Espero les haya gustado el capítulo anterior, espero sus review!

***Hey arnold no me pertenece los personajes son de Craig Barttlet derecho de autor***

En el capítulo anterior…

-Arnold…-dijo Helga

-si Helga.-dijo el rubio

-tengo que decirte algo.-dijo Helga

-y que es?.-dijo Arnold

-es...es sobre lila.-dijo Helga

Capítulo 10

-que tiene ella?.-dijo el rubio

-es que .. Hay algo que tú debes darte cuenta.-dijo la rubia de ojos azules

-no se dé qué me hablas.-dijo el rubio

-trato de decirte que no deberías estar con lila.-dijo Helga

-y quien dijo que estaría con ella.-dijo Arnold

-es que, no sé… yo solo.-dijo Helga siendo interrumpida por el rubio

-esta celosa.-dijo el rubio

-qué?!, jaja no por favor.-dijo la rubia

-Helga, estas celosa o que quieres que diga?.-dijo Arnold

-solo trato de que veas la realidad de ella.-dijo Helga parándose de la silla

-que realidad quieres que vea de lila, dime!.-dijo Arnold alzando la voz

-quiero que lo veas tú mismo!.-dijo Helga cruzando los brazos

-Helga, no sé qué rayos te pasa ahora, le distes un consejo a lila, y ahora me vienes a decir que no me acerque a ella.-dijo Arnold

- Arnold, hazme caso, puede que lila se vea tan amable por fuera pero por dentro es...-dijo la rubia siendo interrumpida

-no! Helga no, lila es amable y linda, ella nunca haría daño a nadie.-dijo Arnold

-pero Arnold, rayos! Como no te puedes dar cuenta, eres tan despistado y eres un tonto!.-dijo Helga molesta.-no sé cómo no te diste cuenta lo que sentía por ti, desde que te molestaba solo a ti!, para llamarte la atención!.-dijo la rubia

- sabes que Helga.-dijo el rubio acomodando sus libros.- si haces esto para alejarme de lila pues no lo harás ella solo será mi amiga nada más, solo mi amiga Helga.-dijo el rubio mirándole a los ojos

-bien, si tú lo dices.-dijo la rubia guardando sus cosas.-pero sabes, espero que cuando te des cuenta no sea demasiado tarde Arnold.-dijo la rubia ojiazul

-como tú digas Helga, pensé que seriamos amigos, pero veo que tu arruinas esto.-dijo el rubio

-yo no arruino nada! Tu no quieres ver lo que es ese monstruo! Tu siempre protegiendo y defendiendo a las personas!, eres un tonto! Un tonto!.-dijo gritando Helga

-sabes que, por que no mejor te vas a tu casa, y piensas bien lo que dices, porque no debes juzgar a las personas.-dijo el rubio enojado

-qué crees Arnoldo, yo ya estoy por irme! Gracias por ayudarme.-dijo Helga azotando al puerta

-De nada!.-dijo Arnold

Helga se retiró de la casa de Arnold sacando unas pequeñas lágrimas, iba dirigiéndose para su casa cuando en eso tropezó.

-perdón.-dijo la rubia secándose las lágrimas

-pero si eres tu.-dijo un pelinegro

-qué?.-dijo la rubia levantándose del suelo

-hola Helga, porque tan triste.-dijo el pelinegro

- Albert? Que te importa.-dijo Helga

-a claro que si me importa, además somos amigos.-dijo Albert

-amigos?.. Cuando dije que eras mi amigo.-dijo la rubia

-jajajaa, eres tan simpática Helga.-dijo Albert

-me tengo que ir, no estoy de buenas por hoy.-dijo la rubia

-lo siento, te molesto que te digiera simpática? Ya no volveré a decir eso.-dijo Albert

-no, no me molesto, escucha no sé qué rayos hago aquí parada platicando contigo, debo irme a mi casa a terminar una tarea.-dijo Helga

-bien, pero antes que eso no te gustaría ir por un helado conmigo?.-dijo Albert

-no gracias.-dijo la rubia alejándose

-segura?.. te sentirás bien yo invito, te compraría hasta dos o tres helados.-dijo Albert

-qué?..-dijo dudando si ir o no

-vamos.. Anda, y ya no te molestare mas.-dijo Albert

-está bien, solo porque me siento así iré.. y no es una cita!.-dijo Helga cruzando los brazos

Mientras tanto en la casa de huéspedes

-que rayos le paso a Helga.-decía Arnold acomodando su mochila.-ella no se comportaba así desde la primaria.-dijo el rubio

-hola hijo te traje la cena.-dijo Stela

-gracias mama.-dijo Arnold

-y tu amiguita ya se fue?.-dijo su madre

-si, ya tenía que irse.-dijo Arnold frunciendo la ceja

-hijo, no te molestes con ella.-dijo su madre tocando su hombro del rubio

-qué?.. Escuchaste lo qué paso?.-dijo Arnold

-no, pero vi que iba muy acelerada para irse a su casa.-dijo Stela

-mama, es que, dijo algo sobre una amiga.-dijo Arnold

-pero lo dijo?.-dijo su madre

-bueno no pero, dijo que no me le acercara.-dijo Arnold sobándose el cuello

-hijo, está bien que hayas defendido a tu amiga, pero no sé cómo te habrás comportado con ella para que se fuera así de la casa.-dijo Stela

-si mama, mañana le diré que me disculpe.-dijo Arnold

-bien hijo, me tengo que ir tengo que descansar porque mañana iré a trabajar muy temprano. Descansa.-dijo Stela alejándose de su hijo

-si mama, descansa.-dijo Arnold

Mientras tanto en la tienda de helados.

