Disclamer: Todos los personajes, hechizos y etcéteras de este Fic son propiedad de Jk Rowling, yo únicamente los tomé prestados para jugar un ratito con ellos y escribir esta historia... quizá con Draco me quede un ratito más (shhh)


Cap 10: El Partido de Quidditch

-¡Aléjense de ella YA! –gritó Harry a varios metros de distancia

-Malditos Mortífagos, ¿qué le hicieron? –Espetó enfurecido Ron blandiendo su varita- Herms, ¿qué te hicieron estos… -Pero no pudo terminar la frase cuando Hermione se acercó a grandes zancadas hasta él y le estrelló la palma de su mano en medio de su mejilla, dejándole la marca completamente colorada.

-Ni te atrevas a insultarlos Ronald Weasley –rugió sacando las uñas de la leona que Draco se había ocupado de volver a despertar. Los cuatro la miraron sorprendidos: Draco y Blaise sin poder creer que los estaba defendiendo así y Ron y Harry sin entender que diablos estaba pasando- No eres quien para juzgarlos por su pasado cuando tú cometes errores en el presente. Y no te atrevas a decir que no es lo mismo, porque en verdad no me interesa. Me basta saber que mi mejor amiga esta en la enfermería por TÚ maldita culpa y que son los dos tan tremendamente imbéciles e incompetentes que en vez de traerla hasta aquí se quedaron peleando como los dos Trolls que son –Cuando Hermione se enojaba ¡se enojaba! Decir que estaban atónitos era quedarse corto, la cara de los cuatro era un poema.

-Deja que te explique… -pero Hermione no dejó nada y volvió a arremeter

-¿Porqué?, ¿Por qué debería darte la oportunidad de explicarte cuándo tú nunca eres capaz de hacerlo? -Había dado justo en el punto- Llegan los dos aquí gritándoles a ellos, tratándolos de todo y echándoles culpas ¿y te das el lujo de pedirme que te deje explicarte? ¡Vete a la mierda, Ronald! –espetó y Draco tuvo ganas de aplaudir, abrazarla y besarla del orgullo que le había dado, pero se conformó intercambiando miradas con Blaise

-Bueno, esta bien, explícame que hacen ellos aquí y porque estabas llorando –lejos estuvo de ser un pedido cortés, fue una provocación directa y Hermione así lo interpretó

-¿Quién te crees que eres?, ninguno tiene que pasar cuentas frente a ti –gruñó con toda su rabia- Nosotros tres sabemos lo que pasó y eso basta

-No me hables así, Hermione

-Te hablo como me pinta, Ron… creí haberte pedido que te perdieras –bufó- Ah, no, ¡te dije que te fueras a la mierda!

-Hermione…-intervino Harry

-Tú, Potter, tienes el mismo derecho que él a intervenir, o sea: ninguno. Me siento más que defraudada –negó con la cabeza en un gesto desaprobatorio- Pero ¿saben que?, para que se sientan aún peor les voy a contar lo que pasó. Pasó que estos "malditos mortífagos" como los llaman ustedes cuando vieron que Ginny era arrastrada por Sophia y Demelza fueron capaces de ignorar las diferencias y ofrecerse para traerla e irme a buscar. Porque los leales y fieles leones estaban ocupados peleándose como dos críos en vez de preocuparse por la salud de Ginny. Así que desde ahora quien tenga algo que decir de ellos va a vérselas de frente conmigo –sentenció,y no se supo a cual de los bandos sorprendió más.

-Gracias Hermione, pero no es necesario… -Intervino Blaise

-Para mí si es necesario, Zabini –le interrumpió dirigiéndose directamente a los dos Slytherins, sonriente

-¿Eres estúpida, Hermione? –Gritó furioso Ron- ¿cómo puedes creer en estos dos asesinos? –Apenas pudo terminar de hablar cuando Draco se interpuso entre ellos y clavó su varita en el cuello del pelirrojo

-Me importa muy poco que no pueda usarla, me valdrá la expulsión pero tú, maldita comadreja, no volverás a insultarla –le amenazó. Hermione se acercó a él y lentamente colocó su mano sobre la suya para quitarle la varita. Al sentir el roce, Draco se rindió de inmediato

-No vale la pena que te arriesgues por él, Malfoy. Puedo ocuparme sola –murmuró entre dientes, apuntándolo ahora ella con la varita a Ron - El estúpido aquí eres tú, Ronald, creo que fui clara cuando dije que quién dijera algo sobre ellos se la vería conmigo –dio un paso acortando más la distancia y acercando más la varita a su cuello- No sé cuan enserio tomabas mis palabras antes, pero te recomiendo por tu supervivencia que empieces a hacerlo

-¿Podemos entrar a verla? –inquirió Harry intentando desviar la atención y apaciguar el ambiente

-No –soltó la castaña y bajó lentamente la varita devolviéndosela a Draco- Madame Pomfrey le dio una poción para que descanse, y no podremos entrar hasta que despierte

-¡Se perderá el encuentro de mañana! –espetó Ron, recibiendo como puñaladas la miradas de todos. Hermione resopló

-¡Por la memoria de Salazar! –murmuró Draco sacudiéndola cabeza sin poder creer lo que escuchaba

-¿Y contigo, qué?

-Que hasta él se da cuenta que eres un insensible –lo defendió Hermione- Tu hermana esta en la enfermería y sólo te preocupas por un estúpido partido –Ron ni siquiera pudo responder y se quedaron unos minutos en silencio

-Granger –la llamó Draco- nosotros nos vamos, tenemos entrenamiento –Hermione asintió sonriéndoles

-¡Gracias! –Ambos afirmaron con la cabeza y salieron de allí.

De pronto la castaña sintió que le faltaba un respaldo, que los Slytherins -o particularmente uno- le servían de base para mantenerse de pie y enfrentar a sus amigos de la manera que lo había hecho.

-Si les importa un poco Ginny, espero que se queden acá hasta que despierte –les dijo dirigiéndoles una mirada más que asesina- Yo me voy a descansar, más tarde vuelvo –comentó antes de girar sobre sus talones y caminar con destino a su Sala Común.

