HOLAAAA!
Trataré de hacer más extensos los capítulos, como fan de ´Big Bang´ (grupo de kpop) me he pasado la mayoría de mi tiempo en apoyarlos, es por eso que no había tenido tiempo de actualizar, ahora mi inspiración son las canciones de ellos, especialmente ´If you´ por si gustan escucharla, es triste :c
Gracias a los consejitos de mi beta Kakatsushi es que este capítulo forma un poco de vida, es muy emocionante de que revises de forma crítica mi fic antes de que lo publique :,D
Sin más, pasen a leer.
Capítulo 8
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Akane
Me sentía sucia, asqueada, tenía ganas de vomitar pero eso no me paró a seguir corriendo lo más rápido que podía, o lo más rápido que mis zapatos me permitieran, y… al diablo la abuela y su valioso dinero que gastó en ellos; me los quité de un solo movimiento y los dejé con el solo pensamiento de estar sola, como siempre lo había estado.
Mi único acompañante en ese desierto lugar donde me encontraba, era el reflejo de la luna hacia un lago artificial, con un hermoso resplandor de estrellas y nubes que seguro era porque iba a nevar pronto; Ya no podía contener las lágrimas que había estado reteniendo en el camino. Me dejé caer al lago, terminando por estropear todo mi kimono; no me podía imaginar el peligro que corría estando con ese anciano asqueroso, sin alma…
Traté de respirar normalmente y por un momento sentí que me ahogaba, me retorcí tosiendo, me debería de ver terriblemente estúpida, mi cuello dolía, sentí doler mis muñecas y alcé las mangas del kimono donde se veían unas marcas de unos gruesos dedos, de nuevo quería vomitar…
Todo era tan estúpidamente rápido, es que no tenía mucho tiempo de estar a la merced de un asqueroso hombre, solo en recordarlo nacía una furia enorme en mi estómago combinado con las estúpidas náuseas y el hipeo de mi llanto.
Me quedé quieta, me levanté y sentí mis piernas flaquear pero me contuve, tranquilicé mi respiración, hasta tal punto que creí no respirar, respiré más agitadamente, pero eso hacía que hipeara en el profundo silencio de donde me encontraba, agradecí de que no hubiera ningún alma en donde estaba, entonces caí en cuenta que él me rescató de aquel viejo repugnante, asqueroso, enfermo de su cerebro; Él…
— Sient… — bien, me estaba relajando, pero es que en verdad quería estar sola, me sentía tan mal por no haber actuado más rápidamente y en serio que yo no necesito ayuda ni apoyo de nadie, soy una persona fuerte y de una capacidad grande para salir adelante sola sin nadie más a mi lado… sola…, claro está, a excepción de esta vez.
— Te pido que te vayas — dije lo más cortadamente posible que pude, y es que en parte le quería agradecer todo, absolutamente todo, pero es que las palabras se quedaban estancadas en mi seca garganta que no hacía más que respirar y secarla aún más
— Escucha Akane… lo que pasó ahí… — y de nuevo, mis insignificantes fuerzas estaban a punto de quebrarse, sentía su mirada clavarse en mi espalda; con lo poco de autoestima que reuní en ese momento, me volteé y quise decirle algo con lo cual sacarlo fuera de mi campo visual; Sí, porque solo necesitaba de mi propio cuerpo, de mi frágil cuerpo.
— No quiero saber nada — pero justo al terminar la frase se quebró, se quebró mi voz, y me maldije internamente
Todo era mi culpa, si tan solo hubiera tenido más fuerza, ser más fuerte físicamente hubiera derrotado a ese asqueroso antes de que me tocara un solo cabello mío; Pero estaba yo, me sentía basura, me sentía totalmente sucia.
— Entiendo que quieras estar sola, pero a veces unas personas necesitan de otras para desahogarse.
Sus palabras resonaron en las paredes de mi destrozada mente…, es que no era más que la verdad, quería creerle, pero la vida me había dado tantas excusas como para no creer en nadie para no confiar completamente.
