Los personajes no me pertenecen, son la maravillosa Stephenie Meyer. La Trama solo es mía. Inspirada en la película de Disney *La Sirenita*
La Sirena Bella
Bella Pvo.
-¿Eh?
-No te hagas la confusa Bella. ¿Estuviste comprometida con ese Jacob?-Edward pregunto. Su voz estaba ríspida, tensa.
-Sí, desgraciadamente lo estuve-encogí los hombros-Mi padre intento que nos casáramos, cuando cumplí los 18. Jacob estaba dispuesto, pues supuestamente el estaba enamorado de mi desde la primaria. Yo no quería, como era obvio, y podemos decir que lo deje plantado en el altar-solté una risita-Me escondí aquí la semana de la boda. Jacob se enfado tanto, que cuando volví, no me quería ni ver la cara.
-¿Piensas que sea por eso que no te quiere ver con otros chicos?-dijo alzando una ceja.
-Supongo-conteste.
-¿Te beso alguna vez?- sonó asqueado al preguntarlo.
-Alguna veces, pero no fueron más nada que…-sentí de repente, como los brazos del vampiro rodearon mi cintura. Apoyo la cabeza en mi hombro, y me susurro en el oído:
-No quiero….no quiero que nadie te toque. Desde ahora. Ni mucho menos ese tritón chucho….
-Edward…..-me deslice en sus brazos para poder quedar con el frente a frente. El me apretó más contra él.
-Quiero ser el único que te toque ¿entiendes? El único que te oiga cantar, el único que….-puse un dedo sobre sus labios.
-Edward, ¿Qué dices? Yo soy una sirena. Tú eres un vampiro. No deberías…-ahora fue el que me callo a mí.
-Eso no importa Bella. Tu misma se lo dijiste a Charlie-susurro, mientras acercaba su rostro al mío. Mi corazón acelero, y me lancé a sus labios antes de que pudiera hacer algo más. El me correspondió enseguida, como si estuviera esperando a que lo hiciera. Al principio, el beso fue tierno, dulce, como su voz, pero a medida que avanzaba, se volvió más desesperado. Pase las manos por su pecho desnudo, pues la camisa estaba tan desgarrada, que no quedaba casi nada de ella. Los pantalones igual….pero eso lo dejaría para cuando volviera a ser humana (ahaha un comentario perver no le hace mal a nadie ¿No? :p)En el momento que eso paso por mi cabeza, y al analizarla, me avergoncé ¡Qué bueno que Edward no podía leer mis pensamientos!
Al separarnos, mi corazón latía fuertemente. Podía hasta sentir el brillo de mis ojos, y ver la estúpida sonrisa que adornaba mi cara. El también sonreía, pero parecía un dios. Yo era la única inferior allí. El volvió a besarme, de esta vez con más fuerza, y aunque compartir un beso con lengua es difícil de mantener bajo el agua, el no tuvo ningún problema. Aunque era suave, sus labios eran como piedras. Alguna piedra pulida, sacada de las profundidades de un cráter, congelada, y alisada.
-Te amo-susurro en mi oído.
No sabia si habia entendido bien, si habia oído mal. Pero cuando dijo que me amaba, aunque no se pudieran ver las lagrimas, comenze a llorar y sollozar de alegría. El se asusto al verme asi.
-Bella, ¿Qué pasa?¿Dije algo malo?
-¡No!-exclame- No, no….es que…me parece increíble.. yo…-me abalancé sobre él, y lo abrasé, agarrándome en él como si me fuera a caer- Yo también te amo. No sabes cuánto. Desde el día en que te vi en la playa no te saque de mi cabeza.
Su fina mano me acaricio el rostro. Sonrió.
-No creas que porque yo fui más distante, no pasaba lo mismo conmigo. Sólo que los sentimientos más humanos se mantienen muy en el fondo de mí ser, y cuando renacen es difícil identificarlos. De cualquier forma no es excusa. La noche en que me besaste…yo no sabía qué hacer. Te declaraste de esa manera, y yo aun estaba en una continua discusión con mi interior, identificando sentimientos, y nuevos deseos. Como el de besarte por ejemplo-sus ojos estaban mucha más brillantes que antes. De un tono dorado tan mágico, tan encantador….que era casi imposible mirarlos.
Y hablando de humanos…..
-Edward-dije de repente-Tenemos que hacer el brebaje, ya-le mire fijamente, ansiosa.
-Lo se Bella…Pero no tenemos los ingredientes-Alce una ceja- Oh.
-Los tenemos-afirme sacando las cosas de la bolsa y poniéndolas en una roca plana- Solo me hace falta algo que se parezca a una taza o un tazón.
Edward se rio. Me giño el ojo, y tomo una piedra. A seguir no vi lo que hizo. Pero el resultado fue impresionante. Un tazón perfectamente hecho, y listo para usarse.
-Woow- fue lo único que dije.
Mezcle todos los ingredientes, y en un momentos, el bebraje ya estaba hecho. Edward lo miro con repulsión y yo me reí de su cara.
Suspire.
-Lo que se hace por amor-susurre-Antes que nada, Edward cuando me desmaye, llévame enseguida fuera del agua. Podría ahogarme. No recuerdo exactamente cuánto tiempo duro, pero si volvemos a la isla junto a Alice, ella te lo dira- el hizo un gesto de *Ok*- Bueno aquí vamos.
Y mas una vez, la bebida encantada circulo por mis venas.
Edward Pvo.
Después de tomarse el brebaje, Bella quedo completamente inconsciente. La tome en brazos, tome su bolsa y el libro, y Sali a la superficie. No tarde mucho en encontrar un islote, donde extrañamente habia una cabaña. Estaba totalmente amueblada, cosa que también me extraño.