-aa ya veo, por eso te enojaste con Arnold.-dijo Albert

-si, es un tonto.-dijo la rubia comiendo su helado de chocolate

-jajajaja, si tú lo dices Helga.-dijo el pelinegro

- lo es, solo qué..-dijo la rubia

- solo que?..-dijo Albert mirando a Helga como jugaba con su helado.- ya veo, te gusta verdad?-dijo el pelinegro

-qué?, no claro qué no.-dijo la rubia negando con la cabeza

-vamos Helga, por cómo te suspendiste es que te gusta, pero el lo sabe?.-dijo el pelinegro

-pues si, si lo sabe.-dijo la rubia sonrojada

-entonces que paso?.-dijo Albert

-aaa olvídalo, estamos hablando de la señorita perfección, si es que se le hace llamar así.-dijo la rubia

-está bien, lo olvidare.-dijo Albert mirando a Helga comer su helado

-que ves?.-dijo la rubia

-lo linda que te vez comiendo tu helado.-dijo Albert

Helga se sonrojo cuando le dijo eso Albert. La rubia se levantó de la silla.

-ya te vas?.-dijo Albert

-si, es que ya es tarde.-dijo la rubia

-te puedo acompañar a tu casa.-dijo el pelinegro

-no.. no está bien, puedo cuidarme sola.-dijo la rubia nerviosa

-bien está bien, nos vemos mañana en la escuela.-dijo Albert

-si, nos vemos.- dijo la rubia retirándose

Helga se dirigía a su casa, cuando llego se dirigió a su cuarto.

-que rayos.-dijo la rubia recostándose en su cama.- no hubiera aceptado ese helado, rayos!.-dijo la rubia tapándose su cara con sus manos.

En eso sonó su celular

-hola?.-respondió al rubia

-hola Helga.-dijo una oriental

-Phoebe hola, que pasa?.-dijo la rubia

-nada Helga, solo quería hablar contigo, es que sentí algo que no estabas bien.-dijo la oriental

-aa pues, estas en lo correcto.-dijo la rubia

-qué te pasa, estas enferma?.-dijo Phoebe

-no, solo que, hoy fui hacer "tarea" en casa de Arnold.-dijo la rubia

-aa, entonces era por eso que lo buscabas.-dijo la oriental

-si, pero salió mal.-dijo la rubia refregándose los ojos con su mano

-por qué Helga que paso?.-dijo Phoebe

-es que, le iba a decir algo sobre lila.-dijo la rubia

-lila?, que tiene ella?.-dijo Phoebe

-por dios Phoebe acaso no sabes de ella, Rhonda me lo acaba de decir.-dijo la rubia

-lo siento Helga, pero yo no veo lo que hacen las personas de la escuela.-dijo la oriental

-bien, la cosa esta que, lila no es como parece, ya sabes que rompió con el primo de Arnoldo.-dijo la rubia

-si, la mitad del salón lo supo.-dijo la oriental

-pues, Rhonda me dijo que él no rompió con ella, si no ella con él.-dijo la rubia

-qué?!, pero como, a menos que su novio la haya engañado.-dijo Phoebe

-pues eso si no lo sé, Rhonda me dijo que ella corto y supe algo más que no sabía.-dijo Helga

-y que es?.-dijo la oriental

-Rhonda vio a Harold besándose con lila en los vestidores de mujeres.-dijo la rubia

-qué cosa?!, enserio lila hizo eso?.-dijo la oriental

-enserio Phoebe, no sé qué más vaya hacer, solo sé que estuvo con varios de la secundaria.-dijo Helga

-enserio?!, no puedo creerlo, oye pero no es invento de Rhonda, ya vez que es demasiado chismosa y le cambia la mayoría de la historia.-dijo Phoebe

-no lo se Phoebe..-dijo Helga.-solo sé que si Arnold aun siente algo por lila, pues, estuvo que ya lo perdí y no podré hacer nada.-dijo Helga agachando la cabeza

-no Helga, no pienses en eso, yo siento que Arnold siente algo por ti, me di cuenta en cómo te miro esa vez que fuimos a traerte para ir a la fiesta de san Valentín, casi se le cabe la baba.-dijo Phoebe riéndose

-si, lo note, pero no creo.-dijo Helga

-tranquila Helga, ya veraz que Arnold abrirá los ojos.-dijo Phoebe

-si, espero y los habrá ya.-dijo la rubia

Al día siguiente era una mañana muy calurosa, Helga aún estaba en su cama, faltaba 10 minutos para llegar a la escuela. Unos ojos azules ven el reloj, y se sorprende al ver la hora.

