Otro capítulo está listo. Este es un poco sad pero está lindo. Espero que les guste y aceptó comentarios :)
Besos! Disfruten el capítulo.
Izaya llegó a la escuela llegó de un tedioso y largo viaje. Cuando estaba entrando a la escuela ve que viene corriendo Shizuo. Izaya sonrió, qué hermosa forma de recibirme - pensó - ojalá todos los días fueran así. Izaya se acercó a su sensei, pero este sólo se chocó con él y siguió caminando ¿qué diablos estaba pasando?
-Nee Shizu-chan ¿no me va a saludar? - pero este no respondió, sólo siguió caminando, hasta desaparecer entre los autos estacionados. ¿Qué habrá sucedido? ¿Acaso se habrán enterado de lo que sucedió ayer en su casa? No, eso no era posible. Algo habrá pasado y él tenía que descubrirlo.
Decidió ir al salón de clases, quizás allí pudiera encontrar algunas pistas. Cuando llegó se encontró con algunos de sus compañeros de clase, pero estaban todos felices, al parecer nadie sabía nada. Izaya se sentó en su lugar y espero a que llegara alguien, la primera y segunda hora de clase eran de matemáticas, o sea Shizuo, y tenían examen.
Espero pacientemente a que viviera alguien, quizás Shizuo se había olvidado algo y se fue a buscarlo a su casa. Sintió que alguien entraba al salón pero eran compañeros de clases. El miro la hora y vio que iban a ser las ocho, sólo era cuestión de esperar un poco más.
Cuando se hicieron las ocho, Izaya sintió como alguien ingresaba al salón y cerraba la puerta, era la directora. Ella se acercó al escritorio y tomó asiento.
-Chicos lamento decirles que Heiwajima-sensei tuvo un problema familiar y se tuvo que retirar de la escuela. El me dejo los exámenes, así que los voy a tomar yo, ¿entendido?
-Pero sensei - pregunto una chica - ¿qué le sucedió a Shizuo-sensei?
-Eso se los va a explicar el cuándo vuelva a clases. Será mejor que empecemos.
¿Qué habrá sucedido para que Shizuo se fuera así? Será mejor que cuando termine la clase lo llame, tengo su número agendado, así que lo voy a llamar - pensó Izaya antes de que le dieran su examen.
Shizuo se detuvo cuando llegó a su auto, tenía que llamar a Kasuka y decirle lo de su madre. Agarró su teléfono y marcó su número. Escucho la voz inexpresiva de su hermano.
-Nii-san ¿que necesitas? Estoy en medio de una filmación.
-Kasuka… es mamá, ella está peor.
-¿Cómo te enteraste?
-Me llamaron del hospital, estoy por ir hacia allá. Tenemos que estar juntos Kasuka, sé que estás más ocupado que yo, pero… tenemos que despedirnos de ella.
-Voy en este mismo instante para allá nii-san.
-Nos vemos en el hospital Kasuka. Shizuo cortó la llamada y se subió a su auto y comenzó a manejar hacia el hospital.
Cuando llegó, se acercó a la secretaria y le dijo el nombre de su madre: Heiwajima Namiko. Ella le dijo que se encontraba en terapia intensiva, le indicó a donde tenía que ir y se dirigió a ver a su madre.
Estaba completamente entubada, tenía conectado suero y una máquina que la ayudaba a respirar. Ver esa imagen de su madre le partió el alma. Ella era una mujer tan fuerte ¿cómo en menos de dos años ella terminó así? Ingresó en la sala y se sentó en la silla al lado de la cama. Su madre sonrió a través de la mascarilla, ella se corrió la mascarilla y habló suavemente.
-Shizuo viniste a verme. Supongo que ya sabes que me rendí. Voy a poder ver a tu padre de nuevo, me hubiera gustado haber tenido un nieto antes, pero no lo logre.
-Mamá…
-Déjame terminar Shizuo - Shizuo río, su madre a pesar de estar muy mal, podía retarlo y él iba a obedecer. - Sólo quiero saber si no encontraste alguna chica linda y saber que mi niño esta con alguien que lo quiere. - Ella lo miró. Shizuo decidió hablarle de Izaya, quizás todavía no eran nada, pero quería que supiera que él se estaba por enamorar o quizás ya estaba enamorado de su alumno.
-Mamá hay alguien que me gusta... pero no es una mujer - él bajó la cabeza avergonzado.
-Shizuo mírame a la cara - Shizuo levantó la cabeza y miró a su madre - él ¿Te hace feliz?
-Creo que sí.
Su madre se rió
-¿Como que creo Shizuo? Tienes que saber si él te hace feliz.
-El problema es que recién empezamos y… él es uno de los alumnos de la escuela en donde trabajó y sé que está mal mamá pero…
-Shhh hijo no hables más. Si tú lo amas arriésgate. Tu padre se arriesgó por mí. ¿Te acuerdas cómo conocí a tu padre? - Shizuo asintió - te lo voy a recordar igual. Tu padre era mi sensei en la escuela, profesor de matemáticas igual que vos hijo mío, yo tenía quince años y me enamoré a primera vista. Él no me miraba a pesar de cómo me vestía, hasta que un día nos quedamos encerrados en el salón de clases y me declare, sensei yo lo amo, le dije. Él me sonrió y me dijo que él no podía amar a ningún alumno. Y yo le grité entonces cuando termine la escuela usted se va a casar conmigo. El sólo se rió y me dijo cuándo termines la escuela te voy a robar la virginidad y vas a ser sólo mía pequeña. Tú te pareces mucho a tu padre. Él tuvo mucha paciencia para esperar a poder tenerme bajo las sábanas porque yo le coqueteaba y mucho. Y el día que me recibí me llevó a su casa y me hizo suya. De esa noche saliste tú mi pequeño fortachón. Estoy segura que si ese chico te muestra un poco de su cuerpo, tú no vas a esperar nada para hacerlo tuyo.
-Mamá no quería saber tantas cosas de papá y tuyas, pero yo ya estuve con Izaya-kun. Yo… caí en la tentación mamá y eso está mal, él es un niño todavía y yo… no me comporte como un adulto responsable y…
-Shizuo basta. Si ese niño se dejó es porque tú también le gustas. Déjate llevar y sonreí para tu madre.
Shizuo sonrió con lágrimas en sus ojos, en ese momento siente que la puerta se abre y entra su hermano.
-Llegó mi pequeño sin rostro. - dijo su madre.
-Mamá - dijo Kasuka - no me digas así.
-Hace mucho tiempo que no estamos así, todos juntos - la madre de Shizuo estiró sus manos y ambos hijos tomaron una cada uno - quiero que me prometan que van a ser felices ambos, tú - dijo señalando a Shizuo - con ese niño que te gusta y tú - señaló a Kasuka - con esa tal Ruri Hijiribe.
-¿Cómo lo… - dijo Kasuka.
-Una madre sabe mucho y a ti se te nota que te gusta. Estoy orgullosa de mis niños, ambos son dos hombres perfectos y los quiero a ambos.
-Nosotros también te queremos mamá - dieron ambos, Shizuo estaba llorando y su hermano sólo miraba a su madre.
-No lloren mis niños yo me voy a ir tranquila.
Estuvieron un rato más hablando con ella, hasta que decidió dormir un poco. Shizuo se quedó viendo como su madre dormía, hasta que las máquinas anunciaron que ella ya no estaba respirando. Llamaron a los médicos y estos vinieron rápidamente, pero ya no había nada que hacer. Su madre había dejado este mundo con una sonrisa en su cara.