Si bien no tenía sueño, se sentía mentalmente agotada. No quería descansar su cuerpo sino su cabeza, desconectar su cerebro de todo pensamiento, y eso hizo. Se tiró sobre su cama y antes de siquiera proponérselo se quedó dormida. No se despertó hasta que sintió como alguien se acostaba a su lado y plantaba un fuerte beso en su frente, al abrir los ojos se encontró con unos azules que la miraban brillantes.

-¡Ginny! –Gritó mientras abrazaba a su amiga- ¿Qué haces aquí?

-No tenía nada grave, así que cuando desperté Madame Pomfrey no tuvo motivo alguno para retenerme –explicó- Sólo me indicaron que descansara y lógicamente que mañana me perderé el partido –mencionó apenada y Hermione volvió a abrazarla.

-¿Ya te dieron el alta? –Inquirió sorprendida, sentía que habían pasado apenas segundos que se había acostado- ¿Qué hora es?

-Salí de la enfermería pasadas las siete, ya deben ser y media

-Ven, entra –le indicó la castaña corriendo las sábanas para adentrarse ambas en la cama y tapándose con ellas. En las vacaciones después de la Guerra era común verlas dormir juntas. Cada vez que las abordaban las pesadillas o los feos recuerdos, como niñas pequeñas se refugiaban en los brazos de su amiga, y durmiendo juntas parecían espantar todos esos fantasmas. Con el tiempo lo tomaron como una costumbre, y cada vez que una sabía que la otra la necesitaba sólo se acercaba a su cama, y la abrazaba hasta quedarse dormidas- ¿Cómo pasó? –preguntó mientras acariciaba suavemente la cicatriz en la frente de su amiga

-Creo que Ron terminó de desbordarse –comentó torciendo la boca- El entrenamiento fue un completo desastre, la Quaffle se le colaba por todos los lugares y formas posibles, creo que no atajó una sola. Y no tuve mejor idea que burlarme después de meterle un gol, Ron enfureció, tomó la pelota y me la arrojó directo al rostro. Creo que como cazador le iría mejor que de Guardián –bromeó. Si algo había aprendido de convivir con tantos hombres (sobre todo con los gemelos) había sido a tener sentido del humor hasta en los peores momentos, cosa a la que Hermione creía nunca se terminaría de acostumbrar- Aunque creo que me molestó más la actitud de Harry que el golpe –admitió triste- Supuestamente lo hizo por defenderme, pero creo que tendría que haber sido su prioridad llevarme a la enfermería –Hermione asintió- Terminaron ocupándose las serpientes antes que él, eso sí que es terrible –rió

-Zabini y Malfoy estaban muy preocupados –reconoció la castaña- Y encima después tuvieron que soportar las acusaciones de Harry y Ron

-Si, me atormentaron a preguntas cuando desperté –comentó- Le dije a Zabini que se fuera en cuanto me dejo en la enfermería, pero por lo visto no me hizo caso

-No, cuando llegamos con Malfoy, parecía un león enjaulado caminando de un lado al otro en la puerta de la enfermería, verlo así fue lo que más me preocupó

-Los hombres son un tanto exagerados, ven un poco de sangre y ya temen por tu vida –rió- Aunque me sorprendió la actitud de Zabini, nunca intercambiamos más de un par de palabras, o saludos cuando nos cruzamos

-Me resulta un chico bastante especial –admitió Hermione recordando como ese día había tratado de animarla- Si bien nunca entendí como había terminado en Slytherin, ahora lo comprendo menos

-Amigo de Malfoy tenía que ser –rió la pelirroja provocando lo mismo en su amiga. Se quedaron varios minutos en silencio. Hermione contemplaba a Ginny sabiendo que aunque tuviera los ojos cerrados aún estaba despierta, y se dedicaba a acariciarle su lacio cabello –Tengo hambre- murmuró sin siquiera abrir los ojos

-Voy a bajar al comedor a comer algo –indicó- ¿quieres que te traiga algo en especial?

-No, bajaré yo también –Hermione sabía que era en vano intentar siquiera impedírselo, así que se limitó a encogerse de hombros dándose por vencida. Y tomadas de los brazos bajaron hacia el Gran Comedor.

Como siempre, los chismes en el castillo habían corrido como agua, y ya todos estaban enterados del accidente de Ginny. Hermione creía que en cualquier momento se acostumbraría a tener miradas encima suyo, después de estos días parecía haberse hecho inmune. Pobre, que equivocada que había estado cuando creyó que con la caída de Voldemort comenzaría una vida tranquila, sin problemas, en paz consigo misma y sus amigos de toda la vida. Pero pasa que justamente la vida no es así, es una jodida perra que no necesita de Lords Tenebrosos para dificultarla. Es una montaña rusa constante, con alturas y bajadas, con sacudidas y tramos llanos, llena de éxtasis y risas como de miedo y llantos. Pero con el paso de estos últimos meses lo había estado asimilando y aprendiendo, y ya creía que nada la tomaría por sorpresa, que desde ahora estaría preparada para todo, para todas esas miradas que ahora se posaban en ella y su amiga, como para también para la más dura indiferencia.

Si el amanecer del sábado había sido agitado, el revuelo del domingo lo opacó por completo. Eran tantos los alumnos corriendo y hablando de un lado al otro, que Hermione se despertó por causa del ruido. Gracias a la siesta que había tomado el día anterior, no estaba tan cansada y no le costó mucho juntar fuerzas para dejar la cama. Ginny al verla despierta la saludo, ella ya estaba sentada en la orilla de la suya vistiéndose, así que se apresuró en darse una ducha para ir a desayunar juntas y no hacerla esperar. Salió del baño enrollada en una toalla y revolvió en su ropero hasta encontrar algo que la convenciera. Recordó las palabras de Draco pidiéndole que no lo distrajera con su atuendo y sonrió. Terminó escogiendo un pantalón de jean que le calzaba bien ajustado, una remera blanca al cuerpo, un chaleco corto también de jean adornado con tachas que hacían juego con el cinturón, y unas zapatillas converse negras. Se dejó el pelo suelto, pero con ayuda de Ginny y la poción alisadora lo dejaron completamente lacio. Se delineo un poco los ojos, y se miró conforme en el espejo al igual que su amiga que le guiñaba un ojo.

