Los derechos de los personajes están reservados a la creadora de ellos, Akira Amano. Lo único original de la historia es la trama y como se desarrolla.
Frente a frente estaban los adultos observando con cuidado las acciones de quien estaba delante suyo, Nana tenía a los niños detrás de sí para mantenerlos bajo su resguardo. Mientras, Kusakabe (padre) estaba expectante a lo que pudiera suceder, esperando a algún ataque o exigencia sobre dinero para entregarle al joven del que estaba a cargo.
—Esperaba que los padres de Kyoya fueran los que vinieran a recogerlo —murmuró sin demostrar mucho sentimiento. Solamente expresando su pensamiento.
—El señor y la señora están de viaje de negocios.
—Está bien, bueno. Imagino que usted es con quien hable antes.
—Sí, Yoshirou Kusakabe. Tutor de Kyoya, su padre lo dejó a mi cargo —Nana arqueó una ceja. No esperan que el hombre se terminará por presentar, Kyoya estaba aún detrás suyo.
—Bueno, adelante. Debo entregarle la ropa de Kyoya y decirle cómo fue que lo encontré —se corrió a un lado para darle permiso al otro para que entrará.
Tsunayoshi tomó la mano de Kyoya y se lo llevó al salón, Nana no ignoró la sorpresa del sujeto al ver como Kyoya se dejaba hacer por su hijo. Seguramente porque no estaba seguro de ver al niño azabache actuar comoun niño.
—¿Desea un poco de té? —preguntó cortés, el varón asintió levemente y Nana fue a la cocina a hacer el pedido.
—Mami —llamó desde el salón Tsunayoshi—, Kyoya dice que quiere té también.
—Claro —sonrié—. ¿Quieres uno en especial o solo normal?
—Manzanilla, por favor.
No demoraron mucho en hacerse los tés, el de Kyoya lo preparó en la tasa especial de Tsuna. Una temática de algún dibujo animado y fue al primero al que se lo entregó, luego le pasó la otra al mayor que la aceptó con gracia.
Se sentó en el sofá restante, con loa niños jugando con las figuras de acción de Tsuna en la terraza tranquilamente. Fue el hombre el que inició la conversación primero.
—¿Cuanto quiere para no decir nada sobre lo que vio? —cuestiono de inmediato. Era lo que esperaba.
—No es necesario, solo quiero saber que el niño estará en buenas manos —respondio seria, sin dejar su actitud profesional.
—Pues tendrá que firmar un contrato de confidencialidad, prefiero evitarles los problema a los señores cuando lleguen de su viaje.
—¿Kyoya vive solo?
Su pregunta pudo ser sorpresiva, incluso fuera de tono a la conversación. Pero el rostro del hombre se mantuvo con la misma serenidad que la de ella, solamente que detuvo sus acciones. Dejando el contrato sobre la mesa de café y alzando la mirada para chocar con la de ella.
—¿Porque quiere saber eso?
—Es un niño, necesita el cuidado de sus padres.
—Le aseguró que no necesita preocuparse por eso.
—Ya lo hago.
Silencio.
—Señora, ¿acaso sabe usted en el terreno que se está metiendo? —con el ceño fruncido y una mirads desafiante, el azabache le preguntó casi con diversión.
—No, pero si hay un niño de por medio no temo a nada —suspiro—. Solo quiero saber si esta bien cuidado.
—Y lo está.
—Emocionalmente.
—¿Cuál es tu verdadera intención? Nadie le pondría tanto interés a un niño como lo estas haciendo. Ni siquiera a uno que recogió de la calle abatido.
Nana pensaba en que hacer para responder como un ciudadano más y no alguien consciente del secreto de la mafia. Pero se le hacia difícil, especialmente con el peso constante que sentía de sus llamas intentando buscar algo en específico. No lo entendía y estaba tan incómoda con todo que incluso podría ir a buscar a Kawahira para que le ayudará.
—Mami —llamaron detrás de ella, Tsuna estaba todo lleno de barro y Kyoya estaba algo sucio.
Se levantó en un segundo, pidiendo disculpas al otro antes de ir a donde los niños a ver que había pasado.
—¿Qué les paso niños? —preguntó preocupada, quitando un poco del barro del rostro de Tsuna y sacudiendo la tierra del cabello de Kyoya.
—Un bebé canario se cayó del árbol de la vecina y Kyo necesitaba ayuda para subirlo a su nido, pero olvidé que a esta hora la vecina prende los aspersores.
Sonrió con ternura, entonces fue que se dio cuenta que Kyoya tenía las manos juntas detrás de sí. Como si estuviera ocultando algo.
—¿No pudieron subirlo no es así? —pregunto al moreno, agachándose a su nivel—. Dejame verlo —susurro, poniendo sus manos para que le pasará al pajarito.
Con redundancia le entregó el animal, efectivamente era un canario bebé. Muy parecido al que en el futuro sería la mascota del niño; estaba sucio lleno de tierra y se notaba tenía frío porque soltaba quejidos de vez en cuando. Asintió determinada a cumplir con los niños y se levantó.
