CAPITULO 10. EL AMOR DEBE VOLAR
by Dazz_teddybear
"¿A mi casa?"
La voz de Shuichi apenas podía escucharse…imaginaba su casa en completo silencio, sin su abuelo sin nadie que le hiciera compañía.
"Así es…nos iremos cuando caiga el sol. Es mejor viajar cuando la arena está un poco fría, además hoy tendremos una bella luna llena"
"¿Por qué lo haces Yuki?"
"Es lo que tu quieres Shuichi"
"P…pero nunca ha sido tu política darme lo que yo quiero…."
"He cambiado de opinión…cualquier persona puede hacerlo. La deuda entre tu abuelo y yo no existe más…estaba equivocado al pretender que pagaras por sus errores"
Shuichi se recargó aún más en la palmera, sus piernas estaban temblando fuertemente se sentía débil, sus ojos amatistas viajaron sobre aquella figura frente a él. Sin pensarlo su mano se estiró para acariciar una de las mejillas del rubio cariñosamente. Yuki permaneció quieto aunque sus ojos dorados no se apartaron del pelirosa un solo momento.
"Te lo advierto Shuichi…tengo solo control suficiente para escoltarte de vuelta a tu hotel así que retira tu mano antes de que lo pierda"
La mano del pelirosa se apartó de su rostro pero entonces sujetó su mano donde llevaba la cicatriz que le recordaba la muerte de su madre.
"Es una cicatriz muy profunda Yuki…no me extraña que sintieras tanto odio por mi abuelo y quisieras hacerme sufrir"
"Cada palabra cruel que te dije era verdad Shuichi….pero cada vez que me portaba de esa manera contigo me moría por acariciarte hasta que gimieras de placer en mis brazos…cada noche que has pasado en mi palacio he sido yo quien ha cuidado tu puerta…es tiempo mi niño de que te vayas, tu me haces sentir vulnerable y consciente de la soledad en la que vivo. Mueves mi corazón de extrañas maneras mientras que yo solo hago que el tuyo lata de terror y angustia"
Y así era, el corazón de Shuichi estaba latiendo muy rápido, ¿pero era de miedo? Lo que sentía era una emoción agradable… pero era porque el rubio finalmente le daría su libertad. Dejó su mente volar a sus pensamientos previos, una casa sola sin ruido alguno sin nadie más que él mismo. Se imaginó diciéndole adiós a Yuki…a ese hombre árabe que le había hecho pasar tantas cosas…
"¡NOOOO!...no podría soportarlo"
"Te he dicho que te puedes ir Shuichi y te acompañaré para asegurarme que llegues bien…."
"Yuki…no me quiero ir…"
Instintivamente el pelirosa presionó su cabeza en el pecho de Yuki, refugiándose en aquel cuerpo fuerte y varonil. Su aroma a cigarrillos, loción y su esencia misma lo envolvieron inmediatamente. Shuichi sentía todo su cuerpo temblar con una emoción desbordante.
"Te das cuenta de lo que estás diciendo Shuichi"
El rubio lo sujetó posesivamente, su mano sosteniendo su cuerpo y mirándolo directamente a los ojos.
"Soy un árabe Shuichi…entrégate a mi por voluntad propia y serás mío exclusivamente….cada parte de tu cuerpo me pertenecerá… ¿comprendes el tipo de amor que te ofrezco? ¿Lo entiendes mi niño?"
"Si pude aguantar tu odio hacia mí por ser un Shindo, creo que podré soportar tu….tu a…mor…"
El pelirosa pronunció esa última palabra con duda, sin comprender aún lo que él significaba para el rubio. Este lo cargó y comenzó a caminar de vuelta al palacio.
"Me muero por estrecharte desnudo entre mis brazos"
"Yukiiiiiiiiiiiiiiiii"
El rubio tenía una sonrisa provocadora y Shuichi no podía evitar sonreír tampoco.
"Creo que….será mejor que vuelva a mi casa en Francia"
"No juegues conmigo Shuichi, quédate o vete pero solo elige una opción"
El pelirosa descansó su cabeza en uno de los hombros del rubio, su olor se había convertido en algo sumamente familiar para él. Aún así las intenciones del rubio lo confundían y era mejor aclarar las cosas de una vez.
"¿Yuki…me vas a hacer tu…tu…amante…?"
