Los personajes pertenecen a Masashi Kishimoto
Y su fantástico manga Naruto
La historia es mía y espero que sea de su agrado.
Un nuevo día comenzaba en todo el mundo y como buenos madrugadores, varios aldeanos de la Hoja empezaban sus tan habituales actividades. Claro que, entre todas esas personas, una no había tenido la oportunidad de madrugar sino que más bien aún no había podido tocar una cama, y esa persona era nada mas ni nada menos que la mismísima autoridad de todo Konoha. La Hokage, no había podido descansar ni siquiera diez minutos ya que cuando se dirigía a dormir, un ANBU la interrumpió avisándole que el equipo que había mandado tras su antiguo compañero, Orochimaru, había vuelto y ella debía hacerse cargo de la situación.
Al principio esperaba encontrar a los ninjas que mando en aquella misión, en la oficina, pero el ANBU que la mando a llamar, la dirigió rápidamente hasta los más oscuros confinares de las celdas custodiadas por otros ANBUS. Al principio se sorprendió ya que sus instrucciones habían sido de que acabaran con Orochimaru y con Kabuto, así que no debían haber vuelto con nadie que ahora se pudiese encontrar en algunos de esos cuartos.
Dirigiéndose a las celdas que normalmente eran para ninjas criminales de rango alto, se encontró con el equipo de Kakashi que estaban hablando con Ibiki. Que estuviesen con él, solo significaba que a quien trajeron era sumamente peligroso y valioso por cualquier información que pudiese darles.
El inmenso grupo de hombres, dejo de lado su pequeña charla cuando escucharon el sonido de los tacones de la rubia. Con una corta reverencia la saludaron antes de informales sobre lo sucedido.
- Ustedes.. – Llamo la rubia a los dos ANBUs que habían participado de la misión – Pueden retirarse..
- Claro.. – Dijeron al unísono ambos ninjas y desaparecieron del lugar en una espesa nube de humo.
- Kakashi.. – La atención de la rubia volvió al ninja copia – ¿Que significa todo esto? Pensé que fui claras con la orden..
- Tsunade-sama.. – Dijo tranquilo Kakashi mientras guardaba las manos en los bolsillos – Sabemos cuales fueron las ordenes pero el sujeto tenía información que podía servir a la aldea..
- ¿Información? – Pregunto Tsunade algo confundida de que no se llevara a cabo su orden.
- Dijo que podía hablarnos de los planes de Akatsuki.. – Explico Kakashi llamando la atención de todos menos de su Hokage que no parecía interesada en el tema.
Tsunade no podía culparlos de que tomaran esa decisión cuando se suponía que no tenían tanta información sobre aquel grupo pero ella si contaba con la información necesaria, es más, tenía demasiada información que cada vez se aseguraba mas y mas de que era completamente cierta, pero ella no podía decir abiertamente todo lo que sabía menos con gente peligrosa dentro de la aldea que solo buscaban ganar mas poder y se olvidaban de cualquier otra cosa, se olvidaban de la gente para los que gobernaban. Suspirando decidió primero saber de quien se trataba el supuesto informante para tomar una decisión.
- ¿A quién trajeron? – Pregunto cruzada de brazos, la rubia.
- Orochimaru.. – Respondió Ibiki.
La rubia abrió los ojos sorprendida de que lograran capturar a esa serpiente. Rápidamente se abrió paso de aquellos hombres y fue hasta una puerta maciza con una pequeña rendija que servía para mirar dentro. Observo como efectivamente dentro de aquel lugar, de aquella celda, se encontraba su antiguo compañero.
- Tsunade.. que privilegio verte.. – Dijo Orochimaru completamente débil y hasta acabado.
La Hokage solo trago saliva con dificultad de verlo ahí mismo después de tanto tiempo, desde la vez que trato de engañarlo para acabar con él, el mismo día que acepto volverse la Hokage de la aldea. Dando unos pasos para atrás, se alejo de aquella puerta y volviendo a ver a los hombres que estaban en ese lugar, realizo unos rápidos sellos de manos para asegurarse de que nadie mas pudiese escuchar lo que diría, ni siquiera su antiguo compañero.
- Kakashi! – Grito molesta la rubia – Mis ordenes fueron claras.. debían acabar con él y con Kabuto.. no traerlo a la aldea.. ¿te recuerdo que le dejo un sello maldito al Uchiha? ¿Te recuerdo que no tenemos idea de que planea con él? – Mintió ya que gracias al Uchiha si sabia que es lo que quería.
- Tsunade-sama.. – La llamo Gai, a pesar de lo que todos podían pensar, si la situación lo requería él podía volverse serio – No fue culpa de Kakashi.. fue una decisión en conjunto..
- Gai.. esta bien.. – Lo llamo el peliplateado – Acepto la responsabilidad de lo sucedido.. aun así creo que lo mejor es interrogarlo antes de acabar con él.. puede tener información que nos sirva.
- Demonios.. – Se quejo la rubia.
Si bien sabía que Kakashi tenía razón, no quería a la serpiente en su aldea. Toda información que pudiese dar, la conseguiría del Uchiha, pero con él en la aldea, las cosas se complicaban, demasiado para su gusto y un cambio como este podía darles un futuro completamente distinto al que el ahora pequeño Uchiha conocía. Internamente temía que si más cosas cambiaban, tendrían un futuro diferente y quizás peor de lo que le habían contado. Aun así, se sorprendió de la actitud del ninja copia, no cabía duda de porque había sido elegido para ser el sexto Hokage, sabia tomar decisiones en los momentos importante y cruciales.
- A pesar de verlo acabado.. – Hablo ya mas tranquila la rubia – Puedo ver que su cuerpo está mucho mejor.. Y que si está en estas condiciones es por las cadenas que seguramente le están drenando todo el chacra, dejándole el justo para respirar..
- Cuando llegamos estaba mal herido pero logro cambiar de cuerpo.. – Explico Kakashi.
- ¿Kabuto? – Pregunto la rubia.
- Muerto.. – Respondió Kakashi – Trajimos su cuerpo por respeto a su familia.. sabemos que ahora era un ninja de la aldea del sonido pero.. nos pareció lo correcto..
- No hay problema con eso.. -Dijo la Hokage sabiendo que por lo menos tenían un problema menos – Quiero que se lo selle para que no pueda ser revivido..
- Dudo que alguien trate de revivirlo.. – Dijo Gai cruzándose de brazos.
- De ahora en más.. quiero que cualquier ninja que sea acabado.. se selle para no ser revivido.. – Dijo la rubia mirando a Gai, no se podía arriesgar a que si la guerra surgía de cualquier forma, trajeran a la vida a cualquier ninja poderoso y molesto.
- Claro.. – Dijeron los tras hombres que aun estaban bajo el jutsu de silencio.
Tsunade camino de un lado al otro en la pequeña sala, analizando como debería actuar de ahora en adelante con la noticia de que tenían encarcelado al Sannin. Claro que primero debía asegurarse de quienes sabían sobre el tema para evitar que cualquiera pudiera utilizar aquella información para su propio beneficio.
- ¿Quienes saben sobre este asunto? – Pregunto señalando la celda de su excompañero mientras detenía el paso.
- Solo nosotros.. – Respondió Kakashi ya que esperaban que ella informara a los ancianos o a cualquier otra persona.
- Entonces así quedara.. – Dijo seriamente Tsunade mientras se cruzaba de brazos – Ibiki.. trasladen a lo mas profundo que puedan a Orochimaru.. lo quiero en la celda mas alejada y que no tenga contacto con nadie que no sea alguno de nosotros.. es más.. solo yo podre verlo..
- ¿Pero el interrogatorio..? – Respondió Ibiki ya que estaba sorprendido por la orden.
- Yo me hare cargo de él.. – Dijo seriamente Tsunade – Y según el informe que espero.. Orochimaru murió también.. – Les aclaro a los tres – Nadie sabrá de esto.. no saldrá a la luz y yo me encargare de saber cualquier tipo de información que nos pueda brindar..
- ¿No le informara al consejo? – Pregunto Gai.
