Capítulo 10
"A la mierda." Murmuró Hermione, a medida que se acercaba más y mas a la mesa, moviéndose alrededor de esta. A pesar de que era más pequeño y con menos ornamentos que el que había visto en la oficina de la Directora, Hermione lo reconoció de inmediato. Se mordió el labio inferior mientras miraba el metalizado líquido, como nebuloso, que giraba dentro del pensadero del Profesor Snape.
Le temblaban las manos cuando levantó un frasquito que había sido depositado junto al pensadero. Aunque era claro que Severus la estaba invitando a ver sus recuerdos, ella no podía evitar mirar con nerviosismo a su alrededor, una y otra vez, mientras quitaba el tapón del envase y vaciaba el contenido dentro del oscuro líquido. Tomo aire y se inclinó para tocar la superficie con el rostro. Gimió al sentirse atrapada por el recuerdo y ser arrastrada a través de una negrura fría como el hielo.
Una vez que se sintió en tierra firme, se enderezó y miró lo que había a su alrededor. Una calle pavimentada con guijarros. Miró con más detenimiento, vio que estaba de pie frente a una calle con hileras de casas de aspecto deshecho. Olfateó el aire, dándose cuenta que estaba oliendo al río.
"Spinner's End." Susurró mas para sí misma que para cualquiera. Le echó un vistazo la calle.
La respiración de Hermione se detuvo en su garganta al ver al niño. Estaba de pie, justo al lado de una cerca hecha añicos, observando una vieja y abandonada casa. La delgada figura del pequeño casi se perdía entre los pliegues del inmenso abrigo que tenía puesto, y parecía que hacía unos días que no se lavaba el cabello negro. A medida que se acercaba, Hermione sentía que la garganta le apretaba en un nudo y las lágrimas le llenaban los ojos. Podía ver al hombre al que admiraba tanto en el rostro del niñito. Su apariencia descuidada y endeble hacía que a ella le doliera el corazón. Lo observó ladear la cabeza, como si escuchara algo con cuidado.
La joven deseaba gritarle, 'Ten cuidado!', cuando la cerca sobre la que el pequeño estaba apoyado, se rompió y quedó tumbada hasta altura de la puerta. Hermione se quedó allí parada, mordiéndose el labio, esperando a que el Severus niño, reapareciera entre la maleza. Al cabo de algunos minutos, el pequeño se escurrió a través de la destrozada puerta de la cerca, con algo que sostenía con fuerza contra su pecho.
"Está bien." Susurraba él. "Ya te tengo. Ya no tienes que tener miedo."
Ella miró y vio que sostenía a un pequeño gatito negro entre los brazos. Lo observó mientras el chiquito envolvía al animalito con ternura con su abrigo y le besaba la cabecita.
"Iremos a mostrarte a Lily."
Hermione vio como el halo plateado giraba y se movía salvajemente a su alrededor, obscureciéndolo todo. Sin estar segura de lo que debía hacer, se sintió aliviada cuando la niebla se asentó y lentamente comenzó a disiparse, dejándola en medio de un pequeño parque.
El Severus niño estaba sentado debajo de un árbol con una bonita niña pelirroja. Hermione observó mientras Lily Evans alzó al animalito y le besó la carita.
"Te la vas a quedar?" Preguntó la pequeña con suavidad.
"Como 'la'?" Preguntó Severus, pasando el índice sobre la cabeza al animalito. "Podría ser un niño."
"Puede ser." Estuvo de acuerdo Lily. "Pero creo que es una niña."
Hermione se rió al ver la expresión, tan familiar, de tolerante cansancio, que pasó por el rostro del niño. "Si, me la voy a quedar. Solo tengo que mantenerla escondida esta noche y mañana me la llevaré a Hogwarts."
"Y si él te atrapa?" Preguntó Lily. Hermione pudo ver con toda claridad la preocupación en el rostro de la pequeña pelirroja.
"No me atrapará." Contestó el pequeño Snape, tomando a la gatita y envolviéndola con el abrigo.