Los nervios de Shuichi no resistían aquel momento de silencio, su respiración estaba sobre el cuello del rubio y éste podía apreciar su estado de duda.
"¿Qué si te voy a hacer mi amante?...por Allah…tu y yo tendremos nuestros desacuerdos y peleas en muchos otros aspectos menos en ese….¡voy a hacerte mi esposo!…pensé que lo habías entendido…"
Sus ojos dorados se encontraron con los del pelirosa, murmurando su nombre acercó sus labios al rostro de su niño uniendo sus labios en un afán de desesperación y entrega. El pelirosa por primera vez correspondió con todo su ser a aquel beso deleitándose en la calidez de los labios de Yuki mientras sus brazos lo sujetaban tiernamente.
"Shuichi mi gente espera que me case con alguien de aquí y habrá quienes se opongan a nuestra unión. Deberé probarles que sigo siendo leal a ellos y que no dejaré de buscar su bienestar a pesar de unirme a un niño extranjero…. Finalmente voy a tenerte solo para mí"
El pelirosa se abrazó al cuello del rubio y una de sus manos tiernamente acariciaba la nuca de Yuki mientras hablaban. Se concentró en aquellos ojos dorados y por primera vez notó que el rubio disfrutaba de sus caricias, lo que provocó un escalofrió en su pequeño cuerpo al ser rodeado por los fuertes brazos de su futuro esposo. Mientras seguía caminando el rubio con Shuichi en sus brazos se encontraron con Tatsuha.
"¿Pero a qué se debe semejante despliegue de afecto hermanito?"
"Shuichi ha decido quedarse conmigo"
"Ya era hora que reaccionaras cuñadito"
Mientras conversaban K se acercó a ellos visiblemente perturbado.
"Sheik perdone la interrupción pero tenemos problemas de nuevo con el pozo, parece que esta vez esa tribu quiere llegar más lejos"
El rubio bajó a su niño de los brazos y acarició tiernamente su rostro, inclinándose hacia él depositó un pequeño beso es sus labios provocando que el pelirosa se sonrojara.
"Porque no vas con Tatsuha, yo tengo asuntos que atender pero nos veremos más tarde para cenar"
Ambos chicos vieron a los rubios alejarse y entonces Shuichi desvió su atención al moreno quien tenía una enorme sonrisa en su rostro.
"Shuichi ¿puedo saber que te hizo cambiar de opinión? Si hace rato jurabas que odiabas a mi hermano"
"Eto…él me dijo que me llevaría a Sehara para que volviera a Francia, pero ahora que mi abuelo murió no tiene caso que me vaya…"
"Entonces me estás diciendo que lo haces solo para no estar solo"
"No…tu sabes que Yuki…bueno…él…me gusta mucho…"
"Por Allah jamás creí escucharte decir algo así. Vas a tener a mi hermano comiendo de tu mano si te vas a portar todo lindo ahora y no como una fiera"
"Eto…"
"No tienes porque apenarte, ven conmigo Shuichi quiero que veas mi traje de bodas estoy muy emocionado"
Se dirigieron a la habitación de Tatsuha y cómodamente el pelirosa se sentó en uno de los sillones. El moreno se probó su traje y Shuichi se quedó boquiabierto.
"Tu traje es sumamente lindo Tatsuha…te vez muy bien"
"Pueden hacerte uno así para cuando te cases con Yuki"
"¿No…es muy pronto…para pensar en eso…?"
