KAGOME POV
Lo vi entrar tan agitado, tan a prisa, como si tuviera algo esperando por él. Busqué sus ojos un par de segundos y los encontré. Su rostro palideció ¿Acaso no sentía nada por verme después de tanto tiempo? Lo miré un par de segundos más, parecía que él luchaba por regular su respiración.
Kagome- susurro.
Alcé la vista y por impulso la fije en su boca, había olvidado lo bien que sonaba mi nombre entre sus labios, debí haberlo hecho muy obvio pues él esbozó una sonrisa, sonrisa que casi desbarata todas mis defensas.
Hola Inuyasha- mi voz salió fría, más que un tempano de hielo, lo sé porque él desvió la mirada
Hola Kagome- contestó casual, sin mirarme
Las agujas del reloj parecían haberse detenido, era extraño, aún después de tanto tiempo nuestros encuentros tenían el mismo efecto.
¿Cómo has estado?- preguntó mientras clavaba sus hermosos ojos en mi
La pregunta me taladró en lo más profundo de mí ser ¿A qué se refería? ¿Cómo había estado después de que me abandonó? Pues bien y no gracias a ti, la rabia asomaba en mí, cosa que pareció notar
He estado bien- conteste sin mucha cortesía- ¿Y tú?
Abrió la boca casi al instante pero luego calló, pareció pensarlo un par de segundos y aclaró su garganta.
He estado bien Kagome- dijo muy despacio como si alguien en cualquier momento fuera a desmentirlo
Asentí levemente. Me había perdido en sus ojos cuando note esa sonrisa burlona en su rostro
¿Qué?- pregunté sin poder evitar sonreír
Llevas la cadenita- contestó él mientras se encogía de hombros
Sin querer hacerlo lleve mi mano hacia mi collar y le devolví la mirada, él también llevaba la suya pero preferí no decírselo. Sin darme cuenta estaba apoyada en su escritorio y lo miraba sin tapujos, moría por decirle todo lo que tenía guardado hasta ese momento, quería golpearlo, hasta que me dijera que lo sentía, quería besarlo, ¡moría por besarlo!
Él sonrió, ¿también lees mis pensamientos?, Lo miré y torcí la boca, gesto que le gustó pues sonrió de manera abierta y caminó un par de pasos hacia mí
Esquivé su mirada y la clavé en un portarretrato, era él con su enorme sonrisa y sus brillantes ojos dorados en mitad de la noche con una rubia de enormes ojos azules y gran figura, sentí mi estomagó revolverse, volví a poner atención a esa estúpida foto y leí la dedicatoria "A veces la felicidad esta donde menos lo esperas, gracias por estos hermosos cinco años"
No había perdido el tiempo, él ya tenía a otra en su vida, era lo más lógico. Las palabras de hace seis años retumbaron en mi mente "Así es necesito a alguien diferente". Lo había dicho enserio, sentí como mis lágrimas querían escapar de mis ojos, todo fue un error.
¿Te encuentras bien?- preguntó
Lo miré y me armé de valor.
Si estoy aquí es porque quiero devolverte esto- me quite el estúpido collar con su inicial y extendí la mano hacia él
Sonrió, sonrió como hace siete años, como si no hubiera pasado el tiempo.
¿Cruzaste hasta el otro lado del mundo para devolverme la cadena?- pregunto muy divertido.
Lo odié, lo odié con todas mis fuerzas.
No quiero tener nada tuyo- solté casi sin pensar
Él inclinó la cabeza y me examinó un par de segundos.
¿Por qué?- preguntó mientras se acercaba- ¿Me lo puedes decir?- tomó mis manos
Sus ojos seguían igual de profundos e intensos, pero su expresión cambio. Había sentido mi anillo, vi como bajo la mirada hacia mi mano y se separó de mí
Así es, me casaré- dije fingiendo emoción.
INUYASHA POV
Sentí un puñal en lo más profundo de mi ser ¿había escuchado bien? ¿Dijo que se iba a casar? La miré unos instantes y me aleje, estaba feliz y ya me lo había hecho saber. Suspire, intentaba pensar que hacer, la podía raptar y hacer que se volviera a enamorar de mí, sin duda era un magnifico plan pero no resultaría Kagome no era de esas mujeres, cuando decidía algo era muy difícil hacerla cambiar de parecer.
