Bueno, he regresado por este fic ¡espero no se hayan impacientado mucho! Acá hay ¡otro capi de la historia!.
Creo que aioros no es muy popular, mmm ¡no le encuentran el atractivo! Jejejeje, en fin, como yo si lo quiero.
¡déjenme saber su parecer!¡con un estupendo REVIEW!
Saint seya, es propiedad de Masami Kurumada, yo solo, intento alegrarles un poco la vida.
Consejero: Shura de Capricornio, debes ser su héroe.
Al despertar, lo hago en un agradable dormitorio de tonos blancos con azul, con apliques en dorado ocre, hay una foto de Saga y de… -ah, ya despertaste. Dice Kanon - ¿Cómo llegué aquí? Pregunté –te teletransporté, sinó te hubieras matado. Dice Kanon con calma –muchas gracias. Respondo, un poco aturdido, aún clavada la mirada en la foto de el y Saga, después de la pelea contra Eris, ellos hicieron un viaje por el mundo, cuando regresaron, eran uña y mugre, tanto así que, volvieron a vestirse igual.
¿Qué pasó? Preguntó –Nicolai pasó. Respondo en un gruñido –bueno, te consolará saber que Giselle probablemente lo dejó sin material para fomentar su estirpe. Abro los ojos.
- ¿a que te refieres? Pregunto, el sonríe al tiempo que la puerta se abre y Daina entra.
Que después de tu caída, Giselle molió a palos a Dimitri, digamos que el pobre quedó muy mal parado ante esa situación. Asiento –por lo menos. Digo.
-y hablando de la reina de Roma. Dice Daina, Kanon la estudia –está afuara. Completa.
-ya voy yo. Dice Kanon mientras se aleja, Daina me mira y sonríe –por lo menos, estás bien. A trompicones y con el rostro bañado en lágrimas, mi Giselle entra por la puerta, me abraza tras acercarse, le sonrío.
-estoy bien. Digo –oh Aioros ¡me asusté tanto por ti! Temí que chocarías con el mar. Beso su cabello.
-yo también lo temí. Digo con calma mientras ella se separa un poco de mi para besarme ¡wooooojoooooo! Esto quiere decir que voy bien en el rakin Giselle ¡yeeeeehaaa! –pero por lo menos, estás bien. Asiento.
-como nuevo, gracias a Ka. Digo, veo a Daina bastante relajada para estar en prescencia del ex amor de Kanon, veo a Kanon muy relajado para estar en prescencia de su amor, me intento levantar, pero Giselle me coloca una mano en el pecho.
-no, no lo hagas, es mejor que permanezcas acostado. Asiento y me relajo, luego, regresaré al santuario.
Cuando lo hago, veo a todo el mundo en mi casa, alzo las cejas- ¡Aioros! Exclama mi señora Athena, hago una reverencia –estoy bien. Digo con calma, abrazándola y acariciando sus cabellos –Honey nos dijo que estuviste así. Dice Milo casi uniendo el índice y el pulgar derecho –de estamparte contra el océano. Sonrío.
-Kanon me salvó. Digo con naturalidad –que bueno que el sea tan listo. Dice Shura –porque sinó, te haces brocheta de centauro. Dice Camus.
-supongo que eso te ganó algunos puntos con la indecisa sirena. Dice Máscara, sonrío.
-de hecho si. Argumento, todos me miran, incluso su Ilustrísima –fue a verme allá. Toda la sala exclama un gran "¡oh!" y yo sonrío.
-siendo así, que estás bien, te dejamos para que descanses. Dice Alde - ¡va a comenzar el partido del chelsi contra el ajáx ¡no te tardes! Asiento –no demasiado. Digo, todos se van, todos menos Shura.
-bueno tío, me siento indignado, has tomado consejos de 9 de nosotros y digo 9 porque se que el avumoroso Isma te ayudó, pero no me has pedido consejo a mi, jolines, me siento francamente cabrea…y por eso, he venido personalmemte a darte un consejo. Trago saliva.