Estaba tan confundida…, de pronto los recuerdos desde que Akiko nunca me vio con ninguna pisca de amor, mis padres irremediablemente… muertos, mis hermanas esforzándose por salir adelante y que yo tomara su ejemplo, mi ´mejor amiga´ Ukyo me había defraudado, cambiando de ser la chica más dulce y comprensible del mundo en alguien sin sentimiento, y para empeorarlo mi torpe existencia, esa era mi vida, tan complicada y repugnante como estiércol.
Ese momento en que todo se acumula, y me doy por vencida, me dejo caer de nuevo al lago, pero esta vez no caí, pues unos fuertes brazos se aferraban a mí cintura y sus ojos me observaban, tal cual unos faros que iluminan al barco en completa oscuridad; me sentí a salvo, por tercera vez en la noche, pero esta vez veía… ¿ternura? No, debe ser lástima, ¿Quién me vería tan hermosamente?... quizá solo él, solo Ranma.
¿Pero qué carajos estaba diciendo?, no podía pensar tal cosa, debía zafarme de sus brazos de inmediato.
Me sentí aturdida, que el tiempo pasaba muy lento, que sin querer le di un empujón, fallando en el intento, me reí en mi mente, claro, ¿Cómo podría tumbar a un experto en artes marciales? Mencioné irónicamente; Hacía intentos fallidos por querer soltarme de su agarre.
—Quédate así un momento…— dijo permitiendo sentir su aliento en mi oído, aún y el forcejeo yo seguía llorando, esta vez ruidosamente; quería desahogarme, al demonio el mañana, el qué dirá después, pero desgraciadamente hay cuestiones que no se quieren recordar y que simultáneamente salen a relucir en mis pensamientos, tal como al respirar sin inmutarte de ello; Mi expresión cambió en un abrir y cerrar de ojos, podré estar molesta con las personas pero eso no quiere decir que no tenga ningún tipo de sentimientos…
Su novia se había quedado sola…
Y él…
Él estaba conmigo, con una simple maiko.
Todo cambió, en un instante quise maldecir por dejar que me consolara.
— ¿Sabes? Tú estás aquí abrazando y consolando a una persona que no es nada tuyo que no tiene nada que ver contigo, es más que ni siquiera la conoces y dejas botada a tu novia, ¡que buen caballero eres! — remato irónicamente alejándolo varios pasos de mí, en su mirada que antes de gritarle era tan dulce… y ahora era completamente desconcierto, era algo tan radical.
Hasta yo misma me asusté de mi forma tan inesperada de cambiar mi actitud, y es que estaba perfectamente bien enredada en sus fuertes brazos…
PUES RESULTA SER QUE ELLA ES MI HERMANA! Y ELLA SABE DEFENDERSE COMPLETAMENTE SOLA DE ESE DEGENERADO HOMBRE— finaliza impaciente, yo solo me puedo percatar de una palabra ´ella es mi hermana´ resuenan en mi cabeza, como el siseo de una inquietante y fría lluvia y por una extraña razón siento alivio, frescura; Relajo por un momento mi ceño que hasta entonces estaban totalmente fruncido y caí en cuenta del fraude de sus palabras, instantáneamente mi cuerpo hervía, de furia total.
De nuevo.
¡IDIOTAS!, CREEN QUE PUEDEN IR MINTIENDO A LAS PERSONAS MUY FÁCILMENTE Y JUGAR CON ELLAS COMO SI FUERAN UN PEDAZO DE PAPEL INSIGNIFICANTE — quiero terminar esta estúpida conversación pues ya no quiero saber absolutamente nada de nada, quiero huir, ser libre solo por un pequeño lapso de tiempo, tener paz mental, o al menos eso necesitaba por ahora, me habían pasado muchas cosas por el día de hoy, pareciera que yo estaba pegada a las desgracias.
