Capítulo 10

Ya han pasado varios días desde que Aoba consiguió el empleo de la tienda de mascotas, él y yo hacemos nuestro mejor esfuerzo en nuestros trabajos y además yo en la escuela, no me gusta mucho ese lugar llamado colegio, universidad o como sea... Siempre tengo que aprender cosas que no me van a servir realmente, o si sirven... No las aprendo bien, soy un desastre en la universidad, estar en ese lugar me enferma, tengo amigos... Amigas, pero no es suficiente razón para que elija ir a la escuela en lugar de hacer otra actividad... Simplemente asisto cuando ya he faltado demasiado, aun así no creo que sea suficiente para poder salvar el semestre... En fin.

Hoy Aoba ha salido temprano como siempre a su trabajo, yo he pasado de ir a la universidad y me he quedado a dormir demás, sin embargo, he decidido ir a la tienda de mascotas pues Aoba siempre menciona al cachorrito Pomerania que le gusta tanto, desde que Aoba entró a trabajar nadie ha querido comprar al perrito, así que es buena oportunidad para ir a verlo, antes de que alguien lo compre. Antes de salir intente prepararle a Aoba un almuerzo sin mucho éxito, así que solo tendrá que ser emparedados.

Ya en el centro comercial paseo por algunas tiendas antes de mi parada final, al parecer el lugar que la otra vez estaba siendo discutido entre los peluqueros fue ganado por Koujaku, pues era este el que estaba ahí haciendo cortes a chicas que no lo necesitaban, supongo que solo basta con que Koujaku te toque la cabeza y listo, podrás obtener las 'citas' que quieras con él, pase del lugar pues no estaba interesada en un corte de cabello ni en Koujaku, los tipos como él no me agradan mucho, además viendo la hora seguro que Aoba ya tendría hambre.

Al fin llegué a mi destino, la tienda de mascotas 'Clarabella', un nombre un tanto extraño si me lo preguntan, entré y parece ser que llegué en el momento perfecto pues Aoba estaba en su descanso, me acerco a él y le entrego los emparedados.

"Lo traje para ti."

"¿De verdad?... Ohh.. ¿Tú hiciste esto?"

"Vamos que solo son emparedados, no tiende porque reaccionar así."

"Jejeje... Creo que tienes razón, pero aun así, gracias Leslie."

Me miró como la vez pasada, de una manera muy extraña para mí... Veía en sus ojos... ¿Ternura?, quise terminar esa escena tan vergonzosa y decidí cambiar el tema.

"Y... ¿El perrito negro? El Pomerania."

"¡Oh! ¿Lo quieres ver?"

Asentí con la cabeza, esperé a que Aoba terminara su almuerzo y después de eso me guió hasta una de las 'jaulas' donde estaba el perrito, era un largo cubículo de cristal lleno de perritos, ahí pude ver de nuevo al perrito negro que tanto le gustaba a Aoba.

"¡Es muy lindo! ¡Adorable! Es un cachorrito hermoso... Si tuviéramos más dinero podríamos comprarlo."

"En tu casa hay espacio suficiente para un perro de su tamaño, es una lástima que no podamos por el dinero."

"Así es... Dices que no muchos se detienen a verlo, ¿Verdad?"

"Sí... Casi nadie lo mira, no sé por qué si es muy esponjado y suavecito, yo creo que cualquier niño querría un amiguito como él."

El perrito parecía entender nuestras palabras pues estaba muy atento a nuestra conversación moviendo su esponjada cola, en eso ambos escuchamos una voz proveniente de nuestras espaldas, presencia que no habíamos notado porque toda nuestra concentración la tenía el perrito.

"¿Por qué tanto alboroto por un perro?"

Giramos la cabeza al instante y hablamos en coro.

"¿¡Noiz!?"

Noiz al ver nuestra reacción suspira.

"¿Qué haces aquí Noiz?"

"¿Que no puedo estar aquí o qué?"

"No... No es eso... Solo que no esperaba verte por aquí... Oh... ¿Vienes a comprar una mascota?"

"No, tonto..."

"¿No te gustan las mascotas?"

Pregunté por simple curiosidad, a simple vista, Noiz no parece de las personas que les gusten los animales.

"Tengo otro tipo de mascota."

"¿Otro tipo?... ¿De qué tipo?"

Cuando Aoba terminó de preguntar, Noiz sacó de su bolsillo una especie de cubo verde... ¿Esa era su mascota? ¿Un juguete?

"Lo fabriqué yo mismo, es una especie de Asistente Personal con Inteligencia Artificial, cumple su función y además sirve de mascota."

"... Supongo que cada quién tiene la mascota que quiere..."

"Es muy lindo, ¿Puedo tenerlo un momento?"

Pregunté a Noiz y este me extendió su brazo con el cubo en la mano dejándomelo un instante, era de un material algo duro y efectivamente era un cubo verde con... ¿Carita?... A pesar de lo bizarro que se veía era lindo. Noiz tocó una parte del cubito.

"Conejo"

"Sistema arrancado, sistema de reconocimiento de voz activado, usuario Noiz. Buenos días."