-Shura, no me gusta tu mirada. Digo con calma –joder tío, hazme caso ostia, soy uno de los mas exitosos mujeriegos de la orden y no solo es, porque me veo increíblemente sexy bailando tango con una rosa en mis labios que luego ofrendo a mi doncella. Río.
-mi amigo, yo creo que la doncella en cuestión, ha de haber sufrido una ceguera etílica. Shura bufa –búrlate, búrlate de mis dotes. Dice, me calmo.
-está bien Shura ¿Qué tienes para mi?pregunto, el sonríe.
-he pensado mucho en esto ¿vale? No te vayas a reír. Asiento –de acuerdo, no me río, suelta la sopa. El asiente feliz.
-debes ser su héroe, un hecho heróico que te haga rescatarla. Niego –amigo, ya lo vi todo, oh vamos ¿recuerdas cuando Julián intentaba conquistar a Shaina? Fingió un robo con ayuda de Byan y Kassa, ella los descubrió y a ellos…bueno…no les fue bien, después de eso, incluso al pobre Julián, tampoco le fue bien. Shura asiente.
-lo se tío, pero venga, Julián tenía un programa machorro horroroso, tu nunca has tenido eso, por lo tanto es un punto a tu favor. Asiento –ajá, genio ¿Qué supones tu que asustaría a una chica como Giselle? Pregunto, el sonríe.
-lo que asusta a toda sirena, secuestro. Niego –yo no conozco a nadie que se dedique a… Shura sonríe, por alguna razón,eso me hace tragar saliva.
-pero yo si, ni te lo creerías. Dice mientras saca su celular.
Hemos llegado a un buen lado de Athenas caminado un poco y atravesado una especie de cortina, mágica, no hay otra cosa que decir, al emerger del otro lado, veo un edificio de hechiceros, solo los santos, marinas, espectros y cualquier otro guerrero de dioses manejamos cosmos, pero los hechiceros, bueno, ellos hacen magia de la buena, muy similar al cosmos pero un poco menos potente, y estos no son, de los que les pides ayuda con alguna poción regeneradora.
-oh no, ni lo sueñes. Digo mientras me detengo en la entrada - ¿quieres el corazón de Giselle o no? Pregunta –si, pero no voy a venderla a una hechicera cuya intención principal sea drenarla cósmicamente o bueno…de la manera que sea que la quiere drenar. Shura bufa.
-es el punto, tu impedirás que la drene. Niego –olvídalo. Digo.
-vale, vale, hay que reconocer, que después de todos estos años, eres una gallina. Abro los ojos –no estás dispuesto. Dice Shura negando con la cabeza.
-no estás dispuesto a hacer todo por ella, vale, lo dejamos así, no ha pasado nada. Aprieto los dientes.
-si estoy dispuesto. Digo entrando al lugar de los hechiceros, nosotros tenemos mas fuerza que ellos, porque nuestro poder es derivado de una constelación, pero el de ellos, es de un individuo, sin embargo, con sus báculos se equiparan a nosotros y son enemigos con los que quedamos muy parejo cuando ellos están bien armados.
-un par de santos, que sorpresa. Dice la mujer parecida a Morticia, me pregunto ¿Cómo espectros Shura dio con este sitio? El sonríe.
-sabemos que buscas una sirena Diana. Ella ríe –oh si, desde hace años, estoy buscando a la sirena mas fuerte, pero está bien custodiada. Dice con calma ¡no voy a empeñar a la abuelita Barbie! Miro a Shura.
-si, sabemos que deseas el tridente de Poseidón. Lo sabía el, porque yo no, me pregunto ¿Qué hace Shura cuando no estamos todos juntos? Miro a Morticia, porque no tengo otro nombre que le encaje.
-así es santo, pero tu, no puedes darme nada de lo que deseo. Dice la mujer, el asiente - ¿Qué te parecería una oceánida? Los ojos de Morticia brillan.
