Serena regreso a casa confundida, triste, ahora que había descubierto que sus sentimientos hacía Diamante eran lo que ella tanto temía, cada vez que estaba cerca de el, cada vez que lo veía, cada vez que escuchaba su voz, su corazón latía con mas intensidad que nunca, y eso le hizo darse cuenta de que lo quería mas de lo que pensó, y la hería ver como Diamante la trataba, no lograba encontrar ninguna razón para haber ocasionado el odio de Diamante, pero para ella no existía nada mas que no fuera el, era lo mas hermoso que había visto nunca, lo amaba desde los pies a la cabeza, y aunque la tratara mal, también lo amaba por dentro, sabía que detrás de toda aquella capa de amargura debía haber un sentimiento bueno escondido.
"¿Se podía llegar a querer tanto a una persona en tan poco tiempo?", se preguntó Serena, porque ella desde el primer momento en que lo vio lo amo, y cada vez que se encontraba con el, que hablaba con el, que por alguna razón debía estar con el, ese amor se incrementaba, con cada palabra hiriente, ella lo amaba mas.
Al siguiente día Serena se vio con Mina y Lita en la feria, tenían la tarde libre y decidieron ir a pasear. Se subieron a algunos juegos mecánicos y luego compraron mucha comida que se comieron en al pie de la fuente de agua del centro. Al terminar decidieron dar un paseo por el lago, Mina compro un balón para jugar a lanzarlo mientras llegaban Amy y Rei, así que comenzaron a lanzárselo entre ellas.
Mina lo lanzo hacía Lita, y Lita lo lanzo hacía Mina de nuevo, lo hacían para molestar a Serena, pero Serena se molesto y corrió para atraparlo. Cuando pudo quitárselo a Mina se lo lanzo a Lita, y Lita de nuevo a Serena, y ahora era Mina a la que molestaban, pero luego acordaron jugar bien. Y entonces Mina se lo lanzo a Lita y Lita a Serena.
Serena tomo el balón entre las manos, miro fijamente a Lita y a Mina, debía ganar el juego, preparo sus brazos para poder lanzarlo lo más fuerte que pudiera, y entonces lo lanzo con todas las fuerzas que pudo.
El balón se movió rápidamente, ni Mina ni Lita pudieron detenerlo, siguió moviéndose hasta golpear a un hombre. Serena se sintió horrible por eso, así que salió corriendo hacía donde se encontraba el hombre, pero no debió hacerlo, pues el hombre tenía el cabello gris mas lindo que pudo haber visto.
El hombre se giro y cuando vio a Serena su rostro se torno sombrío y frunció el ceño, tomo el balón y luego miro a Serena directamente a los ojos. Serena se puso nerviosa y se sintió sumamente avergonzada, no quería provocar mas enojo en Diamante.
-¿Por qué haces eso, Serena Tsukino?, ¿Por qué siempre estas ahí donde hay desastre?, eres la persona mas torpe que he conocido, siempre tienes que arruinar las cosas, ¿cierto?, siempre tienes que estar ahí para molestar a las personas, eres tan impertinente, eres tan idiota, Tsukino, eres tan estúpida. Quiero que salgas de mi vista, ya me haz hecho enfadar lo suficientemente por hoy, no te vasto con ayer, ni con los días anteriores, solo vete de aquí.-dijo Diamante entregándole el balón.
Serena lo tomo, temblorosa, estuvo aguantando las ganas de que los ojos se le llenaran de lágrimas, odiaba escuchar a Diamante expresarse así de ella, pero no podía evitar no quererlo, cada vez que lo veía se le hacía un nudo en el estomago y deseaba estar con el.
Diamante dio la vuelta y se alejo caminando, Serena lo miro mientras se iba, intento no perder la razón, no volverse loca, intento no salir corriendo tras el.
-¿Serena, estas bien?-dijo Lita detrás de ella.