Tsunade solo sonrió y deshizo el jutsu para salir de aquel lugar y que todos cumplieran con sus nuevas órdenes.
- Informare de la muerte de Orochimaru y nada más.. – Dijo Tsunade.
- Te recuerdo que sigo vivo.. – Se escucho de dentro de la celda.
- Desearas no estarlo Orochimaru.. – Respondió Tsunade – Tienes muchos crímenes por los cuales pagar..
Ante las palabras de la rubia, se pudo escuchar una débil risa dentro de la celda.
- Te sienta bien el cargo.. – Dijo con burla Orochimaru – Eres toda una Hokage.. igual que tu abuelo.. igual que todos.. ocultando en la oscuridad las miserias de la aldea.. ¿Cuanto crees que dure todo esto Tsunade?.. ¿Cuanto crees que podrás detenerme?
- Morirás de la peor forma Orochimaru.. – Sentencio la rubia – Tu eterna juventud acabo aquí mismo.. no hay mas cuerpos para ti.. disfruta lo que te queda de este..
Todos pudieron escuchar como el Sannin tiraba de las cadenas que lo aprisionaban, pero nadie dijo nada, y menos cuando la Hokage salió de la sala. Solo había que cumplir con la misión que había encomendado y nada más. Desde ese día, dos grandes molestias para la aldea habían sido acabadas, ambas estaban muertas o por lo menos para el mundo lo estaban.
En fin, a pesar de la noche tan complicada, el sol se alzaba sobre la cabeza de todos los demás aldeanos que si pudieron dormir y no pasar su noche dentro de la cárcel más segura que tenía Konoha.
Los comercios comenzaban a abrir sus puertas al publico y las calles poco a poco comenzaban a poblarse con todos los madrugadores. También, dentro del único e inmenso hospital, las enfermeras y ninjas médicos comenzaban con sus tan atareadas rutinas, revisando uno por uno a los enfermos que había en ese momento.
Cuando llego el momento de revisar la habitación de Hyuga Neji, una de las enfermeras se encontró con la tierna imagen de una pequeña peliazul que no soltaba para nada la mano del joven. La podía ver que estaba sentada en la silla que solía ser para los familiares que iban por unos minutos de visita, pero estaba segura de que ella la había usado para dormir. Preocupada de que estuviese incomoda, se acerco a ella y despacio la llamo moviéndola apenas por los hombros.
- Disculpe.. – Dijo la enfermera con voz suave para no alarmarla.
Perezosamente, Hinata comenzó a abrir los ojos, se sentía algo desorientada y no recordaba que había pasado el día anterior. Solo recordaba que estaba en su cuarto cuando escucho una conversación de las sirvientas que trabajan en la casa principal de los dominios Hyuga.
Como si la conversación volviese a sus oídos, se despertó rápidamente, sintiendo que el corazón le latía a mil por hora pero una mano en su hombro la tranquilizo.
- Tranquila.. – Dijo la enfermera – Dormiste aquí toda la noche..
- Yo.. lo.. lo lamento mucho.. – Se disculpo Hinata mientras soltaba la mano de su primo y hacia una reverencia por estar en un lugar que quizás no debía por las normas del hospital.
- No es nada.. – Dijo con una sonrisa la enfermera mientras se acercaba a las maquinas que monitoreaban al paciente – Sabíamos que estabas aquí pero Tsunade-sama dijo que no había problemas..
- Etto.. Gracias entonces.. – Agradeció Hinata de que no la corrieran y volvió a ver a su primo que seguía igual que como lo vio cuando llego – Él.. ¿Como se encuentra?
- Sufrió muchas heridas.. – Dijo sinceramente la enfermera – Algunas son mas graves que otras.. solo hay que esperar que su cuerpo evolucione correctamente.. Depende de su fuerza de voluntad..
- E.. Entonces.. Él despertara.. – Dijo con una pequeña sonrisa Hinata – Nii.. Nii-san es bastante fuerte y.. y saldrá de esta..
- Se nota que lo quieres.. – Dijo la enfermera habiendo controlado todo y anotado lo que necesitaba.
- Por.. Por supuesto.. a.. aunque dudo que él me quiera.. – Dijo sin ánimos Hinata.
- ¿Por qué lo dices? – pregunto la enfermera.
- Por nada.. – Respondió Hinata mientras negaba con la cabeza para sonreír de nuevo – Etto.. Gracias por la manta..
- ¿Eh? – La miro confundida la enfermera – Nosotras no te dimos la manta.. es más.. soy la primera en entrar al cuarto desde que llegaste..
- Pe.. pero.. entonces.. ¿quien me la dio? – Pregunto sorprendida Hinata mientras miraba a su primo, pero sabía que él no podía haber sido.
Tenía la duda de quien había sido el que la cubrió con la manta cuando nadie más había entrado a la habitación. Tenía una extraña sensación de que alguien había aparecido, pero pensó que era solo un sueño, un lindo sueño que había logrado calmar su angustiado corazón, luego de enterarse de que su primo estaba en un estado bastante complicado cuando llego a la aldea, siendo traído de urgencia. Lamentablemente no pudo pensar demasiado en el tema ya que la voz de la enfermera la trajo de nuevo a la realidad, dejando de lado aquel tema.
- Sabemos que puedes quedarte pero necesito revisarlo ahora que ya monitorio las maquinas.. – Dijo la enfermera con pena de tener que correrla – Pero solo será un par de horas.. te recomiendo que vayas a tu casa y que vuelvas en un rato..
- Cla.. Claro.. – Entendió Hinata que no debía entorpecer el trabajo de las enfermeras y los médicos, si quería que su primo se mejorara prontamente – Vol.. Volveré dentro de un rato..
Despidiendo con una sonrisa, la enfermera sacudió su mano y volvió su atención a su paciente para revisarlo y asegurarse de que sus heridas estuviesen sanando como deberían y si encontraba algo extraño o algún peligro, tenía la orden directa de llamar a la Hokage, que ella se haría responsable del cuidado del joven genio.
Ya afuera del hospital, Hinata se fricciono apenas el cuello ya que no había dormido cómodamente. Antes de salir quiso ver a su compañero, pero ya le habían dado de alta así que iría a verlo a su casa en el tiempo que no podía estar con su primo.
Llego al complejo de los Hyugas, entrando sin que nadie le dijera absolutamente nada. Pasaba como si fuera desapercibida y parecía que a nadie le importaba que no estuviese o que siquiera no pasara la noche en su casa. Sabía que a nadie le importaba, pero aun así esperaba que aunque sea alguien le dijera algo o se preocupara. Entro a su casa, siendo saludada apenas por unas cuantas sirvientas y se dirigió a su cuarto para así darse un baño relajante y volver a salir para así visitar a su compañero y luego ver de nuevo a su primo ya que por la frialdad que siempre caracterizo a su clan, nadie solía ir a los hospitales y es por eso que prefirió ser ella la que adornara y cuidara a su primo en su estadía en el hospital, claro que esperaba que fuera corta ya que no le gustaba verlo de aquella forma.
Aún no habían podido hablar luego de la lucha que habían tenido en los exámenes. No es que no quisiera, pero le daba miedo que él aun la odiara y aun mas luego de que no ganara la pelea contra Naruto. No se quería ni imaginar lo molesto que podría estar, o quizás molesto solo con ella por todo lo que sucedió en un pasado.
Por muy pequeña que fuera, tenia la esperanza de que ya no la viera con odio como lo hizo desde lo sucedido con su padre. Si bien era una pequeña de apenas tres años en ese momento, todos parecían culparla por aquello y llego un momento en que lo creyó y hasta acepto que la gente la mirara mal o incluso su padre siempre estuviese recordándole que era débil a comparación de cualquier otro.
Solo podía esperar que en algún momento encontrase el valor para por fin poder hablar y rogar que no le dijera las mismas palabras tan hirientes que alguna vez le dijo. Pero, a pesar de todo lo que ella pudiese sentir, no lo iba a dejar en ese momento, tan solo.
