Hola, los personajes de Twilight no me pertenecen, la historia es completamente de mi autoría, y los poemas que saldrán en cada capítulo son de Jairo Aníbal Niño, de su libro "La alegría de querer", los uso para el desarrollo de la historia.
Canciones del capítulo:
Second star to the right
Capítulo X
.
TE HAS IDO
Te has ido
Y una luna sucia flota sobre el agua
Te has ido
Y ya no me queda nada por hacer;
Solamente meterme al lago,
Coger con cuidado a la luna sucia
Y limpiarla con mi manga.
Jairo Aníbal Niño
.
La escuela sin Bella no ha vuelto a ser la misma, no me apetece jugar con mis otros compañeros, son aburridos y tontos. De verdad la extraño demasiado.
Mi cumpleaños nueve y diez pasaron, y ella no estuvo para alegrarme con sus sonrisas y sus besos.
En mi cumpleaños once, mamá y papá me organizaron una enorme fiesta e invitaron a todos mis compañeros, hubo piñata y un enorme saltarín, también un inmenso pastel y todos me cantaron, pero ellos aún no terminaban de entender que no me gustaban esas cosas, no tenían sentido. Lo único que me ponía feliz era meterme en mi cuarto, y empezar a escribirle a Bella, para eventualmente enviarle mi carta en el avioncito directo a su ventana. Pidiéndole que regresara, que no quería vivir sin ella, que me sentía muy solo y contándole la infinidad de cosas que haríamos cuando volviera e infaltablemente diciéndole que la extrañaba.
No he podido olvidar ni por un segundo su rostro, sus dulces ojos y sus sonrojos. Suspiro y agarro el vasófono, que aún, a pesar de los cuatro años que han pasado, aún nos conecta. La hecho tanto de menos; hablar con ella después de clases, hacer las tareas juntos, que me lea una y otra vez el príncipe feliz, yo leerle cosas más alegres como los hermosos poemas de amor de Benedetti, aunque ahora, al pensar en ella, solo puedo recitar mentalmente el poema llamado amor de tarde. He empezado a leer poesía, libros que tiene papá en su biblioteca, muchos no los entiendo, pero los de amor, esos solo me hacen suspirar y pensar en Bella.
Las niñas en el colegio se me acercan y mueven sus pestañas cuando me miran, me parecen tan… tontas, no sé otra palabra que las defina, solo esa. Esas niñas no entienden que no me gusta que se me acerquen y me toquen o me hablen con sus voces que aparentan ser dulces, en especial Lauren. Papá siempre me ha enseñado que debo ser caballero, pero un día, al no aguantarme más, le grité en la cara que me dejara en paz, que yo tenía novia y que no me interesaba en lo más mínimo que se me acercara, ella rió y todo el salón miró en nuestra dirección.
―No seas tonto, Edward. ¿Aun piensas que Bella es tu novia? Ella se fue y te olvidó, ya tenemos trece años, ya somos grandes y sabemos cómo son esas cosas.
―No sabes nada ―fue lo único que dije y salí del salón, para refugiarme en la parte trasera del colegio.
No quería pensar en eso, no quería creer que Bella me olvidó, era imposible, nos juramos nunca olvidarnos y querernos siempre. Sin embargo, no pude dejar de llorar mientras recordaba mis tiempos vividos con ella.
.
.
Flash back
Habíamos terminado de almorzar y nos recostamos contra el tronco del árbol.
―The second star to the right shines in the night for you… (1)―susurró y sonreí al saber lo que empezó a cantar.
―To tell you that the dreams you plan really can come true… (2)―la seguí en la letra, aunque su voz era mucho más bonita cantando, yo sonaba como una tecla del piano desafinada.
Tomé un par de chocolates que mamá me había empacado y le di uno a Bella mientras seguíamos cantando.
―And when our journey is through each time we say good night… (3)
―We'll thank the little star that shines the second from the right. (4)
Nos habíamos pasado todo el fin de semana viendo la misma película, Peter Pan, hasta que empezamos a tararear la canción y la aprendimos. Era tan bonito pasar tiempo con Bella.
La campana sonó y recogí todos los papeles y cuando vi a Bella, que me esperaba, no pude dejar de reírme.
―¿Qué pasó? ―preguntó, con un puchero.
―Estás embarrada de chocolate hasta las narices ―y me reí más fuerte.
Bella abrió los ojos mucho y luego se empezó a limpiar la nariz, logrando que el chocolate se le embarrara más.
Me reí y saqué el pañuelo de mi bolsillo y le limpié la nariz y la boca.
―Listo, ya estás. ―Pero ella seguía con su frente arrugada y con un puchero en sus labios.
Le sonreí y le di un rápido besito en los labios, que la tomó desprevenida. Así que se sonrojó
―Te quiero ―le dije y después, sin dejar que me respondiera, la tomé de la mano y corrimos a nuestra clase.
Fin Flash back
.
.
Me sequé las lágrimas con la manga de mi saco y me fui al salón, para terminar con un día más de aburrido colegio, sentado en mi pupitre de dos, donde faltaba Bella.
(1) La segunda estrella a la derecha brilla en la noche para ti…
(2) Para decirte que los sueños que imaginas realmente pueden hacerse realidad…
(3) Y nuestro viaje empieza cuando decimos buenas noches, cada vez…,
(4) Agradecemos a la estrellita que brilla segunda a la derecha.
