Capitulo X: Antes

Era tarde por la noche y como era de esperar las horas para Ranma quien yacía tirado en el suelo habían pasado como segundos, todo su cuerpo estaba entumido, el pánico y estrés de perder por segunda vez a la única mujer que ha amado en su vida estaba consumiéndolo de a poco.

Ranma abrió sus ojos lentamente, sentía que se movía, pero era algo extraño su cuerpo se sentía ligero y alguien más lo estaba llevando. Como pudo comenzó a cobrar conciencia de la situación, aunque aún no podía moverse pudo notar que quien lo llevaba como si fuese ligero como pluma, era una persona que olía muy bien.

- ¿Akane? – Pregunto Ranma incrédulo - «Mi voz es aguda, estoy transformado en mujer» - Pensó Ranma.

- Bien te dejo en buenas manos. – Dijo aquella persona que cargo a Ranma en su espalda.

- Gracias. – Respondió una voz diferente.

Ranma lleno de confusión no pudo evitar quedarse dormido nuevamente entre los brazos de una persona aún más cálida que la anterior, alguien que lo sujeto con mucha fuerza, pudo sentir un aroma que lo hacía sentir muy bien, estaba seguro esta vez de quien se trataba.

- Akane ¿Ya se fue el doctor? – Pregunto Kasumi con preocupación

- Si, me dejo a Ranma y se fue. – Respondió Akane algo preocupada.

- Akane…¿Qué estaría haciendo Ranma allí a esas horas? – Pregunto Kasumi algo inquieta, esta vez realmente sentía pena por él.

Akane solo miro a su hermana haciendo una señal con su cabeza para expresar que no sabía que estaba ocurriendo.

- ¿Puedes llevarlo tu sola? – Pregunto Kasumi.

- Si, no te preocupes yo lo llevare, tu ve y sigue durmiendo.

Akane tomo a Ranma quien estaba en su forma femenina y lo cargo escaleras arriba sin ningún problema. Lo llevo cuidadosamente hasta su habitación la cual compartía con Genma y su esposa.

- «Diablos, no se si tocar o solo entrar con cuidado » - Pensó Akane algo preocupada, después de todo era la habitación de una pareja de esposos.

- Ah…¡aah!

- « ¿QUE? » - pensó Akane aterrada caminando hacia atrás de manera apresurada, antes de darse cuenta ya estaba encerrada en su habitación con Ranma en su espalda. – Ok, no entres en pánico, eres una orgullosa mujer de 26 años que ya tiene una carrera, no pasa nada, es algo normal… - Se repetía Akane así misma tratando de calmarse.

El pánico en la joven era tal que sin darse cuenta ya había comenzado a caminar de un lado a otro en la habitación sin soltar el pesado paquete que llevaba en su espalda.

- Ak…a…ne – Decía Ranma entre sueños mientras abrazaba con fuerza el cuello de la joven médico logrando que esta recordase su presencia al fin.

- Ok, solo debo hacer como si nada y llevar a Ranma a su habitación por la mañana es sencillo… - dijo Akane para si misma como si la mejor idea de su vida se le hubiese ocurrido en un santiamén. - … si… muy sencillo.

Akane notablemente cansada coloco a Ranma en la cama, verlo tan débil provoco en ella un notable sentimiento de lastima por el hombre, sin saber lo que le había ocurrido para acabar en ese estado, la preocupación le hacía doler el pecho.

Los viejos tiempo nunca volverán y eso era seguro, ya nadie era como antes en apariencia y sabiduría, pero por alguna razón Ranma no había cambiado, seguía siendo aquel chico rudo y problemático que alguna vez conoció, mas sin embargo su lado amable seguía allí, escondido tras comentarios groseros como siempre.

Akane cubrió a Ranma con las sabanas, se sentó en el suelo con su cabeza recostada en la cama observando a Ranma quien ahora parecía una hermosa mujer pelirroja durmiente.

- Y pensar que te amaba tanto, nunca me importo que también fueses mujer en alguna ocasiones, para mi tu siempre fuiste solo Ranma. – Dijo Akane algo afectada. – tal vez solo debería enamorarme de nuevo y continuar mi vida, realmente no me importa el Dojo. – Culmino Akane volteando su cabeza hacia otro lado tratando de conciliar el sueño y dormir sin abrir viejas heridas.

Por otra parte Ranma quien estaba justo allí, colapsado por el cansancio y el estrés era consiente de todo lo que ocurría a su alrededor, pero por primera vez le daba gracias a la vida por no poder abrir su gran boca en estos momentos, sabía que no tenía respuesta alguna aun para arreglar aquello que rompió.

Ranma volteo sus ojos hacia Akane viendo lo hermosa que era y solo suspiro lleno de recuerdos.

- «Cuando te conocí, pensé que eras una marimacho, te trate mal, pero a la vez no podía dejar de observarte, poco a poco vi lo tierna y hermosa que eras… pero, lo arruine todo, no te merezco » - Pensó Ranma justo antes de quedarse dormido.

- Ah…AHH… Me duele la espalda… - Gemía el señor Genma por el dolor mientras su esposa solo lo ignoraba y continuaba durmiendo.

¡hola! espero que les gustase el capitulo 10 de este fanfic, tambien espero poder saber sus opiniones sobre este. tratare de actualizar pronto y... ya viene el vieje jaja.

Saludos

Att: MomoUsagiSan