–¡¿Qué soy quéééé?!– Preguntó Hao sorprendido. –Nah, olvídalo, ¿Dónde están…?– Pero fue interrumpido.
De un momento a otro Hao salió volando hasta la Luna y de regreso cayó de cara, luego pudo sentir como los "chicos" lo golpeaban contra la pared mientras Ataru le dio una legendaria izquierda versión puñetazo que le botó como tres dientes y… bueno… Hana y Men sólo veían la escena con una gota de sudor en la cabeza.
Más tarde.
–¡Bueno Hao, ahora te tenemos frente a nosotros y no te puedes escapar!– Le gritó Horo.
–¡Así que regrésanos a la normalidad!– Reclamó Ran.
–Fufufu… verás mis queridos shamanes, aún no han cumplido con la misión a la que les he enviado… – Fue interrumpido de nuevo.
–¿¡Qué misión, irnos presos, matar a alguien, convertirnos en una saciedad gánster!?– Le gritó Pilika.
–Fufufu… pues…– Interrumpido de nuevo.
–¡Joder, ¿Qué no ven que se le ha olvidado cómo regresarnos a la normalidad?!– Gritó Ataru con una venita en la cien y en el puño.
–Sí…– Respondió Hao con cascaditas en los ojos.
Silencio sepulcral en toda la pensión.
–… ¡BAKAAAAAAA!–
Más tarde, Hao tenía el ojo morado, los dientes caídos y la ropa rasgada, mientras, Horo y Jun fueron a comprar algo al supermercado, en el audi de Ataru.
–¿Qué vamos a comprar?– Preguntó Horo en el asiento del copiloto.
–Iremos por toallas sanitarias.– Respondió a secas.
–¿Y para qué el inodoro necesita toallas?–
–…–
Al final lograron llegar, se dirigieron inmediatamente al pasillo de esa asignatura y se encontraron con el encargado.
–¿Y cuál elijo?– Preguntó Horo con un gran chinchón en la cabeza.
–No sé, la verdad es que en este lugar hay marcas muy raras que se ha de haber inventado Hao.– Le dijo inspeccionando las cajas.
–¿Puedo recomendarles las extra absorbentes?– Recomendó el encargado.
–Sí, sí lo que sea, ¡Quiero comprarme una tanga!– Gritó Horo a todo el centro comercial.
Mientras en la pensión, Manta hacía la cena y los demás, hacían lo que sea que implicara no hacer nada o comer, como siempre, pero algo andaba raro…
–Oigan ¿Dónde está Ran?– Preguntó Pilika.
–Quién sabe, a lo mejor con Jen.– Respondió Tamao mientras leía un manga.
–¿Qué hay de malo con que mis padres estén juntos?– Preguntó Men viendo la tv.
–¡MANTAAAAA, tengo hambre ¿Dónde está la cena?!– Entraron Ataru y Yoh mientras el primero gritaba.
–¿En serio eres mi tío, gemelo de mamá?– Preguntó Hana viendo el aspecto adolecente de Hao, sin ropa interior.
–¿A que no soy sexy?– Respondió.
–Eh… no, das miedo.– Le respondió mientras Hao lloraba en una esquina.
–Ehh… ¡Ataru Jejeje, ¿Por qué no salimos a comer a algún lado? Yo invito!– Gritó mientras en la cocina trataba de apagar el fuego del incendio que había comenzado.
–¡Wooohooo comida afuera!– Llegaron Horo y Jun con varias bolsas.
–¿Qué hay en la bolsa?– Preguntó Yoh al ver las cajas dentro de las bolsas.
–A Horo le gustaron los colores de todas las toallas sanitarias y compro de todas.– Respondió Jun con una venita en la sien.
–¿¡Qué esperamos!? ¡Vamos a comer!–
Todos iban en la suvurban de los Asakura, y al cabo de un rato llegaron a Pollo Campero, el restaurante más caro y refinado de todo el mundo donde servían la mejor pizza y pasta.
–¡Hola, bienvenidos, ¿Qué desean comer?!– Saludó la mesera.
–¡Oh eh… Queremos uno de esto, y cinco de esto otro, tres de esto y ocho de este por favor, todos en ración extra grande! – Dijo Horo viendo el menú. –¿Y ustedes qué van a ordenar?– Y todos cayeron de espaldas.
–Hey, ¿Qué hacen en el restaurante de mi familia? ¡Bienvenidos!– Dijo una voz desde atrás.
