Summary: Pero bueno decían que el amor hacia ver las cosas hermosas y especiales, y ese, ese era el verdadero encanto mágico...

Disclaimer: Harry Potter y sus personajes no me pertenecen, son de J.K. Rowling.

Tema: Mitología. [Criatura Mitológica: Sílfides*]

Advertencia: Slash. Ósea, relación homosexual. Posible falta de lógica. Semi-AU (?). Incoherencias. Creo que algo de OoC (?). Si no te gustan este tipo de fics, no leas. Yo ya avise~.

Aclaraciones: Aunque no este dicho directamente en este fic Tom Riddle Jr y James Potter son los padres de Harry (James siendo el gestante) y por esta vez me deje llevar y puse al Leoncito en la Casa de Salazar...

¿Ya dije que cada vez me parece más que este fic en general es la viva representación del Fluffy?


Momentos

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Encanto Mágico.

...

Desde el primer momento en el que lo vio el heredero de Malfoy Manor supo que Harry Potter-Riddle era alguien fuera de lo común, en ese tiempo no sabia exactamente porqué, pero esos ojos verde esmeralda brillantes y curiosos -escondidos tras unas gafas que le daban un toque adorable-, con su cabello rebelde y su piel que le parecía debía ser muy suave, a Draco Malfoy le pareció que el hijo del Ministro era encantador.

Era alguien especial.

Y ese pensamiento no desapareció a pesar de que el chico de la manera más fría posible rechazó su amistad al comportarse de manera inapropiada con los amigos de este en el tren de camino a Hogwarts, el Colegio de Magia y Hechicería, en su primer año. Cuando luego en la selección para las Casas, el viejo sombrero seleccionador, -un trapo viejo y sucio si le preguntaban a él- gritó:

—¡SHYTHERIN!

Y vio como la mata de cabellos azabaches que resultaba ser Potter se dirigía a la mesa de su Casa con una sonrisa alegre y ojos curiosos, ese pensamiento que tenía sobre el moreno cambió un poco al notar que la mayoría de los Slytherin, Ravenclaw, Hufflepuff y Gryffindor miraban de una forma que a él no le agrado mucho al chico especial.

Él no sólo era especial. Él tenía un encanto mágico.

Ahora cuál era ese encanto mágico no lo sabia con exactitud pero aquello provocaba que todos le miraran con interés -uno que dudaba que fuera sano-, que hacia que fuera muy bueno volando en escoba, una de las cosas que había aprendido -por observarlo mucho- amaba, y que todos los días su compañero de cuarto se viera bonito. Y durante todos los años siguientes las cosas siguieron igual, con la diferencia que el dulce Potter-Riddle cada día llamaba más la atención y que en consecuencia el rubio Príncipe de Slytherin ardiera en celos y dejara de notar que sí, un Malfoy podía llegar a ser baste posesivo cuando algo le interesaba -o en este caso, alguien- y todo, según el joven Malfoy, era por culpa de ese encanto que el dueño de las orbes esmeraldas poseía.

Aunque en cuarto año finalmente supo exactamente de que trataba ese encanto mágico del Potter...

Fue un día de otoño, mientras se encontraba en su Sala Común soportando el parloteo de Pansy, quién entre toda su larga cháchara pronunció lo que fue la salvación o perdición -dependiendo del punto de vista desde donde se mirase- de Draco Malfoy.

El encanto de Harry James Potter-Riddle era el ser descendiente de las Sílfides.

El Buscador de las serpientes era descendiente de las Sílfides por su abuela por parte de su gestante -quién también era descendientes de estas Criaturas Mágicas - y era algo que él mismo le había dicho a la pelinegra mientras hacían tarea de Encantamientos unas semanas atrás. El dueño de las orbes plateadas bufó, por un lado contento de saber el por qué de ese aura luminoso que rodeaba a la otra serpiente, y por otro un tanto molesto de que el Cara Rajada dijera como si nada a alguien -puntualicemos de momento a Pansy, otra Slytherin- algo tan importante.

—Bueno, tendré con qué molestarlo antes de dormir.—pensó al salir de su Sala Común.

Aunque con lo que el alumno favorito de Snape nunca contó fue que su compañero de Casa jamás mencionó el secreto dentro de su secreto: Harry poseía -si es que lo poseía- la menor cantidad posible de ese encanto mágico, atrayente -muy parecido al de los Veelas- que naturalmente las Sílfides poseían. Cuando, una vez lejos de las mazmorras, el blanquecino chico se encontró con su dolor de cabeza personal y recibió una de sus alegres sonrisas, desvío la mirada, pensando en que su plan para estar bien con la Criatura mágica estaba yendo de maravilla, correspondió el gesto mientras movía un poco la cabeza en señal de saludo para seguir con su camino.

—Nos vemos después, Malfoy.—fue lo único que el chico de las gafas dijo al ir en dirección de la entrada a su Casa.

Pero bueno decían que el amor hacia ver las cosas hermosas y especiales, y ese, ese era el verdadero encanto mágico...


*Sílfides: Las sílfides son semihumanas voladoras de aspecto delicado y con mucho encanto.

Físicamente, una sílfide tiene la apariencia de una elfa o una humana, muy bella y de rasgos suaves. Tiene alas de libélula y son transparentes o con manchas iridiscentes. Sus cabellos son largos y del color típico de una humana, aunque también pueden ser azules, verdes o violetas.

Son seres neutrales, de carácter amigable. Mantienen el aspecto juvenil durante toda su vida. Hablan en un lenguaje musical, propio de seres mágicos como duendes, dríadas y ninfas, con los que están emparentadas.

Las sílfides habitan en las alturas, ya sea en las montañas o en las copas de grandes árboles. Rara vez se las ve en tierra firme. Construyen sus nidos individuales en las laderas de las montañas o tallados en los árboles.

Una sílfide tiene capacidad de levitar innatamente. Su ágil vuelo es comparable al de pocos seres. Puede volar y moverse libremente, las alas sólo le sirven para coger impulso. Sin embargo, esta capacidad de levitar es de carácter mágico. Dejan de volar si se lanza contra ellas un hechizo que anule la magia.

Las sílfides tienen otras muchas habilidades mágicas como la de hacerse visible o invisible a voluntad y la de invocar elementales del aire.

Pueden tener descendencia con humanos o elfos. Una vez que la sílfide deposita un único huevo perlino, invoca a un elemental del aire para que proteja y dé calor al huevo hasta el momento de su eclosión. Las pequeñas sílfides tienen el aspecto de una niña humana, pero con dos pequeñas alitas. Estas pequeñas sílfides pueden alcanzar el ágil vuelo de las sílfides adultas a partir de los 10 años.

Bien esa es la descripción que encontré por allí y, sí no lo detalle mucho y agregué una que otra cosa (aunque de todas formas, sí, me estoy obsesionando con las sílfides...) pero no me extenderé más, ya saben lo mismo de siempre, perdonen errores y gracias por los reviews y demás.

¡Ya saben comentarios, criticas, consejos y demás [MIENTRAS SEAN DE BUENA MANERA] Bienvenidos sean!

¡Hasta luego!~