Cuando ya estuvo alistada, bañada y cambiada, salió de su cuarto y volvió a la puerta principal para salir un momento más. Por el camino, se cruzo con su padre y rápidamente quedo en su lugar para no molestarlo y con un habitual tartamudeo, lo saludo. Este ni siquiera le dirigió la mirada y solo siguió su camino, siendo seguido por la mas pequeña. Hinata suponía que deberían ir a entrenar o algo por el estilo, no por nada la había dejado a cargo de su sensei para que ya no le entorpeciera el camino.
Ver cómo era prácticamente ignorada en esas cuatro paredes, le hacia doler el pecho. Le dolía que su propia familia la tratara con el desprecio que le demostraban día a día. Ganas de llorar en ese preciso lugar, no le faltaban, pero tampoco podía hacer semejante demostración si no quería que la tildaran de más débil de lo que ya la creían.
Como si fiera un alma que se la lleva el diablo, salió rápidamente de aquel lugar que de pronto se volvía más pequeño, encerrándola como si no la quisiera dejar ser libre, como si fuese la vergüenza que hay que esconder. Ya una vez fuera de esos dominios, se apoyo en uno de los postes de luz para tranquiliza su tan golpeado corazón. Rogo por todos los cielos que nadie la viera, que nadie la escuchara mientras amargamente se decía a si misma que tenia que ser fuerte para soportar todo eso. No podía cambiar las cosas del pasado, pero si podía mejorar y fortalecer su corazón para que cosas como esas, murmullos y desprecios, no la afectaran. Bien claro tenia que la familia no se elige, pero ella si había elegido una familia y que por ahora le daban el amor y el afecto que su verdadera familia no le daba. Con eso en mente, suspiro para borrar cualquier amargura, y vio el camino que la llevaría hasta uno de sus mejores amigos. Aun quería visitarlo y saber como se encontraba ya que no lo había podido ver en el hospital.
A paso tranquilo, ya que también tenia que hacer tiempo para volver al hospital, Hinata camino por las ahora concurridas calles de la aldea, viendo cada uno de los locales que abrían sus puertas. Algunos la saludaban amablemente y otros la saludaban con demasiado respeto, haciéndola sonrojas y esconder la mirada, aun no podía cambiar su timidez y no estaba segura de que si algún día lo lograda cambiar o no.
Llegando a los dominios Inuzuka, Hinata se dirigió a la casa que tanto conocía, escuchando ya desde la puerta, los gritos de la matriarca del clan y de sus hijos. Por el volumen de voz, incluso del de su amigo, se podía dar una idea de que estaba perfectamente. Toco suavemente la puerta, sabiendo que aun así seria escuchada por los maravillosos sentidos que tenían en ese clan. No eran como el suyo que solo dependían de sus ojos, sino que desarrollaban el oído y el olfato a un nivel impresionante. Tanto era que solía pedirle ayuda para también mejorar, pero aún le costaba llegar al nivel de ellos.
La puerta se abrió, dejando ver a una mujer madura, de estatura media y, como la mayoría de las ninjas, delgada. Su hermoso cabello castaño, se encontraba igual de despeinado que el de su compañero y no pudo evitar sonreír con timidez ante los ojos que mostraban una fuerza impresionante que esperaba conseguir algún día.
- Etto.. – Dijo con timidez Hinata – Bu.. Buen día.. Tsume-san.. – La mujer casi la mato con la mirada la primera vez que la llamo y no fue por su nombre ya que trataba con mucho respeto a los mayores, así que la había obligado a llamarla sin tantos modales pero no podía dejarlos de lados aunque quisiese – ¿E.. Esta Kiba-kun?
- Hina! – Dijo con una sonrisa la mujer mientras sus ojos se suavizaban para la pequeña – Claro.. pasa.. – Dijo dándole paso a la casa – El idiota de mi hijo se encuentra desayunando.. si quieres puedes compartir con nosotros..
Esa invitación, parecía ser de las que no podían negarse ya que cuando quiso declinar amablemente, ya se encontraba en la mesa del comedor, junto a su compañero que la saludaba como siempre y con la hermana de este que disfrutaba de su desayuno. Muy cerca de ellos se encontraban los Ninken que nunca se separaban de ellos a menos que se los pidieran.
Fue así que se encontró compartiendo con la familia Inuzuka que solía ser bastante bulliciosa, pero le gustaba. No eran para nada como los desayunos en silencio que compartía con su familia o los que incluso los pasaba sola. Disfruto de la comida y de la compañía que le brindaban, aprovechando de paso de saber como se encontraba su compañero y como le había ido en la misión que tuvo.
Los minutos pasaron y Hinata ya quería volver con su primo así que ambos compañeros emprendieron la salida de la casa del joven.
- Kiba-kun.. – Lo llamo Hinata mientras cargaba al Ninken de su compañero – ¿Se.. Seguro que te encuentras bien?
- Por su puesto Hina.. – Respondió con una sonrisa Kiba – La verdad que fue de mucha ayuda ese ninja de la arena.. Definitivamente.. es mejor tenerlos de aliados que de enemigos..
- Pienso lo mismo.. A.. Aun así.. me alegro de que te encuentres bien entonces.. – Respondió con una sonrisa la peliazul.
- Gracias.. – Dijo Kiba despeinando sus cabellos en un gesto amable como si su compañera fuera un pequeño cachorro – Creo que dentro de poco volverán a su aldea así que será mejor ir a despedirlos como agradecimiento.. mi hermana dice que es lo correcto..
- Yo también lo creo Kiba-kun.. – Dijo Hinata mientras sonreía por el gesto de su compañero – Lamento no acompañarte a eso..
- Tranquila.. – Dijo Kiba mientras llevaba las manos detrás de la nuca – Supongo que quieres volver con Neji.. – La peliazul solo asintió con la cabeza – ¿Cuando hablaras con él?
- No.. no creo que Nii-san.. no creo que él quiera hablar conmigo.. – Dijo con pena Hinata.
- Deberías intentarlo.. – Aconsejo Kiba.
- Pe.. Pero.. ¿y si aun me odia..? – Pregunto con temor Hinata.
- Entonces él se lo pierde.. – Dijo Kiba mientras se encogía de hombros – Si te odia o si intenta algo contigo.. Shino y yo lo haremos entrar en razón..
Kiba escucho como su compañera suspiraba amargamente y con bastante tristeza por toda la situación en la que se encontraba, solo podía desear que ella no sufriera, pero sobre todo, que no la hicieran sufrir. La conocía y sabia lo fácil que era lastimarla, su familia entera la despreciaba y estaba seguro de que, para ella, los únicos que mostraban un genuino interés y afecto eran Shino, Akamaru, su sensei y él.
- Hina.. sabes que cuentas con nosotros para lo que sea.. – Dijo Kiba como un hermano mayor – Para lo que nos necesites, estaremos ahí.. no solo Akamaru y yo.. Shino también e incluso Kurenai-sensei.. así que cuando decidas hablar con él.. cuentas con nuestro apoyo..
- Gracias Kiba-kun.. – Dijo Hinata con una sonrisa, mientras que el perrito en sus brazos también ladraba en aprobación a lo que dijo su amigo – Gracias Akamaru.. – El pequeño can, lamio su mejilla y se sentía sumamente afortunada de tener compañeros como ellos.
- Bien.. será mejor ir con los hermanos de la arena.. – Dijo Kiba para dejarle tiempo para pensar a su amiga – Vamos Akamaru.. – El perro salto a su lado para seguir con el camino – Nos vemos luego Hina..
- Nos vemos Kiba-kun.. – Se despidió alegremente Hinata, si bien ella había ido a verlo para ver como estaba y para que supiese que contaba con ella, las cosas terminaron siendo al completo revés, siendo él el que la animo por completo.
Antes de volver al hospital, decidió que animaría la habitación de su primo con algunas flores para que se sintiera mejor y que todo aquello, ayudara con su recuperación para así despertara pronto y pudiese volver con todos en la casa Hyuga.
Camino tranquila hasta la florería Yamanaka ya que estaba segura de que ahí encontraría un hermoso arreglo floral o un par de girasoles, que seguro iban bien con su primo.