- ¿crrisaor?¿podrías entregarme a Crisaor? Pregunta –pan comido. Dice Shura y el se mantiene con la conversación, cuando salimos, le pregunto:
- ¿Cómo espectros te has enterado de ese lugar? Shura sonríe –bueno, hace un mes, salí con una hechicera negra, Irina, muy buena en su arte, me trajo acá, hice lo que siempre hago, mantenerme de bajo perfil. Me ruborizo - ¿tu te…con una hechicera negra? Pregunto atónito, el asiente.
-si, era toda una fierecilla ¿Qué?¿quieres un par de truquillos? Niego ruborizado.
- ¡no! Exclamo mientras acelero el paso de regreso al santuario.
No he podido dejar de decirle a Antoin, quien se ha mostrado entre divertido y preocupado, claro, amenazó con matar a Shura por las leyes de Poseidón, que prohíben la facilitación de cualquier sirena a una hechicera, pero como ha sido una trampa, en teoría para atraparla, pues, no hay nada que hacer, estoy en el súper mercado esperando, y esperando, y esperando.
¿Por qué no sale? Me pregunto, cuando la veo, lleva a Shaina Mu de la mano, las alcanzo ¡ahora si mataré a Shura! Ellas me miran.
- ¡hola tío Aioros! Exclama la pequeña subiéndose en mis brazos –hola princesa ¿te has portado bien con la tía Giselle? Ella asiente.
-Shaina Mu es una buena niña. Dice Giselle –tenía entendido que cuidabas a Melody. Digo, ella asiente –oh si, pero Mauricio y yo, cambiamos. Dice con calma, Shaina Mu me pide bajarla y lo hago, ella comienza a correr.
- ¡no te alejes mucho Shaina Mu! Exclamo,estoy alerta por cualquier cosa y de repente, pasa lo que temo, unas cuerdas atrapan a Giselle y a Shaina Mu, llamo a mi armadura que me cubre inmediatamente y procedo a liberarlas, mientras peleo con la hechicera, para mi buena suerte (o mi desgracia depende como se vea) llega mi ruso rival junto a Antoin, al que por la mirada que Giselle le dedica, quiere como que extrangular por lo pasado, yo siento igual.
Bien, estás atrapada Diana, por intento de captura a una oceánida. Dice Antoin con calma mientras desaparece del sitio, mi ruso rival me mira.
-te quedó bien el teatrito. Dice, lo miro, trago saliva ¡lo sabe! Shaina Mu corre a mis brazos, Giselle me mira mientras cargo y acuno a la niña.
- ¿de que habla Aioros? Pregunta –esto el lo planeó, para poder hacerse el héroe delante de tus ojos. Responde el, la miro, como me mira.
¿pusiste en peligro a la niña por una tontería? Pregunta - ¡yo no lo hice!¡Shura fue el de la idea!¡el tenía el contacto! Y si, quise ser tu héroe, no podía dejarte sola con eso, cuando Shura les había dado la pista y vale decir ¡que ignoraba que tenías a Shaina Mu contigo! Ella asiente, miro a mi ruso rival.
-y tu pend·$%&%$· de mier·$%/%·$· no tienes derecho a juzgar, porque yo no he intentado matar a nadie como has hecho tu conmigo, peste rusa. El se acerca, sigo con la niña en brazos, me alejo.
- ¿quieres pelear griego? ¡suelta a la niña y ven a darme mi merecido! Espeta - ¡no! exclama Giselle, ambos la miramos.
-debería estar agradecida contigo Aioros, pero viendo que fue planeado, ni un poco y tu, aunque vengas a desvelar el misterio, no te voy a perdonar así como así, vamos Shaina Mu. Dejo a la niña en el suelo, ella le toma la mano a Giselle y ambas desaparecen, Dimitri se da la vuelta con arrogancia y en un impulso, un poco impropio de mi, le estampo un puñetazo en el rostro y allí, estamos dándonos golpes como 2 enemigos mortales, cuando Shura llega feliz a preguntar como ha ido todo, lo uno a la repliega de golpes.