"Como se nota que no conoces a mi hermano Shuichi…ahora que lo has aceptado no creo que mantenga sus manos lejos de ti por mucho tiempo…seguro va a querer casarse de inmediato contigo y no tengo que decirte que se muere de ganas de poseerte…"
"Tu…como…puedes saber eso Tatsuha"
"No en vano he vivido tantos años con él. Tu eres la primera persona en afectarlo de la manera que lo has hecho…Yuki no tiene que decirme nada, para mi resulta obvio el interés que siempre ha tenido en ti…si no porque crees que a pesar de todo nunca te maltrató y siempre estaba preocupado porque te sintieras a gusto"
"Pensé que lo hacía solo porque soy extranjero y no estoy acostumbrado a su manera de vivir"
"No es así…Eiri no se hubiera tomado tantas molestias y más después de todas las cosas que le dijiste y le hiciste"
"Ya no me digas Tatsuha …pero la verdad es que tu hermano se lo ganó, me daba mucho miedo y obvio tenía que defenderme"
"Que niño eres Shuichi, sin duda mi pobre hermano aun no sabe en lo que se metió…y me temó que tu tampoco...pero dejemos de hablar de ti, mañana es mi boda y no sabes lo emocionado que me siento…justamente esta noche Ryuichi y yo nos veremos de nuevo…él le pidió a Yuki que le permitiera conversar un poco conmigo esta noche"
"Tatsuha, tu y Ryuichi…"
"Si estás pensando si ya lo hicimos estás equivocado…tengo que esperar hasta nuestra noche de bodas. Como hermano del Sheik sería muy fácil provocar habladurías y aunque Ryuichi no diría nada no quise arriesgarme y estaré más tranquilo en mi boda…además no está mal que mi futuro esposo espere y me desee aún más ¿no crees?"
"Pues yo no sé mucho de esas cosas, así que supongo que tienes razón"
El moreno le dedicó una mirada inquisitiva al otro joven, sería divertido sacarle un poco de información y molestarlo.
"Acaso mi hermano ya te puso una mano encima…"
"Bueno…él…"
"Jaja Shuichi te pusiste rojo respira, solo quería molestarte un poco. Ese hermano mío mano larga… no debería extrañarme…¿pero te no obligó o si?"
"No me hizo suyo solo me …tocó un poco y ya lo conoces le dije que no pero no me hizo caso"
"Pero te gustó…esa carita que hiciste me dice que sí…y pues mi hermano debe ser un buen amante…al menos eso espero…después de que pierdas tu virginidad hablaremos…"
"Claro que no podría contarte…son cosas privadas"
"Por Allah Shuichi tu ya estás pensando en serio acostarte con mi hermano, si no te resistes te llevará a su cama esta misma noche…y por como veo las cosas se lo vas a hacer muy fácil"
La hora de la cena llegó finalmente, un enorme comedor estaba arreglado elegantemente para recibir a sus comensales. Shuichi y Tatsuha fueron los primeros en llegar y tomar asiento, después de un rato de estar conversando un joven peliverde hizo su aparición. El moreno se puso de pie y tomó la mano de su prometido.
"Ryuichi quiero presentarte a alguien. Este niño pelirosa es Shuichi Shindo y es el novio de mi hermano Eiri"
"Mucho gusto joven Shuichi, ya había tenido oportunidad de verlo en el campamento pero no habíamos sido presentados oficialmente"
"Usted fue quien obtuvo las noticias sobre la muerte de mi abuelo no es ¿así? Le agradezco que a pesar de lo que representa mi apellido sea tan amable conmigo"
"Vamos Shuichi no te vayas a poner serio, Ryu no es una mala persona y no piensa que tu seas culpable de los errores del viejo, ¿verdad Ryuichi?"
El peliverde le sonrió al chico moreno que sujetaba su mano posesivamente, a pesar que su matrimonio había sido arreglado Ryuichi estaba muy contento en como había resultado todo. Tatsuha era un chico increíblemente atractivo y estaba comenzando a enamorarse de él.
"Estoy de acuedo Tat. No tengo porque juzgar a Shuichi por algo que no hizo…pero dejémonos de caras largas que mañana es nuestra boda y quiero disfrutar una cena agradable contigo"
El peliverde se abrazó a Tatsuha y depositó un beso en su mejilla. El rubio entonces hizo su aparición notando que las introducciones ya habían sido hechas. El pelirosa se sentó frente a Yuki, mientras los otros dos se sentaron uno muy cerca del otro.
Shuichi no podía evitar sentirse nervioso después de haberle confesado al Sheik que quería quedarse a su lado. El rubio lo notó de inmediato pero le dio su espacio ya tendría oportunidad de sentirlo cerca más tarde.
"Espero que estés listo para mañana Ryuichi, aunque por lo que veo tu y mi hermano no pueden esperar a estar casados"
"En eso no te equivocas Yuki, de hecho me gustaría quedarme unas horas más con Tatsuha si no tienes inconveniente"
"Mañana estarán casados así que no veo el menor problema. Shuichi ven conmigo y dejémoslos solos…supongo que quieres irte a descansar después del día que has tenido"
El pelirosa caminó junto al rubio pero manteniendo una distancia prudente, quería tomar la mano de Yuki pero a la vez le daba demasiada pena. Notándolo el sheik tomó su pequeña mano en la suya y siguieron caminando por un largo pasillo.