Abrió la puerta, haciendo que una pequeña campanilla sonara, eso provoco que una rubia que estaba detrás de un mostrador, con un rostro de aburrimiento, llevara su vista hasta ella.
- Oh.. Hola.. – Saludo sorprendida de ver a su compañera mas callada de todos en la academia.
- Buenos días Ino-san.. – Saludo con una corta reverencia, Hinata.
- Buen día Hinata.. – Saludo ahora bien la rubia mientras cambiaba su cara de asombro – ¿En que puedo ayudarte?
- Pues.. vi.. vine por unos gi.. girasoles.. – Dijo Hinata con una voz bastante suave.
- En ese caso.. – Dijo con una sonrisa Ino – Viniste al lugar indicado.
En otra parte de la aldea, Sasuke había pasado la primera noche en la aldea, cambiando por fin todo lo que había sucedido en su tiempo. El único problema era su nueva edad, pero podía vivir con eso, solo debía esperar y sabia que todo cambiaria, todo se arreglaría e incluso salvaría todas las vidas que, aunque él no era el mas santo, tampoco los dejaría morir. No dejaría que todo sucediera como paso una vez, haría bien las cosas y si había cosas que aun así pasarían, él se encargaría de advertir a todos para que estuviesen preparados.
Salió de su departamento, sintiendo que ese lugar ya no era su hogar y que un extraño sentimiento de querer restaurar parte de los dominios Uchiha, o por lo menos la entrada y la casa en la que vivió con su familia, en la que esperaba en un futuro, vivir con su hermano o quizás, con alguien mas que tenia en mente. Pero mientras volvía a las misiones Gennin, podía usar los momentos libres que tenia para ir arreglando de a poco las cosas en ese lugar.
Camino por las calles de la aldea sin rumbo fijo, sin prestar atención a nada de lo que sucedía a su alrededor, simplemente disfrutando de algo que no tuvo la oportunidad por elegir mal su camino. Pronto sus pasos se detuvieron cuando de una tienda, una florería en particular salió una peliazul con un ramo de girasoles. La podía ver mas tranquila de lo que la vio cuando apenas se había enterado de lo sucedido con el otro Hyuga, suponía que las cosas deberían estar en orden y que él se estaba recuperando como una vez paso.
Aun así, verla en mitad de la aldea, sin nadie a su alrededor, le parecía ser una señal o quizás un momento para poder hablar con ella y así empezar lo que no tuvieron la oportunidad de empezar. Pudo verla que estaba por tomar un camino completamente distinto al suyo, que no se la cruzaría por casualidad, fingiendo chocar su hombro apenas o preguntando a donde iba con esas flores o simplemente comentarle que anoche casi lo atropellaba por ir corriendo por toda la calle. Fue así que trato de acelerar su paso para alcanzarla, pero una cabellera rubia con una llamativa campera naranja intervino su paso, haciendo que incluso casi lo chocara por no prestar atención, nada mas que a la ahora pequeña Hyuga.
- ¿Que.. demonios? – Pregunto el Uchiha mientras daba uno paso para atrás ante la inoportuna aparición.
- Teme!.. – Saludo Naruto parándose frente a él – Tenemos que ir a la entrada de la aldea..
- ¿Que?.. – Pregunto arqueando una ceja – ¿Para que ir hasta ahí?
- Tenemos que ir a despedir a los hermanos de la Arena.. – Dijo Naruto como si fuese lo mas obvio del mundo – Ayudaron con la misión.. lo correcto es ir a despedirlos..
- No iré.. – Dijo Sasuke tratando de abrirse paso para alcanzar a la peliazul.
- Espera Teme! – Grito Naruto sujetándolo del brazo – Fueron de mucha ayuda.. todos irán a despedirlos y a agradecerles.. lo correcto es ir a verlos..
- No todos irán.. – Dijo mirando seriamente a su amigo.
- Lo dices por Neji ¿cierto? – Pregunto Naruto soltándolo – Escucha.. Neji se recuperara.. Pero nosotros tenemos que ir.. es lo que corresponde..
- No molestes.. – Dijo Sasuke volviendo su vista a la Hyuga, pero ya no la encontró por el camino.
Corrió hasta la intersección de la calle mirando a ambos lados, pero ya no la veía por ninguna parte. Había tenido la oportunidad de accidentalmente toparse con ella, pero su amigo se lo había impedido, ganas de golpearlo por ello, no le faltaban, pero luego no iba a saber cómo justificar el golpe.
- Demonios.. – Se quejo mientras fruncía el ceño, y para desgracia suya, el rubio no tenía pensado dejarlo tranquilo.
- ¿Que buscas? – Pregunto Naruto mientras miraba a ambos lados de la calle.
- Nada.. – Respondió con fastidio el pelinegro – Vamos.. – Dijo mientras comenzaba a caminar hasta la entrada, no tenía caso quedarse ahí si no estaba la peliazul.
Naruto no dijo absolutamente nada, pero siguió a su compañero que ahora parecía molesto por algo. Desde el día anterior que lo podía notar distinto, como si esa venganza pura que consumía todo su ser no estuviese. Era como si fuera otra persona a la que había visto antes, con la que se había enfrentado en la terraza del hospital, pero no tenía caso preocuparse ya que, a pesar de su terrible humor, prefería a este Uchiha que al otro.
Ambos amigos, y por momento rivales, llegaron con todos en la entrada de la aldea donde, efectivamente, estaban todos despidiendo a los hermanos de la Arena. Podía ver como de alguna forma, todos se veían mas tranquilos y no le dedicaban una mirada de odio a su persona. Parecían que efectivamente eran aliados y no le molestaba, no necesitaba que la peliazul lo defendiera en un futuro porque él se encargaría de que por primera vez confiaran en él. No tenia nada que perder con intentarlo, ya había perdido todo en su momento y ahora podía hacer un verdadero cambio.
Sin más, todos los ninjas se despidieron animadamente, prometiendo seguir trabajando juntos para evitar cualquier problema, y dejando de lado, la ya vieja invasión que en un momento participaron, siendo engañados por una misma persona que esperaban ya no existiera en este mundo.
Cuando los ninjas de Suna se fueron perdiendo en el camino a su aldea, cada uno se separó, volviendo a sus tan preciadas rutinas. Algunos aprovecharían de entrenar, otros de comer e incluso de descansar. Naruto de por si era de los que insistía en ir a comer algo así que sin que Sasuke pudiese evitarlo, lo acompaño al único lugar que parecía conocer el rubio, para comer.
Por el camino se cruzaron con su compañera de equipo que cuando los vio, se quedo paralizada en su lugar al igual que ellos ya que no habían tenido la oportunidad de hablar de lo sucedido la noche anterior. Naruto, al notar lo tenso del momento y como la pelirosa no dejaba de mirar a su amigo, supuso que lo mejor era que él dijera algo ya que el pelinegro tenia todas las intenciones de seguir su camino sin siquiera hablarle.
- Ey! Sakura-chan! – Grito Naruto mientras agitaba la mano a modo de saludo.
La pelirosa se acercó tímidamente ante sus dos compañeros, esperando que lo sucedido en la noche no afectara su relación y que todo quedara en un mal sueño. Un sueño que podía pasar por pesadilla si realmente veía que los pensamientos del Uchiha estaban solo reservados para la heredera Hyuga.
- Ho.. Hola Sasuke-kun.. – Saludo Sakura primero al pelinegro sin importarle de que el rubio la había llamado, pero este no dijo nada – Hola Naruto..
- Sakura-chan.. – Dijo Naruto sin importarle que lo saludara segundo – Justo estábamos por ir a comer.. ¿no quieres venir con nosotros?
- Claro Naruto.. – Respondió con una sonrisa de pensar que lo vivido solo era un mal sueño y nada más, pero rápidamente su sonrisa se borro cuando el pelinegro comenzó a caminar sin siquiera saludarla – ¿Sasuke-kun..?
- Teme.. – Lo llamo Naruto nervioso de lo que estaba haciendo su amigo y trato de solucionarlo con alguna broma – No sabia que tenias tanta hambre como para ir tan rápido.. jajaja.. – Rio nervioso.