Me quite el collar y se lo entregue mientras tomaba el mío, su rostro por una fracción de segundos mostro asombro para luego volverlo a cubrir de seriedad.
Espero seas muy feliz- era verdad jamás le desearía lo contrario, ya me había quedado claro que había perdido
Gracias- dijo serena
La rodee y tomé los documentos que había ido a buscar
No debiste hacer este largo viaje, pudiste pedírmelo por un mensaje, o una ¿carta?- no sabía ya que decir y eso me exasperaba
Quería recuperarlo lo antes posible- contestó dedicándome una de esas hermosas sonrisas que solo sabía darme ella
Asentí sin muchas ganas. Moría por besarla pero esa frialdad me contenía, jamás obligue a una mujer a nada y ella no sería la excepción
¿Lo conozco?- pregunté sin muchos ánimos
Ella hizo una mueca dubitativa, la cual me derritió por completo
Es Bankotsu- soltó sin anestesia
Sentí el mundo desvanecerse ante mí. ¡Maldito infeliz! ¿Con ese imbécil? ¿Se casaría con ese imbécil? Quería golpear lo que fuera, la fulminé, ¡estaba loca! No podía contener la rabia. ¿Por qué carajos pasaban cosas así?
Le di la espalda y apreté lo más que pude mis puños, estaba seguro que ni Mohamed Ali era capaz de ganarme en esos momentos, trate de tranquilizarme sin mucho éxito, ella lo estaba disfrutando, me di vuelta y le dedique una sonrisa, me acerque hasta su rostro y deposite un beso en su mejilla, pude sentir como tembló ante mi contacto y sonreí.
Que sea una estupenda boda- bromee, cada vez me inclinaba más a raptarla
Kagome abrió la boca pero fuimos interrumpidos
Inuyasha ¿porque demoras tanto?- preguntó visiblemente agitada
Gire mi rostro hasta ella y le sonreí, si Kagome iba a jugar este juego lo jugaría con ella así me daba algo de tiempo para saber cómo arreglar las cosas. Vi el rostro de Kagome, la miraba con ¿odio?
Me separe de ella y fui hasta Emma que estaba con sus enormes ojos azules muy abiertos y nos miraba confundida
Lo siento mucho cariño, no fue mi intención hacerte esperar- deposite un cálido beso en su mejilla rogando que me siguiera el juego
Emma me miró y me dedicó una sonrisa, no dudo ni un instante
¿Tienes lo que necesitabas cariño?- preguntó dulcemente
Asentí.
Cariño quiero presentarte a alguien- tomé su mano y la aproxime a Kagome quien estaba echando chispas pero trataba de ocultarlo.- Ella es Kagome, una vieja amiga, Kagome ella es Emma mi prometida
Ambas dejaron caer la quijada pero Emma fue más rápida en reponerse
Es un placer conocerte, las viejas amistades de Inu, siempre serán bienvenidas- dijo Emma muy cortésmente
Kagome me fulminó con la mirada
Igual- contestó secamente
Sonreí mientras apretaba un poco más la mano de Emma quien me miró y me dedicó una sonrisa forzada
Tengo una idea Kagome- dije mirándola fijamente- ¿Qué te parece si salimos a cenar los cuatro?- la estaba retando
Ambas me miraron sin creérselos, llevaría hasta el límite a Kagome, le contaría todo pero antes necesitaba saber que era lo que ella realmente sentía.
No creo que sea una buena idea- dijo incomoda mientras me miraba
¿No crees que Bankotsu lo pueda manejar?- Emma apretó mi mano
Kagome me fulminó con la mirada
Llegará esta noche, ¿te parece si cenamos mañana?- sonrió forzosamente
Cenaremos mañana, le diré a mi secretaria que haga las reservaciones y les de los detalles- conteste.
Kagome miró a Emma un par de segundos y luego clavo sus hermosos ojos chocolates en mí
Te acompañaremos hasta el estacionamiento, ¿verdad cariño?- mire a Emma
Claro que sí, pero tendremos que ir por tu ascensor privado cariño, los de la empresa ya no están en funcionamiento
Sonreí. Emma se estaba quejando conmigo de la forma más sutil.