Ginny vestía unas calzas negras y una remera beige larga hasta debajo de la cola con unas zapatillas deportivas también negras, hizo un rodete con su largo pelo dejando sólo dos mechones para enmarcar su rostro. Antes de salir ambas tomaron sus bufandas Gryffindors para salir a alentar a su casa en el partido.

El Gran Comedor parecía estar teñido por los colores de las dos casas que se enfrentarían ese día en los campos de Quidditch, no había rastros de un Ravenclaw o un Hufflepuff. En las mesas de las respectivas casas estaban apiñados ambos equipos. Ginny se sentó un tanto alejada de este grupo, cosa que a Hermione sorprendió, hasta que supuso que las cosas con Harry no habrían quedado bien luego del incidente del día anterior, por lo que no dijo nada y se sentó a su lado. Todavía estaban desayunando cuando los equipos se retiraron para los vestuarios, ambas notaron como dos de las serpientes las miraban en inclinaban la cabeza a modo de saludo, al cual ellas correspondieron.

-No tienes idea las ganas que tengo de colarme y jugar este maldito partido –siseo Ginny entre dientes

-Lo sé Ginny –No había cosa que lamentara más que el lamento de su amiga, si bien no lo compartía, ella sabía lo que significaba aquel deporte para la pelirroja, por lo que deducía fácilmente como debía sentirse en aquellos momentos- ¿Sabes quién te suplantará?

-Dean –respondió un poco más relajada- es lo único que me alegra, se lo merece –Hermione asintió con una sonrisa- Además al menos podremos verlo juntas –chistó guiñándole un ojo.

-Si, y será mejor que vayamos ya a las gradas si queremos conseguir un buen lugar –Ginny asintió y hacia allí se dirigieron. En el camino se cruzaron a una muchachita que corría con un gorro con forma de león al que hacía rugir para abrirse paso entre los alumnos que interrumpían su carrera. Las chicas rieron al saber que se trataba de Luna Lovegood y que seguramente su apuro se debía a que relataría el partido, cosa que las animó aún más, porque los partidos solían ser muy divertidos cuando los comentaba ella.

Varios alumnos todavía estaban dando vueltas, por lo que consiguieron un lugar perfecto para observar el juego. Al rato fueron ubicadas por Neville y Seamus que se acercaron a ellas seguidos por Parvati y Lavender, los chicos se sentaron al lado de ellas, mientras que las dos muchachas se alejaron un poco bajo presión de Lavender. Ya era rutina para Hermione asistir a los partidos con ellos dos, por lo que estaba de más habituada a la compañía, y sumada la presencia de Ginny se sentía más que cómoda.

La voz soñadora de Luna comenzó a salir por los altoparlantes, llenando de ansiedad a los presentes y alterando a aquellos que todavía no se habían ubicado. Tras algunos comentarios sobre el partido y recordatorios de la fiesta de Fin de Año, Luna anunció la entrada de los equipos.

-Bajo los colores escarlata hoy defenderán a la casa Gryffindor –Ronald Weasley, ¡Suerte Ron!, Demelza Robins, Dennis Creevey y Dean Thomas suplantando a Ginny Weasley ¡Te quiero, amiga! –Ginny la saludó con la mano desde su asiento- Jimmy Peakes y Sophia Rykiel, que tendrá que luchar contra varios Tersópolos esta tarde, y por supuesto el capitán y buscador, nuestro Héroe de Guerra, el Gran Harry Potter –Uno a uno fueron entrando volando al campo sobre sus escobas, todos saludaban al público que los alentaba menos Harry que había quedado un tanto intimidado por la presentación de Luna, que seguía arengando- ¡Todos de pie para aplaudir al niño que vivió dos veces! –Inmediatamente todos los no-Slytherins se pusieron de pie para aplaudirlo- Ahora prepárense para darle la bienvenida a la casa de las serpientes, a la cabeza, su príncipe Draco Malfoy –varios suspiros femeninos se manifestaron tras la aparición del bello rubio, pero su atención estaba puesta en sólo una, a la cual sonrió abiertamente al encontrar en las gradas, aunque fueran del equipo contrincante- seguido por Blaise Zabini, Terence Urquhart, la pequeña Ryssa Demilec –la hermosa morocha le dedicó una mirada llena de furia tras el apelativo "pequeña", pero Luna no se percató de ello- Vicent Goyle y Millicent Bulstrode.

Tras la presentación y el saludo de los jugadores, Madame Hooch llamó a los capitanes de ambos equipos, quienes se estrecharon las manos para dar comienzo al partido. A Harry le extrañó el hecho de que Draco no intentara triturarle los dedos en su agarre, pero lo dejó pasar, tenía que mantener su concentración en el partido.

-Los capitanes se saludan sin rencores, y sería una buena oportunidad para comenzar una amistad, ¿no creen? –Todos rieron ante la disparatada idea de la rubia- Creo que mantienen más cosas en común que las que creen –sentenció. Ginny y Hermione se dirigieron una mirada cómplice- ¡Oh!, ¿pero que veo?, esto dañara el corazón de varias señoritas, nuestro príncipe parece haber encontrado el amor, esta rodeado de montón de Pumpkins, ¡me alegro por ti, Draco! –el rubio la miró en una mezcla de sorpresa y furia. Furia que se acrecentó cuando Blaise pasó por su lado soltándole alguna de sus bromas. Ginny carraspeó y Hermione le pegó un pequeño codazo captando la atención de sus dos compañeros.

-¡Lovegood! –reprochó la directora McGonagall al ver como su alumna se iba por las ramas, cosa natural en ella.

-Perdón, profesora

Tras la orden del silbato el partido dio por comenzado con posición de la pelota por parte de los Sly. Posición que no les duró mucho, porque Dean se hizo rápidamente de la Quaffle, y en tres toques Creevey la colaba por el arco de Kevin Bletchley, dándole los primeros 10 puntos a la casa de los leones.