Aoba y yo retrocedimos un poco ante lo que había sucedido... ¡El cubo había hablado y es un conejo! Igualmente pregunté para confirmar.

"¿Es un conejo?"

"Sí, se llama Conejo."

"Espera... ¿Es un conejo que se llama conejo?"

Noiz miró un poco irritado a Aoba por la pregunta, después se calmó un poco.

"¿Y el perro?"

"¿Eh?... ¡Ah! Es un Pomerania negro, pero ha estado en la tienda desde antes de mi llegada."

"¿Trabajas aquí?"

"Sí, ¿Algún problema con eso?..."

"Realmente no... ¿Quieren adoptar al perro?"

"¿Eh?... Bueno... Eso quisiéramos pero, no podemos comprarlo, es algo caro."

"Ya veo. Oye, saca al perro ese."

"¿¡Eh!?"

Expresamos en coro porque no sabíamos lo que pensaba Noiz, ¿Sería capaz de comprar al perro, para ayudarlo o para burlarse de nuestra pobreza?

"Rápido."

"Y-Ya voy..."

Aoba hizo caso a Noiz y sacó y preparó al perrito para que dejase la tienda, mientras Noiz iba al otro extremo de la tienda para juntar los accesorios necesarios de una mascota, en específico de un perro, como una cama, plato, una generosa dotación de comida, juguetes, una correa, etc.

Las llevó todas a la caja y Aoba estaba ahí arreglando un poco al perrito, Aoba miró sorprendido todo lo que Noiz había juntado, pero aun así hizo su trabajo.

"¿Algo más?"

"No, es todo."

"Ya veo...¿ Va a pagar en efectivo o con tarjeta?"

"Tarjeta."

Casi al mismo tiempo que respondió le extendió la tarjeta, Aoba y yo estábamos atónitos, efectivamente Noiz había comprado al perro y con todo y artículos para su cuidado; Aoba terminó la transacción, devolvió la tarjeta y Noiz se disponía a irse... Sin las cosas o el perro.

"¿No-Noiz?... ¿A dónde vas?"

"Qué te importa."

Ambos quedamos con expresión de interrogación, ¿Para qué compró al perro?

"¿No querían al perro?"

"¿Eh?"

"Tch... Lo compré para ustedes... Me voy."

"¡Noiz!"

Aoba y yo lanzamos a unísono e igualmente hicimos con nuestra respuesta, Noiz se detuvo a escucharnos.

"Gracias"

"..."

Nos miró y salió por la puerta sin voltear de nuevo o regresar.

"Noiz es una buena persona después de todo..."

"Y rico..."

Después de divertido suceso, decidí esperar a Aoba para ayudarlo con las cosas y ahora nuestra nueva mascota, al terminar su turno salimos juntos del centro comercial y nos dirigíamos a casa, cargando las cosas y al cachorro, discutíamos cosas como los cuidados del animalito y cuál sería su nombre; Aoba ya tenía un nombre listo, pues se había encariñado con el perrito y ya había escogido un nombre, pero obviamente no podía llamarlo así.

"Ren... Se llamará Ren"

Aoba acariciaba al perrito mientras hablaba, al perrito parecía gustarle el nombre que había escogido para él.

"Suena bien, además se ve que le gusta... Será Ren entonces"

Yo también acaricié a Ren y seguimos caminando juntos. Al llegar a casa me alisté porque ya era mi turno de trabajar, en el Maid Café, me despedí de Aoba y Ren, el perrito estaría bien en manos de Aoba así que no me preocupé.

Durante mi turno hubo muchos clientes así que fue una noche agotadora, cuando terminó mi turno me cambié, tomé mi mochila y salí del café ya cansada, todavía tenía que caminar hasta casa... Que cansado, pero me quitaba esos pensamientos de la cabeza porque recordaba que ya había un nuevo integrante en mi casa, un lindo perrito llamado Ren. Seguí caminando pensando en Ren y Aoba cuando logro divisar a una extraña persona, deambulaba con una sombrilla abierta, una bata blanca y... ¿¡Una máscara de gas!? Un recuerdo chocó en mi cabeza, no podía ser otro más que...

"¡Clear!"

Este al escuchar su nombre se detuvo y me miró, yo fui hasta él.

"Clear"

"Sí, ese es mi nombre, soy Clear... ¿Nos hemos visto antes?"

"Bueno... Algo así... Supongo... ¿Pero qué haces aquí?"

"No lo sé... No puedo recordar por más que intente, pero estoy seguro de una cosa... Mi Máster está en esta ciudad, pero su señal es débil, no puedo saber exactamente dónde está..."

"¡Yo sé dónde está tu Máster!"

"¿¡Eh!? ¿¡De verdad!? ¡Dime dónde por favor!"

"Claro, de hecho, voy con él ahora mismo, vamos te invito a mi casa, tu Máster es mi invitado especial."

"¿De verdad harías eso por mí?"

Clear ya estaba llorando de alegría... Vaya hombre.

"Pero quítate la máscara."

"¿Eh?... No puedo hacer eso."