La niebla plateada volvió a hacer acto de presencia. Cuando se evaporó, y ella tuvo los pies afianzados en el suelo, estaba de pie en una pequeña habitación que parecía zona de guerra. El pequeño Severus estaba acurrucado en un rincón sobre un sucio catre, con la gatita entre sus brazos.
"Meeeeeewwwwwww." Maulló la gatita con sentimiento.
Los ojos del niño escanearon la habitación con miedo. Sostuvo a la gatita más cerca de su pecho y le murmuró frenéticamente. "Shhhhhh. Tienes que estar callada. Te oirá."
"Meeeeeewwwww." La gatita lloró una vez más.
Hermione dio un salto al escuchar fuertes golpes a sus espaldas. Vio como el chiquitín tomaba su abrigo y envolvía al animalito con el, antes de ponerlo a un lado, sobre el catre. Sus ojos se veían aterrados.
"CARAJO!" Hermione se movió rápidamente y la puerta se abrió de un golpazo. Un hombre alto y delgado apareció allí, con el rostro rojo de furia. Llevaba puesta una camiseta sucia y una botella en la mano. El niño se acurrucó todavía más.
"PERO QUE MIERDAS ES TODO ESE RUIDO?" Gritó el hombre, mientras una vena en su frente latía con fuerza. "BUENO! RESPONDE PEQUEÑO MUTANTE!"
"Me golpeé el pie." Susurró el niño con el rostro blanco de miedo.
"Te golpeaste el pie?" Repitió el tipo, bebiendo un largo trago de la botella. "Qué pasa? Eres demasiado estúpido para caminar?"
"Lo siento." Susurró el pequeño. Hermione vio claramente como el niño intentaba contener el llanto.
"Que no vuelva a ocurrir." Gruñó el desgraciado. "Estúpido y horrible mutante." Farfulló, mientras se daba la vuelta y salía de la habitación.
Hermione todavía se estaba secando las lágrimas cuando la niebla regresó.
Ahora estaba frente a una linda casita. El niño alzó la mano y golpeó una ventana. Hermione no se sorprendió al ver aparecer a Lily.
"No deja de llorar." Siseó el pequeño, sosteniendo a la gatita.
"Posiblemente tenga hambre." Sentenció Lily. "Le diste algo de comer?"
Severus Snape se miró las sucias zapatillas y negó con la cabeza.
"Está bien." Susurró la niña. "Espérame en el patio de atrás."
Severus estaba ahora, sentado debajo de un árbol, jugando con su pequeña mascota cuando Lily llegó corriendo con una gran bolsa de compras. Rebuscó en su interior, sentándose junto a él. Sacó dos platos de plástico y dos envases, así como un par de termos.
"Ten." Dijo la pelirroja, entregándole a Severus un plato vacío. "Llénalo con agua de la manguera."
Él le dio a la gatita y corrió a hacer lo que la niña le había indicado. Mientras el niño no estaba, Lily se puso a la gatita debajo del brazo y abrió uno de los envases. Con una cuchara, sacó un poco de atún y lo puso en el otro plato. Luego puso a la gatita en el suelo y se rió al verla comenzar a comer, mientras suaves ronroneos escapaban de la pequeña garganta.
"Ves, Sev?" Dijo la niña, cuando Severus regresó. "Solo tenía hambre."
El pequeño se sentó junto a su amiga y puso el plato con agua frente al animalito. Observaron juntos como la gatita devoraba el pescado, ronroneando con satisfacción.
"Qué mas tienes ahí?" Preguntó él, mirando la bolsa.
"Suficiente atún para mañana y para el viaje en tren, y termos para el agua."
Él asintió y se quedaron observando a la gatita comer.
La niebla plateada la envolvió nuevamente y cuando desapareció, Hermione se sorprendió al encontrarse frente a la cabaña de Garrid. El pequeño Snape alzó la mano y golpeó con firmeza la puerta.
La castaña sonrió al ver aparecer a Hagrid, quien parecía que no había cambiado nada en 30 años.
