Nota: Se cambia la categoría a M

Aclaración: solo la trama me pertenece.


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Oscuridad

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Lux cepillaba su rubio cabello frente a su coiffeuse a pesar de todas las indicaciones ya se sentía mucho más recuperada, poco recordaba de su traumante encuentro con la pesadilla y se sentiría feliz de no recordar nada jamás.

Tarareaba una canción que parecía de cuna cuando alguien tocó a su puerta.

-Señorita Crownguard tiene visita.- Dijo una de las sirvientas sin entrar en su habitación.

-A pues, dígale que pase.- Dijo la rubia poniéndose de pie. Normalmente recibía a sus visitas en el salón pero dada su condición sus padres y Garen no querían que abandonara su cuarto.

-P-Permiso, ¿P-Puedo pasar?- Preguntó Ezreal entrando a la habitación de Luxanna tímidamente.

-¿¡Ezreal!?- A Lux se le iluminó el rostro al verlo.

-¿Cómo estás? Quiero decir ¿ya te sientes bien? Ehh bueno no es que ya debas sentirte bien después de todo no te recuperaras de la noche a la mañana, pero no quiero decir que luzcas mal, todo lo contrario te ves realmente herm- ehhh bueno yo no quería.- Ezreal no podía decir nada coherente estaba completamente sonrojado frente a la chica que le quitaba el sueño y pensar en cuando la besó en el hospital no ayudaba en nada.

Lux no podía parar de sonreír, encontraba adorable la forma en que Ezreal balbuceaba cada vez.

-Eres tan elocuente.- Dijo mientras reía cubriendo ligeramente su boca con su mano.

-Ehhh lo siento… debo parecer un tonto.-

-Para nada, es parte de tu encanto.- Lux no podía negarlo, ese chico realmente le fascinaba. Lo necesitaba, necesitaba estar con alguien que la distrajera y nadie lo hacía como Ezreal, sentados uno al lado del otro hablaron por horas de cosas sin importancia se sentían tan cómodos estando juntos.

-Ezreal ¿Q-qué piensas de mí?- Pregunto la chica sonrojada sin mirarlo.

-Ehh bueno…- Él tampoco la miraba, se limitó a rascar la parte de atrás de su cabeza. –B-bueno yo pienso que eres una chica *carraspeó* mujer muy eehhhh her-centrada.- Dijo lo primero que se le vino a la cabeza, los nervios de estar así con ella le atontaban las neuronas.

-¿Centrada? ¿Qué se supone que significa eso?- Preguntó Lux ante la inesperada respuesta.

-Bueno yo pienso que *suspiro* eres la chica más increíble que he conocido jamás, me gusta mucho pasar tiempo contigo además de que considero que eres muy b-bonita.- Respondió mientras tragaba saliva con los ojos clavados al suelo).

-¿Piensas que soy bonita?- Ezreal movió la cabeza en señal de afirmación. -¿Piensas soy encantadora?- Ezreal gesticuló sin hablarle. -¿Piensas que soy atractiva?- Ezreal volteó lentamente a verla al escuchar las palabras de la chica, Lux se fue acercando al chico lentamente, su mirada ya no reflejaba la ingenuidad que la caracterizaba si no que una chispa de lujuria mezclado con una pizca de perversión opacaba sus ojos celestes Ezreal estaba congelado debía ser un sueño… -¿Alguna vez has querido tocarme?- Susurró Lux en el oido de él.

-¿L-Lux?- Ezreal no podía creer lo que estaba pasando.

-Podrías besarme en vez de continuar balbuceando.- Dijo Lux tirando de él hacia su cuerpo.

Ezreal no alcanzó a reaccionar cuando la muchacha ya lo estaba besando, él respondió pero sin perder el impacto de la situación. La chica suavemente y sin separar sus labios de los de él logró que se recostaran en el diván donde hace instantes mantenían una inocente charla. Se besaban pero ella quería más, intensificó el beso abriendo su boca y buscando en la de él, la incomodidad de Ezreal iba desapareciendo y reemplazándose por el calor y la excitación de tenerla sobre él, ella recorría lentamente el cuerpo de Ezreal con sus manos hasta pasar por su entrepierna lo que lo hizo exhalar ruidosamente ella soltó una risita de satisfacción ante esta reacción y en seguida tomó las manos del chico para guiarlas por su cuerpo, el delgado pijama y la ligera bata que llevaba puesta hacia que el contacto con su piel fuera prácticamente directo Ezreal comenzaba a respirar pesadamente mientras que la chica finalmente rompió el beso, lo miró de una forma que él nunca pensaría que era Lux quien estaba frente suyo, le desabrochó la chaqueta y levanto su camiseta dejando su torso al descubierto ella comenzó a bajar besándole el cuello, el pecho y los abdominales dejando un rastro de calor que Ezreal sintió que le quemaba, hasta que se topó con su cinturón, el rubio tragó saliva mirándola, ella solo sonrió. Lentamente y mientras tarareaba una canción suave le quitó el cinturón, bajó el cierre de sus pantalones y los deslizó hasta un poco más arriba de sus rodillas Lux paso sus manos por la entrepierna del chico acariciándolo delicadamente, él ya no podía más, gimió apretando los puños y cerrando los ojos sin darse cuenta que la chica lo estaba despojando de sus bóxer hasta que sintió la respiración de ella sobre su miembro. Lux empezó a besar tímidamente la punta de su masculinidad, a usar su lengua cada vez con más confianza impulsada por las expresivas muecas y gemidos de Ezreal, a quien, con cada segundo que pasaba le faltaba más el aire, Lux no se detendría pausadamente introdujo miembro de Ezreal en su boca. El chico no podía siquiera pensar estaba a punto de perder el control, Lux comenzó a trabajar en el placer del rubio notando como luego de unos minutos él empezaba a temblar-

Alguien tocó a su puerta.

