HOLA! JAJA E VUELTO CON UN NUEVO CAPITULO JAJA ES INCREÍBLE QUE YA VALLAMOS EN EL CAPI 10! MMM.. LAMENTO LA TARDANSA PERO ESTABA CARECIENDO DE INSPIRACION JEJE Y ME DEPRIMIO VER QUE NO COMENTARON EL CAPI ANTERIOR n.n CREO QUE NO LES GUSTO TANTO JE PERO YA LO MEDIO SUPERE JAJA ESPERO QUE ESTE SI LES GUSTE Y QUIERO AGRADECER A LOS QUE RECIENTEMENTE HAN AGREGADO A FOLLOWERS Y FAVORITOS :,) ESO ME ALEGRA MUCHO JAJA Y SI LLEGO TU REVIEWS akanelyth Uchiha GRACIAS JAJA

BUENO GRACIAS A TODOS POR LEER JAJA LE DEJO PARA QUE LEAN..

NUESTRA BODA

-Mama, ya lo discutimos y no voy a cambiar de opinión- Sasuke se tocó el tabique de la nariz como signo de fastidio.

Ya hace unos días habían regresado al reino, por más que les había insistido Kushina de que se quedaran unos días más, Sasuke se había negado por el hecho de que su madre se encontraba a cargo y no le inspiraba mucha confianza ese hecho, porque aún estaba molesta y podía cometer alguna imprudencia con tal de molestarlo. Así que procuro regresar lo más pronto posible para hacerse cargo de nuevo y para empezar a preparar su "Nueva boda" con Sakura.

-Pero Sasuke... ¿Porque ella?- pregunto Mikoto refiriéndose a Sakura, no era que Mikoto la odiara, pero no podía permitir que su hijo se casara con la "nana" porque eso no sería visto con buenos ojos en la "sociedad" - ¿No puedes elegir a alguien más?-

-No y no quiero elegir a alguien más, la quiero a ella.-

Sasuke se miraba decidido y sin intención alguna de cambiar de opinión y es que cuando se le metía una idea en la cabeza, no había poder alguno que lo hiciera desistir.

-Pero….

-Pero nada Mama, la decisión ya está tomada y a Sarada le parece bien, así que, me casare con ella y espero que la trates bien… Es una buena mujer y se merece por lo menos una oportunidad de tu parte…-

Salió de la biblioteca sin decirle más, para Sasuke la plática ya estaba terminada y era hora de comenzar a planear una boda. En esos momentos deseaba que Hinata hubiera regresado con ellos y así le ayudara a planear la boda pero ellos se habían quedado por suplicas de Kushina que deseaba tener a sus nietos más tiempo. Y claro, Naruto se había encargado de decirle un "Nos vemos en tu próxima boda Sasuke" para asegurarle que de nuevo estaría por su castillo de visita. En cuanto a Sakura…. Ella no terminaba de asimilar el hecho de que se casaría y mucho menos de que sería con el rey, así que Sasuke dudaba mucho que lograra hacerse cargo de organizar una boda.

-¿Nervioso?- Pregunto Itachi al ver a su hermano menor en el balcón de su habitación dando vueltas de un lado a otro.

-No, es solo que me voy a casar y no sé cómo se llevara a cabo porque al parecer nadie quiere ayudar-

-¿Y acaso no eres tú el rey, Para ordenar que la preparen?- pregunto con una leve sonrisa en su rostro pues no era muy común ver a Sasuke preocupado.

-Hmmh... No se cómo se hace…- murmuro con un ligero sonrojo - … Esas son cosas que organizan las mujeres… Como Mama o Tamaki…-

-Es curioso verte preocupado por algo como eso, pero supongo que Sakura no está en condiciones de organizar una boda… aún debe de estar en "Shock" –

-Algo así, y no quiero presionarla con esto-

-Mmmmm… Deja esto en mis manos Sasuke… - Itachi sonrió viendo a su hermano menor que se sorprendió al escuchar eso. – Me hare cargo y hare que Mama me ayude…-

Sasuke suspiro profundamente, estaba aliviado de recibir ayuda, quizá el preocuparse por todo eso era raro en el pero deseaba que su nuevo compromiso funcionara y sabía que Sakura no tenía experiencia en eso y quizá por su timidez sería incapaz de dar órdenes y organizar cosas, incluso dudaba mucho que quisiera usar un vestido de novia de esos elegantes y de seda pero él se encargaría de que lo usara.

-¿Enserio?-

-Claro, Mama me debe unos cuantos favores…- Itachi golpeo a Sasuke en la frente con su dedo índice como solía hacerlo cuando él era un niño, le dedico una sonrisa y salió de ahí.