Sasuke detuvo su paso, pero no precisamente por el comentario de su compañero sino porque frente suyo, estaba su sensei caminando despreocupadamente y hasta con un aire perezoso. Se notaba que no había dormido casi nada y podía sospechar que tenia que ver con la misión de acabar con Orochimaru.
- Hola! – Saludo con un ojo sonriente el peliplateado a sus alumnos.
- Sensei! – Saludo Naruto llegando hasta un lado de su compañero, mientras que la pelirosa lo imitaba callada, colocándose al otro lado – Justo estábamos por ir a comer.. ¿no quiere venir con nosotros?
- Oh Naruto.. tu invitas ¿acaso? – Dijo con burla el Jounin – En ese caso, acepto..
- ¡¿Que?! – Grito Naruto – Para nada Kakashi-sensei.. usted debería invitarnos..
- Mmmm.. no veo porque debería.. – Dijo Kakashi encogiéndose de hombros.
- La misión.. – Pregunto Sasuke despacio pero lo suficientemente fuerte para que su sensei escuchara – ¿Se completo..?
- No sabía que estabas enterado de ella.. – Dijo Kakashi sorprendido – Mmmmm.. Naruto gano.. los invito yo esta vez..
Sin decir nada más, Kakashi se dio media vuelta para ir hasta el lugar que seguramente Naruto tenía pensado ir a comer. Sasuke lo siguió bastante de cerca, y detrás de ellos Naruto estaba por ir con ellos, pero al ver que su compañera no se movía, se detuvo.
- ¿Que sucede? – Pregunto Naruto.
- No.. no creo que deba ir con ustedes.. – Dijo Sakura con pena.
- Nada de eso.. – le respondió Naruto mientras le tomaba de la mano para que los acompañara – Somos compañeros.. además.. Kakashi-sensei invita.. – Dijo lo ultimo con su siempre sonrisa que indicaba que todo saldría bien.
Los cuatro llegaron hasta el lugar mas conocido para comer ramen que había en toda la aldea, el famoso Ichiraku. Cada uno se sentó en el mismo lugar de siempre, Kakashi en una punta, seguido de Sasuke, Sakura y Naruto. Sus deliciosos platos de Ramen fueron servido a los minutos y todos disfrutaron tranquilamente de su comida. Naruto trato de llamar la atención de la pelirosa con cualquier comentario, pero esta parecía estar perdida en alguna parte del mundo.
Mientras tanto Sasuke, solo estaba interesado de saber si se había logrado acabar o no con Orochimaru para asegurarse de que mas cosas no estuviesen pasando como alguna vez pasaron.
- Kakashi.. – Lo llamo Sasuke sin que sus compañeros escucharan – Necesito saber si la misión se completo..
- ¿Porque lo necesitas? – Pregunto Kakashi curioso, podía notar extraño a su alumno, no era el mismo al que había hablado esperando que no tomara decisiones equivocadas.
- No puedo decirlo.. – Respondió Sasuke – Solo puedo pedir que confíes en mí.. pero necesito saberlo..
- Pides confianza pero no demuestras confiar en otros.. – Respondió Kakashi – ¿Es cierto que intentaste escapar?
Sasuke medito aquellas palabras y una parte de él quería decirle la verdad, tener enterado del asunto a su sensei o a un genio como el Nara, era de ayuda, pero aun tenia que evaluar mejor las cosas. No podía arriesgar todo al contarles cosas que quizás aun no estaban preparados, de toda la información que tenía para contarle, había una en particular que estaba seguro de que podía perturbarlo y por ahora lo necesitaba. Lo necesitaba para entrenar lo suficiente para aguantar cualquier ataque de su hermano hasta que pudiese hablarle de frente.
- Fue una misión.. – Decidió responder Sasuke – Solo fui un señuelo para acabar a los ninjas del sonido que evitaron llegar al tercero y para darles tiempo a tu equipo..
Kakashi escucho aquello y su instinto le decía que una parte era cierta, pero de todo eso había algo que no cuadraba, y lo que no cuadraba era que, en menos de dos días, su alumno parecía una persona completamente distinta. Su temperamento parecía estar ahí, pero había algo mas o quizás era que faltaba algo mas.
- En ese caso.. – Dijo Kakashi – Si.. esta hecho.. – Mintió.
Pudo escuchar como su alumno suspiraba con algo de tranquilidad y eso solo logro ponerlo mas en alerta. Era sospechoso para él, pero estaría atento para saber que ocultaba.
Ajenos a toda esa corta conversación, Sakura apenas probaba bocado ya que su compañero no se había tomado ni un segundo de dirigirle la palabra y eso le dolía, mientras que Naruto devoraba su comida, alegando lo deliciosa que estaba como siempre.
A pesar de que, en un principio, cada cual estaba por decirlo de alguna forma, en su mundo, todos quedaron que por la tarde aprovecharían de entrenar un poco en equipo para estar atentos por cualquier misión que pudiese salir en cualquier momento.
Al principio el entrenamiento se torno extraño por los sentimientos que había en cada uno, pero aun así lograron volver a ser el equipo que eran y como si lo hubiese previsto, Kakashi les mostro un pergamino donde le decía que saldrían un par de días por una misión en una de las aldeas cercanas. Naruto estaba emocionado al igual que Sakura, claro que por motivos diferentes. Naruto, porque amaba salir de misión, sintiendo que eso lo acercaba un poco mas a su meta para volverse Hokage, mientras que Sakura, estaba feliz de saber que, por un par de días, estaría con el pelinegro como el equipo que eran. Podrían compartir charlas, practicas o cualquier cosa que surgiera por el camino, esperando arreglar las cosas con él.
Por su parte, Sasuke no estaba para nada contento, pero mas que nada porque al estar fuera de la aldea no podría verla a la Hyuga ni intentar entablar una pequeña conversación con ella. Si bien tenían todo un tiempo por delante, él quería hablar para que de apoco se acostumbrara a su presencia y empezasen lo que no pudieron. Aun así, no pudo hacer mucho ya que una misión era una misión, y si había vuelto para hacer bien las cosas, las haría, ya intentaría hablar con ella al volver de la misión.
La misión era bastante simple para lo que venia acostumbrado, atrapar a un par de ladrones que aterrorizaban una aldea, pero tristemente tuvieron que demorar un día mas por culpa de Naruto. El rubio se había emocionado con la misión, destruyendo una pared de un negocio y el dueño no los dejaba volver hasta que no la arreglaran tal cual estaba antes. En ese tiempo las cosas parecían ser como siempre, incluso había vuelto a hablar tranquilamente con Sakura, aunque seguía con sus monosílabos como respuesta. Aun así, podía notar que su compañera se mostraba mas alegre de lo que la vio en la aldea y él mismo, quiso dejar en el olvido lo ocurrido la otra noche pesando que era lo mejor para todo el equipo siete.
En fin, luego de que dejaran la pared como el dueño del negocio quería, pudieron retomar el regreso a la aldea, llegando como siempre, al horario de la comida. Ahora se encontraban los tres caminando tranquilamente ya que el peliplateado había decidido entregar el informe por todos. Naruto y Sakura caminaban uno a cada lado del pelinegro que lo único que quería era volver a su departamento.
- Ey Sakura-chan.. – La llamo Naruto mientras llevaba sus manos a la nuca, llevaban rato en silencio y eso le molestaba – ¿Porque no vamos a comer algo..? – Pregunto esperando compartir mas tiempo con la pelirosa.
- Naruto siempre pensando en comer.. – Dijo con fastidio Sakura – ¿No puedes pensar en otra cosa?
- Es que la comida de la aldea es riquísima.. – Dijo a modo de defensa Naruto – Y pasamos varios días fuera..
- Eso fue por tu culpa.. – Dijo Sasuke blanqueando los ojos, y es que era cierto pero su amigo no parecía sentirse responsable de aquello.
- ¡¿Que dijiste Teme?! – Pregunto molesto Naruto mientras se paraba frente a él, si bien sabia que era su culpa no quería que lo dijera de ese modo y menos cuando lo que hizo fue para impresionar a la pelirosa.