-¿Lux estas ahí? Gil me dijo que tenías visitas.- Garen volvió a golpear la puerta del cuarto de su hermana.

Lux cubrió la boca de Ezreal con su mano, el chico estaba agotado, su cabeza le daba vueltas y aun temblaba, la chica trago antes de susurrarle que se vistiera y empujarlo hacia el balcón.

-¡Entra! Ez y yo estábamos charlando en el balcón, no oí cuando llamaste a la puerta.- Dijo Lux sonriendo mientras cerraba su bata como si tuviera frío.

-Ah, no quería interrumpir ¿Tienes frío, quieres un té? ¿Y Ezreal?- Dijo Garen mirando hacia el balcón sin lograr ver al muchacho

-Sí, tengo algo de frío un té estaría bien, Ez está en el balcón aun, sabes que no soporta las habitaciones cerradas.-

-Bien, no te quedes afuera mucho tiempo más, no queremos que pesques un resfriado, mandaré a Gil con tu té.- Dijo Garen antes de salir del cuarto.

Lux cerró la puerta y una media sonrisa se dibujó en su cara antes de salir al balcón.


Syndra empacó solo un poco de ropa, menos que lo indispensable, iba saliendo de su cuarto cuando se detuvo, miró hacia dentro y volvió, el collar dorado, no podía dejarlo probablemente no volvería a ver ninguna de las cosas que dejara antes de salir por la puerta. Lo tomó y salió silenciosamente Zed la esperaba en el pasillo. Rápidamente corrieron hasta llegar a las plataformas de invocación que usaban los campeones para retornar a sus hogares, la que Varus utilizaba lo dejaba en un pueblo abandonado a un par de kilómetros del templo de Zed, era lo más seguro ya que nadie revisaba ese portal jamás.

El haz de luz que los cegó fue devorado por la profunda oscuridad que pintaba la noche Ioniana, solo alcanzaron a dar un par de pasos antes de que la presencia de Varus los incomodara.

La flecha del castigo sabía muy bien que ellos 2 estaban ahí, y Zed y Syndra tampoco desconocían la ubicación del campeón. Pero Varus los ignoró, la pena, el arrepentimiento y el odio se apoderaban por completo del arquero en las noches, se quedaba a la luz de la luna contemplando con desdicha el collar que le recordaba tiempos mejores… o sus buenos tiempos ya que su vida ahora no valía nada, respiraba solo para la venganza y solo cuando cumpliera su promesa partiría al encuentro de su familia en la otra vida.

-Déjalo, sumido en su desgracia no hará caso a nada ni a nadie.- Dijo Zed tirando del brazo de Syndra quien estaba ensimismada mirando a un hombre que como ella y muchos otros campeones lo había perdido todo.

Llegaron a un templo que si no fuera por lo pulcro que se encontraba parecería que no estaba habitado, Syndra miró cada detalle de la edificación mientras seguía a Zed por los oscuros pasillos.

-Te quedaras aquí.- Susurró Zed entrando en un cuarto perfectamente arreglado.

Syndra solo asintió con la cabeza. Zed tomó el bolso donde ella guardo sus cosas y lo puso en un armario, la maga se dirigió hacia una mesa donde había un par de velas con intensión de encenderlas, ver en la oscuridad no era uno de sus talentos. Se sentó en el suelo y se quitó su manto del decoro de la cabeza y suspiro, Zed se quitó la máscara y caminó hacia la ventana que estaba a espaldas de Syndra.

El ninja bajo las persianas de bambú antes de voltearse para quedar justo detrás de la maga.

-¿Syndra te puedo hacer una pregunta?- Dijo Zed aun de pie.

Syndra trató de responder solo para notar que ningún sonido salía de sus labios, tocó la cicatriz en su garganta con pesar. Movió la cabeza en señal de afirmación.

-¿No sabes quién te hizo eso en el cuello cierto?-

Syndra negó con la cabeza.

-Entonces… ¿Por qué confías en un extraño que te trae a su templo?- Dijo Zed con una voz fría y completamente despojada de emoción

El pánico nubló los ojos de Syndra, un escalofrío recorrió toda su espalda, no se podía mover.

Zed sopló las velas y la habitación quedo totalmente sumergida en las tinieblas.

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Fin del capítulo ocho


Cualquier pregunta y eso siempre leo todos los reviews y contesto al final de los capítulos.