Ahora todo estaba –prácticamente- solucionado y solo quedaba esperar a que el día llegara, Sasuke había fijado un tiempo de espera corto, puesto que no podía pasar demasiado tiempo sin esposa, de lo contrario no tardarían en quitarle el trono. Y ahora solo esperemos que nada interrumpa esa boda…. Sería una lástima que no se casaran…

En casa de los padres de Sakura, un hermoso carruaje se detenía mientras los padres de Sakura salían a recibir a quien quiera que fuera que venía ahí, a ambos les invadía un sentimiento de preocupación por el arribo inesperado de ese carruaje. Porque nunca se presentaba así tan de pronto, no sin antes ser avisados por Sakura. De el descendió, nada más y nada menos, que Madara Uchiha… Al parecer algo planeaba como para estar ahí.

-Buenos días Señor, ¿Le podemos ayudar en algo?- Kizashi Haruno hizo una reverencia al referirse a Madara, quien lo miro con superioridad.

-Buenos días… ¿Ustedes son los padres de Sakura Haruno?- pregunto mientras examinaba el lugar con la mirada.

-Así es, ¿Le sucedió algo a nuestra hija?-

La preocupación se hizo evidente en el semblante de los Haruno, el solo hecho de que algo le sucediera a su hija les asustaba rotundamente. Madara mostro una sonrisa que denotaba maldad, examinó a los padres de Sakura de pies a cabeza y suspiro ligeramente.

-Mi nombre es Madara Uchiha… mi sobrino es el rey… me a enviado para dar aviso de sus próxima boda-

Los Haruno se mostraron extrañados de aquello que se les había dicho, no entendían porque tenían que avisarles de ese hecho, ya que ellos no eran nada de la realeza o amigos de ellos.

-Su próxima boda se celebrara con su hija.. Sakura Haruno, ella será la nueva reina... – explico al ver los rostros de con función -… ahora que su secreto se a descubierto, a decidido casarse con ella y empezar de nuevo- esto último era una mentira.

Los padres de Sakura se tensaron ante el tema y fruncieron un poco el ceño, Madara se percató de eso y dedujo que su mentira iba por el camino indicado, después de todo, a veces el mejor método para sacar algo a la luz es dar pistas falsas de que se sabe algo de ese tema y esperar a ver cómo reacciona la persona… ¿o no? Y en caso de que estuviera en el camino equivocado ya se las ingeniaría para arreglar las cosas.

-Me temo que no sé de qué habla señor- Mabuki tenía un semblante serio, no pensaba hablar de eso con cualquier persona ¿o sí?

-No se preocupe señora, su "secreto" está a salvo, solo la familia Uchiha lo sabemos y mi sobrino a decidido remediar el daño y casarse con su hija- Madara seguía manteniendo su mentira y lo peor era que los Haruno estaban cayendo en ella.

-Eso tenía que hacerlo la "señora" Tamaki desde un principio y no esperar hasta este grado- replico con enfado Kizashi, ahora sí, todo comenzaba a girar a favor de Madara.

-¿Tamaki?- pregunto con curiosidad.

-Si…-

-¿Les gustaría hablarme un poco de eso? Me gustaría tener una mejor declaración de los hechos, ya que Sakura no a logrado explicarlo bien… estaba destrozada- no sabía si estaba inventando bien su mentira o no pero al parecer funciono ya que ellos asintieron y lo invitaron a pasar.

Al entrar a la sencilla casa no pudo evitar poner una mueca de desprecio pero los Haruno al parecer no lo notaron. Comenzaron a contarle todo con calma, Madara por dentro pensaba lo rotundamente fácil que había resultado todo eso y que ahora tenía la carta perfecta para hundir a su sobrino y quitarle todo de una vez por todas. Los padres de Sakura decidieron confiar en él ya que en ocasiones anteriores Sakura les había contado de el pero no muy a fondo, pero en vista de que era el tío del rey, asumían que debían confiar en él. Y además les había mostrado un modelo de la invitación de la boda –que por alguna razón había llegado a sus manos- después de todo, él era Madara Uchiha y tenía todo perfectamente planeado.

-Les agradezco mucho el haberme aclarado mejor la situación- Madara intentaba sonar lo más amable posible, aunque eso le fastidiara por completo.

-No se preocupe señor Madara, nosotros le agradecemos el haber venido hasta aquí a traer la invitación-

Los tres se despidieron amablemente, Madara abordo su carruaje y regreso a su casa con una sonrisa de satisfacción en el rostro por haber conseguido lo que tanto deseaba. Eso significaba el principio del fin para su sobrino pero por más que detestara esperar… ahora tendría que hacerlo, tendría que planear todo muy bien y decidir cuándo usaría es información a su favor… ¿A caso sería en la boda de su sobrino?

….