Quiero mantenerme lejos de sus penetrantes ojos que ahora estaban asustados de tan bipolar que era, y es que si, tenía un pésimo carácter que podía explotar en cualquier momento, y era este.
Por ahora me valía un bledo lo que me habían enseñado acerca de los hombres al ser completamente sumisa, reservada, educada, atenta etcétera.
Escucha… por ahora debemos de Salir de aquí… y…— trató de decir, pero es que yo no tenía nada que hacer en huir con él.
No, tú escucha, no me conoces y yo menos a ti, solo sé que eres un estúpido al pensar que yo me iré a cualquier lado contigo— dije tirando veneno, y por un instante me sentí mal, al fin de cuentas él se había preocupado por mí.
Había golpeado, casi matado a aquel hombre sucio.
Había corrido a una velocidad increíble fuerte, pues casi al mismo tiempo que yo llegué venia pisándome los talones.
Me había consolado.
Observé su reacción que no era más que su sonrisa a medio lado, como de victorioso, lo cual no entendí; ¿es que acaso era masoquista?
Definitivamente, eres la misma bruta violenta a la que conocí aquel día— dijo más tranquilamente — te conozco más que otros tipos y creo que más que a ti misma— remató burlón.
Yo no podía más que encenderme tal caldera hirviendo, estaba que echaba humo, ese estúpido…
Entonces comenzó a nevar, sentía que los copos de nieve se convertían en agua gracias a la furia que se asomaba en mí; En el segundo siguiente ya estaba temblando, solo entonces, cuando ya no tenía fuerzas de decir nada más me giré dispuesta a salir de ahí, en verdad quería responderle que sí, que yo era la misma bruta violenta, pero todo estaba tan claro.
Tan verdad.
Puedes pensar lo que quieras. — no quería decir nada más, de mi boca solo salieron esas palabras.
Y lamentablemente había perdido el reto, me había descubierto, sabía quién era realmente, y siendo sincera, ¿Para qué negarlo?
Yo era esa bruta violenta a la que mencionaba.
Con todo el orgullo que me quedaba, lo miré haciendo una leve mueca con mi boca y con el ceño fruncido, me volteé apartando su vista de la mía, y estuve dispuesta de salir de ahí.
Alejarme, era la única palabra que aparecía en mi mente.
¡Espera! — dice alcanzándome y girándome hacía él, de nuevo sus ojos…
Me llamo Ranma Saotome, ¿Me podría decir el suyo?
¿he? — digo confundida y con la cara de no saber qué hacer ni siquiera la respuesta de su pregunta.
Estoy comenzando todo. Desde el inicio. Como debió de ser — dice sonriente, y yo no pude más que contemplarlo como boba, sentía que era la mirada más hermosa que me habían dado, que podía ser invencible…
Que podía ser… alguien…
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Ranma
Después de mi ardua tarea de pensar en qué decirle, puesto que, sí, reconozco que había pasado un pésimo dia, qué digo pésimo, horroroso se podía decir.
Quise que todo fuera normal entre nosotros, me había dado cuenta que no todas las maikos eran iguales, no todas eran copias, no todas estaban hechas de un material de esclavitud. En un mundo se podía notar la diferencia entre el bien y el mal, y para mi desgracia, suponía yo, estaba mal, estaba mal lo que estaba empezando a florecer en mí, podría sonar muy cursi, pero ya todo lo veía diferente.
Mi único objetivo era empezar desde dónde debimos de comenzar, lejos de maldad, lejos de mentiras, lejos de todos.
Le dije mi nombre, símbolo que todo iba a comenzar, me estaba arriesgando mucho, porque eso quería decir que íbamos o seríamos cercanos.
¿ah? — responde, ¿es que en verdad estaba arriesgando todo, o simplemente estaba haciendo bien?
Volteé mis ojos, ¿en serio no lo entendía?