"Hola Severus y Lily!" Dijo Hagrid con alegría. "A qué debo el placer?"
Severus se adelantó y alzó a la gatita negra para que la pudiera ver.
"Bueno, bueno, qué tenemos aquí?" Dijo Hagrid, con el rostro dulcificado, al tomar al animalito de las manos del pequeño. La gigantesca mano del hombre parecía engullir a la gatita.
"Es mía." Afirmó Severus con orgullo. "Bueno, en realidad, pensamos que es una niña, pero no estamos seguros." Lily asintió con la cabeza.
"Vengan, pasen." Dijo el semi-gigante, entrando en la cabaña. "Echémosle un vistazo a la bebita."
Hermione los siguió y se puso a un lado, mientras la gatita era depositada sobre la mesa. El hombre gigante dio vuelta a la gatita para luego levantar la diminuta colita en el aire y darle una veloz mirada entre las patitas.
"Bueno, Severus," dijo, pasando la enorme mano sobre el cuerpo de la gatita. "Parece que te has conseguido una nueva amiguita."
Y otra vez la bruma apareció y la llevó a otro momento. En este caso, se sorprendió al ver que estaba en la torre Gryffindor. Una figura solitaria yacía sentada en el suelo, con la cabeza contra la pared. Las manos de la castaña fueron hasta su rostro al reconocer a un Severus adolescente. Sabía del incidente 'Sangre Sucia', porque Harry se lo había contado, y sabía que Severus había pasado un buen rato a las puertas de la sala común de Gryffindor, tratando de disculparse. A Hermione se le rompió el corazón al ver las lágrimas en el rostro del muchacho, cuando la luna lo iluminó.
"Pero qué perra!" Susurró la joven castaña. Tenía el corazón estrujado al ver el dolor y la pesadumbre en el rostro del joven de cabellos negros. Un repentino movimiento entre las sombras atrajo su atención.
Olie había crecido hasta convertirse en una bellísima gata adulta. En el rostro de Hermione apareció una sonrisa al ver a la gata salir de la oscuridad y correr en dirección del adolescente. La gata se frotó contra él, ronroneando a todo volumen. Luego, dio un salto y se subió a Severus, poniendo sus manitas sobre el pecho de Severus y frotando el morro contra las mejillas de él, secando sus lágrimas.
"Oh, Olie…" Gimió Severus, abrazando a la gata.
La bruma plateada regresó y transportó a Hermione a otro momento. Cuando pudo ver con claridad, vio que estaba en el área abierta. El joven Snape no estaba por ningún lado. Se dio la vuelta y gimió al reconocer a los adolescentes James Potter y Sirius Black. Lily estaba sentada con ellos. La castaña se sobresaltó al escuchar a Sirius ladrar con fuerza, sonando exactamente como un gran perro enojado. Hermione miró al suelo cuando escuchó un enojado siseo y el maullido de advertencia de un gato de mal humor.
Olie estaba agazapada y le siseaba a James y a Sirius, moviendo el rabo con furia, de un lado a otro. El animal siseó cuando Sirius le ladró de nuevo.
"Hey! Quejicus!" Gritó James. "Ven a llevarte a tu bolsa de pulgas antes que la envíe de una patada al lago." James Potter se rió a carcajadas y Sirius Black se le unió, palmeándole la espalda. Hermione se volteó para ver a un Severus Snape, mirando con desprecio.
"Vamos Olie." Susurró Severus y la gata se fue tras él.
"Será mejor que mantengas a ese gato del demonio lejos de nosotros." Le gritó Sirius. "No querrás que algo malo le pase. Ella será la única hembra que tendrás alguna vez en tu cama!"
Hermione miró con desagrado a los dos mocosos que se reían a carcajadas. Fue entonces cuando notó que Lily miraba a James con todo el amor y la admiración del mundo.
"Tú! Maldita! Maldita hija de puta!" Hermione todavía estaba gritando cuando la nebulosa regresó y se la llevó, bloqueando su visión de los tres adolescentes.