Los días pasaban relativamente rápido para Sakura, en un abrir y cerrar de ojos su tiempo se había acabado y su boda estaba a unas cuantas horas de suceder. Unos días atrás le había mandado a sus padres un modelo de la invitación y una carta donde explica el porqué de su boda y varias cosas más, como el hecho de que no fuera en persona porque todo su tiempo se iba en preguntas como ¿Este color está bien Sakura? ¿Te gustan este tipo de flores Sakura? ¿Qué clase comida te gustaría Sakura? Y muchas preguntas más que ella no sabía ni cómo responder. Pero gracias a Itachi y a Mikoto había logrado zafarse de todas esas cosas, aunque desconocía como era que Mikoto había aceptado a ayudar en todo eso, pero debía agradecerle ya que gracias a eso, ella podía pasar un poco de tiempo con Sarada.

Ahora se encontraba recostada en su cama mirando fijamente el techo, no había logrado pegar ojo en casi toda la noche, solo pensaba en todas las "horribles" cosas que sucederían en su matrimonio – aunque no sabía porque se imaginaba eso, porque el rey nunca se había portado mal con ella- y le ilusionaba el hecho de que el rey le prometiera "intentarlo" con tal de casarse con ella. Deseaba enamorarse de el e intentar vivir como una familia feliz pero sabía que eso no se lograría hasta que no fuera completamente sincera con el rey y le contara la verdad. "Quizá debo decírselo.." pensó.

-¡Buenos días Sakura!- Sarada entro aun con su camisón blanco, venia extrañamente alegre - ¿Aun no te levantas? Ya es hora de que comiences a arreglarte- replico al verla ahí acostada.

Sakura suspiro mientras se sentaba en la orilla de la cama, mostro una ligera sonrisa al ver la alegría de su hija, al parecer estaba más emocionada Sarada que la misma Sakura.

-Ya voy..- murmuro mientras trataba de ocultar un bostezo.

-¿No dormiste bien?- Sarada la miro con fingido enfado y negando con la cabeza y colocando sus manos en su cintura.

-Creo que los nervios no me dejaban dormir bien…-

-Ya veremos qué hacer con tu cara de sueño y esas ojeras... ahora ve a bañarte- ordeno y Sakura obedeció mientras se acercaba a abrazarla y al mismo tiempo darle un beso en la mejilla, causando que Sarada se sonrojara un poco.

Sakura se bañó y se colocó su sencillo jubón y su falda larga, después fue llevada a la habitación de Sarada donde la esperaba Hinata – lo cual la sorprendió- Sakura sonrió con algo de emoción al verla ahí, estaba aliviada de verla ahí y saber que la ayudaría, al menos tendría una amiga para ayudarla en todo eso.

-Pero ¿Cuándo llego, señorita Hinata?- pregunto con asombro pues según llegaría justo a la hora de la ceremonia.

-Adelantamos el viaje, ¿Crees que te dejaría sola en un día como este?- pregunto con amabilidad y haciéndole señas de que se sentara en el banquillo frente al tocador.

-Gracias…- murmuro conteniendo algunas lágrimas porque nunca nadie se había preocupado por ella, más que sus padres y su hija, pero de ahí en fuera estaba completamente sola.

-No me agradezcas Sakura… Para eso estamos las amigas-

Hinata le dedico una cálida sonrisa y comenzó a arreglarla. Sarada también comenzaba a arreglarse mientras veía de vez en cuando cómo iba quedando Sakura. Le agradaba el hecho de que se casara con su papa y por esa razón había amanecido de buen humor. Cuando termino de ponerse un hermoso vestido azul cielo en forma de campana y con manga larga y de que le dejaran su cabello suelto pero bien arreglado, salió camino a la habitación de su abuela.

-¿Puedo pasar?- pregunto asomando su cabeza.

-Claro cariño, pasa-

-Hola abuela, buenos días. Vengo por el vestido de Sakura…- musito amable.

-Claro… Ahí está- le señalo una caja blanca cerrada que se encontraba en su cama. Sarada se acercó y lo tomo, quería ver cómo era pero decidió a esperar a que Sakura lo usara.

-Gracias abuela….-

-De nada cariño… Saluda a Hinata de mi parte- Sarada asintió y salió de la habitación.

Cuando llego a su habitación se encontró a Hinata amarrando el corsé que quedaría por debajo y sonrió al ver lo sonrojada que estaba Sakura, quizá era por vergüenza. Coloco la caja en la cama y se sentó a esperar que terminaran. Cuando por fin termino, le coloco el vestido de novia y la dejaron que se contemplara en el espejo, aunque no duro mucho ya que alguien llamaba a la puerta interrumpiendo el momento.

-Disculpen que moleste… pero tus padres están aquí Sakura- un amable Itachi le daba paso a los padres de Sakura. Al entrar no pudieron evitar soltar unas lágrimas al ver a la hermosa de su hija.