-¡Esa ha sido una jugada rápida! –exclamó extasiada la rubia

Draco y Harry se dedicaban a sobrevolar el campo dando indicaciones

-Ocúpate de Weasley –le había ordenado a Blaise, que asentía divertido, denotando en su mirada que ocuparse no era algo amistoso precisamente.

El partido lo ganaban los Gryffindor 60 a 30, gracias a la gran puntería y rapidez del pequeño Creevey, sorprendiendo a todos. El arco de Ron no había sufrido grandes sustos, gracias que la nueva adquisición de los leones, Sophia Rykiel también había resultado más que competente y había desviado grandes jugadas peligrosas. Las tres jugadas que habían llegado hasta Ron habían terminado en puntos para Slytherin. Hermione y Ginny ya se estaban comiendo las uñas, y la castaña cada tanto tenía que tomar por la cintura a su amiga que parecía iba a tirarse de las gradas mientras gritaba indicaciones, completamente indignada.

80 a 50 y todavía ni rastros de la Snitch, Draco planeó darle un pequeño susto a Potter, y sin más comenzó a bajar en picada como si persiguiera la pequeña bola dorada, no pasaron más de tres segundos cuando Harry se dirigía tras él a la misma velocidad

-Parece que los buscadores divisaron la snitch –alertó Luna- Malfoy lleva la delantera, ¡acelera, Harry, acelera! –A los pocos metros del suelo Draco cambió de dirección volviendo a ascender tranquilo, mientras Harry lo insultaba con la sola mirada. –Parece que los Pumpkins distrajeron a Malfoy, es normal si no estás acostumbrado a ellos –comentó como si se tratara de lo más natural del mundo.

Con el correr del tiempo la ventaja para los leones se acrecentaba. Las serpientes quedaron clavadas en los 50 puntos, mientras que sus contrincantes habían llegado a los 150 rápidamente. Draco refunfuñaba por lo bajo, tenía que atrapar la Snitch si quería ganar ese partido, y lo peor es que la maldita había aparecido una sola vez, cerca de los postes Gryffindorianos y pronto había desaparecido.

-Parece que al arquero de los Slytherins lo están atacando unos cuantos Warkspurt, de otra manera no se entiende su incompetencia

-¡Lovegood!

-¿Qué? –Inquirió entre sorprendida y ofendida por el llamado de atención- son 150 puntos profesora, digo, directora –se corrigió- no me rete a mí –McGonagall se limitó a negar con la cabeza, sabía que Luna era "un caso perdido", no entendía como los alumnos la habían votado para que fuera la relatora durante todo el año.

A pesar de ser un Gryffindor-Slytherin no se habían dado a lugar demasiados arrojos de violencia como estaba acostumbrado en estos, salvo alguna que otra Bludger asesina enviada por parte de la para nada pacífica Millicent Bulstrode. Algunas habían podido ser frenadas por Rykiel y Peakes, y otras esquivadas, sólo tres lograron su cometido, una había tirado de la escoba a Robins, pero fue interceptada en el aire a tiempo por Jimmy y las otras dos contra Dennis, una lo golpeó en el brazo –por suerte derecho, siendo él zurdo- y antes una había dado contra su escoba, pero pudo sostenerse y controlarla a tiempo. Gryffindor nunca se valió por actos violentos, y sus bateadores sólo golpeaban las buldgers para cubrir a sus compañeros, sólo una por parte de Sophia perdió el rumbo y casi voltea a Draco si por sus reflejos no fuera, lo que provocó que Hermione diera un respingo del susto, miró el tanteador 170-50, si bien estaba contenta por la gran diferencia a favor de los suyos, no dejaba de sentirse mal por Malfoy, debía de sentirse terrible… y no se equivocaba "la humillación más grande la historia" pensaba el rubio mientras seguía en la búsqueda de la Snitch, ya no le importaba siquiera ser él quien la atrapara, sólo quería que terminara ese martirio.

Una Bludger venía directamente hacia Draco que en ese momento dirigía su vista hacia el otro extremo, le hubiera dado de lleno si su amigo Blaise no hubiera llegado a tiempo para frenarla, tomó provecho de ello y con el mismo envión la golpeó con dirección al arco donde un desprevenido Ronald Weasley sufrió las consecuencias. Cuando voltearon a mirar, el pelirrojo pendía agarrado de su escoba, ambos sonrieron con malicia ante la imagen hasta que Peakes lo ayudó a subir a su vehículo nuevamente.

Su maldito tanteador parecía víctima de un Petrificus Totalus, pues no se había movido de los 50 desde casi el comienzo del encuentro mientras que sus oponentes ya llegaban a las dos centenas contando con 190 puntos.

-Y el contador de Slytherin vuelve a mover gracias a un tanto de Terence Urquhart –comentó Luna después de un letargo sumida en silencio distraída contemplando los Pumpkins que rodeaban a Draco –Esperen, esperen, corten el festejo que Demelza Robins vuelve a ampliar la diferencia.

Ya se estaba dando por vencido cuando vio por el rabillo del ojo la expresión de Harry "Potter es tan obvio", pensó y sólo tuvo que seguir la mirada del azabache para encontrarse con la reluciente Snitch cerca del césped, contaba con menos distancia a su favor, aceleró lo máximo posible, no sabía como quedarían posicionados en puntos si la atrapaba, pero no le importaba, él habría cumplido con su parte y habría terminado con la humillación antes de que fuera peor.

-La snitch vuelve a hacerse presente, y los buscadores van a toda velocidad hacia ella. De ellos depende el triunfo del partido, todas las posibilidades de Slytherin dependen de Malfoy –como si le hubiera leído la mente, Luna le dio a Draco la información que necesitaba. Se aferró con más fuerza y apegó más el cuerpo a su escoba para ganar velocidad, Harry ya le estaba pisando los talones. Hermione ya había hecho un nudo con su bufanda de tanto retorcerla, y Ginny parecía haber dejado de respirar. Draco estiró la mano, estaba tan cerca, tan… sintió un golpe, una sacudida y de repente se encontró dando varias vueltas en el aire antes de golpear duramente el cuerpo sobre la superficie, desde ahí observó unos ojos castaños que lo observaron con más que preocupación, los gritos de Gryffindor indicaban que seguramente Potter no había perdido oportunidad de hacerse de la Snitch, pero lo que lo desconcertó fue que al instante los leones dejaban de festejar para darle lugar a los vítores de los Slytherins ¿Qué demonios estaba pasando?. Levantó la vista buscando el tanteador: Gryffindor 210 – Slytherin 210 "La snitch" llegó a deducir antes de que todo alrededor se volviera negro.