-pero qué! Rayos ya es tarde!.-dijo Helga levantándose de la cama

-Helga? Cariño, ya está tu desayuno.-dijo Miriam

-si ya voy, porque no me levantaste se me hace tarde!.-dijo Helga saliendo del baño

-lo siento cariño, es que estaba con tu papa en un restaurant.-dijo Miriam

-genial, ahora bajo.-dijo la rubia

Helga apresurándose para cambiarse, bajo al comedor y comio lo mas rápido que pudo.

-come con calma Olga.-dijo Bob

-soy Helga papa.-dijo la rubia atragantándose

-como sea, te quedan 5 minutos para irte a la escuela.-dijo Bob

-si si ya voy ya voy.-dijo Helga

La rubia había terminado su desayuno, corrió hacia la puerta, se dirigió a la escuela para no llegar tarde a su clase de artes. Ya estando ahí, vio en el salón que todos estaban platicando se había salvado.

-Phoebe.-dijo la rubia

-hola Helga como amaneciste hoy?-dijo la oriental

-me levante tarde, el despertador no sonó.-dijo la rubia

-ya me di cuenta, no te peinaste.-dijo Phoebe

-qué?.-dijo Helga tocándose la cabeza

-jijiji, yo lo arreglo.-dijo la oriental

-gracias Phoebe, no traje nada para acomodarlo.-dijo la rubia

-no te preocupes, suelto te ves mejor.-dijo Phoebe

-bien, no me hagas tanta cosa.-dijo Helga

-tranquila.- dijo Phoebe

-buenos días chicas, siento mucho por llegar tarde, se me haberío un neumático, asi que ya estoy aquí, comencemos con la clase, hoy haremos un proyecto, un álbum donde contenga fotos de amigos, el novio los momentos felices de su vida, pero primero tenemos que tener desde la niñez.-dijo la profesora de artes

-pero profe como tomaremos las fotografías, si no tenemos cámara profesional.-dijo Phoebe

-no se preocupen por eso, será con la cámara que tengan.-dijo la profesora

-eso es fácil.-dijo la rubia

-entonces, comenzaremos a capturar imágenes bonitas, ah! Eso si, tiene que tener una pequeña viñeta, puede ser sentimientos, pensamientos lo que se les ocurra.-dijo la profesora

-y para cuando lo debemos tener terminado.-dijo Nadine

-lo tendrán terminado para.. Veamos… para el abril.-dijo la profesora.-bien entonces comiencen a pensar cómo será su álbum.

Mientras tanto con Arnold en clase de basquetbol.

-bien chicos, veo que hay nuevos aquí eh… los empezare a ver como dominan la pelota.-dijo el profesor de deportes

-vaya hermano, si que para entrar a básquetbol tiene que haber un profesor gruñón.-dijo el moreno

-a ver tu!, el cabeza de cepillo!, demuéstrame tu lanzamiento.-dijo el profesor

-si claro, admiren al rey.-dijo el moreno lanzando la pelota y encesta

-bien, tienes suerte, a ver Albert tú te encargaras de entrenar la mitad.-dijo el profesor

-si señor.-dijo el pelinegro

-Albert? Que rayos hace el aquí.-dijo Arnold

-supe que es el líder del equipo de basquetbol, va en 3cer año.-dijo el moreno.-y es el quien bailo con Helga G. Pataki.-dijo el moreno

-si ya lo sé que es el quien bailo con Helga.-dijo Arnold

-a ver chicos ustedes 10 vienen conmigo.-dijo Albert.- les pasare la pelota y tienen que encestar 20 veces.-dijo el pelinegro

Los chicos hacían su trabajo encestando, Albert observaba a Arnold.

-si quieren estar en el equipo tienen que hacerlo bien, no es así Arnold?.-dijo el pelinegro

-ah..si.-dijo el rubio

Los chicos terminaron cansados del entrenamiento se fueron a las regaderas. Cuando Arnold vio pasar a Albert

-vaya Arnold juegas bien.-dijo el pelinegro

-gracias.-dijo el rubio

-además creo qué deberías abrir los ojos.-dijo Albert

-que quieres tratar de decirme?.-dijo Arnold

-jajaja, veo qué si eres tan despistado.-dijo Albert

- que quieres decirme con eso?.-dijo el rubio

-mira Arnold, lastimaste a una pobre chica y creo que no deberías ser perdonado.-dijo Albert

-mira Albert no sé de qué rayos hablas, no quiero problemas.-dijo el rubio levantándose de la banca

-jajajaja, vaya vaya vaya, no quieres problemas.-dijo Albert riéndose

-que pasa aquí.-dijo el entrenador

-nada, solo platicaba con los próximos jugadores.-dijo Albert

-bien, ya báñense señoritas!.-dijo el entrenador

-nos vemos Arnold.-dijo el pelinegro retirándose

- vaya hermano nunca pensé como era ese tipo.-dijo el moreno

-ni yo Gerald, ni yo.-dijo Arnold

Continuara….