En cuanto la neblina se dispersó, de inmediato reconoció la habitación. Estaba en el dormitorio de Severus. Olie estaba sobre la cama, acicalándose. Un muy joven, aunque claramente adulto, Profesor Snape entró como una tormenta, con la capa arremolinándose a sus pies. Comenzó a luchar por quitarse la capa de sus hombros hasta colapsar sobre la cama, llorando con tristeza. Alargó el brazo para tomar a la gata entre sus brazos y hundir su rostro en el suave pelaje.
"No. No Lily. No mi Lily…" Gimió el hombre, todavía aferrado a su mascota, mientras lloraba.
Hermione cerró los ojos ante la imagen de puro dolor. Cuando los abrió nuevamente, estaba de nuevo en la cabaña de Hagrid. Olie yacía sobre la mesa, pugnando por respirar.
"Lo siento, Profesor," lloriqueó Hagrid, con las lágrimas corriéndoles por las mejillas. "No hay nada que pueda hacer por ella."
Severus asintió y sacó un pequeño frasco de un bolsillo. Se inclinó sobre el animalito y dejó caer el líquido en la pequeña boca. La levantó con sumo cuidado y la acunó contra su pecho. Inclinó la cabeza para saludar al semi-gigante y salió de la cabaña. Hermione lo siguió hasta el lago. El hombre se sentó en la orilla, meciendo a Olie en sus brazos. Los hombros de Severus comenzaron a sacudirse violentamente mientras lloraba con tristeza y abrazaba a su moribunda mascota.
Hermione se retiró del pensadero, con lágrimas corriendo por su rostro. Llorando suavemente, se fue a su habitación y cerró la puerta tras ella.
SS – HG
N/T: Este ha sido un capítulo muy difícil de traducir para mí. Al inicio del texto original, la autora se lo dedica a un gatito que ella misma tuvo y a quien extraña mucho. No pude evitar recordar a mis mascotas también. He tenido perros toda la vida, así que he perdido unos cuantos amigos desde que era una nena. A pesar ser bastante dura, ser médica me ha puesto bastante resistente a ciertas cosas, no pude evitar sentir un nudo en la garganta y un par de lágrimas asomar. Puede parecer estúpido para algunas personas, pero para mí, mis mascotas siempre fueron mis amigos y todavía lo son. Acaso hay un ser más leal que el perrito o el gatito o el animalito que tenga uno por mascota? Ellos no nos insultan, no se burlan de nosotros y siempre se alegran al vernos. Además, ellos siempre saben cuando nos sentimos mal y están a nuestro lado para reconfortarnos. Disculpen por favor, pero de verdad, traducir esto ha removido un poco mis recuerdos de la infancia y algunos de la adultez…
Magaly: No me llegó el mensaje. Mandame un mail directamente, y si tenés alguna foto que quieras poner en tu perfil, mandamela adjunta también, si no tenés ninguna, decime que te gustaría poner.
Lucy: Jeejejejeje como se quedaron a la expectativa, eh? Jaajaajajaaa. Acá está, entonces, el capítulo mas lacrimógeno de la historia. A LLORAR SE HA DICHO!
Araceli: Bweheheheee...yo diría que tengas una buena cantidad de papel...pero claro, para cuando leas esto, ya vas a estar inundada de lágrimas...jeejejeeee
A mí también me dan ganas de abrazar a Severus a cada rato, pero mis intensiones no son nada inocentes...
Alexandra Snape: Te habrás dado cuenta que este capítulo es mas triste que el anterior. Eventualmente, las cosas se van a arreglar, no te preocupes.
Muy bien. Ya solo quedan dos capis, así que ya casi estamos listas con esta historia. La próxima historia que voy a traducir, es Dreams and Memories. Tal vez suba el primer capítulo y después puede que tarde un rato, porque me voy de vacaciones...no se enojen! Por favor! Prometo actualizar tan pronto regrese! De momento, disfruten llorando con esta historia y luego, con el primer capi de la nueva historia. Saludos para todas! Hasta la próxima!