Jajaja Sólo dime tu nombre— dije simple y sonriendo, echándome una carcajada
Bruto, me llamo Akane Tendo — dice con el ceño fruncido
Muy bien Akane, vamos a salir de aquí— rematé sonriéndole como un idiota; El frío me estaba entumiendo mi cara, y ella tenía la nariz y las mejillas rojas, lo notaba porque ya no existía maquillaje alguno.
Le agarré de la mano y la dirigí fuera del lago, donde ya todo el suelo estaba en una ligera cubierta de nieve.
O-ye, ¿A dónde me llevas? — dice confundida
A un lugar en dónde cubrirnos y tomar algo caliente, ¿esperabas que nos quedemos aquí y convertirnos en paletas? — dije yo burlón, reía de su cara, de sus expresiones, de su confusión…
Dime… tú… ¿Conocías a ese hombre?... — dijo casi en un susurro.
Listo, toda la tranquilidad que me quedaba se vio esfumada lejos, de solo sentir su miedo, su temor, su voz temblar, ella… se sentía desprotegida, indefensa…
Apreté un poco más su mano, brindándole apoyo y fuerza.
Es lo que se dice llamar… "padre"— lo digo apretando la mandíbula y sintiéndome tenso; No dejaba de mirarla, ver sus ojos de nuevo cristalinos, tenía una barrera, ella no quería llorar, o aunque sea, no quería que yo la viera.
Yo… Akane… no tengo palabras…— me sostuve un poco de sus hombros.
Si tan solo… no sé… — traté de decir, pero ella movía la cabeza a los lados
Es algo que ya no tiene remedio— la miro directamente a sus ojos hermosamente marrones y con una sonrisa que yo interprete como forzada, pero lo era.
Ya nada malo pasará…, todo va a estar bien ¿sí? — dije tocándole su mejilla roja por el frío, y sonriendo, de una forma que nunca a nadie le había hecho, puse toda mi felicidad, todo mi apoyo, toda mi protección, hacia a ella.
Vamos, que ya no siento mi cara— digo de una forma más graciosa, entonces veo que me ríe, de verdad, una risa sincera, cálida que hasta cerró los ojos y me mostró sus dientes blancos y radiantes como las estrellas, sus labios…
Me quedé embobado, era lo más bello…
¡Vamos! — dice jalándome de la mano.
No dije nada más y me dedique a guiarla por un camino que yo conocía perfectamente, era un lugar qué todo mundo iba para temporadas de frío, ahí siempre iba yo a despabilarme de la oficina, lejos del mundo donde solo susurraban a mis espaldas, de empresarios que sólo querían aún más poder, yo sólo quería sacar las artes marciales a relucir, nada de poder.
Estamos cerca— dije cruzando un pequeño puente en dirección a unas casas que se habían convertido en acogedoras estadías donde había una chimenea que le daba calidez al lugar y vendían chocolate humeante y malvaviscos con unos cuantos bocadillos más.
La dueña era de una anciana China , de estatura igual que un duende, sus largos cabellos plateados y con muchas arrugas, había venido desde su aldea de amazonas experta en artes marciales en busca de mejor vida, junto con su nieta Xian pu, que no hacía más que coquetearme, lo bueno que siempre salía de viaje.
vieja momia, denos dos tazas de chocolate humeante— ordené sentándome en una mesa, Akane hizo lo mismo.
Hace mucho que no vienes por aquí… Ranma. — dice la momia con su voz aguda y saliendo del pequeño bar de tipo occidental con su típico bastón.
Sí, últimamente no he tenido mucho tiempo libre, ya sabe, los negocios— mencioné restándole importancia.
Vaya, no esperaba verte por aquí hoy, y menos con compañía— usando un tono de voz de misterio.
Se me olvidaba, ella es Akane, Tendo Akane— dije señalándola.
Ella solo hizo una reverencia y pude notar que se sintió un poco intimidada.
Un gusto, mi nombre es Cologne— hizo lo mismo
Ahora vuelvo con sus bebidas—
Asentí, volteé a verla y estaba preocupada, sus ojos estaban abiertos como platos.