"Si estás así asustarías a la gente, nadie por aquí está acostumbrado a algo como una máscara de gas... Puesta sin motivo..."

"No puedo..."

"Tu Máster podría asustarse también."

"¿¡Eh!?... ¡No quiero! No quiero que Máster se sienta mal al verme... Pero... Mi rostro... Mi rostro es mucho más horrible que esto... Lleva me con Máster por favor."

"No lo haré hasta que te saques eso... No es tan malo, de hecho, tu rostro no tiene nada malo, de verdad."

"... ¿De verdad?"

"De verdad"

"¿Cómo lo sabes?"

"Soy la Jefaza y lo sé todo."

"¿Jefaza?"

"Soy como tu Máster... Bueno algo así..."

"¿Puedo confiar en ti? ¿Me llevarás con Máster si me quito la máscara?"

"Tienes mi palabra, nunca miento... Bueno, nunca miento cuando es importante... Pero te llevaré con Aoba"

"¿Aoba?"

"Sí, así se llama tu Máster."

"Aoba-san..."

Después de intercambiar algunas palabras más con Clear, este decidió quitarse la máscara que llevaba... Al momento recibí un flechazo, ¿Amor a primera vista? Su rostro es mucho más hermoso en persona, me quedé en silencio un momento, embobada por su belleza.

"...¿E-está bien?..."

Reaccioné ante la preocupación de Clear.

"¡Oh sí!... Te ves muy bien, sorprenderás a Aoba cuando te vea... Positivamente hablando... Bien, vamos, te llevaré con Aoba como prometí"

El rostro de Clear se iluminó con una hermosa sonrisa, me voy a morir... No soy mala, obviamente si se hubiera rehusado a quitarse la máscara igual lo llevaría con Aoba. Clear obedientemente me siguió hasta casa donde estaban Aoba y Ren, abrí la puerta y entré con el nuevo compañero, Aoba nos recibió... Sorprendido.

"Ya regresas...te... ¿Es un amigo?"

"No..."

No pude terminar la frase cuando Clear se lanzó contra Aoba en un abrazo.

"¡MASTER!"

"¡Ugh!... ¿Qué le pasa?"

"Dice que eres su Master."

"Dices que no es tu amigo... ¿Quién diablos es?"

"Un extraño."

"¿¡Qué!?... ¿Invitas a extraños a tu casa como si nada?"

Aoba trataba de zafarse del abrazo de Clear sin éxito, el chico de cabellos blancos lo soltó un poco para mirarlo a la cara.

"Máster"

"¿Master?... Espera, te equivocas, yo no soy tu Máster."

"Tú eres mi Máster... Aoba-san."

Después de más forcejeos, Aoba logra quitarse a Clear de encima.

"No te conozco"

"Yo estoy para servirte, Máster"

"..."

Mientras Aoba estaba confundido Clear se acercó a mí.

"Estoy muy agradecido por tu ayuda, sin ti no hubiera encontrado a Máster... ¿Aoba-san también es tu Master?"

"Jejeje, de nada... ¿Eh?... ¡No!... Yo no..."

"¿No? Pensé que sí porque tú eres igual a mí."

"¿Igual? ¿En qué sentido?"

"En... ¡Mhmm!"

"Nada... Jajaja..."

Me puse nerviosa ante la pregunta de Aoba y callé la boca de Clear lo más rápido que pude con las manos, Aoba se nos quedó mirando raro pero no insistió, seguro pensaba que estábamos jugando... O éramos un par de idiotas.

Estuvimos charlando un poco más dentro de la casa, Clear quiso ir al techo para mirar mejor el cielo y yo acepté, Aoba no estaba muy convencido pero igual nos acompañó, también subimos a Ren.

"Vaya, la vista es hermosa."

"¿Master te gusta? Me gusta mucho estar en los tejados."

"..."

"¡Ren-san! Eres tan suavecito... Suavecito, suavecito."

"Jajaja, ¿Clear te gustan los perros?"

"Me gustan las cosas brillantes y suavecitas... Como tus mejillas, Máster... Eres muy suavecito."

"¡Ugh!"

"Jajaja"

Estábamos pasando una noche muy agradable, Clear había dejado a Ren y ahora jalaba de las mejillas de Aoba, era muy divertido, por alguna razón se detuvo y quedó un poco serio mientras Aoba tenía las mejillas rojas de los tirones.

"¡Clear!"

"Aoba-san, Leslie... ¿Puedo... Puedo cantar para ustedes? En agradecimiento por lo que han hecho por mí..."

"Clear..."

"Sí, ¿Por qué no? ¿Verdad Leslie?"

"Claro, canta."

Clear dejó a Ren en los brazos de Aoba y se levantó para adoptar una mejor posición para cantar, no nos imaginábamos el maravilloso concierto que estábamos escuchando, Clear cantaba realmente bien, con su canto y la fresca brisa de la noche estábamos sucumbiendo ante el sueño... Poco a poco mi visión se volvía borrosa y la melodía nos arrullaba hasta que nos dormimos.

"... ¿Eh?... ¿Aoba-san? ¿Leslie?... Weee, ¿Por qué se durmieron?..."