"A partir de esta noche dormirás conmigo Shuichi. Mi habitación es acogedora y sin duda tengo una enorme cama…"
Entraron en la habitación del rubio ante un evidentemente nervioso pelirosa. La habitación de Yuki era increíble para Shuichi era como si la hubieran sacado de una película. Finas cortinas, muebles sumamente elegantes y la enorme cama en el centro adornada por innumerables cojines de vistosos colores.
"En ese armario en el rincón está toda tu ropa, si te parece poco el espacio después mandaré hacer un vestidor como el de Tatsuha "
"Eto…gracias Yuki.."
El pelirosa notó como el rubio desviaba su atención hacia la cama donde su ropa de noche estaba acomodada cuidadosamente, parecía ser un ritual que ya tenía más que acostumbrado el Sheik. Sin pensarlo dos veces Yuki se deshizo de su túnica y del resto de su ropa, quedando únicamente en ropa interior.
El pelirosa no pudo evitar mirar con curiosidad, desde luego que había visto al rubio desnudo con anterioridad pero no había podido analizar cada detalle. Su espalda era amplia y musculosa, cada movimiento le daba al pelirosa una agradable sensación al mirar mientras se colocaba la parte de arriba de la pijama.
La mirada amatista siguió su recorrido hacia el trasero del rubio y sintió su rostro enrojecerse. Señor trasero tenía el rubio aunado a unas fuertes piernas, cada detalle de aquel cuerpo era és de un par de minutos el rubio estaba vestido, se giró hacia el pelirosa y se dio cuenta que este no se había movido ni un solo centímetro.
"Shuichi por si lo olvidaste necesitas cambiarte antes de ir a la cama, ¿quieres que te ayude?"
El rubio actuó como si nada pero sabía perfectamente que Shuichi no había apartado su mirada ni un solo instante de su cuerpo mientras se cambiaba.
"Eto…me cambiaré en el baño Yuki"
"No es necesario que hagas eso. Ya te he visto desnudo y sin duda disfruté esa parte de ti que tratas de esconder"
"Bueno pero al menos date la vuelta ¿no?"
Yuki lo hizo momentáneamente, de reojo vio a su niño pelirosa quitándose toda la ropa hasta quedarse usando unos apretados y diminutos bóxers.
Shuichi estaba tan apresurado en sacar unas pijamas del armario que no se dio cuenta que el rubio se había girado para verlo mientras se sentaba en la cama cómodamente. Una vez vestido Shuichi se sintió feliz y se volvió hacia la cama, quedándose petrificado en cuando notó la posición del rubio.
"Yuki, eres un pervertido, te dije que no miraras…."
"Entonces eres un pervertido también…no dejaste de mirarme mientras me cambiaba"
"¡Claro que no, estás equivocado!"
El rubio jaló a Shuichi hasta la cama haciendo que quedara frente a él para rodearlo con sus brazos.
"No me molesta que me mires Shuichi…no tiene nada de malo que mi cuerpo te guste…a mi también me encanta eltuyo y muero por tenerte pegado a mi, totalmente desnudo con tu cuerpo sudando y estremeciéndose mientras tu mi niño gimes de placer al ser mío…"
El rubio sujetó sus caderas y lo besó apasionadamente, el pelirosa solo quería fundirse con aquel hombre en ese delicioso beso. Sus manitas descansaron en los hombros del rubio buscando apoyo mientras una agradable sensación invadía su entrepierna.
"Y…Yuki…espera…no quiero"
"Shuichi no te voy a lastimar, deja de tener miedo…"
"Quiero decirte algo…"
El rubio se detuvo de inmediato en sus acciones, era más que obvio que se moría por tener a ese niño entre sus brazos pero tampoco quería que se sintiera obligado, y menos después de que el pelirosa había accedido a quedarse.
"¿Qué pasa por esa cabecita tuya Shuichi?"
"Vamos a recostarnos y hablamos"
El rubio sonrió ante la propuesta del pelirosa pero accedió, si Shuichi quería hablar seguramente tenía algo importante que compartir con él. Se recostaron uno frente al otro, Shuichi perdiéndose en la sensación de lo agradable que se sentía la cama.