No tengo problema cariño- conteste sin dejar de mirarla.
Cuando llegamos al estacionamiento me despedí de ella con un cálido beso en la mejilla provocando una vez más que tiemble para luego verla marcharse
Cerré la puerta de mi auto y la mire.
FIN DEL POV
¿Estas enfadada?- preguntó mirándola
¿Enfadada?- contesto con la misma pregunta- ¿Por qué lo estaría? ¿Porque acabo de quedar como la ¡usurpadora!?
Inuyasha sonrió.
¿Y eso te molesta?- preguntó
Emma lo miró unos segundos
Me parece sexy pero ese no es el punto- desvió la mirada
¿Cuál es el punto cariño?- preguntó burlón
Emma lo golpeó
Lo estas arruinando- dijo mientras acomodaba un mechón de su cabello
Se casara con Bankotsu, solo me estoy comprando tiempo
Emma lo miró y frunció el ceño.
Me estas usando- dijo fastidiada
Em, sabes que te necesito- tomó su mentón
Emma roló los ojos
Venga ya Yasha, esto es un juego de niños, no es maduro
¿Desde cuando eres madura?
Emma lo fulminó.
Yasha tú la amas y ella te ama y no me digas que no es cierto porque hoy si las miradas mataran estaría a mil metros bajo tierra- dijo mirándolo y causando una sonrisa en él- Lo que digo es, ¿Soportarás lo de Bankotsu?
Si estás conmigo si, si no necesitara tu ayuda no te la pediría, necesito hacer esto, necesito saber si aún me ama y necesito que salga de sus labios, porque si tengo un pequeño chance le diré todo
Emma rolo los ojos.
Quiero ir a casa, estoy cansada, fue un vuelo largo- giró su rostro hacia la ventana
¿Qué sucede Em?
Emma giró a verlo con los ojos inundados en lágrimas
Solo no quiero que lo arruines, no quiero verte otra vez mal, sé lo que es perder a la persona que amas para siempre y tú no soportarías ese dolor de nuevo y tengo miedo Yasha, tengo miedo a aceptar esto y que ayude a que te hundas- las lágrimas corrían por sus mejillas
Em, nada malo sucederá- trato de tocarla pero ella lo alejo
¿Cómo lo sabes?
Inuyasha suspiró.
Porque lo sé. Sé que aún no superas del todo la muerte de Mathew pero no tienes por qué seguir haciéndolo sola, podemos cargar nuestras penas juntos- dijo sereno- Em, jamás te forzaría a nada, también me duele su perdida era un gran amigo
Lo era- susurro.
Si no quieres hacerlo, lo entenderé
Emma suspiró.
Prométeme que si esto te hace sufrir demasiado lo detendremos- pidió
Es una promesa- respondió
Emma sonrió.
Ahora prométeme algo- pidió mirándola
¿Qué cosa?
Prométeme que no volverás a huir al otro lado del mundo para afrontar los golpes de la vida, prométeme que vendrás a mi aunque yo sea un zombi sin corazón
Emma rio
Es una promesa Yasha- alzo su mano derecha- Ahora dime ¿qué tienes planeado?
Inuyasha sonrió.
Kagome tiró el bolso y se desplomó en el sofá, trataba de asimilar todo lo sucedido, las lágrimas se aglomeraban en sus ojos pero su orgullo fue más. Apretó los puños y trajo a su mente recuerdos del pasado, se volvió a enamorar una y otra vez de Inuyasha ¿porque negarlo? Aún tenía ese efecto avallasador en ella aunque las cosas sean tan distintas, hubiera preferido vivir para siempre en esas épocas donde aún eran felices.
Ya le había mandado un mensaje a Bankotsu, sabía que con solo mencionar el nombre de Inuyasha el correría a su encuentro. Suspiró. No había nadie en el cuarto de Hotel, lo más seguro era que las muchachas hubieran ido a dar un paseo, era su primera vez en NY.
Había veces que deseaba tanto odiar a Inuyasha así como Sango odiaba a Miroku pero hoy descubrió que eso sería imposible, aunque se fuera a casar.