Serena volteo y trato de no mirarlas a los ojos, no soportaría que supieran sus sentimientos.
-Estoy perfectamente.
-¿Quién es ese hombre?-dijo Mina.-Es muy guapo.
-¿Por qué te trato así?, nada le da derecho, ¿Quién se cree?
-Déjenlo así, no importa.
-¡Pero Serena!, tus ojos brillaban mientras el te decía todas esas cosas.-dijo Mina.
-No…no…estas interpretando mal, Mina, estas equivocada.
-A mi no me dio buena espina, Serena, será mejor que te mantengas alejada de el si sueles verlo seguido.-dijo Lita.
-Debo hacer un trabajo de la universidad con el, ¿Qué esperan?
-Trata de no tener mucho contacto con el, es todo, sentí en el algo extraño, algo que no iba de acuerdo.-volvió a decir Lita.
-Estas alucinando, Lita, el es muy guapo, ¡y a Serena le gusta!-grito Mina.
-Calla Mina, eso no es así…
Serena se sonrojo y mejor se giro para no tener que estar de frente a ellas.
-Vamos, Serena, olvidemos esto, no te sientas mal.-dijo Lita tocándole el hombro.
Las chicas y Serena caminaron hasta donde estaban Amy y Rei, que ya habían llegado.
Diamante doblo la esquina y aun seguía furioso por lo que había pasado, aun no podía creer que Serena fuera tan torpe e impertinente como para siempre estar ahí cada vez que le pasaba algo malo, eso lo saco de quicio, lo hizo odiarla mas. Llego al departamento en el que estaba viviendo por mientras vivía en la tierra y se encerró.
Se tumbo en la cama y recordó a su hermano Zafiro, una serie de emociones lo invadieron, el podría estar ahí, junto a el, podrían estar en el Palacio del Cristal Negro juntos, felices, a su manera, disfrutando el silencio el uno del otro, intercambiando miradas, su hermano había sido todo para el, Diamante lo había cuidado durante toda su vida, y cuando los expulsaron hacía el Palacio del Cristal Negro su relación se había intensificado mas.
Eran inseparables, platicaban durante horas, pero todo se complico cuando Sailor Moon entro en contacto con el, y lo persuadió a que se quedara a vivir en la tierra, y el le hizo caso, la escucho, y entonces por su culpa murió, estaba seguro de que ella era la causante, la culpable, ella había sido.
Por eso debía vengarse, debía acabar con ella, debía odiarla, ella era la única culpable, ella le había quitado todo lo que alguna vez amo, ahora ya no podía sentir nada, ella había acabado con toda su felicidad en tan solo un momento.
Diamante se comenzó a quedar dormido, cerró sus ojos poco a poco, dejando en sus últimos pensamientos a Serena Tsukino, en cuanto hubo quedado dormido, soñó.
Vio a Serena Tsukino con un vestido azul cielo, llevaba el cabello suelto, no traía puestos zapatos, caminaba descalza por el Palacio del Cristal Negro, y llevaba una tiara en la cabeza, sonreía, y su mirada era dulce y comprensiva, todos los sirvientes se arrodillaban a su paso, como si estuvieran venerándola, Serena se detuvo, luego extendió la mano y alguien se la tomo, era el, el había tomado la mano de Serena Tsukino, de pronto todos desaparecieron, quedándose solos. De pronto Serena bajo los tirantes de su vestido azul, quedándose completamente desnuda, Diamante la miro de arriba hacía abajo, queriendo recorrer su cuerpo con las manos.
Diamante despertó sobresaltado y con la respiración entrecortada, no entendía nada del sueño, no entendía porque había visto a Serena Tsukino en sus sueños y vestida como la reina del Palacio del Cristal Negro. Diamante se incorporo y se dirigió a tomar un vaso de agua que calmara sus pensamientos, tenía miedo de volver a la cama a dormir, tenía miedo de encontrarse con Serena Tsukino en sus sueños.
