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Lore-chan


10: Inocentes sin pruebas


Tanto Sora como Taichi miraron a Joe Kido, quien sentado en el sofá del departamento de la pelirroja observaba todo a su alrededor incómodo.

Había llegado hace apenas unos quince minutos, cubierto de pies a cabeza. Un abrigo largo, lentes oscuros y un sombrero que le tapaba todo el cabello. Todo acompañado de un pequeño bolso de mano.

Arribó agitado como si hubiera estado corriendo - o arrancando - durante un largo período de tiempo.

—Necesito… - miró a la Takenouchi casi suplicándole - Necesito esconderme.

—¿Acá? - preguntó el moreno y se sentó a su lado - ¿Qué ocurre Joe?

El Kido bajó la mirada. No se sentía capaz de decir lo que iba a decir a continuación observando los ojos de Taichi.

—Mi hermano se va a declarar incompetente y presentará "pruebas" a la fiscalía indicando que soy yo el asesino de Mimi.

—¡¿Qué?! - Sora exclamó tan fuerte que de seguro la oyeron desde los otros departamentos colindantes - ¿Por qué harían algo así? ¿Por qué tu hermano…?

—Hikari… - susurró topándose el rostro.

—¿Que tiene que ver Hikari?

—Hikari terminó su relación con Koushirou hace un par de días y ahora… ahora es la novia de Shuu.

—¡Maldita hija de…! - Sora no quiso terminar la maldición. Taichi estaba allí.

Esa chica que era más inteligente y manipuladora de lo que pensaba. Tanto así como para conseguir que un hermano se coloque en contra de otro solo para que ella salga libre y limpia de polvo y paja. La había subestimado. La había subestimado demasiado.

—¿Y Yamato? - preguntó conteniendo su ira.

—En su departamento… supongo.

Sora comenzó a dar vueltas por todo el departamento, partiéndose la cabeza pensando qué demonios hacer para obtener pruebas contra alguno de esos dos. Con Joe pidiendo casi "asilo político" - y siendo inocente obviamente. Taichi continuaba siendo el único culpable y la audiencia era en apenas dos días más.

—¿Cómo sabías que tu hermano haría eso? - interrogó la pelirroja - ¿te lo dijo?

Joe bufó con ironía.

—Claro que no… me hizo creer todo este tiempo que tenía todas la pruebas necesarias para que Yamato fuera declarado culpable - habló en voz baja sintiéndose defraudado - Hasta que lo escuché hablar por teléfono con "ella". Me lo dijo solo para tenerme callado y tranquilo. traté de huir ese mismo día, pero fui descubierto y me encerraron en el departamento. Aproveché un descuido para fugarme ayer en la noche, pero antes fui a la caja fuerte que tiene mi hermano en su despacho y saqué ésto - El Kido abril su bolso y dejó caer sobre la mesa de centro una abultada carpeta - son todos los papeles que Shuu recolectó para inculparme. La autopsia que hice, la falsificación de todas las recetas que le entregué a Mimi, la falsificación de mi propio titulo. Hasta una declaración con mi letra donde acepto mi culpabilidad de haber cambiado los medicamentos de Mimi para provocarle la muerte por despecho.

—¿Con tu letra? - Sora tomó la carpeta y la abrió con urgencia. Varios papeles cayeron en el proceso.

—Mi letra y la de Shuu se parecen bastaste. No creo que le haya costado mucho copiar la mía.

—Joe - la pelirroja lo llamó por su nombre para que éste la mirara a los ojos - júrame que esto no lo escribiste tú.

—¡No! - respondió con indignación - Yo no maté a Mimi, jamás cambié sus medicamentos… yo la amaba. Quería lo mejor para ella, aunque no fuese conmigo.

—¿Es la unica copia que hay?

—Quiero pensar eso… después de todo estaba en la caja fuerte, pero pueden haber copias en el disco duro de mi hermano.

Sora giró sobre sus talones en búsqueda de su teléfono. Tenia que llamar a Ryo ahora ya.

—No te molestes - habló Taichi al fin. Su voz sonaba con tristeza - Si hay alguna copia y Hikari está con él. Es casi imposible accesar a ese computador. Lo único que queda es encontrar la forma que ella o Yamato confiesen.

—Hikari jamás lo hará…

—Ella no, pero Yamato puede que sí. Si Hi- el moreno carraspeó, era horriblemente difícil saber que su hermana estaba tras todo eso - Si HIkari fue la que lo hizo… tendré que apelar al "amor" que sentía Yamato por Mimi.

—¿Tendrás? - la Takenouchi se acercó a él. Lo tomó del brazo y se lo llevó a una esquina para hablarle en un tono más bajo - No puedes salir de este lugar. Puede pasarte algo y quedan dos días para…

—Exacto Sora - interrumpió - quedan dos días y si no voy yo a la cárcel de por vida, irá Joe.

—No me gusta la idea… por favor pensemos en otra.

Taichi la cayó con un beso.

—Confía en mi - susurró contra sus labios.

Ella lo abrazó con fuerza a modo de respuesta.

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El Yagami sabía que Yamato había dejado el apartamento donde vivía hace varios días y que su paradero en esos momentos era "desconocido".

Entró en el lugar que había sido su "hogar" después de salir de la cárcel y el aroma a encierro y cigarrillos le dio una bofetada en cuanto puso un pie adentro.

Se guardó los cables con los que había logrado entrar, ya que como lo supuso Yamato había cambiado cerradura.

Todo estaba revuelto. Loza sin lavar amontonaba. Ropa tirada por varios lugares.