Sasuke estaba por responderle con sarcasmo como siempre, pero se encontró a si mismo sin decir absolutamente nada, al ver quien venia justo de frente, por el mismo camino que él. Podía ver como sonreía tímidamente a lo que el chico que estaba a su lado decía. Le molestaba ver esa sonrisa para otro, pero aun así se alegraba de verla, saber que estaba viva era lo mas importante para él y en toda la misión no pudo dejar de pensar si ella saldría de una misión o no, que fuera peligrosa.
Naruto vio como su compañero no decía nada y se sorprendió que no le respondiera como solía hacer, Sakura que estaba cerca le paso lo mismo. Fue por eso que ambos siguieron con la vista a donde miraba, encontrándose con el equipo ocho que caminaba tranquilamente en dirección contraria a ellos. Sakura, automáticamente cambio el rostro a uno molesto y se cruzo de brazos al ver a la kunoichi del equipo, mientras que Naruto solo sonreía, listo para saludar.
- EY! – Grito Naruto sacudiendo la mano – Kiba! Shino! Hinata-chan! – Los llamo sorprendiéndolo.
- Naruto.. puedo escucharte incluso desde la otra punta de la aldea.. – Se quejo Kiba mientras se tapaba con un dedo el oído y se acercaba a los tres.
Shino y Hinata no dijeron nada, pero siguieron al Inuzuka que se había acercado al equipo de Kakashi ya que el grito de Naruto les había llamado la atención.
- Lo siento Kiba.. – Se disculpo con una sonrisa Naruto – ¿Y que hacían?
- Volvemos de entrenar.. – Respondió tranquilamente Shino, sin cambiar su tan característica postura.
- Así es Naruto.. – Respondió Kiba – No podemos dejarnos estar.. ¿ustedes que hacen?
- Recién volvemos de una misión.. – Les comento Naruto – Así que estábamos por ir a comer.. ¿Verdad Sakura-chan?
- Tu eres el único que piensa en comida Naruto.. – Dijo Sakura enojada, pero no con el rubio sino con la chica que tenia en frente que no había dicho ni una palabra, pero la podía ver sonrojada.
- Vamos Sakura-chan.. – Dijo Naruto – No seas así.. Es lo mejor volver y comer las delicias de la aldea.. ¿o no Hinata-chan? – Pregunto el rubio mirándola.
Hinata escucho que el Uzumaki la llamaba y rápidamente dio un pequeño saltito ya que no se esperaba que él la notara mientras hablaba con sus compañeros. Trago saliva con dificultad al verse que tenia que responderle y sentía que las palabras se le atoraban en la garganta. Naruto que esperaba su respuesta, noto que la peliazul estaba algo tensa así que pensó que quizás le había pasado algo así que se acerco un poco a su rostro para verla mejor.
- ¿Te encuentras bien Hinata-chan? – Pregunto Naruto viendo como el rostro de la joven se volvía un rojo vivo.
- Yo.. Etto.. – Hinata comenzó a dar un paso para atrás por miedo a desmayarse por tenerlo tan cerca- Yo.. No.. No.. Di.. Digo.. Si.. – Tartamudeo.
Sasuke que no había dicho absolutamente nada, se sorprendió de verla de ese modo. Si bien había visto su sonrojo, el rojo de su cara en estos momentos eran increíbles. Pero, sobre todo, se sorprendió del tipo de tartamudeo que había tenido. La podía sentir nerviosa y veía como su respiración era mucho más rápida como si estuviese a punto de desmayarse por la cercanía que había tenido su amigo.
- Si.. Naruto-kun confía en usted.. yo.. yo también lo hare.. – Recordó que le dijo la primera vez que lo defendió con el Kazekage – Naruto-kun confía en usted.. – Le había dicho la vez que cenaron en la casa que le prestaron cuando estuvieron en Suna – Él protegió a Naruto-kun sabiendo que yo estaba por hacer lo que él hizo.. – Recordó que le comento sobre la muerte de su primo.
Esas pequeñas frases, que en su momento no le dio importancia, ahora tomaban fuerza y entendía porque es que no hablaban en esta época o incluso antes, en la academia. Ella ni lo miraba, así como él, pero el problema estaba en que él solo pensaba en su venganza y ella, ella solo pensaba en su Dobe amigo. Apretó los puños con fuerza al saber que era lo que realmente pasaba en ese momento y ganas de agarrarla del brazo para sacarla de ahí no le faltaban. Quería alejarla de su amigo, que no lo viera e incluso le diría todo lo que sucedería, que entre ellos paso algo que no llego a más, besarla incluso si era necesario para que sintiese lo que en un momento sintieron, porque estaba seguro de que ese sentimiento, esa sensación que sintieron en ese momento, estaban ahí, solo tenía que mostrárselas.
Sakura por su parte sentía ganas de correr, de volver a esa aldea donde estaban alejados de todos, sobre todo, alejar a Sasuke de la Hyuga que ni siquiera lo miraba, pero en cambio él solo parecía tener ojos para ella.
- Qué bueno que estés bien.. – Dijo Naruto volviendo a su postura relajada, con las manos detrás de la nuca – Aunque deberías ver eso de los tartamudeos.. así no se te entiende cuando hablas..
- Idiota.. – Dijo Kiba negando con la cabeza cuando vio que su compañera entristecía por sus palabras.
- En fin.. nosotros iremos a comer si es que quieren venir con nosotros.. – Propuso Naruto sin notar como Sakura apretaba los puños ante la idea.
- Naruto!.. – Grito la pelirosa – Deja de molestar a los demás con tus ideas..
- ¿Eh? – La miro confundido el rubio.
- Se.. Se.. ria lindo.. co.. comer.. todos jun.. juntos.. – Dijo a duras penas Hinata tratando de no tartamudear, pero le era difícil ante la presencia del rubio.
Tristemente, el único que esperaba que la escuchara, fue quien menos caso le hizo. Shino no había dicho nada, pero estaba impresionado, mientras que Kiba no disimulaba su rostro de completa sorpresa por lo que sucedió. No podía creer que su compañera por primera vez se animara a decir algo como eso al rubio y que encima no se había desmallado. Si bien no lo dijo de corrido, pensaba que era un gran avance para ella. Por otro lado, Sasuke quería simplemente golpear al rubio por ignorarla y a la vez agradecerle de que fuera tan idiota por la misma razón, claro que Sakura no pensaba para nada eso y lo último que quería era dejar que ella se acercara al pelinegro. Aun en el fondo de su corazón esperaba que todo lo que le dijo la otra noche, fuera una broma y que tuviese una oportunidad de demostrarle que siempre iba a estar ella para él, así que decidió tomar la iniciativa y agarro a sus dos compañeros por los brazos para llevárselos lejos, lejos del equipo ocho, pero sobre todo para alejar a Sasuke de Hinata.
- Naruto.. ya te dije.. no molestes a los demás!.. – Dijo arrastrándolos a los dos, la pelirosa – Lo siento.. sigan con lo suyo..
- Lo siento.. – Se disculpo Naruto pensando que su compañera tenía razón y estaba molestando, pero más que nada, se disculpó porque quería ir con su compañera que ahora lo tomaba del brazo.
Sasuke iba a decir algo mientras era arrastrado, pero al voltear, vio como la peliazul escondía la mirada en su flequillo como si estuviese triste. Noto como el Inuzuka acariciaba su cabeza y un sentimiento posesivo se apodero de él, para soltarse del agarre de su compañera y volver con la peliazul.
- Sasuke-kun! – Grito Sakura sintiéndose desesperada de que el fuera tras ella.
El pelinegro ignoro el grito, pero no pudo acercarse a la Hyuga ya que noto como una pequeña lagrima caía para perderse en el suelo de la calle. Pronto vio como todo el equipo ocho salía de aquel lugar y como el Inuzuka aprovechaba de abrazar a la peliazul mientras le decía algo al oído que ella solo asintió como respuesta.
- Teme! – Grito Naruto ahora que Sakura lo había soltado – Vamos..