¿Estas segura?- pregunto desde su habitación
Nadie respondió.
¿Em?
La silueta de Emma apareció en el marco de la puerta
No veo nada- se quejó.
Eso es porque las luces están apagadas- contesto burlón- ¿Quieres que las enciendas?
No- contestó rápido.
Emma corrió hasta la cama de Inuyasha y se metió en ella haciéndolo sobresaltarse
¿Qué haces?- preguntó al sentir el tibio roce de su piel con la suya
Mi cama parece un ladrillo- dijo suavemente
Inuyasha suspiro.
¿Dormirás en mi cama?- giró su rostro en su dirección
Tu cama es de agua- contesto muy bajito- Eso es de gays
Inuyasha rio.
Iré a la sala- dijo levantándose pero Emma lo detuvo tomándolo del brazo.
No te vayas- pidió- Te conozco hace años, no hace falta que te vayas- trato de buscar sus ojos
¿La Gran Emma tiene miedo a quedarse sola?- preguntó burlón mientras se recostaba
Emma asintió levemente.
¿Qué era lo que me decías hace un rato?- cambio de tema
Si estabas segura de no querer ir al bar
Sí, estoy cansada- bostezo- Además mañana será un día agitado
Lo será- contestó algo nervioso
No debes estar nervioso, el amor siempre saldrá victorioso, aunque tarde años- le dio la espalda
¿Lo crees Emma?
Estoy segura Yasha, el modo en que ambos se miran, esa complicidad, no la tiene cualquier pareja, ustedes están hechos el uno para el otro
Inuyasha sonrió.
Solo espero que todo resulte
Yo sigo pensando que deberías besarla en frente de ese tal Bankotsu y decirle lo que sientes, así te ahorrarías de pagarle la cena a ese idiota- rio
Inuyasha rio.
Por eso te quiero tanto, no hay nadie más directa que tú.
Emma sonrió.
¿Ya sabes a que restaurante iremos?
Si, al Masa- contestó
Emma giró a verlo
¿Iremos al restaurante más caro de la ciudad?
Así es.
Sera genial, muero por probar la comida japonesa- exclamo divertida.
Le daremos un vistazo al pasado- comentó para luego quedarse dormido
Bankotsu estaba claramente incomodo, aún no entendía muy bien el enredo en el que se había metido Kagome pero el idiota de Inuyasha estaba involucrado y no le daría ni la más mínima ventaja. Le ofreció su brazo a Kagome y ambos ingresaron, era un restaurante muy lujoso, sofisticado. Del techo colgaban candelabros que le daban un toque místico y una atmósfera de complicidad.
El camarero los guió hasta su mesa y él lo vio, el idiota de Inuyasha estaba de pie con una sonrisa de oreja a oreja, se le revolvió el estómago y estuvo a punto de tomar a Kagome y salir de ese lugar.
Kagome no podía evitar sonreír, Inuyasha lucia guapísimo, ese traje oscuro y de gala que llevaba lo hacía parecer todo un actor de cine, por un instante sus ojos se conectaron, no había nadie más, Inuyasha le sonrió dulcemente haciéndola temblar.
Inuyasha se mantuvo de pie con algo de esfuerzo, Kagome estaba hermosa, llevaba un largo vestido azul, con un escote algo pronunciado, su larga melena azabache suelta cayendo por sus hombros, un collar perdiéndose en el valle de sus senos. Sintió la falta de aire a medida que se acercaban.
Tomaron asiento e Inuyasha no pudo dejar de mirarla.
Gracias por la invitación- dijo secamente Bankotsu- comportarse civilizadamente era un reto
Inuyasha lo miró unos segundos y asintió.
Debo agradecerles porque a pesar de todo lo ocurrido en el pasado están aquí- miro a Kagome
Dicen que es muy difícil conseguir una reservación aquí- desvió el tema Kagome
Para mí no es imposible- le guiño un ojo
Kagome me dijo que tu prometida vendría- dijo mientras lo miraba duramente
Emma tuvo un pequeño retraso- contestó sin perder la sonrisa
Es una lástima parece que siempre terminas solo- soltó burlón
Inuyasha lo miró un par de segundos
No estoy solo Bankotsu, estoy muy bien acompañado- miró a Kagome quien se sonrojo ligeramente
El silencio se apoderó de la mesa, Kagome no dejaba de mirarlo mientras Bankotsu trataba de tomar la mano de su prometida quien estaba algo hiperactiva.