Se habían sucedido bastantes cosas en pocos segundos, Millicent Bullstrode devolvió mal una Bludger y en vez de despejar, la mandó directamente contra el capitán de su equipo, que al estar tan concentrado en la Snitch no se percató de ello para poder esquivarla, y por suerte sólo golpeó su escoba. "Por suerte", sonaba irónico al ver como el chico salía despedido de su vehículo, pero la verdad era que el golpe que dio en el suelo era todavía más liviano que el que le podría haber proporcionado el balón. Mientras giraba por los aires, Dean Thomas se ocupada de marcar el punto 210 para los leones y al mismo tiempo que Draco caía en la superficie del campo su amigo Zabini era víctima de la otra Bludger, la cual Ron le había arrojado para vengarse. Hermione ahogó en un grito poniéndose de pie cuando cayó el rubio, y aunque Ginny la sujetó para que no invadiera el campo corriendo para saber como estaba, sólo consiguió demorarla algunos segundos porque la castaña se salió con la suya y no le quedó otra que salir tras su amiga. Cuando sus compañeros acudieron a ayudar a su capitán, Terence notó el cambio en el tablero de puntajes señalándoselo al resto, cuando movieron al muchacho inconciente de su lugar descubrieron la pequeña bola dorada aprisionada entre su cuerpo, la túnica y el césped.

Cuando la leona llegó al campo seguida de Ginny –que traía la respiración agitada de perseguirla- tuvo que abrirse paso entre el festejo de varias serpientes para llegar hasta donde estaba Draco, o mejor dicho, donde había estado. En el lugar estaba Madame Pomfrey y logró escuchar que le decía a Blaise que su amigo estaría bien, que estaba inconciente porque al caer se había golpeado la cabeza, pero no pasaba de ello, y que él también debería ir de inmediato a la enfermería para ser tratado, claramente el rubio ya se encontraba allí. El moreno asentía pero en su rostro no podía borrar el gesto de dolor.

-Blaise, ¿qué te pasó? –inquirió Ginny para sorpresa de su amiga mientras se acercaba al muchacho

-Tu adorado hermano –murmuró entre dientes- resumamos que repitió la acción que para contigo –Ginny bufó y sacudió la cabeza negativamente- De hecho, deberías descansar en vez de estar corriendo ¿no crees? –ella no pudo evitar sonrojarse y encontrar muy entretenido el césped bajo sus pies. Blaise rió ante su actitud- Granger –la saludó cordialmente

-Zabini –quiso devolverle el saludo con naturalidad pero los nervios le jugaron una mala pasada en la voz, y la imagen de ella mordiéndose las uñas no ayudaba a negarlo

-¿Vienes a darnos tus felicitaciones? –bromeó. Hermione ni mostró cambio alguno ante el comentario- Vale, no. Estará bien, Granger, según la enfermera no es más que un golpe. Parece que deberemos pasarnos el resto del día en la enfermería siendo objeto de entretenimiento para Pomfrey –aunque Hermione no reaccionara, Ginny no pudo evitar reírse- Si quieres puedes ir a verlo en la tarde. Las dos en realidad, estaremos bastante aburridos allí…

-No creo que debamos… -habló por fin la castaña

-¡Oh, vamos Herms! –Incitó su amiga- ¿porqué no deberíamos? –le guiñó el ojo

-Las esperaremos, entonces –sonrió el moreno- hasta entonces –e inclinando la cabeza saludó antes de retirarse. Ginny por su parte abrazó por los hombros a su amiga estimulándola a caminar.

-Ya esta, Herms, oíste a Zabini, no tiene más que un golpe…

-Si, no sé lo que me pasa –admitió sacudiendo la cabeza con motivo de intentar despejarse

Los pasillos del castillo estaban en total revolución, lo que había pasado quedaría grabado en la historia. Si bien había resultado un empate, los ánimos entre las casas eran completamente distintos, Gryffindors desanimados por dejar ir un partido que tenían más que ganado, si fuera por un gol más lo habrían ganado de igual manera. Mientras que los Slytherins estaban exultantes, el empate había llegado a dejar en el olvido las anteriores amenazas de colgar a todos los jugadores del equipo en los postes del campo tras semejante y humillante derrota, y en minutos habían pasado a casi ganar en partido… ¡si no fuera por el idiota de Thomas!

Pero aquellas dos muchachas parecían ajenas a todo, se habían sentado a orillas del lago alejándose de todo el tumulto. Se habían planteado ir a saludar a sus compañeros, pero la idea de cruzarse con Harry y Ron las llevó a desistir. No supieron cuanto tiempo pasaron en silencio sumidas en sus propios pensamientos, Hermione con la vista clavada en el agua y Ginny jugando con la hierba. Como si la hubieran sacudido, la pelirroja se paró casi de un salto y con una sonrisa le extendió una mano a su amiga para ayudarla a que la imite. Hermione arqueó una ceja, pero de todos modos tomó la mano extendida y se incorporó

-¿Y ahora qué? –inquirió desorientada

-Tenemos una cita, ¿lo olvidas?