-Ohh pss claro, cosa de Alice-pensé.
Recosté a Bella en una cama, y me senté a su lado. Ella era increíblemente hermosa, incluso cuando tenía cara de sufrimiento. Bese delicadamente sus labios, intentado si podía apaciguar el dolor que tenia. Me pareció que si, pues se relajo mas.
Varias vezes, parecía soñar, puesto que se revolcaba de un lado para otro y repetía constantemente mi nombre. Ciertas veces dijo *Te amo Edward*Entre miles de sollozos.
¿Sería correcto dejarla sola, para ir a ver a Alice? No creo que la pasase nada. Le di un beso nuevamente, y sali corriendo hasta la Isla de Esme.
Alli, al entrar en casa no habia nadie. Solo una nota. Era de Alice
Querido Edward;
Perdona por no estar aquí en el momento de su transformación. Pero he visto que vais a necesitar intimidad, y es lo que os daré. De cualquier manera, tiene que aprender a cuidar de tu novia sola ;). Besos y abrazos de Carlisle y Esme. Se mueren por conocer a su nuera jajajaja.
Con Cariño,
Alice Cullen 3
Puse los ojos en blanco. Enana fastidiosa. Adjuntado, venia una hoja con las supuestas indicaciones de lo que tengo que darle a Bella cuando se despierte. También algunos para que no se estrese tanto mientras se transforma, y el tiempo en que puedo dejarla sola, para ir a cazar.
Ahora mismo me venia bien. *En las primeras horas de la transformación es conveniente dejarla sola, para que pueda encontrar tranquilidad, y no tener demasiado ruido*
-Bueno ya que es así-Y corrí hacia Seattle, a el bosque mas cercano para cazar un rato.
Bella Pvo.
El brillo del sol me cegó cuando abrí los ojos. Me senté delicadamente, y me frote los ojos para quitarme la visión de borrosa. Me estire, moviendo las piernas para que se le quitaran lo entumecido. Me fije en la ventana y divise a Edward, apoyado en una de las barandas del balcón de afuera. Estaba sin camisa, y con un simple short de playa. Estuve allí babeando, durante no se cuanto tiempo, comiéndomelo con la mirada. Sin duda, la poción hacia algo más que darte dos piernas.
Me levante, y camine hacia el espejo. Uhg. Ya entendía porque Edward no estaba allí sentado a mi lado. Estaba de cintura para abajo completamente desnuda (como era obvio) y el sujetador característicos de las sirenas. Abrí el armario y comencé a buscar algo de ropa interior que Alice me había dejado allí *Por si acaso* había dicho. ¿Para qué? Le habría preguntado pero no me respondió. Después de vestir la ropa interior más decente, y un vestido de color negro en el torso, azul en la falda, y en las mangas. Me senté en el tocador, y me coloque un enorme lazo azul, que Alice me había guardado para alguna ocasión especial.(foto en mi perfil donde dice bella humana).
Salí al balcón, sacudiéndome la falda, y cuando alce la mirada, Edward ya se encontraba enfrente de mí. Tomo mi rostro entre sus manos, y me beso, con dulzura.
-Hola-dije cuando tuve que apartarme a respirar- Ahora necesito respirar, por lo que no podrán ser tan largos como allá abajo-me reí.
-Aja- fue lo único que dijo y me volvió a besar. En este vez hubo más pasión, y si yo no tuviera que respirar, hubiera estado así media hora más.
-Es extraño verte con piernas- declaró-Pero aun así no has perdido tu belleza.
Deslizo sus manos por mi cuerpo, lo que hizo que miles de sensaciones entraren de golpe en mi pecho. Amor, pasión, deseo. Todo junto como una bomba, que estaba a puntito de explotar.
Repartió varios besos por mi cuello, hasta volver a mi boca. Me empujo hacia la pared, besando con desesperación. Gemí, por la sensación, mientras el bajaba los labios por mi cuello. Aferre mis manos a su cabello. Me halo para sí, volviendo a separarme de la pared, agarrándome de la cintura. Siguio besándome el cuello, y mordía de vez en cuando mi oreja. Mis gemidos no paraban, mientras pasaba mis manos por su pecho desnudo, y él me besaba. Bajo las manos hacia la falda de mi vestido, como si fuera a quitármelo, pero se detuvo. Separo sus labios de los míos, y me miro a los ojos fijamente. Seguro vio en ellos mi obvia excitación.
-No creo que este sea el mejor momento-dijo al fin.
Asentí.
Nos separamos. Me arregle el vestido y el cabello, intentado estar decente.
-Supongo que volveremos a aquela casa con Al…
-Alice no está-me informo dulcemente-Supuestamente, ella ya habia visto que te volveria humana otra vez, y decidió que necesitábamos algo de *privacidad*-me dijo dibujando comillas en el aire.
Puse los ojos en blanco.
-Que cosas con Alice…-susurre.
-Es una enana endemoniada, que se le va a ser-se burlo-Bueno, súbete a mi espalda. Volvemos a la casa blanca.
-Ok.
-Cierra los ojos sirenita- dijo riéndose mientras comenzaba correr.
Hola!La primera escena hot, y por fin la declaración! ¿No ha sido de muerte? Espero que si! Han sido unos días de uf! He subido dos capítulos y este será el tercero! 3 caps en dos días! Un record! También creo que no falta mucho para termina la fic….pero no se preocupen, porque estoy preparando otra, y la de Kristen y Dakota tambie se pondrá en marcha!
Ahora lo único que podeis hacer por mi, es regalarme un revienw, para que me anime
Os amo!
Isabella :*