"No vayas a quedarte dormido, quiero que me digas lo que estás pensando"
"Yuki…podemos esperar un poco para…"
"Para que Shuichi"
"Tú sabes para que…no te hagas el tonto conmigo"
"Si no me lo dices no estoy seguro de entenderte bien"
"Pues para…tener sexo…"
"Quiero saber la razón"
"Es que esto es demasiado para mí, todavía no he procesado que me quedaré en el palacio y que no volveré a mi hogar…y más que todo a esta nueva situación entre tu y yo"
"Shuichi he esperado demasiado para tenerte…te daré solamente una semana y entonces por mucho que me digas que no lo haga no me voy a detener"
"De acuerdo Yuki"
El pelirosa se abrazó a Yuki y aunque su rostro estaba sumamente sonrojado al hacer aquellas expresiones de cariño se refugió en su pecho deleitándose en el aroma único del rubio y en sus manos atrayendo su pequeño cuerpo aún más.
"Buenas noches Shuichi"
El rubio besó la frente de su niño notando que este se había quedado dormido, sonrió para si mismo y se dispuso a dormir en compañía del pelirosa por primera vez
A la mañana siguiente el pelirosa despertó lentamente, estiró su cuerpo y lentamente sus ojos amatistas se abrieron. Al hacerlo se vio solo en la cama y fue entonces que los eventos del día anterior se vinieron a su mente.
/DormíconYuki…quepenaaaa…quebuenoqueselevantótemprano… comosesuponequelovoyaveralacaraahora/
La puerta de la habitación se abrió interrumpiendo así sus pensamientos. El pelirosa respiró visiblemente aliviado cuando vio que era su amigo Hiro y no el rubio.
"Buenos días Shuichi"
"Hirooooo"
El pelirosa se abrazó a su amigo cuando estuvo a su alcance, haciendo que ambos terminaran en la cama.
"Eto…perdón Hiro"
"Esta mañana estás muy contento Shuichi, ¿acaso tu noche con el Sheik fue tan buena?"
"¡QUEEEEE!"
"Entiendo lo que sientes así que no tienes porque apenarte"
"¡Hiro no tu! tu no puedes ser un pervertido como Yuki"
"Si sigues actuando así pensaré lo peor. Necesitas tomar un baño y comer algo, recuerda que la boda del joven Tatsuha es al medio día"
El pelirojo guío a Shuichi a un enorme baño dentro de la habitación del rubio, todo era blanco y lo que más resultaba era una enorme tina. Había velas aromáticas estratégicamente colocadas y un par de espejos.
"Wow…este lugar es precioso"
"El sheik me dijo que te gustaría tomar un baño aquí"
El pelirosa se desnudó y se metió en la enorme tina, una vez adentro el pelirrojo comenzó a tallar su espalda.
"Shuichi, ¿en serio no lo hisite con el sheik?"
"Claro que no Hiro…obvio Yuki quería pero…"
"¿Pero que?"
"No me interrogues Hiro…ahora que recuerdo tu te perdiste desde antier…¿tiene que ver con K?"
"Bueno ya que no quieres hablar de ti…te lo diré. K y yo nos vamos a casar, ese día que estaba enseñándote a bailar en el jardín me fui con él a su habitación. Originalmente solo íbamos a hablar pero entonces me dijo que no quería que fuera de nadie más solo de él…y cuando me besó ya no me pude resistir"
"¿Lo hiciste con K entonces?"
"Sí…"
El pelirosa estaba sumamente interesado en esa conversación en particular, claro que estaba feliz de que su amigo fuera a casarse con el amor de su vida y todo eso, pero tenía curiosidad en saber cómo era dormir con alguien.
"Dime Hiro…¿se siente bien?"
"¿Por qué no lo haces con el Sheik y lo averiguas? Dime una cosa has hecho algo remotamente sexual con alguien"
"C…con Yuki…una vez…pero no todo…"
"¿Y te gustó lo que sentiste?"
"Pues es que yo tenía miedo porque Yuki me quería violar…pero hizo que…me viniera dos veces"
"Entonces piensa solo en esto, cuando te veniste esas dos veces ¿te gustó?"
