Poison & Wine

¡Hola gente!:D

Les traigo la ya tardada continuación de este fic, la cual espero que sea muy de su agrado.

Si hay sugerencias, saben que son mas que bienvenidas :D

Gracias a todas por pasarse a leer, y a las que dejaron review en el capitulo anterior.

Disfruten en capitulo.


Capitulo 9: Ichigo

''Una y ella''

Hay dos chicas, y estoy enamorado de esas dos chicas.

A las dos las he besado la misma cantidad de veces y he sido un idiota con ambas. Ninguna me hablaba ahora y yo lo comprendía. No me hablarían hasta que tomara una decisión, al menos así pensaba yo que seria

Había sido un idiota con mi amigo Renji también. Él se había enamorado de Rukia casi a primera vista y yo no me había enterado de ello si él mismo no me lo decía.

Nunca fui bueno para saber cuando alguien estaba enamorado en secreto de alguien. Dicen que siempre suelen haber ciertas señalas, me habían dicho cuales eran y aun así no supe hacer la diferencia entre alguien que esta enamorado y alguien que no lo esta. Y ahora tampoco se si estoy enamorado o confundiendo amistad con amor.

Una era agresiva y ella también lo era en el fondo. Una era inteligente y ella lo era más. Una era valiente y ella no lo era. Una siempre protegía y a ella siempre la protegían.

Sabia que tal vez mis hermanas podrían darme un buen consejo acerca de eso, pero no quiero que sepan la clase de hermano que tienen, uno que se enamora de dos chicas, que las besa a ambas el mismo día y termina lastimándolas. Karin me golpearía y Yuzu mostraría su desaprobación de muchas maneras. Tatsuki también era una buena opción. Ella había sido mi amiga desde la infancia, la había conocido en las clases de karate y siempre me ponía una paliza, me apoyo cuando mi madre murió y hasta ahora me ha apoyado mucho. Sin embargo, yo había lastimado a su mejor amiga y podía apostar a que ella lo sabía. En el momento en el que me acercara a Tatsuki recibiría uno de sus ya famosos golpes. De hecho merezco que ella me golpee para ver si así se me quita lo idiota.

Una era ruda y ella era tierna. Una llamaba mucho la atención con sus gritos y ella llamaba la atención con simplemente sonreír. Una me había besado y ella me había empujado. Una sabe como alegrarme el día y ella lo intenta.

Ambas tenían muy buenas cualidades en su forma de ser. Tienen algo que hace que me sienta atraído por ellas. Me gustaría poder decidirme de una vez por una de las dos, quiero que este problema acabe y ya no lastimarlas más. Necesito dejar de ser un idiota.

Una se protege sola y a ella yo la protejo. Una aun me ama, creo yo, y ella parece ya haberme olvidado.

Renji nos había invitado a Ishida a Chad y a mí para reunirnos. Chad no había podido venir. Era un lugar que no tenía una muy buena fama. Se podía pasar un buen rato jugando al billar, apostando y bebiendo siempre y cuando no te toparas con alguien que quiera pelear por el más mínimo motivo. Hemos venido a este lugar desde hace ya unos meses y debes en cuando uno de los chicos del lugar quiere pelear conmigo porque dice que lo miro feo, pero así es mi mirada, siempre tengo el ceño fruncido y la gente no suele tomarlo como algo bueno, lo toman como si fuera una invitación directa para pelear.

Ishida y yo nos habíamos quedado solos mientras Renji se había desaparecido por ahí; después Ishida se retiro para ir a jugar billar, me pregunto que si no quería ir y yo le dije que no. Si me ponía a jugar billar me concentraría en ello y dejaría de lado el remolino de preguntas que tengo en mi cabeza.

-Se puede oler el humo salir de tu cabeza desde el otro lado de la sala- comento Renji en tono burlón mientras se acercaba. Llego a tomar su asiento anterior -¿Dónde esta Ishida?

-Fue a jugar billar- respondí de forma mecánica.

-¿Podrías dejar de pensar un momento? ¡Diviértete!- exclamo Renji, dándome un empujón leve en el hombro -¿Cómo se supone que se pueda hablar contigo cuando ni siquiera pones atención?

-No hablemos, problema resuelto.

-Eres tan aburrido cuando te pones a pensar- se quejo, lanzando un suspiro. Tomo un trago de su bebida y comenzó a hablar de nuevo-. Acavo de ver a alguien que seguro te interesara saber quien es.

-¿Quién?

-A Orihime- respondió el con rapidez. Rápidamente gire mi vista hacia él. Si Orihime estaba aquí tenia que ir a hablar con ella y esta vez no lo echaría a perder -¿Sabes? No quiero ser de esas personas que andan dando los chismes luego luego pero tienes que saber que ella vino aquí, pero no sola. Grimmjow vino con ella.

La busque con la mirada, sin éxito.