—Ne, señor Yoshirou. ¿Puede darnos una mano?
Desde el gran sofá la veía como si estuviera loca, por el rabillo del ojo se percató que Kyoya le estaba dedicando una de sus mejores miradas intimidantes al mayor que finalmente terminó por seder.
Fueron al patio a ver de donde se había caído el pequeño bebé, fue Tsuna el que les señaló donde lo encontraron y Kyoya el que les dijo de que rama se había caído cuando encontraron el árbol con el nido. Justo cuando la madre estaba buscando a su polluelo perdido.
—¿alcanzas hasta allí? —cuestionó con sorna Yoshirou, Nana lo ignoró completamente y topó miradas con Kyoya.
—¿Quieres dejarlo tú en el nido? —esperando a la respuesta del niño, se agachó de nuevo a su nivel y le pasó el ave.
Kyoya esperó a que lo tomará entre sus brazos y lo alzó hasta la rama donde la mamá canario piaba angustiada, el niño no se veía asustado por los ruidos o amenazado por que la mamá le picara. Tsuna desde abajo le daba apoyo al mayor y a su mamá. Mientras Yoshirou solo observaba curioso.
Cuando alcanzó a llegar, Kyoya acarició al canario por ultima vez antes de dárselo a la mamá que los observaba atenta.
Un gesto inesperado fue que la mamá canario se acercará a Kyoya a picarle la mano suavemente, como si le estuviera dando las gracias por devolverle su hijo. No pasó desapercibido por Nana que cuando bajaba al pequeño lo dejo entre sus brazos unos segundos.
—Eso fue un gesto muy bueno Kyoya, eres un niño muy bueno —acarició por ultima vez el rostro del menor con el dorso de su mano y se volteó a ver al 'tutor' del pequeño—. Tenga. Cuidelo.
Le pasó al niño con cuidado, dejando que Kyoya se aferrara a los brazos del hombre en busca de estabilidad.
—Gracias.
No quería, de verdad no quería dejarlo. Su corazón de madre le decía que Kyoya necesitaba amor de madre, pero no podía hacer nada sin dar información sobre su propio secreto.
—Nos vamos joven maestro.
Dando media vuelta con el niño en sus brazos, Yoshirou se marchaba en silencio. Hasta que sintió que algo detenía su andar, algo estaba sosteniendo alguna cosa que evitaba su caminar.
Solo una mirada fue necesaria para darse cuenta que el pequeño Kyoya estaba con el rostro oculto en el hombro del mayor y con su mano tendida hasta tomar la manga del vestido de Nana.
—No.
Los niños son muy sensibles, pueden ver consuelo en verdaderos extraños sólo con gestos simples. Y eso quería demostrar con la actitud de Kyoya.
Estoy más que segura que Kyoya desde pequeño fue criado para ser unlíder,primero con el CD y luego con La Fundación demostró que tenía esos dotes. Pero esos dotes tienen que ser aprendidos de alguna manera, y eso me hizo pensar en la posibilidad de Kyoyano teniendo infanciacon el fin de prepararlo para ser un líder.
El comentario de Yamamoto, de los padres de Kyoya constantemente viajando solo hizo que mis ideas volaran en una misma dirección.
Los padres de Kyoya viven viajando, y el clan al que pertenecen necesita a un mandamás. ¿Qué mejor que dejar al hijo de los jefes a cargo? Que importa si es un niño, aprenderá en el cargo.
Entonces llega Nana, una madre semi soltera que lo ve como es. Un niño de cinco años con necesidad de amor, ¿Quién es ella para negarse?
¡Lo siento! Se me da muy bien el drama (╯︵╰,)
Silkie19: Esa es la idea que tengo con la relación de Nana y Reborn. Además tienes razón en lo de Hibari, es increíblemente testarudo, en especial cuando se trata para su salud. Ah, pero anda ha hacer algo a Namimori, porque te descuartiza en dos segundos.
Satorichiva: Toda la razón, por eso mismo hice que Tsuna llorará. Cualquier niño tendría una reacción similar en su caso. ¡Pronto! Tengo mucho planeado para Hana, es uno de mis personajes preferidos así que la verán en un futuro cercano.
Mica99: ¡No te había leído! Lo siento (╥﹏╥) Y tienes razón, es Kyoya.
Marie Ainsworth: ¡Nueva lectora! ¡Bienvenida! Muchas gracias por los datos, me los sabia todos pero no los tuve muy en cuenta la primera vez que hice el capítulo número 1; como vez. Soy algo despistada. Descuida, amo los comentarios largos de los lectores ヽ(o^▽^o)ノ
Lina: ¡Nana tiene un nuevo cachorro! ヾ(´ ∀ ` )
Si te gusto o no, ¿Qué tal si lo expresas con un comentario? (o・ω・o)
