eso es verdad.
—Entonces podrías explicarme ¿Por qué eso terminó en una pelea?
Definitivamente no había una razón en concreto, por más que Regina trataba de atar cabos con todas las declaraciones no había conexión alguna. Miraba por la ventana buscando la respuesta de qué estaba pasando con su clase, que al menos el día de hoy se había vuelto un zoológico. Mientras pensaba fue que de pronto la puerta de la sala se abrió tímidamente.
—Disculpe Señorita Mills –Emma entró a la sala con un chocolate caliente en sus manos.
—Emma, ¿que no deberías haber entrado a clases ya? –le dijo Regina mientras ladeaba la cabeza y se ordenaba el cabello detrás de la oreja.
—Es que no me ha llamado aún, he estado esperándola. Tome –le entrego el chocolate- Está un poco estresada con todo esto, le servirá para relajarse.
—Gracias Emma, no hacía falta. Tampoco hace falta que me des tu versión. Sé que no tienes nada que ver en esto.
—Pero… yo…
—¿Quieres que te interrogue igualmente? –Emma asintió- Espérame un momento. Lo nuestro será una conversación, iré por otra silla.
La verdad es que de alguna manera Emma siempre lograba hacerla sentir mejor. No se sentía para nada cómoda hablando con ella mientras la miraba desde arriba. Además el chocolate le iba a venir de maravilla, por culpa de la gran pelea se quedaría sin almuerzo y tomarlo sentada en compañía de Emma sería lo único agradable que recordaría por el día de hoy.
Se los dejo hasta ahí porque quiero poner un poco más de sazón a esa escena SwanQueen :3, colocar algo más de mi parte. Quiero estar despejada para hacerla y ahora en este mismo instante mi cabeza me está matando del dolor :( pido disculpas por los retrasos, no estoy con mucho tiempo disponible, pero no teman que no se quedará inconcluso.
Y por favor. Comenten y díganme qué opinan :D
Un beso!