"Eto…"
"Sé honesto Shuichi, yo te he contado sobre lo mío con K, y pierde cuidado que no pienso ir corriendo a decirle al sheik Yuki lo que tú y yo hablamos"
"Si me gustó…y si quiero…pero he escuchado que…duele…"
"Hay Shuichi no deberías de preocuparte por esas cosas, seguro el sheik hará que te sientas muy bien. No te voy a mentir, si se siente poquito dolor al principio pero cuando sientes a la persona que amas unida a ti de esa manera tan íntima es un sentimiento indescriptible"
"¿Entonces te encantó hacerlo con K?"
"Exactamente y no puedo esperar para la próxima, fue genial"
Mientras conversaban el rubio entró en aquel inmenso baño viendo como los chicos conversaban tranquilamente. Al notar su presencia Shuichi se puso de un color rojo intenso y se zambulló en la tina.
"Hiro ¿nos dejas solos por favor?"
El joven pelirojo salió de la habitación sin hacer ruido. El rubio tomó el lugar previó que ocupaba Hiro y espero a que Shuichi emergiera, tarde o temprano se le acabaría el aire. Cuando sintió que no aguantaría más el pelirosa sacó la cabeza encontrándose con la mirada dorada del sheik.
"¿Acaso quieres ahogarte Shuichi?"
"¡Eso quisieras Yuki!"
El pelirosa le sonrió y le sacó la lengua juguetonamente.
"Ten cuidado porque puedo tomar eso como una invitación Shuichi"
Shuichi se quedó quieto y entonces fue que recordó justamente porque se había zambullido y no quería ver al rubio. Con la conversación entre él y Hiro había estado recordando e imaginando cosas poco inocentes que sin duda el rubio no duraría en hacerle.
Ahora con él ahí bajo ninguna circunstancia saldría de la tina y que se diera cuenta de que el pequeño Shu estaba sumamente despierto entre sus piernas.
"La boda de mi hermano comenzará en unas horas y aún no he tomado un baño, ¿te importaría compartir la tina?"
El pelirosa tenía que actuar rápido si es que quería librarse de aquella situación comprometedora.
"Falta muy poco Yuki y le prometí a Tatsuha ayudarlo a vestirse"
"Si no quieres compartir la tina entonces salte y déjame entrar, a mi me parece que ya estás listo"
El rubio comenzó a desnudarse ante un casi histérico Shuichi, no quería que Yuki se diera cuenta de su estado.
"Pásame una toalla Yuki ¿si?"
Este solo estiró su brazo y le dio a Shuichi la toalla aunque no pudo dejar de notar la actitud extraña de su niño, se deslizó en la tina por el lado opuesto a donde estaba el pelirosa yen respuesta Shuichi se puso de pie dándole la espalda a Yuki y se enredó en la toalla.
"Shuichi te sientes bien, estás actuando de una manera extraña"
"Si Yuki, no te preocupes creo que es solo la emoción de la boda"
Sigilosamente el rubio se deslizó en la tina hasta estar detrás de Shuichi quien ya estaba fuera pero aún dándole la espalda a Yuki. En un movimiento un poco brusco le quitó la toalla y el pelirosa sin pensarlo dos veces se giró para gritarle por semejante atrevimiento.
"¡Qué crees que haces Yuki, acaso quieres que me resbale!"
El rostro del rubio era de total complacencia, estaba increíblemente agradecido que Shuichi fuera tan impulsivo ya que todo su cuerpo quedó en total despliegue pudiendo apreciar todo el esplendor de su erección.
"Ya veo porque no querías compartir la tina mi niño, ¿qué cosas estabas haciendo con Hiro eh?"
El rubio solo estaba provocándolo, sabía que Shuichi no estaba interesado en Hiro ni él en su pelirosa.
"Hiro y yo solo estábamos hablando"
El pelirosa respondió tapándose lo más que puso con sus manitas ya que Yuki no le regresó la toalla.
"Entonces creo que ya sé de lo que hablaban…métete de nuevo a la tina"
"Ah no, meterme contigo…no estoy loco…"
"Te diré un pequeño secreto si lo haces"
El pelirosa era el ser más curioso sobre la tierra, Yuki ya había prometido que esperaría toda la semana para darle tiempo de ajustarse a todos los cambios antes de poseerlo por completo.