–Eh… Hola, Sam.– Saludó Hana, inmediatamente Ataru y Yoh se atragantaron con el vino que bebían, hasta el punto de escupirlo en la cara de la persona llamada Sam, quién se quedó con semblante confuso.
–Hola señores Asakura…– Saludó con ironía al verse llena de vino.
Ataru volteó a ver y…
–¡¿ERES UNA CHICA?!– Gritó viendo a la guapa chica de cabello castaño ondulado y ojos verdes que estaba parada frente a él.
–¡Papá!– Le gritó Hana levantándose de la mesa.
–¡Jajajaja ¿Creías que Sam era nombre de un chico?!– Se moría Manta de la risa junto con los demás.
–¿Qué no es diminutivo de Samuel?– Preguntó Yoh sorprendida.
–¿¡Eh!? ¡No, ella se llama Samae Noroaki!– Respondió Hana mientras sonrojaba. –¿¡Creyeron que era gay!? ¡Además, la conocen, es mi amiga desde el jardín de niños!–
–¡Jajajaj pues tienes cara amiguito!– Rió Jen mientras estaba ebrio.
–¿¡Quééé!? ¡Si eres una chica, significa que mi hijo no es gay!– Gritó Ataru mientras se levantaba. –¡Soy feliz!– Gritó de nuevo mientras abrazaba a Samae llena de vino escupido por él.
–Jijiji valla hijo, es una linda chica tu novia.– Le dijo Yoh.
–¡NO ES MI NOVIA!– Gritó sonrojado.
–Jejeje mejor cálmate, pareces un tomate.– Dijo Pilika.
–Ha-hana ¿Qué tal si mejor te miro mañana?– Le dijo mientras trataba de separarse de Ataru.
–Claro… adiós Sam.– Respondió sentándose sonrojado, y ella se fue.
–¡Jajaja debieron ver sus caras!– Se rió Hao mientras lo mandaban a volar.
–¡Tú cállate maldito idiota!– Le gritó Ataru.
–Ah… A Sam le da miedo mi familia…– Musitó Hana con cascaditas en los ojos mientras Yoh y Ataru desviaban la vista apenados.
Por la noche.
–¡Joder, al menos nos hubiera puesto las memorias que se supone tenemos ahora!– Dijo Ataru golpeando la pared.
–Yo sé, pero ya conoces a mi Nii-chan jijij se le olvidó como devolvernos a la normalidad.– Dijo Yoh mientras se recostaba en el futón. –Aunque…–
–¿Aunque qué?– Insistió Ataru recostándose a su lado.
–Aunque creo que todos nos hemos adaptado a esta vida.– Respondió con una sonrisa. –Incluso Ran.–
–¡AHHHH SUÉLTAME PERVERTIDO!– Se escuchó un grito desde otra habitación.
–¿Lo ves?– Le dijo sonriendo de nuevo.
–Sólo tú puedes estar con esa calmas aun cuando pasa esto.– Dijo Ataru mientras le comenzaba a besar el cuello. –Será nuestra primera vez, con los sexos opuestos, ¿Segura que quieres?– Preguntó despegándose un poco.
–Jijiji…– Fue su única respuesta.
Inmediatamente Ataru tomó a Yohakane por la cintura, y la exploró de arriba hacia abajo, Yoh por su lado, sintió con sus dedos el fuerte pecho de su pareja, quién lamía su estómago rodeando delicadamente su ombligo y dibujándole un pequeño corazón, hasta subir a sus labios donde no se separaron por el resto de la noche…
Y en otra habitación…
–¡¿No quieres mi Rany?!–
–¡DÉJAME IR!–
Mientras Hao estaba yéndose de regreso a G.S mientras estaba moreteado de nuevo por andar viendo a las chicas desnudas.
–Fufufu, ¡No sé cómo devolverlos a la normalidad, buaaaaa mamáááá!– Lloriqueó a chorros de agua que salían de sus ojos.
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"NO!" Esa fue la respuesta que obtuve cuando pregunté si querían que Sam fuese mujer u hombre TwT pero jue, aquí todo ¿Eh?
Ahora… ¿Qué pasará con Horo y su… reciente estado? ¿Qué harán los demás si se enteran de lo que hicieron Yoh y Ataru? ¿Qué pasará… ¡Con Ran!? ¡Descúbrelo en el próximo capítulo XD!
