Advertencia: Este fanfic posee contenido BL (Boys Love) por lo que si eres homofóbico te pido que te abstengas de leerlo, este fic está hecho para aquellas personas que disfrutan de este género y no para que alguien más venga a criticar solo porque no es de su agrado, repito, esta historia es solo para los que disfruten del BL, si no es el caso, ABSTENTE DE SIQUIERA MIRARLO.
Disclaimer: Naruto y todo su mundo no me pertenecen, ellos son propiedad de Masashi Kishimoto, solamente los Occ me pertenecen, yo no gano nada al escribir esta historia, solamente habilidades para escribir, soportar la critica constructiva (algunas veces la destructiva, ya me ha pasado) y que tanto ustedes como yo nos entretengamos un rato.
Resumen
Tsunade Uchiha es una mujer muy exitosa, fundadora de la cadena de hospitales más famosos de todo Japón, la cadena de hospitales "Konoha", y Nagato Uchiha, siguiendo sus pasos, creo el centro comunitario "Akatsuki"
Un día mientras Tsunade visitaba aquel centro comunitario se llevó la sorpresa de encontrar a donceles que odiaban a los bebes que esperaban, y les pidió a todos que les contara su historia, ahora estos donceles deberán relatarle como llegaron a Akatsuki.
Neji el ave enjaulada, Sai el dibujo que perdió el color, Deidara: el arte mal valorado y Naruto: ¿?
La pérdida de mi madre fue un gran golpe para mí y mis hermanos, los tres nos encontrábamos devastados, cada quien hacia lo que podía para evitar pensar en ello.
Itachi-onisama con sus casi veintiún años, se hacía cargo de las empresas, trabajaba todo el día, solo lo veía en el desayuno y la cena, a veces incluso pasaban días sin que me lo encontrara, su habitación estaba distinta, no había nada que le recordara a mamá, las fotos donde aparecía ella estaban cortadas, cualquier regalo que ella le hubiera dado había desaparecido, ahora solo había montones de papeles por todos lados.
Sasuke-onisan estaba igual o peor, él siempre fue muy ordenado y formal, pero después de la muerte de mamá comenzó a cambiar, comenzó a vestirse de una forma que no iba para nada con él, se consiguió una motocicleta, salía todos los días y nunca decía a donde iba, cuando regresaba era ya muy tarde y siempre con un olor a cigarrillos y alcohol en su ropa, también se consiguió nuevos amigos.
Estaba Juugo, un varón alto y muy fuerte de cabello naranja, cuando lo conocí parecía una muy buena persona, era muy amable y cortes, pero al día siguiente lo vi destruyendo parte de mi casa, constantemente pasaba, un minuto era pacífico y al otro quería armar una guerra, era una bomba de tiempo, una vez escuche que le decían Juugo el bipolar.
También estaba Suigetsu, un doncel de cabello azulino que parecía salido del mar, era bastante juguetón y solía calmar a Juugo cuando tenía sus ataques, tenía entendido que era el novio del peli naranja.
Y por último Karin, una chica pelirroja bastante fastidiosa a mi parecer, solía pegarse como lapa al brazo de mi hermano y el la alejaba con un brusco empujón, pero siempre volvía a abrazarlo, como si su vida dependiese de ello.
Como ustedes ya habrán imaginado, yo me refugie en los brazos de Shin, las veces que mis hermanos estaban en casa eran muy escasas y específicas, siempre que yo llegaba del colegio Shin se lanzaba sobre mi besándome y tocándome, tiempo después, cuando Shin se dio cuenta de mis hermanos no me cuidaban como antes, dejo de llevarme al colegio, nos quedábamos en casa y el me hacía suyo las veces que se le antojaran.
Estaba tan dolido por la muerte de mi madre y tan triste por la lejanía de mis hermanos, que sentía que Shin realmente me amaba, comencé a ver como algo normal esa sonrisa falsa que me dedicaba y comencé a esbozarla yo también.
Primero mi padre me había abandonado, luego mi madre lo había hecho, después mis hermanos también me dejaron tirado, en ese momento, solo tenía a Shin, lo único que me quedaba era mi amado peli gris.