Sin decir nada, volvió su camino con sus compañeros, molesto de lo que había pasado, pero sobre todo molesto por lo que había descubierto. No solo debía encontrar la forma de hablar con ella, sino que además debía encontrar el modo de enamorarla, de demostrarle lo que realmente podía llegar a sentir por él, para que se olvidara de su amigo.
Los días que le siguieron a lo sucedido esa tarde, no fueron para nada alegres para el Uchiha. No había vuelto a ver a la Hyuga por ningún lado y estaba casi seguro de que lo evitaba, no a él que parecía ser invisible a sus ojos sino a su amigo que por desgracia todo el tiempo estaba con él, al igual que la pelirosa que cuando podía trataba de invadir su espacio personal, a pesar de haberle dejado en claro que no la veía de la forma que ella esperaba.
Por su parte, Hinata efectivamente evitaba al Uzumaki con todo su ser. Lo dicho el otro día le había costado la vida y media y el rubio con su indiferencia había matado aquello en segundos. Su amigo había tratado de consolarla diciéndole que había sido valiente al decir aquello, pero ella solo se sentía una tonta, una débil por no poder hacer que él la notara.
Evitarlo fue bastante fácil ya que esos días sola se había hecho casi una rutina, solía amanecer en el hospital, junto a su primo, salía cuando comenzaban a revisarlo para no entorpecer el proceso de recuperación, volviendo a esa casa que hace años dejo de ser su hogar, salir de nuevo una vez se encontraba aseada y cambiada, a la florería de los Yamanaka, volviéndose en esos pocos días muy cercana a la rubia que solía hablarle alegremente todo el tiempo. Le había tomado un cariño especial a su compañera ya que esperaba algún día poder ser tan segura como ella siempre se mostraba. Y luego de sus pequeñas charlas, volvía al hospital si es que no había entrenamiento, sino volvía al hospital, después de los mismos. Así fueron casi dos semanas, cuando el ultimo día, mientras llevaba un ramo de girasoles como todos los días, vio como la enfermera que lo cuidaba ese día salía con una sonrisa.
Esta, cuando la vio llegar como todos los días con las flores, se acerco a darles las buenas noticias.
- Creo que esto te alegrara.. – Dijo la enfermera con una sonrisa inmensa en el rostro.
- ¿Que.. que sucedió? – Pregunto Hinata nerviosa de lo que le pudiese decir.
- Pensamos que estaría una semana más.. – Dijo honestamente ya que eso eran los pronósticos de la Hokage – Pero imagino que tus flores y tu presencia hicieron que despertara..
- ¿Nii.. Nii-san despertó? – Dijo feliz Hinata, era lo noticia que venia esperando desde el primer día que lo vio en esa habitación.
- Así es.. – Asintió con la cabeza la enfermera – ¿Quieres pasar a verlo?
Hinata escucho aquello y la felicidad se borro de su rostro, no quería molestarlo apenas abría los ojos. Estaba segura de que no la querría ahí como no la quería en su vida, el miedo de que sucediera eso le recorrió todo el cuerpo y opto por alejarse de ahí, era lo mejor, lo mejor para él y debía seguir con su recuperación.
- Yo.. Etto.. – Dijo Hinata dando un paso para atrás – Re.. recordé que tengo algo que hacer.. – Mintió débilmente – ¿Po.. Podría agregarle los girasoles por mí? – Pregunto mientras estiraba el brazo para que los tomara.
La enfermera se sorprendió por el cambio de actitud de la pequeña, cuando todos los días esperaba paciente por estar con su primo. Quiso pensar que efectivamente tenia cosas que hacer así que opto por hacerle el favor de aquello.
- Claro.. yo lo hago – Dijo la enfermera tomando las flores – Le diré que tú se las dejaste..
- Po.. Por favor.. – Dijo Hinata negando con la cabeza – No le diga nada..
- ¿Por qué? – Pregunto la enfermera.
- Es.. es complicado.. – Esta vez, Hinata no mentía. Realmente era complicada su relación hasta tal punto que una parte de ella creía que él la quería muerta.
- Bien.. – Respondió la enfermera, sabiendo que no debía meterse en problemas ajenos.
Hinata agradeció su ayuda y salió rápidamente del hospital antes de que su primo notara que estaba ahí, no por nada era un genio y ya se lo podía imaginar sabiendo que ella se encontraba ahí molestándolo como siempre, poniendo en riesgo su recuperación.
La enfermera volvió a la habitación donde el Hyuga no le prestaba atención ya que solo miraba el florero que estaba sobre una mesa de noche. Podía ver un montón de girasoles, algunos altos otros mas bajos, pero todos bien cuidados y acomodados de tal forma que armaban un hermoso adorno floral.
Tan perdido estaba en esas flores que cuando se percato de la presencia de la enfermera, fue cuando colocaba mas girasoles sin mucha ceremonia.
- Lo siento.. – Se disculpo por molestarlo – Dejaron esto para ti así que vine a ponerlos en agua..
- ¿Quien fue? – Pregunto el castaño de cabellos largos.
- No puedo decirlo.. – Respondió saliendo de la habitación para dejarlo descansar.
Una vez solo, volvió a ver todos los girasoles, y por la cantidad, podía decir que todos los días le habían traído unos cuantos.
- ¿Sera..? – Se pregunto en voz alta Neji.
Luego de que despertara el Hyuga y le dieran el alta, los días pasaron bastante rápido, aunque dentro del complejo Hyuga siempre parecía ir a otra velocidad el tiempo. Para Neji, volver y permitirse entrenar con su tío era algo agotador como a la vez, estimulante. Se sentía como si fuera importante que lo entrenara y solo podía mantenerle el ritmo para no hacerle perder el tiempo, claro que en mas de una ocasión se encontró distraído por esperar cruzarse con su prima. No la menor, que la veía bastante seguido en algunos entrenamientos, sino a la mayor, pero parecía que solamente lo evitaba. Salía muy temprano de la mansión y volvía tarde, mas de una vez comenzó a sentir la preocupación de que no llegara, pero cuando intentaba salir a buscarla sin que nadie se diera cuenta, ella aparecía, pero con un simple y rápido saludo, huía de él. Una horrible sensación de que ella le tuviese miedo se comenzó a apoderar de él cuando con bastante enojo, su prima menor le comento que esos días que estuvo en el hospital, Hinata no se había separado de él, mas que cuando las enfermeras se lo pedían.
Sabia que tenia que hablar con ella, pero no encontraba el momento y había descubierto una increíble y molesta habilidad de su prima y era que era completamente capas de desaparecer dentro de la aldea sin dejar un rastro de que la vieran.
Pero todo eso se terminaría, luego de casi dos semanas en las que lo evito completamente, decidió que ese día no la perdería de vista y hablarían, le gustara o no, hablarían. Porque ella no tenia porque haber dormido en un frio hospital para cuidarlo y menos cuando él había hecho lo que hizo.
Por su parte, Sasuke que se había cansado de ser ignorado y hasta evitado por culpa de su compañero, decidió que ya había llegado a su límite. No la había podido ver si quiera en el hospital porque ya habían dado de alta al Hyuga, pero lo peor era que ella parecía desaparecer del radar de todos. Esperando no ser encontrada por nadie, empezaba a creer que no solo se escondía de Naruto sino de alguien más.
Buscándola por los techos, sin llamar la atención de ningún ninja, vio como una persona que parecía desesperada, corría por la aldea en lo que parecía ser una búsqueda. Reconoció rápidamente de quien se trataba y le sorprendió la forma casi desesperada de encontrar a esa persona que creía que buscaba. Lo vio pasar por una calle cualquiera como si siguiera un rastro y perderse por otras calles más. Como si fuese un espía, de uno de los callejones de esa misma calle, una peliazul asomo su cabeza, viendo a donde se había ido corriendo el otro ninja. Sonrió sabiendo que el destino volvía a jugarle a su favor para verla y se dijo a si mismo que ese mismo día empezaría su plan de acercarse a ella. Aun no era un plan exacto, pero improvisaría sobre la marcha una vez que lograra, aunque sea, hablar con ella.