La tensión pareció desaparecer cuando Emma hizo su aparición. Inuyasha y Bankotsu volvieron la vista a ella quedándose atónitos.
Emma estaba hermosa, llevaba un vestido negro, corto, pegado a su silueta, haciendo resaltar sus curvas, un escote ligeramente pronunciado, la espalda descubierta, su larga melena dorada estaba recogida en un moño dejando caer algunos rizos dándole el aspecto de una mujer cándida e inocente.
Lamento la tardanza- dijo mirando a Kagome y a Bankotsu- Hola cariño- depositó un ligero beso en sus labios sorprendiendo a los presentes y más aún a Inuyasha
Hola cariño- dijo tratando de asimilar lo sucedido- Te presento a Bankotsu
Soy el novio de Kagome- dijo sonriendo
Emma, la novia de Inuyasha- le devolvió.
El silencio volvió a reinar el ambiente
¿Cuándo se casaran?- preguntó Bankotsu
Emma miró a Inuyasha
Aún no hemos decidido la fecha- respondió Inuyasha
Pero queremos que sea lo más pronto posible- complemento Emma causando que Kagome la fulminara con la mirada- ¿Y ustedes?
También queremos que sea lo más pronto posible, ¿verdad amor?- preguntó Bankotsu
Mientras más rápido mejor- Kagome sonrió.
Inuyasha sintió revolverse el estómago.
¿Y dime Emma no te parece un poco incómodo que Inuyasha se junte después de tiempo con Kagome, su antigua novia?- soltó el veneno
Kagome lo miró sorprendida y luego miró a Inuyasha que lo asesinaba con la mirada
Bankotsu- llamo Kagome enfadada
No, está bien- interrumpió Emma- Yo creo que Kagome me entenderá, cuando uno ama alguien lo acepta con sus errores y virtudes, aprende a amar cada gesto, cada detalle, cada sonrisa. Creo que amar a alguien no se queda en el solo hecho de decirlo, lo demuestras a cada instante y sabes que es amor cuando a pesar de lo difícil que se vuelva la vida, él sigue causando ese efecto en ti, su sonrisa te acelera el corazón, sus caricias hacen tu piel arder, sus besos te transportan- sus ojos se aglomeraron de lágrimas- Por un amor así vale la pena luchar, vale la pena arriesgarse, yo tengo todo eso con Inuyasha así que no, no me molesta su pasado
Inuyasha la abrazó, sabía que no hablaba de él, sabía que hablaba de Mathew
¿Estás bien?- susurro a su oído mientras tomaba su mano
Emma le sonrió.
Eres una pequeña niña sentimental- bromeo
Emma le sacó la lengua mientras Kagome trataba de no partirse en dos
¿A qué te dedicas Bankotsu?- preguntó Inuyasha tratando de pasar la página
Soy escritor- soltó sin muchos ánimos
Los ojos de Emma se iluminaron
¿En que estas trabajando ahora?- preguntó Emma
Una novela, se trata de un hombre que se sacrificó para que su mujer pueda ver la luz del sol una vez más pero ella no lo sabe y piensa que el la dejo de amar
Emma torció la boca.
El protagonista es un tonto- miró a Inuyasha- Ambos son tontos, la mujer y él- miro a Kagome- La vida no siempre te da segundas oportunidades
¿Te gustaría leerla?- preguntó mirándola a esos hermosos ojos azules
Me gustaría mucho- contestó con una sonrisa
Los cuatro ordenaron y se mantuvieron en silencio hasta que Bankotsu decidió provocar a Inuyasha
Emma ¿sabías que termine la escuela con honores y siendo el capitán de futbol?