-¿Cita? –Rió divertida- vaya, si tomas como cita una visita a la enfermería –volvió a reír, pero de golpe, un pensamiento la frenó en seco- ¿Cita? ¿Qué me ocultas Weasley? –La cara de desconcierto ahora la tenía Ginny- ¿Blaise Zabini? –preguntó con voz acusadora y la pelirroja abrió los ojos como platos al comprender hacia donde se habían dirigido los pensamientos de la castaña

-No sé lo que estas pensando, o en realidad sí, pero desde ya te digo que estas equivocada –Hermione rió vengativa, veía su oportunidad de tomar su revancha luego de los sermones que la pelirroja le había dado sobre Malfoy- Estoy enamorada de Harry ¿vale? –Hermione borró su sonrisa de inmediato- Zabini me cae muy bien, no lo niego, pero hasta ahí… amistad como mucho, y ya es mucho decir entre un Slytherin y una Gryffindor –Hermione iba a acotar pero Ginny le ganó de mano- Y no te atrevas a decirme algo de ti y Malfoy –la castaña se limitó a bajar la cabeza y Ginny sonrió triunfante- Ahora dale, ¡Vamos!

Mientras se encaminaban hacia la enfermería, a Hermione volvió a invadirla el miedo y la preocupación. Hasta que no viera que Malfoy estaba en perfectas condiciones, en vano era que se lo repitieran mil veces. Sabía que era una estupidez preocuparse de tal modo, pero no podía hacer otra cosa, por lo que se limitó a aceptarlo. Antes de llegar escucharon los murmullos de los muchachos hablando animadamente, lo que significaba que al menos no había pasado nada grave, pero el rostro de Hermione no cambió, seguía con su expresión de terror.

-Las estábamos esperando –comentó Blaise guiñándoles el ojo ni bien cruzaron la puerta. Ginny sonrió

-¿Malfoy? –preguntó Hermione denotando su pánico mientras miraba cada esquina de la habitación.

-Tras aquél biombo –señaló- las escuchamos venir y fue a vestirse –Hermione respiró tranquila- Weasley, ¿me acompañas? Quisiera hablar contigo sobre algo –Ginny lo miró con extrañeza, hasta que intuyó la idea del moreno cuando este disimuladamente le hizo un guiño. Asintió y salieron de la habitación. La castaña permaneció sola en la habitación que cada vez le parecía más enorme. Cualquiera que entrara creería que a Gryffindor se había vuelto autista o habría tenido un retroceso a la niñez: tenía los brazos semi cruzados frente a su pecho, mientras se mordía la uña del dedo índice de la mano derecha, y arrastraba el pie izquierdo como delineando círculos sobre el suelo. Un carraspeo la sacó de su ensimismamiento y levantó la vista, encontrándose con la de Draco a algunos metros. Una fuerza –la cual aseguraba que era completamente ajena a ella- la llevo a correr a su encuentro y abrazarlo fuertemente, comprobando que estuviera perfectamente bien. Draco no pudo resistirse y le devolvió el abrazo.

-¿Tan preocupada? –rió el rubio, pero lejos estaba de querer ofenderla y mucho menos de querer soltarla

-Si hubieras visto como caíste –respondió esta estremeciéndose ante el recuerdo.

Aquella misma fuerza –que él también aseguraba era completamente ajena- lo impulsó a sujetarla con más fuerza y levantarla algunos centímetros del suelo. La castaña ahogó en un grito ante la sorpresa para luego romper en carcajadas

-Malfoy, bájame –le ordenó, aunque su tono no denotara mucha autoridad. El la miró fijamente pero no cedió- Enserio, va a hacerte mal –el modo de súplica en que pronunció estas palabras funcionaron como si estuviese bajo hipnosis y la depositó lentamente en el suelo, aunque todavía no la soltaba.

-Te dije que si ibas tan guapa al partido me distraerías. Además lo llevas suelto… –murmuró colocándole el pelo detrás de la oreja. Hermione enrojeció

-Atrapaste la Snitch –le recordó. Él chasqueó la lengua y asintió

-Deberías retomar las clases de Adivinación, te equivocaste por poco

-¡No sabía que se podía empatar! –Se quejó defendiéndose

-Poder se puede, pero no ocurre con recurrencia

-Oh, tú siempre dando que hablar –bromeó sarcástica- No podías ganar el partido y ya, no, él tenía que empatar y asegurarse de quedar en la historia –Draco soltó una carcajada ante el comentario

-Esta perdido el muy cabrón –rió Blaise asomado al marco de la puerta mirando la escena

-Ella no esta mucho más orientada que el –acotó Ginny que también espiaba

-El día que se decidan…

-Yo creo que en realidad no lo notan –argumentó- suele pasar que todos se dan cuenta lo que pasa, menos uno mismo, ¿no crees?

-Seguro –afirmó- Pero no creo que sea el caso, al menos de parte de Draco… él lo sabe, pero tiene terror –rió

-Vale, tienes razón… son dos idiotas

Unas voces al final del corredor los sacaron de su amena conversación. Se miraron entre ellos, y miraron el interior de la enfermería… iban a tener que interrumpir. Entraron casi corriendo haciendo sobresaltar a los otros dos, quienes se separaron de inmediato como imanes repeliéndose. No llegaron a comentarles nada cuando tres chicos entraron en la habitación.

-¿Qué hacen ustedes aquí? –preguntó con furia el pelirrojo. Harry y Neville miraban sin comprender la escena, mientras Ron se enrojecía de furia – Y con estos…

-Cuida tus palabras, comadreja –interrumpió Blaise, llevándose toda la atención de los presentes consigo

-Tú te callas, a menos que quieras que te rompa el otro brazo –amenazó, y si no fuera gracias a los reflejos de Draco y Ginny, el moreno se hubiera abalanzado allí mismo sobre él.

-¿Pueden parar? –Gritó la pelirroja –Me tienen harta con tantas acusaciones y amenazas sin sentido. Si estamos aquí es por tu mera culpa, Ronald –espetó dejándolo atónito a su hermano- Vine a buscar a la enfermera porque gracias a el golpe que TÚ me diste, sigo con mareos, imbécil –mintió, pero nadie se dio cuenta de ello.