-¿Dónde esta?

Renji también comenzó a buscarla con la mirada, se detuvo e hizo una mueca de disgusto.

-Mejor te digo después.

-¿¡En donde esta!- pregunte, alzando la voz. Lleve mi mirada hacia donde Renji la había detenido, y los vi.

Ninguno parecía estar siendo forzado para besar al otro. Al contrario, parecían estarlo disfrutando. Sentí algo surgir desde mi estomago y avanzar hasta mi garganta como si fuera acido. Automáticamente mis manos se apretaron con fuerza hasta formar unos puños; estaba dispuesto a ir a partirle la cara a Grimmjow. Mi ceño se frunció aun más, mostrando mi enojo. ¿Con quien estaba enojado? ¿Con Grimmjow? ¿Con Orihime?

Lo estaba conmigo.

Una sensación de fuego en mi estomago completo me hiso comprender lo celoso que estaba ahora.

Durante toda la noche me lo había dicho y no lo iba a retirar ahora: Soy un idiota.

Deje mi vaso sobre la barra casi sin delicadeza alguna; estuve apunto de romperlo o estrellarlo sobre el piso. O tal vez en la cara de Grimmjow. Me pase el dorso de la mano por la comisura de los labios y comencé a levantarme de mi silla.

-¿Es que no lo entiendes aun, Ichigo?- gruño Renji con tono desaprobatorio. Seguía con la mirada concentrada en su vaso.

No respondí.

-Es más que evidente que no- remacho Ishida, negando con la cabeza. Acababa de terminar su partida de billar desde hace unos momento al parecer, y se había encargado de no hacer ruido al sentarse atrás de mi.

-¿Entender que?- bramé, dedicándoles serias miradas a ambos-. Soy un idiota, ¡eso ya lo tengo mas que claro! Yo la quiero y…

-¡Las quieres a las dos!- contrataco Renji; esta vez ya me mira a los ojos con enojo-. No puedes estar enamorado de las dos y querer que esperen a que tu te decidas. Tienen que seguir con lo suyo. O bien, te decidías o alguien te ganaba- dijo, tomándome del brazo con fuerza -¿Y sabes que? Ya te ganaron. Alguien…no, Grimmjow, fue mas listo que tu.

Retire su brazo con brusquedad.

-Pero supongo que no hay problema, ¿no, Ichigo? De algo te servirá haber estado enamorado de ambas, porque aun tienes a una esperando por que te decidas.

-No soy el único tonto aquí, Renji- replique, apretando la mandíbula -. Pudiste hacer lo mismo que Grimmjow. Amas a Rukia, ¿no? Pues no te he visto ir a tratar de conquistarla. Podrías estar con ella ahora mismo, pero no, estas aquí diciéndome que yo soy un tonto.

-Podría estarlo, si- respondió Renji, curvando los labios hacia abajo y alzando los hombros en señal de desinterés-. Pero prefiero quedarme como estoy a ser solo un segundo plato, ¿entiendes, o es demasiado para ti?

Comencé a sentirme menos tenso; deje de apretar mis manos y deje que las fuertes sensaciones se fueran calmando. No quería golpear a Renji, por eso me calmaba. Ya había arruinado una amistad, no arruinara otra más.

Ishida permanecía sentado en su silla, observando casi con incredulidad a Renji, quien siempre solía ser quien terminaba siendo callado en las discusiones. Esta vez fue a mi a quien le cerraron la boca.

-Entiendo- respondí sin ganas.

-Si golpeas a Grimmjow, ella te odiara- añadió Ishida.

-Lo se.

Ya entendía a que se refería Ichigo cuando decía que ahora solo me quedaba una opción. Orihime había decidió que estaba mejor enamorada de alguien que no fuera yo, al menos así lo entendía. Había superado cualquier afecto de amor que tuviera hacia mi, prefiriendo tener como compañero a alguien que solo tuviera ojos y sentimientos para ella. Alguien que la supiera amar de la forma que era debida.

Entonces me di cuenta: a una la quiero y a ella la amo.

Orihime ama a Grimmjow. Y Grimmjow seguramente ama a Orihime.

-Eres un idiota- le dije a Renji.

-Lo mismo dice Orihime de ti.

-Amo a Orihime.

-Demasiado tarde para decidirte, ¿no crees?- replico Ishida.

-La voy a recuperar- respondí.

Había necesitado de la ayuda del mandril de Renji. El cabeza de piña que siempre se comportaba como un idiota en momentos serios, excepto en este. También había necesitado de ver como los labios de Orihime eran besados por los de alguien más para comprenderlo. Tuve que pasar por otra holeada de celos. ¿Cómo no lo comprendí cuando vi a Grimmjow a fuera de su casa?

Hare lo posible por volver a enamorarla de nuevo.

Por fin había tomado mi decisión.

Fin.