-Cariño… te ves tan hermosa…- Mebuki Haruno la abrazo completamente feliz de verla así.

-G-Gracias mama- intento con todas sus fuerzas no llorar.

-No hija, no llores… hoy es tu día, tienes que estar feliz- musito Kizashi abrazándola, pero era imposible no hacerlo con tantas emociones mezcladas.

-Perdonen que interrumpa pero… me gustaría darte esto Sakura- Itachi le dedico una leve sonrisa mientras le extendía una pequeña caja. – Tómalo como un regalo de bodas…- agrego al ver la cara de Sakura.

Sakura lo tomo dudosa, lo abrió y sus ojos se abrieron como platos por la sorpresa lo cual causa que Itachi sonriera.

-No puedo aceptarlo…- musito regresando la caja a Itachi.

-Claro que puedes… además es tu boda y considere que sería un buen regalo… después de todo, la novia necesita algo azul –

Itachi tomo la caja y saco de ella una pulsera de zafiros, la coloco cuidadosamente en su muñeca y sonrió al ver que quedaba perfectamente y que resaltaba con su piel de porcelana. Le dedico una sonrisa y la abrazo. Quizá Itachi la quería más que el mismo Sasuke pero la razón era por el gran secreto que compartían y el hecho de que comprendía su dolor, y así cada vez faltaba menos para la ceremonia, en unos cuantos momentos se convertiría en la reina.

Las campanas sonaban anunciando una nueva boda, el rey esperaba con cierta inquietud al pie del altar, vestía con un elegante jubón de seda blanco con plateado que su madre había escogido para el, unos pantalones negros, y había intentado peinarse pero solo logro alborotar más su cabello, pero aun así lucia increíblemente guapo robándose, suspiros de una que otra chica en la ceremonia que estaba por empezar. Estaba un poco nervioso –lo cual era raro- pero lograba ocultarlo bien, era como la primera vez, como cuando se casó con Tamaki. Itachi se encontraba a su lado con una ligera sonrisa, le divertía ver a su hermano en esa situación ya que a él no lo engañaba en cuanto su nerviosismo.

-Deberías calmarte hermanito…- susurro a lado de él.

-Hmmh-

-Ella vendrá… solo está terminando de arreglarse… luce hermosa… - Sasuke frunció el ceño ante las palabras de su hermano, por algún motivo le enojaba que Itachi ya la hubiese visto y el no.

Cuando se disponía a contestar, las trompetas sonaron en señal de que la novia había llegado al altar, fijo sus ojos negros ónix en la entrada y vio como apareció tomada del brazo de su padre, no pudo evitar mostrar una leve sonrisa aunque no lograba verla bien por la luz de afuera. La fila de hombres saco sus espadas formando un arco por donde ella comenzó a caminar.

El corazón de Sasuke latió de una forma que ni él supo cómo explicarlo, su sonrisa de mostro un poco más al verla de cerca, lucia increíblemente bien, lucía un hermoso vestido de seda blanca de manga tres cuartos y sin escote, dejando sus hombros al descubierto al igual que una parte de sus brazos donde resaltaba una pulsera azul, tenía finos bordados plateados en las mangas y en la forma de campana. Esta vez le habían dejado suelto su cabello rosa con ondulaciones y perfectamente acomodado, era increíble como algo tan sencillo la hacía verse tan bien. Era digna de ocupar el lugar como reina.

Sarada venía detrás de ella sujetando la cola del vestido y con una leve sonrisa, todas las personas miraban anonadas de la belleza de Sakura…

-Es tan linda…-

-El rey tiene buenos gustos… ahora veo porque cambio a su antigua esposa…-

-Y creer que solo era una simple nana…-

Esos y muchos más murmullos se escuchaban ante su paso, claro que ella nos los escuchaba porque estaba más atenta en ver a Sasuke y lo bien que se veía, y también en procurar no estar tan sonrojada. Sasuke la miraba atentamente sin importarle la mirada de Kizashi Haruno, al parecer disfrutaba de la gran belleza que portaba Sakura. Cuando por fin llegaron a lado del rey, Kizashi se la entrego con un antiguo movimiento y le sonrió.

-Cuida bien de ella…- fue lo único que le dijo, Sasuke asintió.

Ambos se giraron preparados para que la ceremonia empezara. Para Sakura era un momento extrañamente feliz, al igual que para Sasuke, quizá ni uno de los dos sabía que era el comienzo de un nuevo amor o algo así…. Ambos estaban a nada de casarse y empezarían una nueva vida, aunque ni uno sabía nada del otro pero eso ya se encargarían de solucionarlo mas adelante…. Claro, si es que nadie intervenía en esa boda, porque todo puede pasar antes de decir "si acepto"…. ¿o no?