-Pero… -balbuceó

-¡Pero nada! –Interrumpió con furia- Esa es la verdad, Hermione me acompañó y ellos están aquí por las secuelas del partido. Si tú quieres creer otra cosa, allí tú

-Nosotros también vinimos por los golpes del partido –comentó Harry intentando ser agradable. Quería arreglar las cosas con su novia de alguna manera

-Yo no te lo pregunté –espetó esta, provocando la poco disimulada risa de los Slytherins –Vamos, Mione –sentenció y de inmediato la castaña se colgaba de su brazo para salir de allí

-Granger –la llamó una voz ronca a sus espaldas, antes que abandonara por completo el lugar, ella volteó- Mañana luego de la cena te toca ronda en el 7mo piso, no pienso cubrirte –ella asintió intentando disimular su sonrisa y salieron completamente de allí. A los pocos segundos fueron imitadas por los Slytherins, que aunque no tuvieran el permiso de la enfermera para retirarse, no creían poder soportar mucho más acompañados de esos tres.

Las leonas llegaron a su habitación y se dejaron caer sobre la cama de Hermione, que se cubrió la cara con la almohada

-¿Crees que se habrán dado cuenta? –indagó nerviosa

-¿Esos tres?, ni cerca –rió Ginny

-¿A pesar de lo que dijo Malfoy?

-Si hubieran sospechado lo habrían dicho, últimamente no se ocupan de estudiar sus especulaciones antes de acusarnos –sonrió amargamente- Igualmente en algún momento se enterarán, no podrás pasar la fiesta escondida toda la noche

-No quiero que se enteren que iré con Malfoy antes de la fiesta

-Por eso no te preocupes, ya encontraron una víctima –comentó tornándose seria

-¿De qué hablas?

-Seamus…

-¿Qué? –se sobresaltó incorporándose. No podía imaginarse siquiera en que se basaban esos dos para sospechar del pobre Seamus. Ginny asintió -¿Por qué? ¿Cómo lo sabes?

-Me lo comentó él –notó que su amiga no quedaba conforme con esa respuesta y decidió hablar –Te contaré algo, pero quedará aquí, ¿vale? –La castaña asintió- Convengamos que tuvo algunas actitudes sospechosas: cada vez que se habla del baile se sobresalta, si son Harry o Ron los que tocan el tema directamente desaparece del lugar, tras las discusiones que han tenido contigo por ello se mostró un tanto… miedoso, quizá. Justo el día que discutiste con Ron en el gran Salón y le dijiste que el chico estaba frente a sus narices, el idiota de mi hermano se lo tomó literal y dio la casualidad que el pobre Seamus estaba allí, y se intimidó… entre otras cosas –Hermione comenzó a recordar cada una de las escenas que enumeraba la pelirroja, y tenía razón, seamus llevaba un comportamiento bastante raro aunque nunca se pondría a reparar en ello. -¿Seamus gusta… -comenzó a preguntar atemorizada por la respuesta

-No –respondió a secas, interrumpiéndola

-¿Entonces?

-Eso es lo que necesito que guardes en secreto –Hermione asintió- ¿Recuerdas la noche que saliste con Malfoy y los agarró la lluvia? –La castaña volvió a asentir, pero esta vez ligeramente sonrojada- Bueno, esa noche Seamus y yo estuvimos hablando –Entonces recordó que esa noche había sido Seamus quien los había interrumpido, y que estaba con alguien más que nunca supo de quien se trataba- y me propuso ser su pareja en el baile –Hermione abrió los ojos enormemente- Obviamente le dije que no, que iría con Harry. Y el miedo de que ellos descubran que me lo propuso es lo que lo tiene así

-¿Cómo puede haber pensado lo contrario? O sea, es lógico que fueras con él

-Si, pero pensó que quizá no me lo había propuesto todavía –explicó

-Eso no significa nada, a la larga lo haría. En realidad ni siquiera era necesario que te lo propusiera, ¡es tu novio! –recapacitó

-De igual manera tenía que invitarme, Herms

-¿Por qué?

-Tiene que quedar asentado –comentó con naturalidad

-¿De qué demonios hablas, Gin? –preguntó completamente desconcertada

-¡Oh, Hermione!, dime que no vives dentro de una bola de cristal –exclamó con cierta indignación de que su amiga no estuviera enterada- Debe ser la primer cosa que no sabes sobre Hogwarts

-No vivo en una bola de cristal –se quejó- Pero si no recuerdas cuando surgió lo del baile yo estaba segura que no asistiría, por lo que nunca presté atención a lo que a ello respectaba. Así que habla –Ginny suspiró antes de comenzar

-Es una especie de encantamiento que le enseñó Dumbledore a McGonagall para que utilizara para este baile –Hermione se tensó, sabía que las ideas del profesor solían ser divertidas para él, más no para el resto del alumnado- Minerva explicó que es una forma de llevar lista de las parejas que asistirán para presentarlas esa noche –continuó- Consiste en que cuando un chico te pregunta si quieres asistir al baile con él y tu aceptas, tu nombre y el suyo aparecen en un pergamino –Hermione sintió palidecer- Es también una forma de asegurarse que nadie invite a más de una persona para jugar alguna broma. Si se quiere deshacer la unión deben ir al despacho y hablar con ella para que lo solucione.

-Mc…McGonagall lo sabe… –susurró por lo bajo, como intentando convencerse de la idea- ¿McGonagall lo sabe? –gritó nerviosa. Ginny rompió a reír

-¿Y qué te preocupa?

-¡Tengo que explicárselo! –exclamó

-¿Por qué?

-No, no sé –tartamudeó- ¿Malfoy lo sabrá?

-No lo sé, tú irás con él, no yo –ironizó- Pero tampoco estaba muy interesado en el baile, por lo que no lo creo… -Hermione volvió a recostarse y esconderse bajo la almohada –No eres un ñandú, Herms, no puedes esconder la cabeza ante las cosas –La castaña se quitó la almohada y la miro llena de fastidio -¡Vamos!, es hora de cenar, pequeña –comentó tironeándola del brazo para levantarla, y así arrastrando la llevó hasta el Gran Salón.

Cuando las dos muchachas entraron al Comedor, dos pares de ojos se clavaron inmediatamente en ellas, a los cuales también correspondieron entre risitas.

-Blaise, jódeme que estas histeriqueando con Weasley –se sorprendió el príncipe de las serpientes

-Nada más lejos de ello, señor –bromeo

-Blaise…

-¿Draco?