Tango que irme, ahora — se levantó de la pequeña mesita dispuesta a marcharse, pero esta vez no.
¡Hey, espera! — dije agarrándole sus muñecas, e hizo una mueca de dolor
¡Ay! — dice sobándose ese lado
¿Estás bien? ¿Qué te pasó? — dije subiéndole un poco su manga del kimono, se podían apreciar una hematomas de color morado.
¡N-no es nada, suéltame! — dijo nerviosa, quitando de un arranque su muñeca de mi mano.
Ese viejo, va a morir— digo simple, pero decidido
Ranma, déjalo así, esos moretones van a sanar— dice tratando de tranquilizarme, ocasionando lo contrario.
NO INTENTES DE JUSTIFICARLO, ESE MAL NACIDO VA A PAGAR EN CUANTO LO VEA— grité, tratando de tranquilizarme
¡NO! TU NO TIENES QUE HACER ESO, NO QUIERO QUE TE METAS MÁS EN MIS ASUNTOS. — remató exasperada; de nuevo otra discusión…
Mira Kawaiikune, vamos a tranquilizarnos, tanto tú como yo hemos tenido un día bastante agitado, solo por este momento, vamos a estar en paz ¿Quieres? — digo masajeando mis sienes, tratando que mi respiración sea la normal.
Mira tú, imbécil, me tranquilizo cuando me plazca y yo me voy de aquí— su tono de voz era desesperado, tratando de huir del lugar, cuando la vieja momia venía con una bandeja con las tazas de chocolate, y un traste de malvaviscos.
No esperé mucho y avancé alcanzándola, y agarrarle la mano, que aun estando en el frío no sufría ningún efecto alguno pues seguía cálida.
Hagamos un trato, por lo menos esta noche vamos a llevarnos bien, mañana me puedes dar con un mazo — dije burlón.
Sólo pude ver su ceño fruncido, y sonreí; La guié hasta la mesa donde nos encontrábamos antes y nos sentamos.
En seguida agarré la taza con las dos manos, y me la pegué a los labios, saboreando del sabroso líquido.
Casi me ahogo al ver que Akane tenía un bigote de espuma.
Me retorcí a carcajadas, se veía ultra graciosa.
¿Se puede saber de qué te ríes? ¿idiota? — menciona de nuevo con el ceño fruncido, ya se le estba haciendo costumbre al mirarme así.
Tomé una servilleta de papel y la acerqué hasta su rostro donde se encontraba aún la espuma.
No sé si era del frío, aunque ahora no lo sentía, o ella se estaba sonrojando.
Apartó su mirada, volteando ver a otro lado menos a mí.
El rato pasó y llegó el momento de retirarnos, pagué la cuenta, diciéndole a la anciana que me buscara cuando sepa de una técnica nueva.
Bien Akane, ya es demasiado tarde, ¿dónde es tu okiya? —
Hacía ese lado— con su dedo señalaba a la izquierda.
Pero… prefiero ir sola—
Ni siquiera lo pienses, tú irás conmigo. —
Caminamos un buen rato, ella sólo me dirigía hasta donde queríamos llegar, sin rechistar en ningún momento.
¿Qué tus padres no te dicen nada?, te tienen en un mundo al que no pertenecerás ni en un millón de años— dije rompiendo el silencio
Sentí el ambiente tenso.
Mis padres… murieron cuando yo apenas era una bebé… y mi abuela es la dueña de la okiya, mi nana Etsuko-san es la que nos cuidó todo este tiempo y… no tengo elección en cuanto a mi profesión —
Me quedé helado, literal.
Sabía que muchas personas dejaban a sus hijas al mandato de una okiya, o simplemente era porque toda su familia albergaba en ese negocio.
Ella se quedó sin padres, y simultáneamente pensé en mi situación, que era muy parecida a la suya, yo solo me enfrenté a la vida, junto con mi mejor amigo y mi hermana menor.
De pronto ella se paró en seco y la dejé atrás solo por unos pasos más.