Inuyasha lo fulminó, estaba muy dispuesto a pararse y golpearlo
No lo sabía. ¿Siempre fuiste capitán?- preguntó mientras por debajo de la mesa tomó la mano de Inuyasha
No, no siempre pero el anterior capitán no era un buen capitán, el grupo no era unido
Inuyasha apretó los puños mientras Kagome quería golpear a Bankotsu.
¿Tú lo crees así? Es extraño leí un artículo hace no mucho tiempo- Cuando Inuyasha fue capitán de tu escuela el equipo permaneció invicto, ninguna derrota, seis campeonatos, elegido siempre el mejor jugador del partido y el mayor anotador de todo el torneo, el siguiente fue un desastre total solo ganaron dos partidos a lo largo de la temporada y perdieron la final que había conseguido Inuyasha con todo el equipo, no sé el nombre de ese chico, pero te refieres a él ¿verdad? – sonrió- Concuerdo contigo fue un desastre.
Inuyasha se echó a reír mientras Kagome inflaba las mejillas para no reír.
El rostro de Bankotsu palideció.
¿Dije algo malo?- pregunto Emma haciéndose la inocente
No cariño, no dijiste nada que no fuera verdad- rio
Kagome miró a Inuyasha, luego a Bankotsu y suspiró.
¿A qué te dedicas Emma?- preguntó tratando de sonar cortés
Pues hasta ayer era modelo- se encogió de hombros
¿Por qué lo dejaste?
La vida de una modelo es algo sacrificada, hay algunas cosas que no iban con mi forma de ser y decidí dar un paso al costado, a veces es mejor no dejar que te cambien- le guiño un ojo
Eso es verdad- intervino Bankotsu- ¿Por qué rayos cambiar? Te tienen que aceptar tal cual eres
Lo dejaste por seguir tus principios- concluyo Kagome
¿Cómo podía odiarla? Esa chica era perfecta, fiel a sus principios, amaba a Inuyasha y había dejado como un idiota a Bankotsu por defenderlo.
Así es- respondió - ¿Y tú a que te dedicas?
Soy economista- respondió
Emma la miró un par de segundos, como si estuviera analizando los pros y contras de su profesión
Si te decidieras y vivieras aquí harías una gran dupla con Inuyasha
Bankotsu y Kagome la miraron sorprendidos.
Eso es verdad- dijo Inuyasha sonriendo
Eso no pasará- contestó decidido Bankotsu
Es una lástima, conozco editores muy buenos aquí, estoy segura que tu libro se hubiese vendido como pan caliente- sonrió.
El rostro de Bankotsu se iluminó
¿Hablas enserio?
Claro que sí, pero tendrías que vivir aquí, ya sabes por la cercanía y esas cosas
Bankotsu la miró intrigado.
Bueno basta ya de hablar de trabajo- intervino Inuyasha mientras colocaban su cena en la mesa
¿De qué quieres hablar?- preguntó Kagome mirándolo
Inuyasha la miró y con sus labios dijo "de ti" Bankotsu no lo llego a notar porque estaba devorando su plato y Emma solo sonrió y desvió la mirada
La cena transcurrió sin más altercados, Kagome e Inuyasha no se dejaban de ver, cosa que hacía sentir un poco mal a Kagome por Emma.
Kagome, ¿te molestaría acompañarme al baño?- preguntó con una sonrisa
Kagome negó, no tendría problema en acompañarla, no después de todas las miradas que había tenido con Inuyasha se lo debía.
Ve Kagome- Bankotsu tomo su rostro y la beso
Inuyasha ardió en ira y luego miró a Emma quien rolo los ojos
Enseguida vuelvo- se inclinó y deposito un beso suave en sus labios
Aquí te espero- contestó
Ambas estaban frente al espejo.
Somos muy distintas, ¿no crees? – preguntó Emma mirándose fijamente- Tranquila no me transformaré en un monstruo, soy tal cual como me mostré allá afuera- dijo advirtiendo el pánico en el rostro de Kagome
¿A qué te refieres? – preguntó mirándola
Yo soy rubia, tú eres ¿pelinegra?- bromeo- Sabes a lo que me refiero.
Kagome negó.
Sé lo mucho que sufriste por Inuyasha- soltó mientras mojaba sus manos
¿Te lo conto?- preguntó nerviosa, golpearía a Inuyasha
No tenemos secretos- se encogió de hombros
Ya veo
Aún así no lo has dejado de amar, ¿no es verdad?