-¡Joder!, ¿te gusta Pecas? ¿La novia de Potter?

-Sé que es la novia de Potter, no hace falta que me lo recuerdes –dijo con cierto enfado- Pero no por ello puedes negar que es de las más lindas en este colegio

-Muy por encima esta Granger –espetó. Blaise bufó

-Granger es hermosa –admitió- pero su actitud de rata bibliotecaria le resta. En cambio…

-¡En cambio, una mierda!, es la comadreja pobretona, Zabini

-¡Es la Sangre Sucia, Malfoy! –Replicó- Y la comadreja es su hermano, no ella… -Se sostuvieron con furia la mirada unos segundos, hasta que su semblante empezó a relajarse para pasar a reír a carcajadas como niños

-No puedo creer que estemos discutiendo así por mujeres –rió el rubio

-No, lo increíble es que discutamos por ESAS mujeres –acotó Blaise volviendo a reír- Y para que tengas en cuenta, no pienso llegar más allá que una amistad con Ginny

-¿Ginny? ¿Desde cuándo es Ginny? –Se quejó- Nosotros seguimos siendo Granger y Malfoy ¿y ustedes que hablaron dos puñeteras veces ya son Blaise y Ginny?

-Que ustedes sean dos idiotas no es nuestra culpa –bromeó el moreno guiñándole el ojo.

-¿De qué hablaban? –curioseó divertida Pansy, sentándose entre medio de ambos abrazándolos por sobre los hombros

-Nada importante, Quidditch –mintió Draco dirigiendo la mirada hacia cualquier otro punto. Pansy era su amiga, y generalmente le contaba todo, junto con Blaise, pero este no podía ser el caso. La morocha suspiró y simuló quedar conforme con la respuesta de Draco. Pero aunque muchos lo creyeran, ella no era ninguna idiota…


N/A: Oh, si que me metí en problemas con el bendito partido de Quidditch, debo admitir que no hubiera servido como relatora jajaja. Espero al menos se haya entendido bien, y no los haya aburrido, intenté hacerlo bien resumido para que no se hiciera pesada la lectura!

Por otro lado... ya se sabe lo quién fue el del grito, aunque seguramente era de esperarse, y también que era lo que estaba pasando con Seamus... una pobre víctima :P jaja, Ahora hay otro "inconveniente" y es Pansy... aunque ya en el próximo capítulo profundizaré un poco más en ella :)

Como siempre, agradezco a todos los que leen y comentan, y a los que leen desde las sombras :p

Hoy será la última vez...a partir de hoy voy a contestar los reviews aquí de los usuarios no registrados, y al resto por correo... así es más práctico, rápido y sobre todo mi nota de autor no queda más larga que el capítulo en sí jajaja

Autumn-Alexx: Aleex! jajaja tienes buen olfato! jajaja. Y si, el lazo se irá profundizando cada vez más, hasta que ya no les quede otra que aceptarlo... ya no queda mucho, y lo podrás ir notando en estos capítulos!. Y sobre tus disculpas, no te hagas problema.. tu eres de mis fieles, así que una vez que no hayas podido pasar no es la muerte de nadie :P, yo también comprendo lo que es la falta de tiempo! jajaa. De igual manera estará encantada de ver alguno de tus dibujos!, yo intenté volcarme a ese arte, pero no he quedado muy conforme con los resultados! jaja. Gracias por pasar siempre, lo re valoro :D. Un beso grande!

Flor: Gracias, Flor!, me alegro que te guste Blaise!, tengo cierta debolidad en él, y pongo bastante empeño al crear su personalidad :). Espero que te haya gustado el resultado de este capítulo y la espera no se te haya hecho larga! :P. Un besotee

Giss-Cullen: Yo te habré hecho gritar, pero tú me hiciste largar la carcajada! jajajaja. Aquí se develó quien gritó!, ya no puedes quejarte de que juego contigo, me porte bien, ¿o no? jajaja. Gracias por tu comentario, me has robado una enorme sonrisa!, un gusto contarte entre mis lectoras, Giss!. Un beso!

LiliiPotter: Jajajaja, si, es verdad, me re divierto haciéndolas sufrir (? jajajaj. Pero noo, por favor, que no se me muerta ninguna!, tampoco llego a taanto con el suspenso! Al final has tenído que esperar hatsa el jueves, lo siento! :P.- Espero el capítulo haya estado a la altura de tus expectativas y te haya gustado!, Y si, se ven lindos, pero veremos de aquí en adelante que pasa, me prometí no adelantar más nada! jajajaja. Gracias por la inspiración creo que ha llegado hasta a mi en perfectas condiciones :P. Hasta la próxima, un besoo!

Caroone: Bienvenida!, me alegro que te haya gustado la historia... espero también lo haya hecho este capítulo y seguir leyéndote por aquí!. Un beso grande, y gracias por leer y comentar :)

londonHearts010: WOW!, me alegro que haya sido tu favorito! :D. No se4as tonta, no tienes que disculparte... lo has leído y comentado, y es lo que vale.. no es necesario que lo hagas el mismo día que actualizo ;). No quiero generar odio hacia a ron, pero parece que me es inevitable! jaja, y seguramente acertaste con respecto a quien emitía los gritos!. Y si, al mal tiempo buena cara dice otro famoso dicho... a veces es difícil, pero bueno, digamos que Herms tiene ayuda para sonreír, ¿no crees?. Gracias por los halagos, me haces sonrojar, de veras! :$ jaja. Te quiero linda, gracias x estar siempre del otro lado :)

22keira: Bienvenida!, me has sacado una sonrisa... me alegro haberte enganchado ya con los primeros capítulos y te haya gustado tanto. Espero que sigan siendo de tu agrado el resto de los capítulos y no decepcionarte!. Un beso grande y espero seguir teniendo noticias tuyas por acá :D

alemalfoy02: Bienvenida! Me alegro que te haya gustado la historia, y como estoy llevando la relación Dramione... pobre Ron, a veces me da lástima hacer que todos lo odien, pero bueno, me sirve para la hisotria! jajaja. Espero seguir leyéndote por aqui! Un Beso enorrrme