A pesar de que se me contagiara la sonrisa de Shin, yo podía sonreír como siempre, el Sai de antes se había ido, con el abandono de mis familiares se fue yendo poco a poco, solo quedaba una fracción del Sai que ellos alguna vez vieron, ese Sai vivía de sus recuerdos.
—Nunca fui verdaderamente consciente, del daño que estaba recibiendo—todos escuchaban atentamente al de piel pálida—mi corazón se estaba yendo, padre se llevó un fragmento, madre otro, Itachi otro y Sasuke otro, solo quedaba el fragmento que Shin poseía, o al menos eso pensaba yo, porque nuevamente, alguien se apoderaría de un fragmento.
Flash back
Habían pasado un par de meses desde la muerte de mamá, había salido a tomar un poco de aire pues estar todo el día encerrado no me haría bien, me había comprado un café pues había olvidado desayunar ese día, caminaba perdido en mis pensamientos cuando choque con alguien y escuche el café derramarse.
Ya en el suelo me encontré a un joven un par de años mayor que yo, tenía el cabello largo atado en una coleta y por el estado de sus ropas, me di cuenta de que le había tirado mi café encima.
—Lo siento mucho, no me fijé por donde iba—comencé a disculparme.
—Está bien, a todos nos puede pasar—dijo acomodándose sus gafas.
—Vamos a mi casa para lavar tu camisa, no quiero que te enfermes.
—Ja, ja, ja, valla que eres gracioso chico, solo me tiraste un café, no va a pasarme nada—respondió como si nada el peli gris.
—Aun así déjame ayudarte, es mi culpa que tu ropa este así—insistí recordando lo que mi madre decía sobre la cordialidad.
—Solo porque sería grosero rechazar tan amable invitación, está bien vamos.
—Soy Sai Uchiha, es un placer conocerte.
Pareció sorprendido por mi nombre, se acomodó las gafas nuevamente y después estrechó mi mano presentándose—Kabuto Yakushi, el placer es todo mío.
Fin del flash back
—Fuimos a mi casa y conversamos un largo rato, había sido amistad a primer choque, Kabuto era un doncel al igual que yo, compartíamos algunos intereses y él me contó que tenía pareja, la verdad era como si no hubiera querido decírmelo, pues se había tapado la boca y se negó a hablar más del tema.
Kabuto y yo nos veíamos cuando Shin no estaba, mi nuevo amigo solo tenía tiempo a cierta hora y era la misma en la que Shin salía, una vez Kabuto llegó de sorpresa a mi casa y conoció a Shin, apenas él se había ido, Kabuto me dijo algo que no me había gustado nada.
Flash back
— ¿Qué has dicho?
—Que debes terminar con Shin, no dejes que vuelva a tocarte ni a besarte, aléjate de él que solo te hará daño.
— ¿Y quién eres tú para opinar sobre mi vida?
—Soy tu amigo Sai.
—Si fueras mi amigo querrías lo mejor para mí, y alejarme de Shin no lo es.
—Claro que alejarte de él es lo mejor, Shin solo va a destruirte.
—ESO NO ES CIERTO, SHIN ME AMA Y NUNCA HARÍA UNA COSA ASÍ
—EL NO TE AMA SAI, SOLO ESTA FINGIENDO PORQUE LE CONVIENE, CONOSCO A LOS TIPOS COMO EL, TE ENDULZAN EL OÍDO PARA QUE CONFIEZ EN ELLOS, TE HACEN CREER QUE TE AMAN PERO SOLO TE UTILIZAN, SE APROVECHAN DE QUE LOS AMAS PARA SUS PROPIOS FINES, AL FINAL TE TIRAN EN CUALQUIER LADO Y TE VUELVEN A RECOGER CUANDO ERES NECESARIO, TE TRATAN COMO UN OBJETO—me decía (o gritaba) el entre lágrimas.
—SHIN NO ES ASÍ, AHORA LARGATE DE MI CASA Y NO VUELVAS.
Fin del flash back
—La bella Amistad que tenía con Kabuto terminó ahí, no quería saber nada él.
Todos analizaban lo que el peli negro les contaba.
—Poco después, me entere de que estaba embarazado, busque a Shin por todas partes hasta que lo encontré y le dije de mi estado, pero nunca me imaginé lo que me diría...