"Recuerda que prometiste que no me obligarías a hacerlo"
"Y quien dice que lo voy a hacer Shuichi, solo quiero bañarme contigo"
Al pelirosa aquello le sonó como una enorme mentira pero aun así decidió meterse en la tina. Al sentir el roce de los pies de Shuichi con los suyos Yuki lo jaló para sentarlo en sus piernas, podía sentir la erección de su niño peliorosa descansado en su abdomen.
"Dime Yuki ¿cuál es el secreto?"
"Eres un niño pervertido"
El pelirosa se estremeció al sentir el aliento de Yuki en su cuello, sus manos sujetaban las caderas del menor creando una fricción agradable.
"No…es…cierto"
"Hay algo que puedes hacer y me encantará ser parte de ello"
Shuichi estaba más excitado aun al escuchar la voz de Yuki susurrándole, cerró los ojos y se concentró en su voz y en aquellas manos acariciándolo.
"No puedes…poseerme"
"No lo haré…aún…sin embargo…"
El rubio tomó el miembro del pelirosa y comenzó a masturbarlo en un ritmo agonizante, era sumamente lento y no dejaba de murmurar cosas en el oído de Shuichi todo el tiempo. Las caderas del pelirosa comenzaron un movimiento cadencioso al ritmo de la mano de Yuki, repentinamente la mano del rubio detuvo sus caricias y comenzó un viaje para tomar una de las del pelirosa para guiarla a su propio sexo.
"Quiero verte darte placer a ti mismo Shuichi"
Para ese momento al pelirosa ya no le importaba nada, el rubio lo tenía sumamente caliente como para detenerse. Su pequeña mano envolvió su sexo y comenzó a masturbarse en un ritmo lento y agradable moviendo sus caderas al mismo tiempo. Las manos de Yuki estaban sujetando sus caderas deleitándose en aquella deliciosa imagen frente a él, jamás había visto algo tan erótico y estimulante.
"Sigue…Shuichi…" "Ahhh…Yuki…"
Los ojos amatistas se cerraron sus movimientos se hicieron más rápidos y deliciosos gemiditos abandonaban sus labios. Con una mano se sostuvo del hombro del rubio e incrementó la velocidad de sus movimientos para llegar a aquel punto de inmenso placer.
"Yuki…yo…ahhhhhh"
El pequeño cuerpo del pelirosa tembló, su esencia cubriendo el abdomen del rubio y su mano aun tocando su miembro en un ritmo más lento. Se quedó quieto unos minutos y cuando abrió sus ojos estos se encontraron con una mirada intensa.
"Lindo regalo Shuichi…gracias"
El rubio depositó un pequeño beso en los labios del pelirosa y entonces lo empujó hacia el otro lado de la tina.
"Creo que me iré a la regadera ya estaba limpio pero me ensuciaste. ¿Vienes Shuichi?"
"Eto…ve tu…yo esperaré"
El rubio caminó desnudo hacia la regadera, Shuichi solo lo observó unos segundos y decidió zambullirse de nuevo en la tina.
/Sindudaalgunasoyunpervertido,Yukitienerazón…/
Mientras tanto en tierras lejanas un joven rubio se acercaba a un campamento, había estado montando un par de días pero finalmente parecía que había llegado.
"Pero que lindura tenemos aquí, ¿buscas un poco de diversión niño?"
"¡Cállate! No voy a desperdiciar mi tiempo contigo, he venido a hablar con Tachi Aizawa el jefe de esta tribu"
"¿Y que te hace pensar que nuestro líder recibirá a un mocoso como tú?"
"Porque tengo información muy valiosa sobre el Sheik Yuki que seguro le interesará."
El hombre lo miró con curiosidad y entonces le pidió al joven que lo siguiera, después de todo si estaba mintiendo sin duda su jefe encontraría enorme placer en el cuerpo de ese chico.
"¿Cuál es tu nombre niño?"
"Tohma Seguchi señor Aizawa"
"Me han comentado que tienes información referente al Sheik Yuki ¿es así?"
"Tengo información que le será sumamente útil contra el Sheik, le daré un arma para matarlo y pueda quedarse con el territorio. En recompensa quiero que me tome como esposo para obtener todos los privilegios de serlo…aunque eso no implica que tendrá mi cuerpo también"
"De acuerdo, ¿pero cuál es tu plan…?"