Avanzó moviendo cuentas en el mueble cercano a la entrada, buscando algo… lo que fuese… movió el sillón, sacó los cojines, hurgó entre los espacios del mismo y siguió así por todo el salón y la cocina, hasta el refrigerador lo sacó de su sitio. Vació la despensa y metió su mano por los rincones más recónditos. Se topó con envolturas del chocolate favorito de Mimi bajo el mueble del lavavajillas.

Los metió dentro de la mochila que llevaba sin dudarlo después de sacarles una fotografía.

Cuando ya hubo terminado allí, fue directo al dormitorio de Yamato.

Abrió la puerta despacio, asegurándose de tener bien puestos los guantes.

"Antes de entrar debes ponerte guantes, cubre tu calzado y tu cabello… nadie debe saber que tú estuviste allí y si lo piensan no debe quedar registro de huellas de ningún tipo" había indicado Sora.

Tragó con dificultad y comenzó su tarea. Sacó lo poco y nada de ropa que quedaba del rubio del clóset. Sábanas, toallas. Metió la mano en todos los bolsillos de los pantalones y chaquetas que se le atravesaron. Halló entre papeles de cuando Ishida era estudiante en la universidad una foto de Mimi y de él.

"Te amo y quiero estar contigo por todo el tiempo que me lo permitas" se leía al reverso y la letra no era de Mimi. Era de Yamato.

-Tanto la amabas que dejaste que Hikari la matara - susurró molesto echando la fotografía al bolso.

Desarmó la cama, sacando todo, incluso el colchón, el cual cayó a un lado y …lotería.

Había una carpeta con varias hojas garabateadas, al leerlas entendió que eran canciones. Excepto una. También encontró una camiseta que tenía el dibujo de un "M" pequeña en una esquina y la reconoció como una de las favoritas de Yamato.

—Esta se la regaló Mimi por su cumpleaños…

La tocó a través de los guantes y notó una pequeña mancha que hacía ver la camiseta desmanchada.

Su corazón comenzó a latir a mil por hora.

Sacó su celular para encender la linterna y apuntó directo.

—¿Sangre? - se preguntó para luego taparse la boca.

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Las horas pasaban y aun no habían noticias de Taichi.

Sora comenzaba a impacientarse.

—¿Quieres un café?

Jun, desde la cocina, llamó la atención de su amiga que miraba una y otra vez los documentos que Joe Kido había traído. Tenía que admitir que aquel hombre tenía todo perfectamente planeado para que su hermano estuviera tras las rejas por el resto de su vida.

¿Qué clase de hermano hace eso? y lo que la tenía más intrigada… ¿Qué clase de magia tenía Hikari Yagami para encantar, embobar y hacer marionetas de los hombres que estaban con ella?

—¡¿Sora?!

La pelirroja dio un salto desde su asiento y Ryo frente a ella rio despacio. El moreno estaba tratando de accesar al computador de Shuu Kido, pero, tal cual como había dicho Taichi no le estaba siendo fácil. Esa chica era increíble.

—Sí, por favor - reaccionó ella al fin.

—No sé donde aprendió programación… pero tengo que decir que esto es un desafío y al mismo tiempo una vergüenza que una mujer me esté dando tantos dolores de cabeza para hacer algo que no demoro más de una hora.

—Ella estudiaba programación desde muy joven… me la topaba en la biblioteca. Luego debió de aprender más de Koushirou Izumi - contestó la Takenouchi recibiendo en sus manos el café que Jun traía.

—… ¿Qué vas a hacer con el? - preguntó Jun observando a Joe que estaba parado frente al ventanal mirando hacia los otros edificios con la mirada perdida.

—No lo sé… pero no puedo dejar que alguien inocente vaya a la cárcel por algo que no hizo.

—Pero sí falsificó documentos y mintió en el hecho de que era doctor. Lo van a procesar por eso aún no sea imputable para le caso de Mimi Tachikawa… Aunque, si lo ves a modo global, él también podría ser imputado.

—Mi cabeza es un lío ahora Jun… pero sé que tengo que pensar en eso de igual forma y pronto.

El timbre sonó y Sora salió casi corriendo, esperando ver a Taichi del otro lado. Estaba histérica creyendo que podía ser descubierto o que no fuese lo suficiente meticuloso y dejara algo que lo inculpara por allanamiento de morada.

Pero no, no era Taichi… era otra persona, una que jamás pensó llegaría hasta la puerta de departamento.

Joe giró creyendo que podía ser el Yagami, pero en cuanto lo vio, la ira tomó parte de él y avanzó a zancadas hasta tomarlo por el cuello de la camisa y lanzarlo al piso.

—Detente! ¡Joe! - gritó Sora.

Ryo se levantó de su puesto y fue en ayuda. Jun, por su parte, del asombro se quedó estática con las manos tapándose la boca.

Pero ningún esfuerzo fue suficiente cuando el primer golpe llegó y el segundo y el tercero. El Kido estaba poseído y Ryo no tenía la fuerza suficiente para separarlos.

—¡Vas a matarlo! - volvió a gritar la pelirroja al ver que el rostro del hombre se llenaba de sangre.

—¡Es exactamente lo que quiero!

—¡Joe! - exclamó la voz de Taichi y todos voltearon a verlo.

Entró cerrando la puerta que Sora había dejado abierta. El Kido se levantó tocándose los nudillos adoloridos.

Desde el suelo y cubierto en sangre, Yamato Ishida, escupió la saliva que se había acumulado en su boca. El Yagami llegó a su lado y antes de decirle cualquier cosa lo ayudó a levantarse sólo para volver a tumbarlo de un certero golpe que lo dejó inconsciente.

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Queda menos. Fue un capitulo corto pero intenso

pd. Amo a Hikari en este fic xD