Kagome se sobresaltó.
¿Pero qué cosas dices?
Digo lo que creo- se volvió a mirarla
Aunque fuera verdad, jamás lo perdonaría, puedes estar tranquila- dijo desviando la mirada
Emma esbozó una sonrisa
No puedo creer lo que escucho. Te casarás con un hombre al que no amas porque no puedes perdonar al hombre que amas, es tan ridículo
¡Tú no sabes nada!
No, Kagome quizás no sepa mucho, pero ahora lo sé.
¿Saber qué?
No mereces a Inuyasha tan solo eras una simple cobarde- volvió la vista al espejo
Kagome enfureció.
¿Quién te crees que eres? ¡No puedes decirme esas cosas! Porque no tienes ni una idea de lo que sufrí
Emma rolo los ojos
¿Alguna vez se te ha ocurrido que él también sufría?
¡Él me abandono!
¿Por voluntad propia?- la miró
Kagome rio
Nadie lo obligó.
Emma se encogió de hombros
No daré un paso al costado, no lo hare hasta que sepas bien lo que quieres. Si tu herida puede más no creo que seas para él, si después de sentir lo que sentiste allá afuera eres incapaz de ir por lo que quieres no lo vales Kagome
Kagome la tomó de los hombros y la zarandeo
Hablas como si no sintieras el más mínimo amor por él
Emma la empujo suavemente
Ese no es asunto tuyo- caminó hasta la puerta del baño
Hablas de amor cuando jamás lo has sentido.
Emma giró a verla furiosa.
No te atrevas a decirlo de nuevo- sus ojos se aglomeraron de lágrimas- Solo quiero que sea feliz pero contigo no lo será. Tu herida, tu rencor puede más que lo que un día pudo su amor. Cuando te des cuenta será demasiado tarde- salió del lugar dejándola sola
Emma llegó hasta la mesa seguida desde atrás de Kagome, le dedicó una sonrisa forzada a Inuyasha y se sentó.
Creo que es hora de irnos- Dijo Bankotsu- Inuyasha ya pago la cuenta
Emma sonrió.
¿Deseas decir algo?- preguntó Emma a Kagome
Kagome la miró un par de segundos y negó. Emma suspiró.
¿Nos podemos ir?- le preguntó a Inuyasha
Si, dame solo un minuto iré a felicitar al chef
Iré contigo- dijo Kagome
Bankotsu se tensó pero Emma tomó su mano y sonrió.
Ambos esperaron al chef en una pequeña salita de estar.
Bankotsu sigue siendo el mismo idiota de siempre
Kagome roló los ojos
¿En verdad lo amas?
Kagome se acercó hasta él y tomó su rostro entre sus manos
No puedo perdonarte, ¿lo entiendes?
Inuyasha abrió los ojos
Kagome…- susurró sin dejar de mirarla
Kagome eliminó la distancia y lo besó mientras las lágrimas corrían por sus mejillas, sus labios aún seguían encajando perfectos con los de él, saboreo el beso como si fuera la cosa más dulce en el planeta, lo beso suavemente, muy lentamente, mientras sus lenguas bailaban rítmicamente, mientras volvía a explorar cada detalle, deleitándose, maravillándose, sintiéndolo suyo una vez más.
Cuando el momento mágico terminó pegó su frente a la de él
No recordaba nuestro último beso- susurro
Inuyasha sonrió.
Fue en el hospital.
El hospital…- susurro
Kagome escúchame...- pidió
No hace falta, nada cambiará el pasado ni tampoco el presente
¿A qué te refieres?
Solo quería poder asegurarme de recordar nuestro último beso
Inuyasha se separó de ella
¿Disculpa?
No cambiare mi vida por ti Inuyasha, no lo haré
Estas hablando así porque te sientes lastimada
Hablo así porque no podre perdonarte, porque ya nada será igual
Inuyasha se turbo
¿¡Que te sucede!? Déjame explicártelo, tan solo dame esa oportunidad, yo no quise hacer lo que hice
No Inuyasha no me interesa nada que pueda venir de ti y hoy lo comprobé
¿¡Que!?