Ya llegamos — y dirijo mi mirada a las típicas okiyas, con puertas corredizas de madera pero caí en cuenta que estábamos en la parte de trasera de una okiya.
¿No es esto la parte de atrás? — señalo la puerta.
Nunca he hecho esto, pero debido a la situación no me queda de otra que entrar por aquí. —
Observo que da unos leves golpes a la puerta y poco a poco fueron intensificando sin llegar a sonar fuertes.
Unos pasos se escuchan desde adentro y ella deja de tocar, suenan unas llaves.
Un cuerpo aparece, y Akane se abalanza hacia lo que pude identificar como su hermana mayor.
Akane, que bueno que has venido, te estaba buscando desesperadamente, le dije a Etsuko-san que te habías desaparecido, y ya estaba dispuesta a salir por ti…— se detuvo y me observó.
¡Oh! Ranma-kun, usted trajo a mí hermana menor, le pido disculpas, a veces Akane es muy indecisa en cuanto a sus emociones — no tengo idea por qué, pero me lo dijo en doble sentido.
No hay problema en absoluto— le contesto con una sonrisa, ella trasmitía confianza.
Hace una elegante reverencia, y me devuelve su agradable sonrisa; Me tranquilizó en absoluto.
Akane, te espero adentro, no tardes mucho es tarde, y de seguro Ranma-kun tiene que madrugar en la mañana—
Se giró y se fue hacia un pasillo que se podía ver desde afuera.
Ranma-kun… yo… le agradezco todo lo que hizo por mí hasta ahora… y…— me volvió loco, me hartaba esta situación.
En serio.
Quita las formalidades Akane, hace un rato me gritabas idiota, no es como que ahora todo cambie— dije exasperado, era lo que más detestaba.
Desgraciadamente…las cosas son así… Ranma-kun… —
¡TE HE DICHO QUE NO ME HABLES ASÍ! — dije ya cabreado.
Me tengo que ir… y… te pido que evitemos encontrarnos de nuevo. — finalizó dándome la espalda.
¿Por qué no me miras a los ojos y me lo dices? ¿tanto te duele no volverme a hablar, o siquiera mirarme cuando crucemos calles? — mencioné con una sonrisa de medio lado, pero algo se oprimía, algo demasiado oculto ¿Era yo al que le dolía oír esas palabras?
¡ESTOY HARTA! ¿NO ENTIENDES QUE SOLO ME QUIERO LIBRAR DE MÁS PROBLEMAS? NO QUIERO TENER MÁS DOLORES DE CABEZA. — se volteó para decirme aquello, pero ella sí sabía cómo enfurecerse.
¡NI QUE QUISIERA VERTE A DIARIO! — mientes. Me decía mi atrofiado pensamiento.
COMO TÚ QUIERAS— se volteó hacia la puerta y la cerró de un portazo.
Bien, no sabía si había avanzado algo en el transcurso de la noche, pero estaba seguro que lo había tirado por un agujero negro.
De nuevo. Estaba jodido, pero no sabía de qué exactamente.
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NDA.
TnT les pido mis más sinceras disculpas pero es que la verdad yo misma me había hecho un revoltijo, no sabía exactamente qué poner con el giro que le había dado a la historia. No sabía cómo expresar a Akane pues no quería que perdiera su esencia, ya saben, orgullosa, un pésimo carácter, mal interpretativa etc.
En cuanto a Ranma en este capítulo lo hice un poco comprensivo con Akane más de lo común.
No quería hacer más largo el cap por algunas que otras cuestiones, y recuerden que soy primeriza en cuanto a fanfics y que cualquier error que tenga algo, cualquier cosa no duden en decirme yo estaré muy pendiente.
Ya adelanté el otro, donde se pondrá muy interesante, porque ya saben, la agenda de Akane en visitar muchas casas de té está saturada, y vendrán nuevos personajes, creo que ya conocen quienes.
Sin más nos vemos en el otro cap.
BaeBae
17/07/2015