Cuando quiso bajar del techo para encararla, vio como la peliazul daba un paso casi asustada y como si fuera un rayo, se perdió entre los techos, corriendo rumbo a los bosques. Ahora entendía porque no la encontraba ya que se escondía en la inmensa arboleda que había en la aldea. Le siguió rápidamente el paso sorprendiéndose de su velocidad, pero lo cierto es que esa cualidad, ya lo había sorprendido el primer día que emprendieron el camino a Suna donde por su enojo, había ido a una velocidad que pensó que ella no lograría mantener.
Por otro lado, Hinata, como venia siendo costumbre esos días, había salido muy temprano de la mansión esperando no cruzarse con nadie, pero su primo le había ganado y le había impedido el paso. Temió escuchar lo que venia evitando todo ese tiempo, pero como si la salvara, su padre pidió hablar con él, dándole tiempo de escapar de ahí. Tristemente, la charla de su padre y su primo no fue tan larga que a los minutos ya lo tenia persiguiéndola por toda la aldea. Decidió esconde lo mas que pudo su chacra, cuando se metió a un callejón y perdiéndolo por unos instantes, aprovecho para esconderse en los bosques donde hasta ahora no la había buscado.
Luego de unos minutos cuando pensó que nadie la seguía, noto apenas un ruido de una rama que no era a causa suya, agradecía sus entrenamientos con sus compañeros ya que le permitía saber, escuchar y sentir cosas como esas. Trato de sacar la mayor ventaja que podía y se escondió detrás de un árbol bastante grueso, apoyando su espalda en el tronco y dejándose caer sentada para regularizar su respiración.
Sintió los pasos mucho más cerca de donde estaba y se llevo ambas manos a la boca para no hacer ningún ruido.
Sasuke dejo de correr cuando sintió que ella hacia lo mismo. Llevo sus manos a los bolsillos y empezó a caminar a paso tranquilo hasta que detrás de un árbol, noto unas sandalias ninja negras que cubrían unos delicados y cuidados pies.
Detuvo sus pasos y solo soltó una palabra.
- Hyuga.. – Dijo Sasuke escuchando como la peliazul contenía la respiración como si de ese modo fuera invisible.
/_ /
¡POR FIN! ¿Como están? ¿Que tal todo? Yo aquí.. sé que les falle con el cap ayer ii lo estoy subiendo hoy lunes.. es mas estoy editando esta parte a las 8 de la mañanita.. perdón! Mil perdón.. tuve trabajo todo el fin de semana, de día ii de noche ii no pude darme tiempo de subirlo al cap.. tendría que haberlo dejado subido el viernes antes de todo lo complicado ii de ultima el domingo lo publicaba pero me colgué entre una cosa ii otras.. igual no paso taaaaanto tiempo xD Bueno que les puedo decir?.. mmm.. espero que su semanita haya sido hermosa, divina ii productiva en todo los sentidos.. la mía fue movidita con el mundial.. con los pedidos del día del padre.. puff.. yo solo quería estar frente a mi compu escribiendo xD Bueno me dejo de dramas.. espero que les gustara el cap de hoy.. me quedo medio larguito.. igual se que no les molesta.. eso me lo dejaron ya claro jejejej..
Bueno, como vengo diciendo en esta especie de segunda parte, quizás puede que quede un poco de lado lo de las arenas del tiempo por razones obvias pero volverán.. como los retos de las madres que no importa los años que tengas siempre vuelve.. si es porque no te pusiste una campera en pleno invierno.. porque salis con el cabello mojado.. porque no dejas de recomendar una película hace 10 cap.. por lo que sea xD (todos saben de qué peli hablo xD)
En fin.. Siempre aclaro, por si hay errores (u horrores) que no termine ni el manga ni el anime de Naruto.. Todo lo que se es por los fanfic que leí o por la wiki.. Si me confundo en algo importante sepan que es por eso.. Aunque ahora con el jutsu prohibido saben que puedo hacer lo que quiera *muajaja*
Bueno, me dejo de tonterías ii voy con los saluditos de la semana..
Nana! Que bueno que te pareció tierna esa parte.. esa era la intención ii me alegro de haberla conseguido.. veremos cómo toma Sakura, el interés de sasuke por Hinata.. ¡Gracias por la review!
Yue Yuna! Que bueno que te guste el fic.. ¡Gracias por la review!
Mel Blackstone! Me alegra que te guste la historia! ii yo te agradezco a vos por leer mi historia.. ¡Gracias por la review!
Patohf! Ya veremos qué es lo que hay en el corazón de nuestra Hinata xD ii la verdad que no es por mala pero a mí tampoco me gusta Sakura, no me gusta tanto la verdad.. ii creo que todos los que estamos en este shippeo creemos que Sasuke ii Hinata serian hermosos juntos xD Gracias por la review!
DAMIC00! Qué lindo que te gusten mis ideas.. si veo que le sucede a algunos más, seguro público más historias que tengo.. ii espero cumplir con las expectativas de interesante porque a veces lo que es interesante para uno, no lo es para otro xD espero que guste aun la historia.. ¡Gracias por la review!
Vidya! Comenzamos bien las dos.. a mi tampoco me gusta socializar ii por eso la verdad que la paso mal en los cumpleaños pero no puedo evitarlos.. el día que no se me ofendan o que entiendan que prefiero estar en mi casa, con una mantita ii la computadora, seré feliz xD jejeje.. ii de regalo le termine dando una campera a mi papá xD por suerte le gusto.. Bueno.. de a poco nos vamos metiendo en la segunda parte de la historia ii espero que guste como va.. sabes? El día que haya wifi en el infierno yo ya me instalo ahí nomás ii escribo tranquila jejeje no suelten todavía la ira sobre mii ii guárdenla un poquitito mas xD ii en honor al título, si volverán ii te aseguro que no serán con buenas intenciones xD Sobre tus ideas.. mmmmm.. siguiente tema! xD Es la segunda semana que no te hacen bullying porque me llego completo el mensaje jejeje.. Creo que somos muy parecida ii me da pena por vos xD porque también soy pésima fans de Naruto porque no lo termine (viste que siempre lo aclaro) pero la wiki me ayuda a no confundirme o por lo menos no tanto.. Que bueno que mi historia te atrapo de tal forma que no sos una lectora fantasma y te tomas tus buenos minutos para dejarme las review que me encantan porque son bien amplias y me gusta charlar xD así escribiendo me desenvuelvo mejor que cara a cara jejeje.. Con respecto a tus exámenes espero no haya sido para tanto ii que todo saliera bien.. seguiré mandándote mucha fuerza ii mucha suerte!
Con respecto a los propósitos.. si la verdad que no se porque insisto xD el placer de saber que acumulo en negativos xD Aguante el #TeamSolterasForever jejeje yo si o si tendré dos gatitos como mínimo ii tengo sus nombres listos xD En fin.. De verdad muchas gracias por los minutos que me dedicas no solo a leerme sino a escribirme.. a mi me pasa como a vos.. tengo el cap anterior abierto, las review y el Word para responderte ii tratando de no olvidarme de nada aunque creo que si me olvido para no atosigarte jejeje..
Bueno.. suerte con los exámenes ii nos estaremos leyendo el domingo que viene sin falta! Que tengas una hermosa semana ii como siempre muchas gracias por la review!
Sandy! Yo.. no sé por qué pero el infierno me lo imagino con todos mis amigos xD jejej siempre decimos que ahí iremos a parar jejeje.. ¡Gracias por la review!
Flemy Speeddraw! La verdad que dentro de este shippeo nunca dejamos como buena a Sakura.. es más tengo uno en el que no queda para nada bien xD ii de que parte de argentina sos? Yo de Salta xD Es re loco ver que alguien me lee de mi país xD ii yo para acordarme del día del padre ii el de la madre me guio por las propagandas que me avisan por suerte xD Gracias por la review!
XukiUchiha! Vos te emocionas con lo que falta ii yo me emociono con los cap que tengo para publicar xD Solo espero que gusten.. ¡Gracias por la review!
_¡Mumumuak!_