Que solo fuiste para mí un capricho, un capricho estúpido para olvidarme de Bankotsu
El rostro de Inuyasha se desencajo
Solo te utilicé para olvidarme de él.
Inuyasha sintió el suelo temblar.
Kagome soltó toda su furia, su despecho, su impotencia, su tristeza, se estaba vengando, lo hacía pagar por cada lágrima derramada.
Joven Taisho- interrumpió el chef- ¿Está disconforme con mi comida?
Inuyasha lo miró
Claro que no, quise felicitarlo personalmente, una obra de arte, cada vez que vengo a este lugar me enamoro más de su comida- respondió
Es un verdadero placer escuchar eso- miro a Kagome
Debo retirarme, pero muy pronto regresare con Seshomaru y Miroku, les encantara este nuevo plato – dijo para luego salir del lugar.
Kagome lo siguió, quiso detenerlo, decirle que nada de lo que le había dicho era verdad pero su orgullo pudo más.
Emma vio el rostro de Inuyasha y suspiró, salió mal.
Vámonos Emma- pidió suavemente
Emma se levantó del asiento y asintió miro a Kagome y negó decepcionada
Adiós- se despidió Emma de Bankotsu.
Ambos salieron seguidos por Kagome y Bankotsu. Trajeron el auto de Inuyasha y rápidamente subieron en el.
Inuyasha se colocó el cinturón y aceleró.
Inuyasha- llamó
¿Qué le dijiste en el baño?- pregunto furioso
Nada- contesto serena
¡No me mientas!- ordenó furioso
¡Que no le dije nada!
¡Emma!- sentía una ira incontrolable
Le dije que sabía que te amaba y que debía ir a por ti y que si no lo hacía era una ¿cobarde?- se encogió de hombros
¿¡Porque lo hiciste!? ¿Por qué la presionaste? ¿¡Por qué carajo te metiste!?- estalló
¡Tú me metiste en esto!- le contestó enojada
Debí saber que no ayudarías, eres incapaz de soportar ver a la gente intentar ser feliz- aceleró aún más
¿¡Que estás diciendo!?
¡La provocaste! La provocaste Emma, ¡me besaste!
Fue un beso rápido es lo que hacen los novios ¡lo que se supone que fingíamos ser!- su enojo crecía más y más- Tú me dijiste actúa como si fuéramos novios.
¡No puedo creerlo! ¡Me saboteaste!
¿Qué?
¡No te hagas la desentendida! ¡Yo no tengo la culpa que seas infeliz! No es mi culpa que Mathew se haya muerto y después de tres años no puedas superarlo y por eso tu vida sea una mierda
Emma lo miró sorprendida y dolida
¡Desacelera!- ordenó- ¡Quiero bajarme!- desabrochó su cinturón
¿Para qué? ¿Para qué te ocurra otra cosa y no lo puedas superar?- aceleró más
¡Ya cállate maldito imbécil! ¡Quiero bajar! ¡Detén el auto!- las lágrimas corrieron por sus mejillas
Inuyasha la fulminó con su mirada y aceleró aún más
¡Maldita sea!
¡Inuyasha!- grito Emma aterrada al ver un auto azul dirigirse a toda velocidad hacia ellos
Los últimos segundos transcurrieron en cámara lenta. Un auto los envistió haciéndolos perder el control y la dirección, Inuyasha trato de hacer alguna maniobra pero fue inútil, los frenos se vaciaron y la velocidad a la que venían era demasiada. El impacto fue brutal, las bolsas de aire no cumplieron al cien por ciento su papel causando aún más daño
Inuyasha buscó desesperado a Emma pero no estaba, la luna estaba destrozada, algo había impactado en ella. Perdía el conocimiento, escuchó la sirena a lo lejos y se dejó ir.
Holaaaaaaaaaac:
No me odien, a veces uno no sabe lo que tiene hasta que en verdad lo sabe perdido. Espero no sea el caso de Kagome :c Muchaaas gracias por leeeer, de verdad se los agradezco. Bueno prometo actualizar prontito prontito. Dejen sus reviews . Graciaaaas las quiero.
